Archivos en el mes de June del 2009

Lunes, 8 de Junio de 2009

Michail Ryklin y el Comunismo como religión

Caspar Melville entrevista para New Humanist a Michail Ryklin, filósofo ruso. En su trabajo más reciente, Ryklin aporta innovadores puntos de vista sobre la Revolución Comunista y cómo desde el punto de vista intelectual actual, ese primer Comunismo debe ser considerado una forma de religión y no de forma metafórica. La traducción es de Ismael Valladolid, editor de La media hostia.

Caspar Melville

Michail Ryklin es famoso, diríase que infame, en su Rusia natal. Junto con su mujer, la artista Anna Alchuck, es objetivo del odio público tras relacionarseles con la exhibición Caution:Religion! de la que Ryklin ya escribió en un número anterior de New Humanist —N. del T.; Alchuck apareció asesinada el pasado mes de abril, tras ser escrito este artículo—. Su libro sobre dicha exhibición ha despertado aún mayor controversia, tanta como sus críticas públicas a Vladimir Putin.

Desde 2007 vive en Berlin para escapar de las miradas malevolentes del público. En su nuevo hogar Ryklin está construyendo una formidable reputación. Escribe habitualmente para la prensa intelectual, incluyendo Lettre International y Osteuropa y varios de sus libros han sido aclamados tras ser traducidos al alemán. Su libro sobre los acontecimientos que siguieron a la exhibición Caution:Religion! ganó el prestigioso premio Leipzig Book Price en 2007.

Su libro más reciente es El Comunismo como Religión: Los Intelectuales y la Revolución de Octubre explora el trabajo de una serie de intelectuales europeos que visitaron Moscú en los años tras la Revolución de Octubre de forma que quede iluminada la forma en la que el Comunismo se presentó de forma casi mística ante una generación de artistas y escritores. Se explora la tesis de que el Comunismo se entiende mejor como una forma de religión, posiblemente la más importante del siglo XX, que como una forma de sistema político ateísta.

El libro ha sido aclamado por su punto de vista original sobre la historia de la Revolución, pero también por la luz que arroja sobre la Rusia contemporánea.

A pesar de todo esto, Ryklin es aún desconocido en el mundo anglosajón —N. del T.; y en el de habla hispana—. Su artículo para New Humanist publicado en enero es su primera impresión en inglés, prueba posiblemente del océano que aún separa el mundo anglófono del resto de Europa como una cortina de hierro. Ryklin de hecho no tiene aún editorial para ser publicado en el Reino Unido ni en los Estados Unidos. Decido entonces charlar directamente con él, quien habla un inglés cuidadoso pero asombrosamente elegante y preciso.

Después de desplazarme a Berlín, donde vive en algo a lo que llama «semi exilio» —vuelve a Moscú a menudo para visitar a su familia pero no se siente bienvenido— decidimos comentar los elementos centrales del libro, un diagnóstico del intenso periodo de Comunismo religioso que él data entre 1917 y 1939 y sus implicaciones para entender la Rusia actual.

Empezamos con la idea de Ryklin del Comunismo como una forma de religión. No es una idea completamente nueva. ¿Qué le ha hecho pensar que aún le queda recorrido a esa perspectiva? «Es cierto» concede «que la idea no es completamete nueva. Pero lo que yo digo es diferente de lo que se ha dicho antes. El Comunismo ha sido tratado por autores como Raymond Aron y otros alemanes como una especie de sustituto de la religión, una pseudo religión, o incluso una parodia. Conceden un parecido con la religión pero no más que eso. Lo que yo argumento, por otro lado, es que el Comunismo era realmente una religión, y seguramente la más importante religión del siglo XX». Pero, ¿cómo puede ser realmente una religión sin tener dios? «Es cierto, y es precisamente esta característica la que atrajo a tantos intelectuales hacia el Comunismo. Habiendo crecido en tradiciones monoteístas, muchos de estos intelectuales llegaron a Rusia tras la Revolución de 1917 fascinados por la idea de que la vida de un país transcurriese sin un dios. Veían la Revolución como el acontecimiento que resolvería el puzzle de la historia».

«Pero en el corazón del Comunismo late una paradoja, la de que renunciar a un dios es de hecho el artículo fundacional de su fe. En la orgullosa creencia de haberse desplazado del reino de dios y de la fe hacia el reino de las leyes científicas de la historia, los revolucionarios y quienes les apoyaban se revelaban en realidad como auténticos creyentes.»

«Y aquí es donde necesitamos ser capaces de apartarnos de las categorías conlas que hemos crecido. Por supuesto hay diferentes definiciones de religión. Ningún cristiano, ni ningún monoteísta, aceptará la definición del Comunismo como religión porque para ellos la presencia de Dios es la raíz de la definición de cualquier religión. Pero sólo las religiones basadas en la Biblia, el Cristianismo, el Judaísmo y el Islam, que comparten un origen común en el Antiguo Testamento, ponen un énfasis tal en la idea de Dios. No lo hacen los budistas, por ejemplo, para quienes un dios no es tan importante, o es incluso un elemento secundario en la religión, y ocurre lo mismo en otros sistemas religiosos.»

«Hay una definición científica y sociológica de religión que es muy diferente. Este punto de vista —expresado en el trabajo de Émile Durkheim o Max Weber y en el de otros antropólogos— define a la religión como una especie de experiencia totalizadora, algo por lo que la gente está preparada para sacrificarlo todo y que le da sentido a su vida entera. Según esta definición desde luego el Comunismo es religión. Para millones de personas el sentido de sus vidas fue el Comunismo como con junto de creencias. El Comunismo era una religión real.»

El libro de Ryklin se fija en los escritos de seis intelectuales europeos —Bertrand Russell, Walter Benjamin, André Gide, Arthur Koestler, Lion Feuchtwanger y Bertold Brecht— que viajaron a Moscú con grandes esperanzas en la Revolución. Tomados juntos, esos textos forman un género en sí mismos, llamado «returnee literature» por el teórico francés —y profesor de Ryklin— Jacques Derrida. Todos ellos visitaron Moscú entre la Revolución de Octubre de 1917 y 1939, momento en el que según Ryklin comenzó a expirar la era religiosa del Comunismo soviético tras la decepción por el pacto entre Stalin y Hitler.

¿Por qué un autor ruso se fija en extranjeros para conseguir pistas sobre la lógica que yace bajo el Comunismo? «La experiencia de estos escritores fue tan inusual, tan sorprendente, que tiene sentido registrarla como un género separado. Registran una especie de éxodo a la Meca de la Revolución, sus percepciones en tiempo real de lo que estaba sucediendo y sus dudas, en una época de pérdida de la inocencia y de grandes desengaños tras el periodo totalitario. Tras 1939 no encontramos ya textos tan religiosamente inspirados en la experiencia soviética. Me interesó mucho saber por qué tan diversos autores peregrinaron a Moscú y escribieron textos tan inspiradores sobre los logros de la Revolución y su futuro. ¿Cómo explicamos esta exhaltación? Esa era mi pregunta inicial».

Tomando a los autores en el orden en el que visitaron Moscú, Ryklin se encuentra primero con el gran filósofo racionalista británico Bertrand Russell, quien viajó con una delegación de la Unión de Comercio a Moscú en 1920, dos años antes de nacer la Unión Soviética. Se reunió con Lenin y cuando volvió a su país escribió su clásico tratado Teoría y Práctica del Bolchevismo. «Russell estaba identificado con la desilusión generalizada con el capitalismo tras la Primera Guerra Mundial. Estaban enfadados y creían que el estado de las cosas tenía que cambiar radicalmente. Russell admiraba sinceramente el giro radical en Rusia. Escribió que la Revolución Bolchevique podría acabar siendo más importante que la Revolución Francesa y creía que el orden social ruso estaba tan podrido que realmente merecía ser abolido. Lo que no aceptaba era la violencia. Era alquien que no pensaba que por medio de la violencia pudiese llegar la justicia y éste era su principal argumento contra el Bolchevismo».

Russell fue también uno de los primeros comentaristas en notar la fe debajo del núcleo de la Revolución. «Russell era un gran crítico de la religión militarizada, y comparaba el Bolchevismo con el Islam. Como científico, matemático y lógico, Russell veía más alla de la proclamación de que los revolucionarios seguían leyes científicas».

«Fue uno de los primeros en decir que Lenin era un tipo que se pretendía científico y que pesumía de actuar siguiendo las leyes de la historia, pero que en él no veía ninguna traza de ciencia. Eran, para Russell, creyentes, fundamentalistas y fanáticos. Afirmaba ver algo interesante en su fanatismo, pero nada que ver con las leyes de la historia, que para Russell estaban subordinadas a la ciencia como único método de análisis. Desde el principio entendió que era un problema de religión y no un problema de ciencia.»

Si Russell puso el ojo racionalista en la Revolución, el siguiente testigo de Ryklin era declaradamente romántico. En contraste con el frío empirismo anglosajón de Russell, el periodista y teórico social alemán Walter Benjamin gustaba del misticismo y de la especulación histórica. Viajó a Moscú en 1926, en pleno auge de la Revolución. Llegó a la ciudad convencido de alistarse al partido y comprometerse con la causa soviética. Pero, como sucede en las historias de amor, con la familiaridad se perdió la pasión, y cuanto más aprendió Benjamin del sistema soviético, más dejaba de fascinarle, como recordó en su Diario de Moscú. «Estaba muy decepcionado» cuenta Ryklin. «Quería encontrar un lugar para él mismo como periodista o como intelectual independiente. Quería ser el corresponsal europeo de una revista de Moscú y necesitaba dinero porque su familia había perdido su fortuna durante la enorme inflacción en Alemania en los años 20. Pero el sistema revolucionario era demasiado rígido, y las exigencias sobre sus compañeros de viaje demasiado altas. Su talento, el que le hizo uno de los mejores periodistas alemanes, allí nadie lo necesitaba».

«La Revolución quería propagandistas, no intelectuales independientes con ideas propias. Lentamente entendió que no había lugar para su proyecto en Rusia. Fue una crisis personal. Su Diario de Moscú es un documento ambiguo. Vemos lo que le inspiró y lo que más tarde le desengañó. Aunque seguía desengañado cuando volvió a Alemania, siguió escribiendo que era necesario viajar a Moscú para quien qisiera entender Europa. Cuando volvió a Berlín declaró que su óptica hubo cambiado. “He empezado” escribió “a ver la ciudad en la que he nacido con otros ojos”.»

En contraste a la experiencia ajena de Russell y Benjamin, el autor húngaro Arthur Koestler era alguien de dentro, habiéndose unido al partido comunista mientras vivía en Berlín en 1931. Era leal al partido y podría haber incluso trabajado para la policía secreta rusa, la NKVD. Viajó en múltiples ocasiones a Rusia durante los tempranos años 30, recopilando material para un libro. En contraste con el desengaño de Benjamin, a Koestler le fascinó recibir continuamente dinero para un libro que aún tenía que escribir, habiendo sido identificado como un miembro útil en potencia para la propaganda. Koestler volvió a Alemania y, por lo que Ryklin ha averiguado, pudo haber escrito un libro en el que se vanagloriaba el brillo de la superioridad soviética, que habría sido publicado sólo en Alemania, o incluso nunca haber sido escrito.

Ryklin ha encontrado registros de pagos hechos a Koestler en concepto de derechos de traducción al ucraniano, al georgiano y a otras lenguas, una evidencia de la forma en la que el estado soviético premiaba a sus propagandistas. Contra el caso de Russell y Benjamin, la decepción de Koestler con el Comunismo no llegó durante su estancia en Rusia sino más tarde, en España durante la Guerra Civil. «Koestler vio cómo los agentes soviéticos ejecutaban a anarquistas y a otros hombres de izquierdas, y su fe se vio derrumbada por esta experiencia. Dos de sus amigos, quienes vivían en la Unión Soviética, fueron arrestados y tuvo que escribir una carta para que fuesen liberados. Lo fueron, pero el hecho de que al menos una vez dudara de los métodos de la policía secreta fueron el principio del fin».

«Hizo una lectura en París en la que denunciaba la idea Comunista de que el estado debía controlar a sus ciudadamos. Argumentó que la gente debía estar autorizada a pensar libremente. Esto era completamente inaceptable y fue expulsado del partido. La gota que colmó el vaso fue el pacto entre nazis y soviéticos en 1939 y los juicios a antiguos revolucionarios, sobre los que escribió tan dramáticamente en su novela Oscuridad a Medianoche. La importancia del testimonio de Koestler para Ryklin es la forma en la que es capaz de escribir sobre su enamoramiento y su desencanto desde dentro. Es capaz de narrar la fe ciega del revolucionario, habiendo él mismo estado ciego. Su perspectiva es la del apóstata.

«Koestler escribe que entendió la naturaleza religiosa del comunismo después de abandonarlo. Dice que la condición previa para ser un creyente comunista es verse a sí mismo como no religioso. Entiendes la naturaleza religiosa de tu creencia después de abandonarla. Durante el acto de fe, en cambio, te ves a ti mismo como simplemente ayudando a la inevitable lógica de las leyes de la historia.»

Como contrapartida a Koestler el apóstata —quien dedicó el resto de sus días a una pública oposición al Comunismo— tenemos al radical autor alemán Bertol Brecht, quien acompaño el viaje toda su vida. Ryklin se fija en Brecht para arrojar luz sobre la forma en la que el Comunismo como creencia era lo suficientemente poderoso como para cegar a sus seguidores ante las inconsistencias y las atrocidades del estalinismo. Incluso tras haberlas sufrido sus amigos o incluso ellos mismos. Brecht es un caso de estudio de devoción ciega. Aunque sus diarios privados contienen cierta crítica al sistema soviético, en público nunca fue nada menos que completamente leal. Creía que cualquier sistema capaz de haber apartado el concepto de propiedad privada era por definición superior a las democracias burguesas que permitían o incluso animaban a la desigualdad económica. «Ã‰ste» cuenta Ryklin «es un artículo de fe del que nunca dudó. Fue creyente ciego en la Revolución para siempre por este motivo».

Se las arregló para aferrarse a su fe a pesar de los cada vez más evidentes excesos del régimen soviético. Aún después de que su gran amigo, el traductor Sergei Tretyakov fuese arrestado en 1937 —se arrojó por las escaleras en prisión como acto final de rebeldía— o de que Carola Neher, su actriz favorita, fuese enviada a un campo de trabajos forzados donde murió, Brecht permaneció siempre leal. Fue alabado en Moscú y utilizado por los propagandistas a la menor oportunidad. Entre las fuentes de Ryklin, Brecht es la que más le hubo debido a la Revolución en términos de impacto en su trabajo. Su estilo y sus puntos de vista cambiaron por completo tras la Revolución y, junto con el cineasta Sergei Eisenstein, fue el encargado de traducir el temprano estilo revolucionario de 1917 hacia el modernismo de los años 20.

El principio Brechtiano de que las audiencias están para incomodarlas, de que la identificación con la audiencia y la trama convencional pueden ser sacrificadas con el objetivo desafiante de presentar relaciones sociales objetivas, estaba inspirado, pero también pagado, por el espíritu transformador de la Revolución. Pero la historia, en vez de seguir las leyes de la inevitabilidad, decidió seguir siendo un puzzle. En 1932 Stalin editó su notable decreto sobre La Reconstrucción de las Organizaciones Artísticas y Literarias que declaró que el modernismo experimental era burgués y decadente e instauró el realismo soviético —neoclásico, heróico, representacional, optimista sin críticas— como la estética oficial del estalinismo. Una forma de arte que inspiraba a su gente y supuestamente iba por delante de la avalancha utópica comunista.

Así que mientras que Brecht promocionaba el estalinismo por toda Europa, y recibía premios del pripio Stalin —Como el Premio de la Paz en 1955— sus obras no fueron representadas hasta finales de los 70 y los 80, consideradas por el dogma oficial como anti revolucionarias.

Aún con Brecht aferrado al dogma como el más ferviente seguidor religioso, Ryklin insiste en que para 1939 la fase religiosa del Comunismo ruso había finalizado, y la fe era reemplazada por el terror. Mientras que el estalinismo seguía usando imaginería religiosa —culto a la imagen, adoración de santuarios públicos como la tumba de Lenin, el desfile del Día de la Revolución, todos elementos religiosos— la devoción de la gente era cada vez menos importantes. Una de las razones por las que la devoción a la Revolución se desvanecía era que para 1939 Stalin había ya asesinado a todos y cada uno de los apóstoles iniciales de la Revolución. Otro motivo era la nueva organización de la sociedad soviética. «El estalinismo» cuenta Ryklin «no confía en la fe sino en el control. La igualdad en las primeras fases fue sustituida por una estricta jerarquía de comités, policía secreta, espías. Todo diseñado para el control de la sociedad. Stalin lo llamaba vigilancia revolucionaria. Donde la posibilidad de denuncia es universal, se pierde la fe en la revolución, en los vecinos, y en uno mismo».

Para Ryklin el legado permanece en la Rusia contemporánea. Con la caída de la Unión Soviética, Rusia ha atravesado una reevaluación de su propia historia, y ha llegado a conclusiones sorprendentes y para Ryklin preocupantes. «Lenin ya no tiene influencia en la sociedad rusa. Ha sido declarado enemigo de la religión, y eso significa enemigo de rusia, auténtico ateo, persona peligrosa, terrorista. Stalin, por otro lado, es visto como alguien que nunca estuvo decididamente contra la Iglesia Ortodoxa. No hay prueba histórica de esto, sólo el deseo de ver a Stalin de esa forma. Se le reconoce el político más influyente de la historia rusa, instrumental para la derrota de los nazis, el evento más importante del siglo pasado para los rusos. El pacto está olvidado, a los asesinos de masas se les perdonó como parte del proceso de modernización que debía prepararles para la guerra, explicada como algo necesario. Lenin es ahora el chivo expiatorio. Stalin está más limpio que nunca».

Para Ryklin una nueva forma de creencia nace en Rusia, mezclando el Cristianismo Ortodoxo con el nacionalismo ruso y el culto a la personalidad de Stalin. En lugar de creer en la superioridad del socialismo ahora se cree en lo excepcional de Rusia, y en un uso paranoico de la idea estalinista de la «denuncia universal» que sirve para ver a cualquier otro país como enemigo. «Hay mitos que todavía millones de rusos creen» dice Ryklin con cierto desánimo. «Piensan que el resto del mundo odia a Rusia porque Rusia es buena, y el resto del mundo es malo».

Artículos relacionados

humanismo religion iglesia ateismo dios comunismo

Domingo, 7 de Junio de 2009

Varias tesis sobre las teorías científicas

Héctor tiene la culpa. En el debate que mantenemos en el Otto Neurath sobre temas epistemológicos, va y me pregunta mi opinión. Como no puedo estar callado ante semejante reto, la esbozo aquí. Algunas de las tesis las he desarrollado en alguna entrada. Otras las desarrollaré en el futuro.

1. Sólo podemos deducir proposiciones lógicamente dentro de un sistema formal. La geometría euclídea en matemáticas, la relatividad restringida en fisica, el equilibrio general en economía,… son ejemplos de sistemas formales. También lo es la lógica proposicional a la que nos intentamos aproximar las más de las veces en nuestros discursos.

2. El sistema formal debe incluir definiciones precisas. Cosas como “esencia”, “cosa en sí”, “hecho puro”, “todo”,… no suelen estar bien definidas. Por ejemplo, lo “omnipotente” no está bien definido, no existe el “conjunto de todos los conjuntos”.

3. No se pueden usar conclusiones obtenidas en un sistema formal para otro sistema formal, a no ser que uno esté incluido en el otro. No formalmente, por lo menos.

4. Los sistemas formales se pueden ampliar para “saltar del sistema” a lo Gödel. Esto no completa el sistema.

5. Una teoría es un sistema formal en el que se describen objetos y reglas de inferencia para las relaciones entre ellos. En el lenguaje de la teoría se pueden describir muchas posibles relaciones entre los objetos. La teoría elige (seguramente a través de teoremas que parten de postulados que se exige al sistema, como los que subyacen a la definición de equilibrio), de entre todo lo que se puede enunciar en el lenguaje de la teoría, sólo unas cuantas de las relaciones como las “que son el caso”. Podemos llamar a esto “principio de falsabilidad”.

6. “Lo que es el caso” tendrá una interpretación si la teoría ha de ser interesante. Puede ser una interpretación positiva, una normativa, adscritptiva, exhortativa,…

7. Una teoría “diseñada” para ser descriptiva y una teoría “diseñada” para ser normativa pueden hablar, formalmente, de los mismos objetos, pero sólo si establecen los mismos postulados acerca de las relaciones entre ellos podrán ser conmensurables. En ese caso serán, formalmente, la misma teoría y la interpretación será algo así como “todo lo que es, debe ser”. Mientras lo descriptivo y lo normativo no coincidan de esa manera, las teorías “diseñadas” para cada interpretación serán sistemas distintos y no podrán deducirse proposiciones de una en la otra.

8. La realidad no es una teoría ni un sistema formal, que sepamos. Tampoco es posible saltar lógicamente de la realidad a la teoría y viceversa. Lo que podemos hacer es establecer homomorfismos entre lo que vemos en la teoría y lo que creemos ver en (alguna parte de) la realidad. No nos consta que “todo lo real sea racional”, aunque bien podría serlo. Aún si lo fuera, no sabemos qué sistema formal es la realidad.

9. Que algunas teorías (y no solo teorías, sino también actos instintivos, aprendidos no se sabe cómo,…) sirvan para establecer este homomorfismo es una cuestión que se dilucida en la práctica, en lo que (creemos que) está pasando en la realidad cuando interactuamos con ella según la teoría. (Si con la teoría llegamos a la Luna, algo de homomorfismo tendrá con alguna parte de la realidad).

10. La inferencia estadística nos ofrece un modelo en el que se deduce lógicamente cómo se puede incorporar la información imperfecta en la aceptación de un modelo.

11. El problema de la realidad exterior se soluciona de manera práctica: no sabemos hacer otra cosa que actuar como si existiera. Si no existe y es una ilusión, lo que aprenderemos será acerca de esa ilusión.

12. El problema de las otras mentes no tiene más solución que la aplicación del test de Turing.

13. El problema de la inducción, si se entiende en términos probabilísticos, lo resuelve el modelo de la inferencia estadística (o los modelos, porque hay dos, el clásico y el bayesiano).

14. No existe “el problema de la inducción” en el mismo sentido que no existe “el problema de contar”. El sistema formal de los números naturales ofrece el modelo que justifica el “contar” con sus complicaciones de la multiplicación y otras más. De igual manera el modelo de inferencia estadística ofrece el modelo para la inducción. El paso del modelo a la realidad (y viceversa) en ninguno de los dos casos se puede establecer con rigor lógico.

15. El falsacionismo y el verificacionismo son, lógicamente hablando, exactamente la misma cosa. Sólo hace falta aceptar un posible grado de error en la teoría o en la información aportada por el dato que verifica o que falsea. Recuérdese que la teoría puede enunciar muchas cosas, pero solo acepta algunas. Encontrar datos que caigan en lo que “es el caso” supone no encontrar datos en lo que “no es el caso” y viceversa. Esto no implica que las probabilidades de verificar la teoría sean las mismas si uno busca activamente un grupo de hechos para falsar o para verificar. Tampoco lo es si busca uno y no otro tipo de hechos para verificarla.

Dejaré para otra ocasión lo que puedan ser los programas científicos, la manera en que se organiza la ciencia y si son los epistemólogos o los científicos los que han aportado soluciones a esos problemas.

«La Iglesia pierde su clientela»

Puente Ojea también es un «ateo esencial»

El diplomático Gonzalo Puente Ojea fue embajador de España en el Vaticano y es uno de los autores más reputados sobre religión. Presenta su libro La religión,¡Vaya timo!

© Víctor Charneco
Publicado en Público el 18/05/2009

El diplomático Gonzalo Puente Ojea (Cienfuegos, Cuba, 1924) fue embajador de España en el Vaticano durante el Gobierno de Felipe González y es uno de los autores más reputados sobre religión. Dentro de la colección de la Editorial Laetoli ¡Vaya timo!, que desmonta los mitos que perviven en la sociedad actual, vuelve a evidenciar las mentiras de la Iglesia en La religión,¡Vaya timo!
–¿Es un timo la religión?
–Efectivamente, porque promete lo que no tiene, la felicidad en un mundo paradisiaco después de la vida real.
–Prometido por un Dios muy peculiar.
–Un Dios que tiene todas las cualidades imaginables, de manera que su idea es imposible, sus atributos son claramente contradictorios. Igual que no existe el círculo cuadrado, no puede existir ese Dios.
–Entonces, ¿dónde encuentra su fortaleza?
–En la tradición. En este siglo hay un conocimiento científico que debería dar lugar a un abandono de la religión. No se produce porque los imaginarios colectivos son asimilados por el bebé desde que empieza a tener autonomía. El hogar es la gran máquina de hacer cristianos, por eso la Iglesiatrata de mantenerlo a salvo.
–¿Qué opina del auge del creacionismo?
–El porcentaje de científicos que abandona las creencias religiosas es mayor cada día que pasa. La cultura americana no es propiamente científica, sino tradicional, porque repite los estereotipos de los fundadores.
–¿Por qué los Estados han respetado la Iglesia?
–Porque es una institución poderosa, con una clientela muy fuerte y una gran determinación de predicación de su doctrina. Desde que se unió al Imperio Romano, su potencia pasó a ser casi insuperable.
–¿Por qué el Gobierno no se independiza de la Iglesia?
–La República fue una página nueva en nuestra historia. Su núcleo y la causa de su destrucción fue el laicismo, porque la Iglesia se dio cuenta de que se jugaba el tipo y puso toda la carne en el asador. Esto no lo entienden los jóvenes porque no lo han vivido y porque en las escuelas el PSOE, que había hecho pactos, eliminó esa circunstancia de los planes de estudio.
–¿Qué opina del aumento en la financiación de la Iglesia?
–La explicación es que el virus republicano ha quedado totalmente extirpado. El PSOE hizo una ruptura histórica total, porque la Transición fue la gran estafa política de este país. Alegando que volverían los militares, intervinieron e impidieron que se volviera a instaurar una República, y además eliminaron el poder constituyente, porque la Constitución está elaborada por los procuradores en Cortes de la época de Franco. No se cuestionó la jefatura del Estado y eso sí se hizo en la República de 1931, que eliminó la Corona y promovió el laicismo.
–¿Tan malo le parece el sistema de hoy en día?
–Los llamados partidos democráticos entraron en el juego y nos condenaron a tener una olla de corrupción con una tapadera que se llama monarquía parlamentaria. Vivimos en plena inconstitucionalidad y, en los últimos tramos del Gobierno de Zapatero, en una disolución por la vía autonómica. Es una dictadura de partidos organizada para que los dos grandes tengan la mayoría.
–Usted fue embajador en la Santa Sede, ¿cómo ve en la actualidad a la Iglesia?
–Hace mucho que la Iglesia está en un proceso de pérdida de clientela y que tiene puesta su fe en el tercer mundo, donde hay muchas personas. Ratzinger, un hombre de formas inteligentes aunque no demasiado brillante, tenía que haber hecho la apertura y la revisión de los dogmas morales, pero no lo hace.
–¿Y la rama española?
–Están desquiciados porque se acostumbraron a un régimen de monopolio de las conciencias, que es lo que fue España hasta la República. Y a eso hemos de volver, la Monarquía caerá en unos 20 años y se regresará a esa fórmula.
–¿Y el Minivaticano?
–Todos los políticos les han regalado [a la jerarquía católica] todo lo habido y por haber. Es increíble que incluso Felipe González les diera todo. A mí me dijo que a la Iglesia no se le podía discutir nada y que no me metiera en temas de dogma. Cuando las beatificaciones, al Gobierno no le gustó el empeñó del Vaticano en volver a la Guerra Civil y se mandó una representación de un nivel que evidenciara el descontento. Y sin embargo, un mes más tarde hubo una cena en la Nunciatura, con el rey y el presidente del Gobierno. La Conferencia Episcopal pidió que me quitaran y en agosto fui relevado.

Un espacio para dudar. Ateos, agnósticos, escépticos. Reflexión, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.

¿Por qué no creo en Dios? – La comunicación científica

2.b. La comunicación científica

Al hablar de comunicación científica y sobre todo, de epistemología, quiero comenzar haciendo una aclaración: cuando digo epistemología me refiero aquí al sentido más estricto del término, o sea: al estudio de la producción y validación del conocimiento científico, no a la teoría del conocimiento en general o a la epistemología en su acepción anglosajona, la gnoseología.

La ciencia, una vez emancipada de la filosofía y de la religión, se encontró frente a la necesidad de autodefinir los parámetros de su acción y de establecer una metodología que le permitiera diferenciarse de su entorno y le diera validez científica a sus propias conclusiones. Así surgió el método científico, que, en principio, solo establece una serie de directivas de observación  que determinan a posteriori el grado de veracidad de una hipótesis. Éste nunca es absoluto; la ciencia se comunica en grados de veracidad porque se enfrenta a un problema lógico inherente a su método: el denominado problema de la inducción. El razonamiento inductivo propone  una conclusión general partiendo de una observación particular y específica, que (aún cumpliendo una serie de requisitos para ser considerada científica), no puede extenderse con un grado de certeza absoluta a todo lo que existe, puesto que todo lo que existe es inobservable. Luego de observar a diez mil cuervos negros, el enunciado “todos los cuervos son negros”, sigue siendo producto de un razonamiento inductivo: todavía puede existir un cuervo blanco.

Sábado, 6 de Junio de 2009

Soy gay por la gracia de Dios: Novela de cura colombiano

viernes 5 de junio del 2009

Sacerdote latino sigue los pasos del vicario de Andalucía y escribe en su novela la declaración donde acepta su preferencia sexual; dice que ser gay y cristiano no deberían ser antagonistas

http://redatea.net/wp-content/plugins/wp-o-matic/cache/bda20_anglican.jpg

“Soy gay por la gria de Dios” , dice un cura en obra de autor colombiano

Mad Junio (EFE) .- La “salida del armario” o declaración pública de su homosexualidad de un cura español alentó al colombiano Miguel Manrique para escribir “Soy gay por la gracia de Dios” , una novela en la que quería reflejar la “integridad” de la vocación y de la sexualidad “natural” de un sacerdote.

En una entrevista, poco antes de presentar su novela en la Casa de América madrileña, el novelista y periodista Manrique dijo que en febrero de 2002 quedó “fascinado” con una de las frases con las que José Mantero, vicario de la localidad andaluza de Valverde del Camino (Huelva) , declaró su homosexualidad.

“Soy gay porque Dios lo quiere” , dijo entonces Mantero. De forma inmediata, las autoridades eclesiásticas le criticaron por haber dado publicidad a su caso y le retiraron todas las licencias, por haberse “situado a sí mismo fuera de la disciplina de la Iglesia en materia de suma gravedad y de escándalo para los fieles” .

El novelista explica ahora que aquella frase “magnífica” , dicha por Mantero en la rueda de prensa en la que habló de su homosexualidad y a la que asistió Manrique, no le “dejaba en paz” y por eso le dio vueltas a la idea de novelar: Se inventó un pueblo y un cura gay y modificó la frase de Mantero hasta dar con el título del libro que ahora publica.

El cura de la ficción, Carlos, sabe de su condición desde antes de ir al seminario, lo acepta y decide continuar su vida sacerdotal hasta que sus impulsos naturales y la transgresión de la castidad le cuestan, como al cura de la vida real, la suspensión de su misión en la Iglesia católica.

Cuando habían pasado ya seis años, una vez concluida la novela, el autor colombiano buscó y encontró a Mantero, “a quien le encantó la obra” .

Por eso, es Mantero el autor del prólogo de la novela y quien hoy ejerce de presentador del libro en Madrid.

En el texto que antecede a la novela, Mantero dice que si el papa Benedicto XVI “fuese heterosexual, probablemente estaría en condiciones de entender las aventuras y desventuras, afanes, azacaneos y logros del Padre Carlos, protagonista de la presente obra” .

Y añade, a propósito del título de la obra, que “efectivamente” , ser gay es una “gracia de Dios” , un “don del Creador” y destaca del cura Carlos, el protagonista de la novela, que es “un cristiano convencido” que se niega a renunciar a su fe sólo por ser homosexual y a su “orientación sexual y afectiva” por ser católico.

El ex cura inspirador de la novela afirma que la obra de Manrique “ha de llamar la atención de las personas gays creyentes” sobre el hecho de que “conocerse y reconocerse gay y católico no constituye dos realidades antagónicas, sino complementarias y recíprocamente integradoras”.

En diciembre pasado Miguel Manrique presentó unas “memorias” imaginarias del fundador de Bogotá, el español Gonzalo Jiménez de Quesada (1509-1579) , en su libro “La tinta y la espada” .
Manrique, de 55 años, es autor también del ensayo “El falso progresismo” y de otra novela, “El área pequeña” .


ENLACE

ESTO QUE HAS VISTO, DIFÚNDELO…

Entrada múltiple. De Gran Torino, la nueva función del Circo del Absurdo y algo más.

Para no dejar enfriar tanto este blog, voy a escribir algunas entradas múltiples con comentarios sobre eventos o sucesos de los que me vaya enterando. Soy un poco exagerado en esto de postear textos demasiado elaborados y un mucho en lo de procrastinar, así que mi idea es intercalar algunas ideas y comentarios según se me vayan ocurriendo.

1. Ya llegó al pueblo el nuevo Circo del Absurdo, hospedado en los terrenos de Gio Yakún, inteligente bloguero a quien no conocia, y quien redacta de una manera absorbente un texto que hace sentir la imperiosa necesidad de leer cada uno de los textos enlazados.

Si lo anterior no fue suficiente para convencerlos de asomarse allá, voy a usar otro argumento:

¡Por favor, por favor, por favor, por favor!

La siguiente edición está programada para el primer lunes de Julio, en la piedrita de oro de nuestra superestrella bloguera Kix.

2. Fui a ver Gran Torino (y tengo que advertir que en lo que sigue hay algo de spoiler), película a la que le traía muchas ganas desde que vi las ultimas de Clint Eastwood. La cinta no me decepciono en absoluto, pero lo que sigue es lo que mas me gusto:

El personaje es enemigo de la corrección política pero sin llegar al extremo de caer en el mal gusto. Cuando un joven sacerdote católico lo va a visitar para invitarlo a confesarse, la respuesta es:

“Lo que pienso de ti es que eres un jovencito virgen de 29 anos que se dedica a embaucar a mujeres supersticiosas con el cuento de la salvación eterna”

Después, en algún momento de la cinta el sacerdote acepta que esto es cierto.

Mientras lee el periódico se topa con el horóscopo, se lo lee en voz alta a su perra y luego agrega:

“Esto es pura mierda”

(Debo confesar que siempre he querido decir eso)

Una vecina, inmigrante vietnamita de primera generación en Estados Unidos, lo invita a tomar cerveza y a charlar. Mientras platican, ella agradece la recia amistad que el le brinda a su hermano (el de ella), mencionándole que, a diferencia de su propio padre, el es un buen ejemplo a seguir:

“-Mi padre no era malo, pero era terco y chapado a la antigua.
-Yo soy terco y chapado a la antigua -respondio el.
-Si, pero tu lo eres al estilo norteamericano.”

No creo haber encontrado un ejemplo más correcto de incorrección política.

Y me pareció que esta cinta tiene una cualidad que no siempre encontramos en el cine: un argumento tan bueno en toda la cinta como en el final de la misma.

3. Quiero recomendar el humor interesante de Hitlercito, de quien recomiendo especialmente las siguientes tiras:

El uso de la retórica en la clase política como simulacro de racionalidad

La navaja de Ockham como principio heurístico en la toma de decisiones

La inacción como estrategia en los juegos de información perfecta

Cita X: Adolf Hitler (Presidente de Alemania de 1933 a 1945)

“Creo hoy que estoy actuando de acuerdo con el creador todopoderoso. Al repeler a los judios estoy luchando por el trabajo del Señor”

"Hey, ¿hígado nuevo?"… "Afortunadamente… este es de cerdo."

El ser humano basa muchos de sus fines y objetivos en intereses espurios.Prueba de ello es la oposición infundada (objetivamente) en la investigación con células madre, cuyos avances y resultados pueden marcar un avance gigantesco en la lucha contra un sin número de enfermedades que efectivamente MATAN o dejan reseñas imposibles de borrar en los propios enfermos o en sus familiares.Los beneficios

El Papa o la auténtica utilidad del condón en la lucha contra el SIDA

¿A QUE NO HAY HUEVOS (con la Alianza de Civilizaciones)?


Una propuesta, creo que totalmente necesaria, que acabo de hacer en la página del Plan Nacional para la Alianza de Civilizaciones, aprovechando el buenrollito de Obama, el de su ínclito mentor y precursor ZP, y sus llamadas a la tolerancia.
.
Lo que propongo es que se abra, en el seno de la Alianza de Civilizaciones, una mesa de trabajo y de diálogo para investigar sobre la extensión del pensamiento laico, agnóstico, o ateo, en todos los países, y en especial, el grado de respeto con el que las leyes y costumbres de esos países garantizan el derecho fundamental a no tener ninguna creencia religiosa y a no ver gobernada tu vida por las creencias religiosas de los demás.
.
Supongo que ZP, con su caterva de pijiprogres laiquiguays, tan prestos ellos a meter el dedo en el ojo de la Iglesia Católica (lo que me parece muy bien, siempre que no se falte a la buena educación, a la imparcialidad y a los derechos fundamentales), no tendrá inconveniente en llevar esta propuesta a la próxima reunión de la (¿Santa?) Alianza de Civilizaciones. Así, con un par.
.
Si lo anuncian mañana, a lo mejor el domingo les voto y todo.
.
.
Más:
.
* Erasmus Dei.

Enrólate en el Otto Neurath
Viernes, 5 de Junio de 2009

Entrada múltiple. De Gran Torino, la nueva función del Circo del Absurdo y algo más.

Para no dejar enfriar tanto este blog, voy a escribir algunas entradas múltiples con comentarios sobre eventos o sucesos de los que me vaya enterando. Soy un poco exagerado en esto de postear textos demasiado elaborados y un mucho en lo de procrastinar, así que mi idea es intercalar algunas ideas y comentarios según se me vayan ocurriendo.

1. Ya llegó al pueblo el nuevo Circo del Absurdo, hospedado en los terrenos de Gio Yakún, inteligente bloguero a quien no conocia, y quien redacta de una manera absorbente un texto que hace sentir la imperiosa necesidad de leer cada uno de los textos enlazados.

Si lo anterior no fue suficiente para convencerlos de asomarse allá, voy a usar otro argumento:

¡Por favor, por favor, por favor, por favor!

La siguiente edición está programada para el primer lunes de Julio, en la piedrita de oro de nuestra superestrella bloguera Kix.

2. Fui a ver Gran Torino (y tengo que advertir que en lo que sigue hay algo de spoiler), película a la que le traía muchas ganas desde que vi las ultimas de Clint Eastwood. La cinta no me decepciono en absoluto, pero lo que sigue es lo que mas me gusto:

El personaje es enemigo de la corrección política pero sin llegar al extremo de caer en el mal gusto. Cuando un joven sacerdote católico lo va a visitar para invitarlo a confesarse, la respuesta es:

"Lo que pienso de ti es que eres un jovencito virgen de 29 anos que se dedica a embaucar a mujeres supersticiosas con el cuento de la salvación eterna"

Después, en algún momento de la cinta el sacerdote acepta que esto es cierto.

Mientras lee el periódico se topa con el horóscopo, se lo lee en voz alta a su perra y luego agrega:

"Esto es pura mierda"

(Debo confesar que siempre he querido decir eso)

Una vecina, inmigrante vietnamita de primera generación en Estados Unidos, lo invita a tomar cerveza y a charlar. Mientras platican, ella agradece la recia amistad que el le brinda a su hermano (el de ella), mencionándole que, a diferencia de su propio padre, el es un buen ejemplo a seguir:

"-Mi padre no era malo, pero era terco y chapado a la antigua.
-Yo soy terco y chapado a la antigua -respondio el.
-Si, pero tu lo eres al estilo norteamericano."

No creo haber encontrado un ejemplo más correcto de incorrección política.

Y me pareció que esta cinta tiene una cualidad que no siempre encontramos en el cine: un argumento tan bueno en toda la cinta como en el final de la misma.

3. Quiero recomendar el humor interesante de Hitlercito, de quien recomiendo especialmente las siguientes tiras:

El uso de la retórica en la clase política como simulacro de racionalidad

La navaja de Ockham como principio heurístico en la toma de decisiones

La inacción como estrategia en los juegos de información perfecta
Jueves, 4 de Junio de 2009

Ser políticamente correcto en Blanconia

En el país de Blanconia, tras siglos de aislamiento, hablan un castellano bastante particular. Las palabras, en lugar de tener género, tienen color. Hay color blanco y color negro. El color blanco se designa, normalmente, con una terminación en “-e”, mientras que el color negro usa la terminación “-i”. Sucede que parte de la población es blanca, y parte negra. Un blanco, en el habla de la isla, se llama “une blanque”, y un negro “uni negri”. Sucede que la manera de expresar el plural que integre a blancos y negros es de color blanco. Así, para decir “señores y señoris” basta con decir “señores”. Ciudadanos (y ciudadanas) se dice “ciudablanques” o “ciudanegris” según el color del ciudadano. Un padre o madre blanco es un “planque” y, si es negro, “megri”. También hay terminaciones en “-a” o en “-o” arbitrarias que no quieren decir nada especial. Hay voces en contra de estos y otros usos, que son respondidas con discursos como este, que se publicó en un conocido diario:

“De un tiempo a esta parte, viene estando en la agenda políticamente correcta usar y abusar de expresiones engorrosas solamente para evitar usos perfectamente establecidos en nuestro idioma, que tiene sus propios recursos para designar las cosas. ¿Qué sentido puede tener decir “les vasques y lis vasquis” para hablar de eses ciudadanes, como siempre hace le mandatarie de esa comunidad, si con decir “les vasques” ya se sabe que nos estamos refiriendo, no solo a les vasques blanques, sino también a lis negris? Le lenguaje hace así el plural, ¿qué necesidad hay de cambiar? No debemos confundir el color gramatical con el color de la raza. Una cosa no tiene que ver con la otra.
De igual manera, ¡qué empeño tan inútil en decir “le ser humane ha llegado a la Luna”!, cuando tode le munde entiende que, cuando decimos “le blanque ha llegado a la Luna” nadie piensa que se quiera exluir la aportación de lis negris a tal empresa. ¿En qué cabeza cabe asumir tal cosa?Ahora hay que hablar de la “Asociación de planques y megris de alumnes”, cuando basta, según nuestro idioma, y es más económico y sencillo, decir “Asociación de planques de alumnes”. Además, habría que decir también “de alumnes y alumnis”. ¡Hasta quieren que nuestro país cambie de nombre para llamarse “Personia”. ¡Cuánta tontería!
Siempre se ha hablado de “une blanque de negocies”, “uni negri de li limpieci”, “le jefe de personel”, “li peluqueri”… No hay razón por la que alterar los nombres de estos oficios, que siempre se han llamadado así, aunque sea uni personi del otre colore quien lo ejerce.
¿Y esa costumbre de evitar los tratamientos de cortesía de toda la vida? A une blanque se le llama “señore”, mientras que a uni negri se le llama “señori o señoriti” dependiendo de su tiene trabajo o está desempleadi. Antes también existía el término “señorite” para les blanques, pero está en desuso. ¿Por qué eliminar también el “señoriti”? ¿No querrán muchis negris que se sepa su estatus laboral? Si uni negri está desempleadi, será bueno para íl el que se sepa que está buscando trabajo. ¿Por qué impedir esto? ¿Solo porque ya no se usa para les blanques? Todes sabemos que el trabaje es más importante para lis negris, y que siempre están pensando en estar empleadis.
Y luego están esas palabras “presidenti”, “modiste”… Solo porque todes les presidentos han sido blanques, ahora se quiere cambiar la palabra “presidento”, que valía para los dos colores, para decir “presidenti”. ¡Hasta llegarán a hacernos decir esa aberración lingüistica que sería “presidente”, para hablar de le presidento blanque! Es un error decir que las palabras tienen otra cosa que no sea un uso gramatical, y que tienen connotaciones raras que deberíamos elimiar, forzando le lenguaje. ¡Las connotaciones estarán en la cabeza de les que piensan así, no en la lengua!
Cuidablanques de nuestro país, les blanques desarrollaron un lenguaje, con sus virtudes y sus defectos, pero que nos permite comunicarnos perfectamente. La sociedad ha pasado por distintas fases. Es cierto que lis negris han estado en inferioridad de condiciones durante muchos siglos, pero le lenguaje no es culpable de esto, ni refleja ninguna pretensión de ocultar a esta parte de la población. Volvamos a la sensatez.
¡Muchas gracias a todes!”

La fe y la moral errónea

La publicación de una segunda serie de fotos del padre Alberto Cutié con su novia hizo al sacerdote a presentarse en una rueda de prensa en la que anunció su marcha de la Iglesia Católica para pasarse a la Iglesia Episcopal, la cual es una derivación de la Iglesia Anglicana, en la que podrá casarse.La nueva Iglesia del famoso padre de la televisión difiere de la Católica en que no creen en la

Nº 25: Las incoherencias del Génesis (II)

Continuando con el tema de ayer, aquí van otros ejemplos de los sinsentidos relatados en el Génesis:
4 – Los primeros hijos de Adán y Eva son Caín y Abel. Antes de que tengan ningún otro hijo (Gen 4:25) Caín mata a su hermano y, al descubrirlo, dios le condena a andar por la tierra errante y vagabundo. Este castigo asusta a Caín ya que teme que alguien que le salga al paso pueda matarle (Gen 4:14). ¿Quién la puede salir al paso si en la tierra solo existen sus padres y él mismo?

5 – En Génesis 6:7 dios dice lo siguiente “Voy a eliminar de la superficie del suelo a los hombres que he creado – y junto con ellos a las bestias, los reptiles y los pájaros del cielo – porque me arrepiento de haberlos hecho”. ¿Si quiere destruir a todos los animales, porque le pide a Noé que salve a una pareja de cada especie para repoblar la tierra? ¿Qué sentido tiene eso? Se supone que dios podría haber hecho desaparecer a todos los seres humanos excepto a la familia de Noe con solo desearlo y dejando a los animales intactos. Además ¿Qué tiene que ver la maldad de los hombres con destruir todos los animales de la tierra? ¿No es un método demasiado tosco, retorcido, además de cruel, tener que inundar todo el planeta para eliminar a los seres humanos?

6 – Dios le da instrucciones a Noé sobre como debe ser el arca “Deberás hacerla así: el arca tendrá ciento cincuenta metros de largo, treinta de ancho y quince de alto” (Gen 6:15). El mismo dios también dice lo siguiente “Lleva siete parejas de todas las especies de animales puros y una pareja de los impuros, los machos con sus hembras – también siete parejas de todas las clases de pájaros – para perpetuar sus especies sobre la tierra” (Gen 7:2-3). Es decir, que Noé metió en un arca de ese tamaño ridículo a su familia, a entre una y siete parejas de cada una de las especies animales (no dice nada de las plantas) que existen actualmente y todos los víveres necesarios (Gen 6:21) para alimentar a su familia y a todos esos animales durante unos 200 días. Queda claro que el autor de este relato solo conocía las especies animales de su entorno y no era consciente de la biodiversidad real de este planeta.

¿Todavía tenemos que tomarnos este libro en serio?

Rastreando el origen de la risa

… Marina Dávila Ross, de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra, y varios colegas analizaron detalladamente los sonidos emitidos por tres bebés humanos y 21 orangutanes, gorilas, chimpancés y bonobos.Luego de medir 11 características en el sonido de cada especie, elaboraron un mapa de cómo esos sonidos parecen relacionarse entre sí. El resultado es como un árbol genealógico.

¿Los errores del creador? Homosexualidad pingüina

Dos pingüinos homosexuales del zoológico alemán en la localidad portuaria de Bremerhaven, a orillas del mar del Norte, se han convertido en los felices padres de un polluelo de su especie…. Las dos aves adoptaron un huevo de un pingüino de Humboldt que había sido rechazado por sus padres y se preocuparon de empollarlo con gran cuidado hasta el nacimiento del polluelo, que, entre tanto, ya ha

David Attenborough es premio Príncipe de Asturias

Es un placer poder anunciar noticias así prácticamente según se producen. El naturalista británico David Attenborough se hará este mediodía con el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales 2009 que se falla este jueves en Oviedo, según han confirmado fuentes próximas a la organización. Attenborough, que nació en Londres en 1926, es uno de los divulgadores científicos de la naturaleza más conocidos de la televisión mundial, y sus trabajos están considerados como pioneros en los documentales que ha llevado a cabo en un medio para el que ha escrito y presentado casi una decena de series. Para Richard Dawkins, Attenborough es «el hombre vivo más respetado de la Gran Bretaña».

Un nuevo motivo para darle a los Premios Príncipe de Asturias la misma importancia que para mí merecen los Premios Nobel, o incluso más. Carecen al menos del currículo de personajes deplorables merecedores del Nobel de la Paz que han hecho tristemente célebres en ocasiones a los de la Academia Sueca.

Visto en RTVE.es.

Artículos relacionados

humanismo ciencia evolucion davidattenborough

El viaje de Darwin por la BBC

Interpretando metafóricamente la Biblia cuando interesa

«Â¡Bienvenido al paraíso! Aquí pasarás toda una eternidad de gozos y satisfacciones a mi lado.»

«Â¡Estoy tan excitado! He llevado una vida muy Cristiana.»

«Sólo tengo unas cuantas preguntas para cualificarte y que puedas entrar. Primero, ¿rechazas cualquier evidencia que contradiga a la Biblia en los siguientes campos de estudio?»

«Antropología, Arqueología, Astronomía, Astrofísica, Biología, Botánica, Química, Cosmología, Ecología, Embriología, Entomología, Evolución, Genética, Geología, Herpetología, Matemáticas, Paleontología, Tectónica de Placas, Fechado Radiométrico, Zoología.»

«Â¡SÍ!»

«Â¡Bien! Sobre la pregunta dos; basándonos en las enseñanzas de la Biblia, ¿aceptas todo esto como hechos? Serpientes que hablan.»

«Sí, Génesis 3:1.»

«Â¿Monos que hablan?»

«Sí, Números 22:28.»

«Â¿Dioses que impregnan a humanos?»

«Â¡Por supuesto!»

«Â¿Unicornios?»

«Números 23:22.»

«Â¿Dragones?»

«Â¡Seguro! Deuteronomio, Job, Salmos, Isaías, Jeremías, todos ellos hablan de dragones.»

«Â¿Y sobre cerdos suicidas poseídos por el demonio saltando desde colinas?»

«Está escrito en Marcos 5:13, 50, creo…»

«Finalmente, ¿has hecho lo ordenado y has vendido todas y cada una de tus posesiones para darle el dinero a los pobres?»

«Bien, yo… Espera, ¿hacer qué?»

«Uhm… Sí, Lucas 14:26-33 y Lucas 18:18-22. Por el amor de Pedro, ¡lo he dicho dos veces! Tienes que vender todo lo que posees para poder heredar la vida eterna.»

«De verdad, PENSÉ QUE ESO SE DECÍA METAFÓRICAMENTE.»

Visto en Russell’s Teapot.

Artículos relacionados

humanismo religion iglesia biblia dios humor