{"id":1979,"date":"2008-02-26T14:42:00","date_gmt":"2008-02-26T13:42:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-14696158.post-7181474625335089271"},"modified":"2008-04-01T20:53:18","modified_gmt":"2008-04-01T18:53:18","slug":"la-idea-de-materia-desde-el-materialismo-filosofico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/razonatea.blogspot.com\/2008\/02\/la-idea-de-materia-desde-el.html","title":{"rendered":"La idea de Materia desde el materialismo filos\u00c3\u00b3fico"},"content":{"rendered":"\u00c2\u00a9 <span ><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/aut\/jpj.htm\">Javier P\u00c3\u00a9rez Jara<\/a><br \/><\/span><span ><span >Extracto del art\u00c3\u00adculo <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2004\/n023p12.htm\">El materialismo filos\u00c3\u00b3fico y los formalismos terciogen\u00c3\u00a9ricos<\/a><\/span><\/span><a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2004\/n023p12.htm\"><br \/><\/a><br \/><span >Breve an\u00c3\u00a1lisis de la idea de materia y de su desarrollo dial\u00c3\u00a9ctico hasta alcanzar la doctrina de los tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad y la idea de su inconmensurabilidad mutua<br \/><\/span><br \/>[...] la ontolog\u00c3\u00ada materialista se vertebra en torno a la idea de materia, que comienza, como es natural, con las experiencias t\u00c3\u00a9cnicas y tecnol\u00c3\u00b3gicas (una vez ya constituidas las ciencias categoriales) de los hombres (que son sujetos operatorios, no \u00c2\u00abconciencias puras\u00c2\u00bb) con cuerpos (totalidades corp\u00c3\u00b3reas -por tanto tridimensionales- con cuyas partes operan estos sujetos operatorios con operaciones de alejamiento -an\u00c3\u00a1lisis- o de acercamiento -s\u00c3\u00adntesis-). Esta tesis se encuentra en numerosos lugares, entre ellos citaremos <a href=\"http:\/\/www.filosofia.org\/mat\/mm1990a.htm\"><span >Materia <\/span><\/a>de Gustavo Bueno, que constituir\u00c3\u00a1 uno de los hilos conductores de nuestra exposici\u00c3\u00b3n:<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abLa idea de materia que se nos da en su primera determinaci\u00c3\u00b3n tecnol\u00c3\u00b3gica es la idea de materia determinada (arcilla, cobre o esta\u00c3\u00b1o, madera... arrabio). Una materia determinada precisamente por el c\u00c3\u00adrculo o sistema de operaciones que pueden transformarla y, en principio, retransformarla mediante las correspondientes operaciones inversas o c\u00c3\u00adclicas. El concepto de materia comenzar\u00c3\u00ada, seg\u00c3\u00ban esto, ante todo, como concepto de aquello que es capaz de transformarse o retransformarse; por ello, es inmediato que en este contexto tecnol\u00c3\u00b3gico, la idea de materia se nos muestra como rigurosamente correlativa al concepto de forma, a la manera como el concepto de reverso es correlativo al concepto de anverso. Algo es materia precisamente porque es materia respecto de algunas formas determinadas (el m\u00c3\u00a1rmol es materia de la columna o de la estatua).\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/><a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/www1.fao.org\/media_thumbs\/Photos\/1994\/Oct1994\/Thumbs_384\/7398.jpg\"><img  src=\"http:\/\/www1.fao.org\/media_thumbs\/Photos\/1994\/Oct1994\/Thumbs_384\/7398.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a>Ahora bien, en este primer contexto, la materia se nos presenta \u00c3\u00banicamente como lo corp\u00c3\u00b3reo, dado que son los cuerpos las totalidades efectivas con las que opera el sujeto operatorio, y, por tanto, aquellas entidades que, inicialmente, puede identificarse con el concepto de materia determinada (\u00c2\u00abmateria es aquello que es transformable dentro de un c\u00c3\u00adrculo de formas definido\u00c2\u00bb). En esta idea de materia, dos atributos esenciales (que luego se convertir\u00c3\u00a1n en trascendentales al desbordar este primer contexto de materia determinada, como comentaremos m\u00c3\u00a1s adelante), cabe distinguir: la multiplicidad <span >(partes extra partes)<\/span> y la codeterminaci\u00c3\u00b3n; dos t\u00c3\u00a9rminos relacionados entre s\u00c3\u00ad (como atributos conjugados), ya que la codeterminaci\u00c3\u00b3n hace referencia a la determinaci\u00c3\u00b3n (causal y estructural) de las partes de esa multiplicidad entre s\u00c3\u00ad, y que, por tanto, no se autodeterminan, en una reflexividad causal metaf\u00c3\u00adsica, sino que se co-determinan unas con respecto a las otras. Y esto sin pensar, por ello, que todas las partes van a estar necesariamente en relaci\u00c3\u00b3n con todas las dem\u00c3\u00a1s, pues el propio principio materialista de <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Symplok%E9\">Symplok\u00c3\u00a9 <\/a>impide semejante visi\u00c3\u00b3n; la armon\u00c3\u00ada universal es otra idea metaf\u00c3\u00adsica: la materia es, en gran parte, ca\u00c3\u00b3tica (en el sentido de una multiplicidad que se ordena y se desordena en Symplok\u00c3\u00a9, en donde hay, por tanto, desconexi\u00c3\u00b3n causal de unos cursos causales con respecto a otros, sin ning\u00c3\u00ban sentido teleol\u00c3\u00b3gico metaf\u00c3\u00adsico).<br \/><br \/>Sin embargo, si inicialmente materia hace referencia \u00c3\u00banicamente a los cuerpos (a la madera, por ejemplo), el alcance de esta idea se ir\u00c3\u00a1 ampliando progresivamente de manera dial\u00c3\u00a9ctica. Gustavo Bueno en <span >Materia <\/span>escribe:<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abEn cierto modo cabr\u00c3\u00ada decir que las acepciones o valores filos\u00c3\u00b3ficamente m\u00c3\u00a1s aceptables de la idea de materia han de esperarse despu\u00c3\u00a9s de que han sido expuestas las acepciones de referencia, concernientes a la materia determinada, en tanto puedan dibujarse, en el juego de estas acepciones, procesos de desarrollo o ampliaci\u00c3\u00b3n dial\u00c3\u00a9ctica de la idea misma de materia determinada, a la manera como las acepciones m\u00c3\u00a1s importantes, en el terreno matem\u00c3\u00a1tico, del concepto de n\u00c3\u00bamero aparecen en el momento en que pueden comenzar a tener lugar los procesos de ampliaci\u00c3\u00b3n dial\u00c3\u00a9ctica del campo de los n\u00c3\u00bameros racionales.\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/><br \/>\u00c2\u00bfY c\u00c3\u00b3mo tiene lugar esta ampliaci\u00c3\u00b3n dial\u00c3\u00a9ctica de los contenidos referenciados con el t\u00c3\u00a9rmino Materia, hasta desbordar lo corp\u00c3\u00b3reo y extenderse a otras realidades (proceso dial\u00c3\u00a9ctico que, su l\u00c3\u00admite, dig\u00c3\u00a1moslo ya, englobar\u00c3\u00a1 al propio mundo con la noci\u00c3\u00b3n de materia c\u00c3\u00b3smica -en ontolog\u00c3\u00ada especial- y desbordar\u00c3\u00a1 \u00c3\u00a9ste con la noci\u00c3\u00b3n de materia trascendental -en ontolog\u00c3\u00ada general-)? Creo que este otro texto de <span >Materia <\/span>puede ser clarificador al respecto:<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abEl hecho de la variedad de diferentes especies de materialidades determinadas suscita necesariamente la cuesti\u00c3\u00b3n de la posibilidad de su clasificaci\u00c3\u00b3n en g\u00c3\u00a9neros general\u00c3\u00adsimos. Desde luego, podr\u00c3\u00adamos ensayar un m\u00c3\u00a9todo de clasificaci\u00c3\u00b3n ascendente, inductivo. Pero \u00c2\u00bfser\u00c3\u00ada posible ensayar un m\u00c3\u00a9todo descendente, a partir de alg\u00c3\u00ban criterio o \u00c2\u00abhilo conductor\u00c2\u00bb que nos permitiera proceder de un modo \u00c2\u00abdeductivo\u00c2\u00bb y que algunos denominar\u00c3\u00adan a priori? Es evidente que, si este hilo conductor o criterio deductivo existe, deber\u00c3\u00a1 estar vinculado al contexto mismo originario de la idea de materia determinada, el contexto tecnol\u00c3\u00b3gico transformacional. Ahora bien, desde un punto de vista sint\u00c3\u00a1ctico, todo sistema tecnol\u00c3\u00b3gico comporta tres momentos o, si se quiere, sus constituyentes pueden ser estratificados en tres niveles diferentes: el nivel de los t\u00c3\u00a9rminos, el de las operaciones y el de las relaciones. Las transformaciones en cuyo \u00c3\u00a1mbito suponemos se configura la idea de materia determinada tienen siempre lugar entre t\u00c3\u00a9rminos, que se componen o dividen por operaciones, mejor o peor definidas, para dar lugar a otros t\u00c3\u00a9rminos que mantienen determinadas relaciones con los primeros. En las transformaciones de un s\u00c3\u00adlex en hacha musteriense, los t\u00c3\u00a9rminos son las lajas, ramas o huesos largos; operaciones son el desbastado y el ligado y relaciones las proporciones entre las piezas obtenidas o su disposici\u00c3\u00b3n. En las transformaciones proyectivas de una recta, son t\u00c3\u00a9rminos los segmentos determinados por puntos A, B, C y D, dados en esa recta; operaciones son los trazos de recta que partiendo de un punto 0 de proyecci\u00c3\u00b3n pasan por A, B, C, D, determinando puntos A', B', C', D', en otra recta; son relaciones las razones dobles invariantes (CA\/CB) \/ (DA\/DB) = (C'A'\/C'B') \/ (D'A'\/D'B').\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/><br \/>Como la idea de materia determinada est\u00c3\u00a1, en primer lugar, vinculada a las transformaciones de<a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/bp0.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/R_KEOHWwnuI\/AAAAAAAAApY\/TIScy0X68PE\/s1600-h\/md-200704-brain.jpg\"><img  src=\"http:\/\/bp0.blogger.com\/_Urhn0McAwyE\/R_KEOHWwnuI\/AAAAAAAAApY\/TIScy0X68PE\/s320\/md-200704-brain.jpg\" alt=\"\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5184351499084406498\" border=\"0\" \/><\/a> dicha materia corp\u00c3\u00b3rea a manos del sujeto operatorio, el criterio objetivo para determinar otros g\u00c3\u00a9neros de materia (si es que los hay), y por tanto ampliar la idea de materia a un di\u00c3\u00a1metro mayor, estar\u00c3\u00a1 vinculado a este contexto tecnol\u00c3\u00b3gico transformacional. Y es en este contexto desde el que, efectivamente, trascendemos el primigenio contexto corp\u00c3\u00b3reo y llegamos a la doctrina de los tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad (que ser\u00c3\u00a1 el contenido de la ontolog\u00c3\u00ada especial materialista). Acudamos nuevamente a <span >Materia<\/span>:<br \/><blockquote><br \/>\u00c2\u00abAhora bien: si la idea de materia determinada se va configurando en el proceso mismo de las transformaciones y \u00c3\u00a9stas comportan imprescindiblemente tres \u00c3\u00b3rdenes o g\u00c3\u00a9neros de componentes (t\u00c3\u00a9rminos, operaciones, relaciones) ser\u00c3\u00ada injustificado reducir el contenido de la idea de materia tan s\u00c3\u00b3lo a alguno de esos \u00c3\u00b3rdenes, por ejemplo, y por citar el de mayor probabilidad, el de los t\u00c3\u00a9rminos, cuya inicial naturaleza s\u00c3\u00b3lida se nos dibuja en las proximidades de la noci\u00c3\u00b3n primitiva \u00c2\u00abcosista\u00c2\u00bb de sustancia material determinada (como pueda serlo la massa o m\u00c3\u00a1za, en su sentido originario de \u00c2\u00abpan de cebada\u00c2\u00bb). \u00c2\u00bfPor qu\u00c3\u00a9 los segmentos o t\u00c3\u00a9rminos CA, CB de nuestro ejemplo proyectivo habr\u00c3\u00adan de ser, desde luego, materiales y no las relaciones CA\/CB interpuestas entre ellos? \u00c2\u00bfAcaso estas relaciones son inmateriales o espirituales? Pero otro tanto podr\u00c3\u00a1 afirmarse de las operaciones consistentes en trazar rectas, intersectarlas con terceras, &amp;c. En suma, parece obligado concluir que la materia determinada, en el contexto de las transformaciones operatorias, se nos ofrece como una realidad sint\u00c3\u00a1cticamente compleja, en la cual se entretejen momentos de, por lo menos, tres \u00c3\u00b3rdenes o g\u00c3\u00a9neros muy distintos, pero tales que todos ellos son materiales.\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/><br \/><a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/www.cienciateca.com\/simpitagorass.jpg\"><img  src=\"http:\/\/www.cienciateca.com\/simpitagorass.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a>T\u00c3\u00a9rminos (contenidos primogen\u00c3\u00a9ricos{1}), operaciones (contenidos segundogen\u00c3\u00a9ricos) y relaciones (contenidos terciogen\u00c3\u00a9ricos) no corresponden a tres esferas incomunicadas, mundos (Popper), o reinos (Simmel) \u00e2\u20ac\u201cf\u00c3\u00b3rmulas todas ellas que hipostatizan los g\u00c3\u00a9neros de materialidad, y que por tanto ser\u00c3\u00a1n vistas por nosotros como metaf\u00c3\u00adsicas\u00e2\u20ac\u201c, sino que corresponden a tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad interrelacionados entre s\u00c3\u00ad por Symplok\u00c3\u00a9, y tal que no cabe, sin caer en la metaf\u00c3\u00adsica, poner ning\u00c3\u00ban g\u00c3\u00a9nero en funci\u00c3\u00b3n de otro; o lo que es lo mismo: es ileg\u00c3\u00adtimo poner un g\u00c3\u00a9nero (o dos) como \u00c2\u00abforma\u00c2\u00bb de otro, que actuar\u00c3\u00ada de \u00c2\u00abmateria\u00c2\u00bb. Y esto sin perjuicio de que los g\u00c3\u00a9neros de materialidad tengan un orden de g\u00c3\u00a9nesis; pues el primer g\u00c3\u00a9nero de materialidad (la materia f\u00c3\u00adsica, situable en coordenadas espacio-temporales -y que por tanto englobar\u00c3\u00ada a realidades no corp\u00c3\u00b3reas, pero reales y materiales, como las ondas electromagn\u00c3\u00a9ticas y las gravitatorias- est\u00c3\u00a1 a la g\u00c3\u00a9nesis del segundo g\u00c3\u00a9nero (en efecto, no hay \u00c2\u00abconciencia\u00c2\u00bb sin sistema nervioso). Y lo mismo puede predicarse del tercer g\u00c3\u00a9nero con respecto del segundo (en efecto, no hay ideas, o relaciones \u00e2\u20ac\u201ccontenidos terciogen\u00c3\u00a9ricos\u00e2\u20ac\u201c sin un sistema nervioso que los genere mediante las operaciones; y aun dir\u00c3\u00adamos sin un sistema nervioso carente de la corteza cerebral humana, pues, como es obvio, un chimpanc\u00c3\u00a9, aun poseyendo M2, no puede generar ideas, ni relaciones, mediante sus operaciones -con palos, piedras, &amp;c.-). As\u00c3\u00ad, los pensamientos, recuerdos, sentimientos, &amp;c., provienen, en su g\u00c3\u00a9nesis, del sistema nervioso (contenido primogen\u00c3\u00a9rico), pero no se reducen a lo f\u00c3\u00adsico, sino que constituyen un nuevo g\u00c3\u00a9nero de materialidad, inconmensurable a los otros, independientemente de su g\u00c3\u00a9nesis \u00e2\u20ac\u201csobre todo cuando los contemplamos desde la materia ontol\u00c3\u00b3gico general\u00e2\u20ac\u201c. Pongamos como ejemplo: aunque no haya recuerdos sin descargas de acetilcolina en el hipocampo del sistema l\u00c3\u00admbico, &amp;c., los recuerdos \u00e2\u20ac\u201ccontenidos segundogen\u00c3\u00a9ricos\u00e2\u20ac\u201c no son \u00c2\u00abformas\u00c2\u00bb de las descargas de neurotransmisores \u00e2\u20ac\u201ccontenidos primogen\u00c3\u00a9ricos\u00e2\u20ac\u201c que est\u00c3\u00a1n en la g\u00c3\u00a9nesis; sino que la memoria es inconmensurable a las conexiones primogen\u00c3\u00a9ricas entre el sistema l\u00c3\u00admbico, la corteza cerebral, &amp;c., y sin las que, sin embargo, no podr\u00c3\u00ada existir bajo ning\u00c3\u00ban modo). Asimismo, las ideas, relaciones l\u00c3\u00b3gicas, matem\u00c3\u00a1ticas, &amp;c., no se reducen a los pensamientos subjetivos (contenidos segundogen\u00c3\u00a9ricos por tanto) de quien las forja, sino que son objetivas (mantienen conexiones reales, materiales, por encima de nuestra voluntad), sin querer con ello decir que las ideas est\u00c3\u00a9n en un cielo plat\u00c3\u00b3nico o en el entendimiento divino (lo que equivaldr\u00c3\u00ada a hipostasiar el tercer g\u00c3\u00a9nero, operaci\u00c3\u00b3n completamente impugnable precisamente desde el momento en que hablamos de g\u00c3\u00a9neros \u00e2\u20ac\u201crelacionados entre s\u00c3\u00ad por Symplok\u00c3\u00a9\u00e2\u20ac\u201c, y no de mundos, o reinos, &amp;c.).<br \/><br \/>De este modo, las figuras del eje sint\u00c3\u00a1ctico (que aqu\u00c3\u00ad hemos usado para trascender la primigenia noci\u00c3\u00b3n de materia, como materia determinada corp\u00c3\u00b3rea, y llegado a la doctrina de los tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad), se nos muestran no como tres reinos hipostatizados (el reino de los t\u00c3\u00a9rminos, el de las operaciones y el de las relaciones), sino como tres g\u00c3\u00a9neros distintos interrelacionados entre s\u00c3\u00ad por Symplok\u00c3\u00a9 y tal que no quepa poner uno en funci\u00c3\u00b3n de otro (salvo en el momento de la g\u00c3\u00a9nesis, que, como hemos dicho, no implicar\u00c3\u00ada el formalismo ontol\u00c3\u00b3gico, salvo que se caiga en la m\u00c3\u00a1s oscura confusi\u00c3\u00b3n de t\u00c3\u00a9rminos).<br \/><br \/>Ciertamente, y como se se\u00c3\u00b1ala en los <span >Ensayos materialistas<\/span>, aunque, en el l\u00c3\u00admite, los contenidos de M1 y M2 coincidan (como fruto de la inclusi\u00c3\u00b3n rec\u00c3\u00adproca entre estos g\u00c3\u00a9neros tomados como clases), entre el primer g\u00c3\u00a9nero de materialidad y el segundo s\u00c3\u00b3lo se da una igualdad extensional, pero no intensional (esto es obvio, pues M1 designa la exterioridad \u00e2\u20ac\u201crocas prec\u00c3\u00a1mbricas, r\u00c3\u00ados, fotones, &amp;c.\u00e2\u20ac\u201c, mientras que M2 designa la interioridad \u00e2\u20ac\u201csentimientos, recuerdos, proyectos, &amp;c.); y es de este desajuste dial\u00c3\u00a9ctico entre estos dos g\u00c3\u00a9neros de materialidad de los que surge M3, como un g\u00c3\u00a9nero irreductible ontol\u00c3\u00b3gicamente a los anteriores, pero dependiente de ellos (aplicado a los sectores del espacio gnoseol\u00c3\u00b3gico anteriormente tratado: no puede haber relaciones sin operaciones, que den a luz precisamente estas relaciones; ni operaciones sin t\u00c3\u00a9rminos sobre los que \u00c3\u00a9stas -las operaciones- precisamente se efect\u00c3\u00baan; lo que ello no implica, volvemos a repetir, que las relaciones sean conmensurables con las operaciones, o \u00c3\u00a9stas con los t\u00c3\u00a9rminos; ni las operaciones ni las relaciones son f\u00c3\u00adsicas, pero siguen siendo reales, materiales).<br \/><br \/>El \u00c3\u00a1mbito de la materia corp\u00c3\u00b3rea no tiene un privilegio ontol\u00c3\u00b3gico, sino gnoseol\u00c3\u00b3gico (los t\u00c3\u00a9rminos de las ciencias son corp\u00c3\u00b3reos) y epistemol\u00c3\u00b3gico (es a trav\u00c3\u00a9s del \u00c3\u00a1mbito de los cuerpos \u00e2\u20ac\u201cy no hay que olvidar nunca que el sujeto operatorio es un sujeto corp\u00c3\u00b3reo\u00e2\u20ac\u201c desde el que se efect\u00c3\u00baa no ya el <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Regressus\">regressus <\/a>a otros tipos de materialidad, sino a la propia idea de materia ontol\u00c3\u00b3gico general \u00e2\u20ac\u201cque, una vez llegada a ella en el regressus, impedir\u00c3\u00a1 precisamente que demos m\u00c3\u00a1s entidad ontol\u00c3\u00b3gica a los cuerpos que a otro tipo de materialidades ontol\u00c3\u00b3gico-especial\u00e2\u20ac\u201c).<br \/><br \/><span >La materia ontol\u00c3\u00b3gico general (M) como idea cr\u00c3\u00adtica desde la que impugnar todo mundanismo<\/span><br \/><br \/>Llegados a este punto considero oportuno, en la l\u00c3\u00adnea que lleva este art\u00c3\u00adculo de explicar a grandes trazos los fundamentos de la ontolog\u00c3\u00ada del materialismo filos\u00c3\u00b3fico, exponer, aunque brevemente, y en la medida de lo posible, las principales l\u00c3\u00adneas de la Idea de materia ontol\u00c3\u00b3gico general (o materia trascendental).<br \/><br \/>Hemos presentado un resumen acerca de c\u00c3\u00b3mo se constituye dial\u00c3\u00a9cticamente la idea de materia hasta designar con ella los contenidos del mundo (Mi = {M1\u00e2\u02c6\u00a9M2\u00e2\u02c6\u00a9M3}), y de tal modo que no quepa poner ning\u00c3\u00ban g\u00c3\u00a9nero de materialidad en funci\u00c3\u00b3n de otro (esto es, -y como hemos apuntado reiteradamente antes-, poner uno como \u00c2\u00abforma\u00c2\u00bb de otro, o de otros, que actuar\u00c3\u00adan de \u00c2\u00abmateria\u00c2\u00bb{2}). Sin embargo, el desarrollo de la idea de materia aun ha de seguir ejerci\u00c3\u00a9ndose a fin de alcanzar nuevas acepciones, fruto de pasar al l\u00c3\u00admite (y enti\u00c3\u00a9ndase que aqu\u00c3\u00ad tomamos por l\u00c3\u00admite una idea filos\u00c3\u00b3fica rigurosa que se constituye en c\u00c3\u00adrculos categoriales, genuinamente los de las matem\u00c3\u00a1ticas -Cauchy, &amp;c.-, y no \u00c2\u00abl\u00c3\u00admite\u00c2\u00bb como idea confusa y oscura \u00e2\u20ac\u201cy aun infantil\u00e2\u20ac\u201c como la expuesta en otras \u00c2\u00abfilosof\u00c3\u00adas\u00c2\u00bb, por ejemplo, la de Eugenio Tr\u00c3\u00adas en nuestros d\u00c3\u00adas) determinados procesos. Acudamos nuevamente a <span >Materia <\/span>de Gustavo Bueno para ilustrar esto:<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abPero es la oposici\u00c3\u00b3n o disociaci\u00c3\u00b3n conceptual entre materia y forma (o movimiento y materia, o fuerza y materia, o energ\u00c3\u00ada y materia) aquello que instaura la posibilidad de dos desarrollos dial\u00c3\u00a9cticos del concepto de materia determinada, dos desarrollos que se mueven en sentido contrario, el primero de ellos en la direcci\u00c3\u00b3n de un regressus que culmina, como en su l\u00c3\u00admite, en las formas puras o separadas; y el segundo, en la direcci\u00c3\u00b3n de un regressus, cuyo l\u00c3\u00admite es la idea de la materia pura, materia indeterminada o materia ontol\u00c3\u00b3gico-transcendental (por oposici\u00c3\u00b3n a la materia ontol\u00c3\u00b3gico-especial).\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/><br \/>El regressus que lleva a la idea de formas puras es un regressus dogm\u00c3\u00a1tico y metaf\u00c3\u00adsico, ya que hipostatiza las formas e ignora la propia materialidad de las formas, llegando a ideas absurdas como la de autodeterminaci\u00c3\u00b3n:{3}<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abEl concepto filos\u00c3\u00b3fico de esp\u00c3\u00adritu implicar\u00c3\u00a1 la negaci\u00c3\u00b3n de los atributos esenciales que predicamos de toda materialidad determinada: la multiplicidad y la codeterminaci\u00c3\u00b3n. La negaci\u00c3\u00b3n de la multiplicidad comporta la negaci\u00c3\u00b3n del atributo de totalidad partes extra partes, y, por ello, las sustancias inmateriales no incluir\u00c3\u00a1n la totalidad de cantidad, ni tampoco la de totalidad seg\u00c3\u00ban su perfecta raz\u00c3\u00b3n de esencia (Santo Tom\u00c3\u00a1s, Sum. Theol., I, q. 8, 2). La negaci\u00c3\u00b3n de la codeterminaci\u00c3\u00b3n conducir\u00c3\u00a1 al concepto de un tipo de entes dotados de una capacidad causal propia: la Idea de un Acto Puro, de un Ser inmaterial, que llegar\u00c3\u00a1 a ser definido, en el tomismo filos\u00c3\u00b3fico, como ser creador, plenamente autodeterminado y seg\u00c3\u00ban algunos, causa sui. La idea filos\u00c3\u00b3fica de materia no podr\u00c3\u00a1 considerarse ya como independiente de la idea de esp\u00c3\u00adritu, ni rec\u00c3\u00adprocamente. Seg\u00c3\u00ban esto, no podr\u00c3\u00a1 ser una misma la idea de materia que se postule como realidad capaz de coexistir con las realidades espirituales (o rec\u00c3\u00adprocamente) y aquella otra idea de materia que se postule como una realidad incompatible con la posibilidad misma del esp\u00c3\u00adritu (o rec\u00c3\u00adprocamente).\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, <span >Materia<\/span>.)<\/blockquote><br \/><br \/>\u00c2\u00bfY qu\u00c3\u00a9 ocurre con el desarrollo dial\u00c3\u00a9ctico que conduce a la idea de materia pura? Hay dos desarrollos posibles, a saber, el metaf\u00c3\u00adsico, y el cr\u00c3\u00adtico (que ser\u00c3\u00a1 el ejercitado por el materialismo filos\u00c3\u00b3fico).<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00abLa <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Met%E1basis\">met\u00c3\u00a1basis<\/a>{4} o paso al l\u00c3\u00admite \u00c3\u00baltimo que nos conduce a la idea de materia transcendental, como \u00ce\u00bc\u00ce\u00b5\u00cf\u201e\u00ce\u00b1\u00ce\u00b2\u00ce\u00b1\u00cf\u0192\u00ce\u00b9\u00cf\u201a \u00ce\u00b5\u00ce\u00b9\u00cf\u201a \u00ce\u00b1\u00ce\u00bb\u00ce\u00bb\u00ce\u00bf\u00cf\u201a \u00ce\u00b3\u00ce\u00b5\u00ce\u00bd\u00ce\u00bf\u00cf\u201a, tiende constantemente a llevarse a cabo de un modo dogm\u00c3\u00a1tico, es decir, de un modo seg\u00c3\u00ban el cual la materia pura o indeterminada viene a concebirse como una suerte de sustancia absoluta o primer principio unitario que, precisamente por haber reabsorbido en su infinita potencialidad todas las diferencias, puede presentarse conceptualmente como plenitud actual o multiplicidad absoluta. Que semejante proceso de constituci\u00c3\u00b3n de la idea l\u00c3\u00admite de materia absoluta pueda parecer contradictorio, no significa que el concepto de este proceso no pueda servir para reinterpretar ideas muy caracter\u00c3\u00adsticas de nuestra tradici\u00c3\u00b3n filos\u00c3\u00b3fica. En realidad \u00c3\u00a9ste ser\u00c3\u00ada el caso del monismo materialista de todos los tiempos, en la medida en que el concepto del \u00c2\u00abmaterialismo monista\u00c2\u00bb pueda utilizarse como esquema v\u00c3\u00a1lido de concepciones filos\u00c3\u00b3ficas por otra parte muy diferenciadas en cuanto a sus contenidos concretos. Habr\u00c3\u00ada, seg\u00c3\u00ban esto, alg\u00c3\u00ban fundamento para reinterpretar el \u00cf\u201e\u00ce\u00bf \u00ce\u00b1\u00cf\u20ac\u00ce\u00b5\u00ce\u00b9\u00cf\u0081\u00ce\u00bf\u00ce\u00bd de Anaximandro como una versi\u00c3\u00b3n de esta materia absoluta o multiplicidad pura tratada como unidad (Arist\u00c3\u00b3teles, <span >Physica<\/span>, \u00ce\u201c 4, 203 b 7); pero tambi\u00c3\u00a9n la unicidad del Ser ele\u00c3\u00a1tico, si en su esfera se reabsorben todas las diferencias (frag. 8, 38\/39 de Diels). Seguramente el famoso tratado <span >Della Causa, principio et Uno <\/span>(vid. cap. IV) de Giordano Bruno, es uno de los lugares en donde con mayor nitidez podr\u00c3\u00adamos apreciar los caminos sustancialistas del paso al l\u00c3\u00admite monista que identifica la potencia absoluta con el acto absoluto, la materia prima con Dios. El uso de la idea sustancializada de materia absoluta como contramodelo (en raz\u00c3\u00b3n de las contradicciones que tal idea encierra, y entre las que cabe incluir las apor\u00c3\u00adas de Zen\u00c3\u00b3n El\u00c3\u00a9ata) permitir\u00c3\u00a1 redefinir al materialismo m\u00c3\u00a1s radical precisamente como la negaci\u00c3\u00b3n del monismo de la sustancia y a la idea de materia transcendental como una multiplicidad pura que desborda cualquier determinaci\u00c3\u00b3n formal positiva, por gen\u00c3\u00a9rica que ella sea, en un proceso recurrente de negatividad.\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, <span >Materia<\/span>.)<\/blockquote><br \/><br \/>El regressus metaf\u00c3\u00adsico a la materia pura la concebir\u00c3\u00a1 como una substancia metaf\u00c3\u00adsica primordial de la que derivar\u00c3\u00a1, en su \u00c2\u00abdespliegue\u00c2\u00bb, toda la pluralidad de lo real; y es este monismo metaf\u00c3\u00adsico, precisamente, el lado opuesto a la ontolog\u00c3\u00ada del materialismo filos\u00c3\u00b3fico. Ya en los <a href=\"http:\/\/www.fgbueno.es\/med\/dig\/gb1972em.pdf\"><span >Ensayos materialistas<\/span><\/a> -que fueron escritos principalmente contra el monismo del Diamat- se escribe:<br \/><blockquote><br \/>\u00c2\u00abMaterialismo, en Ontolog\u00c3\u00ada general, es el resultado de una metodolog\u00c3\u00ada cr\u00c3\u00adtica: la cr\u00c3\u00adtica a la tesis de la unicidad del ser. La Idea ontol\u00c3\u00b3gico-general de Materia (M) la entenderemos como la Idea de la pluralidad indeterminada, infinita, en la que \u00c2\u00abno todo est\u00c3\u00a1 vinculado con todo\u00c2\u00bb (= negaci\u00c3\u00b3n de un orden o armon\u00c3\u00ada universal).\u00c2\u00bb<\/blockquote><br \/>Sin embargo, el regressus cr\u00c3\u00adtico hacia la materia pura, ni mucho menos, comportar\u00c3\u00a1 la idea de su \u00c2\u00abunidad\u00c2\u00bb. Hemos dicho que los atributos principales de la materia determinada (en cualquiera de sus g\u00c3\u00a9neros, M1, M2 o M3) son la pluralidad y la codeterminaci\u00c3\u00b3n:<br \/><br \/><blockquote>\u00c2\u00ab...la materia determinada, en el contexto de las transformaciones operatorias, se nos ofrece como una realidad sint\u00c3\u00a1cticamente compleja, en la cual se entretejen momentos de, por lo menos, tres \u00c3\u00b3rdenes o g\u00c3\u00a9neros distintos, pero tales que todos ellos son materiales. La materia determinada se nos dar\u00c3\u00a1, bien como materia determinada del primer g\u00c3\u00a9nero (por ejemplo, como una multiplicidad de corp\u00c3\u00basculos codeterminados), o bien como una materia del segundo g\u00c3\u00a9nero (una multiplicidad de operaciones interconectadas), o bien como una materia del tercer g\u00c3\u00a9nero (por ejemplo, una multiplicidad de razones dobles constituyendo un sistema).\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, <a href=\"http:\/\/www.helicon.es\/pen\/7848447.htm\"><span >Teor\u00c3\u00ada del cierre categorial,<\/span><\/a> volumen 5.)<\/blockquote><br \/><br \/><a onblur=\"try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}\" href=\"http:\/\/www.enmiazotea.net\/azotea\/wp-content\/galaxia-espiral-barrada-ngc-1300.jpg\"><img  src=\"http:\/\/www.enmiazotea.net\/azotea\/wp-content\/galaxia-espiral-barrada-ngc-1300.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a>En el regressus dial\u00c3\u00a9ctico ejercitado sobre esta materia determinada consistente en ir segregando sucesivamente todas las formas concretas ontol\u00c3\u00b3gico-especiales en un proceso recurrente de negatividad, se ir\u00c3\u00a1 perfilando, hasta alcanzar su l\u00c3\u00admite en la materia ontol\u00c3\u00b3gico general, precisamente como una multiplicidad infinita de contenidos indeterminados -desde nuestras coordenadas- que se co-determinan en Symplok\u00c3\u00a9. La multiplicidad y la codeterminaci\u00c3\u00b3n no son as\u00c3\u00ad dos formas concretas segregables en el proceso de constituci\u00c3\u00b3n de la idea de materia ontol\u00c3\u00b3gico general; sino que constituyen los dos atributos principales que vertebran la propia realidad, tanto en ontolog\u00c3\u00ada especial (materia determinada), como en ontolog\u00c3\u00ada general <a href=\"http:\/\/www.filosofia.org\/filomat\/df082.htm\">(materia trascendental u ontol\u00c3\u00b3gico general [M])<\/a>, que es el plano m\u00c3\u00a1s radical por excelencia de lo real.<br \/><br \/>Los propios atributos de multiplicidad y codeterminaci\u00c3\u00b3n, cuando son llevados al l\u00c3\u00admite en la met\u00c3\u00a1basis hasta alcanzar la idea de M, presentan a M como una multiplicidad infinita (en tanto que ninguna materialidad hay externa a ella que la co-determine, que la delimite) de contenidos (indeterminados bajo formas mundanas, ontol\u00c3\u00b3gico-especiales) que se co-determinan entre s\u00c3\u00ad (pues la autodeterminaci\u00c3\u00b3n era el atributo de las formas separadas o Acto puro, idea metaf\u00c3\u00adsica y contradictoria alcanzada al hipostasiar las formas respecto de la materia; pero no as\u00c3\u00ad de la materia pura M, idea cr\u00c3\u00adtica que rechaza de plano la idea de causa sui) en Symplok\u00c3\u00a9 (pues, como dijimos antes, la materia, tanto en su contexto ontol\u00c3\u00b3gico-especial, como en su contexto ontol\u00c3\u00b3gico-general, no constituye una multiplicidad de contenidos en \u00c2\u00abarmon\u00c3\u00ada universal\u00c2\u00bb, en los que todos estuviesen conectados con todos, al modo del monismo hegeliano, sino que en el propio proceso de co-determinaci\u00c3\u00b3n de unos contenidos respecto de otros, aparece el momento de la desconexi\u00c3\u00b3n de unos cauces causales y estructurales respecto de otros, y por tanto la negaci\u00c3\u00b3n del postulado holista \u00c2\u00abtodo est\u00c3\u00a1 conectado con todo\u00c2\u00bb).<br \/><br \/>Un \u00c3\u00baltimo y breve apunte m\u00c3\u00a1s sobre este asunto: si tomamos la materia ontol\u00c3\u00b3gico general (M) como materia prima,{5} el mundo (Mi) pasar\u00c3\u00ada a jugar el papel de formas universales, en tanto que las formas son ellas mismas materiales (as\u00c3\u00ad, pues, la Idea de Materia en el materialismo filos\u00c3\u00b3fico no puede estar m\u00c3\u00a1s alejada de la idea metaf\u00c3\u00adsica de una substancia monista que se autodetermina).<br \/><br \/><span ><span ><\/span><\/span><blockquote><span ><span >Notas:<\/span><br \/><\/span><p class=\"nt\" id=\"kn01\"><span >{1} Ahora bien, ni t\u00c3\u00a9rminos, ni operaciones ni relaciones \u00e2\u20ac\u201cfiguras del eje sint\u00c3\u00a1ctico del espacio gnoseol\u00c3\u00b3gico que aqu\u00c3\u00ad han sido usadas de modo ilustrativo para ampliar la idea de materia m\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 de lo corp\u00c3\u00b3reo\u00e2\u20ac\u201c agotan los contenidos de los tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad. <\/span><\/p> <p class=\"nt\" id=\"kn02\"><span >{2} Son harto conocidos los formalismos que se pueden trazar; pongamos por caso el materialismo corporeista [M<sub>i<\/sub> = M<sub>1<\/sub>] (que reducir\u00c3\u00ada los contenidos segundogen\u00c3\u00a9ricos a \u00c2\u00abepifen\u00c3\u00b3menos\u00c2\u00bb segregados de la materia corp\u00c3\u00b3rea [M<sub>2<\/sub> <\/span><span   >\u00c3\u0152<\/span><span > M<sub>1<\/sub>]; el psicologismo, que reducir\u00c3\u00ada los contenidos terciogen\u00c3\u00a9ricos a meros contenidos psicol\u00c3\u00b3gicos [M<sub>3<\/sub> <\/span><span   >\u00c3\u0152<\/span><span > M<sub>2<\/sub>]; el esencialismo [M<sub>i<\/sub> = M<sub>3<\/sub>], &amp;c. <\/span><\/p> <p class=\"nt\" id=\"kn03\"><span >{3} La autodeterminaci\u00c3\u00b3n se vertebra bajo la idea de <i>causa sui<\/i>, y el materialismo filos\u00c3\u00b3fico rechaza plenamente esta construcci\u00c3\u00b3n: \u00c2\u00abCausa de s\u00c3\u00ad mismo\u00c2\u00bb: condici\u00c3\u00b3n de una causa en virtud de la cual su sustancia consistiese en ser efecto de su propia causalidad. Esto har\u00c3\u00ada que la <i>causa sui<\/i>con la idea de causalidad circular (A \u00e2\u2020\u2019 B \u00e2\u2020\u2019 C \u00e2\u2020\u2019 C... \u00e2\u2020\u2019 A) porque en el c\u00c3\u00adrculo causal el primer eslab\u00c3\u00b3n y el \u00c3\u00baltimo no son el <i>mismo<\/i> sustancialmente <i>(autos)<\/i> sino s\u00c3\u00b3lo esencialmente <i>(isos)<\/i>\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, <i>El mito de la cultura<\/i>).<\/span>  <\/p> <p class=\"nt\" id=\"kn04\"><span >{4} \u00c2\u00abFigura o estrategia, en la l\u00c3\u00adnea del <i>progressus,<\/i> de la dial\u00c3\u00a9ctica procesual divergente. En la met\u00c3\u00a1basis, el desarrollo de identidad (seg\u00c3\u00ban su ley propia) conduce a una configuraci\u00c3\u00b3n que se encuentra \u00c2\u00abm\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 de la serie\u00c2\u00bb <i>(met\u00c3\u00a1basis eis allos genos)<\/i> y que, aunque no es contradictoria en s\u00c3\u00ad misma, implica la resoluci\u00c3\u00b3n del proceso por \u00c2\u00abacabamiento\u00c2\u00bb (la continuaci\u00c3\u00b3n indefinida del proceso de <i>lo mismo<\/i> ser\u00c3\u00ada incompatible con este l\u00c3\u00admite).<br \/><span >Modelo I.1.<\/span> La serie decreciente de elipses, seg\u00c3\u00ban su distancia focal, lleva por met\u00c3\u00a1basis a la circunferencia, porque se hace incompatible con la prosecuci\u00c3\u00b3n del proceso (lo \u00c2\u00abmismo\u00c2\u00bb \u00e2\u20ac\u201clas elipses\u00e2\u20ac\u201c se hacen <i>otro<\/i> \u00e2\u20ac\u201ccircunferencia\u00e2\u20ac\u201c).<br \/><span >Modelo I.2.<\/span> La serie de circunferencias cuyos centros van desplaz\u00c3\u00a1ndose a lo largo de la recta que contiene al radio perpendicular a una tangente se resuelve, por met\u00c3\u00a1basis, en la recta-tangente (\u00c2\u00abotro g\u00c3\u00a9nero\u00c2\u00bb de la curva).<br \/><span >Modelo I.3.<\/span> El argumento de la dicotom\u00c3\u00ada (el atleta en el estadio) conducir\u00c3\u00ada, por met\u00c3\u00a1basis, al reposo.<br \/><span >Modelo I.4. <\/span>Situaciones muy n\u00c3\u00adtidas las encontramos en el campo de la evoluci\u00c3\u00b3n de los organismos. Tomemos, como \u00c2\u00abesquema de identidad\u00c2\u00bb, el constituido por una especie mendeliana (un esquema definible por la recurrencia o re-producci\u00c3\u00b3n de sus individuos seg\u00c3\u00ban una estructura propia). Una especie A va despleg\u00c3\u00a1ndose en subespecies B, C, D, E, F (que son, entre s\u00c3\u00ad, por tanto, coespecies: [A, B], [A, C], [A, D]... [B, C]...). Las coespecies mantienen el esquema de identidad. Pero al llegar a un determinado punto cr\u00c3\u00adtico resultar\u00c3\u00a1 que dos subespecies dadas (pongamos [B, G]) dejar\u00c3\u00a1n de ser coespecies, si en ellas hemos llegado a \u00c2\u00abotro g\u00c3\u00a9nero\u00c2\u00bb; ser\u00c3\u00a1n ya especies distintas, no coespecies, y no podremos escribir [B,G]. Advertiremos que no se trata s\u00c3\u00b3lo de un caso de no transitividad de las relaciones de semejanza, pues las coespecies no solamente est\u00c3\u00a1n relacionadas isol\u00c3\u00b3gicamente, sino sinal\u00c3\u00b3gicamente (por las relaciones de reproducci\u00c3\u00b3n); lo que se ha interrumpido son las relaciones sinal\u00c3\u00b3gicas (podr\u00c3\u00adamos poner, por ejemplo, el desarrollo de la salamandra californiana, en Satina; el desarrollo de las variedades de pinzones, &amp;c.)\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, \u00c2\u00abSobre la Idea de Dial\u00c3\u00a9ctica y sus figuras\u00c2\u00bb (<i>El Basilisco<\/i>, 2\u00c2\u00aa \u00c3\u00a9poca, n\u00c2\u00ba 19, p\u00c3\u00a1gs. 41-50.) <\/span><\/p> <p class=\"nt\" id=\"kn05\"><span >{5} Sin embargo, y tal como se refleja en <a href=\"http:\/\/www.filosofia.org\/mat\/mm1990a.htm\" onclick=\"window.open(this.href); return false\"><b><i>Materia,<\/i><\/b><\/a> la idea de materia prima aristot\u00c3\u00a9lica guarda varias diferencias notables con la materia ontol\u00c3\u00b3gico general del materialismo filos\u00c3\u00b3fico (aunque guarden puntos \u00e2\u20ac\u201c<i>cr\u00c3\u00adticos<\/i>\u00e2\u20ac\u201c en com\u00c3\u00ban), ya que la materia prima aristot\u00c3\u00a9lica, en caso de que se aplicase a los cuerpos celestes, y no s\u00c3\u00b3lo a los sublunares, no se aplicar\u00c3\u00ada al Acto puro: \u00c2\u00abDesde este punto de vista, acaso no parezca excesivo ver en el concepto aristot\u00c3\u00a9lico de <i>materia prima<\/i><i>omnitudo rerum<\/i>\u00c2\u00bb (Gustavo Bueno, <i>Materia.<\/i>)<\/span><\/p><\/blockquote><p class=\"nt\" id=\"kn05\"><span ><\/span><\/p><div class=\"blogger-post-footer\">Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c2\u00a9 Javier P\u00c3\u00a9rez JaraExtracto del art\u00c3\u00adculo El materialismo filos\u00c3\u00b3fico y los formalismos terciogen\u00c3\u00a9ricosBreve an\u00c3\u00a1lisis de la idea de materia y de su desarrollo dial\u00c3\u00a9ctico hasta alcanzar la doctrina de los tres g\u00c3\u00a9neros de materialidad y la idea de &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-1979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1979"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1979\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}