Archivos en el mes de November del 2009

Martes, 24 de noviembre de 2009

Escépticos Ska-P

Un clip que se ha hecho muy popular entre mis amigos escépticos en Facebook. La más que solvente banda de Leganés Ska-P le dedican un merecido sopapo en forma de ska a charlatanes, videntes, y demás embusteros.

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Un zoo en el año 2080

«Bien, podríamos quejarnos del hecho de que tantas especies se hayan extinguido. Pero celebremos en su lugar lo que tenemos hoy; ¡un labrador!»

«Un zoo en el año 2080»

Estrictamente deprimente, gentileza de Wulffmorgenthaler.com.

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Lunes, 23 de noviembre de 2009

Entonces, ¿para qué sirve?

En los rituales católicos se suele usar el agua bendita. Agua que no tiene nada de nuevo, aunque se le atribuyen poderes sobrenaturales. El cine ha explotado la fama mágica de esta agua en las películas de terror mostrando como esta agua repele vampiros, endemoniados, demonios y otras criaturas de la imaginación.El agua bendita es usada también por la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Católica Antigua

Nº 51: La muerte de Judas

La muerte de Judas es otra de las grandes incoherencias del Nuevo Testamento. Este episodio es descrito en el Evangelio de Mateo y en los Hechos de los apóstoles pero las diferencias entre ambos relatos son más que notables:
– Judas, el que lo entregó, viendo que Jesús había sido condenado, lleno de remordimiento, devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: «He pecado, entregando sangre inocente». Ellos respondieron: «¿Qué nos importa? Es asunto tuyo». Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: «No está permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre». Después de deliberar, compraron con él un campo, llamado «del alfarero», para sepultar a los extranjeros. Por esta razón se lo llama hasta el día de hoy «Campo de sangre». (Mateo 27:3-8)
– Él (Judas) era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. Pero después de haber comprado un campo con el precio de su crimen, cayó de cabeza, y su cuerpo se abrió, dispersándose sus entrañas. El hecho fue tan conocido por todos los habitantes de Jerusalén, que ese campo fue llamado en su idioma Hacéldama, que quiere decir: «Campo de sangre». (Hechos 1:17-19)
Creo que la incompatibilidad de ambos textos es evidente para cualquiera que sepa leer pero por si acaso vamos a destacar los puntos conflictivos:
– Según Mateo, Judas se arrepiente de haber traicionado a Jesús y devuelve las monedas a los sumos sacerdotes tirándolas en el templo. Según el libro de los Hechos, sin embargo, Judas se queda con las monedas y las utiliza para comprar un campo.
– Según Mateo, Judas se suicida ahorcándose en algún lugar indefinido antes de que los sumos sacerdotes compren un campo con las monedas que él tiró en el templo. En cambio, según el libro de los Hechos es Judas mismo el que compra un campo en el que sufrirá una caída accidental que le causa la muerte.
– En el Evangelio de Mateo se explica que el campo que compraron los sumos sacerdotes con las monedas que tiró Judas se llamó a partir de entonces “Campo de Sangre” porque esas monedas habían sido el precio por la sangre de un reo que sería ejecutado (Jesús). La explicación en los Hechos de los apóstoles es totalmente distinta. El campo que compró Judas con sus monedas se llamaría “Campo de sangre” porque en él se desparramaron las vísceras de este tras una caída que le ocasiona la muerte.
Una vez más nos encontramos con una evidencia clara de que las “Sagradas Escrituras” en lugar de ser la palabra de algún dios o fruto de la inspiración divina son una recopilación de lo que alguien dijo que alguien le había dicho que había oído que se decía que….

JAM Montoya, “ángel indómito”

Foto: “El sexto dios negro de incertidumbre y muerte”

No hay ni buen ni mal uso de la libertad de expresión, sólo un uso insuficiente
(Raoul Vaneigem)

I. En marzo de 2007, el Centro Jurídico Tomás Moro presentó una querella contra JAM Montoya, contra los responsables del Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura y contra Francisco Muñoz Ramírez, consejero de Cultura de la Junta y candidato socialista a la alcaldía de Badajoz, por un “delito contra los sentimientos religiosos”, tipificado en el artículo 525.1 del Código Penal. La querella se fundaba en que tanto la Universidad como la Junta habían publicado dos libros del fotógrafo en los que se contenían fotos “gravemente ofensivas”. El partido fascista “Alternativa Española” presentó posteriormente un escrito ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, exigiendo la retirada y la prohibición de los volúmenes por contener “pornografía católica”. El diario Siglo XXI, en un artículo de opinión, resumía con exactitud la campaña contra Montoya y la reducía a una cuestión de intereses políticos. “Esto pasa –escribía el periodista- por no saber definir lo que es arte y tener la idea medieval de que el arte tiene que ser respetuoso con las religiones”.

El 16 de marzo, Montoya denunció amenazas de muerte, y la periodista ultra Nuria Van Den Berghe, esposa del traficante de arte Erik el belga, le calificó de “puerco” y de “no tener cojones”, al tiempo que el Sindicato de Funcionarios Públicos “Manos Limpias” presentaba otra querella en la Fiscalía del Estado, acogiéndose al escabroso artículo 525. El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, calificó a la obra del fotógrafo de “increíblemente abominable”, añadiendo con rubor que le costó “un gran trabajo llegar al final sin vomitar”. Simultáneamente, el nuncio apostólico del Papa en España, Monseñor Manuel Monteiro de Castro, se erigía en experto crítico de arte y consideraba que “las cosas sagradas deben ser tratadas de un modo sagrado”, añadiendo que las fotografías “no tienen ningún valor artístico”. Los musulmanes de Córdoba aprovecharon la ocasión para indignarse en público, y su Presidente, Kamal Mekhelef, sugirió a un periodista que “los que se hacen llamar artistas no se pueden escudar en la libertad de expresión para insultar y ofender a los demás”. Poco después, el mega-obispo Cañizares convocaba un “Via crucis” en Talavera (Toledo), en desagravio por las ofensas sufridas por la Iglesia.

Carlos Floriano, senador del PP y candidato a la presidencia de la Junta, exigió en el Senado al Presidente del Gobierno, por mediación de la Ministra de Cultura, Carmen Calvo, que expresara públicamente su rechazo al controvertido catálogo. La diputada popular Ana Belén Vázquez acusó a Zapatero de liderar una “cruzada contra los católicos” y exigió el cese inmediato del consejero Muñoz. La “Hermandad de la Sagrada Cena” arreció el paso y publicó un comunicado en el ABC, en el que recordaba que la libertad de expresión “debe tener y tiene límites claros, que no deben nunca transgredir doctrinas, creencias, normas y dogmas”.

“Horrendas fotografías que nos humillan y que maltratan a la Virgen”. Así se expresaba el cardenal primado de España en medio de un gran aplauso, en la Eucaristía de apertura del Año Jubilar Guadalupense, ante quince mil peregrinos. Entre ellos, el entonces presidente-monaguillo de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el aspirante a la alcaldía Francisco Muñoz. El Obispo, imbuido de autoridad espiritual, y tras reprender enérgicamente a los representantes de la Junta por las debilidades y pecados de sus consejeros, descendió lentamente del púlpito y ofreció la paz y el perdón al poder temporal, en la propia persona de Rodríguez Ibarra, ese genuflexo incorregible que, casualmente, acababa de firmar una partida presupuestaria de un millón y medio de euros para promocionar a la Virgen de Guadalupe.

II.

Este relato, directamente relacionado con el Sanctorum de JAM Montoya, sitúa su último trabajo en un contexto revelador. Las “horrendas fotografías” fueron tratadas de blasfemia porque el universo dogmático del catolicismo mostraba en ellas su tremendo contenido sexual, alumbrando así la íntima relación que existe entre lo orgánico y lo místico, entre lo erótico y lo religioso. Se tiende, todavía hoy, a equiparar derecho y moral sexual, o, mejor dicho, a asociar la actividad sexual con el concepto de inmoralidad. Pero la “religión del amor” presenta una torva fisonomía. Y es precisamente ésta, persuadida de hablar como verdad absoluta, la que “contamina”, en Sanctorum, la naturaleza radical del sexo, su tajante independencia frente a códigos impositivos y normas morales.

“Símbolos y sonámbulos” constituye, de algún modo, una ruptura estética y una “blasfemia” no menos evidente. La carne, la materia, está aquí despojada ya de cualquier atisbo de metafísica. Recupera, brutalmente, su autonomía con respecto a lo “espiritual”, frente al espejismo de una sobrenaturaleza imaginaria que regiría sobre ella. Lo crudo no surge ahora de la mezcla anecdótica o del claroscuro extremo, sino del impacto directo de la materia que somos, de nuestra condición de únicos. Por ello, Montoya, ese ángel indómito, recrea fondos no definidos, geometrías equívocas y cuerpos orgullosos. Azotados, mutilados, sufrientes, rotos… sí. Pero orgullosos. El equilibrio en ellos no es un estado de reposo, sino de tensión. La vida y la muerte son, aquí, amenaza y acto, rebelión y grito. Y, como en una mezcla homogénea, la parasomnia se descubre en tanto que manipulación y sombra. Precisamente, la equivalente a aquella en la que los Estados –las instituciones, las iglesias, las culturas, el poder, “lo terapéutico”- inducen al pueblo dormido a perpetrar crímenes, a aceptar indulgencias, a someterse al guión diseñado por tales aberraciones ingrávidas, soñadas por filósofos enfermos. Frente a ello, contra ello, la gravedad, el peso, la sustancia y la rebelión propia del “universo Montoya”.

Welles, Munch, Bacon, Murnau, Wiene… Las influencias pictóricas y cinematográficas de Montoya son fácilmente perceptibles. Pero rebasan inmediatamente su condición de referencia para afirmarse como elementos personales, al catalizar un universo pétreo y a la vez gaseoso, efímero, ilusorio. La sombra es luz, y la cólera afirmación de sí. La imagen, sonido, y el silencio, alarido. Fotografías que dejan muy atrás la simple captación de lo real, porque aquí lo real es el corazón de lo orgánico, su certeza incuestionable. Fotografías que sumergen al espectador en actitudes confusas, en escenarios que abordan lo primigenio: el recuerdo impreso de la materia, el fondo somático de toda existencia. La herida es indudable. Montoya no es solamente un ojo tras la cámara; destruye dogmas y consignas, rasgando con afilado estilete el hígado nauseabundo de la conformidad. Y de tales entrañas brota la santa hiel, el anhelado azufre rojo (al-Kibrït al-Ahmar), trazando así un sendero levógiro inmerso en una geografía simbólica plena de fobias y filias.

¿Reconocerán los fundamentalistas religiosos que la “blasfemia” es ahora mucho mayor y más lacerante? ¿Sabrán ver que el sâher Montoya ha “matado” definitivamente a sus dioses? El talibanismo no se distingue, precisamente, por una aguda inteligencia. JAM Montoya “el Hereje”, identificado por algunos con el mismo “diablo” (véase por ahí el escrito “Quién o qué es Montoya”, un ejemplo de la mentalidad más oscura de nuestra época neogótica), recorre en “Símbolos y sonámbulos” una arquitectura modélica, la de la desnuda materia en toda su complejidad psicológica. Un zumbido de fondo parece surgir tras cada imagen: se trata de una pulsión vital del todo irreverente, que se rebela ante la represión interiorizada y la cultura dominante.

Era preciso que una obra como la de JAM rompiera ética y estéticamente con toda esa mierda. Y no es fácil, habituados como estamos a un cerrilismo extremo y a la humillación histórica del artista frente a las instituciones. Pero Montoya no cede un ápice. Por algo sigue siendo por excelencia un autor “maldito”. La oficialidad biempensante de la política y la religión tiene motivos para temer su obra, que es, ante todo, contra-institucional y contra-tradicional. La peste cristiana queda aquí revelada como putrefacción, enfermedad y muerte. Sólo el individuo, el cuerpo, sus jugos, su pasión finalmente imbatida, bastan para reducir a la nada dos mil años de necedades. Como en aquella vieja historia, es la mirada más simple la que puede descubrir que el “emperador” está desnudo, que la asfixia de nuestra civilización está causada por un finísimo velo, y que, al ser rasgado, como el del sanctasanctórum, permite la irrupción final de lo único, del misterio constituido por la pura materia humana.

Rien n’est sacré, tout peut se dire.

Publicado en “Símbolos y Sonámbulos”, catálogo de la exposición del mismo nombre, JAM Montoya, 2009.

Texas prohíbe el matrimonio

De los contrarios al matrimonio homosexual tenemos todos los indicios para dudar de su inteligencia social. Ahora también de su nivel cognitivo. La nueva ley del estado norteamericano de Texas, pensada para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, podría de hecho servir para prohibir cualquier matrimonio. Un abogado de Houston avisa de que esto puede estar sucediendo a la vista de la subsección B de la prohibición, una enmienda constitucional ratificada en 2005, y que dice que «el estado podrá no crear o reconocer un estado legal idéntico o similar al matrimonio». Sí, para conseguir el efecto deseado, falta por completo la palabra «gay».

En esencia, se está prohibiendo «el matrimonio en Texas». Para Barbara Ann Radnofsky, candidata demócrata a fiscal del estado «no necesitas haber estudiado leyes para leer esto y entender lo que sencillamente dice». Los conservadores desprecian la sentencia de Radnofsky reduciéndola a «argumento absurdo», según el responsable de una de las organizaciones que redactó la enmienda. Y sin embargo, parece claro que un juicio basado en dicha enmienda tiene aproximadamente una posibilidad entre un millón de prosperar.

En la foto Jenna Bush en el día más feliz de su vida, junto con aquel en el que encontró la llave del mueble bar de papá.

newser.

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Mientras no te hayas vuelto ateo

«Â¿Has abandonado la religión en la que naciste?»

«De hecho, mamá, he abrazado un conjunto de valores nuevo.»

«He cambiado esa melíflua creencia en mitos y supersticiones por el pensamiento crítico y las conclusiones basadas en evidencias.»

«He rechazado las afirmaciones religiosas y la fe ciega en favor de la razón, el escepticismo, la ética secular y el sentido común.»

«Vale. Mientras no te hayas vuelto un ateo de esos…»

Visto en Hygo’s Tlog.

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El Dios que no estaba ahí

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Domingo, 22 de noviembre de 2009

El secuestro del Alakrana

Ahora que se ha resuelto el secuestro y que se han liberado las tensiones a él asociadas, quisiera plantear un par de ideas.

Juan Urrutia ya nos advertía de la imposibilidad de tener la mejor de las soluciones posibles: liberar a los secuestrados, encarcelar a los culpables y no pagar el rescate. No voy a entrar en la conveniencia o la legalidad de pagar o no pagar para salvar la vida de los secuestrados para evitar futuros secuestros. Doy por hecho que se pagarán los rescates si no es posible la liberación por la fuerza.

Dada esta restricción, ¿cómo deben conducirse las negociaciones?

Los familiares de los secuestrados quieren que sean rápidas. El Estado no puede y no quiere evitar el pago del rescate por el gran coste que sería tener una tripulación muerta en su conciencia y en la de los electores, pero puede y debe querer que las negociaciones vayan muy despacio. Hay dos razones para ello.

La primera es que el que tiene más prisa en una negociación tiene más que perder. Si se negocia con prisas se acaba aceptando cualquier acuerdo.

La segunda es que, aunque se acabara pagando lo mismo tras 100 días de secuestro que tras un sólo día, el coste para los secuestradores sería mucho mayor en el primer caso. Si los secuestros se resuelven rápidamente podrán secuestrar un barco cada dos días. Si se resuelven en tres meses, sólo podrán secuestrar tres o cuatro barcos al año. Menos secuestros implican menos beneficios. Más duración del secuestro implica más coste material y emocional de participar en el secuestro. Menos beneficios y más coste hace menos lucrativa la actividad del secuestro.

Ha habido, además, el lío de los dos piratas detenidos y trasladados a España. ¿Fue una buena idea?

Se dice que el haberlos traído ha dificultado la negociación porque no había manera fácil de devolverlos a Somalia, supuestamente a que penen allí. Creo que esta dificultad es lo que hace de haberlos traído una buena idea, líos legales aparte. Los dos piratas eran una baza para España en las negociaciones y la dificultad de sacarlos del país, una manera creíble de alargar las negociaciones.

Nº 50: Desmontando el creacionismo – El carbono 14

Recordemos uno de los argumentos creacionistas mencionados en la anterior entrada del blog:
“Hoy encontramos la presencia de carbón 14 en el carbón mineral y en el petróleo. Pues para que C-14 pueda estar presente en el carbón mineral y en el petróleo es imposible que la tierra sea tan antigua como reclaman los geólogos que defienden la evolución. De acuerdo con la edad inmensa (6,000,000,000 de años) que ellos le atribuyen a la tierra, para la formación de petróleo y carbón mineral, el Carbón 14 (C-14) para esta fecha debió haberse deteriorado y desaparecido completamente de los mismos.”
Antes de nada habría que aclarar una cosa que el autor creacionista omite y es que la detección de C-14 en combustibles fósiles solo se da en algunos casos y no en todos. Aún así, los creacionistas tienen razón en una cosa, dado que la vida media del C-14 es de 5.730 años, es de esperar que materiales fósiles de millones de años de antigüedad no presenten cantidades detectables de este isótopo. Sin embargo, en algunas muestras de petróleo y carbon mineral se han detectado pequeñas cantidades de C-14, lo cual requiere una explicación coherente con el ritmo de desintegración de estos isótopos.
La ciencia tiene varias explicaciones:
1 – El Carbono 14 puede originarse como consecuencia de la desintegración de isótopos radioactivos presentes en las rocas en las que se alojan los combustibles fósiles, tales como el Uranio y el Radio.
2 – Se han detectado e identificado varias especies de procariotas viviendo en depósitos de carbón y petróleo a grandes profundidades. En el caso de vetas de carbón expuestas o próximas a la atmósfera estas bacterias serían una fuente de Carbono 14.
Tras estas explicaciones habría que aclarar otro asunto. El autor creacionista omite en su argumentación un dato muy importante que evidentemente no le interesa. Si prescindiésemos de las explicaciones anteriores, las cantidades de C-14 detectadas en combustibles fósiles se corresponderían con las esperadas en muestras de entre 40.000 y 60.000 años de antigüedad, algo que continua estando muy lejos de los 4.000 o 6.000 años que ellos dan a nuestro planeta.
Mas información sobre la datación con C-14 en el siguiente enlace.
Viernes, 20 de noviembre de 2009

Respeto

Jueves, 19 de noviembre de 2009

La pena de muerte

De vez en cuando se habla de la pena de muerte. En España, se habla cuando alguien la propone para crímenes terroristas; en EEUU, cuando ocurre alguna ejecución en la que alguien cuestiona que se hayan respetado las garantías procesales.
Como siempre, hay varios tipos de argumentación:

¨Alguien que ha cometido el crimen capital merece la pena capital¨ (palabras casi textuales de George Bush).

¨La vida es sagrada, incluso la de un criminal.

Como ya adivinará el lector que me haya leído en otros temas espinosos, aborrezco de este tipo de posiciones apriorísticas. De la comisión de un asesinato no se deduce la pena de muerte y la palabra “sagrada” no sé qué implicaciones tenga más de las que se quiera afirmar en su indefinido significado. Otros argumentos acerca de venganzas, de “qué harías tú si fuera tu hija la víctima”, de que un dios le dijo a un personaje de leyenda “no matarás” y cosas así me parecen fuera de toda consideración seria.
Prefiero sopesar los pros y los contras y apechugar con lo que salga. Los pros se pueden resumir fácilmente. Se dice que, por cada reo ejecutado, se evita un número de asesinatos por el efecto disuasorio de la pena capital.
Los argumentos en contra son algo más variados. El primero es igual que el anterior, pero poniendo el número de asesinatos evitados en un nivel menor. Un segundo argumento lo constituye el hecho de que en caso de error judicial no hay reparación posible. Un último argumento apela a la necesidad de que el Estado y, con él, la sociedad en general, muestre un respeto a la vida humana para poder educar en ese respeto.
Los dos primeros argumentos podrían ser fácilmente cuantificables. Para el caso de los EEUU, donde se han hecho más estudios, me quedo con las cifras de dos estudios que me parecen respetables. Por un lado, el que recoge Gary Becker, premio Nobel de economía, estima que  que hay una reducción de ocho asesinatos por cada ajusticiamiento. Según Becker, esto es suficiente para mostrarse a favor. En contra están los estudios comparativos de Thorsten Sellen, que no muestran diferencias entre los estados que aplican o no la pena de muerte o entre el mismo estado antes o después de aplicarla. Ambos estudios son sobre la aplicación de la pena de muerte antes de 1975.
Hay trabajos más recientes que muestran que la pena de muerte, si acaso, está relacionada con más asesinatos, no menos.
El dato sobre el error judicial en los casos de pena capital es algo más escurridizo: Desde la restauración de la pena de muerte en 1976 se han producido 7527 condenas, 1181 ejecuciones y ha habido 139 exoneraciones. Hay, por tanto, un 2,2% de exoneraciones sobre condenas no ejecutadas. La media de años desde la condena a la exoneración es 9,8 y la media de años en espera de ejecución, 13. Una vez que se produce la ejecución la búsqueda de la posible inocencia se abandona. Los datos están aquí .
Es difícil saber si la exoneración habría llegado a alguno de los ejecutados. Unos argumentan que sólo una parte de las exoneraciones se producen por la inocencia del preso y que todavía no se ha mostrado que se haya ejecutado a un inocente. Otros dicen que si se investigaran todos los casos con la profundidad de los exonerados, el número de errores detectados sería mayor. El estado de Illinois estableció una moratoria en las ejecuciones ante la cantidad de denuncias por irregularidades.
El último argumento es bastante más subjetivo, puesto que un intento de objetividad requeriría unos controles estadísticos imposibles de alcanzar. Con todo, habrá un peso subjetivo. Yo reconozco que me siento más a gusto habando a mis hijas de lo civilizada que es nuestra sociedad si puedo decirles que no ejecuta a sus reos. No sé si esto hace de ellas seres menos propensos a cometer asesinatos o, por lo menos, a ser más respetuosas con lo ajeno.
Y aquí estamos, teniendo que valorar todo. Yo debo reconocer que si fuera el caso que por cada ejecución disminuyera el número de asesinatos en 100 y si el error judicial fuera del uno por 10.000 estaría a favor de la pena de muerte. Si la reducción en asesinatos fuera de 0,1 por cada ejecución y el error judicial mayor del 5%, estaría en contra. Sé que no me he comprometido mucho poniendo esos casos extremos. Lo interesante es que con este planteamiento debe haber un momento (por difuso que sea) en que paso de estar a favor a estar en contra o viceversa. Este momento es distinto para cada persona y no hay manera de poder deducir lógicamente nada como quisieran los razón-moralistas.
Hoy por hoy, creo que es bastante inútil como disuasión en todos los países en que se aplica. Como siempre, estoy dispuesto a cambiar de opinión si me dan los datos necesarios. 

Derecho a mamá y papá o a quedarse huérfano

Para la Iglesia Católica todos debemos tener una fe, la suya, un papa, un catecismo, y un modelo de familia.Su modelo de familia es la heterosexual casada por matrimonio católico, sin opción de divorcio, con sexo solo con fines procreativos, sin anticonceptivos, y preferiblemente que la mujer adopte un papel sumiso frente al hombre.Pero sucede que la sociedad ha cambiado. Hay divorcio, a pesar de

México tuvo de los peores manejos ante la crisis: Nobel

Miércoles 18 de Noviembre del 2008

Joseph Stiglitz, premio de Economía 2001, señala que el desempeño del gobierno mexicano fue deficiente; países como Australia y Brasil tuvieron una reacción gubernamental fuerte y efectiva

JOSEPH STIGLITZ. Detalló que países como Australia y Brasil fueron los que mejor enfrentaron la crisis financiera. (Foto: Archivo/EL UNIVERSAL )

El desempeño que México ha tenido para enfrentar la recesión ha sido uno de los peores en el mundo, consideró el premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz.

“Las estadísticas de crecimiento han sido muy débiles y pesimistas para este país, (.) la combinación de una recuperación muy débil para Estados Unidos y una política fiscal que no estimule la economía mexicana es una fuente de preocupación”, aseguró.

En conferencia de prensa dijo que cuando dicho país se encuentra débil “tradicionalmente México sufre”, debido a los vínculos económicos que tiene con esa nación.

Detalló que países como Australia y Brasil fueron los que mejor enfrentaron la crisis financiera, ya que tuvieron una reacción gubernamental “muy fuerte” , así como un reglamento bancario que hizo que su sistema financiero soportara las dificultades que provocó la recesión.

ENLACE


Y dale con la Luna lunera

Hace un par de días publiqué un post, en el cual mostraba que las creencias de la influencia de la Luna llena sobre el comportamiento humano, son completamente infundadas, a la luz de las investigaciones científicas realizadas a tal efecto.

Luego se produjeron unos cuantos comentarios y para contestar a uno de ellos, me explaye demasiado, así que lo he rescatado para ponerlo aquí como post. El comentario al que contesto es el de Meg, que aquí reproduzco:

Yo soy de los que creen que la luna influye de forma material sobre el individuo y su organismo.

No hace mucho publiqué en mi blog elfogondemeg.blogspot.com las influencias de las distintas fases de la Luna en la alimentación y reacciones del organismo.Y son así, créeme.

Y lo de que en Nueva York se refuerzas las comisarías y hospitales en noches de lLna llena, créetelo: los corresponsales de prensa con los que he tratado me lo han confirmado seriamente. NO es una leyenda urbana. Pregunta aquí, en España, en cualquier comisaría.

O sea, que los efectos de la Luna son reales, en mi opinión. Pero nunca lo había visto puesto en fórmula matemática.

Pues no, no te creo. Es decir, no creo que la Luna influya en el organismo de ninguna manera. Si la Luna influye o no es una cuestión completamente empírica y por lo tanto, es la ciencia la que debe darnos la respuesta, y todos los estudios realizados muestran exactamente lo mismo, la influencia de la Luna(en los términos que aquí estamos hablando) sobre el comportamiento humano simple y llanamente no existe.

A los estudios ya citados, podemos añadir el de Campbell, D. y Beets, J. los cuales en 1978 publicaron en Psychological Bulletin el artículo “Lunacy and the moon”, ¿los resultados? Otra vez lo mismo, no se encontró ninguna influencia de la Luna. Otro más, Sanduleak publicó el estudio “The Moon Is Acquitted of Muerder” en la revista Skeptical Inquirer del CSI, antiguamente conocido como CSICOP(Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal), investigó los homicidios ocurridos desde 1971 hasta 1987, en Cuyahoga County, se produjeron un total de 3370 homicidios, y no se encontró ninguna relación con la fase de la Luna.
Así que el asunto está bastante claro, lo de la influencia de la Luna , no es más que una creencia infundada. Hablas de testimonios, pero un testimonio no es una prueba. Lo primero, ¿cómo han comprobado el aumento de policías en las comisarías? ¿Han hecho un estudio estadístico? ¿Han tenido en cuenta en que comisarías se cree en la influjo lunar y en cuales no? ¿han tenido en cuanta otras variables, como por ejemplo, el día de la semana en el que se produce la Luna llena? No obstante, supongamos que se ha hecho y que en efecto se produce ese refuerzo que comentas, ¿demuestra esto que existe el influjo de la Luna llena? Claramente no, otra posible explicación es el sesgo que puede introducir la creencia en dicho fenómeno (el estudio de Angus, que mencione en el anterior post), es decir, en las comisarías en las que se tiene esa creencia se produciría el refuerzo, no porque exista dicho influjo sino porque ellos así lo creen y actúan en consecuencia. Incluso podemos ir más allá, imaginemos que realmente se produce el aumento de la actividad criminal con la Luna llena (lo cual es falso como lo muestran los estudios citados) ¿demuestra esto que existe el influjo lunar? No necesariamente, lo único que tendríamos es una correlación, pero habría que demostrar que existe una relación de causación. Por ejemplo, las noches de Luna llena hay más luz, la cual facilita la labor de los delincuentes pero al mismo tiempo no hay suficiente luz como para que se les reconozca con facilidad, lo cual hace que las condiciones les sean propicias. Otra posible causa ¿qué días fueron Luna llena? Si coincidieron con fin de semana y fiestas, la gente sale más de casa, bebe más y por lo tanto se producen más incidentes, etc.
La existencia o no, de un fenómeno, es algo que se determina empíricamente, no es cuestión de nuestras opiniones.
Ismael Pérez Fernández.

DIOS SERÁ AMOR, ELL@S NO

DÍAS DESPUÉS DE QUE 200 CLÉRIGOS DE DIFERENTES CONFESIONES CELEBRARAN UN ACTO DE APOYO AL PROYECTO DE LEY QUE PERMITIRÁ EL MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO EN WASHINGTON, LA aRCHIDIÓCESIS cATÓLICA DE LA CIUDAD AMENAZA CON ABANDONAR SUS ACTIVIDADES SOCIALES SI LA LEY SE APRUEBA. SI ES QUE LAS BUENAS OBRAS LAS HACEN DE TODO CORAZÓN. POR SUS FRUTOS LOS RECONOCERÁN. ¿ACASO SE RECOGEN UVAS DE LOS ESPINOS O HIGOS DE LOS CARDOS? MATEO, 7:16

LA VOZ DE UN AMO MUERTO

jUAN aNTONIO mARTÍNEZ cAMINO —EL DE LOS LINCES— TACHA DE HEREJES Y AMENAZA CON LA EXCOMUNIÓN A LOS PARLAMENTARIOS QUE APOYEN LA REFORMA DE LA LEY DEL ABORTO. DEBE CREER QUE AÚN VIVE EN EL RÉGIMEN DICTATORIAL QUE LE PERMITÍA A LA iGLESIA INTERFERIR EN LAS DECISIONES POLÍTICAS. RECITAR LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA SERÍA UNA BUENA PENITENCIA POR SU PECADO MORTAL DE SOBERBIA Y SU DESORIENTACIÓN SECULAR

"Número uno: hay un hombre en el cielo que lo controla todo."

En una escena genial de la película The Invention of Lying, Mark Bellison (interpretado por Rick Gervais) se dirige a una multitud reunida frente a su casa y a millones en todo el mundo que siguen su discurso por TV.

Mark vive en un mundo donde nunca nadie ha dicho una mentira, pero ha descubierto que él es sí es capaz de decir mentiras. Después de decirle a su madre en el lecho de muerte que se estaba yendo a un “lugar mejor”, la gente lo presiona para que les cuente todo lo que sabe sobre la vida después de la muerte. El inventa una explicación en el formato de una lista de 10 cosas, que escribe en unas cajas de pizza.

Número uno: hay un hombre en el cielo que lo controla todo

Número dos: …

Hombre 1 [interrumpe]: ¿cómo es él?

Mark: alto, manos grandes para hacer cosas, buen cabello.

Hombre 2: ¿de qué raza es?

Mark: es de una nueva raza, es una mezcla de todas nuestras razas.

Hombre 3: ¿vive en las nubes?

Mark: no

Hombre 1: ¿podemos verlo?

Mark: no, está arriba de las nubes, muy alto como para poder verlo.

Hombre 3: entonces vive en el espacio.

Mark: no, no tan alto.

Hombre 2: ¿así que está en la termósfera?

Mark: lo siento gente, nos queda un montón todavía. Un hombre vive en el cielo, no lo podéis ver, lo controla todo.

Número dos: cuando mueres, no desapareces en una eternidad de vacío. En vez de eso, te vas a un lugar realmente genial.

Número tres: en ese lugar, todo el mundo tiene una mansión.

[la gente aplaude]

Hombre 4: ¿qué tipo de mansión?

Mark: la mejor mansión que te puedas imaginar.

Hombre 5: ¡maldición! estaba pensando en una mansión horrible.

Mark: no, no, es la mejor mansión. No la que estás imaginando ahora mismo, sino la mejor mansión que más te guste, esa es la que vas a tener.

Número cuatro: cuando mueres, toda la gente que conoces está ahí.

Hombre 6: ¿tendrán sus propias mansiones?

Mark: sí, cada uno tiene su mansión.

Hombre 6: ¿y si quiero que vivan en mi mansión?

Mark: sí, pueden dejar su mansión y venir a vivir a la tuya.

Hombre 6: ¿qué pasa con su mansión?

Mark: no lo sé. Vuelve a estar en el mercado.

Número cinco: cuando mueres, hay helado gratis para todos, todo el día, y toda la noche. Cualquier sabor que te puedas imaginar.

Mujer 1: ¿incluso sabores malos?

Mark: ¿y por qué ibas a imaginarte un sabor malo?

Mujer 1: usted dijo cualquier sabor que pudieramos imaginar.

Hombre 7: oh no, pensé en …

Mujer 2: pensé en chocolate con diarrea.

Mark: hay tantos sabores … ¿qué pasa con vosotros?

Número seis: si haces cosas malas, no te vas a este lugar cuando te mueres.

Hombre 8: ¿a dónde vas?

Mark: a un lugar terrible, el peor lugar imaginable.

Mujer 3: ¿qué constituye una cosa mala?

Mark: crímenes terribles, violación, asesinato, cosas así.

Hombre 8: ¿es malo golpear a alguien?

Mark: sí

Hombre 8: ¿y si estaba tratando de herirte?

Mark: entonces está bien

Mujer 3: ¿es decir palabrotas algo malo?

Mark: no

Mujer 4: ¿y llegar tarde al trabajo?

Mark: no, eso está bien, puedes perder tu trabajo si a tu jefe no le gusta, pero no afecta a qué lugar te vas cuando mueres.

Mujer 5: ¿y si olvidas alimentar a tu perro?

Mark: bueno, si el perro muere es malo … simplemente no lo hagáis a propósito. No compréis un perro sólo para hacer que se muera de hambre …

Hombre 9: si hago sólo una cosa mala, me voy al lugar malo?

Mark: [lo piensa un momento] no, tienes tres oportunidades, tres cosas malas, y estás fuera.

Hombre 9: como en el baseball [la multitud asiente]

Mark: sí, ¿algo más?

[toda la gente levanta la mano]

Mark: por favor, ¿podemos continuar?

[Alguien]: ¡No! ¡Tenemos que saber todas las cosas que son malas!

Hombre 1: ¿está mal usar ropa interior de mujer?

[Señal: “Dos Horas Más Tarde”]

Mark: …no, no hay ningún peinado que te pueda hacer ir al lugar malo. Ya lo hemos discutido … Las cosas principales son herir a la gente físicamente, a propósito, quitarles sus cosas, hacerles cosas a las personas que ellos no quieren que les hagas. Matar a la gente, a propósito.

Número nueve: el hombre en el cielo que lo controla todo, decide quién va al lugar bueno y quién va al lugar malo. También decide quién vive y quién muere.

Hombre 4: ¿causa los desastres naturales?

Mark: sí.

Mujer 6: ¿hizo que mi madre le diera cáncer?

Mark: sí

Mujer 7: ¿hizo que le pasara algo a mi coche la semana pasada?

Mark: sí

Anna [amiga de Mark]: ¿mató a mi padre de un ataque al corazón?

Mark: sí

[la multitud está en desacuerdo y murmura]

Hombre 10: yo digo ¡a la mierda el hombre que vive en el cielo!

Hombre 5: ¡ese tipo es malvado!

Hombre 6: ¿por qué nos hace esas cosas malas? ¿Por qué le hizo esto a nuestros rostros?

Mujer 2: tenemos que detener a esa bastardo malvado antes de que nos mate a todos [multitud: ¡sí!]

Mark: esperen, esperen, escuchen. El hombre que vive en el cielo y lo controla todo, también es responsable por las cosas buenas que pasan.

Hombre 11: ¿me salvó la vida cuando mi bote se volcó en ese viaje de pesca?

Mark: sí.

Hombre 11: ¿él volcó el bote?

Mark: sí

Mujer 1: ¿mató a mi abuela y me dejó esos millones de dólares?

Mark: podrías apostar a que sí.

Mujer 6: así que él también es el que curó el cáncer de mi madre.

Hombre 7: así que es como un buen tipo, pero también es un insoportable.

Mark: correcto, pero fíjense en esto,

Número diez: incluso si el hombre en el cielo te hace cosas malas, puede compensarte dándote una eternidad de cosas buenas después de que te mueres.

Mujer 4: a menos que decida hacerte más cosas malas.

Mark: sí

Mujer 5: ¿así que es como una especie de prueba?

Mark: sí, eso es todo lo que sé.

[la multitud aplaude]

Mujer 6: ¿cómo sabes estas cosas?

Mark: porque el hombre en el cielo me las dijo.

Mujer 6: ¿pero cómo es que nos enteramos ahora, después de existir por millones de años?

Mark: se le olvidó. Mira todas las cosas que hace. ¡Gracias!


La película es divertida, ingeniosa, y definitivamente recomiendo verla. Puedes ver el sitio oficial en: http://the-invention-of-lying.warnerbros.com/.

Imagine no religion

Edgar Dahl

Incluso tras la caída del Muro de Berlín en 1989, se les encuesta habitualmente tanto a los alemanes occidentales como a los orientales su actitud ante la religión. Cuando se les pregunta sobre si creen en Dios, la mayor parte de los alemanes occidentales simplemente responden diciendo: «No, soy perfectamente normal».

Una respuesta que debe resultarles sorprendente a la mayor parte de los americanos. Después de todo, se presume que hay algo anormal en la creencia en Dios. Como si ya hubiesen crecido leyendo El Espejismo de Dios de Richard Dawkins, los alemanes occidentales consideran a los creyentes extraños, grotescos o incluso locos.

Habiendo nacido yo mismo en Alemania Oriental, puedo fácilmente identificarme con esta actitud. Contra lo que muchos americanos parecen pensar, nadie nos ha hecho crecer siendo hostiles hacia la religión. En realidad es algo mucho peor; hemos crecido de forma total e inseparablemente indiferente hacia la religión.

Los domingos por la mañana, mientras los niños americanos iban a la Iglesia, nosotros íbamos al cine. Me recuerdo disfrutando de la Cleopatra de Joseph L. Mankiewicz, de La Caída del Imperio Romano de Anthony Mann, o riéndome a carcajadas con La Carrera del Siglo de Blake Edwards o Con Faldas y a lo Loco de Billy Wilder.

Un día —debía tener unos diez años— llegué tarde para ver El Jorobado de Notre Dame de Jean Delannoy, con el fabuloso Anthony Quinn y la bella Gina Lollobrigida. Decepcionado por perderme la película, me dirigí a casa, pasando junto a la Catedral de San Pablo. Como tenía tiempo libre, decidí entrar a la Iglesia. Había unas 15 o 20 personas, todas de más de 60 años. El holor a humedad, las morbosas pinturas, y el salvador sangrando clavado en la cruz me hicieron sentir ansiedad.

Aún así, para ver lo que hacían, me acerqué un poco. Parece que estaban celebrando la Eucaristía. Reunidos alrededor de un altar, se pasaban un cáliz y un platillo pidiéndose los unos a los otros «comer el cuerpo y beber la sangre del Señor». Me estremecí. ¿Cómo puede alguien comer la carne y beber la sangre de otra persona? ¿Qué clase de personas son éstas?

Volví corriendo a casa, y le pregunté a mi madre sobre la gente de la Iglesia. Me dijo «son cristianos. Creen en Dios y en Satán, en el cielo y en el infierno. Mis padres también eran religiosos. Mi padre era judío y mi madre católica. Como los nazis les mataron cuando yo solo tenía tres años, no me enseñaron nada sobre sus religiones». Intentando cambiar de tema, añadió «no importa, no es asunto nuestro».

Por aquella época vi por primera vez La Semilla del Diablo de Roman Polanski en televisión —en un canal de la Alemania Occidental, por supuesto—. Más tarde me enteré de que la película no describía a cristianos, sino a satánicos. Aún tan pequeño, no veía ninguna diferencia. Para mí, ambos eran gente grotesca, creyendo cosas grotescas y haciendo cosas aún más grotescas. Alguien podría decir que simplemente yo era demasiado joven para ver la diferencia entre dos cultos en realidad distintos. Pero este es exactamente mi argumento. Eso sólo prueba hasta qué punto estaba libre de prejuicios. Debe ser que veo a los cristianos como los ve un hindú. O, para el caso, como un cristiano ve a los hindús, esas almas perdidas y atormentadas que rezan a un cielo repleto con cientos de dioses.

Puede sonar extraño, pero hasta los 12 años no conocí a un cristiano en persona. En sexto curso, la hija de un sacerdote se unió a clase. Aunque resultó ser una bellísima persona, recuerdo que me incomodaba hablar con ella. Después de todo, consideraba a los religiosos como gente mística que afirma estar en contacto con dioses, demonios, y otros personajes que nadie ha visto nunca.

Habiendo crecido como ateo puede resultar sorprendente que, como estudiante, me interesara no sólo la filosofía sino también la teología. Fue la película de Ingmar Bergman El Séptimo Sello y la novela de Fyodor Dostoevsky Los Hermanos Karamazov las que hicieron que me interesara por la religión a los 16 años. Además, estudiar teología reforzaba mi educación en humanidades. Tuve que aprender Hebreo, Griego y Latín, y también filosofía, psicología y pedagogía, además de historia del arte y política.

Leer a Anselmo de Canterbury, a Tomás de Aquino o a William de Ockham, sin embargo, no cambió mis opiniónes. Aún soy un ateo que cuestiona la existencia de Dios. Aunque admito que hay razones entendibles para la creencia en un Creador, ninguna de esas razones me parece persuasiva, por no decir convincente.

Toma como ejemplo el Argumento Ontológico para la Existencia de Dios. Según este argumento, Dios es «lo más grande que es posible concebir». En otras palabras, Dios tiene todas las perfecciones posibles. En conocimiento, en poder, en virtud. De ahí que, si es perfecto, continúa el argumento, debe existir. Porque si no existiera, no sería perfecto.

Immanuel Kant ya hizo notar que este argumento es falaz. Desde luego que para que una existencia sea perfecta debe tener ciertas propiedades, como la omnipotencia o la omnisciencia. Pero eso no significa que deba existir. Después de todo, la existencia no es una propiedad. La definición de Dios sólo puede decirnos qué clase de ser debería ser. Si realmente existe, sin embargo, es un tema completamente distinto que no puede ser liquidado por una mera definición.

Otra prueba famosa es el Argumento Cosmológico para la Existencia de Dios. Todo lo que existe, se dice, tiene una causa. Pero si todo tiene una causa, el propio Universo ha de tenerla. Esa causa es Dios. ¿Es convincente? No. Si todo tiene una causa literalmente Dios ha de tenerla. Y si Dios tiene una causa, esa causa ha de tener también una causa. Y así hasta el infinito.

Los apologistas de la religión pueden notar que el argumento cosmológico no es sensato, así que lo reformulan afirmando que todo tiene una causa excepto Dios. El propio Dios no tiene causa. Es una causa sui, una causa en sí y para sí mismo. Esto resulta aún más vulnerable. Si la premisa es cierta, la conclusión no puede serlo. Si la conclusión es cierta, la premisa es falta. Si todo tiene una causa —la premisa— entonces Dios debe tener una causa. Si Dios no tiene una causa —la conclusión— entonces es obviamente falso que todo debe tener una causa.

Supongamos por un momento, sólo por intentar aceptar el argumento, que tenga sentido el extraño concepto de la causa sui. Si puede haber algo que no tenga causa alguna, nos vale tanto el Universo como Dios —N. del T.; Bertrand Russell refutaba así el argumento cosmológico—. De ahí que por mucho que lo intentemos, el argumento cosmológico tampoco es convincente. Después de todo, incluso si lo fuese, no probaría lo que presume de poder probar. Todo lo que el argumento cosmológico puede probar es la existencia de una primera causa. No es aún así razonable que dicha primera causa sea el amoroso Dios de la Cristiandad.

Probablemente el intento más popular de probar la existencia de Dios sigue siendo el Argumento Teleológico. Las estrellas en el cielo, los árboles del bosque, los animales en la selva. Todo parece comportarse de forma ordenada. ¿De dónde viene este orden? Debe proceder de un diseñador inteligente. Este diseñador es Dios. Tan potente como pueda parecer el argumento, ciertamente no es concluyente. David Hume ya apuntó hacia que el hecho de que algo parezca diseñado de ninguna manera implica que realmente lo haya sido. Más aún, la Teoría de la Evolución de Charles Darwin proporciona una explicación alternativa para la existencia de orden en la naturaleza. Procede de una adaptación por selección natural.

Lo cierto es que no todo es orden en el mundo, hay una buena cantidad de desorden. Cualquiera que haya visitado un hospital y haya visto a los pacientes en neonatal, oncología o psiquiatría probablemente tendrá dudas sobre la benevolencia de ese diseñador celeste. Lo que nos lleva a la más poderosa objeción hacia el Dios de los cristianos. El Mal.

Nadie ha explicado el problema del mal mejor que Epicuro. «Â¿Desea Dios acabar con el mal pero no es capaz? Entonces no es Omnipotente. ¿Es capaz pero no lo desea? Entonces no es benevolente. ¿Es capaz y lo desea? Entonces, ¿por qué existe el mal?» La respuesta cristiana tradicional sobre el problema del mal es que simplemente tenemos lo que merecemos. Tú, yo, y ese pequeño inocente niño nacido con una enfermedad terrible como la epidermolysis bullosa merecemos sufrir porque somos pecadores. Concebidos y nacidos en pecado.

Una respuesta adecuada a esta intolerable afirmación excedería el espacio que me ha sido concedido. Así que simplemente nos centraremos en un problema ya apuntado por Darwin; el dolor y el sufrimiento innecesario de los animales inocentes.

«Nadie discute que hay demasiado sufrimiento en el mundo. Hay quien intenta explicarlo en lo referente al hombre imaginando que le sirve para mejorar moralmente. Pero el número de seres humanos en el mundo es insignificante comparado con el del resto de seres vivos, y todos ellos sufren sin posibilidad de mejorar moralmente. Un ser tan poderoso y tan repleto de conocimientos como Dios puede crear un Universo, mostrarse a nuestras mentes como omnipotente y omnisciente, y deformar nuestro entendimiento para que su benevolencia aparezca ilimitada. ¿Qué ventaja supone eso para millones de animales que sufren desde el inicio de los tiempos?»

Uno de los documentales más devastadores que nunca he visto figuraba en un programa sobre historia natural de David Attenborough. La filmación muestra la migración circular de más de un millón de animales por el Serengeti. Para alcanzar las planicies al sur, deben cruzar el río Mara, repleto de cocodrilos. Así que, para poder cruzar el río, literalmente cientos de ñus han de ser asesinados despiadadamente. Algunos consiguen escapar, sólo para ser devorados vivos por los leones que esperan en la orilla. ¿Qué clase de Dios, me pregunto, crearía esta naturaleza de garras y dientes?

Después de graduarme decidí especializarme en las cuestiones éticas derivadas de las nuevas técnicas médicas y biológicas. Gracias a una invitación de Helga Kuhse y Peter Singer me uní al Centro para la Bioética Humana en la Universidad Monash en Melbourne, Australia. En esa época pensé que nunca tendría que enfrentarme más con asuntos religiosos. Estaba obviamente equivocado. Anticoncepción, aborto, inseminación artificial, fertilización in vitro, diagnóstico genético previo a la implantación, selección de sexo, clonación reproductiva. Literalmente no existe asunto bioético alguno sobre el que la Iglesia Católica no haga comentarios.

En sí mismo esto no debería tener nada de malo. Hay clérigos claramente capacitados para opinar sobre asuntos morales de urgencia. Hay sin embargo algo peculiar en las sentencias de la Iglesia. Resulta que una afirmación religiosa presume de estar basada en una autoridad superior a las de las afirmaciones seculares. Remarco que no sólo los cristianos, sino incluso muchos de sus oponentes, les conceden a los líderes religiosos una forma de superioridad moral. Se tiende a creer que los teólogos son en sí mismos expertos en asuntos éticos.

¿Y eso por qué? La respuesta es obvia. La mayor parte de la gente consideran de forma indisoluble religión y ética. Aún más, se cree que la religión es el fundamento de la ética, y que sin teología no hay moralidad.

¿Por qué me parece esto destacable? Es destacable porque no es cierto. De hecho es tan descaradamente falso que uno se pregunta cómo es posible que esta creencia sobreviva en tiempos donde manda la razón. No estoy seguro, pero supongo que la creencia en que la ética está basada en la religión es el resultado de dos milenios de doctrina Cristiana. Casi cada niño crece pensando que las reglas morales proceden de los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento. La idea de que normas morales del tipo «no matarás» o «no robarás» son de naturaleza religiosa están tan imbuídas en la mente de un niño que nunca llega a cuestionárselo, incluso ya como adulto.

La Iglesia realmente da la bienvenida a la afirmación de que la religión es la base para la ética. Y alimenta esta creencia levantando su dedo y proclamando un desastre social si no volvemos al albor de la Iglesia y reconocemos u autoridad morlal. Así, el Cardenal Joseph Ratzinger, más conocido ahora como Papa Benedicto XVI, nos alertaba de una inminente «dictadura del relativismo» si dábamos la espalda a Dios. Seríamos entonces incapaces de distinguir el bien del mal.

La idea de que la religión es la piedra angular de la ética está ilustrada por la así llamada Teoría Ética de la Orden Divina. De acuerdo con esta teoría, distinguir el bien del mal es sencillo. El Bien es lo que Dios aprueba, y el Mal lo que Dios desaprueba. Como Dios aprueba la fidelidad y desaprueba la infidelidad, la fidelidad es buena y la infidelidad es mala.

Es una teoría, sin embargo, muy defectuosa. Ya hizo notar el filósofo griego Sócrates hace más de dos mil años que quienes apoyan esta teoría se enfrentan a un dilema ineludible. El dilema lo presenta una simple e inocente pregunta. «Â¿Es la caridad buena porque Dios la aprueba, o Dios la aprueba porque es buena?»

Si alguien responde que la caridad es buena porque Dios la aprueba, ha de aceptar que si Dios aprobase la crueldad y no la caridad, la crueldad sería lo bueno y la caridad lo malo. Dado que no pueden concebir a Dios como un legislador abritrario por completo, debería añadir, «bien, pero Dios nunca aprobaría la crueldad porque Dios es bueno». Una respuesta que no elimina los problemas, sino que los agrava. Después de todo, ¿qué quiere decir que Dios es bueno? Si lo bueno es lo aprobado por Dios, «Dios es bueno» sólo significa que Dios se aprueba a sí mismo. Una afirmación vacía. En otras palabras, esta teoría reduce a arbitrarios los designios de Dios y elimina la doctrona de que Dios es bueno de forma tautológica.

La única forma de evitar esta conclusión inaceptable es decir que «la caridad no es buena porque Dios la apruebe. Dios la aprueba porque es buena». De ahí, si la caridad es buena porque alivia el sufrimiento humano y reduce la miseria en el mundo, ya tenemos un buen motivo para que Dios la apruebe. Es una respuesta mucho más razonable. Podemos incluso, basándonos en esta respuesta, conservar la doctrina de que Dios es bueno.

Pero quienes usan esta respuesta se enfrentan a un dilema. Al decir que Dios aprueba la caridad porque es buena, se admite que hay un estándar sobre lo bueno y lo malo que es independiente de Dios. Si no es la aprobación por parte de Dios lo que hace que algo sea bueno o sea malo, más bien son las consecuencias sobre la humanidad las que hacen que algo sea bueno o sea malo. De ahí que quienes eligen esta opción, virtualmente abandonan su concepción teleológica de la ética y conceden que no necesitamos a Dios para distinguir lo bueno de lo malo. En lugar de volvernos hacia Dios para decidir lo que es bueno y lo que es malo, mejor utilicemos nuestros propios estándares definitivos.

Las implicaciones del argumento de Sócrates son evidentes. Contra lo que los líderes religiosos afirman, la ética no está basada en la religión y la moralidad es independiente de la teología. De ahí que los teólogos morales no tengan mejores afirmaciones sobre la verdad moral que los filósofos morales, o que cualquier otra persona que abrace las reglas que la propia humanidad se ha concedido para mejorarse.

Uno de mis primeros motivos para unirme a este libro es entonces de naturaleza moral. Mientras que es perfectamente aceptable que los líderes religiosos recuerden a sus acólitos que, digamos, el suicidio asistido es un pecado, es por completo inaceptable que intenten imponer los valores cristianos a todos los demás. Si un paciente moribundo con dolores insoportables siente la obligación moral de compartir la Pasión de Cristo, es libre de hacerlo. Pero ¿quién es la iglesia para decirle a quienes no suscriben sus puntos de vista religiosos cómo deben morir? Una democracia liberal basada en una estricta separación entre Iglesia y Estado debe garantizar a sus ciudadanos poder vivir y morir cada uno según sus propios valores.

El artículo es parte del libro 50 Voices of Disbelief: Why We Are Atheists, dada la época en la que empezamos a estar, un precioso regalo de navidad. Visto en IEET. Foto de Napalm filled tires.

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