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Miercoles, 26 de Febrero de 2014
Lunes, 24 de Febrero de 2014
Cuando la religión hace pacto con la polÃtica
Un estado democrático y plural debe ser laico, entendiendo laicismo como la doctrina que pide la separación de estado e iglesias (o mezquitas y sinagogas), de manera que las actuaciones estatales se hagan en términos del derecho y no de los intereses o doctrinas religiosas.
Infortunadamente, en diferentes paÃses esto se viola. los siguientes vÃdeos muestra la relación poco garantista de derechos entre la investidura pública y la clerical.
Estado e Iglesias. Parte 1
Estado e Iglesias. Parte 4
¿Y usted qué opina?
Infortunadamente, en diferentes paÃses esto se viola. los siguientes vÃdeos muestra la relación poco garantista de derechos entre la investidura pública y la clerical.
Estado e Iglesias. Parte 1
Estado e Iglesias. Parte 4
¿Y usted qué opina?
Sábado, 22 de Febrero de 2014
Shogún no sabe de ciencia – Lectura para el inicio de clases de Ciencias
Era una mañana calurosa de sábado y Jairo escuchaba la radio mientras los locutores hablaban de varios temas. En un momento le dieron la palabra a un señor que se hacÃa llamar Maestro Shogún, a quien los locutores consideraban un sabio espiritual.- “En esta época el mundo está mal gracias a la cienciaâ€. Afirmó Shogún, después de saludar amablemente a los radioescuchas.
- “Miren lo que ha traÃdo: la bomba atómica que mató a cientos de inocentes en Japón, la contaminación del aire y de las aguas por las industrias, que está matando a miles. Debemos volver a lo naturalâ€. Continuó Shogún.
Jairo se quedó pensando lo que el “maestro†Shogún decÃa. ¿Y si fuera cierto? ¿Es tan mala la ciencia? ¿Se debe a esta los problemas de cambio climático de la actualidad? ¿EstarÃamos mejor sin ciencia?
Los pensamientos de Jairo fueron interrumpidos por Chogún, quien para finalizar su presentación invitaba a los oyentes a asistir a su consultorio para ser sanados usando unos cuarzos. Luego Chogún se despidió y llegó una tanda de música.
Luego, en el supermercado, Jairo se encontró a alguien que no veÃa hace años. Era su maestra de quÃmica. No la veÃa desde hace unos cinco años cuando él estuvo en grado 11. Marta no solo le habÃa enseñado quÃmica, también algunos cursos de biologÃa le fueron impartidos por la amable señora.
- Hola profe, ¿se acuerda de mi? Dijo Jairo, mientras se acercaba a Marta por detrás.
Marta dejo de ver la estanterÃa y volteo.
- ¿Jairo?, dijo Marta, mientras intentaba recordar.
Después de hablar sobre lo que Jairo habÃa hecho desde que se graduó, y demás chismes, Jairo se acordó de lo que habÃa escuchado en la radio. Una vez agotados los otros temas Jairo dijo:
- Profe, ¿Ha escuchado en la radio al maestro Shogún? Es muy famoso. Con frecuencia sale en la radio promocionando cartas astrales y curas con cuarzos.
- Lo escuche una vez pero no me pareció interesante. Afirmó Marta.
- Pues en su segmento de hoy afirmó que estarÃamos mejor sin la ciencia, y que esta es la causante de la contaminación, el cambio climático, y de la bomba atómica.
- La maestra escuchó atentamente a Jairo y luego respondió: La ciencia es una herramienta. Y una herramienta muy poderosa. Es igual que un martillo, que puede ser usado para una tarea útil en el hogar o en un taller, o para atacar a alguien. Lo malo no está en la herramienta sino en el uso que se le de. Esto es lo que ha pasado con el desarrollo de armas, como la bomba atómica. Y lo de la contaminación, continuó Marta, es consecuencia de nuestros actos. Es precisamente la ciencia quien nos está advirtiendo de nuestro impacto sobre el planeta.
- Pero eso de que estarÃamos mejor sin la ciencia –continuó la maestra- es un disparate. Imagina por un momento que desapareciera todo nuestro conocimiento sobre la electricidad, el cuerpo humano, los microorganismos, las células cancerosas, el magnetismo, etc. ¿Cómo crees que estarÃamos? Ahora imagina que desaparecieran también los logros de la tecnologÃa: la telefonÃa celular, los computadores, la internet, los aviones, las vacunas, radiografÃas, antibióticos, los fertilizantes para los cultivos, y la refrigeración. ¿Cómo crees que estarÃa la sociedad? Piensa en ello –sugirió Marta- y tendrás la respuesta.
Ya en su casa, Jairo, quien contaba con algo de tiempo libre, decidió hacerle caso a su ex profesora. PensarÃa un poco más sobre cómo estarÃa la sociedad sin la ciencia.
“Siempre es bueno analizar las cosas con cabeza frÃa, y no creerse todo lo que sale en los medios de comunicación.†Pensó Jairo para sus adentros.
Jairo decidió consultar en la internet. Por ejemplo, en tiempos de Cristóbal Colón el viaje desde la penÃnsula ibérica hasta América le tomó 71 dÃas. Además que ese par de meses de travesÃa fueron muy arduos y penosos para los navegantes. Hoy en dÃa, el viaje no toma más de 9 horas en un avión jumbo, y claro está que es mucho más cómodo.Y ni que decir de las comunicaciones. Hoy en dÃa se puede tener una vÃdeo conferencia en tiempo real, sin importar que las dos personas estén, cada una, en lados opuestos del globo terráqueo. Audio y video en tiempo real. “Shogún si es idiota†–pensó Jairo- “¿Cómo se comunica él con sus potenciales clientes, si no es haciendo uso de la radio y su página de internet? ¿Por qué no usa entonces su bola de cristal, para comunicarse con la gente para que sea acorde con su idea de que estarÃamos mejor sin ciencia?â€
Jairo también recordó que en su carné de vacunación aparecÃa el registro de las vacunas que habÃa recibido: BCG, polio, DTP, trivalente viral, entre otras. Por ejemplo la vacuna contra la poliomielitis le salvó de una enfermedad muy grave.
La poliomielitis es una enfermedad causada por un virus que inflama las neuronas motoras de la médula espinal y el cerebro. Muchos de los enfermos terminaban paralÃticos, con sus piernas totalmente inutilizadas. Los casos de personas lisiadas a causa de la polio eran comunes en el pasado. Incluso los antiguos egipcios dejaron dibujos de personas lisiadas por la poliomielitis. Pero desde que existe la vacunación muchas personas se han salvado. Desde el año de 1954 se empezó a aplicar una vacuna segura, y muchÃsimas personas están a salvo.
Otra terrible enfermedad que fue erradicada gracias a la vacunación fue la viruela. Esta enfermedad, también causada por un virus, generaba en muchos casos desfiguración del rostro a causa de los abultamientos en la cara y el cuerpo.
En el pasado muchas poblaciones eran arrasadas por la enfermedad. La tasa de mortalidad llegó a ser hasta del 30%, es decir 30 de cada 100 infectados morÃan inevitablemente.
¿PodrÃa el maestro Shogún curar o prevenir la viruela con sus cuarzos? ¡De seguro que no! En el pasado también muchos egipcios e hindúes recurrieron a rezos a sus dioses, y otras supersticiones, suplicando sanación, pero el virus siguió vivo. Sólo hasta que al vacunarse a toda la población en la segunda mitad del siglo XX se pudo acabar con la enfermedad. ¿Te dice esto algo sobre la importancia de la ciencia?
Muchas personas que en tiempos de Colón tendrÃan una muerte segura hoy pueden vivir gracias a los antibióticos, que matan a letales bacterias; o gracias a trasplantes de órganos como el corazón, páncreas, riñones, entre otros. Incluso la ciencia médica ha podido operar a niños recién nacidos y bebes en el útero materno.
Ya terminando su búsqueda Jairo se encontró con una frase del astrónomo Carl Sagan, quien escribió muchos libros para que la gente comprenda la ciencia y piense crÃticamente. La frase de Sagan decÃa:
“No hay ninguna especie en la Tierra que haga ciencia, Hasta ahora es una invención totalmente humana, que evolucionó por selección natural en la corteza cerebral por una sola razón: Porque funcionaba... No es perfecta. Puede abusarse de ella. Es sólo una herramienta, pero es con mucho la mejor herramienta de que disponemos, que se autocorrige, que sigue funcionando, que se aplica a todo. Tiene dos reglas. Primera: No hay verdades sagradas; todas las suposiciones se han de examinar crÃticamente; los argumentos de autoridad carecen de valor. Segunda: Hay que descartar o revisar todo lo que no cuadre con los hechos.â€
Jairo se quedó pensando: La ciencia es una herramienta muy útil†–dijo- Lástima que muchas personas no la entienden, y peor aún, que otras la consideran nociva. Lo que es nocivo -continuó Jairo- es que las personas confÃen su salud y su dinero a personas como el maestro Shogún, que se valen de la ingenuidad, y las necesidades de la gente. Ojalá más personas se interesaran por aprender las ciencias naturales.
Material creado con fines educativos en la apertura de la clase de Ciencias Naturales y educación ambiental del Colegio Instituto Técnico Laureano Gómez, por Ferney Yesyd RodrÃguez Vargas.
No se permite su reproducción con fines comerciales.
Formal prisión a cura salesiano por pornografÃa infantil
PUEBLA, Pue. (apro).- El Juzgado Cuarto de Distrito dictó el auto de formal prisión al sacerdote salesiano Henry Betancourt Morales, investigado por su presunta participación en el delito de pornografÃa infantil.
                                             El sacerdote salesiano Henry Betancourt Morales.
17 de febrero de 2014
El abogado del clérigo, Daniel Beltrán, dijo que ya presentaron un recurso de apelación contra el fallo, y confió en que las pruebas que presentarán serán suficientes para demostrar la inocencia de Betancourt Morales.
Las acusaciones contra el cura derivan de dos cateos realizados por elementos de la ProcuradurÃa General de la República (PGR) en febrero de 2013 en oratorios salesianos de esta ciudad, aunque la aprehensión del acusado se ejercitó hasta el pasado miércoles 5.
Según información extraoficial, en computadoras pertenecientes al sacerdote, policÃas federales hallaron material de pornografÃa infantil, por lo que se le abrió el proceso penal 3/2014.
CONTINUAR LEYENDO Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â El sacerdote salesiano Henry Betancourt Morales.
17 de febrero de 2014
El abogado del clérigo, Daniel Beltrán, dijo que ya presentaron un recurso de apelación contra el fallo, y confió en que las pruebas que presentarán serán suficientes para demostrar la inocencia de Betancourt Morales.
Las acusaciones contra el cura derivan de dos cateos realizados por elementos de la ProcuradurÃa General de la República (PGR) en febrero de 2013 en oratorios salesianos de esta ciudad, aunque la aprehensión del acusado se ejercitó hasta el pasado miércoles 5.
Según información extraoficial, en computadoras pertenecientes al sacerdote, policÃas federales hallaron material de pornografÃa infantil, por lo que se le abrió el proceso penal 3/2014.
Exigen investigar a la Iglesia por encubrir a sacerdote pederasta
OAXACA, Oax. (apro).- Organizaciones humanitarias que integran el Foro Oaxaqueño de la Niñez exigieron a las autoridades judiciales del estado no dejarse presionar por la jerarquÃa católica y sentenciar conforme a derecho al sacerdote pederasta Gerardo Silvestre Hernández.
18 de febrero de 2014
En una carta dirigida al gobernador Gabino Cué, el procurador de Justicia, Héctor JoaquÃn Carrillo Ruiz y el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, 29 agrupaciones demandaron justicia para los niños que sufrieron abusos de Silvestre Hernández, pero también que se investigue a la Iglesia por el delito de encubrimiento.
Aunque hasta el momento los familiares de las vÃctimas sólo han presentado cinco denuncias, las organizaciones –entre ellas Ixquixóchitl Ãrbol de Muchas Flores, Escuincles Traviesos, Piña Palmera, Save the Children, Centro Social Ayuuk, Niño a Niño México, Centro Calpulli y Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl–, resaltaron que se presume “la existencia de más de 45 casos en al menos siete comunidades indÃgenas pertenecientes a las parroquias en las que el sacerdote estuvo presenteâ€.
CONTINUAR LEYENDO 18 de febrero de 2014
En una carta dirigida al gobernador Gabino Cué, el procurador de Justicia, Héctor JoaquÃn Carrillo Ruiz y el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, 29 agrupaciones demandaron justicia para los niños que sufrieron abusos de Silvestre Hernández, pero también que se investigue a la Iglesia por el delito de encubrimiento.
Aunque hasta el momento los familiares de las vÃctimas sólo han presentado cinco denuncias, las organizaciones –entre ellas Ixquixóchitl Ãrbol de Muchas Flores, Escuincles Traviesos, Piña Palmera, Save the Children, Centro Social Ayuuk, Niño a Niño México, Centro Calpulli y Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl–, resaltaron que se presume “la existencia de más de 45 casos en al menos siete comunidades indÃgenas pertenecientes a las parroquias en las que el sacerdote estuvo presenteâ€.
Discriminan a alumno mazateco en el colegio La Salle de Seglares
MÉXICO, D.F. (apro).- El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) confirmó que personal docente del Colegio La Salle de Seglares ejerció discriminación contra un niño de cinco años y su madre, ambos de la comunidad mazateca de Oaxaca.
 17 de febrero de 2014
Según el expediente COPRED/Q/01-2014, Gloria Cabrera Reyes, quien labora como trabajadora doméstica, tuvo que sacar de la escuela a Francisco ante el hostigamiento que sufrÃa por parte de sus compañeros y maestros.
Antes de renunciar, Francisco cursaba el tercer grado de preprimaria, pero su origen mazateco lo convirtió en el centro del hostigamiento y de discriminación de sus compañeros de pupitre, de las maestras y hasta de las autoridades de ese colegio.
En el aula los niños lo molestaban. Le decÃan que no pertenecÃa a esa escuela. Las “misses†lo sacaban del salón con el argumento de que no debÃa estar ahÃ. A los otros niños les daban los libros abiertos en la página donde iban a trabajar, pero a él se lo aventaban para que la buscara solo.
CONTINUAR LEYENDO Â 17 de febrero de 2014
Según el expediente COPRED/Q/01-2014, Gloria Cabrera Reyes, quien labora como trabajadora doméstica, tuvo que sacar de la escuela a Francisco ante el hostigamiento que sufrÃa por parte de sus compañeros y maestros.
Antes de renunciar, Francisco cursaba el tercer grado de preprimaria, pero su origen mazateco lo convirtió en el centro del hostigamiento y de discriminación de sus compañeros de pupitre, de las maestras y hasta de las autoridades de ese colegio.
En el aula los niños lo molestaban. Le decÃan que no pertenecÃa a esa escuela. Las “misses†lo sacaban del salón con el argumento de que no debÃa estar ahÃ. A los otros niños les daban los libros abiertos en la página donde iban a trabajar, pero a él se lo aventaban para que la buscara solo.
Miercoles, 19 de Febrero de 2014
Hablando de "El diseño inteligente ¡vaya timo!" en Ciencia al Cubo
El pasado domingo tuve el gran placer de estar en el programa "Ciencia al Cubo" de RNE Radio 5, programa que como imagino ya sabéis lleva América Valenzuela. Allà estuvimos hablando de "El diseño inteligente ¡vaya timo!"
Miercoles, 19 de Marzo de 2014
La dificultades de un Dios creador
William L. Craig es uno de los defensores de que el universo ha sido diseñado. En mi libro, “El diseño inteligente ¡vaya timo!†dedico algo de espacio al argumento kalam que él mismo ha defendido en sus obras.
Recientemente, en un número de la revista Philosophy Now dedicado a Dios, ha aparecido un artÃculo de Craig donde da ocho razones para creer en Dios. En una de ellas, el señor Craig dice basarse en los trabajos de los cosmólogos y matemático Vilenkin, Guth y Borde. Según él, en el teorema que presentan en su trabajo Inflationary spacetimes are not past-complete(1) se defiende que el universo tuvo que tener un principio. Lo primero que cabe decir es que el señor Craig no parece haber entendido dicho artÃculo. El propio Vilenkin, en una correspondencia mantenida con el fÃsico Victor Stenger(2), niega que eso sea lo que su teorema dice. Según Vilenkin lo que dice su trabajo es que el universo tuvo que empezar a expandirse en algún momento determinado del pasado. Como se puede apreciar, eso es algo muy distinto a que el universo haya tenido un principio. Es más, ante la pregunta directa de si su teorema demuestra que el universo debió haber tenido un principio, Vilenkin responde categóricamente(2):
No. Pero demuestra que la expansión del universo sà debió tener un principio. Puedes evadir el resultado del teorema si postulas un universo que estuvo en contracción en un tiempo anterior.
Por lo tanto, estamos una vez más ante una argumentación pseudocientÃfica, se dice que la ciencia dice determinada cosa cuando en realidad no es asÃ. No obstante, supongamos por un momento que Craig estaba en lo cierto. Entonces caben varias crÃticas a su postura. Por un lado, que algo tenga un principio, entendido como que empezó a existir en algún determinado momento del pasado, no implica que tenga que haber sido creado. Esto es un error muy extendido, se confunde el tener un principio, un origen, con el haber sido creado, se tratan ambos conceptos como casi sinónimos cuando en realidad no los son.
Aun asÃ, concedamos también que el hecho de tener un principio es porque fue creado. En este punto Craig da una vuelta de tuerca más y afirma que la causa del universo, el ente creador del universo, debe ser un ser transcendental, inmaterial, una mente descarnada. Craig argumenta como sigue(3):
La causa del universo fÃsico debe ser un ser inmaterial. Ahora, solo hay dos tipos de cosas inmateriales que podrÃan encajar en esa descripción: o un objeto abstracto como los números, o una mente descarnada. Pero los objetos abstractos no entran en relaciones causales con los objetos fÃsicos. El número 7, por ejemplo, no tiene efecto sobre nada. Por lo tanto la causa del universo es una mente descarnada. Asà de nuevo no solo nos vemos conducidos a una causa transcendente del universo sino a su Creador Personal.
Este tipo de argumentación, por llamarlo asÃ, cae dentro de lo que he llamado el problema de la información(4). De forma resumida, la información, para ser almacenada, transmitida o para hacer algo con ella, necesita sà o sà de un soporte fÃsico, por lo tanto una mente descarnada no puede almacenar ni tener información, y por lo tanto es imposible que sepa como hacer el universo pues por su propia naturaleza no puede contener nada de información.
Por otro lado, hablar de mentes descarnadas carece de sentido. La mente, con el conocimiento actual en la mano es algo que esta ligado al cerebro, es el producto del cerebro, cualquier neurólogo dirá esto, y esto es extensible no solo a la mente humana, sino a la mente o protomentes que pueden tener otros animales. Hablar de mente descarnada no es que sea una concepción falsa, es que es peor aún, ni siquiera parece tener sentido.
Otro problema añadido es que el señor Craig no explica como es que lo no-fÃsico, lo inmaterial, puede actuar sobre lo material, sencillamente esto parece ser imposible, solo lo fÃsico puede actuar sobre lo fÃsico.
Por último, cabe señalar que el señor Craig tiene un problema filosófico tremendo y que parece obviar. Y es que el concepto de causa no tiene sentido aplicarlo como él lo hace. El concepto de causa es un concepto que tiene que ver con lo fÃsico. Cuando hablamos de la causa de algo, estamos hablando de un evento que sucede en el tiempo y que tiene una determinada duración y que tiene como consecuencia, o al menos hasta ahora siempre ha tenido, otro evento determinado. ¿Cómo sacar el concepto de causa que es fÃsico y aplicarlo en sentido metafÃsico? Afirmar que un ser inmaterial y transcendental es la causa del universo, es decir que ese ser llevó a cabo un acto creador. Un acto, una vez más, es algo que sucede en el tiempo y que tiene una duración determinada, algo que por la propia naturaleza del ser transcendente no puede ser, pues estarÃa fuera de todo espacio y tiempo. Asà pues, lo que se está haciendo es despojar de la dimensión temporal al concepto de causa, y por lo tanto nos quedamos con un sin sentido. El concepto de causa no puede entenderse fuera del tiempo, por lo tanto decir que "un ser divino, inmaterial y transcendente ha creado el universo", es como la frase "el coche desayunó un tazón de cereales", que serán gramaticalmente correctas, pero no es que sean falsas, es que, como ya he afirmado más arriba, es mucho peor, ni siquiera tiene sentido.
Para pensar más:
(3) Does God exits?
Lunes, 17 de Febrero de 2014
Dick Swaab y cómo nuestro cerebro nos juega bromas, incluso antes de morir…
Viernes, 14 de Febrero de 2014
La inmortalidad ¡vaya timo!

La genial serie de libros ¡Vaya timo! cuenta con un tÃtulo maravilloso: La inmortalidad ¡Vaya timo!
En este libro podremos encontrar una reflexión amena, franca y racional de porque la creencia en la inmortalidad es algo sin sentido. Más que una apuesta por la desazón es una mirada sensata que invita a disfrutar la vida y que salvaguarda de los timadores que se lucran con base en esta idea.
Gabriel Capote, autor de esta obra responde a continuación una entrevista de Radio Campus. Compartimos esta entrevista.
Escrito por Luis Javier Capote Pérez
¿Cómo surge la idea de hacer un libro como "La inmortalidad ¡vaya timo!" (Laetoli)?
Casi todo el mundo tiene curiosidad respecto a qué ocurre después de la muerte, y esto es precisamente lo que ha incentivado la enorme cantidad de mitos y religiones que intentan dar respuesta a esta incógnita. No obstante, no todos los intentos de respuesta proceden de mitos y religiones. Ha habido alguna gente que ha intentado demostrar con argumentos supuestamente racionales y con evidencia, que hay un más allá. Ha habido fundamentalmente dos disciplinas encargadas de esto: la parapsicologÃa y la filosofÃa. Quizás a algunas personas estos argumentos les parezcan convincentes. Mi intención en el libro ha sido evaluar con cierto detenimiento estos argumentos, y al final, concluyo que ninguno en realidad es muy contundente. Creo, en todo caso, que los argumentos filosóficos a favor de la inmortalidad tienen acaso más poder persuasivo que las supuestas pruebas procedentes de la parapsicologÃa.
En mi caso, me considero una persona egoÃsta. No veo el egoÃsmo como un vicio; antes bien, considero que ser egoÃsta es una postura perfectamente racional y aceptable. Y, puesto que me preocupa tanto mi propio bienestar, tengo la inquietud de saber qué será de mà cuando llegue el momento de mi muerte. Hay muchas preguntas religiosas que el hombre se ha hecho: ¿de dónde venimos?, ¿existe Dios?, etc. Para una persona egoÃsta como yo, esas preguntas no son tan importantes como la pregunta central: ¿se acabará en un momento mi existencia? De ahà surge la idea para escribir este libro.
¿Es realmente un timo la inmortalidad o es simplemente una excusa para vender cierto tipo de productos en la forma de esperanza?
En todas las creencias, hay diversos grados de certeza. Yo estoy absolutamente seguro de que existo, por aquello que señalaba Descartes (pienso, luego existo). Yo estoy casi absolutamente seguro de que la Tierra gira alrededor del sol (pero, es posible que esté equivocado, pues un genio maligno puede estar engañándome). No estoy muy seguro de que haya habido una guerra de Troya; estoy casi absolutamente seguro de que Jesús no resucitó, y estoy absolutamente seguro de que los cÃrculos cuadrados no existen. Pues bien, respecto a la inmortalidad, estoy casi seguro de que es un timo, pero dejo un espacio de duda. Creo que, para afirmar la existencia de algo, debe proveerse evidencia a su favor. Y, me temo de que no hay ninguna evidencia a favor de la inmortalidad. Ahora bien, el hecho de que no haya evidencia a favor de la existencia de algo no prueba que no exista. Pero, en virtud de la ausencia de evidencia, debemos tentativamente (nunca definitivamente) asumir su inexistencia. De manera tal que, hasta que no aparezca alguna evidencia significativa, debemos asumir que la inmortalidad es un timo.
Respecto a la venta de productos en forma de esperanza, creo que, en efecto, a veces la creencia en la inmortalidad funciona de esa manera. Aunque, para ser franco, creo que las personas que deliberadamente mienten y manipulan a los demás con creencias sobre la inmortalidad son minorÃa. Ciertamente, ha habido en la historia episodios tan lamentables como la venta de indulgencias por parte de la Iglesia Católica. Pero, honestamente, opino que la creencia en la inmortalidad es más bien espontánea en la mayorÃa de la gente, sin necesidad de que haya una elite de explotadores que se aprovechen de esto.
En algunos analistas se ha percibido la idea de una vida ultraterrena como una forma de controlar la vida terrena, en el sentido de una recompensa futura a cambio de pasarlas canutas en este valle de lágrimas ¿está de acuerdo con esta idea?
Ésa es la conocida tesis de Marx: la religión (y la creencia en la inmortalidad) es el opio del pueblo. De hecho, es la misma tesis de Diderot, Voltaire y otros grandes de la Ilustración: hubo una conspiración de sacerdotes que, con sus enseñanzas religiosas, lograban controlar al pueblo y los mantenÃa en condiciones de opresión. Yo creo que esta tesis no es muy adecuada. La creencia en la inmortalidad es mucho más compleja, y no obedece estrictamente a una conspiración de los sacerdotes. No dudo de que, en algún momento, algún obispo, rabino o mulá ha usado la amenaza del fuego infernal para controlar a su feligresÃa, pero creo que, aun sin esta amenaza, la gente igualmente creerÃa en la inmortalidad. Por otra parte, no deja de ser cierto que en los paÃses con mejores condiciones de vida en el mundo (Noruega, Dinamarca, Suecia, Japón), el número de personas que cree en la inmortalidad es cada vez menor.
La historia de la humanidad está llena de mitos en torno a la inmortalidad: desde el mito del retorno artúrico hasta el tratamiento criogénico de Walt Disney, pasando por la reencarnación ¿es un mito que se resiste a desaparecer? ¿hay siempre un espacio en nuestras cabezas para que anide el deseo de vivir eternamente o vivir más allá de la muerte?
Muchos psicólogos evolucionistas opinan que, en efecto, nuestro cerebro está programado para tener una tendencia a creer en la inmortalidad. Por razones evolutivas, tenemos una tendencia a atribuir agencia a fenómenos desprovistos de agencia. En la sabana africana, sobrevivÃan en mayor proporción aquellos homÃnidos que, ante una ráfaga de viento, o una sombra, o cualquier movimiento, huyeran. Esta tendencia, si bien propicia paranoias, también permite escapar frente a los peligros, especialmente de los depredadores. Y, en este sentido, tenemos la tendencia a atribuir agencia y propósito a fenómenos desprovisto de ello: vemos caras en las nubes, oÃmos voces en las olas del mar, etc. Ahora bien, el atribuir agencia termina por propiciar la idea de que existe algo que hace que las cosas inanimadas tengan vida propia, y ese algo es, por supuesto, el alma. AsÃ, tenemos una tendencia natural a creer en las almas, y esto, eventualmente, conduce a las personas a creer en una forma de inmortalidad.
Además, la evolución también hizo que desarrollemos una capacidad para sentir empatÃa y colocarnos en la mente de los demás. De nuevo, en la sabana africana, los homÃnidos que lograsen anticipar lo que sus compañeros o algún depredador pensase, tuvieron más oportunidad de sobrevivir. Esta tendencia, eventualmente, conduce a la idea de que hay una misteriosa sustancia que permite a las personas salirse de su cuerpo y ocupar el cuerpo de los demás. Y, eventualmente, esta idea lleva a la conclusión de que la muerte del cuerpo no significa la muerte de la persona, pues esa misteriosa sustancia persiste.
De manera tal que la evolución ha hecho que tengamos una tendencia a creer en la inmortalidad. Ahora bien, esa tendencia es reversible con la educación. Nuestro cerebro nos condiciona a tener muchos sesgos y creer cosas irracionales, pero no nos impide del todo aplicar criterios de racionalidad y comprender que, aquello que muchas veces creemos por intuición, en realidad es erróneo.
Respecto al tratamiento criogénico de Walt Disney, en efecto, es un mito. Pero, no es un mito que otros personajes (entre ellos el popular jugador de béisbol Ted Williams) sà están congelados con técnicas criogénicas. La inmortalidad no es enteramente un timo, pues existe la posibilidad de que, en un futuro, los cientÃficos puedan ofrecernos algún tipo de inmortalidad. Revivir a los cuerpos que ya se han descompuesto es prácticamente una misión imposible. Revivir a los cuerpos preservados es difÃcil, pero los cientÃficos no desechan del todo esa esperanza. Ahora bien, hay más entusiasmo en otras alternativas. El cientÃfico Aubrey de Grey, por ejemplo, está trabajando duro para detener, e incluso, revertir, los procesos de envejecimiento, y esto, en teorÃa, podrÃa suspender indefinidamente la muerte. Los cientÃficos Raymund Kurzweil y Hans Moravec han planteado la posibilidad de que, en un futuro, nuestras mentes sean emuladas en un ordenador, y esto garantizará una forma de inmortalidad. El movimiento filosófico conocido como el ‘transhumanismo’ considera seriamente estas alternativas. Y, si bien por ahora son ciencia ficción, tienen un mayor halo de plausibilidad que las fantasÃas tradicionales de la religión. Lamentablemente, por cuestiones de espacio, no pude discutir en el libro las promesas cientÃficas respecto a la inmortalidad, pero es un tema que no debe descuidarse.
¿Qué le dirÃa a aquellas personas que leen esta entrevista para animarles a leer el libro?
Les dirÃa que es un libro escrito por un filósofo, pero dirigido a todo tipo de gente. No hay tecnicismos, ni argumentos complicados. Hay un recorrido por apariciones fantasmales, sesiones de médiums, supuestos casos de reencarnación, experiencias cercanas a la muerte, y otras cosas que, seguramente los jóvenes han visto en la televisión, pero que tienen buenas explicaciones racionales. Hay, además, preguntas más intrigantes como, por ejemplo: ¿cómo puedo estar seguro de que la persona que va al cielo (o al infierno) es la misma persona que vivió en la Tierra? Y, también, trata de ofrecer alguna perspectiva de madurez respecto a cómo podemos vivir tranquilamente sin tener que creer en la inmortalidad.
Las preguntas respecto a la inmortalidad han mortificado a mucha gente desde los inicios de nuestra especie. En el libro, trato de presentar con humor y sencillez un tema que genera muchas inquietudes.
La colección ¡Vaya timo!
La colección de Editorial Laetoli consta hasta el momento de los tÃtulos siguientes:
1. El creacionismo ¡vaya timo! - Ernesto Carmena.
2. Los ovnis ¡vaya timo! - Ricardo Campo.
3. La sábana santa ¡vaya timo! - Félix Ares.
4. El yeti y otros bichos ¡vaya timo! - Carlos Chordá.
5. La parapsicologÃa ¡vaya timo! - Carlos J. Ãlvarez.
6. Las abducciones ¡vaya timo! - Luis R. González.
7. El psicoanálisis ¡vaya timo! - Carlos SantamarÃa y Ascensión Fumero.
8. Los vampiros ¡vaya timo! - Jordi Ardanuy.
9. La religión ¡vaya timo! - Gonzalo Puente Ojea.
10. La conspiración lunar ¡vaya timo! - Eugenio Fernández Aguilar.
11. El tarot ¡vaya timo! - Javier Cavanilles.
12. La homeopatÃa ¡vaya timo! - VÃctor-Javier Sanz.
13. Las brujas ¡vaya timo! - Manuel Bear.
14. Las pseudociencias ¡vaya timo! - Mario Bunge.
15.Los productos naturales ¡vaya timo! - J. M. Mulet.
16. La inmortalidad ¡vaya timo! - Gabriel Andrade.
17. El nacionalismo ¡vaya timo! - Roberto Augusto.
18. La acupuntura ¡vaya timo! - Victor-Javier Sanz.
19. El posmodernismo ¡vaya timo! - Gabriel Andrade.
20. El diseño inteligente ¡vaya timo! - Ismael Pérez Fernández.
Cómo cambió con Darwin nuestra visión del mundo
Reproduzco el articulÃn (¡que no me entere yo de que ese articulito pasa hambre!) que me sacaron ayer en DivulgaUNED, con motivo del aniversario de Darwin.
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La concepción del mundo que nuestros antepasados tenÃan durante la Edad Media y la Antigüedad entendÃa la historia universal como un relato, cuyos protagonistas eran los seres humanos (por supuesto, algunos más que otros) y ciertos seres sobrenaturales, que cambiaban según la religión de cada grupo o sociedad. La naturaleza serÃa, en esa concepción, poco más que un mero escenario de la tragedia o tragicomedia en la que consistÃa la historia humana, un escenario construido por dios o por los dioses según el plan de la obra que se representaba en él.
En la Edad Moderna, esta concepción se fue modificando hasta comprender la naturaleza como un sistema que obedecÃa ciegamente, pero de forma determinista, un puñado de leyes, seguramente establecidas por dios en la creación del universo, y que el ser humano era capaz de descubrir mediante su razón. Este elemento, la razón era lo único que podÃa verse como algo no natural, y que seguÃa conectando al hombre con una realidad trascendente; algo que seguÃa, por lo tanto, estableciendo un sentido a la existencia y a la historia humana, aunque dicho sentido ya no pudiera ser considerado como un relato literario al modo de los mitos clásicos o medievales sino, más bien, como algún otro tipo de fórmula filosófica.
El descubrimiento darwiniano de la evolución mediante selección natural fue el golpe de gracia a estas cosmovisiones: independientemente de si el origen del universo y de sus leyes son o dejan de ser fruto de una mente divina (algo que la ciencia y la filosofÃa han terminado considerando básicamente indemostrable), el caso es que la evolución del hombre hay que dejar de verla como resultado de un “planâ€, y nuestra racionalidad hay que comprenderla como una mera capacidad biológica más, desarrollada por modificación y selección a partir de las capacidades de nuestros antepasados no humanos.
En cierto sentido, la aceptación de la teorÃa de Darwin (y no la mera llegada de la Ilustración, como querÃa el filósofo Immanuel Kant) es lo que ha supuesto verdaderamente la entrada de la especie humana en su mayorÃa de edad, al hacernos comprender que no tenemos a nadie que nos lleve de la mano, ni hay un plan trascendente ni sobrenatural marcado en ningún sitio (o en un no-sitio) que establezca adónde tenemos que llegar y por dónde tenemos que ir, sino que estamos completamente solos en la naturaleza (salvo el resto de la naturaleza, animales y plantas incluidas, por supuesto), y todo lo que hagamos es pura responsabilidad nuestra. Pero, sobre todo, que no hay nadie más que nosotros para juzgar nuestras acciones. La historia, ni la humana ni la natural, no tiene algo asà como un sentido, y hemos de acostumbrarnos a vivir con esa nueva certeza.
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La concepción del mundo que nuestros antepasados tenÃan durante la Edad Media y la Antigüedad entendÃa la historia universal como un relato, cuyos protagonistas eran los seres humanos (por supuesto, algunos más que otros) y ciertos seres sobrenaturales, que cambiaban según la religión de cada grupo o sociedad. La naturaleza serÃa, en esa concepción, poco más que un mero escenario de la tragedia o tragicomedia en la que consistÃa la historia humana, un escenario construido por dios o por los dioses según el plan de la obra que se representaba en él.
En la Edad Moderna, esta concepción se fue modificando hasta comprender la naturaleza como un sistema que obedecÃa ciegamente, pero de forma determinista, un puñado de leyes, seguramente establecidas por dios en la creación del universo, y que el ser humano era capaz de descubrir mediante su razón. Este elemento, la razón era lo único que podÃa verse como algo no natural, y que seguÃa conectando al hombre con una realidad trascendente; algo que seguÃa, por lo tanto, estableciendo un sentido a la existencia y a la historia humana, aunque dicho sentido ya no pudiera ser considerado como un relato literario al modo de los mitos clásicos o medievales sino, más bien, como algún otro tipo de fórmula filosófica.
El descubrimiento darwiniano de la evolución mediante selección natural fue el golpe de gracia a estas cosmovisiones: independientemente de si el origen del universo y de sus leyes son o dejan de ser fruto de una mente divina (algo que la ciencia y la filosofÃa han terminado considerando básicamente indemostrable), el caso es que la evolución del hombre hay que dejar de verla como resultado de un “planâ€, y nuestra racionalidad hay que comprenderla como una mera capacidad biológica más, desarrollada por modificación y selección a partir de las capacidades de nuestros antepasados no humanos.
En cierto sentido, la aceptación de la teorÃa de Darwin (y no la mera llegada de la Ilustración, como querÃa el filósofo Immanuel Kant) es lo que ha supuesto verdaderamente la entrada de la especie humana en su mayorÃa de edad, al hacernos comprender que no tenemos a nadie que nos lleve de la mano, ni hay un plan trascendente ni sobrenatural marcado en ningún sitio (o en un no-sitio) que establezca adónde tenemos que llegar y por dónde tenemos que ir, sino que estamos completamente solos en la naturaleza (salvo el resto de la naturaleza, animales y plantas incluidas, por supuesto), y todo lo que hagamos es pura responsabilidad nuestra. Pero, sobre todo, que no hay nadie más que nosotros para juzgar nuestras acciones. La historia, ni la humana ni la natural, no tiene algo asà como un sentido, y hemos de acostumbrarnos a vivir con esa nueva certeza.
Miercoles, 12 de Febrero de 2014
La actividad solar de cerca
Os traigo un espectacular vÃdeo confeccionado a partir de las observaciones del SDO. Bajo estas siglas, que significan algo asà como Observatorio de la Dinámica Solar, se esconde la misión de la NASA para estudiar la variabilidad del Sol y cómo esta puede influir en la Tierra.
El vÃdeo concentra en apenas tres minutos la actividad solar de un año, podremos ver manchas solares, fulguraciones, las lÃneas del campo magnético etc. Recordad que el hecho de que el Sol aparezca en distintos colores se debe a que se observa en distintas longitudes de onda del espectro electromagnético. Lo que se hace es asignar determinados colores a esas longitudes de onda que nuestros ojos no pueden captar. Poneos cómodos y disfrutad de nuestro astro Rey:












Enlázanos!! :)