Archivos en el mes de April del 2011

Lunes, 4 de Abril de 2011

Cartas a Eugenia

“Cartas a Eugenia” ha sido un regalo de la editorial Laetoli, y vaya regalo. El libro es del barón de Holbach, y es un canto a la razón y una crítica mordaz a la religión. Está escrito en forma de una colección de cartas dirigidas a una hipotética mujer acuciada por sus creencias religiosas.
Holbach, ateo reconocido de la época de la ilustración, dirige su afilado bisturí hacia todos los aspectos de la religión y aunque se centra principalmente en le catolicismo, lo cierto es que mucho de lo que dice se puede aplicar a cualquier otra religión, sobre todo a las otras religiones “de libro” el islam y el judaísmo.

Holbach utiliza una técnica interesante a la hora de lanzar sus críticas contra la religión, a lo largo de casi todas las cartas sus críticas las hace desde una visión deísta. El deísmo consiste en creer que hay un Dios creador del Universo pero que después de la creación se retira y no presta más atención a lo que acontece en dicho Universo. El deísmo era apoyado por pensadores de la talla de Thomas Jefferson y Voltaire entre otros, pero no así por Holbach que era ateo. Holbach recurre al deísmo para acercar al destinatario de las cartas a sus posturas, para luego en las últimas cartas dar el salto hacia el ateísmo, una estrategia cuando menos interesante.

Ya lo he dicho en alguna que otra ocasión, pero no hay grandes diferencias entre lo que se ha dado en llamar “nuevo ateísmo” (de autores como Dawkins, Harris, Dennett…) y el ateísmo de toda la vida, la lectura de estas cartas lo demuestra a la perfección. La suerte de los “nuevos ateos” es que tienen mucho más conocimiento científico disponible que pueden usar en sus críticas.

Resumiendo, el libro es ameno, interesante y se lee con una facilidad sorprendente. La editorial Laetoli está demostrando con cada nuevo libro que publica que la lectura no sólo está para entretenerse sino que también está para pensar, como bien demuestra la colección “Los Ilustrados”, colección donde se enmarca este libro. Esperamos que sigan saliendo nuevos títulos de esta colección para tener algo con lo que alimentar la mente.

Ismael Pérez Fernández.

El Papa tiene copyright

La Santa Sede se adapta a los nuevos tiempos. A los tiempos de la Ley Sinde, queremos decir.

Jorge E. Mújica

Un artículo publicado en Radio Vaticana el pasado 30 de marzo de 2011 comunicaba la nueva normativa referente al uso de la voz, imagen y escritos del Papa.

La decisión de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, aprobada el 19 de marzo del mismo año, ofrece nuevas orientaciones sobre el derecho de autor respecto a la voz, imagen y, de manera especial, los escritos del Romano Pontífice.

Esta ley se hace oportuna ya que con el avanzar del mundo digital son más fácilmente distribuibles sus discursos, mensajes u homilías: «si por una parte se la mayor facilidad de difusión de datos hace más accesible el patrimonio de la información en toda parte del mundo, favoreciendo la misma obra evangelizadora, por otro precisa una mayor atención para garantizar la integridad de los contenidos, sobre todo cuando estos hacen referencia a la enseñanza evangélica o al magisterio eclesiástico».

La última ley que decía relación a este tema se remonta a 1960. Con esta actualización, «se tiene en cuenta la gran exigencia de la difusión de los textos originales del Magisterio, que toda persona de modo privado tiene la posibilidad de descagrar libremente del sitio de internet de la Santa Sede, y de difundir, porque no se trata de ganancia económica», dice la nota de Radio Vaticana.

¿Cuál es entonces la orginalidad de la ley: «consiente tutelar no nada más los derechos de difusión y reproducción, sino sobre todo la integridad y originalidad de los textos del Magisterio que, por tanto, es jurídicamente ilícito —además de éticamente reprobable— modificar».

Una aplicación práctica de esta ley llevaría, por ejemplo, a la posibilidad real de que la Santa Sede pida a un editor, incluso en internet, la corrección o retiro de un documento del Magisterio publicado para obtener remuneración económica sin autorización, o con una manipulación u omisión de la fuente original.

Junto a la ley, se ha creado la Comisión para la tutela de la propiedad intelectual que será la encargada de dar seguimiento puntual a la ley de marzo de 2011. Actualmente la gestión de la voz, imagen y palabras del Papa están gestionadas por Radio Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano y la Librería Editrice Vaticana.

Visto en Religión en Libertad.


¿Dónde está el truco?

Incluso los ladrones tienen mucho que aprender de la Iglesia. Viñeta de Andrés Diplotti para La pulga snob.


El Hombre del Año, reloaded

«Te doy gratis información sobre las grandes empresas, y soy un villano.»

«Le doy tu información privada a las grandes empresas a cambio de dinero, y soy el Hombre del Año.»


ENCONTRARÁS LADR…, DIGO DRAGONES

.

¿Por qué los carteles de “Encontrarás dragones” no avisan de que el héroe de la peli es el fundador del Opus Dei, gran perdonador?
¿Y de dónde coño es la catedral que sale en el medio?
Enrólate en el Otto Neurath

ENCONTRARÁS LADR…, DIGO DRAGONES

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¿Por qué los carteles de "Encontrarás dragones" no avisan de que el héroe de la peli es el fundador del Opus Dei, gran perdonador?
¿Y de dónde coño es la catedral que sale en el medio?
Jueves, 7 de Abril de 2011

La religión desaparecerá en nueve países, dice un estudio


© Jason Palmer
BBC Ciencia, Dallas


Un estudio que utiliza datos de censos de nueve países muestra que la religión está por extinguirse en esas naciones.
La investigación encontró un aumento constante en el número de personas que afirman no tener fe alguna.
El modelo matemático utilizado por los científicos tuvo en cuenta la relación entre la cifra de entrevistados que eran religiosos y las motivaciones sociales que estos tenían.
El resultado, difundido durante la reunión de la American Physical Society (Sociedad Estadounidense de Física) en Dallas, Estados Unidos, indica que la religión va a morir por completo en esos países.
Para la investigación se recurrió a la dinámica no lineal, que se usa para explicar una amplia gama de fenómenos físicos en los que se interconectan una serie de factores.
Un miembro del equipo, Daniel Abrams, de la Universidad de Northwestern, propuso un modelo similar en 2003 para poner en números la declinación de los idiomas menos hablados del mundo.
El núcleo del estudio era observar la competencia entre los hablantes de lenguas diferentes y la «utilidad» de hablar una en lugar de otra.

«Simple»
«La idea es bastante simple», explica Richard Wiener, de la Corporación para la Investigación de Adelantos Científicos.
«El estudio sugiere que los grupos sociales que tienen más miembros resultan más atractivos para unirse y postula que las agrupaciones de este tipo poseen un estatus o utilidad social.
«Por ejemplo, en los idiomas puede resultar de mayor utilidad o estatus hablar español en lugar de quechua (con tendencia a desaparecer) en Perú. Del mismo modo hay algún tipo de estatus o utilidad en ser un miembro de una religión o no».
El equipo tomó datos de censos que se remontan hasta un siglo en los países en los que el censo consulta la afiliación religiosa: Australia, Austria, Canadá, la República Checa, Finlandia, Irlanda, Países Bajos, Nueva Zelanda y Suiza.
«En un gran número de democracias seculares modernas hay una tendencia popular a identificarse como no afiliados a ninguna fe. En los Países Bajos, el número fue de 40%, y la más alta que vimos fue en la República Checa, donde fue de 60%», explica Wiener.
El equipo entonces aplicó el modelo de dinámica no lineal, ajustando los parámetros de los méritos sociales y utilitarios de los miembros de la categoría de los «no religiosos».
Descubrieron, en su estudio publicado en internet, que los parámetros eran similares en todos los países estudiados, lo que sugiere -a través de la matemática- que el comportamiento era similar en todo ellos.
Y en todos los países, las indicaciones fueron que la religión se encaminaba a la extinción.
«Creo que es un resultado sugerente», explica Wiener.
«Es interesante que un modelo bastante simple captura los datos, y si esas ideas simples son correctas, arroja resultados de lo que podría estar pasando».
«Obviamente, cualquier individuo atraviesa situaciones más complejas, pero todo eso se promedia».
Domingo, 3 de Abril de 2011

El objetivo del pensamiento escéptico

Hay momentos geniales en los cuales lees un texto o ves un video de un librepensador y quedas conmocionado. Me ocurrió cuando leí el experimento de Richard Lenski sobre la evolución de las bacterias en el libro "Evolución" de Richard Dawkins. Esa agradable sensación me vino con este video del astrónomo Phil Plait sobre el objetivo del escepticismo, cuyo título informal, Don’t Be a Dick. Se los

Pastor Terry Jones quemó el Corán y musulmanes respondieron con matanza en Afganistán

El pastor pentecostal Terry Jones de Gainesville, Florida cumplió el pasado 20 de marzo su amenaza de quemar el Corán, tras un acto en el que realizó un "juicio contra el Coran"El pastor Terry Jones saltó a la prensa mundial, cuando en julio de 2010 convocó por internet establecer el Día internacional de la quema del Corán el 11 de septiembre.Temiendo la ira desenfrenada del mundo musulmán, se

Sábado, 2 de Abril de 2011

Escépticos en el club: cambio climático

Mañana (acaso hoy) sábado 2 de abril tenemos la nueva edición de Escépticos en el Pub. La charla será a cargo de Eustoquio Molina, catedrático de Paleontología en la Universidad de Zaragoza. El título de la charla es La nueva y peligrosa pseudociencia del negacionismo del cambio climático. Aquí está el resumen, que tomo, como todos estos datos, de Homínidos:

El negacionismo del cambio climático es una nueva pseudociencia que niega que el calentamiento global esté siendo producido por el hombre, o minimiza su importancia negándose a tomar medidas. Se trata de una pseudociencia porque no cumple con los requisitos básicos del método científico, ignorando el amplio consenso científico puesto de manifiesto por más de 2.000 expertos científicos organizados por la ONU en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. A pesar de todos los datos científicos acumulados que evidencian el cambio climático de origen antropogénico y los peligros que conlleva, existen bastantes influyentes negacionistas, que son muy combativos en los medios de comunicación más conservadores y algunos tienen mucho poder político. Varios presidentes y ex presidentes de relevantes naciones son negacionistas. En general el negacionismo es fomentado por grandes empresas petroleras y políticos neoliberales partidarios a ultranza del libre mercado, que ven peligrar sus intereses si se toman costosas medidas propugnadas por los ecologistas y científicos. En este sentido, los datos y previsiones científicas están poniendo de manifiesto que los ecologistas no exageraban tanto como se creía.

Como de costumbre, la charla será a las 19:30 en el Irish Corner (C/ Arturo Soria, 6), y no se pide pagar entrada, pero sí os tomáis algo se agradecerá, que así el dueño del pub estará contento y nos dejará seguir montado estos saraos.

Chilenos pierden confianza en la Iglesia Católica por casos de abuso sexual sacerdotal

El caso de abuso sexual del sacerdote Fernando Karadima y la posterior inacción del entonces arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz ha tenido un efecto negativo para la Iglesia Católica en el país austral. La confianza de los chilenos en la ICAR cayó de 53% a un 34% en un año. Noticia BBC Mundo La condena que el Vaticano dictó en enero pasado contra el sacerdote chileno Fernando

La idea sobre el carácter de Dios está dada por nuestra ideología política

Para los teístas no hay dudas que Dios existe, pero en cuanto a su carácter no hay acuerdo. En resumidas cuentas el hombre creó a dios a su imagen y semejanza, proyectando en él sus flaquezas, miedos, debilidades y su igorancia frente a lo desconocido. Precisamente, por tratarse de un ser imaginario, cada creyente proyecta la imagen de Dios de acuerdo con su ideología política. Esto último es lo

Gadafi es un gran cliente

Grandes hombres, grandes causas

Viñeta de Aleix Saló.


Quien no siente dolor, tampoco puede oler

La sensación de dolor, ese útil mecanismo con el que la evolución nos ha premiado para permitirnos detectar que algo funciona mal en nuestro cuerpo, se transmite por el mismo canal neuronal que las señales olfativas. Una extravagancia que los científicos sólo ahora empiezan a comprender.

Descarga o escucha el fichero MP3 o suscríbete al podcast, también en iTunes.

Ismael Valladolid

Todos conocemos perfectamente qué es el dolor. Se trata del mecanismo que utiliza el cerebro para dar a conocer al sistema nervioso que una zona de tu cuerpo está expuesta a una lesión. Esta señal dispara una serie de mecanismos con el objetivo de minimizar los daños. El dolor es por supuesto desagradable, pero su utilidad para los seres vivos es innegable. Sin dolor la vida apestaría. Lo cual se aparece como paradójico porque quienes tienen un defecto congénito que les impide sentir dolor, resulta que tampoco pueden oler nada.

Lo acaban de descubrir los investigadores. El ser humano utiliza el mismo canal de señalización en el cerebro tanto para sentir el dolor como para detectar los olores.

John Wood, del University College de Londres, ha puesto a prueba las habilidades olfativas de tres pacientes incapaces de sentir dolor. Tienen una mutación en el canal iónico de sus células sensoriales llamado Nav1.7 que envía señales dolorosas desde la piel hasta el cerebro. Es cuando ha averiguado que este canal también está activo durante la percepción del olfato. Son pacientes que carecen de este sentido.

«El resultado en humanos es evidente, no pueden oler» dice Frank Zufall de la Escuela de Medicina de la Universidad de Saarland en Alemania. Cuenta a LiveScience que «es un resultado sorprendente y completamente inesperado».

Para aprender cómo este Nav1.7 está relacionado con el olfato, Zufall y sus colegas han examinado las células del sistema olfativo humano, junto con ratones modificados genéticamente para carecer de este canal. Se han encontrado con que tanto en humanos como en ratones este canal funciona como un intérprete entre las células nasales y las cerebrales que interpretan los olores.

El canal transporta iones de sodio por las membranas de las células cerebrales, comunicándolas entre ellas. Los receptores nasales funcionan y detectan las partículas olorosas, pero esa sensación olfativa no llega al cerebro porque la cadena de señalización está rota. «La señal no atraviesa las sinápsis, así que el cerebro no recibe señales olfativas» explica Zufall.

Como humanos, no lo tenemos tan mal. Un ratón que no puede oler no puede alimentarse de niño ya que no puede encontrar a su madre. Aún si superan eso, no podrán ni evitar a los depredadores ni encontrar comida. «Es crítico para un ratón tener sentido del olfato» explica Zuffall. «En la naturaleza no podrían sobrevivir».

Se desconoce si la misma mutación podría afectar la capacidad de saborear los alimentos. El mismo canal Nav1.7 ha sido encontrado en células procesadoras de los sabores. Existe la posibilidad, pero Zufall aún no lo ha estudiado.

Dado que están comenzando a diseñarse medicamentos basados en el Nav1.7 para aliviar el dolor, es probable que nos encontremos con el efecto secundario de eliminar el sentido del olfato del paciente. Ahora nos deberíamos preguntar si por el buen vino tinto, un café recién hecho o el tabaco de pipa recién abierto, merece la pena sentir un poco de dolor.

Foto de Montse PB.


Quien no siente dolor, tampoco puede oler

La sensación de dolor, ese útil mecanismo con el que la evolución nos ha premiado para permitirnos detectar que algo funciona mal en nuestro cuerpo, se transmite por el mismo canal neuronal que las señales olfativas. Una extravagancia que los científicos sólo ahora empiezan a comprender.

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Ismael Valladolid

Todos conocemos perfectamente qué es el dolor. Se trata del mecanismo que utiliza el cerebro para dar a conocer al sistema nervioso que una zona de tu cuerpo está expuesta a una lesión. Esta señal dispara una serie de mecanismos con el objetivo de minimizar los daños. El dolor es por supuesto desagradable, pero su utilidad para los seres vivos es innegable. Sin dolor la vida apestaría. Lo cual se aparece como paradójico porque quienes tienen un defecto congénito que les impide sentir dolor, resulta que tampoco pueden oler nada.

Lo acaban de descubrir los investigadores. El ser humano utiliza el mismo canal de señalización en el cerebro tanto para sentir el dolor como para detectar los olores.

John Wood, del University College de Londres, ha puesto a prueba las habilidades olfativas de tres pacientes incapaces de sentir dolor. Tienen una mutación en el canal iónico de sus células sensoriales llamado Nav1.7 que envía señales dolorosas desde la piel hasta el cerebro. Es cuando ha averiguado que este canal también está activo durante la percepción del olfato. Son pacientes que carecen de este sentido.

«El resultado en humanos es evidente, no pueden oler» dice Frank Zufall de la Escuela de Medicina de la Universidad de Saarland en Alemania. Cuenta a LiveScience que «es un resultado sorprendente y completamente inesperado».

Para aprender cómo este Nav1.7 está relacionado con el olfato, Zufall y sus colegas han examinado las células del sistema olfativo humano, junto con ratones modificados genéticamente para carecer de este canal. Se han encontrado con que tanto en humanos como en ratones este canal funciona como un intérprete entre las células nasales y las cerebrales que interpretan los olores.

El canal transporta iones de sodio por las membranas de las células cerebrales, comunicándolas entre ellas. Los receptores nasales funcionan y detectan las partículas olorosas, pero esa sensación olfativa no llega al cerebro porque la cadena de señalización está rota. «La señal no atraviesa las sinápsis, así que el cerebro no recibe señales olfativas» explica Zufall.

Como humanos, no lo tenemos tan mal. Un ratón que no puede oler no puede alimentarse de niño ya que no puede encontrar a su madre. Aún si superan eso, no podrán ni evitar a los depredadores ni encontrar comida. «Es crítico para un ratón tener sentido del olfato» explica Zuffall. «En la naturaleza no podrían sobrevivir».

Se desconoce si la misma mutación podría afectar la capacidad de saborear los alimentos. El mismo canal Nav1.7 ha sido encontrado en células procesadoras de los sabores. Existe la posibilidad, pero Zufall aún no lo ha estudiado.

Dado que están comenzando a diseñarse medicamentos basados en el Nav1.7 para aliviar el dolor, es probable que nos encontremos con el efecto secundario de eliminar el sentido del olfato del paciente. Ahora nos deberíamos preguntar si por el buen vino tinto, un café recién hecho o el tabaco de pipa recién abierto, merece la pena sentir un poco de dolor.

Foto de Montse PB.


Quien no siente dolor, tampoco puede oler

La sensación de dolor, ese útil mecanismo con el que la evolución nos ha premiado para permitirnos detectar que algo funciona mal en nuestro cuerpo, se transmite por el mismo canal neuronal que las señales olfativas. Una extravagancia que los científicos sólo ahora empiezan a comprender.

Descarga o escucha el fichero MP3 o suscríbete al podcast, también en iTunes.

Ismael Valladolid

Todos conocemos perfectamente qué es el dolor. Se trata del mecanismo que utiliza el cerebro para dar a conocer al sistema nervioso que una zona de tu cuerpo está expuesta a una lesión. Esta señal dispara una serie de mecanismos con el objetivo de minimizar los daños. El dolor es por supuesto desagradable, pero su utilidad para los seres vivos es innegable. Sin dolor la vida apestaría. Lo cual se aparece como paradójico porque quienes tienen un defecto congénito que les impide sentir dolor, resulta que tampoco pueden oler nada.

Lo acaban de descubrir los investigadores. El ser humano utiliza el mismo canal de señalización en el cerebro tanto para sentir el dolor como para detectar los olores.

John Wood, del University College de Londres, ha puesto a prueba las habilidades olfativas de tres pacientes incapaces de sentir dolor. Tienen una mutación en el canal iónico de sus células sensoriales llamado Nav1.7 que envía señales dolorosas desde la piel hasta el cerebro. Es cuando ha averiguado que este canal también está activo durante la percepción del olfato. Son pacientes que carecen de este sentido.

«El resultado en humanos es evidente, no pueden oler» dice Frank Zufall de la Escuela de Medicina de la Universidad de Saarland en Alemania. Cuenta a LiveScience que «es un resultado sorprendente y completamente inesperado».

Para aprender cómo este Nav1.7 está relacionado con el olfato, Zufall y sus colegas han examinado las células del sistema olfativo humano, junto con ratones modificados genéticamente para carecer de este canal. Se han encontrado con que tanto en humanos como en ratones este canal funciona como un intérprete entre las células nasales y las cerebrales que interpretan los olores.

El canal transporta iones de sodio por las membranas de las células cerebrales, comunicándolas entre ellas. Los receptores nasales funcionan y detectan las partículas olorosas, pero esa sensación olfativa no llega al cerebro porque la cadena de señalización está rota. «La señal no atraviesa las sinápsis, así que el cerebro no recibe señales olfativas» explica Zufall.

Como humanos, no lo tenemos tan mal. Un ratón que no puede oler no puede alimentarse de niño ya que no puede encontrar a su madre. Aún si superan eso, no podrán ni evitar a los depredadores ni encontrar comida. «Es crítico para un ratón tener sentido del olfato» explica Zuffall. «En la naturaleza no podrían sobrevivir».

Se desconoce si la misma mutación podría afectar la capacidad de saborear los alimentos. El mismo canal Nav1.7 ha sido encontrado en células procesadoras de los sabores. Existe la posibilidad, pero Zufall aún no lo ha estudiado.

Dado que están comenzando a diseñarse medicamentos basados en el Nav1.7 para aliviar el dolor, es probable que nos encontremos con el efecto secundario de eliminar el sentido del olfato del paciente. Ahora nos deberíamos preguntar si por el buen vino tinto, un café recién hecho o el tabaco de pipa recién abierto, merece la pena sentir un poco de dolor.

Foto de Montse PB.


Quien no siente dolor, tampoco puede oler

La sensación de dolor, ese útil mecanismo con el que la evolución nos ha premiado para permitirnos detectar que algo funciona mal en nuestro cuerpo, se transmite por el mismo canal neuronal que las señales olfativas. Una extravagancia que los científicos sólo ahora empiezan a comprender.

Descarga o escucha el fichero MP3 o suscríbete al podcast, también en iTunes.

Ismael Valladolid

Todos conocemos perfectamente qué es el dolor. Se trata del mecanismo que utiliza el cerebro para dar a conocer al sistema nervioso que una zona de tu cuerpo está expuesta a una lesión. Esta señal dispara una serie de mecanismos con el objetivo de minimizar los daños. El dolor es por supuesto desagradable, pero su utilidad para los seres vivos es innegable. Sin dolor la vida apestaría. Lo cual se aparece como paradójico porque quienes tienen un defecto congénito que les impide sentir dolor, resulta que tampoco pueden oler nada.

Lo acaban de descubrir los investigadores. El ser humano utiliza el mismo canal de señalización en el cerebro tanto para sentir el dolor como para detectar los olores.

John Wood, del University College de Londres, ha puesto a prueba las habilidades olfativas de tres pacientes incapaces de sentir dolor. Tienen una mutación en el canal iónico de sus células sensoriales llamado Nav1.7 que envía señales dolorosas desde la piel hasta el cerebro. Es cuando ha averiguado que este canal también está activo durante la percepción del olfato. Son pacientes que carecen de este sentido.

«El resultado en humanos es evidente, no pueden oler» dice Frank Zufall de la Escuela de Medicina de la Universidad de Saarland en Alemania. Cuenta a LiveScience que «es un resultado sorprendente y completamente inesperado».

Para aprender cómo este Nav1.7 está relacionado con el olfato, Zufall y sus colegas han examinado las células del sistema olfativo humano, junto con ratones modificados genéticamente para carecer de este canal. Se han encontrado con que tanto en humanos como en ratones este canal funciona como un intérprete entre las células nasales y las cerebrales que interpretan los olores.

El canal transporta iones de sodio por las membranas de las células cerebrales, comunicándolas entre ellas. Los receptores nasales funcionan y detectan las partículas olorosas, pero esa sensación olfativa no llega al cerebro porque la cadena de señalización está rota. «La señal no atraviesa las sinápsis, así que el cerebro no recibe señales olfativas» explica Zufall.

Como humanos, no lo tenemos tan mal. Un ratón que no puede oler no puede alimentarse de niño ya que no puede encontrar a su madre. Aún si superan eso, no podrán ni evitar a los depredadores ni encontrar comida. «Es crítico para un ratón tener sentido del olfato» explica Zuffall. «En la naturaleza no podrían sobrevivir».

Se desconoce si la misma mutación podría afectar la capacidad de saborear los alimentos. El mismo canal Nav1.7 ha sido encontrado en células procesadoras de los sabores. Existe la posibilidad, pero Zufall aún no lo ha estudiado.

Dado que están comenzando a diseñarse medicamentos basados en el Nav1.7 para aliviar el dolor, es probable que nos encontremos con el efecto secundario de eliminar el sentido del olfato del paciente. Ahora nos deberíamos preguntar si por el buen vino tinto, un café recién hecho o el tabaco de pipa recién abierto, merece la pena sentir un poco de dolor.

Foto de Montse PB.