{"id":110,"date":"2007-02-27T04:50:00","date_gmt":"2007-02-27T03:50:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-14696158.post-290380702566849691"},"modified":"2007-03-05T01:04:08","modified_gmt":"2007-03-05T00:04:08","slug":"por-que-no-creo-en-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/02\/por-qu-no-creo-en-el-alma.html","title":{"rendered":"Por qu\u00c3\u00a9 no creo en el alma"},"content":{"rendered":"<a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/ReOvRypSSkI\/AAAAAAAAABU\/YGiF4zMPDt8\/s1600-h\/anima+codex.jpg\"><img  src=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/ReOvRypSSkI\/AAAAAAAAABU\/YGiF4zMPDt8\/s320\/anima+codex.jpg\" alt=\"\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5036061528517921346\" border=\"0\" \/><\/a>\u00c2\u00a9 <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gonzalo_Puente_Ojea\"><b >Gonzalo Puente Ojea<\/b><\/a><br \/><br \/> <p class=\"MsoNormal\">Desde 1981, la Santa Sede parece que pudo percatarse de que la irreflexiva y apolog\u00c3\u00a9tica adhesi\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u201cincluso si lo era de modo formal y no oficial\u00e2\u20ac\u201c a la cosmolog\u00c3\u00ada del Big Bang constitu\u00c3\u00ada <i >una nueva imprudencia<\/i> que pod\u00c3\u00ada entra\u00c3\u00b1ar graves consecuencias. En el <i >Mensaje<\/i> pontificio de 1996 a la Academia de Ciencias, se dice cautelarmente que \u00c2\u00abuna teor\u00c3\u00ada es una elaboraci\u00c3\u00b3n metacient\u00c3\u00adfica, distinta de los resultados de la observaci\u00c3\u00b3n pero consistente con ellos\u00c2\u00bb. Es probable que las fisuras ya manifiestas en ese modelo cosmol\u00c3\u00b3gico hayan motivado, al menos en parte, esta declaraci\u00c3\u00b3n cautelar. Pero la Iglesia debe saber que, aunque la ciencia no puede ni desea situarse \u00e2\u20ac\u201cni negativa ni positivamente\u00e2\u20ac\u201c en el terreno de las especulaciones teol\u00c3\u00b3gicas, la acumulaci\u00c3\u00b3n de resultados cient\u00c3\u00adficos bien conocidos ha legitimado una <i >s\u00c3\u00b3lida presunci\u00c3\u00b3n de inverosimilitud de las concepciones m\u00c3\u00adtico-religiosas en general, incluida la cat\u00c3\u00b3lica. <\/i>Sin embargo, el estado fluido de las investigaciones cient\u00c3\u00adficas en el plano de la cosmolog\u00c3\u00ada a\u00c3\u00b1ade un elemento m\u00c3\u00a1s de indefinici\u00c3\u00b3n a todo intento, por parte de las religiones te\u00c3\u00adstas, de invocar resultados de dichas investigaciones para otorgar cr\u00c3\u00a9dito a las cl\u00c3\u00a1usulas de su respectiva fe. Es una empresa <i >imposible<\/i>, porque no parece que haya o pueda haber fundamento epistemol\u00c3\u00b3gico alguno para dar <i >un salto<\/i> que permita inferir, a partir de las ciencias, la existencia de entes <i >inmateriales<\/i> \u00e2\u20ac\u201cy que no se someten a las leyes f\u00c3\u00adsicas\u00e2\u20ac\u201c, tales como dioses, esp\u00c3\u00adritus, duendes, etc. Estos entes ser\u00c3\u00adan objetivamente inidentificables para la experiencia intersubjetiva dirigida por las reglas de la observaci\u00c3\u00b3n emp\u00c3\u00adrica en el contexto del criterio de <i >falsabilidad<\/i>; y, por consiguiente, <i >sin valor cognitivo real.<\/i><o:p><\/o:p><\/p><p  class=\"MsoNormal\">Inmaterialidad<o:p><\/o:p><\/p>    <p class=\"MsoNormal\">Situados en esta coyuntura, tampoco resulta ya productivo para el conocimiento objetivo de tales supuestos entes metaemp\u00c3\u00adricos recurrir a la discusi\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u201cen s\u00c3\u00ad misma te\u00c3\u00b3ricamente agotada\u00e2\u20ac\u201c de los <i >argumentos cl\u00c3\u00a1sicos de la teolog\u00c3\u00ada natural<\/i> \u00e2\u20ac\u201contol\u00c3\u00b3gicos, cosmol\u00c3\u00b3gicos (de causalidad y de designio inteligente)\u00e2\u20ac\u201c, o a los <i >argumentos, constitutivamente inconcluyentes, de orden subjetivo<\/i> (revelaci\u00c3\u00b3n hist\u00c3\u00b3rica o personal, experiencia religiosa ordinaria o m\u00c3\u00adstica).<o:p><\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Pero el espectacular progreso de las llamadas ciencias de la vida comienza a trasladar el <i >debate sobre la cuesti\u00c3\u00b3n de la religi\u00c3\u00b3n<\/i> a un dominio de conocimientos que, quiz\u00c3\u00a1 por primera vez, afecta directamente al correlato del discurso sobre Dios: la<i > existencia de almas inmateriales e inmortales<\/i> que, en virtud de los designios divinos, son conducidas, en funci\u00c3\u00b3n de sus propias acciones, a <i >un m\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 sobrenatural despu\u00c3\u00a9s de la muerte. <\/i>Estimo que puede afirmarse, sin hip\u00c3\u00a9rbole, que la <i >cuesti\u00c3\u00b3n de la religi\u00c3\u00b3n<\/i> en general, y la <i >cuesti\u00c3\u00b3n de la existencia de Dios<\/i> en particular, va a decidirse en el terreno de la <i >hip\u00c3\u00b3tesis de la existencia de \u00c2\u00abalmas\u00c2\u00bb personales o impersonales<\/i> <i >dotadas de los atributos de inmaterialidad espiritual y de inmortalidad, a la vista de los conocimientos cient\u00c3\u00adficos sobre la estructura f\u00c3\u00adsica y neural del ser humano.<\/i> As\u00c3\u00ad como la cl\u00c3\u00a1usula fundamental de toda religi\u00c3\u00b3n se refiere a la <i >existencia de la divinidad<\/i> en alguna de sus formas ontol\u00c3\u00b3gicas, y en este plano los resultados alcanzados por la cosmolog\u00c3\u00ada cient\u00c3\u00adfica \u00e2\u20ac\u201cy ciencias correlativas\u00e2\u20ac\u201c hasta la fecha no ofrecen la coherencia y la consensualidad indispensables para extraer conclusiones que avalen la alt\u00c3\u00adsima <i >improbabilidad<\/i> de tal existencia, por el contrario la otra cl\u00c3\u00a1usula necesaria para la construcci\u00c3\u00b3n misma de toda teolog\u00c3\u00ada \u00e2\u20ac\u201ces decir, <i >la existencia de almas o esp\u00c3\u00adritus inmateriales e inmortales\u00e2\u20ac\u201c<\/i> est\u00c3\u00a1 experimentando, en cuanto a su pretensi\u00c3\u00b3n de verdad, una creciente y estrecha <i >dependencia<\/i> de los nov\u00c3\u00adsimos conocimientos que a ritmo cuasi-exponencial nos est\u00c3\u00a1n suministrando ya las <i >ciencias de la vida,<\/i> y dentro de \u00c3\u00a9stas, particularmente, la <i >biolog\u00c3\u00ada molecular,<\/i> la <i >bioqu\u00c3\u00admica<\/i> y las <i >neurociencias<\/i>. \u00c3\u2030sta es <i >la gran novedad <\/i>derivada de los fascinantes avances de estas ciencias por lo que se refiere al origen y unidad psicof\u00c3\u00adsica del ser humano. La <i >psicolog\u00c3\u00ada popular,<\/i> hondamente enraizada en la visi\u00c3\u00b3n miticorreligiosa del mundo, est\u00c3\u00a1 siendo sistem\u00c3\u00a1ticamente sometida a un riguroso estudio de sus <i >infraestructuras materiales.<\/i> Hasta ahora pose\u00c3\u00adamos ya hip\u00c3\u00b3tesis muy s\u00c3\u00b3lidas sobre la<i > g\u00c3\u00a9nesis de la idea de alma<\/i> en la mente del hombre prehist\u00c3\u00b3rico, y en este aspecto sigue pareci\u00c3\u00a9ndome acertada, y fecund\u00c3\u00adsima para explicar el origen del <i >sentimiento religioso,<\/i> la <i >hip\u00c3\u00b3tesis animista<\/i> de E. B. Tylor \u00e2\u20ac\u201ctal vez matizada con las importantes aportaciones de G. Bueno sobre los n\u00c3\u00bamenes animales\u00e2\u20ac\u201c. <\/p>    <p class=\"MsoNormal\">Hay que hacer constar aqu\u00c3\u00ad, incidentalmente, que son tan esencialmente <i >animistas<\/i> las religiones prehist\u00c3\u00b3ricas o las de los actuales pueblos \u00c2\u00abprimitivos\u00c2\u00bb, como lo son los monote\u00c3\u00adsmos del Libro o las religiones orientales, por ejemplo. El <i >animismo<\/i> es una concepci\u00c3\u00b3n primaria del mundo que constituye el cimiento roque\u00c3\u00b1o y tenaz de la <i >visi\u00c3\u00b3n dualista alma-cuerpo<\/i> que sigue funcionando como el motor de todas las filosof\u00c3\u00adas <i >espiritualistas<\/i> que alimentan las innumerables formas de la fe religiosa de nuestro mundo.<o:p><\/o:p><\/p>    <p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><br \/><span >El \u00c2\u00abpeligro\u00c2\u00bb animista<\/span><o:p style=\"font-weight: bold;\"><\/o:p><\/p>    <p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><br \/>La fenomenolog\u00c3\u00ada religiosa dominante ha conseguido aparcar el t\u00c3\u00a9rmino de <i >animismo<\/i> para designar en exclusiva las creencias y pr\u00c3\u00a1cticas religiosas de ciertas etnias africanas, lo cual permite realizar estrat\u00c3\u00a9gicamente la exclusi\u00c3\u00b3n de las grandes religiones \u00e2\u20ac\u201cpret\u00c3\u00a9ritas y presentes\u00e2\u20ac\u201c del g\u00c3\u00a9nero <i >animismo<\/i>, t\u00c3\u00a9rmino que las define a todas por igual en cuanto a su propia esencia, aunque se vistan con diversos ropajes.<o:p><\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">El <i >peligro<\/i> que entra\u00c3\u00b1a el fen\u00c3\u00b3meno animista en el contexto del nacimiento y evoluci\u00c3\u00b3n del <i >sentimiento religioso<\/i> es hondamente inquietante para el cr\u00c3\u00a9dito de las grandes religiones. Un ejemplo mayor que hace patente la turbaci\u00c3\u00b3n que genera el animismo en el apologeta de la fe, est\u00c3\u00a1 representado por el fenomen\u00c3\u00b3logo cristiano Rudolf Otto, en su c\u00c3\u00a9lebre ensayo <i >Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios<\/i> (trad. esp. de 1925, de su obra <i >Das Heilige), <\/i>como puede comprobarse consultando los Cap\u00c3\u00adtulos XIV-XVI, donde se esfuerza en aislar <i >lo santo,<\/i> y la <i >fe en el esp\u00c3\u00adritu,<\/i> de lo que para \u00c3\u00a9l solamente son las <i >aguas turbias de la mente primitiva<\/i> (hechizo, magia, cultos funerarios, etc.). Sin explicarnos <i >c\u00c3\u00b3mo<\/i>, afirma Otto que \u00c2\u00abes f\u00c3\u00a1cil demostrar que <i >las representaciones de los esp\u00c3\u00adritus no necesitan para producirse mediaciones fant\u00c3\u00a1sticas a que acuden los animistas<\/i>. Pero <i >el origen de la representaci\u00c3\u00b3n de los \u00e2\u20ac\u0153esp\u00c3\u00adritus\u00e2\u20ac\u009d no es aqu\u00c3\u00ad lo importante, sino el aspecto sentimental que con ello se relaciona\u00c2\u00bb<\/i> (p. 156, c.m.).<o:p><\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Obsesionado por su concepto de <i >lo numinoso<\/i> (tremendo, inefable, misterioso), olvida que las <i >aguas turbias filtradas<\/i> por la especulaci\u00c3\u00b3n religiosa ulterior fluyen de la imaginaci\u00c3\u00b3n del hombre prehist\u00c3\u00b3rico que crey\u00c3\u00b3 encontrar en la <i >hip\u00c3\u00b3tesis animista<\/i> un principio (falso) de <i >racionalidad<\/i>.<o:p><\/o:p><\/p>    <p  class=\"MsoNormal\">Investigar el cerebro<o:p><\/o:p><\/p>    <p class=\"MsoNormal\">Pero apenas conoc\u00c3\u00adamos nada sobre <i >c\u00c3\u00b3mo se generan las representaciones mentales en el cerebro humano, <\/i>en funci\u00c3\u00b3n de las percepciones sensoriales y sus respuestas. Ahora empieza a conocerse algo, y est\u00c3\u00a1n en marcha importantes programas de investigaci\u00c3\u00b3n neurol\u00c3\u00b3gica sobre ese complej\u00c3\u00adsimo sistema biol\u00c3\u00b3gico de input-out-put que es el cerebro humano. Es todav\u00c3\u00ada poco lo que se conoce, m\u00c3\u00a1s o menos satisfactoriamente, de esta magna y decisiva cuesti\u00c3\u00b3n. Sin embargo, poseemos ya, en gran medida, lo principal, a saber: <i >el planteamiento metodol\u00c3\u00b3gico fundamental para conocer la g\u00c3\u00a9nesis de las funciones mentales del cerebro, y las premisas epistemol\u00c3\u00b3gicas esenciales para desvelar los mecanismos biol\u00c3\u00b3gicos que est\u00c3\u00a1n detr\u00c3\u00a1s del repertorio de significados <\/i>con los que los seres humanos interpretan sus experiencias externas e internas. Alg\u00c3\u00ban d\u00c3\u00ada, quiz\u00c3\u00a1 no tan lejano, las <i >neurociencias<\/i> podr\u00c3\u00a1n explicarnos, desde la complejidad y el orden creciente de la evoluci\u00c3\u00b3n de las estructuras <i >materiales<\/i> del organismo humano, <i >c\u00c3\u00b3mo<\/i> se forj\u00c3\u00b3 <i >cerebralmente<\/i> en la mente del hombre prehist\u00c3\u00b3rico<i > la idea de alma<\/i> \u00e2\u20ac\u201cp\u00c3\u00b3rtico de la religi\u00c3\u00b3n y sost\u00c3\u00a9n primordial de la visi\u00c3\u00b3n miticorreligiosa de la realidad, que alimenta la conciencia de los creyentes\u00e2\u20ac\u201c, pero no s\u00c3\u00b3lo a trav\u00c3\u00a9s de las experiencias personales del hombre prehist\u00c3\u00b3rico en su entorno cotidiano tal como las descubri\u00c3\u00b3 genialmente Tylor, sino tambi\u00c3\u00a9n, y sobre todo, mediante <i >un conocimiento de las funciones de las redes neuronales y dem\u00c3\u00a1s estructuras del sistema nervioso. <\/i>Saldr\u00c3\u00a1 entonces la humanidad culta de las <i >fantas\u00c3\u00adas m\u00c3\u00adticas<\/i> que nutren la fe religiosa, y paulatinamente los traficantes en <i >salvaci\u00c3\u00b3n<\/i> tendr\u00c3\u00a1n que dejar su lugar a mejores pedagogos de la felicidad humana, aun en las modestas cuotas que permite nuestro propio estatuto ontol\u00c3\u00b3gico.<\/p>    <p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><br \/><span >Publicado en <i >El Mundo, <\/i>el 28 de mayo de 2000, y en <i >El mito del alma <\/i>(2000) y <i >Opus minus <\/i>(2003).<\/span><\/p>    <p class=\"MsoNormal\"><span ><span >Ver tambi\u00c3\u00a9n: <a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/02\/gonzalo-puente-ojea-el-embajador-del.html\">Entrevista a Puente Ojea<\/a>, <a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/02\/subterfugios-apologticos.html\">Subterfugios apolog\u00c3\u00a9ticos<\/a>, <a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2005\/10\/el-conflicto-irresoluble.html\">El conflicto irresoluble<\/a>, Un hondo malestar (<a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/02\/un-hondo-malestar.html\">1<\/a> y <a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/02\/un-hondo-malestar-2.html\">2<\/a>).<\/span><\/span><br \/><\/p><div class=\"blogger-post-footer\">Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c2\u00a9 Gonzalo Puente Ojea Desde 1981, la Santa Sede parece que pudo percatarse de que la irreflexiva y apolog\u00c3\u00a9tica adhesi\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u201cincluso si lo era de modo formal y no oficial\u00e2\u20ac\u201c a la cosmolog\u00c3\u00ada del Big Bang constitu\u00c3\u00ada una nueva imprudencia que pod\u00c3\u00ada en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ateismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}