{"id":11035,"date":"2010-06-22T15:55:23","date_gmt":"2010-06-22T14:55:23","guid":{"rendered":"http:\/\/redatea.net\/index.php\/variaciones-sobre-el-ateismo-esencial\/"},"modified":"2010-06-22T15:55:23","modified_gmt":"2010-06-22T14:55:23","slug":"variaciones-sobre-el-ateismo-esencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/variaciones-sobre-el-ateismo-esencial\/","title":{"rendered":"Variaciones sobre el ate\u00c3\u00adsmo esencial"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_Urhn0McAwyE\/TB_ng8mgIqI\/AAAAAAAACnE\/IV3lNF26KWw\/s1600\/tintoretto.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer;width: 400px;height: 242px\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_tintoretto.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/><span>\u00c2\u00a9<\/span> <span>\u00c3\u008d\u00c3\u00b1igo Ongay<\/span>  <\/p>\n<p><span><span>Resumen del <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm\">art\u00c3\u00adculo publicado en El Catoblepas<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><span>1<\/span><\/span><\/p>\n<p><span><span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span>Con el art\u00c3\u00adculo titulado [\u00e2\u20ac\u00a6] <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n086p10.htm\">\u00c2\u00abDice el necio que el necio dice en su coraz\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u02dc<\/a><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n086p10.htm\"><i>hay Dios<\/i><\/a><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n086p10.htm\">\u00e2\u20ac\u2122 (I)\u00c2\u00bb,<\/a> publicado en el n\u00c3\u00bamero 86 de la revista <i><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n086.htm\">El Catoblepas<\/a>,<\/i> don Desiderio Parrilla Mart\u00c3\u00adnez, profesor de Filosof\u00c3\u00ada de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, ha tenido a bien ofrecer una respuesta \u00c2\u00aben forma\u00c2\u00bb, extensa, detallada, al <i>ate\u00c3\u00adsmo esencial<\/i> [&#8230;] defendido por Gustavo Bueno en su libro <a href=\"http:\/\/www.fgbueno.es\/gbm\/gb2007fa.htm\"><i>La fe del ateo<\/i><\/a> (Temas de Hoy, Madrid 2007); una respuesta, sin duda que \u00c2\u00abcr\u00c3\u00adtica\u00c2\u00bb por su alcance que, de dar por buenas al menos las palabras de su autor, habr\u00c3\u00a1 de hacer mella asimismo en el propio coraz\u00c3\u00b3n doctrinal del materialismo filos\u00c3\u00b3fico desde el que dicho ate\u00c3\u00adsmo esencial total estar\u00c3\u00ada dibuj\u00c3\u00a1ndose. [\u00e2\u20ac\u00a6] Ya cont\u00c3\u00a1bamos en las p\u00c3\u00a1ginas de esta misma revista [&#8230;] con otro trabajo firmado por el propio Parrilla que, bajo el t\u00c3\u00adtulo <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n084p16.htm\">\u00c2\u00ab\u00c2\u00bfC\u00c3\u00b3mo traducir el apotegma <\/a><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n084p16.htm\"><i>credo quia absurdum<\/i><\/a><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n084p16.htm\">?\u00c2\u00bb<\/a> habr\u00c3\u00ada sentado [\u00e2\u20ac\u00a6] las bases de la labor demoledora que su autor pretender\u00c3\u00ada llevar a cabo respecto a las premisas esenciales del materialismo filos\u00c3\u00b3fico. Una labor que, a juzgar por la \u00c2\u00abParte prospectiva\u00c2\u00bb que don Desiderio encaja en el \u00c3\u00adndice de su \u00c2\u00abDice el necio&#8230;\u00c2\u00bb, alcanzar\u00c3\u00a1, suponemos que en el momento indicado, a ofrecernos una prueba \u00c2\u00abantilogicista\u00c2\u00bb de la existencia de Dios ejecutada desde el Realismo filos\u00c3\u00b3fico del que el propio autor parte. <\/span><\/p>\n<p><span>[\u00e2\u20ac\u00a6] Lo que nos proponemos es, sencillamente, <i>criticar su cr\u00c3\u00adtica<\/i> y hacerlo as\u00c3\u00ad, por lo dem\u00c3\u00a1s, desde las propias posiciones que Parrilla ha tratado de triturar.<\/span><\/p>\n<p><span>Ahora bien, una \u00c2\u00abcr\u00c3\u00adtica\u00c2\u00bb (es decir, <i>una clasificaci\u00c3\u00b3n<\/i>) no puede en ning\u00c3\u00ban caso ejecutarse desde el conjunto cero de premisas. [&#8230;] Y [\u00e2\u20ac\u00a6] el trabajo de Parrilla [\u00e2\u20ac\u00a6] aparece elaborado [\u00e2\u20ac\u00a6] en virtud de las premisas ontol\u00c3\u00b3gicas y gnoseol\u00c3\u00b3gicas propias del \u00c2\u00abRealismo filos\u00c3\u00b3fico\u00c2\u00bb desarrollado por autores como [\u00e2\u20ac\u00a6] Esteban Gilson, Cornelio Fabro o Leonardo Polo. A esta n\u00c3\u00b3mina de precedentes, como es natural, Desiderio Parrilla gustar\u00c3\u00ada de a\u00c3\u00b1adir \u00e2\u20ac\u201cinsistimos: <i>emic<\/i>\u00e2\u20ac\u201c al mismo <\/span><a href=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_Urhn0McAwyE\/TB_k9txfKsI\/AAAAAAAACms\/9pAd5hPuYsA\/s1600\/santo+tom%C3%A1s.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"float: left;margin: 0pt 10px 10px 0pt;cursor: pointer;width: 202px;height: 320px\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_santo+tom%C3%A1s.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><span>Santo Tom\u00c3\u00a1s de Aquino, sin perjuicio de las reca\u00c3\u00addas en el <i>logicismo<\/i> que al \u00c2\u00abRealismo filos\u00c3\u00b3fico\u00c2\u00bb de Polo y de Parrilla le es dado detectar en las obras del Doctor Com\u00c3\u00ban. Y es que, ya sabe, <i>nadie es perfecto&#8230;<\/i> salvo, suponemos, el <i>Ens Perfectissimum.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span>Con ello, como se advertir\u00c3\u00a1, vistas ahora las cosas desde el punto de vista etic, estar\u00c3\u00a1 don Desiderio razonando desde [&#8230;] el [\u00e2\u20ac\u00a6] \u00c2\u00abespiritualismo simple o asertivo\u00c2\u00bb, es decir [\u00e2\u20ac\u00a6] que, sin negar por principio la existencia de vivientes corp\u00c3\u00b3reos o incluso de cuerpos no vivientes (y aun dando enteramente por supuesta dicha existencia, a t\u00c3\u00adtulo por ejemplo de <i>t\u00c3\u00a9rminos a quo<\/i> en la l\u00c3\u00adnea del <i>regressus<\/i> como en las cinco v\u00c3\u00adas tomistas o en la prueba ejecutada por Arist\u00c3\u00b3teles del Motor Inm\u00c3\u00b3vil desde la consideraci\u00c3\u00b3n de la eternidad del movimiento del mundo), contempla sin embargo, en alguno de sus tramos, la existencia de vivientes incorp\u00c3\u00b3reos tales como puedan serlo inteligencias separadas, \u00c3\u00a1ngeles, demonios, Dios Padre, las almas del purgatorio, &amp;c. <\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp04\"><\/a><span>Y m\u00c3\u00a1s, [\u00e2\u20ac\u00a6] estar\u00c3\u00ada abri\u00c3\u00a9ndose paso desde las coordenadas esenciales de la filosof\u00c3\u00ada exenta por modo <i>dogm\u00c3\u00a1tico o escol\u00c3\u00a1stico<\/i><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn04\">{4}<\/a> [\u00e2\u20ac\u00a6] tal y como esta tradici\u00c3\u00b3n ha venido siendo <i>administrada<\/i> por una instituci\u00c3\u00b3n totalizadora como pueda serlo la Iglesia Cat\u00c3\u00b3lica Romana (incluyendo, por ejemplo, al Opus Dei o a los Legionarios de Cristo) [\u00e2\u20ac\u00a6].<\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><span><br \/><\/span><\/span><\/p>\n<p><span><span>2<\/span><\/span><\/p>\n<p><span><span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span>[\u00e2\u20ac\u00a6] Nosotros ciertamente hemos de empezar por renunciar absolutamente a entrar a valorar lo que pueda dar de s\u00c3\u00ad la \u00c2\u00abparte\u00c2\u00bb prospectiva del trabajo de Parrilla y ello por la sencilla raz\u00c3\u00b3n de que, fuera al menos de la ciencia media, dicha parte de su art\u00c3\u00adculo simplemente no existe m\u00c3\u00a1s que como <i>parte intencional<\/i>, es decir, no existe m\u00c3\u00a1s que pintada o contenida en el m\u00c3\u00a1s \u00c3\u00adntimo de los <i>Secretum mentis<\/i> de la subjetividad de don Desiderio<i> <\/i>[\u00e2\u20ac\u00a6].<\/span><\/p>\n<p><span>La \u00c2\u00abrefutaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb del ate\u00c3\u00adsmo esencial contenida en el trabajo de Desiderio Parilla sigue, esencialmente, la pauta siguiente: la idea de Dios carecer\u00c3\u00ada de esencia l\u00c3\u00b3gica (aunque, al parecer, podr\u00c3\u00ada tenerla muy bien \u00c2\u00abextral\u00c3\u00b3gica\u00c2\u00bb) en cuanto idea real y en este sentido, desde luego, no podr\u00c3\u00ada ser considerada como tal idea real \u00e2\u20ac\u201ccosa que al Realismo filos\u00c3\u00b3fico no le duelen prendas en reconocer al ate\u00c3\u00adsmo esencial\u00e2\u20ac\u201c pero, eso s\u00c3\u00ad, no tanto por constituir \u00e2\u20ac\u201ccomo habr\u00c3\u00ada sostenido Gustavo Bueno\u00e2\u20ac\u201c una pseudoidea compuesta de notas incompatibles entre s\u00c3\u00ad, cuanto por representar un Principio que resultar\u00c3\u00ada de una ampliaci\u00c3\u00b3n trascendental de nuestro conocimiento habitual del ser personal humano. En cuanto que tal Principio, seg\u00c3\u00ban sigue afirmando don Desiderio, Dios ocupar\u00c3\u00a1 sin duda una posici\u00c3\u00b3n transcategorial que har\u00c3\u00a1 parecer vano, pueril, inane, al menos fuera del estrecho logicismo que se habr\u00c3\u00ada consolidado en la tradici\u00c3\u00b3n filos\u00c3\u00b3fica a partir de Escoto, pretender contemplar las contradicciones que supuestamente mediar\u00c3\u00adan entre las diferentes notas constitutivas de la esencia divina (entre sus atributos), o tambi\u00c3\u00a9n entre tales notas y la existencia de las criaturas, puesto que la verdadera <i>contradicci\u00c3\u00b3n<\/i>, ella misma responsable de todas las anomal\u00c3\u00adas detectadas por el ate\u00c3\u00adsmo esencial, no ser\u00c3\u00a1 ahora otra que la propia consideraci\u00c3\u00b3n de Dios como una idea. <\/span><\/p>\n<p><span>Y es que, en efecto, es esta concepci\u00c3\u00b3n de Dios como pseudo-idea la que aparecer\u00c3\u00a1 ahora, a la luz irradiada por los presupuestos del Realismo, como una pseudo-idea o una para-idea de \u00c2\u00aborden superior\u00c2\u00bb. En este sentido, ser\u00c3\u00ada, parece reconocerse, m\u00c3\u00a9rito principal del Materialismo filos\u00c3\u00b3fico haber contribuido a aquilatar, <i>por modus tollens<\/i>, las nefastas consecuencias que se siguen del logicismo esencialista escotista, aunque sea explorando tales consecuencias hasta su aberrante final. As\u00c3\u00ad al menos, parece insinuarse, otros, acaso tentados de incurrir en logicismos similares, podr\u00c3\u00a1n escarmentar en cabeza ajena. <\/span><\/p>\n<p><span>Pero si Dios no es una esencia l\u00c3\u00b3gica compuesta de una pluralidad de notas o atributos, ni, como lo sostiene expresamente nuestro autor, <i>tampoco lo parece<\/i>, no resultar\u00c3\u00a1 por m\u00c3\u00a1s tiempo posible tratar de \u00c2\u00abdemostrar\u00c2\u00bb la existencia de Dios a priori, partiendo, como tiende a hacerse en los argumentos <i>anselmianos,<\/i> de la perfecci\u00c3\u00b3n de la idea de Dios (pues tal cosa no existe), aunque pueda muy bien, probarse tal existencia a posteriori, sin apelar a su esencia, por mucho que tales argumentos \u00e2\u20ac\u201cpor ejemplo, y suponemos que muy principalmente, las cinco v\u00c3\u00adas tomistas\u00e2\u20ac\u201c no nos ofrecen tanto la idea, cuanto el <i>nombre<\/i> de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span>[\u00e2\u20ac\u00a6] Sucede sin embargo que no est\u00c3\u00a1 en modo alguno nada claro qu\u00c3\u00a9 quiera decir Parrilla con eso de que Dios no es tanto una idea cuanto un principio. [\u00e2\u20ac\u00a6] Ante todo, porque la propia idea filos\u00c3\u00b3fica de principio, lejos de comparecer como una noci\u00c3\u00b3n un\u00c3\u00advoca, es al menos an\u00c3\u00a1loga, queriendo por lo tanto decir diferentes cosas en diferentes contextos. [\u00e2\u20ac\u00a6] No estar\u00c3\u00a1, creemos, fuera de lugar exigir algo m\u00c3\u00a1s de claridad al respecto de lo que se quiera decir en este punto. M\u00c3\u00a1s en particular, y tomando, para mejor as\u00c3\u00ad argumentar <i>ad hominem,<\/i> como referencia de an\u00c3\u00a1lisis la doctrina aristot\u00c3\u00a9lica tal y como esta misma permaneci\u00c3\u00b3 operando sobre el tomismo tradicional, no ser\u00c3\u00ada lo mismo referirse, por un lado, a los principios del orden del conocimiento que a los principios del orden del ser. <\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp05\"><\/a><span>As\u00c3\u00ad, mientras que los <i>principios del ser<\/i> podr\u00c3\u00adan ser tanto <i>intr\u00c3\u00adnsecos<\/i> (como puedan serlo la materia y la forma sustancial seg\u00c3\u00ban la doctrina del hilemorfismo) como <i>extr\u00c3\u00adnsecos<\/i> (las causas finales y eficientes) a un compuesto dado, los principios del conocimiento, de acuerdo a la doctrina aristot\u00c3\u00a9lica de la ciencia silog\u00c3\u00adstica, habr\u00c3\u00adan de ser las proposiciones fundamentales de las que partir\u00c3\u00ada todo proceso deductivo, proposiciones que por cierto no podr\u00c3\u00a1n a su vez ser demostradas pues que en tal caso, al tener que demostrarse por sus conclusiones (y, realmente, \u00c2\u00bfc\u00c3\u00b3mo si no habr\u00c3\u00adan de probarse tales principios?), parecer\u00c3\u00ada que <i>todo<\/i> podr\u00c3\u00ada ser demostrado circularmente. Consecuencia que desde luego a Arist\u00c3\u00b3teles le interesaba bloquear a toda costa desde su concepci\u00c3\u00b3n proposicionalista de la ciencia<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn05\">{5}<\/a>. Tal y como lo se\u00c3\u00b1ala Gustavo Bueno:<\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp06\"><\/a><span> <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abAhora bien, si los principios del silogismo tuvieran que demostrarse por sus conclusiones (circularmente), parece que todo podr\u00c3\u00ada ser demostrado (pues las conclusiones formales ser\u00c3\u00adan, por serlo, las que apoyaban a los principios circularmente, por el hecho de haber sido deducidas de ellos); y si los principios del silogismo tuvieran a su vez que demostrarse por otros silogismos, parece que nada podr\u00c3\u00ada ser demostrado. Luego es necesario \u00e2\u20ac\u201cconcluye Arist\u00c3\u00b3teles\u00e2\u20ac\u201c que se den unos principios (distintos de las conclusiones y de la cadena silog\u00c3\u00adstica) procedentes del \u00e2\u20ac\u0153exterior\u00e2\u20ac\u009d de los cursos silog\u00c3\u00adsticos formales; estos principios introducen la materia en el proceso cient\u00c3\u00adfico.\u00c2\u00bb<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn06\">{6}<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn06\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span>Ahora bien, damos por evidente que el Dios, ya sea el Dios ontoteol\u00c3\u00b3gico de la Teolog\u00c3\u00ada preambular, ya sea el Dios terciario de la  Teolog\u00c3\u00ada positiva cat\u00c3\u00b3lica, no es ni puede ser un <i>principio del ser<\/i> en el sentido intr\u00c3\u00adnseco rese\u00c3\u00b1ado (y si lo fuera, es decir, si Dios fuese la forma sustancial de los compuestos hilem\u00c3\u00b3rficos, o bien la materia prima, entonces sin duda recaer\u00c3\u00adamos en el pante\u00c3\u00adsmo o, incluso, en doctrinas como las defendidas en su momento por autores como pueda serlo David de Dinant, &amp;c.). Pero entonces, \u00c2\u00bfpodr\u00c3\u00a1 acaso sostenerse que Dios es un principio del conocimiento?<\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp07\"><\/a><a name=\"kp08\"><\/a><span>No sin duda, si hemos de atenernos a la doctrina del Doctor Ang\u00c3\u00a9lico. Pues seg\u00c3\u00ban Santo Tom\u00c3\u00a1s [\u00e2\u20ac\u00a6] Dios mismo, sin perjuicio de comparecer sin duda como el Ser m\u00c3\u00a1s excelente (es decir, como un <i>Primum<\/i> ontol\u00c3\u00b3gico), no es ciertamente el <i>Primum cognitum<\/i><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn07\">{7}<\/a> del entendimiento en Teolog\u00c3\u00ada Natural (no revelada) toda vez que este mismo, por lo menos <i>in statu vitae,<\/i> estar\u00c3\u00ada representado m\u00c3\u00a1s bien por la esencia de las substancias materiales, es decir, el <i>mundus adspectabilis<\/i> ordinario. Y es justamente desde ese <i>mundus adspectabilis<\/i> y a su trav\u00c3\u00a9s que el entendimiento de la criatura deber\u00c3\u00a1, procediendo <i>a posteriori<\/i> seg\u00c3\u00ban las v\u00c3\u00adas <i>ab effectibus ad causam<\/i>, arribar regresivamente como a su t\u00c3\u00a9rmino <i>ad quem<\/i>, a ese Ser al que \u00c2\u00abtodos llaman Dios\u00c2\u00bb y que se presupone, no se sabe muy bien por qu\u00c3\u00a9 razones, es exactamente el mismo, con unidad num\u00c3\u00a9rica, para cada una de las v\u00c3\u00adas. Con ello, nos parece evidente que Santo Tom\u00c3\u00a1s estar\u00c3\u00a1 dando en todo momento por descontado que el <i>Ipsum Esse Subsistens<\/i> constituir\u00c3\u00ada en todo caso un <i>Summum Cognitum<\/i> y no, sin duda, un <i>Primum.<\/i> De esto se dimana asimismo que, juzgando desde la perspectiva del tomismo, <\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abDios no es una idea simple primera, ni un principio primero, sino una idea compuesta de otras, o una conclusi\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn08\">{8}<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n<p><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span>En Teolog\u00c3\u00ada positiva por el contrario, Dios (o al menos la \u00c2\u00abrevelaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb de la que Dios hace part\u00c3\u00adcipes a los hombres) puede figurar como un <i>Primum cognitum<\/i> en la medida en que Santo Tom\u00c3\u00a1s, precisamente procurando justificar el encaje de la doctrina sagrada respecto de los rigurosos criterios gnoseol\u00c3\u00b3gicos ofrecidos por la teor\u00c3\u00ada aristot\u00c3\u00a9lica de la ciencia, percibi\u00c3\u00b3 como necesario poder retrotraer dicha doctrina, como a su contexto gnoseol\u00c3\u00b3gico subordinante en el sentido de Arist\u00c3\u00b3teles, a la <i>Scientia Dei<\/i><i> et beatorum,<\/i> pero, eso s\u00c3\u00ad, s\u00c3\u00b3lo a precio de disolver el car\u00c3\u00a1cter propiamente filos\u00c3\u00b3fico (\u00c2\u00abde raz\u00c3\u00b3n natural\u00c2\u00bb) de la conclusi\u00c3\u00b3n teol\u00c3\u00b3gica pues ahora, esta misma remitir\u00c3\u00a1 tan solo a principios que, por s\u00c3\u00ad mismos, son \u00c2\u00abde fe\u00c2\u00bb. De otro modo: justificar la condici\u00c3\u00b3n de Dios como principio del conocimiento en raz\u00c3\u00b3n de la subordinaci\u00c3\u00b3n de la teolog\u00c3\u00ada positiva a la revelaci\u00c3\u00b3n, a la ciencia de los beatos o a la propia ciencia divina supondr\u00c3\u00ada pedir enteramente el principio puesto que, presuponemos, la ciencia divina no existe por la sencilla raz\u00c3\u00b3n de que Dios no existe tampoco.<\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp09\"><\/a><span>Sin embargo, Dios, visto ahora como una conclusi\u00c3\u00b3n (m\u00c3\u00a1s que como un principio) en el plano del conocimiento, podr\u00c3\u00ada, eso s\u00c3\u00ad, ser considerado como un principio en el plano del ser si por tal entendemos un principio causal extr\u00c3\u00adnseco, sea en sentido final, sea, sobre todo, en el sentido eficiente. Este es sin duda el camino recorrido por Santo Tom\u00c3\u00a1s en sus cinco v\u00c3\u00adas, y es tambi\u00c3\u00a9n, si no nos equivocamos en el diagn\u00c3\u00b3stico, el camino que el Realismo filos\u00c3\u00b3fico ha podido transitar manteni\u00c3\u00a9ndose con ello en todo momento en la \u00c2\u00abmente del Ang\u00c3\u00a9lico\u00c2\u00bb. En esta direcci\u00c3\u00b3n, es justamente en tanto que creador del mundo <i>ex nihilo sui et subjecti<\/i> y tambi\u00c3\u00a9n como <i>conservador<\/i> de todas las criaturas sobre el abismo de la nada del ser que Dios aparecer\u00c3\u00ada como principio. Y no se tratar\u00c3\u00a1 tanto de demostrar \u00e2\u20ac\u201ccomo de todas maneras nos ver\u00c3\u00adamos forzados a hacerlo si procedi\u00c3\u00a9semos seg\u00c3\u00ban la conclusi\u00c3\u00b3n teol\u00c3\u00b3gica dogm\u00c3\u00a1tica\u00e2\u20ac\u201c la existencia de Dios, <i>ex consideratione novitatis mundi,<\/i> puesto que el mundo podr\u00c3\u00ada ser muy bien eterno (posibilidad que Santo Tom\u00c3\u00a1s siempre consider\u00c3\u00b3 abierta para la raz\u00c3\u00b3n natural), pero aunque lo fuese \u00e2\u20ac\u201ces decir aunque fuese eterno seg\u00c3\u00ban el tiempo\u00e2\u20ac\u201c seguir\u00c3\u00ada siendo creado por el Ser por esencia desde su propia eternidad. Desde tal punto de vista, ciertamente, la propia creaci\u00c3\u00b3n del <i>mundus adspectabilis<\/i> (del \u00c2\u00abser por participaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb) por mano del <i>Ipsum Esse<\/i> (del \u00c2\u00abser por esencia\u00c2\u00bb) podr\u00c3\u00ada muy bien comenzar a verse, desde el tomismo, en tanto que \u00c2\u00abproducci\u00c3\u00b3n del ser en cuanto ser\u00c2\u00bb, y ello frente a todas las dem\u00c3\u00a1s producciones llevadas a t\u00c3\u00a9rminos por las causas segundas que propiamente no comprometer\u00c3\u00adan al ser en cuanto ser sino, todo lo m\u00c3\u00a1s, a <i>tal ser<\/i> o a <i>tal otro<\/i><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn09\">{9}<\/a>. Habr\u00c3\u00ada, en resoluci\u00c3\u00b3n, que darle la raz\u00c3\u00b3n a F. Oc\u00c3\u00a1riz cuando concluye:<\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp10\"><\/a><span> <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abLa creaci\u00c3\u00b3n implica adem\u00c3\u00a1s \u00e2\u20ac\u201cy sobre todo\u00e2\u20ac\u201c una <i>situaci\u00c3\u00b3n metaf\u00c3\u00adsica<\/i> de la criatura: ser criatura no es s\u00c3\u00b3lo ni principalmente tener principio en el tiempo, sino que adem\u00c3\u00a1s indica <i>ser<\/i> sin ser el <i>Ser<\/i>: tener el ser implica la composici\u00c3\u00b3n real de <i>essentia y esse<\/i> que lleva consigo la total dependencia de la criatura con respecto a Dios en el plano m\u00c3\u00a1s radical: el del ser, y como consecuencia, tambi\u00c3\u00a9n en el plano del obrar, ya que <i>operari sequitur esse;<\/i> es decir, en cuanto el actuar es un modo del ser.\u00c2\u00bb<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn10\">{10}<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn10\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp11\"><\/a><a name=\"kp12\"><\/a><span> <\/span><\/p>\n<p><span>Ahora bien, esta consideraci\u00c3\u00b3n de la idea de creaci\u00c3\u00b3n <i>ex nihilo<\/i> (sobre cuya inteligibilidad, dicho sea de paso, nos permitimos comenzar por dudar<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn11\">{11}<\/a>) nos pone muy cerca de las v\u00c3\u00adas <i>a posteriori<\/i> recorridas por Santo Tom\u00c3\u00a1s. Y efectivamente es muy cierto (desde nuestra perspectiva) que las v\u00c3\u00adas tomistas permiten, dadas sus premisas, remontarse con total comodidad regresiva desde la inmanencia del plano fenom\u00c3\u00a9nico a un principio causal <i>ad quem<\/i> al que, por hip\u00c3\u00b3tesis, \u00c2\u00abtodos llaman Dios\u00c2\u00bb. Este regressus se configura, para el caso del sistema \u00c2\u00abpentalineal\u00c2\u00bb de las v\u00c3\u00adas tomistas, como cinco met\u00c3\u00a1basis o pasos al l\u00c3\u00admite independientes entre s\u00c3\u00ad (v\u00c3\u00ada del movimiento, de la eficiencia, de la contingencia, &amp;c., &amp;c.) que terminan por \u00c2\u00abdesembocar\u00c2\u00bb, en virtud de una confluencia dial\u00c3\u00a9ctica ejecutada por cat\u00c3\u00a1basis<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn12\">{12}<\/a>, en una sola referencia dotada, por as\u00c3\u00ad decir, de unidad num\u00c3\u00a9rica: y es esta referencia, sinal\u00c3\u00b3gicamente id\u00c3\u00a9ntica para cada una de las v\u00c3\u00adas, lo que, se supondr\u00c3\u00a1, todos llaman Dios.<\/span><\/p>\n<p><span>Con todo, lo que sucede en rigor es que cuando las cosas se plantean de este modo, la primera cuesti\u00c3\u00b3n que se abre camino es la siguiente: \u00c2\u00bfes siquiera posible interpretar a Dios como un principio del Ser en este sentido, es decir como una causa eficiente primera, cuando es el caso de que por aparecer como absolutamente infinita y tambi\u00c3\u00a9n absolutamente simple, tal causa habr\u00c3\u00ada de anegar en su seno, abism\u00c3\u00a1ndolos, sus propios efectos y ello, al precio de hacerse, a la postre, incompatible con ellos? Nos parece, en este sentido, que muy dif\u00c3\u00adcilmente podr\u00c3\u00a1 considerarse al Dios ontoteol\u00c3\u00b3gico, obtenido por Santo Tom\u00c3\u00a1s en el l\u00c3\u00admite de un <i>regressus<\/i> sobre el plano fenom\u00c3\u00a9nico, a t\u00c3\u00adtulo de principio (en sentido ontol\u00c3\u00b3gico) del <i>mundus adspectabilis<\/i> desde el momento en que este mismo \u00c2\u00abprincipio\u00c2\u00bb, de existir como tal causa primera, har\u00c3\u00ada imposible, por razones ontol\u00c3\u00b3gicas bien di\u00c3\u00a1fanas \u00e2\u20ac\u201cy por cierto, ya recorridas a su modo por Parm\u00c3\u00a9nides\u00e2\u20ac\u201c la existencia \u00c2\u00abextra-causam\u00c2\u00bb de toda criatura que no sea igualmente infinita. Tal <i>regressus<\/i> desde el mundo comprometer\u00c3\u00ada inmediatamente, tras su paso al l\u00c3\u00admite, cualquier posibilidad de recuperar en el <i>progressus<\/i> todo \u00c2\u00abprincipiado\u00c2\u00bb, con lo que, no se tratar\u00c3\u00ada tanto de que Dios exista como principio cuanto de que si esto es as\u00c3\u00ad, es decir, si \u00c3\u2030l existe, lo que ya no podr\u00c3\u00ada existir con \u00c3\u00a9l (esto es: co-existir) en modo alguno es el propio mundo del que habr\u00c3\u00adamos partido originalmente <i>a quo<\/i>. De otro modo: si el M\u00c3\u00a1ximo (para decirlo con Nicol\u00c3\u00a1s de Cusa) es un principio, entonces un tal M\u00c3\u00a1ximo es al mismo tiempo el \u00c3\u0161nico.<\/span><\/p>\n<p><span><br \/><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_n086p10b.png\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer;width: 490px;height: 180px\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_n086p10b.png\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/><span><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><span>3<\/span><\/span><\/p>\n<p><span><span><\/span><\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp13\"><\/a><span>Pero lo principal es lo siguiente: que aunque di\u00c3\u00a9semos por supuesto <i>ad hominem<\/i> que Dios es desde luego un principio ontol\u00c3\u00b3gico en el sentido indicado, no por ello, tal principio demostrado <i>a posteriori<\/i> desde el mundo, dejar\u00c3\u00ada de aparecer como una quididad, esto es, como una esencia real (por hip\u00c3\u00b3tesis: <i>real\u00c3\u00adsima<\/i>) que, al cabo, terminar\u00c3\u00ada por identificarse con el propio Dios \u00e2\u20ac\u201cpues en Dios no hay accidente ni nada en absoluto que difiera de su propia esencia<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn13\">{13}<\/a>. Ahora bien, dicha quididad, sin perjuicio de la simplicidad que habr\u00c3\u00ada que presuponerle en todo momento, permitir\u00c3\u00ada al entendimiento distinguir con fundamento in re por la parte del objeto una pluralidad de notas o atributos diferentes entre s\u00c3\u00ad <i>en las criaturas<\/i>, y ello sin necesidad alguna de recaer en la doctrina \u00e2\u20ac\u201cque no tenemos ning\u00c3\u00ban inconveniente en calificar de \u00c2\u00ablogicista\u00c2\u00bb si don Desiderio insiste en ello\u00e2\u20ac\u201c de la <i>distintio formalis a parte rei<\/i> expuesta por Escoto. Simplemente sucede que la distinci\u00c3\u00b3n l\u00c3\u00b3gica de los atributos divinos est\u00c3\u00a1 plenamente fundada y justificada, incluso por la parte del objeto, ya que:<\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp14\"><\/a><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abSi bien en Dios la naturaleza y los atributos son en todo uno y lo mismo, a causa de su infinita perfecci\u00c3\u00b3n, equivalen a las innumerables realidades dispersas y distintas en las criaturas, cuya operaci\u00c3\u00b3n no es la esencia, y cuya esencia no es la existencia, &amp;c. Tenemos, pues, por parte del objeto fundamentos reales para nuestras distinciones mentales.\u00c2\u00bb<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn14\">{14}<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn14\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span>Es m\u00c3\u00a1s, Dios en cuanto que tal esencia o quididad poseer\u00c3\u00a1 de una manera eminente, sin l\u00c3\u00admite alguno, todas las perfecciones que puedan encontrarse en las criaturas (pues \u00c3\u2030l es, seg\u00c3\u00ban el Concilio Vaticano I, <i>Omnique perfectione infinitum<\/i>) y aunque dichas perfecciones no estorben la simplicidad indivisa de la esencia, no por ello, dejar\u00c3\u00a1 de ser enteramente leg\u00c3\u00adtimo distinguir en tal quididad su \u00c2\u00abciencia\u00c2\u00bb de su \u00c2\u00abinfinitud\u00c2\u00bb, su \u00c2\u00abbondad\u00c2\u00bb, su \u00c2\u00abinmutabilidad\u00c2\u00bb, &amp;c., &amp;c.<\/span><\/p>\n<p><span>Y de hecho, como es bien conocido, la esencia, considerada como ella misma \u00c2\u00abposible\u00c2\u00bb, del <i>Ens Perfectissimum<\/i> representa, por as\u00c3\u00ad decir, el punto fundamental de arranque de todas las modulaciones de lo que Kant llam\u00c3\u00b3 \u00c2\u00abargumento ontol\u00c3\u00b3gico\u00c2\u00bb de la existencia de Dios [&#8230;]. Contra semejante argumento, al que desde luego nosotros comenzamos por reconocerle entera beligerancia cr\u00c3\u00adtica desde las posiciones propias del ate\u00c3\u00adsmo esencial, ninguna fuerza pueden hacer las razones de Kant o de Gaunilo, pues estos fil\u00c3\u00b3sofos, operando en este punto a la manera de verdaderos \u00c2\u00abinsensatos\u00c2\u00bb anselmianos, ni siquiera fueron capaces de reconocer la distancia que media entre unas \u00c2\u00abislas maravillosas\u00c2\u00bb o \u00c2\u00abcien taleros posibles\u00c2\u00bb y el <i>Ens Realissimum ac Perfectissimum cuya esencia, presupuesta como necesaria, no puede ser sin contradicci\u00c3\u00b3n meramente contingente<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span>[\u00e2\u20ac\u00a6] Suponer que la existencia de Dios no es absolutamente evidente <i>quoad nos<\/i> es algo que s\u00c3\u00b3lo puede hacerse si, a su vez, se comienza por desconectar, confusamente, su esencia de su existencia. Mas entonces, si tal desconexi\u00c3\u00b3n es ciertamente posible (aunque, insistamos, ileg\u00c3\u00adtima) para nosotros, esto, s\u00c3\u00b3lo querr\u00c3\u00ada decir que el argumento ontol\u00c3\u00b3gico no es, en la tradici\u00c3\u00b3n tomista, un argumento originario, <i>quoad nos,<\/i> y ello sin perjuicio de que una vez obtenida la esencia de Dios por otras v\u00c3\u00adas, la propia conexi\u00c3\u00b3n necesaria \u00e2\u20ac\u201c<i>secundum se\u00e2\u20ac\u201c<\/i> entre dicha esencia y su existencia real quedar\u00c3\u00ada enteramente reconstruida dado que Dios en su calidad de <i>Esse tantum<\/i>, esto es precisamente por aparecer como el Ser por esencia, no puede no existir. Por eso no tiene ning\u00c3\u00ban sentido sostener que Santo Tom\u00c3\u00a1s rechaz\u00c3\u00b3 el argumento ontol\u00c3\u00b3gico si tras ello, no se aclara inmediatamente que s\u00c3\u00b3lo lo rechaz\u00c3\u00b3 para mejor as\u00c3\u00ad recuperarlo de otro modo:<\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abPor consiguiente digo que la proposici\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u0153Dios existe\u00e2\u20ac\u009d, en s\u00c3\u00ad misma, es evidente, porque en ella el predicado se identifica con el sujeto, ya que Dios es su mismo ser. Pero con respecto a nosotros que desconocemos la naturaleza divina, no es evidente, sino que necesita ser demostrada por medio de cosas m\u00c3\u00a1s conocidas de nosotros, aunque por su naturaleza sean menos evidentes, es decir, por sus efectos.\u00c2\u00bb (<i>Suma teol\u00c3\u00b3gica,<\/i> I, q. 2, a. 1, in c.)<\/p><\/blockquote>\n<p><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span>En estas condiciones, se sigue de lo dicho que ser\u00c3\u00ada una contradicci\u00c3\u00b3n negar la existencia del <i>Ipsum Esse subsistens<\/i> al identificarse en \u00c3\u00a9l, pero no en los taleros kantianos o en las islas fabulosas del <i>Liber pro-insipiente,<\/i> su esencia y su existencia, con lo que Dios seguir\u00c3\u00ada siendo, aunque s\u00c3\u00b3lo sea <i>secundum se<\/i>, una esencia necesaria. <\/span><\/p>\n<p><span>Ahora bien, si ello es as\u00c3\u00ad, \u00c2\u00bfno se deber\u00c3\u00a1 a que se est\u00c3\u00a1 dando en todo momento por sobre-entendido, en el ejercicio, que tal <i>esencia necesaria<\/i> es al mismo tiempo <i>posible<\/i>? Y ello porque si fuera el caso que ciertos atributos suyos como puedan serlo el ser y la infinitud (pero tambi\u00c3\u00a9n su omnisciencia, o su omnipotencia, o su providencia, &amp;c., &amp;c.), fuesen incompatibles entre s\u00c3\u00ad o con el mundo, entonces la propia esencia quedar\u00c3\u00ada internamente pulverizada, triturada hasta su <\/span><a href=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/_Urhn0McAwyE\/TB_mha4Xw7I\/AAAAAAAACm8\/TjpF7cPT3ms\/s1600\/pantocrator.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"float: right;margin: 0pt 0pt 10px 10px;cursor: pointer;width: 360px;height: 400px\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_pantocrator.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><span>desaparici\u00c3\u00b3n como tal esencia real (sea en el orden l\u00c3\u00b3gico sea tambi\u00c3\u00a9n \u00e2\u20ac\u201cy muy se\u00c3\u00b1aladamente\u00e2\u20ac\u201c en el orden real), y ello en virtud del mismo argumento ontol\u00c3\u00b3gico que como hemos visto <i>Santo Tom\u00c3\u00a1s no rechaza ni puede rechazar<\/i> en s\u00c3\u00ad mismo. De donde, nos parece, no podr\u00c3\u00ada sino seguirse la siguiente conclusi\u00c3\u00b3n: Dios no es desde luego una idea, pero no lo es no por ser un principio ontol\u00c3\u00b3gico del ser (en cuyo caso el mundo no podr\u00c3\u00ada existir) sino porque ni siquiera es una esencia (ni l\u00c3\u00b3gica ni extra-l\u00c3\u00b3gica) y s\u00c3\u00ad, m\u00c3\u00a1s bien, una conjunci\u00c3\u00b3n inconsistente de atributos incompatibles unos con otros y con <i>el mundus adspectabilis.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span>Sin embargo, cabr\u00c3\u00ada preguntar desde el \u00c2\u00abRealismo antilogicista\u00c2\u00bb, \u00c2\u00bfpor qu\u00c3\u00a9 comenzar a tratar a Dios, que como tal Principio por fuerza habr\u00c3\u00ada de aparecer como \u00c2\u00abahipot\u00c3\u00a9tico\u00c2\u00bb, a la manera de una esencia \u00c2\u00abl\u00c3\u00b3gica\u00c2\u00bb en lugar de conceptuarlo como un ser real en sentido extramental?, \u00c2\u00bfno supondr\u00c3\u00ada esto jugar seg\u00c3\u00ban el \u00c2\u00abreglamento\u00c2\u00bb del logicismo que, \u00c2\u00abarriesg\u00c3\u00a1ndonse a tener siempre raz\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb, s\u00c3\u00b3lo parece capaz de encontrar \u00c2\u00abcontradicciones<i>\u00c2\u00bb<\/i> all\u00c3\u00a1 donde \u00c3\u00a9l mismo las ha introducido previamente, en un ejercicio de \u00c2\u00abmetaf\u00c3\u00adsica prematura\u00c2\u00bb? Cuando nos alejamos de las premisas del logicismo podr\u00c3\u00a1 concluirse que Dios, en la medida misma en que aparece como un Principio transcategorial, inevitablemente rebasar\u00c3\u00a1 con mucho, sin perjuicio de su existencia extramental y precisamente por ella (es decir por ser su existencia efectivamente <i>extra-mental<\/i>), las nociones que sobre \u00c3\u2030l podamos fabricarnos. Esta circunstancia no significar\u00c3\u00a1, desde la perspectiva del Realismo filos\u00c3\u00b3fico, que la esencia divina sea contradictoria aunque desde luego se nos aparezca como oscura y confusa <i>quoad nos,<\/i> o incluso como constitutivamente parad\u00c3\u00b3jica dado ante todo que las buenas dosis de oscuridad y confusi\u00c3\u00b3n que permanecen envolvi\u00c3\u00a9ndola ser\u00c3\u00a1n en todo caso el resultado de un \u00c2\u00abMisterio\u00c2\u00bb. [\u00e2\u20ac\u00a6].<\/span><\/p>\n<p><a name=\"kp16\"><\/a><span>Mas semejante planteamiento no tendr\u00c3\u00ada sentido alguno (o peor: tendr\u00c3\u00ada el sentido que es propio de una petici\u00c3\u00b3n de principio) si comenz\u00c3\u00a1ramos por retirar no ya la existencia de Dios sino, justamente, la existencia de la esencia divina. Lo que con ello queremos decir es lo siguiente: no es dable comenzar por tratar a Dios como <i>Acto de ser<\/i> en su existencia \u00c2\u00abextra-l\u00c3\u00b3gica\u00c2\u00bb o \u00c2\u00abreal\u00c2\u00bb por la sencilla raz\u00c3\u00b3n de que es esta misma existencia la que, seg\u00c3\u00ban se ha demostrado, resulta imposible. Y si don Desiderio afirma tener constancia de ella, tal \u00c2\u00abevidencia\u00c2\u00bb que, seg\u00c3\u00ban se ve, resultar\u00c3\u00a1 \u00c2\u00abcaptable inmediatamente\u00c2\u00bb tendr\u00c3\u00a1 forzosamente que haberle llegado a nuestro interlocutor por otros canales distintos que por s\u00c3\u00ad mismos tendr\u00c3\u00a1n muy poco que ver con el <i>Ipsum Esse Subsistens<\/i>. Suponemos que don Desiderio no dispone de fuentes privilegiadas de conocimiento acerca de la naturaleza divina (puesto entre otras cosas que si dispusiera de revelaciones particulares de las que se hubiese hecho acreedor no se sabe muy bien por qu\u00c3\u00a9 razones, la discusi\u00c3\u00b3n no podr\u00c3\u00ada continuar o cambiar\u00c3\u00ada enteramente de signo) <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn15\">[&#8230;]<\/a>, o podr\u00c3\u00a1 tambi\u00c3\u00a9n tener \u00c2\u00abevidencia\u00c2\u00bb, emic, del car\u00c3\u00a1cter sacramental de un mundo en el que pueden \u00c2\u00ableerse\u00c2\u00bb los vestigios de la divinidad<a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2009\/n087p10.htm#kn16\">{16}<\/a>, pero no, en modo alguno, del Dios terciario cuya existencia se habr\u00c3\u00a1 retirado tras la destrucci\u00c3\u00b3n de su esencia. Y la cuesti\u00c3\u00b3n principal en este punto reside en que, retirada dicha existencia, por raz\u00c3\u00b3n de su imposibilidad, las \u00c2\u00abevidencias\u00c2\u00bb de las que parte nuestro interlocutor deber\u00c3\u00a1n inevitablemente reinterpretarse de otro modo, en particular desde un marco de referencias ontol\u00c3\u00b3gicas entre las que ya no podr\u00c3\u00a1 figurar la idea del Dios terciario. Y es que como sostiene con toda raz\u00c3\u00b3n Desiderio Parrilla:<\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<blockquote><p>\u00c2\u00abNadie, absolutamente nadie (ni Luis de Molina, ni B\u00c3\u00a1\u00c3\u00b1ez, ni Fray Luis de Le\u00c3\u00b3n, ni Prudencio Montemayor, ni Kilber, ni&#8230;) tiene ni idea sobre Dios ni sobre la Libertad divina y, menos que nadie, Gustavo Bueno. Contra San Anselmo nadie tiene cierta idea de Dios, dado que Dios es un Principio sin ideado.\u00c2\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span>Ciertamente frente a tal declaraci\u00c3\u00b3n por parte de Desiderio Parrilla, lo \u00c3\u00banico que podemos hacer por nuestra parte es convenir en que en efecto nadie, tampoco Gustavo Bueno, tiene ninguna idea de Dios de donde se sigue que nadie, incluyendo a Leonardo Polo y sus seguidores, se refiere a nada en absoluto al pronunciar el nombre del Alt\u00c3\u00adsimo y no tanto porque tal nombre carezca de sentido cognitivo genuino o genere pseudo-proposiciones en el sentido de Carnap, sino m\u00c3\u00a1s bien porque lo que tal nombre denota es en realidad una pluralidad de ideas incompatibles entre s\u00c3\u00ad.<br \/><\/span><\/p>\n<p><span><\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<p><span><span>4<\/span><\/span><\/p>\n<p><span><span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span>Pues muy bien. Todos sabemos m\u00c3\u00a1s o menos lo mismo acerca de Dios como esencia real, a saber: nada. En estas condiciones, y dando enteramente por evidente que Desiderio Parrilla no puede apelar a canales diferentes y privilegiados de conocimiento (de otro modo: dando por descontado que don Desiderio no es desde luego un iluminado en pleno delirio gn\u00c3\u00b3stico) ni dispone tampoco de ninguna evidencia del <i>Actus essendi<\/i> (pues esta evidencia es imposible), lo que nos parece que se sigue de ello es que, as\u00c3\u00ad las cosas, Parrilla deber\u00c3\u00ada de tratar de demostrar que Dios puede existir aun siendo contradictorio. Esto es, Parrilla deber\u00c3\u00ada tratar de disolver \u00e2\u20ac\u201cpor mucho que ello signifique \u00c2\u00abjugar con el reglamento logicista\u00c2\u00bb\u00e2\u20ac\u201c las contradicciones, a nuestro juicio irrevocables, que se derivan de la conjunci\u00c3\u00b3n de los diferentes atributos divinos as\u00c3\u00ad como del ensamblaje ad hoc del Dios ontoteol\u00c3\u00b3gico de tradici\u00c3\u00b3n aristot\u00c3\u00a9lica con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob de las religiones terciarias. En particular, har\u00c3\u00ada muy bien don Desiderio en explicar c\u00c3\u00b3mo es posible que Dios, desde su eternidad y su simplicidad absoluta, pueda de hecho crear el mundo en el tiempo, o c\u00c3\u00b3mo puede un Ser perfecto desear absolutamente nada, o c\u00c3\u00b3mo es posible que un Ser que se comienza a conceptuar como omnipotente sea incapaz de transferir la virtud creadora a las propias criaturas, o tambi\u00c3\u00a9n c\u00c3\u00b3mo es que Dios, desde su omnisciencia y omnipotencia, puede hacerse compatible con la existencia del \u00c2\u00abpecado de Judas\u00c2\u00bb sin que tal pecado pueda reputarse tan obra de su providencia como la conversi\u00c3\u00b3n de San Pablo. Y resulta forzoso a\u00c3\u00b1adir que mientras nuestro autor no remonte estas contradicciones por v\u00c3\u00ada argumental, las \u00c2\u00abiron\u00c3\u00adas\u00c2\u00bb m\u00c3\u00a1s o menos humor\u00c3\u00adsticas, cuyo ingenio no negamos, que nos ha venido ofreciendo sobre tablas como las contenidas en el extraordinario trabajo de <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/aut\/jpj.htm\">Javier P\u00c3\u00a9rez Jara<\/a>, \u00c2\u00abMateria y racionalidad. Sobre la inexistencia de la Idea de Dios\u00c2\u00bb, no tendr\u00c3\u00a1n, por s\u00c3\u00ad mismas, m\u00c3\u00a1s alcance que el que cuadra a la furia fide\u00c3\u00adsta y anti-filos\u00c3\u00b3fica de una suerte de San Pedro Dami\u00c3\u00a1n redivivo que quisiera alejar a los sencillos de la <i>sabidur\u00c3\u00ada del mundo<\/i> bajo el muy paulino eslogan \u00c2\u00abalejaos de necias filosof\u00c3\u00adas\u00c2\u00bb. Pero las contradicciones no desaparecen por eso.<\/span><\/p>\n<p><span>[&#8230;]<\/span><\/p>\n<p><span>Todo ello, creemos, da buena muestra del grado de cercan\u00c3\u00ada que las posiciones de Parrilla mantienen con respecto a la <i>falsa conciencia<\/i> (siendo s\u00c3\u00ad, el \u00c2\u00abcerrojazo teol\u00c3\u00b3gico\u00c2\u00bb una de las manifestaciones posibles de la misma); una falsa conciencia entendida en el presente contexto como una suerte de \u00c2\u00abatrofia\u00c2\u00bb de la capacidad autocorrectora de un sistema de ortogramas en ejercicio tal que cualesquiera materiales conflictivos o contradictorios respecto del tal ortograma, puedan, ahora, quedar encapsulados [\u00e2\u20ac\u00a6] de tal suerte que ante una masa cr\u00c3\u00adtica de contradicciones envueltas en la esencia del Dios terciario, un te\u00c3\u00b3logo [\u00e2\u20ac\u00a6] podr\u00c3\u00a1 sin duda \u00c2\u00abprocesar\u00c2\u00bb tales contradicciones sin necesidad ninguna de corregir sus posiciones de partida, simplemente enjaretando las anomal\u00c3\u00adas a los presupuestos logicistas del adversario como tambi\u00c3\u00a9n podr\u00c3\u00ada haberlas atribuido a las malvadas acechanzas de Satan\u00c3\u00a1s [&#8230;]. <\/span><\/p>\n<p><span>Y nos parece muy bien. Queremos decir que quien no se consuela es, seguramente, porque dispone de un sistema de ortogramas suficientemente viciado como para poder dar cuenta de toda contradicci\u00c3\u00b3n que se abra paso en el horizonte. Pero sea como sea, calcule don Desiderio que la esencia de Dios no va a dejar de ser contradictoria e inconsistente por ingeniosos que puedan ser los chistes \u00e2\u20ac\u201cpor no decir los insultos frailunos\u00e2\u20ac\u201c con los que estime oportuno aderezar su celo antidial\u00c3\u00a9ctico. Chistes a los que, todo hay que decirlo, siempre ser\u00c3\u00a1 posible dar la vuelta a\u00c3\u00b1adiendo al lenguaje objeto un nuevo estrato metaling\u00c3\u00bc\u00c3\u00adstico del modo siguiente: \u00c2\u00abdice el necio que el necio dice que el necio dice en su coraz\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u02dchay Dios\u00e2\u20ac\u2122\u00c2\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span> <\/span><\/p>\n<div>Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1\" height=\"1\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/a4d54_14696158-4458789842697828972?l=razonatea.blogspot.com\" alt=\"\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c2\u00a9 \u00c3\u008d\u00c3\u00b1igo Ongay Resumen del art\u00c3\u00adculo publicado en El Catoblepas 1 Con el art\u00c3\u00adculo titulado [\u00e2\u20ac\u00a6] \u00c2\u00abDice el necio que el necio dice en su coraz\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u02dchay Dios\u00e2\u20ac\u2122 (I)\u00c2\u00bb, publicado en el n\u00c3\u00bamero 86 de la revista El Catoblepas, don Desiderio Parrilla Mart\u00c3\u00adnez, profesor de Filosof\u00c3\u00ada de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11035","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blogs-colaboradores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11035"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11035\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}