{"id":20989,"date":"2013-05-14T18:30:00","date_gmt":"2013-05-14T17:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/redatea.net\/?guid=73c84d0d7e98685dd4e5d910e701ac66"},"modified":"2014-02-13T10:29:29","modified_gmt":"2014-02-13T09:29:29","slug":"historia-y-leyenda-en-los-origenes-del-islam-1","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/abordodelottoneurath.blogspot.com\/2013\/05\/historia-y-leyenda-en-los-origenes-del.html","title":{"rendered":"Historia y leyenda en los or\u00c3\u00adgenes del islam (1)"},"content":{"rendered":"Esta es la <a href=\"http:\/\/mappingignorance.org\/2013\/05\/13\/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-i\/\" >primera parte de una serie<\/a> que estoy escribiendo para <i><a href=\"http:\/\/mappingignorance.org\/2013\/05\/13\/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-i\/\" >Mapping Ignorance<\/a><\/i>.<br \/><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-JwRU-UCq1pw\/UZEkeVJl9BI\/AAAAAAAAFO8\/-84B3ID90HA\/s1600\/quran.png\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img border=\"0\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-JwRU-UCq1pw\/UZEkeVJl9BI\/AAAAAAAAFO8\/-84B3ID90HA\/s400\/quran.png\" height=\"222\" width=\"400\" \/><\/a><\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\"><br \/><\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">Desde la primera mitad del siglo XIX, los fil\u00c3\u00b3logos e historiadores han examinado profundamente los datos que poseemos sobre los or\u00c3\u00adgenes del juda\u00c3\u00adsmo y el cristianismo, en particular estudiando los textos b\u00c3\u00adblicos con los mismos m\u00c3\u00a9todos que se aplican a cualquier otro documento antiguo. Pese a que esta investigaci\u00c3\u00b3n cosech\u00c3\u00b3 grandes resistencias por parte de ambas religiones y de las capas m\u00c3\u00a1s conservadoras de la sociedad occidental, hoy en d\u00c3\u00ada es un lugar com\u00c3\u00ban (salvo, si acaso, para unas pocas sectas protestantes y jud\u00c3\u00adas, atrapadas en el dogma de la \"inerrancia\") asumir que la Biblia es una obra compuesta por seres humanos falibles y nada desinteresados, en general mucho tiempo despu\u00c3\u00a9s de los acontecimientos narrados en cada texto (p.ej., varios siglos en el caso del Pentateuco, y entre cuatro y ocho d\u00c3\u00a9cadas en el caso del Nuevo Testamento). Contradicciones, mezclas de autores diferentes en el mismo texto, falsificaciones, o la mera recolecci\u00c3\u00b3n de viejas mitolog\u00c3\u00adas, todo ello es parte del conocimiento filol\u00c3\u00b3gico establecido actualmente sobre la Biblia, con independencia del significado religioso y moral que cada uno quiera darle a esa obra fundamental.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">En cambio, en el caso del islam la situaci\u00c3\u00b3n es completamente distinta, y ello por dos razones que pueden parecer contrarias. Por una parte, la resistencia a tomar el Cor\u00c3\u00a1n como un objeto de estudio cient\u00c3\u00adfico ha sido y es mucho mayor en las sociedades en las que esta religi\u00c3\u00b3n es dominante. P.ej., la persecuci\u00c3\u00b3n al fil\u00c3\u00b3logo Nasr Abu Zayd en Egipto, o el hecho de que los acad\u00c3\u00a9micos musulmanes (o exmusulmanes, como Ibn Warraq) se vean obligados a escribir bajo un seud\u00c3\u00b3nimo cuando expresan opiniones cr\u00c3\u00adticas sobre la interpretaci\u00c3\u00b3n literal de las escrituras isl\u00c3\u00a1micas, son una prueba de lo dif\u00c3\u00adcil que es a\u00c3\u00ban hacer avanzar la investigaci\u00c3\u00b3n cient\u00c3\u00adfica sobre el Cor\u00c3\u00a1n, no s\u00c3\u00b3lo en los pa\u00c3\u00adses musulmanes, sino tambi\u00c3\u00a9n en el resto del mundo. Pero, por otra parte, existe la creencia tradicional de que, al contrario que en el caso de los Evangelios, escritos al menos una o dos generaciones tras la muerte de Jesucristo, el islam naci\u00c3\u00b3 \"bajo la plena luz de la historia\" (para usar la famosa frase del fil\u00c3\u00b3logo franc\u00c3\u00a9s Ernest Renan, de mediados del XIX): \u00c2\u00bfno tenemos, al fin y al cabo, un registro casi diario de la vida de Mahoma, y de las circunstancias bajo las que las suras fueron transcritas, recopiladas y diseminadas por el mundo isl\u00c3\u00a1mico en las siguientes d\u00c3\u00a9cadas? Este conocimiento fue transmitido oralmente (o eso dice la tradici\u00c3\u00b3n) mediante los llamados hadizs: dichos acerca del Profeta, recogiendo sus palabras o hechos, y supuestamente certificados por una cadena (isnad) de transmisores a partir de un testigo original.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">A pesar de esta aparente confianza hist\u00c3\u00b3rica, la investigaci\u00c3\u00b3n cient\u00c3\u00adfica contempor\u00c3\u00a1nea sobre los or\u00c3\u00adgenes del islam est\u00c3\u00a1 empezando, por as\u00c3\u00ad decir, a \"apagar la luz de la historia\" a la que se refer\u00c3\u00ada Renan. Empecemos recordando algunas fechas clave. Se supone que el profeta Mahoma naci\u00c3\u00b3 en la Meca (Arabia) hacia el 570 DC; el arc\u00c3\u00a1ngel Gabriel habr\u00c3\u00ada empezado a aparec\u00c3\u00a9rsele hacia el 610, transmiti\u00c3\u00a9ndole los versos del Cor\u00c3\u00a1n bajo la forma de una \"recitaci\u00c3\u00b3n\" (eso es lo que significa la palabra \"cor\u00c3\u00a1n\"), desde esa fecha hasta pr\u00c3\u00a1cticamente la muerte de Mahoma, se supone que hacia el 632, poco despu\u00c3\u00a9s de haber recobrado la ciudad de la Meca tras su exilio forzoso (h\u00c3\u00a9gira) a Medina diez a\u00c3\u00b1os antes, en 622, a\u00c3\u00b1o que los musulmanes toman como inicio de su calendario. En lo que es probablemente el episodio de conquista m\u00c3\u00a1s espectacular de la historia (s\u00c3\u00b3lo comparable a los de Alejandro Magno en la antig\u00c3\u00bcedad, y a la conquista castellana de Am\u00c3\u00a9rica), los seguidores de Mahoma tomaron en los treinta a\u00c3\u00b1os siguientes (la \u00c3\u00a9poca del llamado \"Califato Ortodoxo\", en la que los Califas eran familiares o conocidos directos de Mahoma) casi todo el Cercano Oriente desde Libia hasta la frontera de la India, excepto Anatolia. Y en las siguientes cinco d\u00c3\u00a9cadas (el tiempo del Califato Omeya) el resto del norte de \u00c3\u0081frica, la pen\u00c3\u00adnsula Ib\u00c3\u00a9rica y gran parte del Asia Central.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">El caso es que, de modo similar a como la inflaci\u00c3\u00b3n cosmol\u00c3\u00b3gica del universo parece haber borrado casi todas las trazas de lo que sucedi\u00c3\u00b3 antes que ella, haciendo la geometr\u00c3\u00ada del espacio y del tiempo igual de plana en todos sitios, la expansi\u00c3\u00b3n inflacionaria del islam durante sus dos primeros siglos produjo al final una visi\u00c3\u00b3n de su propia historia que tampoco dej\u00c3\u00b3 casi ning\u00c3\u00ban resto con el que contrastar su propio pedigr\u00c3\u00ad. Y las pocas cosas que nos han quedado son ciertamente sorprendentes. Veamos en primer lugar lo que las fuentes cristianas contempor\u00c3\u00a1neas dicen sobre el tema, y en las pr\u00c3\u00b3ximas entregas veremos lo que dicen las fuentes \u00c3\u00a1rabes y lo que puede inferirse del propio texto del Cor\u00c3\u00a1n.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">1) La primera referencia escrita a un \"profeta \u00c3\u00a1rabe\" que puede ser considerada, con cierta probabilidad, como refiri\u00c3\u00a9ndose a Mahoma es ciertamente casi contempor\u00c3\u00a1nea con \u00c3\u00a9l. Se trata de un libro titulado <i>Doctrina Jacobi<\/i>, escrito en Palestina por un monje entre los a\u00c3\u00b1os 634 y 640. Este libro se refiere a un \"profeta\" que comandaba el ej\u00c3\u00a9rcito \u00c3\u00a1rabe invasor, aunque el autor lo consideraba obviamente como un falso profeta, pues, seg\u00c3\u00ban \u00c3\u00a9l, \"los verdaderos profetas no vienen con una espada\". El principal problema es que el libro se refiere a ese profeta como alguien que est\u00c3\u00a1 vivo en el momento de escribirlo, mientras que se supone que Mahoma muri\u00c3\u00b3 al menos a\u00c3\u00b1os antes de la invasi\u00c3\u00b3n \u00c3\u00a1rabe de Palestina. Adem\u00c3\u00a1s, el autor dice que ese profeta viene anunciando la llegada inminente del mes\u00c3\u00adas (el jud\u00c3\u00ado, se supone), y que presume de ser quien \"tiene en su poder las llaves del para\u00c3\u00adso\", dos afirmaciones dif\u00c3\u00adcilmente encajables con las ense\u00c3\u00b1anza isl\u00c3\u00a1micas posteriores.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">2) Otro libro, escrito unos diez a\u00c3\u00b1os m\u00c3\u00a1s tarde por un monje sirio llamado Tom\u00c3\u00a1s, se refiere al ej\u00c3\u00a9rcito invasor como los \"tayyaye d'-Mhmt\". \"Tayayye\" era una palabra sir\u00c3\u00adaca con la que se designaba a los \u00c3\u00a1rabes, as\u00c3\u00ad que la expresi\u00c3\u00b3n puede querer decir \"los \u00c3\u00a1rabes de Mahoma\". Una dificultad menor es que el sir\u00c3\u00adaco distingue la d y la t, de modo que lo \"correcto\" habr\u00c3\u00ada sido escribir \"Mhmd\". M\u00c3\u00a1s grave para nosotros es el hecho de que el texto no dice absolutamente nada sobre ese tal \"Mhmt\", y ni siquiera permite inferir que la expresi\u00c3\u00b3n sea el nombre de una persona; al fin y al cabo, \"Mhmd\" significa en \u00c3\u00a1rabe \"alabado\" (algo as\u00c3\u00ad como \"Benedictus\" en lat\u00c3\u00adn), y por lo tanto, puede incluso tratarse de un t\u00c3\u00a9rmino honor\u00c3\u00adfico m\u00c3\u00a1s que de un nombre propio.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">3) Otros textos cristianos de entre los a\u00c3\u00b1os 640 y 670 describen a los invasores como \"agarenos\" (o sea, descendientes de Agar, la esclava de Abraham con la que tuvo a su hijo Ismael; \"agareno\" es sin\u00c3\u00b3nimo de \"ismaelita\"), y como aliados de los jud\u00c3\u00ados. Estos textos mencionan el hecho de que los invasores niegan la divinidad de Cristo, e incluso mencionan un tal \"Mahmet\" como un predicador ismaelita que ense\u00c3\u00b1aba a sus disc\u00c3\u00adpulos a adorar al dios abrah\u00c3\u00a1mico. Tambi\u00c3\u00a9n afirman que uno de los generales \u00c3\u00a1rabes inst\u00c3\u00b3 al emperador de Bizancio a convertirse a la fe de Abraham.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">4) El resto de las fuentes cristianas del siglo VII que se refieren a los conquistadores \u00c3\u00a1rabes no dan, obviamente, una visi\u00c3\u00b3n muy positiva de ellos. Lo curioso es que muchas los describen como \"ateos\" o \"paganos\" (es decir, polite\u00c3\u00adstas), y, salvo las cr\u00c3\u00adpticas y ambiguas referencias indicadas en los tres puntos anteriores, no hacen referencia alguna al supuesto hecho de que estos invasores tuviesen algo as\u00c3\u00ad como una religi\u00c3\u00b3n monote\u00c3\u00adsta, un libro sagrado, o siguieran cualesquiera otras pr\u00c3\u00a1cticas religiosas que pudi\u00c3\u00a9ramos identificar como \"isl\u00c3\u00a1micas\". Por supuesto, es posible que esto sea una representaci\u00c3\u00b3n falsa por parte de los conquistados, o tal vez estos se fijaban en una parte del ej\u00c3\u00a9rcito \u00c3\u00a1rabe que a\u00c3\u00ban no hubiera sido \"convertida al islam\".<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">5) S\u00c3\u00b3lo hacia el a\u00c3\u00b1o 730 (un siglo despu\u00c3\u00a9s de la muerte de Mahoma), en un libro titulado <i>Sobre las Herej\u00c3\u00adas<\/i>, del te\u00c3\u00b3logo Juan de Damasco, es mencionado algo muy pr\u00c3\u00b3ximo a las ense\u00c3\u00b1anzas del Cor\u00c3\u00a1n y comentado con alg\u00c3\u00ban detalle. De todas formas, el autor no da la impresi\u00c3\u00b3n (sino m\u00c3\u00a1s bien al contrario) de que esas ense\u00c3\u00b1anzas est\u00c3\u00a9n recogidas en UN libro, sino que se refiere a (algunos de) los \"textos\" individuales que constituyen las suras del Cor\u00c3\u00a1n como si fueran libros independientes unos de otros.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\">M\u00c3\u00a1s:<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\"><br \/><\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/abordodelottoneurath.blogspot.com.es\/2013\/06\/historia-y-leyenda-en-los-origenes-del.html\" >Historia y leyenda en los or\u00c3\u00adgenes del Islam (2)<\/a>.<\/div><div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: left;\"><br \/><\/div><div class=\"blogger-post-footer\">Enr\u00c3\u00b3late en el <i>Otto Neurath<\/i><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la <a href=\"http:\/\/mappingignorance.org\/2013\/05\/13\/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-i\/\" target=\"_blank\">primera parte de una serie<\/a> que estoy escribiendo para <i><a href=\"http:\/\/mappingignorance.org\/2013\/05\/13\/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-i\/\" target=\"_blank\">Mapping Ignorance<\/a><\/i>.<\/p>\n<div><a href=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-JwRU-UCq1pw\/UZEkeVJl9BI\/AAAAAAAAFO8\/-84B3ID90HA\/s1600\/quran.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-JwRU-UCq1pw\/UZEkeVJl9BI\/AAAAAAAAFO8\/-84B3ID90HA\/s400\/quran.png\" height=\"222\" width=\"400\"><\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Desde la primera mitad del siglo XIX, los fil&oacute;logos e historiadores han examinado profundamente los datos que poseemos sobre los or&iacute;genes del juda&iacute;smo y el cristianismo, en particular estudiando los textos b&iacute;blicos con los mismos m&eacute;todos que se aplican a cualquier otro documento antiguo. Pese a que esta investigaci&oacute;n cosech&oacute; grandes resistencias por parte de ambas religiones y de las capas m&aacute;s conservadoras de la sociedad occidental, hoy en d&iacute;a es un lugar com&uacute;n (salvo, si acaso, para unas pocas sectas protestantes y jud&iacute;as, atrapadas en el dogma de la &#8220;inerrancia&#8221;) asumir que la Biblia es una obra compuesta por seres humanos falibles y nada desinteresados, en general mucho tiempo despu&eacute;s de los acontecimientos narrados en cada texto (p.ej., varios siglos en el caso del Pentateuco, y entre cuatro y ocho d&eacute;cadas en el caso del Nuevo Testamento). Contradicciones, mezclas de autores diferentes en el mismo texto, falsificaciones, o la mera recolecci&oacute;n de viejas mitolog&iacute;as, todo ello es parte del conocimiento filol&oacute;gico establecido actualmente sobre la Biblia, con independencia del significado religioso y moral que cada uno quiera darle a esa obra fundamental.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>En cambio, en el caso del islam la situaci&oacute;n es completamente distinta, y ello por dos razones que pueden parecer contrarias. Por una parte, la resistencia a tomar el Cor&aacute;n como un objeto de estudio cient&iacute;fico ha sido y es mucho mayor en las sociedades en las que esta religi&oacute;n es dominante. P.ej., la persecuci&oacute;n al fil&oacute;logo Nasr Abu Zayd en Egipto, o el hecho de que los acad&eacute;micos musulmanes (o exmusulmanes, como Ibn Warraq) se vean obligados a escribir bajo un seud&oacute;nimo cuando expresan opiniones cr&iacute;ticas sobre la interpretaci&oacute;n literal de las escrituras isl&aacute;micas, son una prueba de lo dif&iacute;cil que es a&uacute;n hacer avanzar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre el Cor&aacute;n, no s&oacute;lo en los pa&iacute;ses musulmanes, sino tambi&eacute;n en el resto del mundo. Pero, por otra parte, existe la creencia tradicional de que, al contrario que en el caso de los Evangelios, escritos al menos una o dos generaciones tras la muerte de Jesucristo, el islam naci&oacute; &#8220;bajo la plena luz de la historia&#8221; (para usar la famosa frase del fil&oacute;logo franc&eacute;s Ernest Renan, de mediados del XIX): &iquest;no tenemos, al fin y al cabo, un registro casi diario de la vida de Mahoma, y de las circunstancias bajo las que las suras fueron transcritas, recopiladas y diseminadas por el mundo isl&aacute;mico en las siguientes d&eacute;cadas? Este conocimiento fue transmitido oralmente (o eso dice la tradici&oacute;n) mediante los llamados hadizs: dichos acerca del Profeta, recogiendo sus palabras o hechos, y supuestamente certificados por una cadena (isnad) de transmisores a partir de un testigo original.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>A pesar de esta aparente confianza hist&oacute;rica, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica contempor&aacute;nea sobre los or&iacute;genes del islam est&aacute; empezando, por as&iacute; decir, a &#8220;apagar la luz de la historia&#8221; a la que se refer&iacute;a Renan. Empecemos recordando algunas fechas clave. Se supone que el profeta Mahoma naci&oacute; en la Meca (Arabia) hacia el 570 DC; el arc&aacute;ngel Gabriel habr&iacute;a empezado a aparec&eacute;rsele hacia el 610, transmiti&eacute;ndole los versos del Cor&aacute;n bajo la forma de una &#8220;recitaci&oacute;n&#8221; (eso es lo que significa la palabra &#8220;cor&aacute;n&#8221;), desde esa fecha hasta pr&aacute;cticamente la muerte de Mahoma, se supone que hacia el 632, poco despu&eacute;s de haber recobrado la ciudad de la Meca tras su exilio forzoso (h&eacute;gira) a Medina diez a&ntilde;os antes, en 622, a&ntilde;o que los musulmanes toman como inicio de su calendario. En lo que es probablemente el episodio de conquista m&aacute;s espectacular de la historia (s&oacute;lo comparable a los de Alejandro Magno en la antig&uuml;edad, y a la conquista castellana de Am&eacute;rica), los seguidores de Mahoma tomaron en los treinta a&ntilde;os siguientes (la &eacute;poca del llamado &#8220;Califato Ortodoxo&#8221;, en la que los Califas eran familiares o conocidos directos de Mahoma) casi todo el Cercano Oriente desde Libia hasta la frontera de la India, excepto Anatolia. Y en las siguientes cinco d&eacute;cadas (el tiempo del Califato Omeya) el resto del norte de &Aacute;frica, la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica y gran parte del Asia Central.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>El caso es que, de modo similar a como la inflaci&oacute;n cosmol&oacute;gica del universo parece haber borrado casi todas las trazas de lo que sucedi&oacute; antes que ella, haciendo la geometr&iacute;a del espacio y del tiempo igual de plana en todos sitios, la expansi&oacute;n inflacionaria del islam durante sus dos primeros siglos produjo al final una visi&oacute;n de su propia historia que tampoco dej&oacute; casi ning&uacute;n resto con el que contrastar su propio pedigr&iacute;. Y las pocas cosas que nos han quedado son ciertamente sorprendentes. Veamos en primer lugar lo que las fuentes cristianas contempor&aacute;neas dicen sobre el tema, y en las pr&oacute;ximas entregas veremos lo que dicen las fuentes &aacute;rabes y lo que puede inferirse del propio texto del Cor&aacute;n.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>1) La primera referencia escrita a un &#8220;profeta &aacute;rabe&#8221; que puede ser considerada, con cierta probabilidad, como refiri&eacute;ndose a Mahoma es ciertamente casi contempor&aacute;nea con &eacute;l. Se trata de un libro titulado <i>Doctrina Jacobi<\/i>, escrito en Palestina por un monje entre los a&ntilde;os 634 y 640. Este libro se refiere a un &#8220;profeta&#8221; que comandaba el ej&eacute;rcito &aacute;rabe invasor, aunque el autor lo consideraba obviamente como un falso profeta, pues, seg&uacute;n &eacute;l, &#8220;los verdaderos profetas no vienen con una espada&#8221;. El principal problema es que el libro se refiere a ese profeta como alguien que est&aacute; vivo en el momento de escribirlo, mientras que se supone que Mahoma muri&oacute; al menos a&ntilde;os antes de la invasi&oacute;n &aacute;rabe de Palestina. Adem&aacute;s, el autor dice que ese profeta viene anunciando la llegada inminente del mes&iacute;as (el jud&iacute;o, se supone), y que presume de ser quien &#8220;tiene en su poder las llaves del para&iacute;so&#8221;, dos afirmaciones dif&iacute;cilmente encajables con las ense&ntilde;anza isl&aacute;micas posteriores.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>2) Otro libro, escrito unos diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde por un monje sirio llamado Tom&aacute;s, se refiere al ej&eacute;rcito invasor como los &#8220;tayyaye d&#8217;-Mhmt&#8221;. &#8220;Tayayye&#8221; era una palabra sir&iacute;aca con la que se designaba a los &aacute;rabes, as&iacute; que la expresi&oacute;n puede querer decir &#8220;los &aacute;rabes de Mahoma&#8221;. Una dificultad menor es que el sir&iacute;aco distingue la d y la t, de modo que lo &#8220;correcto&#8221; habr&iacute;a sido escribir &#8220;Mhmd&#8221;. M&aacute;s grave para nosotros es el hecho de que el texto no dice absolutamente nada sobre ese tal &#8220;Mhmt&#8221;, y ni siquiera permite inferir que la expresi&oacute;n sea el nombre de una persona; al fin y al cabo, &#8220;Mhmd&#8221; significa en &aacute;rabe &#8220;alabado&#8221; (algo as&iacute; como &#8220;Benedictus&#8221; en lat&iacute;n), y por lo tanto, puede incluso tratarse de un t&eacute;rmino honor&iacute;fico m&aacute;s que de un nombre propio.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>3) Otros textos cristianos de entre los a&ntilde;os 640 y 670 describen a los invasores como &#8220;agarenos&#8221; (o sea, descendientes de Agar, la esclava de Abraham con la que tuvo a su hijo Ismael; &#8220;agareno&#8221; es sin&oacute;nimo de &#8220;ismaelita&#8221;), y como aliados de los jud&iacute;os. Estos textos mencionan el hecho de que los invasores niegan la divinidad de Cristo, e incluso mencionan un tal &#8220;Mahmet&#8221; como un predicador ismaelita que ense&ntilde;aba a sus disc&iacute;pulos a adorar al dios abrah&aacute;mico. Tambi&eacute;n afirman que uno de los generales &aacute;rabes inst&oacute; al emperador de Bizancio a convertirse a la fe de Abraham.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>4) El resto de las fuentes cristianas del siglo VII que se refieren a los conquistadores &aacute;rabes no dan, obviamente, una visi&oacute;n muy positiva de ellos. Lo curioso es que muchas los describen como &#8220;ateos&#8221; o &#8220;paganos&#8221; (es decir, polite&iacute;stas), y, salvo las cr&iacute;pticas y ambiguas referencias indicadas en los tres puntos anteriores, no hacen referencia alguna al supuesto hecho de que estos invasores tuviesen algo as&iacute; como una religi&oacute;n monote&iacute;sta, un libro sagrado, o siguieran cualesquiera otras pr&aacute;cticas religiosas que pudi&eacute;ramos identificar como &#8220;isl&aacute;micas&#8221;. Por supuesto, es posible que esto sea una representaci&oacute;n falsa por parte de los conquistados, o tal vez estos se fijaban en una parte del ej&eacute;rcito &aacute;rabe que a&uacute;n no hubiera sido &#8220;convertida al islam&#8221;.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>5) S&oacute;lo hacia el a&ntilde;o 730 (un siglo despu&eacute;s de la muerte de Mahoma), en un libro titulado <i>Sobre las Herej&iacute;as<\/i>, del te&oacute;logo Juan de Damasco, es mencionado algo muy pr&oacute;ximo a las ense&ntilde;anzas del Cor&aacute;n y comentado con alg&uacute;n detalle. De todas formas, el autor no da la impresi&oacute;n (sino m&aacute;s bien al contrario) de que esas ense&ntilde;anzas est&eacute;n recogidas en UN libro, sino que se refiere a (algunos de) los &#8220;textos&#8221; individuales que constituyen las suras del Cor&aacute;n como si fueran libros independientes unos de otros.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>.<\/div>\n<div>M&aacute;s:<\/div>\n<div><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/abordodelottoneurath.blogspot.com.es\/2013\/06\/historia-y-leyenda-en-los-origenes-del.html\" target=\"_blank\">Historia y leyenda en los or&iacute;genes del Islam (2)<\/a>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Enr&oacute;late en el <i>Otto Neurath<\/i><\/div>\n","protected":false},"author":188,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,966,45,23],"tags":[],"class_list":["post-20989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blogs-colaboradores","category-filologia","category-historia","category-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/188"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20989"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23132,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20989\/revisions\/23132"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}