Archivos en el mes de May del 2011
Crónica del Congo: CapÃtulo 2
Texto del Dr. IsaÃas A. MartÃnez Medina.
Antes de empezar…
Advierto de que la crónica incluye material multimedia (fotografÃa y vÃdeos), y que lo encontrarás haciendo clic en los enlaces.
IsaÃas
CapÃtulo 2: Por poco me mato.
Crónica del Congo: CapÃtulo 1
Texto del Dr. IsaÃas A. MartÃnez Medina.
Antes de empezar…
Advierto de que la crónica incluye material multimedia (fotografÃa y vÃdeos), y que lo encontrarás haciendo clic en los enlaces.
CapÃtulo 1: Por poco nos matan.
Ya estoy en twitter
Una "biblia" para ateos
Una referencia moral para ateos. Ese parece ser el propósito de “El buen libro” una obra del filósofo inglés Anthony Clifford Grayling , quien enseña en la Universidad de Londrés.
Sin referencia alguna a divinidades ni a almas inmortales Grayling se interna en la búsqueda de una moralidad sin dios, con el fin de hacer más llevadera la existencia humana. Por ejemplo, en lugar de los incompletos 10 mandamientos del Éxodo Grayling menciona como principios seculares:
1. Ama bien.
2. Busca lo bueno de todas las cosas.
3. No dañes a otros
4. Piensa por ti mismo
5. Asume tu responsabilidad
6. Respeta la naturaleza
7. Da lo mejor de ti
8. Infórmate.
9. Sé bondadoso.
10. Sé valiente.
Les comparto la entrada hecha por Graciela Campbell en su blog Lecturalia sobre esta obra
El filósofo británico A. C. Grayling ha despertado el interés de los lectores del mundo anglosajón gracias a su publicación de una biblia para ateos. Se trata de una recopilación, en un formato muy similar al de la biblia tradicional, de citas de filósofos, historiadores, cientÃficos y grandes pensadores en general de la historia de la humanidad. Aunque todas las citas provienen de personajes reales, en su biblia humanista Grayling no hace mención de sus fuentes, pero son reconocibles algunos de los dichos más populares de grandes como Isaac Newton, Sócrates o Darwin. Grayling pretende compensar de esta manera la ausencia, en su opinión, de un libro de referencia moral para los no creyentes. El autor, que se ha especializado siempre en aspectos éticos relacionados con la búsqueda de la felicidad por parte del hombre contemporáneo, define su obra como un compendio de la búsqueda de lo bueno, de lo que nos hace felices.
Lejos de criticarlo por ello, algunos sectores religiosos incluso lo han apoyado. Algunas voces seculares han apuntado la necesidad de historias diferentes para los no creyentes, que también buscan las cosas buenas de la vida. Grayling apunta a una visión sorprendentemente benévola del ser humano, asegurando que hay más bondad que maldad en el hombre, y que todos debemos estar abiertos a encontrarla, algo para lo que servirÃa este tomo de versÃculos de sabidurÃa histórica. Grayling desconfÃa de los intentos de constituir una religión humanista, con rituales y formas semejantes a las de las grandes religiones monoteÃstas, como ya intentó hacer Auguste Comte en su momento, pero insiste en las ventajas de tener un libro semejante en formato a la Biblia cristiana, debido a su composición de pequeños textos, que nos permiten abrir el libro en cualquier página y encontrar una frase sobre la que meditar. A ello ha dedicado este filósofo anglosajón treinta años de su vida.
Y Grayling no es un filósofo cualquiera. Profesor de filosofÃa de la Universidad de Londres, educado en Oxford, ha publicado más de veinte libros sobre filosofÃa. Ha sido columnista de The Guardian y The Times, dos de los periódicos anglosajones más importantes, además de ser locutor en varias emisoras de radio. Es editor de varias publicaciones académicas y en 2003 fue miembro del jurado del Premio Man Booker, y fue miembro del Foro Económico Mundial, parte del grupo de mediación entre Occidente y el mundo islámico. También es miembro de la Sociedad Real de Literatura y de la Sociedad Real de las Artes, y fue durante diez años el Secretario HonorÃfico de la Sociedad Aristotélica, la asociación filosófica más relevante del Reino Unido. En resumen, si alguien iba a construir una biblia para no creyentes, este autor tiene todos los credenciales necesarios. Es curioso que, tal vez para no distraer al lector en su reflexión, estos versÃculos ateos no incluyan referencia alguna al autor de cada cita, por lo que varios crÃticos han comentado que su lectura es imposible sin tener una pantalla de ordenador al lado, convenientemente aparcada en Google o algún buscador similar.
¿Y usted qué opina?
Rézale al nuevo beato
Una caricatura de Manel F. sobre el legado del nuevo beato de la Iglesia Católica.
Tribunal Declara Culpable De Explotación Sexual A Sacerdote De Melipilla
jueves 5 de mayo del 2011
El Tribunal Oral en lo Penal de Melipilla declaró culpable de cuatro delitos de explotación sexual de adolescentes y almacenamiento de material pornográfico infantil al ex párroco de esa ciudad Ricardo Muñoz Quintero, mientras que su pareja Pamela Ampuero Escobar, fue encontrada culpable de dos delitos de explotación sexual de adolescentes y uno reiterado de abuso sexual a una menor de nueve años.
La decisión de tribunal se tomó tras dos semanas de juicio oral en donde el Ministerio Público logró acreditar alguno de los delitos por los cuales acusó al sacerdote.
Para esto fue fundamental la confesión de la pareja del cura, quien reconoció al tribunal haber conseguido menores de edad para mantener relaciones con Muñoz Quintero en distintos moteles de la zona sur de la capital. Además que en estos lugares las niñas eran fotografiadas y que sus imágenes eran difundidas a través de internet.
Ambos fueron absueltos por los delitos de producción de material pornográfico infantil y del cargo de abuso sexual en contra de su pequeña hija de cuatro años.
El tribunal oral determinó que el próximo 13 de mayo se conocerá la sentencia en contra del clérigo y la mujer, para quienes la fiscalÃa pidió penas de 15 años de cárcel.
Durante el juicio el condenado reconoció haber mantenido relaciones sexuales con mujeres, pero dijo haber desconocido que se trataba de menores de edad, responsabilizando a su mujer de los hechos.
En total el Ministerio Público presentó ocho casos de relaciones sexuales con menores de 16 y 17 años, a quienes pagaba sumas entre $ 30 mil y $ 40 mil pesos. La investigación también determinó que hubo abuso a una niña de 4 años que finalmente resultó ser hija de los condenados, cargo que fue desestimado por el tribunal.
Fuente:
http://noticias.123.cl/noticias/20110505_2bf2038c56c10c5c3964d2c99815d4aa.htm
Beatificando la pedofilia, la homofobia, la misoginia
miércoles 4 de mayo del 2011
Un catolicismo de resistencia. Ese era el proyecto que ofrecÃa el nuevo Papa en un tiempo de incertidumbres. Para su batalla, necesitaba un ejército incondicional. Ya no le valÃan los franciscanos, dominicos o jesuitas. Estaban demasiado comprometidos con los pobres. Fronterizos con el marxismo. Enemistados con los poderosos. Wojtyla encontró sus nuevos reclutas en elOpus, los Kikos, Lumen Dei, los carismáticos, Comunión y Liberación,Schoenstatt, San Egidio y en la Legión de Cristo. Juntos se montaron en la máquina del tiempo y rebobinaron hasta los años cincuenta. Hasta una Iglesia con un poder centralizado, sin lugar para la disidencia. Y decidieron que esa era la Iglesia de fin de siglo; la que tenÃa que reevangelizar el planeta. Maciel serÃa uno de los mariscales de campo.
Fuente:
http://blogs.publico.es/shangaylily/2011/05/01/beatificando-la-pedofilia-la-homofobia-la-misoginia/
Las brujas ¡vaya timo!
TenÃa pendiente leer dos libros de la colección ¡Vaya timo! editado por Laetoli. Uno de ellos, del que ya he dado buena cuenta es “Las brujas ¡vaya timo!“.
El libro sigue el estilo que caracteriza la colección (aunque hay dos excepciones), es decir, libros amenos, cortos y contundentes en su argumentación. En este, caso el autor, Manuel Bear, nos propone un viaje por el mundo de las brujas.
El libro está claramente dividido en dos partes. Vaya por delante que el libro como reconoce el autor no pretende demostrar que las brujas no existen, porque esto es algo obvio(ya verás como viene alguien diciendo que sà que existen). En la primera de ellas, Manuel hace un recorrido por la historia de las brujas y la caza a las que se vieron sometidas. Lo cual nos lleva a los tiempos de la Inquisición y a sus “juiciosâ€, una época oscura, en la que la acusación de alguien era suficiente para aceptar la culpabilidad de esa persona. Evidentemente los testimonios de los acusados difÃcilmente pueden probar nada sobre la realidad de las brujas puesto que todos fueron obtenidos bajo tortura. Se condenó a gente por las creencias retorcidas de la mayorÃa.
En la segunda parte del libro, lo que se nos ofrece es un recorrido para entender de donde sale la actual visión de las brujas que poco tienen que ver con la verdadera historia que se nos ha contado en la primera parte. Aquà los errores de bulto, la credulidad y la imaginación desbocada han sido los que han ido configurando este mito.
Resumiendo, un buen libro, ameno e interesante. Para los interesados en estos temas puede ser un primer punto para iniciarse en el mismo, si luego se quiere más se puede indagar a través de la bibliografÃa que propone el autor.
Ismael Pérez Fernández.
La ilegalización de Bildu
El Universo no está hecho para nosotros
Ismael Pérez Fernández
Un silencio Inquietante
Estamos ante un libro tremendamente especulativo y a la par interesante. “Un silencio inquietante†trata sobre el proyecto SETI, que son las siglas en ingles de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre.
El autor, Paul Davies, nos brinda en los primeros compases del libro un resumen del proyecto SETI, asà como algunas crÃticas, para a continuación lanzarse al campo de la especulación. Davies propone que la búsqueda debe ampliarse y no quedarse sólo en el intento de encontrar señales de radio provenientes de otras civilizaciones. El primer dilema al que se enfrenta es a si el surgimiento de la vida es algo altamente improbable como pensaba Monod o un imperativo cósmico como afirma Christian de Duve. Normalmente se afirma que con lo grande que es el universo habrá innumerables planetas y por lo tanto la vida habrá surgido en otros mundos. En alguna ocasión ya he señalado que eso dependerá de lo probable que sea que surja la vida, o lo que es lo mismo, ese argumento confunde una causa necesaria con una causa suficiente. Davies propone buscar en la propia Tierra organismo que hubieran surgido en un proceso de biogénesis distinto al de resto de organismos que pueblan el planeta. Aunque el tema es muy especulativo, esta ha sido la parte que más me ha gustado del libro. Después de centrarse en la biologÃa, Davies da el salto hacia la probabilidad de que surja la inteligencia en el cosmos, algo para lo que hay argumentos tanto en contra como a favor. Lo cierto es que si los temas son especulativos es porque precisamente no sabemos mucho al respecto.
Una vez que ha reflexionando sobre si la inteligencia es también un imperativo cósmico o no, Davies se dedica a proponer otras formas de buscar civilizaciones avanzadas, bueno, más bien superavanzadas, aquà todo se vuelve mucho más especulativo, y con las ideas y propuestas de Davies a veces se puede estar de acuerdo y a veces no, pero hay que reconocer que ayudan a plantear cuestiones que a lo mejor difÃcilmente nos plantearÃamos.
Un libro especulativo, interesante y donde el autor escribe con honradez, es él mismo quien reconoce lo poco que se sabe del tema y que está dentro del campo de la especulación, aunque hace un esfuerzo por utilizar la información cientÃfica que se tiene hasta el momento ya que es la única manera de que la especulación pueda tener alguna, aunque sea mÃnima, validez.
Ismael Pérez Fernández.
SÃ, Dios sanciona el genocidio en la Biblia.
La reflexión del domingo

SÃ, Dios sanciona el genocidio en la Biblia.
Juan Pablo II cerró el infierno pero mantuvo al demonio Marcial Maciel
En momentos donde se habla de la beatificación de Juan Pablo II muchos recuerdan que este papa, contrariando a muchos anteriores afirmó que el infierno no existe.
Afrima el columnista colombiano Julio César Londono en El Espectador:
“En lo referente al dogma, introdujo una novedad más trascendente que la aceptación de la fabilidad papal, debida al innovador Juan XXXIII, al declarar urbi et orbi que el cielo y el infierno eran estados de conciencia, no lugares fÃsicos.
La pregunta que nos hemos hecho todos estos años los teólogos y los columnistas es: ¿qué fue, entonces, del alma de Juan Pablo II después de su muerte? Cerrados ya el cielo y el infierno, es lÃcito suponer que su alma vagó como un barco en un mar sin orillas, como la pobre Marie Simon en los difusos laberintos del parkinson, hasta que SS Benedicto volvió a abrirlos en un súbito rapto de lucidez. Una grey sin infierno, debió pensar, es tan peligrosa como un paÃs sin cárceles.
¿Dónde estará Juan Pablo II ahora? Quizá purga sus herejÃas en un limbo de escarnio. O se arrellana a la diestra de un Padre que ya perdonó sus errores. O gira per secula seculorum en la rueda del eterno retorno. O canta, reencarnado en almuecÃn, la magnificencia de Alá. O acata, humildÃsimo y orgánico, las leyes de la materia corruptible.”
Pero sin duda el aspecto más oscuro de Juan Pablo II fue el encubrimiento del sacerdote pederasta Marcial Maciel.
El lado oscuro de Juan Pablo II
Por: Jesús RodrÃguez
‘Y a usted, padre, ¿cuándo le vino la idea de crear la Legión?’, le preguntó Juan Pablo II a Marcial Maciel la primera vez que cenaron juntos en el comedor privado del Santo Padre. La respuesta de Maciel fue inmediata: ‘Santidad, a los 15 años ya tenÃa claro que querÃa crear una congregación de sacerdotes para instaurar el reino de Cristo en la sociedad’. El Papa reflexionó y continuó: ‘Pues sabe usted, padre Maciel, yo a los 15 años aún no habÃa sido ordenado y no se me pasaba por la cabeza llegar a ser Papa’. Según un religioso que presenció la conversación, tras esa frase del Papa los dos rompieron a reÃr. El Papa siempre admiró a Maciel esa seguridad absoluta que tenÃa en su misión. SabÃa que iba ser de una fidelidad absoluta.
Cuando Wojtyla accedió al papado en 1978, Maciel ya era pederasta. Ya habÃa tenido relaciones con mujeres; ya sufrÃa una adicción a los opiáceos y llevaba décadas de manejos económicos. Controlaba con mano férrea a sus chicos presos en su particular voto de silencio; era señor de mentes y haciendas en la Legión de Cristo. Pero todo su poder poco tenÃa que ver con lo que conseguirÃa de la mano del nuevo pontÃfice. En 1978, la Legión de Cristo era apenas una congregación profundamente conservadora creada por un ambicioso sacerdote mexicano, que aún no tenÃa aprobadas sus Constituciones, secretista, poderosa en México y con presencia entre las élites reaccionarias de España, Italia, Irlanda y EE UU. Con Juan Pablo II, Marcial Maciel conseguirÃa una influencia que nunca pudo imaginar.
Y más aún arrastrando su oscuro pasado del que nadie al parecer se percató. Maciel era un genio como recaudador, sus seminarios estaban llenos y presumÃa de no ir ni un paso atrás ni delante del Papa. Y, por si fuera poco, apoyaba económicamente a Solidaridad, el sindicato católico creado en Polonia en 1980 y dirigido por Lech Walesa que estaba minando los cimientos del régimen comunista de parte del nuevo Papa.
Durante el papado de Wojtyla, la Legión serÃa la congregación católica de mayor crecimiento. Cuando Wojtyla llegó al Vaticano, contaba con 100 sacerdotes. A su muerte tenÃa 800 y más de 2.000 seminaristas repartidos en 124 casas por todo el mundo. Universidades en México, Chile, Italia y España; facultades de TeologÃa, FilosofÃa y Bioética. Más de 130.000 alumnos. Y 20.000 empleados en su grupo económico Integer. La cifra que más se ha repetido sobre el valor de los activos de la Legión en los últimos años es de 25.000 millones de euros.
Después de un Papa de dudas como Pablo VI, llegó en 1978 Karol Wojtyla, un Papa de certezas. Procedente de la siempre fiel Polonia. Como México. Un catolicismo de resistencia. Ese era el proyecto que ofrecÃa el nuevo Papa en un tiempo de incertidumbres. Para su batalla, necesitaba un ejército incondicional. Ya no le valÃan los franciscanos, dominicos o jesuitas. Estaban demasiado comprometidos con los pobres. Fronterizos con el marxismo. Enemistados con los poderosos. Wojtyla encontró sus nuevos reclutas en el Opus, los Kikos, Lumen Dei, los carismáticos, Comunión y Liberación, Schoenstatt, San Egidio y en la Legión de Cristo. Juntos se montaron en la máquina del tiempo y rebobinaron hasta los años cincuenta. Hasta una Iglesia con un poder centralizado, sin lugar para la disidencia. Y decidieron que esa era la Iglesia de fin de siglo; la que tenÃa que reevangelizar el planeta. Maciel serÃa uno de los mariscales de campo.
Sus trayectorias eran casi gemelas. HabÃan nacido en 1920, con dos meses de diferencia, en el seno de familias conservadoras, rurales y de clase media. Criados en un catolicismo piadoso, vigoroso, excluyente, muy de resistencia polÃtica y unido al sentimiento nacional de México y Polonia. VivirÃan momentos de opresión religiosa durante su niñez que les educarÃa en un catolicismo de batalla. Las madres de ambos, Emilia y Maurita, serÃan el amor de su vida; la clave de su adoctrinamiento religioso, su modelo. Las mujeres tenÃan que ser para ellos madres y esposas. Y transmisoras del catecismo. Como sus madres.
Según Maciel en su libro Mi vida es Cristo, Juan Pablo II y él se conocieron en enero de 1979, dos meses después de que Wojtyla fuera elegido sucesor de san Pedro. Al nuevo Papa se le metió en la cabeza que su primer acto de masas fuera de Italia tenÃa que ser en México, un paÃs con más de 80 millones de católicos en las puertas de EE UU y la Centroamérica de la TeologÃa de la Liberación. HabÃa que arrebatar América a las garras del comunismo.
En enero de 1979, Wojtyla estaba decidido a realizar ese viaje. Pero el Gobierno mexicano no lo tenÃa tan claro. México y la Santa Sede no mantenÃan relaciones diplomáticas. México era un Estado profundamente laico con una constitución anticlerical. Pero a la vez contaba con un catolicismo muy emocional, de sangre. Su legislación implicaba que en el caso de que Juan Pablo II visitara México, no lo podrÃa hacer como jefe de Estado, sino como un ‘turista ilustre’; no serÃa invitado oficialmente por el presidente José López Portillo. No podrÃa celebrar la misa en espacios abiertos. Con su apuesta de visitar México, Wojtyla se la jugaba. Justo al comienzo de su pontificado.
En esto apareció Maciel. Dentro de la red de amistades que el fundador de los legionarios habÃa tejido en México estaban Rosario Pacheco y Margarita y Alicia López Portillo. Católicas, ricas y madre y hermanas del presidente mexicano, José López Portillo. Maciel era el confesor de doña Rosario. Habló con ellas. Y ellas con el presidente. Se obró el milagro. López Portillo invitarÃa al Papa y le recibirÃa en el aeropuerto. Juan Pablo estarÃa autorizado a decir misa al aire libre ante cientos de miles de fieles. Y la visita serÃa transmitida por televisión.
Wojtyla nunca olvidarÃa aquel fino trabajo. A nadie en Roma le importó que corrieran los rumores contra el superior de los legionarios; que en algún rincón de la curia se escondiera un grueso dossier sobre sus andanzas. Juan Pablo II las ignoró. Y durante casi tres décadas no dejó de recompensar la lealtad de Maciel.
En los años siguientes, Wojtyla aprobarÃa las Constituciones de la Legión sin cambiar una coma, ordenarÃa en el Vaticano a 59 legionarios e invitarÃa a Maciel a fiscalizar varios sÃnodos de obispos en Europa y Latinoamérica. Favoreció la creación de la universidad pontificia de los legionarios en Roma y la implantación de la congregación en Chile. Y llegó a definir a Maciel como ‘guÃa eficaz para la juventud’.
Y cuando las cosas se comenzaron a poner mal para Maciel tras la publicación en The Hartford Courant de las primeras denuncias por abusos sexuales, en febrero de 1997, el Papa hizo oÃdos sordos. En uno de los últimos actos de la Legión que presidió al final de su vida, Wojtyla aún homenajearÃa a los miembros de la Legión de Cristo elevando la voz y sobreponiéndose a su enorme debilidad: ‘Se nota, se siente, los legionarios están presentes’.
Cuando el obispo mexicano Carlos Talavera entregó en 1999 una carta al cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y hoy Papa, que detallaba los abusos de Maciel sobre el exsacerdote legionario Juan Manuel Fernández Amenábar, la respuesta de Ratzinger fue concluyente, según declaró después ese mismo obispo: ‘Lamentablemente, no podemos abrir el caso del padre Maciel porque es una persona muy querida del santo padre, ha ayudado mucho a la Iglesia y lo considero un asunto muy delicado’.
TendrÃa que morir Juan Pablo II en abril de 2005 para que el affaire Maciel se reactivase. Y ya nada podrÃa salvarle de la condena. El fuego eterno lo tenÃa asegurado.
¿A dónde ascendió Jesús?
Después de la improbable resurrección vino la muy improbabale ascención (hagan los cálculos de las probabilidades de ambos eventos y multipliquénlos).
Esta viñeta aparecida en el blog Tierra Sucia nos pregunta a dónde ascendió Jesús.










Enlázanos!! :)