{"id":125,"date":"2007-04-19T00:54:00","date_gmt":"2007-04-18T22:54:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-14696158.post-6274885996512391815"},"modified":"2007-05-07T05:41:02","modified_gmt":"2007-05-07T03:41:02","slug":"jesus-y-la-inminencia-del-reino","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2007\/04\/jess-y-la-inminencia-del-reino.html","title":{"rendered":"Jes\u00c3\u00bas y la inminencia del Reino"},"content":{"rendered":"<a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/bp0.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/RiajF03BDSI\/AAAAAAAAADw\/hX_x3GcjCgo\/s1600-h\/Albrecht+DuRER_1493_05sorrow.jpg\"><img  src=\"http:\/\/bp0.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/RiajF03BDSI\/AAAAAAAAADw\/hX_x3GcjCgo\/s320\/Albrecht+DuRER_1493_05sorrow.jpg\" alt=\"\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5054906952254033186\" border=\"0\" \/><\/a><br \/>\u00c2\u00a9 <a href=\"http:\/\/fernandogtoledo.wordpress.com\/\"><b >Fernando G. Toledo<\/b><\/a>    <div ><b >1<o:p><\/o:p><\/b><\/div>  <p class=\"MsoNormal\">La distancia entre el Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico y el Cristo de la fe queda denunciada en el mensaje que el visionario galileo proclam\u00c3\u00b3 con la urgencia de lo irrevocable. Es que, ya no es serio albergar demasiadas dudas a este respecto, el Jes\u00c3\u00bas de la historia fue \u00c2\u00abun jud\u00c3\u00ado fiel y nunca dej\u00c3\u00b3 de serlo\u00c2\u00bb (Aguirre, 2002). Un galileo que presenci\u00c3\u00b3 el sometimiento de Israel bajo el yugo de los romanos y por ello se convirti\u00c3\u00b3 en el consternado predicador del triunfo final de su pueblo, el elegido de Yahv\u00c3\u00a9.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >La muerte de Jes\u00c3\u00bas oblig\u00c3\u00b3 a sus seguidores, tras el desbande inicial, a reformular la creencia de que era el Mes\u00c3\u00adas dav\u00c3\u00addico liberador de Israel (cf. Lc 24:21). Por eso es que la primera comunidad judeocristiana, la <i >Urgemeinde<\/i> \u00e2\u20ac\u201cprimera Iglesia de Jerusal\u00c3\u00a9n\u00e2\u20ac\u201c, intent\u00c3\u00b3 resolver la ruina del Monte Calvario con la predicaci\u00c3\u00b3n de que su profeta <i >hab\u00c3\u00ada resucitado.<\/i> Contra lo que pudiera imaginarse, esta afirmaci\u00c3\u00b3n no era nueva ni sorprendente para la mentalidad jud\u00c3\u00ada de hace 2.000 a\u00c3\u00b1os (Crossan, 2003). As\u00c3\u00ad, la ejecuci\u00c3\u00b3n de Jes\u00c3\u00bas fue presentada como la de un siervo que se sacrifica para la salvaci\u00c3\u00b3n del pueblo de Israel, tal como estar\u00c3\u00ada previsto por las Escrituras (cf. Isa\u00c3\u00adas 40 a 55). Esa versi\u00c3\u00b3n de la resurrecci\u00c3\u00b3n ser\u00c3\u00a1 la que sostendr\u00c3\u00a1 en los albores del cristianismo Santiago, hermano de Jes\u00c3\u00bas, y sus ac\u00c3\u00b3litos (Tresguerres, 2006). \u00c2\u00abS\u00c3\u00b3lo, y no m\u00c3\u00a1s que hasta cierto punto, la iglesia original de Jerusal\u00c3\u00a9n acogi\u00c3\u00b3 por un corto espacio de tiempo las exigencias de esta \u00c3\u00a9tica <i>improrrogable<\/i>, a juzgar por el testimonio de <i>Hechos <\/i>2:44-46, 4:32-37 y 5:1-ll\u00c2\u00bb, apunta Gonzalo Puente Ojea (2000).<\/p>    <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><br \/><\/p><div ><b >2<o:p><\/o:p><\/b><\/div>  <p class=\"MsoNormal\" >Sin embargo, un personaje particular iba a trastocar para siempre el rumbo de la predicaci\u00c3\u00b3n de Jes\u00c3\u00bas, tergivers\u00c3\u00a1ndola gravemente, para que el referente hist\u00c3\u00b3rico cediera paso al Cristo m\u00c3\u00adtico. Ese personaje es Saulo de Tarso, quien primero persigui\u00c3\u00b3 a los sectarios del nazareno pero que luego desfigur\u00c3\u00b3 la pr\u00c3\u00a9dica de \u00c3\u00a9stos, influencias hel\u00c3\u00a9nicas y sem\u00c3\u00adticas mediante, proponiendo y difundiendo la escandalosa aunque eficaz idea de que Jes\u00c3\u00bas <i >era tambi\u00c3\u00a9n divino<\/i> y que <i >hab\u00c3\u00ada resucitado al tercer d\u00c3\u00ada para salvar a la humanidad entera<\/i>, no s\u00c3\u00b3lo a los jud\u00c3\u00ados (ya que s\u00c3\u00b3lo pod\u00c3\u00ada haber un Dios y para todos). <\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >En ese viraje estaba ya el germen del Jes\u00c3\u00bas-Cristo divino, cincelado en las ep\u00c3\u00adstolas del tarsiota, pero consagrado finalmente debido a un hecho fortuito: la destrucci\u00c3\u00b3n del Templo a manos de Vespasiano en el a\u00c3\u00b1o 70 DNE (Tresguerres, 2006). Dicha cat\u00c3\u00a1strofe impondr\u00c3\u00a1 al Mes\u00c3\u00adas paulino: el salto del Jes\u00c3\u00bas de la historia al Cristo de la religi\u00c3\u00b3n estaba as\u00c3\u00ad dado, y la inercia de esa acci\u00c3\u00b3n acabar\u00c3\u00ada con la composici\u00c3\u00b3n del primer evangelio: Marcos. <\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><b >3<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >El influjo de Pablo y su furiosa pr\u00c3\u00a9dica, detallada profusamente en las Ep\u00c3\u00adstolas y en los Hechos escritos por su disc\u00c3\u00adpulo Lucas, convierten al evangelio de Marcos en un singular documento de la transformaci\u00c3\u00b3n definitiva de aquel galileo que ve llegar con urgencia el Reino de Dios (para Israel) en Cristo-Dios (universal). Esa transici\u00c3\u00b3n precipita en este escrito donde la transmisi\u00c3\u00b3n oral de los dichos de Jes\u00c3\u00bas (Guijarro, 2002-2003) se mezcla con el cauce paulino, fundiendo la construcci\u00c3\u00b3n teol\u00c3\u00b3gica con las palabras diluidas del referente humano original, en una tarea que se repetir\u00c3\u00a1, como un eco magnificado, en los otros dos evangelios sin\u00c3\u00b3pticos y en el definitivamente teologizado relato de Juan.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Los evangelios son, as\u00c3\u00ad, un tanto por ciento de historia y otro tanto por ciento de teolog\u00c3\u00ada y pol\u00c3\u00adtica. La tarea entonces que ocupa a los \u00c2\u00abcazadores\u00c2\u00bb del Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico es, dado el paso de admitir la alta probabilidad de la existencia de un hombre real detr\u00c3\u00a1s de los textos, descubrir cu\u00c3\u00a1les son las palabras de Jes\u00c3\u00bas y cu\u00c3\u00a1ntas las que se les adjudica tras el ropaje de Cristo.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><\/p>  <p  class=\"MsoNormal\"><b >4<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Las palabras iniciales que Jes\u00c3\u00bas pronuncia en Marcos dejan asentadas con la suficiente claridad el car\u00c3\u00a1cter imperioso de su mensaje. Sin embargo, sobre esa limpidez pesan toneladas de cirug\u00c3\u00adas teol\u00c3\u00b3gicas y maquillajes apolog\u00c3\u00a9ticos, con los cuales el cristianismo, desde san Pablo, ha transformado el mensaje de este profeta jud\u00c3\u00ado, fiel a la ley mosaica y convencido de la inminente salvaci\u00c3\u00b3n de Israel. Jes\u00c3\u00bas parece estar gritando en su primera aparici\u00c3\u00b3n en Marcos: \u00c2\u00abSe ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios es inminente\u00c2\u00bb (Mc 1:15, y su paralelo en Mt 4:17).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >En palabras de Jos\u00c3\u00a9 Ram\u00c3\u00b3n Esquinas Algaba, la predicaci\u00c3\u00b3n del Reino \u00c2\u00abno es m\u00c3\u00a1s que Yahv\u00c3\u00a9 actuando de forma definitiva en la Historia de su pueblo Israel para llevarle la salvaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb, pues \u00c2\u00abel Reino supone la irrupci\u00c3\u00b3n del dios ternario que con su acci\u00c3\u00b3n expulsa de su territorio (\u00e2\u20ac\u00a6) al resto de los n\u00c3\u00bamenes secundarios que no le son afectos\u00c2\u00bb (Esquinas, 2006).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >Pero la escatolog\u00c3\u00ada inminente del jud\u00c3\u00ado Jes\u00c3\u00bas (Guijarro, 2002-2003) <i >choca frontalmente<\/i> con la leyenda bimilenaria de Cristo, fuente indigna de una de las religiones m\u00c3\u00a1s difundidas del planeta, y adem\u00c3\u00a1s de provocar la fractura entre juda\u00c3\u00adsmo y cristianismo (Puente Ojea, 2003), resulta una de las m\u00c3\u00a1s espinosas contradicciones que afrontan los evangelios, no s\u00c3\u00b3lo entre s\u00c3\u00ad, sino dentro de s\u00c3\u00ad. Pasar de Marcos a Juan, andando Mateo y Lucas, permite ver perderse en la bruma al Jes\u00c3\u00bas de la historia y recorrer a cambio los rasgos del Cristo construido. Esa premura y radicalidad que el predicador galileo deja o\u00c3\u00adr siguen resonando, por ejemplo, en Mc 10:21-25. All\u00c3\u00ad mismo, Jes\u00c3\u00bas da instrucciones perentorias: \u00c2\u00abuna sola cosa te falta: vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendr\u00c3\u00a1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00c3\u00adgueme. Ante estas palabras se nubl\u00c3\u00b3 su semblante y se fue triste, porque ten\u00c3\u00ada mucha hacienda. Mirando en torno de s\u00c3\u00ad, dijo Jes\u00c3\u00bas a sus disc\u00c3\u00adpulos: \u00c2\u00a1Cu\u00c3\u00a1n dif\u00c3\u00adcilmente entrar\u00c3\u00a1n los ricos en el Reino de Dios! Los disc\u00c3\u00adpulos quedaron espantados al o\u00c3\u00adr esta sentencia. Tomando entonces Jes\u00c3\u00bas de nuevo la palabra, les dijo: \u00e2\u20ac\u0153Hijos m\u00c3\u00ados, \u00c2\u00a1cu\u00c3\u00a1n dif\u00c3\u00adcil es entrar en el Reino de los cielos! Es m\u00c3\u00a1s f\u00c3\u00a1cil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios\u00e2\u20ac\u009d\u00c2\u00bb (cf. Mt 19:16-26, Lc 18:18-27).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><b >5<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >Mas la \u00c3\u00a9tica de Jes\u00c3\u00bas iba atada a una pol\u00c3\u00adtica de revuelta contra la dominaci\u00c3\u00b3n de Roma. As\u00c3\u00ad como la predicaci\u00c3\u00b3n moral involucra el respeto a su ley (cf. Mc 12:28-31 y Lev 19:18) junto con ciertas \u00c2\u00abnovedades\u00c2\u00bb (Lc 10:29-37), su car\u00c3\u00a1cter popular, como sanador y predicador, debi\u00c3\u00b3 de despertar tambi\u00c3\u00a9n un doble recelo: entre la jerarqu\u00c3\u00ada judaica (el Sanedr\u00c3\u00adn) y la administraci\u00c3\u00b3n romana. Es hist\u00c3\u00b3ricamente plausible que Jes\u00c3\u00bas fuera considerado peligroso tanto por la aristrocracia sacerdotal como por la prefectura de Roma, y eso se desprende de los mismos evangelios, incluso limpi\u00c3\u00a1ndolos de todas las teologizaciones en torno a ambos conflictos. Como explica Puente Ojea, \u00c2\u00abJes\u00c3\u00bas se opon\u00c3\u00ada resueltamente a la <i>dominaci\u00c3\u00b3n romana<\/i>. Es \u00c3\u00a9ste el punto m\u00c3\u00a1s tenazmente disimulado o falseado por Pablo y los evangelistas. Los escritores eclesi\u00c3\u00a1sticos <i>hab\u00c3\u00adan perdido contacto <\/i>con la empresa real y el pensamiento genuino del Nazareno, que se caracteriz\u00c3\u00b3 por una hostilidad radical a los paganos y ap\u00c3\u00b3statas, y a cuantos apareciesen como confabulados contra su ministerio p\u00c3\u00bablico\u00c2\u00bb (la \u00c2\u00abraza de v\u00c3\u00adboras\u00c2\u00bb contra la que clama Juan el Bautista).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >Admitido que, como explica Rafael Aguirre (2002), \u00c2\u00abla proclamaci\u00c3\u00b3n del Reino de Dios ten\u00c3\u00ada necesariamente una resonancia de cr\u00c3\u00adtica pol\u00c3\u00adtica y de denuncia de la teolog\u00c3\u00ada imperial que no pod\u00c3\u00ada dejar indiferente a los romanos\u00c2\u00bb, es razonable concluir que \u00c2\u00abla decisi\u00c3\u00b3n de crucificar a Jes\u00c3\u00bas fue tomada por el prefecto romano [Poncio Pilato], como lo indica el uso de la cruz, que era un pat\u00c3\u00adbulo romano\u00c2\u00bb. Pero bajo esa luz, tambi\u00c3\u00a9n es que deben leerse otros fragmentos evang\u00c3\u00a9licos, incluso aqu\u00c3\u00a9llos que no obstante el <i >falseo <\/i>propio de la tarea de sus te\u00c3\u00b3logos-compositores, son utilizados con frecuencia en la l\u00c3\u00adnea del Cristo de la fe y a contramano del Jes\u00c3\u00bas de la historia. Un caso ejemplar es el del episodio de la mujer gentil que pide al profeta que cure a sus hijos.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><b >6<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >Marcos (7:24-30) cuenta que en medio de su predicaci\u00c3\u00b3n, Jes\u00c3\u00bas parte a un territorio gentil, Tiro, y all\u00c3\u00ad protagoniza una escena singular. Quiz\u00c3\u00a1 en busca de descanso en su cl\u00c3\u00admax de popularidad, el predicador entra a una casa donde es reconocido por una mujer \u00c2\u00abgriega, siriofenisia de naci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb, quien le ruega que eche \u00c2\u00abfuera de su hija al demonio\u00c2\u00bb. El galileo ofrece all\u00c3\u00ad una irrefutable declaraci\u00c3\u00b3n sobre qui\u00c3\u00a9nes han de ser los destinatarios de su mensaje y los beneficiarios del Reino de Dios. \u00c2\u00abJes\u00c3\u00bas le dijo: \u00e2\u20ac\u0153Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos\u00e2\u20ac\u009d. Y respondi\u00c3\u00b3 ella, y le dijo: \u00e2\u20ac\u0153S\u00c3\u00ad, Se\u00c3\u00b1or; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos\u00e2\u20ac\u009d. Entonces le dice: \u00e2\u20ac\u0153Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija\u00e2\u20ac\u009d\u00c2\u00bb.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >Como explica claramente Puente Ojea (2000), \u00c2\u00abel sentido de toda la per\u00c3\u00adcopa es di\u00c3\u00a1fano: los <i>perros <\/i>(apodo de los <i>gentiles <\/i>en el lenguaje coloquial jud\u00c3\u00ado) no poseen <i>t\u00c3\u00adtulos propios <\/i>como destinatarios del Reino anunciado. El exorcismo en favor de la ni\u00c3\u00b1a cananea se ejecuta como una <i>concesi\u00c3\u00b3n <\/i>personal ante la insistencia y la espont\u00c3\u00a1nea fe de su madre. Los <i>hijos <\/i>son los <i>jud\u00c3\u00ados<\/i>, a quienes hay que dejar hartarse antes de ceder las migajas de su pan a los gentiles, a los que se alude con un t\u00c3\u00a9rmino relegatorio y despectivo: son los perros que \u00e2\u20ac\u0153debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos\u00e2\u20ac\u009d\u00c2\u00bb.<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" >El paralelo de este pasaje en Mateo parece anunciar el modo en que subraya Jes\u00c3\u00bas la inminencia de su mensaje. Este evangelista precede el di\u00c3\u00a1logo de la mujer con una aclaraci\u00c3\u00b3n de Jes\u00c3\u00bas: \u00c2\u00abNo soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel\u00c2\u00bb. \u00c2\u00bfPor qu\u00c3\u00a9 el Nazareno no es aqu\u00c3\u00ad consecuente con el supuesto car\u00c3\u00a1cter universal de Cristo? \u00c2\u00bfNo correspond\u00c3\u00ada, acaso, anunciar que estaba aqu\u00c3\u00ad para \u00c2\u00absalvar a todos los hombres, de todo el mundo, sin distinci\u00c3\u00b3n de razas\u00c2\u00bb? Es un incidente que, bajo su carga teol\u00c3\u00b3gico-pol\u00c3\u00adtica, desnuda la trayectoria del salto de Jes\u00c3\u00bas a Cristo universal paulino. Y por la alta probabilidad de autenticidad del episodio, junto a todos los que en los evangelios a\u00c3\u00ban dejan o\u00c3\u00adr al hombre de la historia, queda claro que \u00c2\u00abJes\u00c3\u00bas predic\u00c3\u00b3 a <i>su <\/i>pueblo la inminencia del Reino mesi\u00c3\u00a1nico, emplaz\u00c3\u00a1ndolo a una reconversi\u00c3\u00b3n radical <i>desde el coraz\u00c3\u00b3n <\/i>para vivificar el significado de la Ley y su pleno y sincero cumplimiento. Sin alterar ni una tilde de la Ley (Mt 5:17-18), ped\u00c3\u00ada la <i>inmediata entrega existencia<\/i><i >l<\/i> a Dios en humildad y obediencia.\u00c2\u00bb (Puente Ojea, 2000).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><\/p>  <p  class=\"MsoNormal\"><b >7<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Justo es decir que hay una l\u00c3\u00adnea de ex\u00c3\u00a9getas actuales (el Jesus Seminar, Crossan, incluso el mismo Aguirre) que interpretan la predicaci\u00c3\u00b3n del reino de Dios de un modo que desactiva, al menos en parte, el sentido de inminencia que se hace patente en los evangelios y que, tal como lo situ\u00c3\u00b3 Reimarus desde su mod\u00c3\u00a9lica investigaci\u00c3\u00b3n, permite entender la esperanza y la religi\u00c3\u00b3n del galileo. Aguirre opina para Jes\u00c3\u00bas el Reino de Dios \u00c2\u00abno s\u00c3\u00b3lo est\u00c3\u00a1 cercano, sino que, de alg\u00c3\u00ban modo, est\u00c3\u00a1 ya irrumpiendo en el presente\u00c2\u00bb (2002), rechazando cualquier \u00c3\u00adndole apocal\u00c3\u00adptica. De este modo Jes\u00c3\u00bas habr\u00c3\u00ada pensado la manifestaci\u00c3\u00b3n futura del Reino de Dios \u00c2\u00abcomo algo intrahist\u00c3\u00b3rico, que afectar\u00c3\u00ada de forma inmediata a Israel, y probablemente no habl\u00c3\u00b3 del fin del mundo o, como suelen decir muchos ex\u00c3\u00a9getas, de una parus\u00c3\u00ada inminente. Por eso la radicalidad moral de Jes\u00c3\u00bas no se debe a que sea una \u00c3\u00a9tica del interim, es decir unas exigencias extraordinarias s\u00c3\u00b3lo comprensibles porque se piensa que el tiempo va a ser muy corto y el mundo se acaba, sino que es la moral de la alternativa social, los valores que expresan la aceptaci\u00c3\u00b3n hist\u00c3\u00b3rica del Reinado de Dios\u00c2\u00bb (Aguirre, 1996).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\">La conclusi\u00c3\u00b3n <i >no parece <\/i>del todo acertada, en especial si uno tiene en cuenta, como reconoce el propio Aguirre, que \u00c2\u00abs\u00c3\u00ad es cierto que en la comunidad pospascual se desencaden\u00c3\u00b3 muy pronto una gran tensi\u00c3\u00b3n escatol\u00c3\u00b3gica y se apocaliptiz\u00c3\u00b3 fuertemente el mensaje de Jes\u00c3\u00bas. En esta comunidad el Reino de Dios futuro se equipar\u00c3\u00b3 con la parus\u00c3\u00ada del Se\u00c3\u00b1or y se elabor\u00c3\u00b3 toda una teolog\u00c3\u00ada sobre el hijo del Hombre futuro, ajena al pensamiento de Jes\u00c3\u00bas\u00c2\u00bb (1996). <\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Si convenimos que los seguidores del profeta galileo acomodaron en gran parte su mensaje (ya sea por modificarlo, por descontextualizarlo o por inventar dichos y hechos), no tendr\u00c3\u00adamos razones para entender por qu\u00c3\u00a9 entonces <i >persisten<\/i> en los evangelios la <i >urgencia<\/i> y el <i >apocalipsis<\/i> que favorecer\u00c3\u00a1 a Israel, tanto en las palabras de Jes\u00c3\u00bas como en las del Bautista, quien es capaz de advertir con furia: \u00c2\u00abRaza de v\u00c3\u00adboras, \u00c2\u00bfqui\u00c3\u00a9n os ha ense\u00c3\u00b1ado a huir de la ira inminente?\u00c2\u00bb. <i >Inminencia<\/i> e <i >ira<\/i>, dos palabras que en los evangelios, cuando de estos jud\u00c3\u00ados \u00c3\u00adntegros se trata, ponen la mirada claramente en el Viejo Testamento, cuando\u00c2\u00abse describe el juicio de Dios que borrar\u00c3\u00a1 definitivamente el mal de la faz de la tierra (cf. Is 13, 9; Sof 1, 14-16; Ez 7, 19, donde se asocia a la expresi\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u0153el d\u00c3\u00ada del Se\u00c3\u00b1or\u00e2\u20ac\u009d)\u00c2\u00bb, tal como puntualiza Fernando Bermejo en <i >El blog de Antonio Pi\u00c3\u00b1ero <\/i>(11 de abril de 2007).<\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><b >8<o:p><\/o:p><\/b><\/p>  <p class=\"MsoNormal\">Una vez tendida e infundida la tergiversaci\u00c3\u00b3n eclesi\u00c3\u00a1stico-evang\u00c3\u00a9lica, el mensaje de predicaci\u00c3\u00b3n inminente se ve tan acuciado por la versi\u00c3\u00b3n del Cristo resurrecto y fundador de la Iglesia, que no es extra\u00c3\u00b1o hallar que, ante el avance de los estudios sobre el Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico, la tarea teol\u00c3\u00b3gica intente imputar a cierta endeblez comprensiva de la comunidad cristiana primitiva la versi\u00c3\u00b3n del Jes\u00c3\u00bas de la inminencia. Al invertir los t\u00c3\u00a9rminos, se pretende descontextualizar las pr\u00c3\u00a9dicas del advenimiento inmediato en pos de la versi\u00c3\u00b3n \u00c2\u00abeclesi\u00c3\u00a1stica\u00c2\u00bb. Es, digamos, el t\u00c3\u00adpico salvavidas teol\u00c3\u00b3gico. Pero es un salvavidas de plomo. El \u00c2\u00abcontexto\u00c2\u00bb en que han de leerse las palabras de Jes\u00c3\u00bas sobre el Reino no es, por ejemplo, el corto espacio del ominoso relato marquiano, sino el complejo entramado textual cosido al no menos tupido telar hist\u00c3\u00b3rico que cubr\u00c3\u00ada a los redactores testamentarios, munidos de unidades transmitidas oralmente con las que hab\u00c3\u00ada que construir urgentemente un mensaje que resolviera el terrible fracaso del G\u00c3\u00b3lgota. As\u00c3\u00ad, es absurdo excepto desde la febril apolog\u00c3\u00a9tica, la distinci\u00c3\u00b3n, por ejemplo, entre \u00c2\u00abt\u00c3\u00a9rminos prof\u00c3\u00a9ticos\u00c2\u00bb y \u00c2\u00abt\u00c3\u00a9rminos reales\u00c2\u00bb de la pr\u00c3\u00a9dica. Lo que hay que distinguir es entre la mirada de Jes\u00c3\u00bas (al futuro inmediato) y la de los evangelistas (al futuro reinterpretado \u00c2\u00absalv\u00c3\u00adficamente\u00c2\u00bb). Y los evangelios, como se ha mostrado, est\u00c3\u00a1n tachonados de la visi\u00c3\u00b3n de inminencia que el galileo estaba gritando. Una cita que no tiene ambig\u00c3\u00bcedades es la de Mc 13:30-31: no va a pasar esta generaci\u00c3\u00b3n antes de la venida del Reino. Por eso el extasiado profeta no habla de \u00c2\u00absiglos\u00c2\u00bb ni \u00c2\u00abtiempo\u00c2\u00bb, ni siquiera de \u00c2\u00abgeneraciones venideras\u00c2\u00bb. No: es <i >\u00c3\u00a9sta<\/i> la generaci\u00c3\u00b3n que presenciar\u00c3\u00a1 la llegada del reino de David. Como se ha dicho, a pesar de que las cl\u00c3\u00a1usulas posteriores, dir\u00c3\u00adase \u00c2\u00abpost pascuales\u00c2\u00bb, intentan atemperar el inconfundible mensaje (Mc 13:33), sin dudas ante el espanto por la ca\u00c3\u00adda en la cruz, sin embargo se cuela el sentido original: hay que velar, el Reino viene de repente y puede encontrarlos dormidos. Como expresara Albert Schweitzer: \u00c2\u00abEn el discurso a los disc\u00c3\u00adpulos Jes\u00c3\u00bas les ha anunciado los dolores del parto del Reino naciente. En la parte descriptiva muchos puntos dejan ver, quiz\u00c3\u00a1s, las huellas de una \u00c3\u00a9poca ulterior. Pero esto no cambia en nada el car\u00c3\u00a1cter general del discurso. No se trata de se\u00c3\u00b1alarles una l\u00c3\u00adnea de conducta en lo que concierne a su actividad despu\u00c3\u00a9s de su muerte; no hay una sola palabra hist\u00c3\u00b3rica que venga a apoyar esta suposici\u00c3\u00b3n. El alba del Reino es precedida por los dolores del parto. Por lo tanto, el anuncio victorioso de la llegada inminente del Reino debe entrar en esa perspectiva. De all\u00c3\u00ad esa mezcla incomprensible de optimismo y de pesimismo. Es el mismo signo bajo el cual se reconoce toda concepci\u00c3\u00b3n del mundo, toda <i >Weltanschauung<\/i> escatol\u00c3\u00b3gica\u00c2\u00bb (Schweitzer, 1906, por la trad. 1967).<\/p><p class=\"MsoNormal\"><a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/Riar9U3BDTI\/AAAAAAAAAD4\/VPX8zJ1tMck\/s1600-h\/Caravaggio_1602_The_Crowning_with_Thorns.jpg\"><img  src=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/Riar9U3BDTI\/AAAAAAAAAD4\/VPX8zJ1tMck\/s320\/Caravaggio_1602_The_Crowning_with_Thorns.jpg\" alt=\"\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5054916701829795122\" border=\"0\" \/><\/a><br \/><\/p>  <p class=\"MsoNormal\" ><o:p> <\/o:p><\/p>    <p class=\"MsoNormal\"><span ><o:p><\/o:p><\/span><\/p><blockquote><p class=\"MsoNormal\"><span >Fuentes:<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Aguirre, Rafael. <\/b><a href=\"http:\/\/www.mercaba.org\/FICHAS\/Relat\/jes%C3%BAs_historico_a_la_luz_de_la_e.htm\">\u00c2\u00abEl Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico a la luz de la ex\u00c3\u00a9gesis reciente\u00c2\u00bb<\/a>, en <i >Iglesia Viva <\/i>N\u00c2\u00ba 210 (Valencia, 2002).<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><span >     <\/span><a href=\"http:\/\/www.iglesia.cl\/especiales\/mesbiblia2006\/articulos\/aproximacion.pdf\">\u00c2\u00abAproximaci\u00c3\u00b3n actual al Jes\u00c3\u00bas de la historia\u00c2\u00bb<\/a>, en <i>Cuadernos de Teolog\u00c3\u00ada Deusto<\/i>, n\u00c2\u00ba 5 (Bilbao, Espa\u00c3\u00b1a, 1996).<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Bermejo, Fernando.<a href=\"http:\/\/blogs.periodistadigital.com\/antoniopinero.php\/2007\/04\/11\/juan_y_jesus_predicadores_del_fin_inmine\"> <\/a><\/b><a href=\"http:\/\/blogs.periodistadigital.com\/antoniopinero.php\/2007\/04\/11\/juan_y_jesus_predicadores_del_fin_inmine\">\u00c2\u00abJuan y Jes\u00c3\u00bas, predicadores del fin inminente\u00c2\u00bb<\/a>, en <i >El blog de Antonio Pi\u00c3\u00b1ero, <\/i>abril de 2007.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Crossan, John Dominic. <\/b><i >El nacimiento del Cristianismo<\/i>. Buenos Aires, Emec\u00c3\u00a9, 2003.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Esquinas Algaba, Jos\u00c3\u00a9 Ram\u00c3\u00b3n. <\/b><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2006\/n058p10.htm\">\u00c2\u00abJes\u00c3\u00bas de Nazaret y el repudio\u00c2\u00bb<\/a>, en revista digital <i >El Catoblepas <\/i>N\u00c2\u00ba58, diciembre de 2006.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Fern\u00c3\u00a1ndez Tresguerres, Alfonso. <\/b><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2006\/n050p11.htm\">\u00c2\u00abDe Jes\u00c3\u00bas al cristianismo\u00c2\u00bb<\/a>, en revista digital <i >El Catoblepas <\/i>N\u00c2\u00ba50, abril de 2006.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Guijarro Oporto, Santiago. <\/b><i ><a href=\"http:\/\/www.jesus.teologia.upsa.es\/\">El Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico<\/a>, <\/i>curso digital de la Universidad Pontificia Salamanca (2002-2003).<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Puente Ojea, Gonzalo. <\/b><i >El mito de Cristo. <\/i>Madrid, Siglo XXI, 2000.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><span >            <\/span><i >Opus minus. <\/i>Madrid, Siglo XXI, 2003.<\/span><\/p>  <p class=\"MsoNormal\"><span ><b >Schweitzer, Albert. <\/b><i >El secreto hist\u00c3\u00b3rico de la vida de Jes\u00c3\u00bas. <\/i>Buenos Aires, Siglo XX, 1967.<\/span><\/p><p class=\"MsoNormal\"><span ><span >Toledo, Fernando G.<\/span> \u00c2\u00abCruz y ficci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb, en portal digital <span >Raz\u00c3\u00b3n Atea, <\/span>abril de 2006.<\/span><\/p><\/blockquote><span  >Ver tambi\u00c3\u00a9n: <a href=\"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2006\/04\/cruz-y-ficcin.html\">Cruz y ficci\u00c3\u00b3n<\/a>.<\/span><div class=\"blogger-post-footer\">Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c2\u00a9 Fernando G. Toledo    1  La distancia entre el Jes\u00c3\u00bas hist\u00c3\u00b3rico y el Cristo de la fe queda denunciada en el mensaje que el visionario galileo proclam\u00c3\u00b3 con la urgencia de lo irrevocable. 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