Archivos del Autor

Lunes, 18 de Octubre de 2010

El que deja el Islam debe morir

Motivo suficiente como para no haberlo tomado nunca. Lástima que los niños nacidos de una pareja religiosa no tengan la elección.


Necesitamos la religión

Viñeta de Andrés Diplotti para La pulga snob.


La hora de dejar atrás el Nuevo Ateísmo

El Nuevo Ateísmo, nombre que habitualmente recibe la literatura contraria a la religión y firmada por Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel Dennett y otros, surge como respuesta al mundo nacido tras el 9 de septiembre y a la reaparición del extremismo religioso en todos sus frentes. Casi una década después, ¿es el momento de devolver al ateísmo a un discurso más civilizado desde el punto de vista humanista?

Escucha la versión podcast del artículo.

Caspar Melville

Hoy por la mañana he estado defendiendo el Nuevo Ateísmo, y lo estaré atacando por la tarde. A las nueve de la mañana he debatido con el teólogo cristiano Alister McGrath, autor del malintencionadamente titulado El Espejismo de Dawkins y crítico del Nuevo Ateísmo, en la radio Christian Premier. Pueden apostar a que he estado empollándome a Dawkins y a Hitchens para eso. Pero a las 6 de la tarde en la Royal Society of the Arts la revista que edito, New Humanist, albergará un debate titulado «Después del Nuevo Ateísmo: la siguiente parada del debate sobre Dios» donde los panelistas —la novelista ganadora de varios premios Marilynne Robinson, el filósofo conservador Roger Scruton, el historiador Jonathan Rée y la premiada por casi todo lo que hace Laurie Taylor —N. del T.; me permito presentarles a todos ellos ante mis lectores y escuchas en España y la américa latina como la crema del pensamiento libre británico actual— han sido invitados para explorar adónde llevamos la cruda y simplista perspectiva sobre la religión popularizada por el Nuevo Ateísmo.

¿Esto me hace un hipócrita? Voy a decir que «no» aunque, ¿debería? El hecho de poder defenderlo y atacarlo es representativo de mi ambivalencia sobre el fenómeno del Nuevo Ateísmo, o más precisamente de mi certidumbre de que ese Nuevo Ateísmo es muy bueno en algunas cosas y muy malo en otras. Durante el resto del artículo, utilizo Nuevo Ateísmo como un atajo guango, holgado pero entiendo que útil para el estilo polemista anti religioso de Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel Dennett —algo más racionalista y educado— y AC Grayling, entre otros.

Algo en lo que es bueno es como generador de interes, y lo digo como editor profesional de material ateo. El Nuevo Ateísmo ha sido muy bueno para el negocio. Cientos de columnas han sido creadas por ese fenómeno y sus respuestas a él, y no sólo en mi revista. Y aunque en ocasiones el debate ha tenido la sutileza de una película erótica de Poli Díaz, también ha sido educativo, instructivo y popular, en el sentido de que ha sido llevado a cabo en un lenguaje que la mayor parte de la gente entiende. Y también se ha vendido una buena cantidad de libros.

El Nuevo Ateísmo también es bueno dando respuesta a ciertos manidos argumentos. El origen del impulso de estos nuevos ateos, tal y como relata el filósofo Richard Norman, nace el 11 de septiembre con la reaparición de una particularmente agresiva presión del fundamentalismo religioso. Si, como razona Norman, el Nuevo Ateísmo generaliza en exceso y da respuestas crudas a la religión, es porque son las necesarias para un fenómeno también crudo y poco específico como lo es la articulación religiosa actual. ¿Qué hay más inespecífico que estrellar un avión contra un edificio, o más crudo que el Creacionismo bíblico?

A la luz de todo esto, ese irascible, retóricamente florido, histriónico e intelectualmente arrogante Nuevo Ateísmo desde luego tiene su sitio. Los argumentos lo piden a gritos. Puede que la cita clásica del Nuevo Ateísmo sea la respuesta de Dawkins a aquellos que le acusan de despreciar la teología desde una posición de arrogancia. «Mira» le dice a Laurie Taylor, «alguien que piensa como yo pienso simplemente no cree que la teología sea un “tema” en absoluto. Así que para mí es como si a alguien que dice que no cree en las hadas le preguntas cómo es eso posible si no ha estudiado hadología».

Es lógica escueta. Estoy de acuerdo con Dawkins. Pero en otra entrevista, y esta vez muy crítico con el Nuevo Ateísmo, Terry Eagleton dice «imagina a alguien afirmándose defensor de la biología cuyo único conocimiento del tema es el Libro de los Pájaros Británicos, así es como considero yo a Richard Dawkins cuando escribe sobre teología». Visto así Eagleton tiene razón. También estoy de acuerdo con él.

Más allá de resultarnos entretenido, probablemente no tiene valor, es falso, políticamente poco sabio y, bueno, maleducado decir que «toda la teología» es irrelevante —mucha de ella no dejan de ser razonamientos morales— y más todavía decir que «la religión lo envenena todo». O que sin religión no habría guerra, o que criar un hijo en la fe de sus padres es una forma de abuso infantil, o que los religiosos moderados son peores que los fundamentalistas porque son quienes preparan el terreno para el extremismo. Que «toda» la religión es así, que «toda» la fe es una mala guía, o que quienes creen en un dios son básicamente estúpidos y la ciencia, y sólo la ciencia, puede responder nuestras preguntas.

La imagen de la religión que emerge del Nuevo Ateísmo es una caricatura, y representa mal, además de subestimar, su importancia real. «La religión» escribe Norman, «es una creación humana, un espejo que nos presentamos ante nosotros mismos y en el que nos vemos reflejados. Los seres humanos atribuyen a sus dioses sus cualidades humanas, la crueldad, el revanchismo, el odio, pero también el amor, la compasión y la piedad. Por eso encontramos una justificación para todo, sea bueno o malo, en la religión».

Por supuesto es menos divertido que denunciar al Papa y su obra, pero es más cercano a la realidad. Para Norman, como humanista, el requisito es ser menos estridente para poder crear alianzas con los religiosos moderados en temas concretos —enseñanza religiosa, fundamentalismo, terrorismo— que nos importan a todos. Secundo la idea, pero tengo un motivo más básico para ir más allá del Nuevo Ateísmo. Me aburre. Y me temo que empieza a aburrir también a mis lectores.

Así que el propósito de mi evento de esta tarde es ver si encontramos una forma de adentrarnos en la religión, la fe, la creencia y la no creencia, más consistente con el humanismo que defendemos.

Podríamos trazar un mapa para un futuro del debate sobre dios más específico, sutil y paciente. Pero, seamos claros, no importa donde decidamos ir, probablemente no estaríamos ahí si no hubiésemos tenido esos cinco años del impaciente, irascible, romo y descreído discurso del Nuevo Ateísmo que ahora tenemos que dejar atrás.

Visto en The Guardian. Foto de David Shankbone.


Jueves, 14 de Octubre de 2010

¿Y si Gliese 581g no existe?

Daniel Marín

Gliese 581g es el primer planeta de tipo terrestre detectado en la zona habitable de su estrella. En los últimos días han corrido ríos de tinta electrónica sobre el tema. Pero, ¿y si finalmente no existiese? Ahora parece ser que en los últimos datos del espectrógrafo HARPS, el planeta no aparece por ningún lado. Así lo ha comunicado de forma extraoficial el astrónomo suizo Francesco Pepe, que trsbaja con el HARPS, situado en el telescopio de 3,6 metros de La Silla, Chile. Para colmo, los datos que corroboran la existencia de los dos nuevos planetas del sistema Gliese 581 —Gl. 581g y Gl. 581f— tendrían una incertidumbre mayor de la inicialmente prevista por Steven Vogt y su equipo. Vogt usó datos del Keck y también del HARPS, pero sólo los obtenidos hasta 2008. De entrada, los dos planetas ya han sido rebajados a la categoría de «no confirmados» en exoplanet.eu.

Antes de apresurarnos a sacar ninguna conclusión, habría que ver los datos del HARPS en detalle y cómo de incompatibles son con los resultados de Vogt. Como ya comentamos por aquí, lo que sabemos de los planetas detectados por el método de la velocidad radial es realmente muy poco. Mucha gente se sorprendería si supiese lo frágiles que son estos descubrimientos. Es decir, hay que armarse de paciencia y esperar.

Por otro lado, no deja de ser sorprendente que Steven Vogt y su equipo hiciesen pública la presencia de estos dos planetas sin estar completamente seguros. Esto podría ser perfectamente comprensible en el caso de un planeta extrasolar más, pero no cuando estamos hablando del primer mundo potencialmente habitable. Parece obvio a estas alturas que el equipo de Vogt se precipitó al anunciar el descubrimiento, probablemente por miedo a que se le adelantara el equipo de Francesco. Una práctica por desgracia demasiado habitual en nuestros días.

Esperemos por el bien de Vogt y su equipo que los dos planetas sean finalmente confirmados.

Visto en Eureka.


Kurt Perry y el derecho a una muerte digna

Kurt Perry tiene 26 años, padece un desorden neuropático llamado enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. Le causa problemas de movilidad hasta el punto de que su diafragma tiene problemas para empujar el oxígeno desde sus pulmones al resto de su cuerpo. Perry va a morir pronto, pero quiere dedicar el tiempo que le queda a defender el derecho de la gente a hacerlo con dignidad. Perry es todo lo contrario a una bolsa de basura. ¿Quién quiere que muera como tal? Yo puedo darte unos cuantos nombres.


Definición de convivencia

«Respeto al derecho universal de toda persona a poder morir de asco en cualquier rincón del planera donde nace». Magistral JRMora.


Miercoles, 13 de Octubre de 2010

El subsuelo afgano

Touché Territorio Vergara.


¿Por qué aún existen los chimpancés?

Richard Dawkins aclara para nosotros un malentendido tan interesado como habitual. Si descendemos del mono, ¿por qué siguen existiendo los monos, y no existimos sólo nosotros? Es necesario repetirlo en múltiples ocasiones: no descendemos del simio actual, descendemos de un antecesor común del ser humano y el simio actual, el cual probablemente reunía las suficientes diferencias anatómicas con ambas especies.


La verdad sobre la naturopatía

Siempre magistral Andrés Diplotti para La pulga snob.


Martes, 12 de Octubre de 2010

Filmar embriones para predecir su viabilidad

Nuevas técnicas para mejorar las posibilidades de embarazos exitosos.



Alex Fernández Muerza

Justo el mismo día en que Robert G. Edwards, el padre de la fecundación in vitro, ha recibido el premio Nobel de Medicina, hay una buena noticia para el campo de la fertilidad.

Seguro que has visto los típicos videos —en time-lapse— de flores que crecen a toda velocidad. Un grupo de científicos de la Universidad de Stanford en EE.UU. ha utilizado esta técnica para grabar el desarrollo de un embrión humano. Los resultados, publicados en la revista Nature, podrían ayudar a las clínicas de reproducción asistida a aumentar las tasas de éxito de la fecundación in vitro o FIV mediante este sistema no invasivo.

Los responsables del trabajo, dirigidos por el profesor Renee Reijo Pera, filmaron la fecundación in vitro de embriones de varios días después de la fertilización en busca de pistas visuales que les permitieran predecir si un embrión de dos días de edad llega adecuadamente para el día 5 o 6 a la fase conocida como blastocisto. Gracias a estas grabaciones han descubierto que la probabilidad es más alta cuando se producen determinados intervalos de tiempo entre los diferentes estados de crecimiento.

Según Reijo, el sistema contribuiría a mejorar la selección de embriones para ser transferidos a las mujeres y aumentar las posibilidades de embarazos exitosos.

Visto en 100cia.com.


La gravedad existe o no

Presentabamos recientemente la nueva teoría de Eric Verlinde sobre la fuerza de la gravedad. Según Verlinde, la gravedad no existe, en el sentido de que no se trata de una fuerza fundamental, sino de un fenómeno emergente de origen termodinámico, y causado en realidad por los cambios en la entropía asociados a la posición de los cuerpos.



Archil Kobakhidze afirma ahora que los experimentos con neutrones ultrafríos en un campo gravitatorio publicados en 2002 en Nature refutan la teoría de Verlinde. La teoría parece contradecir los resultados experimentales en ciertos casos. Dado que una explicación más detallada debe incluir conceptos mucho más técnicos e incluso fórmulas matemáticas, para todo eso recomiendo encarecidamente la entrada en el imprescindible Francis (th)E mule Science’s News.


Los sordos ven mejor

¿Es capaz la ciencia de confirmar viejas nociones de la sabiduría popular, en particular gracias a los avances en la medicina neurológica?

Reza el tópico que los ciegos oyen mejor, y que los sordos ven mejor. Es ese tipo de cosas que cuentan las abuelas, como aquello de que no debes comer melón de noche, y generalmente no nos atrevemos siquiera a sugerir a tales portadores de sabiduría popular que sus consejos carecen por completo de base científica. Dicho lo cual ¿qué cara ponemos cuando aparece la base científica y confirma el refranero?

Un estudio realizado con gatos, y que será publicado en el ejemplar de la revista Nature Neuroscience a ser publicado mañana 12 de octubre, demuestra que las partes del cerebro normalmente dedicadas a procesar la información de uno de nuestros sentidos, son capaces de reconvertirse para aumentar la capacidad de proceso dedicada a cualquiera otro de ellos.

Durante años, los investigadores han sabido que los sordos tienen una visión periférica superior y mejor detección de movimientos, pero nunca han sabido cómo el cerebro crea esas ventajas. «Durante años hemos especulado sobre cómo se producen esos cambios» cuenta la neuróloga Hellen Nelville de la Universidad de Oregon.

En el nuevo estudio, dirigido por Stephen Lomber, se demuestra que en gatos sordos, regiones cerebrales importantes para la audición pasan a cooperar en una mejor visión. En lugar de procesar sonido, pasan a echar una mano al sistema visual. Por primera vez se encuentra el enlace entre las regiones auditivas y las mejoras en la visión.

Los gatos sordos no ven mejor como tal que aquellos que oyen perfectamente. Tal y como sucede con los humanos, la mejora sucede en dos tareas particulares; la agudeza visual o la capacidad de apreciar objetos lejanos a vista periférica, y la detección de movimientos muy lentos. Son dos mejoras que permiten la mejor supervivencia de un animal sordo. «No puedes oír al depredador acercándose por detrás de ti, así que ser capaz de verlo antes que nada es una habilidad apreciable» dice Lomber, de la Universidad de Ontario Occidental de Londres, Canadá.

Para establecer que la mejora visual es debida a la sordera, el equipo de Lomber ha comprobado que, en efecto, son las áreas inicialmente dedicadas a la audición las causantes de la mejora. Para ello han utilizado una aguja de 3 mm. de ancho capaz de congelar y así inactivar pequeñas regiones del cerebro. «Lo que hemos averiguado, para nuestra sorpresa, es que estas funciones no se distribuyen al azar por el cortex auditivo, sino que están localizadas en lugares muy específicos» cuentan. «Parece que cuando no se recibe estimulación auditiva, el cortex auditivo hace lo que debe hacer normalmente, pero con una entrada sensorial distinta, en este caso la visión».

Falta comprobar, primero, si este tipo de reubicación sensorial funciona también con otros sistemas en el cerebro, y también si el resultado es aplicable a ejemplares de otras especies y en otros escenarios, y no sólo con gatos sordos de nacimiento. Pero el resultado es en cualquier caso fascinante.


Viernes, 8 de Octubre de 2010

Vota por La media hostia como Mejor Blog Cultural en los Premios Bitacoras.com 2010

Verás un gran botón azul en la barra lateral a la izquierda del blog, espero que lo suficientemente visible. Lo que humildemente me permito pedirte es que me votes como Mejor Blog Cultural en los Premios Bitacoras.com 2010.

http://bitacoras.com/premios10/votar/lamediahostia.blogspot.com

Se trata de que hagas clic en el botón o en el enlace que aparece justo encima, lo que te llevará a la página de votos, y que completes el proceso. Si eres usuario habitual de Bitacoras.com y has ingresado ya en el sitio no tendrás problema alguno. Simplemente baja a donde dice «Mejor Blog Cultural» y haz clic en el signo «+» a la derecha de la primera cajita vacía. Verás que aparece en dicha cajita el texto «lamediahostia.blogspot.com». Rellena ahora el captcha de la parte inferior de la página y haz clic en el botón «Votar».

Si no eres usuario habitual de Bitacoras.com tendrás que registrarte. El procedimiento, aunque no complicado, tiene algo de incómodo, por lo que si tienes a bien completarlo mi agradecimiento será eterno —y como explica Seth Godin el agradecimiento en Internet adquiere formas inesperadas—. Es muy importante que, a la hora de votar, escojas la categoría correcta. Pretendo optar al premio al «Mejor Blog Cultural». Sigue por favor cuidadosamente estas instrucciones.

  • Primero tienes que entrar en este enlace:
    http://bitacoras.com/premios10/votar/lamediahostia.blogspot.com
  • Busca el mensaje «Debes validarte en el sistema para poder votar» con fondo rojo y pulsa «clic en el enlace».
  • Haz clic en el enlace «El registro es gratuíto y sólo tardarás 2 minutos» en el centro de la página.
  • En el formulario de alta escoge un alias, escribe tu nombre y tu correo, elige una contraseña, completa el resto de los datos y rellena el captcha. Finalmente haz clic en «Crear».
  • Te llegará un email «Activación de usuario en Bitacoras.com». Haz clic en el enlace largo con muchos números y muchas letras. Te devolverá a Bitacoras.com. Debe aparecerte este mensaje con fondo verde: «El usuario está activado, ya puede acceder a Bitacoras.com»
  • Vuelve a entrar en el enlace de antes:
    http://bitacoras.com/premios10/votar/lamediahostia.blogspot.com
  • Busca de nuevo el mensaje «Debes validarte en el sistema para poder votar» con fondo rojo y pulsa «clic en el enlace».
  • Usa el alias y la contraseña que has elegido antes y haz clic en «Entrar».
  • Aparecerá el menú del sitio con fondo verde. Vuelve a entrar en el enlace de antes.
    http://bitacoras.com/premios10/votar/lamediahostia.blogspot.com
  • Podría aparecer este mensaje con fondo rojo: «Has de tener un mínimo de actividad en la red social (votos, comentarios, recomendaciones…) antes de seguir votando…». En ese caso visita la Portada —el enlace situado más arriba y más a la izquierda— y vota por unas tres noticias interesantes. Vuelve ahora al enlace del voto.
    http://bitacoras.com/premios10/votar/lamediahostia.blogspot.com
  • Verás que ahora te identifica:
    «Votarás identificándote con el usuario ivalladt.»
    «Hemos detectado que quieres votar la URL http://lamediahostia.blogspot.com. Si pulsas sobre el icono junto al primer campo de cada categoría, se copiará la URL y no tendrás que escribirla.»
  • Ahora baja a donde dice «Mejor Blog Cultural» y haz clic al signo «+» a la derecha de la primera cajita vacía. Verás que al darle aparece «lamediahostia.blogspot.com».
  • Baja del todo y verás el captcha. Escribe el texto en la caja que aparece debajo y haz clic en «Votar». Es sólo una verificación para comprobar que eres un ser humano. Lo eres, ¿verdad?
  • Si ves que dice «Todos los votos se han realizado correctamente. Se han resaltado en verde los votos realizados…» entonces ya está. Si no, será que has hecho algo mal. Si te quedan ganas, vuelve a intentarlo. Si no, déjalo por imposible —mi agracedimiento es el mismo en cualquier caso—.

Si has llegado hasta aquí, de nuevo, muchísimas gracias por el esfuerzo. Y, siempre, por haber hecho de este blog una de tus lecturas. Eso sí es lo que hace que merezca la pena.


Eugenesia, disgenesia y ética

La idea de la eugenesia surgió ya inmediatamente con posterioridad a la publicación de los trabajos de Charles Darwin. La versión moderna de la misma fue de hecho formulada por su propio primo, Francis Galton. Se trata de una filosofía social que promueve la intervención para la mejora de los rasgos genéticos humanos. La idea es la creación de seres humanos más sanos y más inteligentes, de cara a ahorrar recursos en las sociedades y aliviar las distintas formas de sufrimiento humano. Se hizo muy popular a comienzos del siglo XX y realmente llegó a parecer que con una aplicación razonable de la selección genética sobre la propia especie humana, ésta podría mejorar en pocas generaciónes tanto como en la suma de los milenios anteriores. Por desgracia, la reductio ad hitlerum parece haberla eliminado por completo del programa. Tal y como avisa Richard Dawkins, la eugenesia no es más que uno de esos temas que por haber existido los nazis, los científicos de hoy en día no pueden discutir en contexto.

Probablemente por todo esto, y a pesar de los avances científicos, en particular en la fecundación humana, el concepto de disgenesia ha venido a sustituir al de eugenesia. Dado que la selección de rasgos positivos es mala, hagamos lo contrario, no los seleccionemos, lo que equivale en realidad a seleccionar rasgos negativos. Dado que ya no vivimos en un ambiente hostil y no tenemos peligro de extinguirnos, olvidemos nuestra propia adaptación biológica.

Esto resulta especialmente lamentable en el caso de aparición de enfermedades hereditarias en los niños que sería posible evitar con una mínima selección de embriones. Tal y como avisan algunos, no hay ninguna diferencia entre concebir un niño con problemas de movilidad teniendo la posibilidad de evitarlo, y cortarle las piernas con un serrucho una vez nacido.

¿Qué tal si de una vez ponemos la ética encima de la mesa?


La Tierra Prometida está en Kenia

A lo que nos hemos acabado rindiendo es a la proclamación de que la Tierra Prometida se encuentra en alguna parte del Oriente Próximo, particularmente en el actual Israel. Pero para algunos pequeños y misteriosos grupos religiosos africanos, esa «tierra de leche y miel» —referencia bíblica a la abundancia de la agricultura en ese lugar mítico prometido— se encuentra en las cercanías de Nairobi, capital de Kenia. Lo que no saben es que quienes hemos vivido allí sabemos perfectamente que la Tierra Prometida es Móstoles.


Jueves, 7 de Octubre de 2010

El drama de la ciencia en el mundo

Si la política dedicada a la Ciencia y la Innovación en España nos produce el suficiente desaliento, que nadie pierda de vista que en tiempos de crisis el resto de las naciones avanzadas del mundo parece estar siguiendo caminos parecidos.

El insigne Francisco Ayala era recientemente entrevistado para el podcast científico Partiendo de Cero. Ayala lleva décadas trabajando en los Estados Unidos y conoce a la perfección la realidad de ese país, y revelaba un dato, inmensamente trascendente aún revestido de anécdota.

Cuenta Ayala que existen estadísticas que afirman que desde el final de la Segunda Guerra Mundial, al menos la mitad del crecimiento del Producto Interior Bruto de los Estados Unidos es debido al beneficio económico obtenido del hecho de ser la nación tecnológicamente más avanzada del mundo. ¿Qué porcentaje de los presupuestos nacionales son dedicados a I+D en norteamérica, para poder llegar a ese 50% del incremento en el PIB debido a la innovación? Un mero 3%. Procede repetir el dato. Dedicándole un 3% de la inversión gubernamental a la innovación científica y tecnológica, en medio siglo la mitad del incremento del PIB se debe a esa inversión.

En la actualidad, el porcentaje en España no alcanca el 1%. Y habrá más recortes, tantos como para probablemente devolver a la talentosa Cristina Garmendia al sector privado, cansada del desprecio del gobierno español por la ciencia.

Resultan los recortes presupuestarios sin embargo no ser la única forma de entorpecer el progreso científico de un país, y la noticia publicada esta misma madrugada por The Guardian lo demuestra.

En particular, la nueva política de inmigración en el Reino Unido amenaza la privilegiada situación de este país como centro de excelencia científica. El aviso lo firman ocho científicos ganadores del premio Nobel, incluyendo a Andre Geim y Konstantin Novoselov, rusos de nacimiento pero trabajadores de la Universidad de Manchester. Son los inventores del grafeno, una lámina de carbono de un átomo de ancho, el material más fino del mundo pero hasta 200 veces más fuerte que el acero. El descubrimiento más revolucionario en décadas.

Según su comunicado, los planes para limitar el número de trabajadores extranjeros en el Reino procedentes del exterior de la Unión Europea «dañará nuestras posibilidades de reclutar a los más brillantes jóvenes talentos del mundo, así como de traer a nuestras universidades e industrias a los más reputados científicos».

¿Podemos confiar en nuestros políticos? Por supuesto que sí. De hecho, el gobierno británico ha incluido una excepción en la nueva política de inmigración. En particular las restricciones se ven relajadas en caso de fichaje del extranjero en cuestión por algún equipo de fútbol de la Premier League.

«Es un triste reflejo de las que son nuestras prioridades como nación no poder permitirnos el mismo reconocimiento para científicos e ingenieros que para deportistas.»

El Reino Unido produce el 10% de los desarrollos científicos del mundo, con menos del 1% de su población. Pero parecen querer salirse de la partida. Por desgracia, España no estará ahí para sustituirles.

Foto de Perfil.com.


Los cuatro millones de hijos del doctor Edwards

Pepe Cervera

Con independencia de la teología, si los premios Nobel homenajean a quienes benefician a la Humanidad, nadie mejor para recibirlo que el médico que hizo posible nacer a 4 millones de hijos deseados.

El sistema reproductor humano es notablemente eficiente. Diseñado para un mono promiscuo que utiliza el sexo como vínculo social, sin embargo es perfectamente capaz de producir un embarazo a partir incluso de un coito no consumado, o de un contacto de fluidos demasiado cercanos. Esta eficiencia es llamativa si pensamos que en la concepción hay varios procesos muy delicados que deben ocurrir correctamente y en la secuencia precisa para que el resultado sea el correcto. Los espermatozoides deben llegar a las proximidades del ovario desde el útero, y encontrar el óvulo receptivo. Se debe producir la fecundación, con la entrada de uno de ellos en su interior y el rechazo de los demás. Y el óvulo fecundado debe descender por esas mismas paredes e implantarse en la pared del útero. Un fallo en cualquiera de estas etapas y el resultado es la infertilidad.

Para algunas de estas parejas infértiles un médico británico fue capaz de crear una solución hace 30 años, por la que acaban de darle el Premio Nobel de Medicina. Su creación ha permitido nacer, se calcula, a 4 millones de personas en este tiempo.

Durante siglos la infertilidad era un problema político que sólo tenían parejas reales incapaces de producir herederos, y solía resolverse mediante el divorcio o anulación con permiso papal. En casos extremos, como el de Enrique VIII de Inglaterra, mediante la viudedad por decapitación y el Cisma de Occidente. Para la mayoría la infertilidad era una desgracia, un castigo para ser soportada en silencio, socialmente poco aceptable, como cualquier maldición. Para las religiones, que siempre terminan dictando normas estrictas en temas sexuales y reproductivos, la infertilidad era simplemente la voluntad de los dioses, los únicos capaces de poner o no en marcha el mecanismo de la vida. Sólo cuando intervenían razones de estado las iglesias podían encontrar que la incapacidad de engendrar era causa incluso de anulación matrimonial. La voluntad de la divinidad no puede discutirse.

Pero llegó el siglo XX, con sus mejoras médicas, sus antibióticos y sus sueros, y millones de personas que antaño hubiesen muerto por la voluntad de cualquier deidad —expresada casi siempre en forma de infecciones— en su lugar vivieron. Las familias, que antes tenían 10 hijos para que sobrevivieran 2 que cuidasen de los padres en la vejez se hicieron mucho más pequeñas. Hubo que buscar un expediente que permitiera practicar el sexo sin provocar un embarazo cada vez, y se inventaron y extendieron los anticonceptivos; en efecto sistemas de infertilidad temporal reversible. Y si se podía hacer —temporalmente— infértiles a los fértiles… ¿no se podría buscar un medio de hacer concebir a quien no podía hacerlo?

El doctor Robert G. Edwards se dedicó a ello. Su idea era revolucionaria y radical; para facilitar algunos de los pasos más complicados en el proceso, como el camino de los espermatozoides por la trompa de Falopio y la propia fecundación, extraería el óvulo de la madre y colocaría los espermatozoides del padre justo a su lado en una solución de cultivo que favoreciera la unión de los gametos. El óvulo ya fecundado sería reimplantado directamente en el útero de la futura madre, convenientemente preparado mediante un tratamiento hormonal adecuado. La fecundación no se produciría pues en el cuerpo vivo —in vivo en latín—, sino en una probeta de laboratorio: in vitro —en el cristal—. Parejas en las que los espermatozoides eran escasos, o que encontraban dificultades en el ascenso, o en las que la fecundación encontraba problemas podrían beneficiarse del método.

La investigación del doctor Edwards culminó en éxito, con el nacimiento de Louise Brown el 25 de julio de 1978, la primera niña probeta, como fue llamada. Pero fue horriblemente polémica desde el principio. Algunas religiones, como la Iglesia Católica, rechazaron de plano tanto las investigaciones como sus resultados, a pesar de su tradicional postura a favor de la fertilidad. Y no sólo porque se invadieran espacios reservados a la divinidad como la concepción de un ser humano, sino porque para poner a punto los protocolos y los métodos el doctor Edwards y sus colaboradores tuvieron que crear —y después destruir— centenares de embriones humanos. A partir de la extensión de la técnica a la práctica médica habitual la creación y almacenamiento de estos embriones —de apenas 4 u 8 células, pero humanos ya para la Iglesia Católica— se extendió, y hoy muchos millares están congelados en tanques de nitrógeno líquido. Los sectores más conservadores de la sociedad se alinearon con estas posturas, que se mezclaron con el movimiento contra el aborto. La fecundación in vitro fue considerada como una abominación, y demonizada por los príncipes de la Iglesia, que aún la rechazan.

Y sin embargo en 30 años han nacido 4 millones de personas por esta vía; 4 millones de niños que pueden ser considerados como los más deseados del mundo, pues si el proceso lo hace posible no es sencillo, barato ni agradable. Para aplicar esta técnica la mujer debe recibir durante meses inyecciones diarias de hormonas para que su ovario madure adecuadamente y su ovario esté receptivo en el momento adecuado. Luego hay que extraer los óvulos en una operación hoy simplificada, pero que implica atravesar la cavidad abdominal. Por último es necesario implantar los cigotos, otra operación de cirugía menor, pero cirugía al fin y al cabo. Estos cuatro millones de hijos del doctor Edwards no son fruto de una noche loca, de un descuido adolescente o del fallo de un anticonceptivo: son producto de la más avanzada tecnología y del compromiso y el empeño de sus progenitores.

Visto en Retiario.


Si tú eres feliz, yo soy feliz, está en mis genes

El concepto de altruismo siempre ha sido uno de los más resbaladizos para quienes estudian la biología evolutiva. Podría haberse demostrado ahora que nuestra preferencia por la igualdad entre seres humanos tiene una base biológica.

Presenciar una situación injusta nos irrita a todos. Ahora pregúntate, ¿es esa repulsa a la injusticia algo que has aprendido de tu vida social, o hay algún fundamento biólogico? Un estudio recientemente publicado en Nature sugiere que en efecto nuestra biología juega un papel importante. Y es que los centros cerebrales asociados al concepto de recompensa responden más intensamente en situaciones en las que varios seres humanos son tratados igualmente, contra cuando hay alguna injusticia, incluso si ésta es en nuestro beneficio.

Los investigadores han reunido a parejas de jóvenes. A cada uno de ellos se le dan 30 dólares, y después se elige uno al azar para recibir 50 dólares más. Utilizando una Resonancia Magnética Funcional, se explora su actividad cerebral mientras se les pregunta cómo se sentirían si la cantidad adicional se les diese a ellos o a sus oponentes. Tal y como se espera, al imaginar que es uno quien recibe el premio, se activa el cortex prefrontal, el área cerebral asociada a las recompensas. Sin embargo, sorprendentemente, si tras recibir el premio se le sugiere que ese mismo premio va a ser recibido también por el oponente, sucede la misma activación cerebral. En otras palabras, el cerebro responde favorablemente a acontecimientos que reducen la desigualdad, aunque no tengan un resultado de beneficio propio.

La autora del estudio es Elizabeth Tricomi, psicóloga en la Universidad de Rutgers. Pretende haber demostrado que el concepto de igualdad tiene una base biológica, ya sea ésta genética y aprendida. «No es absurdo pensar que puede haber una preferencia evolutiva por la igualdad. Ésta nos ayuda a trabajar juntos y eso nos beneficia a todos».


Miercoles, 6 de Octubre de 2010

Osama Bin Laden y el cambio climático


«El número de víctimas por el cambio climático y las inundaciones ha superado el de las guerras mundiales.»

Para Osama Bin Laden, la comunidad internacional debería agradecerle a su organización la ayuda que presta a las víctimas de catástrofes naturales en los países islámicos. Pues muy bien, Gracias, Osama. Y ahora, ¿qué tal si te pierdes?

Viñeta del maestro Sansón.