{"id":19569,"date":"2012-12-10T02:04:00","date_gmt":"2012-12-10T01:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/redatea.net\/?guid=1cb8a1290aefe979e83be8112f9c0c28"},"modified":"2012-12-10T02:04:30","modified_gmt":"2012-12-10T01:04:30","slug":"mas-fe-que-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2012\/12\/mas-fe-que-historia.html","title":{"rendered":"M\u00c3\u00a1s fe que historia"},"content":{"rendered":"<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\"><tbody><tr><td style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.wga.hu\/art\/b\/bosch\/91adorat\/01tripty.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img border=\"0\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.wga.hu\/art\/b\/bosch\/91adorat\/01tripty.jpg\" width=\"400\" \/><\/a><\/td><\/tr><tr><td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><i>La adoraci\u00c3\u00b3n de los magos, <\/i>por El Bosco.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><br \/><div class=\"MsoNormal\"><b>Juan G. Bedoya<\/b><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Publicado en El Pa\u00c3\u00ads<\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Benedicto XVI sostiene que se saben \u00c2\u00abpocas cosas\u00c2\u00bb sobre Jes\u00c3\u00bas, pero lo enlaza con el emperador Augusto como \u00e2\u20ac\u0153una conexi\u00c3\u00b3n interplanetaria\u00e2\u20ac\u009d y lo emparenta con el rey David<o:p><\/o:p><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00c2\u00abCualquiera es libre de contradecirme\u00c2\u00bb. Esta advertencia de Benedicto XVI figura en el pr\u00c3\u00b3logo del segundo tomo de su jaleada biograf\u00c3\u00ada sobre Jes\u00c3\u00bas. Conviene no olvidarla para entender el tercero y \u00c3\u00baltimo, que acaba de publicarse con el t\u00c3\u00adtulo<i> La infancia de Jes\u00c3\u00bas.<\/i> \u00c2\u00abNo he intentado escribir una cristolog\u00c3\u00ada\u00c2\u00bb, confiesa el Papa, como justific\u00c3\u00a1ndose.<o:p><\/o:p><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Efectivamente, el libro no es una biograf\u00c3\u00ada al uso, ni de lejos, sino una exhibici\u00c3\u00b3n de elaboraciones teol\u00c3\u00b3gicas, \u00c2\u00abuna cristolog\u00c3\u00ada desde arriba\u00c2\u00bb, por citar el precedente famoso de <i>El Se\u00c3\u00b1or,<\/i> de Romano Guardini, tan admirado por el Papa.<o:p><\/o:p><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">El lanzamiento del libro ha contado con una pol\u00c3\u00a9mica en torno a la presencia, o no, de un buey y un asno en el establo donde naci\u00c3\u00b3 el fundador cristiano. Tambi\u00c3\u00a9n se ha discutido la insistencia del Papa en que todo empez\u00c3\u00b3 en un pesebre de Bel\u00c3\u00a9n, adonde el matrimonio Jos\u00c3\u00a9 y Mar\u00c3\u00ada habr\u00c3\u00ada acudido para cumplir con un censo decretado por Roma. Historiadores antiguos y modernos desmienten esa tesis con toda certeza. En realidad, al Papa le importa poco el debate sobre los hechos. Partiendo de su idea de que se saben pocas cosas sobre Jes\u00c3\u00bas, a Benedicto XVI le motiva m\u00c3\u00a1s el que los hechos coincidan con profec\u00c3\u00adas de la Biblia. Si no coinciden, peor para los hechos.<o:p><\/o:p><\/span><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Benedicto XVI conoce el terreno que pisa. Por ejemplo, descarta a Nazaret como el lugar del pesebre porque le ven\u00c3\u00ada mal a profec\u00c3\u00adas que va a manejar. <\/span>Si Jes\u00c3\u00bas hubiera nacido en Nazaret, una peque\u00c3\u00b1a ciudad de Galilea antes de \u00c3\u00a9l sin ninguna celebridad, \u00c2\u00bfc\u00c3\u00b3mo casar el que descendiese de la casa de David? Tambi\u00c3\u00a9n se derrumbar\u00c3\u00ada con estr\u00c3\u00a9pito la larga genealog\u00c3\u00ada de Jos\u00c3\u00a9, el padre legal de Jes\u00c3\u00bas, que remonta hasta Ad\u00c3\u00a1n pasando por David y Salom\u00c3\u00b3n. El fundador del cristianismo, qu\u00c3\u00a9 menos que emparentarse con reyes y compararse con el emperador Augusto. Los Evangelios \u00e2\u20ac\u201ddel griego, buena noticia\u00e2\u20ac\u201d son relatos para endiosar a un fundador, como hab\u00c3\u00adan hecho antes \u00e2\u20ac\u201dy hacen despu\u00c3\u00a9s\u00e2\u20ac\u201d los escribas de otras tradiciones.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-nBsr6xR5eys\/T1rT2qtLIaI\/AAAAAAAAAWE\/GXZ2aCjENpQ\/s1600\/BENEDICTO+XVI.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img border=\"0\" height=\"323\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-nBsr6xR5eys\/T1rT2qtLIaI\/AAAAAAAAAWE\/GXZ2aCjENpQ\/s400\/BENEDICTO+XVI.jpg\" width=\"400\" \/><\/a><\/div><b><br \/><\/b><b><br \/><\/b><b>El Papa intenta mantenerse \u00c2\u00abal margen de las controversias\u00c2\u00bb<o:p><\/o:p><\/b><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Ha pensado Ratzinger en esa circunstancia cuando escribe (p\u00c3\u00a1gina 11) que \u00c2\u00abNazaret no era un lugar que hubiera recibido promesa alguna\u00c2\u00bb. Recuerda, por eso, la respuesta que un futuro disc\u00c3\u00adpulo de Jes\u00c3\u00bas, Felipe, ha dado a su compa\u00c3\u00b1ero Natanael cuando este le comunica que \u00c2\u00abaquel de quien escribieron los profetas, lo hemos encontrado: Jes\u00c3\u00bas, hijo de Jos\u00c3\u00a9, de Nazaret\u00c2\u00bb. La respuesta de Felipe es conocida, y al Papa le gusta subrayarla: \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfDe Nazaret puede salir algo bueno?\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Como si hubieran le\u00c3\u00addo esta frase del libro, dos tuiteros reflexionaban graciosamente estos d\u00c3\u00adas, en medio del bel\u00c3\u00a9n que se ha armado con las dudas sobre si hab\u00c3\u00ada, o no, bueyes y burros en el dichoso establo. \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfPara qu\u00c3\u00a9 nacer en Lepe, pudiendo ser de Bilbao?\u00c2\u00bb, dec\u00c3\u00ada uno. Contestaba otro: \u00c2\u00abSeamos universales: \u00c2\u00bfpara qu\u00c3\u00a9 ser de Idaho pudiendo nacer en California?\u00c2\u00bb. Un tercero pregunta: \u00c2\u00ab\u00c2\u00bfY d\u00c3\u00b3nde aparc\u00c3\u00b3 su mula Jos\u00c3\u00a9? \u00c2\u00bfO es que la virgen Mar\u00c3\u00ada, a punto de parir, tuvo que viajar a patita de Nazaret a Bel\u00c3\u00a9n?\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/img8.planetadelibros.com\/usuaris\/libros\/fotos\/88\/tam_1\/la-infancia-de-jesus_9788408039433.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\"><img border=\"0\" src=\"http:\/\/img8.planetadelibros.com\/usuaris\/libros\/fotos\/88\/tam_1\/la-infancia-de-jesus_9788408039433.jpg\" \/><\/a>Benedicto XVI, de civil Joseph Ratzinger, de 85 a\u00c3\u00b1os, empez\u00c3\u00b3 a escribir esta obra antes de encumbrarse en el pontificado romano, en 2005. Eso quiere decir que el primer tomo, y probablemente el segundo, son obra del te\u00c3\u00b3logo Ratzinger, a la saz\u00c3\u00b3n gran inquisidor romano. Fueron obras s\u00c3\u00b3lidas, de peso, incluso f\u00c3\u00adsicamente (447 p\u00c3\u00a1ginas el primer tomo; 396, el segundo). El que ahora se presenta (apenas 137 p\u00c3\u00a1ginas, editadas por Planeta), lo ha escrito como Papa, en medio de las imponentes parafernalias del cargo. El autor parece reconocerlo en el pr\u00c3\u00b3logo: \u00c2\u00abEspero que, a pesar de sus l\u00c3\u00admites, este peque\u00c3\u00b1o libro pueda ayudar a muchas personas en su camino hacia Jes\u00c3\u00bas y con \u00c3\u00a9l\u00c2\u00bb. Lo firma el 15 de agosto pasado, festividad de la Asunci\u00c3\u00b3n de Mar\u00c3\u00ada al cielo, en su palacio de veraneo, Castel Gandolfo, a orillas del lago Albano.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">La advertencia no ha espantado la pol\u00c3\u00a9mica. Poner en duda la presencia de un burro en la cuadra donde naci\u00c3\u00b3 el fundador de su religi\u00c3\u00b3n hubiera sido apenas noticia si saliese de la pluma de un te\u00c3\u00b3logo, por famoso que fuese. Dicho por el Papa ha suscitado mil controversias. Por eso la noticia ha armado el bel\u00c3\u00a9n. En Espa\u00c3\u00b1a existe esta expresi\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u201d\u00c2\u00a1Y se arm\u00c3\u00b3 el bel\u00c3\u00a9n!\u00e2\u20ac\u201d para definir una escandalera de este tipo, que ha desatado en las redes sociales execraciones o bromas sin cuento.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">\u00c2\u00bfQu\u00c3\u00a9 ha escrito, realmente, Benedicto XVI? Parece obligado empezar por la noche en que la Virgen dio a luz y \u00c2\u00abenvolvi\u00c3\u00b3 al ni\u00c3\u00b1o en pa\u00c3\u00b1ales\u00c2\u00bb sobre un pesebre. \u00c2\u00abPodemos imaginar sin sensibler\u00c3\u00ada con cu\u00c3\u00a1nto amor preparaba el nacimiento\u00c2\u00bb, escribe. Apenas dos p\u00c3\u00a1rrafos despu\u00c3\u00a9s aborda la escena completa. \u00c2\u00bfQui\u00c3\u00a9n m\u00c3\u00a1s hab\u00c3\u00ada en el establo? Este es el texto: \u00c2\u00abComo se ha dicho, el pesebre hace pensar en los animales, pues es all\u00c3\u00ad donde comen. En el <i>Evangelio de Lucas<\/i>no se habla en este caso de animales. Pero la meditaci\u00c3\u00b3n guiada por la fe, leyendo el Antiguo y el Nuevo Testamento relacionados entre s\u00c3\u00ad, ha colmado muy pronto esta laguna, remiti\u00c3\u00a9ndose a Isa\u00c3\u00adas 1, 3: \u00e2\u20ac\u02dcEl buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su due\u00c3\u00b1o; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><b>Sit\u00c3\u00baa el nacimiento de Jes\u00c3\u00bas en Bel\u00c3\u00a9n, y no en Nazaret, por una profec\u00c3\u00ada<o:p><\/o:p><\/b><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">San Francisco de As\u00c3\u00ads toma esa profec\u00c3\u00ada para construir en la Navidad de 1223, por primera vez en la historia de la cristiandad, una casita de paja a modo de portal y explicar a sus fieles el misterio del nacimiento de un Jes\u00c3\u00bas pobre entre los pobres. Ah\u00c3\u00ad empez\u00c3\u00b3 la tradici\u00c3\u00b3n del bel\u00c3\u00a9n, no antes. La imponente autoridad moral del franciscano, patrono de los animales y que da nombre a la gran ciudad de California, extendi\u00c3\u00b3 pronto el mito por Europa y Am\u00c3\u00a9rica. El Vaticano est\u00c3\u00a1 construyendo el suyo estos d\u00c3\u00adas, impresionante, como cada a\u00c3\u00b1o en la plaza de San Pedro. Por cierto, el Evangelio lucano no habla de animales en el establo, pero tampoco dice nada de la (se supone que indiscutible) presencia de Jos\u00c3\u00a9, el padre legal del reci\u00c3\u00a9n nacido.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">M\u00c3\u00a1s met\u00c3\u00a1foras. Dedica el Papa cuatro p\u00c3\u00a1ginas a subrayar c\u00c3\u00b3mo Jes\u00c3\u00bas, \u00c2\u00abel realmente Poderoso\u00c2\u00bb (la may\u00c3\u00bascula es suya) nace \u00c2\u00aben un pesebre, en un ambiente poco acogedor, incluso indigno\u00c2\u00bb, pero, inmediatamente, hace una pirueta que deja al lector descolocado. \u00c2\u00abEn realidad, el pesebre es una especie de altar y se convierte en una referencia a la mesa de Dios\u00c2\u00bb. Naciendo entre pastores (si aquello era un establo, \u00c2\u00abhabr\u00c3\u00ada pastores y animales\u00c2\u00bb, remacha), podr\u00c3\u00a1 remontarse a David, pastor de ovejas antes que rey, y a la profec\u00c3\u00ada de Miqueas, seg\u00c3\u00ban la cual de un pesebre de Bel\u00c3\u00a9n \u00e2\u20ac\u0153hab\u00c3\u00ada de salir el que un d\u00c3\u00ada apacentar\u00c3\u00ada al pueblo de Israel\u00e2\u20ac\u009d. Resumen papal: \u00c2\u00abJes\u00c3\u00bas es el Gran Pastor de los hombres\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Despu\u00c3\u00a9s de esa que el Papa llama \u00c2\u00abpeque\u00c3\u00b1a divagaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb, el libro vuelve al texto del Evangelio de Lucas, donde se lee: \u00c2\u00abMar\u00c3\u00ada dio a luz a su hijo primog\u00c3\u00a9nito\u00c2\u00bb, y entra en el debate sobre si la Virgen fue madre de otros hijos (y tambi\u00c3\u00a9n hijas), y si san Pablo entr\u00c3\u00b3 al trapo cuando llama a Jes\u00c3\u00bas \u00c2\u00abel primog\u00c3\u00a9nito de muchos hermanos\u00c2\u00bb. Conclusi\u00c3\u00b3n del te\u00c3\u00b3logo Ratzinger, esforzado a demostrar la virginidad de la madre: \u00c2\u00abEl primog\u00c3\u00a9nito no es necesariamente el primero de una descendencia sucesiva. La palabra \u00e2\u20ac\u0153primog\u00c3\u00a9nito\u00e2\u20ac\u009d no se refiere a una numeraci\u00c3\u00b3n sucesiva, sino que indica una cualidad teol\u00c3\u00b3gica\u00c2\u00bb. Conclusi\u00c3\u00b3n: \u00c2\u00abEn el humilde pesebre est\u00c3\u00a1 ya este esplendor c\u00c3\u00b3smico: ha venido entre nosotros el verdadero Primog\u00c3\u00a9nito del Universo\u00c2\u00bb. Vaya por Dios.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><b>Hay cientos de miles de libros sobre Cristo y 10.000 biograf\u00c3\u00adas serias<\/b><o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Sobre Jes\u00c3\u00bas hay cientos de miles de libros y en torno a 10.000 biograf\u00c3\u00adas consideradas serias. Es l\u00c3\u00b3gico si se tiene en cuenta que su nacimiento, pese a tener fecha dudosa, parte en dos la historia de una porci\u00c3\u00b3n del mundo desde que el monje Dionisio el Exiguo propuso en el siglo VI \u00e2\u20ac\u201dy el Papa impuso\u00e2\u20ac\u201d reemplazar la cronolog\u00c3\u00ada romana, que contaba los d\u00c3\u00adas a partir de la fundaci\u00c3\u00b3n de Roma, por una cronolog\u00c3\u00ada cristiana. Desde entonces, se cuentan los a\u00c3\u00b1os por un antes y despu\u00c3\u00a9s de Cristo. Ratzinger entra en el asunto para anotar lo que est\u00c3\u00a1 sobradamente constatado: la ins\u00c3\u00b3lita circunstancia de que Jes\u00c3\u00bas naci\u00c3\u00b3 antes de la era cristiana. \u00c2\u00abEvidentemente\u00c2\u00bb, escribe, \u00c2\u00abDionysius Exiguus se equivoc\u00c3\u00b3 algunos a\u00c3\u00b1os en sus c\u00c3\u00a1lculos\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">En este punto, hace afirmaciones que los historiadores niegan. Dice, por ejemplo, que Jes\u00c3\u00bas \u00c2\u00abnaci\u00c3\u00b3 en Bel\u00c3\u00a9n\u00c2\u00bb porque sus padres hab\u00c3\u00adan viajado hasta all\u00c3\u00ad para cumplir \u00c2\u00abcon un censo ordenado por los romanos\u00c2\u00bb. Frente a la tesis de que para ese censo, de haber existido, no habr\u00c3\u00ada sido necesario un viaje de cada cual a su ciudad, el Papa replica, apelando a \u00c2\u00abdiversas fuentes\u00c2\u00bb, que los interesados \u00c2\u00abdeb\u00c3\u00adan presentarse all\u00c3\u00ad donde poseyeran tierras\u00c2\u00bb. Seg\u00c3\u00ban el Papa, Jos\u00c3\u00a9, de la casa de David, dispon\u00c3\u00ada de una propiedad en la comarca de Bel\u00c3\u00a9n. El terrateniente, no hace falta decirlo, es carpintero en Nazaret y marido de Mar\u00c3\u00ada, virgen y la madre de Jes\u00c3\u00bas.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">No es verdad que hubiera revisi\u00c3\u00b3n catastral alguna en ese tiempo. El Papa parece aceptarlo cuando empieza el p\u00c3\u00a1rrafo siguiente afirmando que \u00c2\u00absiempre se podr\u00c3\u00a1 discutir sobre muchos detalles porque sigue siendo dif\u00c3\u00adcil escudri\u00c3\u00b1ar en la vida cotidiana de un organismo tan complejo y lejos de nosotros como el del Imperio romano\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">La afirmaci\u00c3\u00b3n es temeraria. La Roma de Augusto ha sido estudiada con detalle por los mejores historiadores romanos, relativamente contempor\u00c3\u00a1neos de Jes\u00c3\u00bas, como T\u00c3\u00a1cito (a\u00c3\u00b1o 50 a 120), Suetonio (hacia el 120) y Plinio el Joven (61-120), y en la modernidad por todo tipo de especialistas, entre otros el gran Ernest Renan y ahora Jes\u00c3\u00bas Pagola, que vivieron en Israel antes de ponerse a escribir. Est\u00c3\u00a1 demostrado que no hubo censo ni catastro alguno en aquel tiempo, y que cuando el fundador cristiano naci\u00c3\u00b3, el rey Herodes llevaba muerto m\u00c3\u00a1s o menos dos a\u00c3\u00b1os, lo que derrota el bulo cristiano de que el monarca jud\u00c3\u00ado, cuando se enter\u00c3\u00b3 por los Reyes Magos del nacimiento de Cristo, \u00c2\u00abmand\u00c3\u00b3 matar a todos los ni\u00c3\u00b1os de Bel\u00c3\u00a9n y su comarca de dos a\u00c3\u00b1os para abajo\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">\u00c2\u00bfPor qu\u00c3\u00a9 el Papa se aferra a la idea de que el conocido como Jes\u00c3\u00bas el nazareno naci\u00c3\u00b3 en Bel\u00c3\u00a9n? Lo explica como te\u00c3\u00b3logo, es decir, trazando \u00c2\u00abun cuadro teol\u00c3\u00b3gico\u00c2\u00bb (sic). Un supuesto (pero irreal) decreto de Augusto para registrar fiscalmente a todos sus ciudadanos habr\u00c3\u00ada cumplido la profec\u00c3\u00ada de Miqueas, seg\u00c3\u00ban la cual \u00c2\u00abel Pastor de Israel habr\u00c3\u00ada de nacer en aquella ciudad\u00c2\u00bb. Y hab\u00c3\u00ada que dar cumplimiento a otra promesa: la de que \u00c2\u00abla historia del Imperio Romano y la historia de la salvaci\u00c3\u00b3n, iniciadas por Dios en Israel, se compenetran rec\u00c3\u00adprocamente\u00c2\u00bb. As\u00c3\u00ad alcanza a emparejar la grandeza de Augusto y la grandeza de Jes\u00c3\u00bas, \u00c2\u00abuna conexi\u00c3\u00b3n interplanetaria\u00c2\u00bb, dice el Papa. Lo escribe en un espectacular palacio levantado en el coraz\u00c3\u00b3n de aquel Imperio, hoy centro neur\u00c3\u00a1lgico del imperio cristiano, que lo sustituy\u00c3\u00b3.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">La mayor\u00c3\u00ada de las biograf\u00c3\u00adas de Jes\u00c3\u00bas han sido escritas por historiadores, pero abundan las firmadas por te\u00c3\u00b3logos (en griego, personas que dicen \u00c2\u00abpalabras sobre Dios\u00c2\u00bb), o estudiosos de los incontables textos conocidos como Evangelios. Son decenas, pero la Iglesia romana, cuando se asent\u00c3\u00b3 en el poder imperial y pudo podar a placer lo que no conven\u00c3\u00ada a sus intereses, incluso con violencia, los redujo a cuatro verdaderos. Como la gente segu\u00c3\u00ada interpretando, lleg\u00c3\u00b3 el tiempo en que la autoridad eclesi\u00c3\u00a1stica prohibi\u00c3\u00b3 leer la Biblia, salvo la podada por Roma. As\u00c3\u00ad siguen sus fieles, ahora por mala costumbre.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Benedicto XVI, que antes de ser papa ejerci\u00c3\u00b3 de inquisidor, advierte ahora, generoso, que su vida de Jes\u00c3\u00bas \u00c2\u00abno es en modo alguno un acto magisterial, sino \u00c3\u00banicamente expresi\u00c3\u00b3n de b\u00c3\u00basqueda personal del rostro del Se\u00c3\u00b1or\u00c2\u00bb. Se le puede contradecir, asume. \u00c2\u00abNo he intentado escribir una cristolog\u00c3\u00ada\u00c2\u00bb. El te\u00c3\u00b3logo anuncia una vida de Jes\u00c3\u00bas, pero la escribe m\u00c3\u00a1s desde la fe que desde la raz\u00c3\u00b3n. Lo llama \u00c2\u00abtoques de fe\u00c2\u00bb. Todo ello pese a escribir tambi\u00c3\u00a9n que \u00c2\u00abno se pueden atribuir a Dios cosas absurdas o insensatas o en contraste con su creaci\u00c3\u00b3n\u00c2\u00bb.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><b>Tampoco san Pablo se cay\u00c3\u00b3 del caballo<\/b><o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Escribi\u00c3\u00b3 Renan que el te\u00c3\u00b3logo tiene como principal inter\u00c3\u00a9s el dogma. \u00e2\u20ac\u0153Un te\u00c3\u00b3logo liberal es un p\u00c3\u00a1jaro al que se le han cortado algunas plumas de las alas. Lo cre\u00c3\u00a9is due\u00c3\u00b1o de s\u00c3\u00ad mismo, hasta el momento en que trata de emprender el vuelo. Entonces ver\u00c3\u00a9is que no es completamente hijo del aire\u00e2\u20ac\u009d. Pongan aqu\u00c3\u00ad el nombre de Joseph Ratzinger.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Veamos el caso de san Pablo, antiguo fabricante de tiendas en Tarso y Ap\u00c3\u00b3stol de los Gentiles (como gustaba llamarse). Fue el aut\u00c3\u00a9ntico secretario de organizaci\u00c3\u00b3n del primer cristianismo. Sin \u00c3\u00a9l, que mand\u00c3\u00b3 hacer la romer\u00c3\u00ada \u00e2\u20ac\u201d\u00c2\u00a1A Roma, a Roma, el coraz\u00c3\u00b3n del mundo!\u00e2\u20ac\u201d, la Iglesia que conocemos, segunda en n\u00c3\u00bamero de fieles tras el islam, no habr\u00c3\u00ada dejado de ser una secta jud\u00c3\u00ada y contracultural. El mito dice que Pablo se cay\u00c3\u00b3 del caballo, deslumbrado por el mism\u00c3\u00adsimo Jes\u00c3\u00bas resucitado, cuando corr\u00c3\u00ada a Damasco a aporrear cristianos. La verdad la cuenta \u00c3\u00a9l mismo. Sencillamente, se convirti\u00c3\u00b3 por la entereza con que vio morir al primer m\u00c3\u00a1rtir cristiano, san Esteban.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Preguntaba el otro d\u00c3\u00ada Juan Jos\u00c3\u00a9 Mill\u00c3\u00a1s en la cadena <i>SER<\/i>, a prop\u00c3\u00b3sito del \u00c3\u00baltimo libro de Benedicto XVI, cu\u00c3\u00a1les ser\u00c3\u00adan las mejores biograf\u00c3\u00adas de Jes\u00c3\u00bas. Si hay una cl\u00c3\u00a1sica es la <i>Vida de Jes\u00c3\u00bas, <\/i>de Ernest Renan, de 1863. Es una referencia obligada (en Espa\u00c3\u00b1a, la \u00c3\u00baltima edici\u00c3\u00b3n es de 1995, de Edaf). Pese a que retrata al fundador cristiano como un ser excepcional (por encima de los Evangelios), su publicaci\u00c3\u00b3n caus\u00c3\u00b3 esc\u00c3\u00a1ndalo descomunal por la reacci\u00c3\u00b3n del papa P\u00c3\u00ado IX, que para entonces ya se comportaba como un psic\u00c3\u00b3pata. Despu\u00c3\u00a9s de Lutero y Voltaire, ning\u00c3\u00ban hombre ha desencadenado c\u00c3\u00b3leras m\u00c3\u00a1s furibundas entre eclesi\u00c3\u00a1sticos.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Roma crey\u00c3\u00b3 que Renan fue el responsable del deterioro de la fe cristiana en Europa, como si la jerarqu\u00c3\u00ada de esa religi\u00c3\u00b3n no hubiera tenido nada que ver en aquel derrumbe. De la obra incendiaria de P\u00c3\u00ado IX<i> (Syllabus Errorum, \u00c3\u008dndice de libros prohibidos, <\/i>Concilio Vaticano I\u00e2\u20ac\u00a6), no quedan ni cenizas.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Al Vaticano siempre le ha molestado que la gente de ciencias o de letras, y tambi\u00c3\u00a9n los historiadores sin sotana, meta las narices en la vida de su mes\u00c3\u00adas. El cristianismo romano es, en sus ra\u00c3\u00adces, un culto a la personalidad de Jes\u00c3\u00bas, hijo de Dios, el segundo componente de ese ser \u00c3\u00banico que existe simult\u00c3\u00a1neamente como tres personas distintas (la Sant\u00c3\u00adsima Trinidad, gran misterio).<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\">Jes\u00c3\u00bas no escribi\u00c3\u00b3 una l\u00c3\u00adnea y sus evangelistas (portadores de buenas noticias) no llegaron a conocerlo. Tampoco escribi\u00c3\u00b3 S\u00c3\u00b3crates, pero el ateniense tuvo como bi\u00c3\u00b3grafos a Jenofonte y a Plat\u00c3\u00b3n. As\u00c3\u00ad que lo que se sabe de Jes\u00c3\u00bas cabe en unas l\u00c3\u00adneas. Existi\u00c3\u00b3. Era de Nazaret. Fue un predicador incendiario. Suscit\u00c3\u00b3 el odio de los jefes jud\u00c3\u00ados, que lograron que el gobernador de Judea, el romano Poncio Pilato, lo condenara a muerte. Fue crucificado a las afueras de Jerusal\u00c3\u00a9n. Se dijo despu\u00c3\u00a9s que hab\u00c3\u00ada resucitado.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"MsoNormal\"><br \/><\/div><div class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Esto es lo que se sabe con certeza, incluso si no existieran los Evangelios. <\/span>El resto es leyenda, mito, teolog\u00c3\u00ada. Pongamos los Reyes Magos, de los que se ocupa con simpat\u00c3\u00ada Benedicto XVI en su \u00c3\u00baltimo libro. Ni siquiera se sabe cu\u00c3\u00a1ntos fueron. El <i>Evangelio de Mateo<\/i> dice que tres; en la Iglesia siria tuvieron una docena (reflejo de los 12 ap\u00c3\u00b3stoles y las 12 tribus de Israel), y en la copta contaron hasta 60. Seg\u00c3\u00ban el escritor Jes\u00c3\u00bas Bastante, en los dos primeros siglos solo fueron magos. Cuando la pr\u00c3\u00a1ctica de la magia le pareci\u00c3\u00b3 pecaminosa a la jerarqu\u00c3\u00ada del cristianismo romano \u00e2\u20ac\u201d\u00c2\u00a1la de brujas que mand\u00c3\u00b3 quemar!\u00e2\u20ac\u201d, pasaron a ser reyes, los Reyes Magos. Tres. Por cierto, no hubo mago negro hasta el siglo XVI, inicio de las veleidades ecum\u00c3\u00a9nicas de Roma.<o:p><\/o:p><\/div><div class=\"blogger-post-footer\">Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><a href=\"http:\/\/www.wga.hu\/art\/b\/bosch\/91adorat\/01tripty.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.wga.hu\/art\/b\/bosch\/91adorat\/01tripty.jpg\" width=\"400\"><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><i>La adoraci&oacute;n de los magos, <\/i>por El Bosco.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><\/p>\n<div><b>Juan G. Bedoya<\/b><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Publicado en El Pa&iacute;s<\/span><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/><\/span><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Benedicto XVI sostiene que se saben &laquo;pocas cosas&raquo; sobre Jes&uacute;s, pero lo enlaza con el emperador Augusto como &ldquo;una conexi&oacute;n interplanetaria&rdquo; y lo emparenta con el rey David<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\"><br \/><\/span><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">&laquo;Cualquiera es libre de contradecirme&raquo;. Esta advertencia de Benedicto XVI figura en el pr&oacute;logo del segundo tomo de su jaleada biograf&iacute;a sobre Jes&uacute;s. Conviene no olvidarla para entender el tercero y &uacute;ltimo, que acaba de publicarse con el t&iacute;tulo<i> La infancia de Jes&uacute;s.<\/i> &laquo;No he intentado escribir una cristolog&iacute;a&raquo;, confiesa el Papa, como justific&aacute;ndose.<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Efectivamente, el libro no es una biograf&iacute;a al uso, ni de lejos, sino una exhibici&oacute;n de elaboraciones teol&oacute;gicas, &laquo;una cristolog&iacute;a desde arriba&raquo;, por citar el precedente famoso de <i>El Se&ntilde;or,<\/i> de Romano Guardini, tan admirado por el Papa.<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">El lanzamiento del libro ha contado con una pol&eacute;mica en torno a la presencia, o no, de un buey y un asno en el establo donde naci&oacute; el fundador cristiano. Tambi&eacute;n se ha discutido la insistencia del Papa en que todo empez&oacute; en un pesebre de Bel&eacute;n, adonde el matrimonio Jos&eacute; y Mar&iacute;a habr&iacute;a acudido para cumplir con un censo decretado por Roma. Historiadores antiguos y modernos desmienten esa tesis con toda certeza. En realidad, al Papa le importa poco el debate sobre los hechos. Partiendo de su idea de que se saben pocas cosas sobre Jes&uacute;s, a Benedicto XVI le motiva m&aacute;s el que los hechos coincidan con profec&iacute;as de la Biblia. Si no coinciden, peor para los hechos.<\/p>\n<p><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Benedicto XVI conoce el terreno que pisa. Por ejemplo, descarta a Nazaret como el lugar del pesebre porque le ven&iacute;a mal a profec&iacute;as que va a manejar. <\/span>Si Jes&uacute;s hubiera nacido en Nazaret, una peque&ntilde;a ciudad de Galilea antes de &eacute;l sin ninguna celebridad, &iquest;c&oacute;mo casar el que descendiese de la casa de David? Tambi&eacute;n se derrumbar&iacute;a con estr&eacute;pito la larga genealog&iacute;a de Jos&eacute;, el padre legal de Jes&uacute;s, que remonta hasta Ad&aacute;n pasando por David y Salom&oacute;n. El fundador del cristianismo, qu&eacute; menos que emparentarse con reyes y compararse con el emperador Augusto. Los Evangelios &mdash;del griego, buena noticia&mdash; son relatos para endiosar a un fundador, como hab&iacute;an hecho antes &mdash;y hacen despu&eacute;s&mdash; los escribas de otras tradiciones.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-nBsr6xR5eys\/T1rT2qtLIaI\/AAAAAAAAAWE\/GXZ2aCjENpQ\/s1600\/BENEDICTO+XVI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"323\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-nBsr6xR5eys\/T1rT2qtLIaI\/AAAAAAAAAWE\/GXZ2aCjENpQ\/s400\/BENEDICTO+XVI.jpg\" width=\"400\"><\/a><\/div>\n<p><b><br \/><\/b><b><br \/><\/b><b>El Papa intenta mantenerse &laquo;al margen de las controversias&raquo;<\/p>\n<p><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Ha pensado Ratzinger en esa circunstancia cuando escribe (p&aacute;gina 11) que &laquo;Nazaret no era un lugar que hubiera recibido promesa alguna&raquo;. Recuerda, por eso, la respuesta que un futuro disc&iacute;pulo de Jes&uacute;s, Felipe, ha dado a su compa&ntilde;ero Natanael cuando este le comunica que &laquo;aquel de quien escribieron los profetas, lo hemos encontrado: Jes&uacute;s, hijo de Jos&eacute;, de Nazaret&raquo;. La respuesta de Felipe es conocida, y al Papa le gusta subrayarla: &laquo;&iquest;De Nazaret puede salir algo bueno?&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Como si hubieran le&iacute;do esta frase del libro, dos tuiteros reflexionaban graciosamente estos d&iacute;as, en medio del bel&eacute;n que se ha armado con las dudas sobre si hab&iacute;a, o no, bueyes y burros en el dichoso establo. &laquo;&iquest;Para qu&eacute; nacer en Lepe, pudiendo ser de Bilbao?&raquo;, dec&iacute;a uno. Contestaba otro: &laquo;Seamos universales: &iquest;para qu&eacute; ser de Idaho pudiendo nacer en California?&raquo;. Un tercero pregunta: &laquo;&iquest;Y d&oacute;nde aparc&oacute; su mula Jos&eacute;? &iquest;O es que la virgen Mar&iacute;a, a punto de parir, tuvo que viajar a patita de Nazaret a Bel&eacute;n?&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/img8.planetadelibros.com\/usuaris\/libros\/fotos\/88\/tam_1\/la-infancia-de-jesus_9788408039433.jpg\"><img decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/img8.planetadelibros.com\/usuaris\/libros\/fotos\/88\/tam_1\/la-infancia-de-jesus_9788408039433.jpg\"><\/a>Benedicto XVI, de civil Joseph Ratzinger, de 85 a&ntilde;os, empez&oacute; a escribir esta obra antes de encumbrarse en el pontificado romano, en 2005. Eso quiere decir que el primer tomo, y probablemente el segundo, son obra del te&oacute;logo Ratzinger, a la saz&oacute;n gran inquisidor romano. Fueron obras s&oacute;lidas, de peso, incluso f&iacute;sicamente (447 p&aacute;ginas el primer tomo; 396, el segundo). El que ahora se presenta (apenas 137 p&aacute;ginas, editadas por Planeta), lo ha escrito como Papa, en medio de las imponentes parafernalias del cargo. El autor parece reconocerlo en el pr&oacute;logo: &laquo;Espero que, a pesar de sus l&iacute;mites, este peque&ntilde;o libro pueda ayudar a muchas personas en su camino hacia Jes&uacute;s y con &eacute;l&raquo;. Lo firma el 15 de agosto pasado, festividad de la Asunci&oacute;n de Mar&iacute;a al cielo, en su palacio de veraneo, Castel Gandolfo, a orillas del lago Albano.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La advertencia no ha espantado la pol&eacute;mica. Poner en duda la presencia de un burro en la cuadra donde naci&oacute; el fundador de su religi&oacute;n hubiera sido apenas noticia si saliese de la pluma de un te&oacute;logo, por famoso que fuese. Dicho por el Papa ha suscitado mil controversias. Por eso la noticia ha armado el bel&eacute;n. En Espa&ntilde;a existe esta expresi&oacute;n &mdash;&iexcl;Y se arm&oacute; el bel&eacute;n!&mdash; para definir una escandalera de este tipo, que ha desatado en las redes sociales execraciones o bromas sin cuento.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&iquest;Qu&eacute; ha escrito, realmente, Benedicto XVI? Parece obligado empezar por la noche en que la Virgen dio a luz y &laquo;envolvi&oacute; al ni&ntilde;o en pa&ntilde;ales&raquo; sobre un pesebre. &laquo;Podemos imaginar sin sensibler&iacute;a con cu&aacute;nto amor preparaba el nacimiento&raquo;, escribe. Apenas dos p&aacute;rrafos despu&eacute;s aborda la escena completa. &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s hab&iacute;a en el establo? Este es el texto: &laquo;Como se ha dicho, el pesebre hace pensar en los animales, pues es all&iacute; donde comen. En el <i>Evangelio de Lucas<\/i>no se habla en este caso de animales. Pero la meditaci&oacute;n guiada por la fe, leyendo el Antiguo y el Nuevo Testamento relacionados entre s&iacute;, ha colmado muy pronto esta laguna, remiti&eacute;ndose a Isa&iacute;as 1, 3: &lsquo;El buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su due&ntilde;o; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Sit&uacute;a el nacimiento de Jes&uacute;s en Bel&eacute;n, y no en Nazaret, por una profec&iacute;a<\/p>\n<p><\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>San Francisco de As&iacute;s toma esa profec&iacute;a para construir en la Navidad de 1223, por primera vez en la historia de la cristiandad, una casita de paja a modo de portal y explicar a sus fieles el misterio del nacimiento de un Jes&uacute;s pobre entre los pobres. Ah&iacute; empez&oacute; la tradici&oacute;n del bel&eacute;n, no antes. La imponente autoridad moral del franciscano, patrono de los animales y que da nombre a la gran ciudad de California, extendi&oacute; pronto el mito por Europa y Am&eacute;rica. El Vaticano est&aacute; construyendo el suyo estos d&iacute;as, impresionante, como cada a&ntilde;o en la plaza de San Pedro. Por cierto, el Evangelio lucano no habla de animales en el establo, pero tampoco dice nada de la (se supone que indiscutible) presencia de Jos&eacute;, el padre legal del reci&eacute;n nacido.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>M&aacute;s met&aacute;foras. Dedica el Papa cuatro p&aacute;ginas a subrayar c&oacute;mo Jes&uacute;s, &laquo;el realmente Poderoso&raquo; (la may&uacute;scula es suya) nace &laquo;en un pesebre, en un ambiente poco acogedor, incluso indigno&raquo;, pero, inmediatamente, hace una pirueta que deja al lector descolocado. &laquo;En realidad, el pesebre es una especie de altar y se convierte en una referencia a la mesa de Dios&raquo;. Naciendo entre pastores (si aquello era un establo, &laquo;habr&iacute;a pastores y animales&raquo;, remacha), podr&aacute; remontarse a David, pastor de ovejas antes que rey, y a la profec&iacute;a de Miqueas, seg&uacute;n la cual de un pesebre de Bel&eacute;n &ldquo;hab&iacute;a de salir el que un d&iacute;a apacentar&iacute;a al pueblo de Israel&rdquo;. Resumen papal: &laquo;Jes&uacute;s es el Gran Pastor de los hombres&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Despu&eacute;s de esa que el Papa llama &laquo;peque&ntilde;a divagaci&oacute;n&raquo;, el libro vuelve al texto del Evangelio de Lucas, donde se lee: &laquo;Mar&iacute;a dio a luz a su hijo primog&eacute;nito&raquo;, y entra en el debate sobre si la Virgen fue madre de otros hijos (y tambi&eacute;n hijas), y si san Pablo entr&oacute; al trapo cuando llama a Jes&uacute;s &laquo;el primog&eacute;nito de muchos hermanos&raquo;. Conclusi&oacute;n del te&oacute;logo Ratzinger, esforzado a demostrar la virginidad de la madre: &laquo;El primog&eacute;nito no es necesariamente el primero de una descendencia sucesiva. La palabra &ldquo;primog&eacute;nito&rdquo; no se refiere a una numeraci&oacute;n sucesiva, sino que indica una cualidad teol&oacute;gica&raquo;. Conclusi&oacute;n: &laquo;En el humilde pesebre est&aacute; ya este esplendor c&oacute;smico: ha venido entre nosotros el verdadero Primog&eacute;nito del Universo&raquo;. Vaya por Dios.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Hay cientos de miles de libros sobre Cristo y 10.000 biograf&iacute;as serias<\/b><\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Sobre Jes&uacute;s hay cientos de miles de libros y en torno a 10.000 biograf&iacute;as consideradas serias. Es l&oacute;gico si se tiene en cuenta que su nacimiento, pese a tener fecha dudosa, parte en dos la historia de una porci&oacute;n del mundo desde que el monje Dionisio el Exiguo propuso en el siglo VI &mdash;y el Papa impuso&mdash; reemplazar la cronolog&iacute;a romana, que contaba los d&iacute;as a partir de la fundaci&oacute;n de Roma, por una cronolog&iacute;a cristiana. Desde entonces, se cuentan los a&ntilde;os por un antes y despu&eacute;s de Cristo. Ratzinger entra en el asunto para anotar lo que est&aacute; sobradamente constatado: la ins&oacute;lita circunstancia de que Jes&uacute;s naci&oacute; antes de la era cristiana. &laquo;Evidentemente&raquo;, escribe, &laquo;Dionysius Exiguus se equivoc&oacute; algunos a&ntilde;os en sus c&aacute;lculos&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En este punto, hace afirmaciones que los historiadores niegan. Dice, por ejemplo, que Jes&uacute;s &laquo;naci&oacute; en Bel&eacute;n&raquo; porque sus padres hab&iacute;an viajado hasta all&iacute; para cumplir &laquo;con un censo ordenado por los romanos&raquo;. Frente a la tesis de que para ese censo, de haber existido, no habr&iacute;a sido necesario un viaje de cada cual a su ciudad, el Papa replica, apelando a &laquo;diversas fuentes&raquo;, que los interesados &laquo;deb&iacute;an presentarse all&iacute; donde poseyeran tierras&raquo;. Seg&uacute;n el Papa, Jos&eacute;, de la casa de David, dispon&iacute;a de una propiedad en la comarca de Bel&eacute;n. El terrateniente, no hace falta decirlo, es carpintero en Nazaret y marido de Mar&iacute;a, virgen y la madre de Jes&uacute;s.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>No es verdad que hubiera revisi&oacute;n catastral alguna en ese tiempo. El Papa parece aceptarlo cuando empieza el p&aacute;rrafo siguiente afirmando que &laquo;siempre se podr&aacute; discutir sobre muchos detalles porque sigue siendo dif&iacute;cil escudri&ntilde;ar en la vida cotidiana de un organismo tan complejo y lejos de nosotros como el del Imperio romano&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La afirmaci&oacute;n es temeraria. La Roma de Augusto ha sido estudiada con detalle por los mejores historiadores romanos, relativamente contempor&aacute;neos de Jes&uacute;s, como T&aacute;cito (a&ntilde;o 50 a 120), Suetonio (hacia el 120) y Plinio el Joven (61-120), y en la modernidad por todo tipo de especialistas, entre otros el gran Ernest Renan y ahora Jes&uacute;s Pagola, que vivieron en Israel antes de ponerse a escribir. Est&aacute; demostrado que no hubo censo ni catastro alguno en aquel tiempo, y que cuando el fundador cristiano naci&oacute;, el rey Herodes llevaba muerto m&aacute;s o menos dos a&ntilde;os, lo que derrota el bulo cristiano de que el monarca jud&iacute;o, cuando se enter&oacute; por los Reyes Magos del nacimiento de Cristo, &laquo;mand&oacute; matar a todos los ni&ntilde;os de Bel&eacute;n y su comarca de dos a&ntilde;os para abajo&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&iquest;Por qu&eacute; el Papa se aferra a la idea de que el conocido como Jes&uacute;s el nazareno naci&oacute; en Bel&eacute;n? Lo explica como te&oacute;logo, es decir, trazando &laquo;un cuadro teol&oacute;gico&raquo; (sic). Un supuesto (pero irreal) decreto de Augusto para registrar fiscalmente a todos sus ciudadanos habr&iacute;a cumplido la profec&iacute;a de Miqueas, seg&uacute;n la cual &laquo;el Pastor de Israel habr&iacute;a de nacer en aquella ciudad&raquo;. Y hab&iacute;a que dar cumplimiento a otra promesa: la de que &laquo;la historia del Imperio Romano y la historia de la salvaci&oacute;n, iniciadas por Dios en Israel, se compenetran rec&iacute;procamente&raquo;. As&iacute; alcanza a emparejar la grandeza de Augusto y la grandeza de Jes&uacute;s, &laquo;una conexi&oacute;n interplanetaria&raquo;, dice el Papa. Lo escribe en un espectacular palacio levantado en el coraz&oacute;n de aquel Imperio, hoy centro neur&aacute;lgico del imperio cristiano, que lo sustituy&oacute;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La mayor&iacute;a de las biograf&iacute;as de Jes&uacute;s han sido escritas por historiadores, pero abundan las firmadas por te&oacute;logos (en griego, personas que dicen &laquo;palabras sobre Dios&raquo;), o estudiosos de los incontables textos conocidos como Evangelios. Son decenas, pero la Iglesia romana, cuando se asent&oacute; en el poder imperial y pudo podar a placer lo que no conven&iacute;a a sus intereses, incluso con violencia, los redujo a cuatro verdaderos. Como la gente segu&iacute;a interpretando, lleg&oacute; el tiempo en que la autoridad eclesi&aacute;stica prohibi&oacute; leer la Biblia, salvo la podada por Roma. As&iacute; siguen sus fieles, ahora por mala costumbre.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Benedicto XVI, que antes de ser papa ejerci&oacute; de inquisidor, advierte ahora, generoso, que su vida de Jes&uacute;s &laquo;no es en modo alguno un acto magisterial, sino &uacute;nicamente expresi&oacute;n de b&uacute;squeda personal del rostro del Se&ntilde;or&raquo;. Se le puede contradecir, asume. &laquo;No he intentado escribir una cristolog&iacute;a&raquo;. El te&oacute;logo anuncia una vida de Jes&uacute;s, pero la escribe m&aacute;s desde la fe que desde la raz&oacute;n. Lo llama &laquo;toques de fe&raquo;. Todo ello pese a escribir tambi&eacute;n que &laquo;no se pueden atribuir a Dios cosas absurdas o insensatas o en contraste con su creaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Tampoco san Pablo se cay&oacute; del caballo<\/b><\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Escribi&oacute; Renan que el te&oacute;logo tiene como principal inter&eacute;s el dogma. &ldquo;Un te&oacute;logo liberal es un p&aacute;jaro al que se le han cortado algunas plumas de las alas. Lo cre&eacute;is due&ntilde;o de s&iacute; mismo, hasta el momento en que trata de emprender el vuelo. Entonces ver&eacute;is que no es completamente hijo del aire&rdquo;. Pongan aqu&iacute; el nombre de Joseph Ratzinger.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Veamos el caso de san Pablo, antiguo fabricante de tiendas en Tarso y Ap&oacute;stol de los Gentiles (como gustaba llamarse). Fue el aut&eacute;ntico secretario de organizaci&oacute;n del primer cristianismo. Sin &eacute;l, que mand&oacute; hacer la romer&iacute;a &mdash;&iexcl;A Roma, a Roma, el coraz&oacute;n del mundo!&mdash;, la Iglesia que conocemos, segunda en n&uacute;mero de fieles tras el islam, no habr&iacute;a dejado de ser una secta jud&iacute;a y contracultural. El mito dice que Pablo se cay&oacute; del caballo, deslumbrado por el mism&iacute;simo Jes&uacute;s resucitado, cuando corr&iacute;a a Damasco a aporrear cristianos. La verdad la cuenta &eacute;l mismo. Sencillamente, se convirti&oacute; por la entereza con que vio morir al primer m&aacute;rtir cristiano, san Esteban.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Preguntaba el otro d&iacute;a Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s en la cadena <i>SER<\/i>, a prop&oacute;sito del &uacute;ltimo libro de Benedicto XVI, cu&aacute;les ser&iacute;an las mejores biograf&iacute;as de Jes&uacute;s. Si hay una cl&aacute;sica es la <i>Vida de Jes&uacute;s, <\/i>de Ernest Renan, de 1863. Es una referencia obligada (en Espa&ntilde;a, la &uacute;ltima edici&oacute;n es de 1995, de Edaf). Pese a que retrata al fundador cristiano como un ser excepcional (por encima de los Evangelios), su publicaci&oacute;n caus&oacute; esc&aacute;ndalo descomunal por la reacci&oacute;n del papa P&iacute;o IX, que para entonces ya se comportaba como un psic&oacute;pata. Despu&eacute;s de Lutero y Voltaire, ning&uacute;n hombre ha desencadenado c&oacute;leras m&aacute;s furibundas entre eclesi&aacute;sticos.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Roma crey&oacute; que Renan fue el responsable del deterioro de la fe cristiana en Europa, como si la jerarqu&iacute;a de esa religi&oacute;n no hubiera tenido nada que ver en aquel derrumbe. De la obra incendiaria de P&iacute;o IX<i> (Syllabus Errorum, &Iacute;ndice de libros prohibidos, <\/i>Concilio Vaticano I&hellip;), no quedan ni cenizas.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al Vaticano siempre le ha molestado que la gente de ciencias o de letras, y tambi&eacute;n los historiadores sin sotana, meta las narices en la vida de su mes&iacute;as. El cristianismo romano es, en sus ra&iacute;ces, un culto a la personalidad de Jes&uacute;s, hijo de Dios, el segundo componente de ese ser &uacute;nico que existe simult&aacute;neamente como tres personas distintas (la Sant&iacute;sima Trinidad, gran misterio).<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Jes&uacute;s no escribi&oacute; una l&iacute;nea y sus evangelistas (portadores de buenas noticias) no llegaron a conocerlo. Tampoco escribi&oacute; S&oacute;crates, pero el ateniense tuvo como bi&oacute;grafos a Jenofonte y a Plat&oacute;n. As&iacute; que lo que se sabe de Jes&uacute;s cabe en unas l&iacute;neas. Existi&oacute;. Era de Nazaret. Fue un predicador incendiario. Suscit&oacute; el odio de los jefes jud&iacute;os, que lograron que el gobernador de Judea, el romano Poncio Pilato, lo condenara a muerte. Fue crucificado a las afueras de Jerusal&eacute;n. Se dijo despu&eacute;s que hab&iacute;a resucitado.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><span lang=\"ES-TRAD\">Esto es lo que se sabe con certeza, incluso si no existieran los Evangelios. <\/span>El resto es leyenda, mito, teolog&iacute;a. Pongamos los Reyes Magos, de los que se ocupa con simpat&iacute;a Benedicto XVI en su &uacute;ltimo libro. Ni siquiera se sabe cu&aacute;ntos fueron. El <i>Evangelio de Mateo<\/i> dice que tres; en la Iglesia siria tuvieron una docena (reflejo de los 12 ap&oacute;stoles y las 12 tribus de Israel), y en la copta contaron hasta 60. Seg&uacute;n el escritor Jes&uacute;s Bastante, en los dos primeros siglos solo fueron magos. Cuando la pr&aacute;ctica de la magia le pareci&oacute; pecaminosa a la jerarqu&iacute;a del cristianismo romano &mdash;&iexcl;la de brujas que mand&oacute; quemar!&mdash;, pasaron a ser reyes, los Reyes Magos. Tres. Por cierto, no hubo mago negro hasta el siglo XVI, inicio de las veleidades ecum&eacute;nicas de Roma.<\/p>\n<\/div>\n<div>Un espacio para dudar. Ateos, agn&oacute;sticos, esc&eacute;pticos. Reflexi&oacute;n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<\/div>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,108],"tags":[],"class_list":["post-19569","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blogs-colaboradores","category-cristianismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19569"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19569\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23214,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19569\/revisions\/23214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}