{"id":2200,"date":"2008-04-15T13:30:00","date_gmt":"2008-04-15T11:30:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-14824395.post-6008482180663092821"},"modified":"2008-04-15T21:20:35","modified_gmt":"2008-04-15T19:20:35","slug":"tibet-un-infierno-bajo-la-teocracia-y-el-feudalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/tibet-un-infierno-bajo-la-teocracia-y-el-feudalismo\/","title":{"rendered":"T\u00c3\u00adbet. Un infierno bajo la teocracia y el feudalismo"},"content":{"rendered":"<p><object width=\"425\" height=\"355\"><param name=\"movie\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/VtfKbL5F3nc&#038;hl=es\"><\/param><param name=\"wmode\" value=\"transparent\"><\/param><embed src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/VtfKbL5F3nc&#038;hl=es\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" wmode=\"transparent\" width=\"425\" height=\"355\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p><strong>Michel Parenti,<\/strong><a href=\"http:\/\/www.michaelparenti.org\/Tibet.html\"><strong><br \/>Tibet, \u00c2\u00bfFriendly Feudalism?<\/strong><\/a><\/p>\n<p>A trav\u00c3\u00a9s de los tiempos ha prevalecido una angustiosa simbiosis entre la religi\u00c3\u00b3n y la violencia. Las historias del cristianismo, del juda\u00c3\u00adsmo, del hinduismo y del Islam est\u00c3\u00a1n fuertemente entrelazadas con venganzas internas, inquisiciones y guerras. Una y otra vez, los profesionales de la religi\u00c3\u00b3n han pretendido tener un mandato divino para aterrorizar y masacrar a herejes, infieles y otros pecadores.<\/p>\n<p>Hay quien ha argumentado que el budismo es diferente, que aparece en marcado contraste con la violencia cr\u00c3\u00b3nica de otras religiones. Por cierto, tal como es practicado en Estados Unidos, el budismo es m\u00c3\u00a1s una disciplina \u00e2\u20ac\u0153espiritual\u00e2\u20ac\u009d y psicol\u00c3\u00b3gica que una teolog\u00c3\u00ada en el sentido usual. Ofrece t\u00c3\u00a9cnicas meditativas y auto-tratamientos que dicen aumentan la \u00e2\u20ac\u0153iluminaci\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d y la armon\u00c3\u00ada interior. Pero como todo otro sistema de creencias, el budismo debe ser juzgado no s\u00c3\u00b3lo por sus ense\u00c3\u00b1anzas sino por la conducta real de sus adalides.<\/p>\n<p><strong>\u00c2\u00bfLa excepci\u00c3\u00b3n budista?<\/strong><\/p>\n<p>Una mirada a la historia revela que las organizaciones budistas no han estado libres de las actividades violentas tan caracter\u00c3\u00adsticas de los grupos religiosos a trav\u00c3\u00a9s de los tiempos. En T\u00c3\u00adbet, desde principios del siglo XVII hasta bien comenzado el XVIII, sectas budistas en competencia emprendieron hostilidades armadas y ejecuciones sumarias (1). En el siglo XX, de Tailandia a Birmania y de Corea a Jap\u00c3\u00b3n, los budistas han chocado los unos contra los otros y contra no-budistas. En Sri Lanka, inmensas batallas en nombre del budismo forman parte de la historia cingalesa (2).<\/p>\n<p>Hace s\u00c3\u00b3lo unos pocos a\u00c3\u00b1os, en Corea del Sur, miles de monjes de la orden budista Chogye \u00e2\u20ac\u201csupuestamente devoto de una b\u00c3\u00basqueda meditativa de iluminaci\u00c3\u00b3n espiritual\u00e2\u20ac\u201c se combatieron con pu\u00c3\u00b1os, piedras, bombas incendiarias y garrotes, en violentas batallas que duraron semanas. Rivalizaban por el control de la orden, la mayor de Corea del Sur, con un presupuesto anual de 9,2 millones de d\u00c3\u00b3lares, millones de d\u00c3\u00b3lares adicionales en propiedades y el privilegio de nombrar a 1.700 monjes en diferentes puestos. Las reyertas destruyeron parcialmente los principales santuarios budistas y dejaron a docenas de monjes heridos, algunos seriamente. Las dos facciones en disputa presum\u00c3\u00adan de apoyo p\u00c3\u00bablico. En realidad, parece que los ciudadanos coreanos desde\u00c3\u00b1aban a ambas partes, considerando que cualquiera de las camarillas de monjes que tomara el control de la orden utilizar\u00c3\u00ada los donativos de los fieles para acumular riquezas, incluyendo casas y autom\u00c3\u00b3viles caros. Seg\u00c3\u00ban una fuente noticiosa, la reyerta dentro de la orden budista Chogye (transmitida en gran parte por la televisi\u00c3\u00b3n coreana) \u00e2\u20ac\u0153arruin\u00c3\u00b3 la imagen de la Iluminaci\u00c3\u00b3n Budista\u00e2\u20ac\u009d (3).<\/p>\n<p>Sin embargo, muchos budistas actuales en EE. UU. argumentar\u00c3\u00adan que nada de esto tiene que ver con el Dalai Lama y con el T\u00c3\u00adbet que \u00c3\u00a9l presidi\u00c3\u00b3 antes de la ofensiva china de 1959. El T\u00c3\u00adbet del Dalai Lama, creen, era un reino orientado hacia la espiritualidad, libre de formas de vida ego\u00c3\u00adstas, de un materialismo vac\u00c3\u00ado, de esfuerzos est\u00c3\u00a9riles y de los vicios corruptores que afectan a la sociedad industrializada moderna.<\/p>\n<p>Los medios noticiosos occidentales, y un mont\u00c3\u00b3n de libros de viajes, novelas y pel\u00c3\u00adculas de Hollywood han descrito la teocracia Tibetana como un verdadero Shangri-La y al Dalai Lama como un sabio santo, \u00e2\u20ac\u0153el mejor ser humano viviente\u00e2\u20ac\u009d, como barbot\u00c3\u00b3 efusivamente el actor Richard Gere (4).<\/p>\n<p>El propio Dalai Lama apoy\u00c3\u00b3 esa imagen idealizada del T\u00c3\u00adbet con declaraciones como: \u00e2\u20ac\u0153La civilizaci\u00c3\u00b3n del T\u00c3\u00adbet tiene una larga y rica historia. La influencia omnipresente del budismo y los rigores de la vida en los amplios espacios abiertos de un entorno que conserva su belleza natural result\u00c3\u00b3 en una sociedad dedicada a la paz y la armon\u00c3\u00ada. Goz\u00c3\u00a1bamos de libertad y satisfacci\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d (5). En realidad, la historia del T\u00c3\u00adbet es un poco distinta. En el siglo XIII, el emperador Kublai Khan cre\u00c3\u00b3 al primer Gran Lama, que deb\u00c3\u00ada presidir sobre los otros lamas como un Papa lo har\u00c3\u00ada sobre sus obispos. Varios siglos m\u00c3\u00a1s tarde, el emperador de China envi\u00c3\u00b3 un ej\u00c3\u00a9rcito a T\u00c3\u00adbet para apoyar al Gran Lama, un ambicioso hombre de 25 a\u00c3\u00b1os, que luego se dio el t\u00c3\u00adtulo de Dalai (Oc\u00c3\u00a9ano) Lama, gobernante de todo T\u00c3\u00adbet. Es una buena iron\u00c3\u00ada hist\u00c3\u00b3rica: el primer Dalai Lama fue instalado por un ej\u00c3\u00a9rcito chino.<\/p>\n<p>Para elevar su autoridad m\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 de todo desaf\u00c3\u00ado mundano, el primer Dalai Lama se apoder\u00c3\u00b3 de los monasterios que no pertenec\u00c3\u00adan a su secta, y se cree que destruy\u00c3\u00b3 escrituras budistas que estaban en conflicto con su pretensi\u00c3\u00b3n de divinidad (6). El Dalai Lama que le sucedi\u00c3\u00b3 se dedic\u00c3\u00b3 a una vida sibar\u00c3\u00adtica, disfrutando de numerosas amantes, celebrando fiestas con sus amigos, escribiendo poes\u00c3\u00ada er\u00c3\u00b3tica y actuando de otras maneras que podr\u00c3\u00adan parecer inapropiadas para una deidad encarnada. Por ese motivo fue \u00e2\u20ac\u0153desaparecido\u00e2\u20ac\u009d por los sacerdotes. En 170 a\u00c3\u00b1os, a pesar de sus estatus reconocidos como dioses, cinco Dalai Lamas fueron asesinados por sus sumos sacerdotes u otros cortesanos budistas no-violentos (7).<\/p>\n<p><strong>Shangri-La (para nobles y Lamas)<\/strong><\/p>\n<p>Las religiones han tenido una estrecha relaci\u00c3\u00b3n no s\u00c3\u00b3lo con la violencia sino tambi\u00c3\u00a9n con la explotaci\u00c3\u00b3n econ\u00c3\u00b3mica. Por cierto, es a menudo la explotaci\u00c3\u00b3n econ\u00c3\u00b3mica la que incita a la violencia. As\u00c3\u00ad fue con la teocracia tibetana. Hasta 1959, cuando el Dalai Lama presidi\u00c3\u00b3 por \u00c3\u00baltima vez el T\u00c3\u00adbet, la mayor parte de la tierra cultivable segu\u00c3\u00ada organizada en propiedades se\u00c3\u00b1oriales religiosas o laicas, trabajadas por siervos. Incluso un escritor como Pradyumna Karan, simpatizante del antiguo orden, admite que \u00e2\u20ac\u0153una gran parte de los bienes ra\u00c3\u00adces pertenec\u00c3\u00ada a los monasterios, y la mayor\u00c3\u00ada de estos amas\u00c3\u00b3 inmensas fortunas&#8230; Adem\u00c3\u00a1s, monjes individuales y lamas pudieron acumular grandes riquezas mediante su participaci\u00c3\u00b3n activa en el comercio, los negocios y los pr\u00c3\u00a9stamos de dinero\u00e2\u20ac\u009d (8). El monasterio Drepung fue uno de los principales latifundios del mundo, con sus 185 feudos, 25.000 siervos, 300 grandes pastizales y 16.000 vaqueros. La riqueza de los monasterios beneficiaba a los lamas de rango superior, muchos de los cuales eran v\u00c3\u00a1stagos de familias aristocr\u00c3\u00a1ticas, mientras que la mayor\u00c3\u00ada del clero inferior era tan pobre como la clase campesina de la que proven\u00c3\u00ada.<\/p>\n<p>Esta desigualdad econ\u00c3\u00b3mica, determinada por la clase, dentro del clero tibetano, era muy parecida a la del clero cristiano en Europa medieval. Junto con el clero superior, se beneficiaron los dirigentes laicos. Un ejemplo notable fue el comandante en jefe del ej\u00c3\u00a9rcito tibetano, que pose\u00c3\u00ada 4.000 kil\u00c3\u00b3metros cuadrados de tierra y 3.500 siervos. Tambi\u00c3\u00a9n era miembro del gabinete laico del Dalai Lama (9). <\/p>\n<p>El antiguo T\u00c3\u00adbet ha sido falseado por algunos de sus admiradores occidentales como \u00e2\u20ac\u0153una naci\u00c3\u00b3n que no necesitaba una fuerza policial porque su poblaci\u00c3\u00b3n respetaba voluntariamente las leyes del Karma\u00e2\u20ac\u009d (10). En realidad, ten\u00c3\u00ada un ej\u00c3\u00a9rcito profesional, aunque peque\u00c3\u00b1o, que serv\u00c3\u00ada de gendarmer\u00c3\u00ada para que los terratenientes mantuvieran el orden y capturaran a los siervos escapados (11).<\/p>\n<p>A menudo arrebataban a j\u00c3\u00b3venes muchachos tibetanos a sus familias y los llevaban a los monasterios para que fueran preparados para ser monjes. Una vez que se encontraban all\u00c3\u00ad, quedaban obligados de por vida. Un monje, Tash\u00c3\u00ac-Tsering, informa que era pr\u00c3\u00a1ctica com\u00c3\u00ban en los monasterios que los ni\u00c3\u00b1os campesinos sufrieran abusos sexuales. \u00c3\u2030l mismo fue v\u00c3\u00adctima de repetidas violaciones cuando ni\u00c3\u00b1o al poco tiempo de ser llevado al monasterio a los nueve a\u00c3\u00b1os (12). Las propiedades mon\u00c3\u00a1sticas tambi\u00c3\u00a9n reclutaban a ni\u00c3\u00b1os campesinos para la servidumbre de por vida como empleados dom\u00c3\u00a9sticos, danzarines y soldados.<\/p>\n<p>En el antiguo T\u00c3\u00adbet hab\u00c3\u00ada peque\u00c3\u00b1as cantidades de agricultores que sobreviv\u00c3\u00adan como una especie de campesinos libres, y tal vez unas 10.000 personas que formaban la \u00e2\u20ac\u0153clase media\u00e2\u20ac\u009d, familias de comerciantes, mercaderes y peque\u00c3\u00b1os negociantes. Miles de ellos eran mendigos. Una peque\u00c3\u00b1a minor\u00c3\u00ada se compon\u00c3\u00ada de esclavos, generalmente sirvientes dom\u00c3\u00a9sticos, que no pose\u00c3\u00adan nada. Sus descendientes nac\u00c3\u00adan como esclavos (13). En 1953, la mayor parte de la poblaci\u00c3\u00b3n rural \u00e2\u20ac\u201cunos 700.000 de una poblaci\u00c3\u00b3n total estimada en 1.250.000\u00e2\u20ac\u201c se compon\u00c3\u00ada de siervos. Atados a la tierra, recib\u00c3\u00adan s\u00c3\u00b3lo una peque\u00c3\u00b1a parcela para cultivar su propio alimento. Generalmente, los siervos y otros campesinos no recib\u00c3\u00adan educaci\u00c3\u00b3n ni atenci\u00c3\u00b3n sanitaria. Pasaban la mayor parte de su tiempo trabajando para los monasterios y para lamas individuales de alto rango, o para una aristocracia laica que no contaba con m\u00c3\u00a1s de 200 familias. En efecto, eran propiedad de sus amos, que les dec\u00c3\u00adan qu\u00c3\u00a9 cultivar y qu\u00c3\u00a9 animales criar. No pod\u00c3\u00adan casarse sin el consentimiento de su se\u00c3\u00b1or o lama. Un siervo pod\u00c3\u00ada ser f\u00c3\u00a1cilmente separado de su familia si el propietario lo enviaba a trabajar a un sitio distante. Los siervos pod\u00c3\u00adan ser vendidos por sus amos, o sometidos a tortura y muerte (14).<\/p>\n<p>Un se\u00c3\u00b1or tibetano escog\u00c3\u00ada a menudo a sus mujeres de entre la poblaci\u00c3\u00b3n de siervos, si nos basamos en la declaraci\u00c3\u00b3n de una mujer de 22 a\u00c3\u00b1os que era una sierva escapada: \u00e2\u20ac\u0153Todas las muchachas siervas hermosas eran usualmente tomadas por el propietario para ser sirvientas en la casa y utilizadas a su gusto por el amo\u00e2\u20ac\u009d. \u00e2\u20ac\u0153No eran otra cosa que esclavas sin derechos\u00e2\u20ac\u009d (15). Los siervos necesitaban permiso para ir a cualquier sitio.<\/p>\n<p>Los terratenientes ten\u00c3\u00adan autoridad legal para capturar y recuperar por la fuerza a los que trataban de huir. Un siervo escapado de 24 a\u00c3\u00b1os, entrevistado por Anna Louise Strong, salud\u00c3\u00b3 la intervenci\u00c3\u00b3n china como una \u00e2\u20ac\u0153liberaci\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d. Mientras fue siervo, afirm\u00c3\u00b3, no era muy diferente de un animal de tiro, sometido a un trabajo incesante, al hambre y al fr\u00c3\u00ado, sin poder leer o escribir, y sin saber nada de nada. Relata sus intentos por escapar:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153La primera vez [los hombres del terrateniente] me sorprendieron cuando hu\u00c3\u00ada. Yo era muy peque\u00c3\u00b1o y s\u00c3\u00b3lo me esposaron y me insultaron. La segunda vez me golpearon. A la tercera vez ya ten\u00c3\u00ada quince a\u00c3\u00b1os y me dieron cincuenta fuertes latigazos; dos de ellos se me sentaron encima, uno sobre mi cabeza y otro sobre mis pies. Me sali\u00c3\u00b3 sangre por la nariz y la boca. El supervisor dijo: \u00e2\u20ac\u0153Esto es s\u00c3\u00b3lo sangre de la nariz; agarren palos m\u00c3\u00a1s pesados y s\u00c3\u00a1quenle algo de sangre del cerebro\u00e2\u20ac\u009d. Entonces me golpearon con palos m\u00c3\u00a1s pesados y me echaron alcohol y agua con sosa c\u00c3\u00a1ustica en las heridas para que dolieran m\u00c3\u00a1s. Me desmay\u00c3\u00a9 durante dos horas\u00e2\u20ac\u009d (16).<\/p>\n<p>Adem\u00c3\u00a1s de sufrir una servidumbre vitalicia trabajando sin pago la tierra del se\u00c3\u00b1or \u00e2\u20ac\u201co la tierra del monasterio\u00e2\u20ac\u201c, obligaban a los siervos a reparar las casas del amo, transportar sus cosechas, recoger le\u00c3\u00b1a para su fuego. Tambi\u00c3\u00a9n deb\u00c3\u00adan suministrar animales de carga y transporte cuando se les exig\u00c3\u00ada. \u00e2\u20ac\u0153Era un sistema eficiente de explotaci\u00c3\u00b3n econ\u00c3\u00b3mica que garantizaba a las elites religiosa y laica una mano de obra permanente y segura para cultivar sus posesiones sin carga ni responsabilidad diaria por la subsistencia del siervo ni la necesidad de competir por mano de obra en el contexto de un mercado\u00e2\u20ac\u009d (17).<\/p>\n<p>La gente en general trabajaba bajo los lastres combinados de la \u00e2\u20ac\u0153corv\u00c3\u00a9e\u00e2\u20ac\u009d (trabajo obligatorio sin pago por el se\u00c3\u00b1or) y onerosos diezmos. Pagaban impuestos por casarse, por el nacimiento de cada hijo y por cada muerte en la familia. Pagaban impuestos por plantar un nuevo \u00c3\u00a1rbol en su patio, por mantener animales dom\u00c3\u00a9sticos o de corral, por poseer una maceta con flores o por colocar un cencerro sobre un animal. Hab\u00c3\u00ada impuestos para los festivales religiosos, por cantar, bailar, tocar el tambor y tocar la campana. La gente pagaba impuestos por ir a prisi\u00c3\u00b3n y por su liberaci\u00c3\u00b3n. Incluso los mendigos pagaban impuestos. Los que no pod\u00c3\u00adan encontrar trabajo pagaban impuestos por no tenerlo, y si viajaban a otra aldea en busca de trabajo, pagaban un impuesto por derecho de tr\u00c3\u00a1nsito. Cuando la gente no pod\u00c3\u00ada pagar, los monasterios le prestaban el dinero con un inter\u00c3\u00a9s de entre un 20 y un 50 por ciento. Algunas deudas eran pasadas de padres a hijos y a nietos. Los deudores que no pod\u00c3\u00adan pagar sus compromisos pod\u00c3\u00adan ser esclavizados durante todo el tiempo exigido por el monasterio, algunas veces por el resto de sus vidas (18).<\/p>\n<p>Las ense\u00c3\u00b1anzas religiosas de la teocracia sustentaban este orden clasista. A los pobres y afligidos se les ense\u00c3\u00b1aba que ellos mismos hab\u00c3\u00adan provocado sus problemas por su comportamiento insensato y malvado en sus vidas anteriores. Por lo tanto, deb\u00c3\u00adan aceptar la miseria de su existencia actual como expiaci\u00c3\u00b3n y anticipaci\u00c3\u00b3n de que su suerte mejorar\u00c3\u00ada al renacer. Desde luego, los ricos y poderosos trataban su buena suerte como una recompensa y como una evidencia tangible de virtud en vidas pasadas y presentes.<\/p>\n<p><strong>Tortura y mutilaci\u00c3\u00b3n en Shangri-La<\/strong><\/p>\n<p>En el T\u00c3\u00adbet del Dalai Lama, la tortura y la mutilaci\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u201cincluyendo la amputaci\u00c3\u00b3n de las extremidades, los ojos o la lengua y el corte de tendones en las piernas\u00e2\u20ac\u201c eran castigos preferidos infligidos a ladrones, a siervos escapados y a otros \u00e2\u20ac\u0153criminales\u00e2\u20ac\u009d. Al viajar por T\u00c3\u00adbet en los a\u00c3\u00b1os 60, Stuart y Roma Gelder entrevistaron a un antiguo siervo, Tsereh Wang Tuei, que hab\u00c3\u00ada robado dos ovejas, propiedad de un monasterio. Por eso le arrancaron sus dos ojos y le mutilaron la mano, inutiliz\u00c3\u00a1ndola. Explica que ya no es budista. \u00e2\u20ac\u0153Cuando un santo lama les dijo que me cegaran pens\u00c3\u00a9 que no hay bien alguno en la religi\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d (19). Algunos visitantes occidentales del viejo T\u00c3\u00adbet observaron los numerosos amputados que se ve\u00c3\u00ada. Ya que era contrario a las ense\u00c3\u00b1anzas budistas acabar con la vida humana, algunos infractores eran severamente azotados y luego \u00e2\u20ac\u0153dejados a la merced de Dios\u00e2\u20ac\u009d en la noche helada para que murieran. \u00e2\u20ac\u0153Los paralelos entre T\u00c3\u00adbet y Europa medieval son sorprendentes\u00e2\u20ac\u009d, concluye Tom Grunfeld en su libro sobre T\u00c3\u00adbet (20).<\/p>\n<p>Anna Louise Strong informa que algunos monasterios ten\u00c3\u00adan sus propias prisiones privadas. En 1959 visit\u00c3\u00b3 una exhibici\u00c3\u00b3n de equipos de tortura que hab\u00c3\u00adan sido utilizados por los amos tibetanos. Hab\u00c3\u00ada esposas de todos los tama\u00c3\u00b1os, incluyendo peque\u00c3\u00b1as para ni\u00c3\u00b1os, e instrumentos para cortar narices y orejas y quebrar manos. Para arrancar los ojos hab\u00c3\u00ada un gorro especial con dos agujeros, que era presionado sobre la cabeza de manera que los ojos aparec\u00c3\u00adan a trav\u00c3\u00a9s de los agujeros y pod\u00c3\u00adan ser arrancados con m\u00c3\u00a1s facilidad. Hab\u00c3\u00ada instrumentos para cortar las r\u00c3\u00b3tulas de las rodillas y los talones, o para cortar los tendones de las piernas. Hab\u00c3\u00ada hierros para marcar, l\u00c3\u00a1tigos y complementos especiales para destripar (21).<\/p>\n<p>La exhibici\u00c3\u00b3n conten\u00c3\u00ada fotograf\u00c3\u00adas y testimonios de v\u00c3\u00adctimas que hab\u00c3\u00adan sido cegadas o lisiadas, o que hab\u00c3\u00adan sufrido amputaciones por robo. Estaba el pastor cuyo amo le deb\u00c3\u00ada un reembolso en yuan y trigo pero que se negaba a pagar. As\u00c3\u00ad que se apoder\u00c3\u00b3 de una de las vacas del amo, y por haberlo hecho le cortaron las manos. A otro pastor, que se opon\u00c3\u00ada a que el se\u00c3\u00b1or le quitara a su mujer, le quebraron las manos. Hab\u00c3\u00ada fotos de activistas comunistas a los que les hab\u00c3\u00adan cortado las narices y los labios superiores, y de una mujer que fue violada y a la que despu\u00c3\u00a9s le cortaron la nariz (22).<\/p>\n<p>El despotismo teocr\u00c3\u00a1tico fue la regla durante generaciones. Un visitante ingl\u00c3\u00a9s a T\u00c3\u00adbet en 1895, el doctor A. L. Waddell, escribi\u00c3\u00b3 que la gente en T\u00c3\u00adbet viv\u00c3\u00ada bajo la \u00e2\u20ac\u0153intolerable tiran\u00c3\u00ada de los monjes\u00e2\u20ac\u009d y las infernales supersticiones que hab\u00c3\u00adan elaborado para aterrorizarla. En 1904, Perceval Landon describi\u00c3\u00b3 el r\u00c3\u00a9gimen del Dalai Lama como \u00e2\u20ac\u0153una m\u00c3\u00a1quina de opresi\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d y \u00e2\u20ac\u0153una barrera contra toda mejora humana\u00e2\u20ac\u009d.<\/p>\n<p>Aproximadamente en esa \u00c3\u00a9poca, otro viajante ingl\u00c3\u00a9s, el capit\u00c3\u00a1n W.F.T. O&#8217;Connor, observ\u00c3\u00b3 que \u00e2\u20ac\u0153los grandes terratenientes y los sacerdotes&#8230; ejercen en sus propios dominios un poder desp\u00c3\u00b3tico contra el que no hay apelaci\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d, mientras la gente es \u00e2\u20ac\u0153oprimida por el m\u00c3\u00a1s monstruoso engendro de monacato y de sacerdocio que el mundo jam\u00c3\u00a1s haya conocido\u00e2\u20ac\u009d. Los gobernantes tibetanos, como los europeos de la Edad Media, \u00e2\u20ac\u0153forjaron innumerables instrumentos de servidumbre, inventaron leyendas degradantes, y estimularon un esp\u00c3\u00adritu de superstici\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d entre la gente com\u00c3\u00ban (23).<\/p>\n<p>En 1937, otro visitante, Spencer Chapman, escribi\u00c3\u00b3: \u00e2\u20ac\u0153El monje lama\u00c3\u00adsta no pasa su tiempo cuidando a la gente o educ\u00c3\u00a1ndola, ni los seglares participan o asisten a los servicios del monasterio. El mendigo al borde de la calle no representa nada para el monje. El conocimiento es una prerrogativa celosamente guardada en los monasterios y es utilizado para aumentar su influencia y riqueza\u00e2\u20ac\u009d (24).<\/p>\n<p><strong>Ocupaci\u00c3\u00b3n y revuelta<\/strong><\/p>\n<p>Los comunistas chinos ocuparon T\u00c3\u00adbet en 1951, reivindicando un protectorado sobre ese pa\u00c3\u00ads. El tratado de 1951 estipul\u00c3\u00b3 un aparente autogobierno bajo el Dalai Lama, pero otorg\u00c3\u00b3 a China el control militar y el derecho exclusivo de conducir las relaciones exteriores. Los chinos tambi\u00c3\u00a9n recibieron un papel directo en la administraci\u00c3\u00b3n interna \u00e2\u20ac\u0153para promover reformas sociales\u00e2\u20ac\u009d. Primero avanzaron lentamente, bas\u00c3\u00a1ndose sobre todo en la persuasi\u00c3\u00b3n en un intento por realizar cambios. Entre las primeras reformas que trajeron aparejadas estuvieron la reducci\u00c3\u00b3n de las tasas de inter\u00c3\u00a9s usureras y la construcci\u00c3\u00b3n de algunos hospitales y carreteras.<\/p>\n<p>Mao Zedung y sus cuadros comunistas no quer\u00c3\u00adan simplemente ocupar T\u00c3\u00adbet. Deseaban la cooperaci\u00c3\u00b3n del Dalai Lama en la transformaci\u00c3\u00b3n de la econom\u00c3\u00ada feudal de T\u00c3\u00adbet seg\u00c3\u00ban objetivos socialistas. Incluso Melvyn Goldstein, que simpatiza con el Dalai Lama y la causa de la independencia del T\u00c3\u00adbet, admite que \u00e2\u20ac\u0153contrariamente a la creencia popular en Occidente\u00e2\u20ac\u009d, los chinos \u00e2\u20ac\u0153mantuvieron una pol\u00c3\u00adtica de moderaci\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d. \u00e2\u20ac\u0153Cuidaron de mostrar respeto por la cultura y la religi\u00c3\u00b3n Tibetana\u00e2\u20ac\u009d y \u00e2\u20ac\u0153permitieron que los antiguos sistemas feudal y mon\u00c3\u00a1stico continuaran sin cambio alguno. Entre 1951 y 1959, no s\u00c3\u00b3lo no se confiscaron propiedades aristocr\u00c3\u00a1ticas o mon\u00c3\u00a1sticas, sino que se permiti\u00c3\u00b3 que los se\u00c3\u00b1ores feudales ejercieran una continuada autoridad judicial sobre los campesinos obligados hereditariamente\u00e2\u20ac\u009d (25). Incluso en 1957 Mao Zedung trat\u00c3\u00b3 de rescatar su pol\u00c3\u00adtica gradualista. Redujo la cantidad de cuadros y soldados chinos en T\u00c3\u00adbet y prometi\u00c3\u00b3 por escrito al Dalai Lama que China no realizar\u00c3\u00ada reformas agrarias en T\u00c3\u00adbet durante los seis a\u00c3\u00b1os siguientes o incluso durante m\u00c3\u00a1s tiempo si las condiciones no estaban maduras (26).<\/p>\n<p>A pesar de ello, el control chino sobre T\u00c3\u00adbet incomodaba considerablemente a los se\u00c3\u00b1ores y lamas. Lo que les molestaba sobre todo no era que los intrusos fueran chinos. Hab\u00c3\u00adan visto ir y venir a los chinos durante siglos y hab\u00c3\u00adan tenido buenas relaciones con el General\u00c3\u00adsimo y su r\u00c3\u00a9gimen reaccionario del Kuomintang en China (27). Por cierto, la aprobaci\u00c3\u00b3n del Kuomintang fue necesaria para validar la selecci\u00c3\u00b3n del actual Dalai Lama y del Panchen Lama. Cuando el joven Dalai Lama fue instalado en Lhasa, fue con una escolta armada de tropas de Chiang Kaishek y con la participaci\u00c3\u00b3n de un ministro chino, de acuerdo con una tradici\u00c3\u00b3n centenaria (28). Lo que realmente molestaba a los se\u00c3\u00b1ores y lamas Tibetanos fue que estos \u00c3\u00baltimos chinos eran comunistas. Ser\u00c3\u00ada s\u00c3\u00b3lo cosa de tiempo, estaban seguros, antes de que los comunistas comenzaran a imponer sus soluciones igualitarias y colectivistas sobre la teocracia altamente privilegiada.<\/p>\n<p>En 1956-57, bandas tibetanas armadas emboscaron a convoyes del Ej\u00c3\u00a9rcito Popular de Liberaci\u00c3\u00b3n de China (EPL). El levantamiento recibi\u00c3\u00b3 un amplio apoyo material de la CIA, incluyendo armas, suministros y entrenamiento militar para unidades de comando tibetanas. Es asunto de conocimiento p\u00c3\u00bablico que la CIA estableci\u00c3\u00b3 campos de apoyo en Nepal, y que realiz\u00c3\u00b3 numerosos transportes a\u00c3\u00a9reos y operaciones de guerrilla dentro de T\u00c3\u00adbet (29). Mientras tanto, en EE. UU., la Sociedad Estadounidense \u00e2\u20ac\u0153Por un Asia Libre\u00e2\u20ac\u009d, un frente de la CIA, realiz\u00c3\u00b3 una intensa publicidad a la causa de la resistencia tibetana. El hermano mayor del Dalai Lama, Thubtan Norbu, tuvo un papel activo en ese grupo.<\/p>\n<p>Muchos de los comandos y agentes tibetanos a los que la CIA lanz\u00c3\u00b3 al interior del pa\u00c3\u00ads eran jefes de clanes aristocr\u00c3\u00a1ticos o hijos de jefes. No se supo m\u00c3\u00a1s de un noventa por ciento de ellos seg\u00c3\u00ban un informe de la propia CIA (30). Las peque\u00c3\u00b1as y dispersas guarniciones del EPL chino no podr\u00c3\u00adan haberlos capturado a todos. El EPL debe haber recibido el apoyo de tibetanos que no simpatizaban con el levantamiento. Esto sugiere que la resistencia tuvo una base bastante limitada dentro de T\u00c3\u00adbet. \u00e2\u20ac\u0153Muchos lamas y miembros laicos de la elite y gran parte del ej\u00c3\u00a9rcito tibetano se unieron a la insurrecci\u00c3\u00b3n, pero en general la poblaci\u00c3\u00b3n no lo hizo, asegurando su fracaso\u00e2\u20ac\u009d, escribe Hugo Deane (31). En su libro sobre T\u00c3\u00adbet, Ginsburg y Mathos llegan a una conclusi\u00c3\u00b3n similar. \u00e2\u20ac\u0153Los insurgentes tibetanos nunca lograron ganar para sus filas ni siquiera a una fracci\u00c3\u00b3n importante de la poblaci\u00c3\u00b3n, ni hablar de una mayor\u00c3\u00ada. En lo que es posible establecer, la mayor parte de la gente com\u00c3\u00ban de Lhasa y de las tierras vecinas no se uni\u00c3\u00b3 al combate contra los chinos, ni al comienzo ni m\u00c3\u00a1s adelante\u00e2\u20ac\u009d (32). En \u00c3\u00baltima instancia, la resistencia se derrumb\u00c3\u00b3.<\/p>\n<p><strong>Los comunistas derrocan el feudalismo <\/strong><\/p>\n<p>Cualesquiera sean las injusticias y nuevas opresiones introducidas por los chinos en T\u00c3\u00adbet despu\u00c3\u00a9s de 1959, es un hecho que abolieron la esclavitud y el sistema de servidumbre de trabajo sin pago. Eliminaron los numerosos impuestos abrumadores, comenzaron proyectos de construcci\u00c3\u00b3n, y redujeron considerablemente el desempleo y la mendicidad. Construyeron los \u00c3\u00banicos hospitales que existen en el pa\u00c3\u00ads y establecieron la educaci\u00c3\u00b3n laica, rompiendo as\u00c3\u00ad el monopolio educacional de los monasterios. Construyeron sistemas de agua corriente y de electricidad en Lhasa. Tambi\u00c3\u00a9n pusieron fin a la flagelaci\u00c3\u00b3n, a las mutilaciones y a las amputaciones como forma de castigo criminal (33).<\/p>\n<p>Los chinos tambi\u00c3\u00a9n expropiaron las propiedades de la aristocracia rural y reorganizaron a los campesinos en cientos de comunas. Heinrich Harrer escribi\u00c3\u00b3 un bestseller sobre sus experiencias en T\u00c3\u00adbet, que fue convertido en una popular cinta de Hollywood. M\u00c3\u00a1s tarde se revel\u00c3\u00b3 que Harrer hab\u00c3\u00ada sido sargento en las SS de Hitler (34). Orgullosamente informa que los Tibetanos que resistieron a los chinos y \u00e2\u20ac\u0153que valerosamente defendieron su independencia&#8230; eran predominantemente nobles, seminobles y lamas: fueron castigados y obligados a realizar las tareas m\u00c3\u00a1s bajas, como los trabajos en caminos y puentes. Fueron a\u00c3\u00ban m\u00c3\u00a1s humillados al verse obligados a limpiar la ciudad antes de la llegada de los turistas\u00e2\u20ac\u009d. Tambi\u00c3\u00a9n tuvieron que vivir en un campo reservado originalmente para mendigos y vagos (35).<\/p>\n<p>En 1961, cientos de miles de hect\u00c3\u00a1reas que sol\u00c3\u00adan ser propiedad de los se\u00c3\u00b1ores y lamas hab\u00c3\u00adan sido distribuidas a inquilinos y a campesinos sin tierra. En las \u00c3\u00a1reas de pastoreo, las manadas que eran de propiedad de la nobleza fueron entregadas a colectivos de pastores pobres. Se hicieron mejoras en la cr\u00c3\u00ada de ganado, se introdujeron nuevas variedades de vegetales y de trigo y cebada y mejoras en la irrigaci\u00c3\u00b3n, todo lo cual condujo a un aumento de la producci\u00c3\u00b3n agr\u00c3\u00adcola (36). <\/p>\n<p>Muchos campesinos siguieron siendo tan religiosos como antes, dando limosnas al clero. Pero la gente ya no estaba obligada a pagar tributos o a hacer regalos a los monasterios y a los se\u00c3\u00b1ores. Los numerosos monjes que hab\u00c3\u00adan sido reclutados cuando ni\u00c3\u00b1os en las \u00c3\u00b3rdenes religiosas pudieron renunciar a la vida mon\u00c3\u00a1stica, y miles lo hicieron, especialmente los m\u00c3\u00a1s j\u00c3\u00b3venes. El resto del clero vivi\u00c3\u00b3 de modestos estipendios gubernamentales, y obtuvo ingresos adicionales oficiando en servicios religiosos, matrimonios y funerales (37).<\/p>\n<p>Las acusaciones hechas por el propio Dalai Lama sobre una esterilizaci\u00c3\u00b3n masiva y deportaciones masivas de tibetanos han seguido sin ser justificadas por ninguna evidencia. Tanto el Dalai Lama como su consejero y hermano m\u00c3\u00a1s joven, Tendzin Choegyal, afirmaron que \u00e2\u20ac\u0153m\u00c3\u00a1s de 1,2 millones de Tibetanos murieron como resultado de la ocupaci\u00c3\u00b3n china\u00e2\u20ac\u009d (38). No importa cu\u00c3\u00a1n a menudo la repitan, esa cifra es desconcertante. El censo oficial de 1953 \u00e2\u20ac\u201cseis a\u00c3\u00b1os antes de la ofensiva china\u00e2\u20ac\u201c registr\u00c3\u00b3 la poblaci\u00c3\u00b3n total del T\u00c3\u00adbet como 1.274.000. Otros c\u00c3\u00a1lculos variaban entre uno y tres millones (39). Otro c\u00c3\u00a1lculo del censo estim\u00c3\u00b3 la poblaci\u00c3\u00b3n tibetana \u00c3\u00a9tnica dentro del pa\u00c3\u00ads en unos 2 millones. Si los chinos mataron a 1,2 millones a principios de los a\u00c3\u00b1os 60, entonces ciudades enteras e inmensas porciones del campo, por cierto casi todo T\u00c3\u00adbet, hubieran sido despobladas, transformadas en un campo de la muerte salpicado de cementerios y fosas comunes \u00e2\u20ac\u201cde lo cual no se ha visto evidencia alguna.<\/p>\n<p>La fuerza militar china en T\u00c3\u00adbet no era suficientemente grande como para reunir, perseguir y exterminar a tanta gente, aunque hubiera pasado su tiempo sin hacer otra cosa. Las autoridades chinas admiten que se han cometido \u00e2\u20ac\u0153errores\u00e2\u20ac\u009d en el pasado, particularmente durante la Revoluci\u00c3\u00b3n Cultural de 1966-76, cuando la persecuci\u00c3\u00b3n religiosa tuvo su auge tanto en China como en T\u00c3\u00adbet. Despu\u00c3\u00a9s de la insurrecci\u00c3\u00b3n a fines de los a\u00c3\u00b1os 50, miles de tibetanos fueron encarcelados. Durante el Gran Salto Adelante, se impuso al campesinado la colectivizaci\u00c3\u00b3n forzosa y el cultivo de granos, algunas  veces con efectos desastrosos. A fines de los a\u00c3\u00b1os 70, China comenz\u00c3\u00b3 a suavizar los controles sobre T\u00c3\u00adbet \u00e2\u20ac\u0153y trat\u00c3\u00b3 de deshacer parte del da\u00c3\u00b1o causado durante las dos d\u00c3\u00a9cadas anteriores\u00e2\u20ac\u009d (40). En 1980, el gobierno chino inici\u00c3\u00b3 reformas presuntamente orientadas a dar a T\u00c3\u00adbet un mayor grado de autogobierno y autoadministraci\u00c3\u00b3n.<\/p>\n<p>Se iba a permitir a los tibetanos que cultivaran parcelas privadas, que vendieran el excedente de su cosecha, que decidieran por s\u00c3\u00ad mismos qu\u00c3\u00a9 cultivos plantar y que conservaran yaks y ovejas. Se volvi\u00c3\u00b3 a permitir la comunicaci\u00c3\u00b3n con el mundo exterior y se redujeron los controles fronterizos para permitir a los tibetanos que visitaran a sus parientes en el exilio en India y Nepal (41).<\/p>\n<p><strong>\u00c3\u2030lites, emigrados, y dinero de la CIA<\/strong><\/p>\n<p>Para los lamas y se\u00c3\u00b1ores de la clase alta tibetana, la intervenci\u00c3\u00b3n comunista fue una calamidad. La mayor\u00c3\u00ada huyeron al extranjero, como el propio Dalai Lama, quien recibi\u00c3\u00b3 ayuda de la CIA para su hu\u00c3\u00adda. Algunos descubrieron con horror que tendr\u00c3\u00adan que trabajar para vivir. Las elites feudales que permanecieron en T\u00c3\u00adbet y decidieron cooperar con el nuevo r\u00c3\u00a9gimen se enfrentaron a situaciones dif\u00c3\u00adciles. Por ejemplo, la siguiente: <\/p>\n<p>En 1959, Anna Louise Strong visit\u00c3\u00b3 el Instituto Central de Minor\u00c3\u00adas Nacionales en Beijing, que capacitaba a diversas minor\u00c3\u00adas \u00c3\u00a9tnicas para el servicio p\u00c3\u00bablico, o las preparaba para su ingreso a escuelas agr\u00c3\u00adcolas o m\u00c3\u00a9dicas. De los 900 estudiantes tibetanos que participaban, la mayor\u00c3\u00ada eran siervos y esclavos escapados. Pero unos 100 eran de familias tibetanas privilegiadas, enviados por sus padres para poder conseguir puestos favorables en la nueva administraci\u00c3\u00b3n. La divisi\u00c3\u00b3n de clase entre estos dos grupos de estudiantes era absolutamente evidente. Como se\u00c3\u00b1al\u00c3\u00b3 el director del instituto:<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153Los provenientes de familias nobles comienzan por considerarse superiores en todo sentido. Se resisten a tener que acarrear sus propias maletas, a hacer sus propias camas, a cuidar su propia habitaci\u00c3\u00b3n. Eso, piensan, es tarea de esclavos; se ofenden porque esperamos que lo hagan. Algunos nunca lo aceptan y vuelven a casa; otros terminan por aceptarlo. Los siervos primero temen a los otros y no pueden sentarse tranquilos en la misma habitaci\u00c3\u00b3n. En la etapa siguiente tienen menos miedo, pero se sienten separados y no se pueden mezclar. S\u00c3\u00b3lo despu\u00c3\u00a9s de alg\u00c3\u00ban tiempo y de considerables discusiones llegan a la etapa en la que se mezclan f\u00c3\u00a1cilmente como compa\u00c3\u00b1eros de estudio, criticando y ayud\u00c3\u00a1ndose mutuamente\u00e2\u20ac\u009d (42).<\/p>\n<p>La dif\u00c3\u00adcil situaci\u00c3\u00b3n de los emigrados obtuvo amplia publicidad en Occidente y considerable apoyo de las agencias de EE. UU. dedicadas a asegurar la seguridad del mundo para la desigualdad econ\u00c3\u00b3mica. Durante los a\u00c3\u00b1os 60 la comunidad tibetana exiliada se embols\u00c3\u00b3 secretamente 1,7 millones de d\u00c3\u00b3lares al a\u00c3\u00b1o de la CIA, seg\u00c3\u00ban documentos publicados por el Departamento de Estado en 1998. Una vez publicado este hecho, la propia organizaci\u00c3\u00b3n del Dalai Lama public\u00c3\u00b3 una declaraci\u00c3\u00b3n en la que admiti\u00c3\u00b3 que hubo millones de d\u00c3\u00b3lares de la CIA durante los a\u00c3\u00b1os 60 para enviar escuadrones armados a T\u00c3\u00adbet a fin de debilitar la revoluci\u00c3\u00b3n mao\u00c3\u00adsta. La parte anual del Dalai Lama fue de 186.000 d\u00c3\u00b3lares, convirti\u00c3\u00a9ndose en un agente a sueldo de la CIA. La inteligencia india tambi\u00c3\u00a9n lo financi\u00c3\u00b3, as\u00c3\u00ad como a otros exiliados tibetanos. Se ha negado a decir si \u00c3\u00a9l o sus hermanos trabajaron con la CIA. La agencia tambi\u00c3\u00a9n declina todo comentario (44).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que se presentaba como defensor de los derechos humanos, y despu\u00c3\u00a9s de obtener el Premio Nobel de la Paz en 1989, el Dalai Lama continu\u00c3\u00b3 asoci\u00c3\u00a1ndose y recibiendo los consejos de emigrados aristocr\u00c3\u00a1ticos y otros reaccionarios durante su exilio. En 1995, el News &#038; Observer de Raleigh, N. C. public\u00c3\u00b3 en su portada una fotograf\u00c3\u00ada en colores del Dalai Lama abrazado por el senador reaccionario republicano Jesse Helms, bajo el titular \u00e2\u20ac\u0153Budista cautiva a h\u00c3\u00a9roe del derecho religioso\u00e2\u20ac\u009d (45). En abril de 1999, junto con Margaret Thatcher, el Papa Juan Pablo II y el primer George Bush, el Dalai Lama apel\u00c3\u00b3 al gobierno brit\u00c3\u00a1nico para que liberara a Augusto Pinochet, el ex dictador fascista de Chile y antiguo cliente de la CIA, que hab\u00c3\u00ada sido detenido mientras visitaba Inglaterra. Urgi\u00c3\u00b3 que se permitiera que Pinochet volviera a su pa\u00c3\u00ads en lugar de obligarlo a ir a Espa\u00c3\u00b1a, donde un jurista espa\u00c3\u00b1ol lo buscaba para ser juzgado por cr\u00c3\u00admenes contra la humanidad.<\/p>\n<p>En la actualidad, sobre todo a trav\u00c3\u00a9s de la \u00e2\u20ac\u0153Fundaci\u00c3\u00b3n Nacional a Favor de la Democracia\u00e2\u20ac\u009d y otros conductos que suenan m\u00c3\u00a1s respetables que la CIA, el Congreso de EE. UU. sigue destinando 2 millones de d\u00c3\u00b3lares al a\u00c3\u00b1o a tibetanos en India, y m\u00c3\u00a1s millones para \u00e2\u20ac\u0153actividades democr\u00c3\u00a1ticas\u00e2\u20ac\u009d dentro de la comunidad exiliada tibetana. El Dalai Lama tambi\u00c3\u00a9n recibe dinero del financiero George Soros, que ahora maneja la Radio Europa Libre\/Radio Libertad, creada por la CIA, y otros institutos (46).<\/p>\n<p><strong>El tema de la cultura<\/strong><\/p>\n<p>Se nos dice que cuando el Dalai Lama gobernaba el T\u00c3\u00adbet, la gente viv\u00c3\u00ada en una simbiosis feliz con sus se\u00c3\u00b1ores mon\u00c3\u00a1sticos y feudales, en un orden social sostenido por una cultura profundamente espiritual y no-violenta. La profunda conexi\u00c3\u00b3n del campesinado con el sistema existente de creencias sagradas les daba supuestamente una estabilidad tranquila, inspirada en ense\u00c3\u00b1anzas religiosas humanas y pac\u00c3\u00adficas. Esto recuerda la imaginer\u00c3\u00ada idealizada de la Europa feudal presentada por los cat\u00c3\u00b3licos conservadores de nuestros d\u00c3\u00adas como G. K. Chesterton y Hilaire Belloc. Para ellos, la cristiandad medieval fue un mundo de campesinos felices que viv\u00c3\u00adan en un profundo v\u00c3\u00adnculo espiritual con su Iglesia, bajo la protecci\u00c3\u00b3n de sus se\u00c3\u00b1ores (47). De nuevo, se nos invita a aceptar una cultura particular en sus propios t\u00c3\u00a9rminos, lo que equivale a aceptarla tal como es presentada por su clase favorecida, por aquellos que, en la cumbre, se beneficiaron m\u00c3\u00a1s gracias a ella. La imagen de Shangri-La de T\u00c3\u00adbet no tiene m\u00c3\u00a1s parecido con la realidad hist\u00c3\u00b3rica que la imagen idealizada de la Europa medieval<\/p>\n<p>Podr\u00c3\u00ada decirse que nosotros, habitantes del mundo moderno laico, no podemos comprender las ecuaciones de felicidad y dolor, satisfacci\u00c3\u00b3n y costumbre, que caracterizan a sociedades m\u00c3\u00a1s \u00e2\u20ac\u0153espirituales\u00e2\u20ac\u009d y \u00e2\u20ac\u0153tradicionales\u00e2\u20ac\u009d. Podr\u00c3\u00ada ser as\u00c3\u00ad, y podr\u00c3\u00ada explicar por qu\u00c3\u00a9 algunos de nosotros idealizamos tales sociedades. Pero un ojo arrancado es un ojo arrancado, una flagelaci\u00c3\u00b3n es una flagelaci\u00c3\u00b3n, y la atroz explotaci\u00c3\u00b3n de siervos y esclavos sigue siendo una brutal injusticia clasista, no importa cu\u00c3\u00a1nto se la embellezca culturalmente. Hay una diferencia entre un lazo espiritual y un pueblo sometido, a\u00c3\u00ban si uno y otro coexisten.<\/p>\n<p>Por cierto, hay mucho en la intervenci\u00c3\u00b3n china que es deplorable. En los a\u00c3\u00b1os 90, los Han, el mayor grupo \u00c3\u00a9tnico que incluye a m\u00c3\u00a1s de un 95 por ciento de la vasta poblaci\u00c3\u00b3n china, comenzaron a ir en forma masiva a T\u00c3\u00adbet y a varias provincias occidentales (48). Estos reasentamientos han tenido efecto sobre las culturas ind\u00c3\u00adgenas de China occidental y de T\u00c3\u00adbet. En las calles de Lhasa y Shigatse hay signos f\u00c3\u00a1cilmente visibles de la preeminencia china. Los chinos dirigen las f\u00c3\u00a1bricas y muchos de los negocios y puestos de venta. Se ha construido edificios elevados de oficinas y grandes centros comerciales con fondos que podr\u00c3\u00adan haber sido mejor invertidos en plantas de tratamiento de agua y viviendas.<\/p>\n<p>Los cuadros chinos en T\u00c3\u00adbet adoptaron demasiado a menudo una actitud supremacista hacia la poblaci\u00c3\u00b3n aut\u00c3\u00b3ctona. Algunos consideraron que sus vecinos tibetanos eran atrasados y flojos, que necesitaban desarrollo econ\u00c3\u00b3mico y \u00e2\u20ac\u0153educaci\u00c3\u00b3n patri\u00c3\u00b3tica\u00e2\u20ac\u009d. Durante los a\u00c3\u00b1os 90, empleados del gobierno tibetano a los que se sospechaba de simpat\u00c3\u00adas nacionalistas fueron purgados de sus trabajos y se lanzaron campa\u00c3\u00b1as para desacreditar al Dalai Lama. Seg\u00c3\u00ban se informa, hubo tibetanos que se vieron sometidos a arresto, encarcelamiento y trabajos forzados por tratar de huir del pa\u00c3\u00ads y por realizar actividades separatistas y participar en \u00e2\u20ac\u0153subversi\u00c3\u00b3n\u00e2\u20ac\u009d pol\u00c3\u00adtica. Algunos arrestados fueron mantenidos en detenci\u00c3\u00b3n administrativa sin suministros adecuados de alimentos o agua, ni de frazadas, y objeto de amenazas, palizas y otros maltratos (49). <\/p>\n<p>Las reglas chinas de planificaci\u00c3\u00b3n familiar que permiten un m\u00c3\u00a1ximo de 3 hijos a las familias tibetanas han sido impuestas irregularmente y var\u00c3\u00adan seg\u00c3\u00ban el distrito. Si una pareja va m\u00c3\u00a1s all\u00c3\u00a1 del l\u00c3\u00admite, puede denegarse la atenci\u00c3\u00b3n durante el d\u00c3\u00ada, la asistencia sanitaria y la educaci\u00c3\u00b3n subvencionadas a los ni\u00c3\u00b1os que exceden el l\u00c3\u00admite permitido. Al mismo tiempo, se desde\u00c3\u00b1a la historia, la cultura, y la religi\u00c3\u00b3n tibetanas en las escuelas. Los materiales educativos, aunque est\u00c3\u00a1n traducidos al tibetano, se concentran en la historia y la cultura chinas (50).<\/p>\n<p>No obstante, el nuevo orden tiene sus partidarios. Un art\u00c3\u00adculo de 1999 en el Washington Post se\u00c3\u00b1ala que el Dalai Lama sigue siendo venerado en T\u00c3\u00adbet, pero&#8230; pocos tibetanos saludar\u00c3\u00adan el retorno de los corruptos clanes aristocr\u00c3\u00a1ticos que huyeron con \u00c3\u00a9l en 1959 y que incluyen al grueso de sus asesores. Muchos agricultores tibetanos, por ejemplo, no tienen inter\u00c3\u00a9s alguno en devolver a los clanes las tierras que obtuvieron gracias a la reforma agraria china. Los antiguos esclavos de T\u00c3\u00adbet dicen que ellos tampoco quieren que sus antiguos amos vuelvan al poder.<\/p>\n<p>\u00e2\u20ac\u0153Ya he vivido una vez esa vida\u00e2\u20ac\u009d, dijo Wangchuk, un antiguo esclavo de 67 a\u00c3\u00b1os que llevaba puestas sus mejores ropas para su peregrinaje anual a Shigatse, uno de los sitios m\u00c3\u00a1s sagrados del budismo Tibetano. Dijo que veneraba al Dalai Lama, pero agreg\u00c3\u00b3: \u00e2\u20ac\u0153Puede ser que no sea libre bajo el comunismo chino, pero me va mejor que cuando era esclavo\u00e2\u20ac\u009d (51).<\/p>\n<p>Si se apoya el derrocamiento de la teocracia feudal por los chinos no quiere decir que se aplauda todo lo que tiene que ver con el r\u00c3\u00a9gimen chino en T\u00c3\u00adbet. Este punto no lo comprenden a menudo los actuales adherentes de Shangri-La en Occidente. Tambi\u00c3\u00a9n vale lo contrario. Denunciar la ocupaci\u00c3\u00b3n china no significa que tengamos que idealizar el antiguo r\u00c3\u00a9gimen feudal. Una queja com\u00c3\u00ban entre los pros\u00c3\u00a9litos budistas en Occidente es que la cultura religiosa de T\u00c3\u00adbet est\u00c3\u00a1 siendo destruida por las autoridades chinas. Parece ser as\u00c3\u00ad. Pero lo que ponemos en duda aqu\u00c3\u00ad es la supuesta admirable e impecable naturaleza espiritual de esa cultura anterior a la invasi\u00c3\u00b3n. Podemos defender la libertad religiosa y la independencia de T\u00c3\u00adbet sin tener que adherirnos a la mitolog\u00c3\u00ada del Para\u00c3\u00adso Perdido.<\/p>\n<p>Finalmente, hay que subrayar que la cr\u00c3\u00adtica que formulamos no es un ataque personal contra el Dalai Lama. Parece ser un individuo bastante honesto, que habla a menudo de paz, amor y no-violencia. En 1994, en una entrevista con Melvyn Goldstein, declar\u00c3\u00b3 que desde su juventud ha estado a favor de construir escuelas, \u00e2\u20ac\u0153m\u00c3\u00a1quinas\u00e2\u20ac\u009d y caminos en su pa\u00c3\u00ads. Afirma que pens\u00c3\u00b3 que la \u00e2\u20ac\u0153corv\u00c3\u00a9e\u00e2\u20ac\u009d y ciertos impuestos a los campesinos \u00e2\u20ac\u0153fueron extremadamente malos\u00e2\u20ac\u009d. Y le disgustaba la manera como se abrumaba a la gente con deudas antiguas, que a veces eran transmitidas de generaci\u00c3\u00b3n en generaci\u00c3\u00b3n (52). Adem\u00c3\u00a1s, dicen que ha establecido un \u00e2\u20ac\u0153gobierno en el exilio\u00e2\u20ac\u009d con una constituci\u00c3\u00b3n escrita, una asamblea representativa y otros aspectos democr\u00c3\u00a1ticos esenciales (53).<\/p>\n<p>Como muchos ex gobernantes, el Dalai Lama suena mucho mejor fuera del poder que cuando lo ten\u00c3\u00ada. Hay que recordar que fue necesaria una ocupaci\u00c3\u00b3n china y casi cuarenta a\u00c3\u00b1os de exilio para que propusiera la democracia para el T\u00c3\u00adbet y criticara la opresiva autocracia feudal de la que \u00c3\u00a9l mismo constitu\u00c3\u00ada la c\u00c3\u00baspide. Pero su cr\u00c3\u00adtica del antiguo orden llega demasiado tarde para los tibetanos comunes. Muchos de ellos quieren que vuelva a su pa\u00c3\u00ads, pero parece que relativamente pocos quieren que se vuelva al orden social que representa.<\/p>\n<p>En un libro publicado en 1996, el Dalai Lama profiri\u00c3\u00b3 una declaraci\u00c3\u00b3n remarcable que debe haber hecho sobresaltar a toda la comunidad del exilio. En parte dice lo siguiente: \u00e2\u20ac\u0153De todas las teor\u00c3\u00adas econ\u00c3\u00b3micas modernas, el sistema econ\u00c3\u00b3mico del marxismo se funda en principios morales, mientras que el capitalismo se preocupa s\u00c3\u00b3lo de las ganancias y beneficios. El marxismo se preocupa de la distribuci\u00c3\u00b3n de la riqueza sobre una base igualitaria y de la utilizaci\u00c3\u00b3n justa de los medios de producci\u00c3\u00b3n. Tambi\u00c3\u00a9n se preocupa de la suerte de las clases trabajadoras \u00e2\u20ac\u201ces decir, la mayor\u00c3\u00ada\u00e2\u20ac\u201c as\u00c3\u00ad como de la suerte de los que son menos favorecidos y necesitados, y el marxismo se preocupa de las v\u00c3\u00adctimas de la explotaci\u00c3\u00b3n impuesta por la minor\u00c3\u00ada. Por esas razones el sistema me es atractivo, y parece ser justo&#8230; \u00e2\u20ac\u0153El fracaso del r\u00c3\u00a9gimen en la Uni\u00c3\u00b3n Sovi\u00c3\u00a9tica, fue para m\u00c3\u00ad no el fracaso del marxismo sino el fracaso del totalitarismo. Por ese motivo me considero como medio marxista, medio budista\u00e2\u20ac\u009d (54).<\/p>\n<p>Y m\u00c3\u00a1s recientemente, en 2001, mientras visitaba California, se\u00c3\u00b1al\u00c3\u00b3 que \u00e2\u20ac\u0153T\u00c3\u00adbet, desde el punto de vista material es muy, muy atrasado. Espiritualmente es bastante rico. Pero la espiritualidad no puede llenar nuestros est\u00c3\u00b3magos\u00e2\u20ac\u009d. Es un mensaje que deber\u00c3\u00adan escuchar los pros\u00c3\u00a9litos budistas acaudalados y bien alimentados de Occidente a los que no les preocupan para nada las consideraciones materiales cuando idealizan el T\u00c3\u00adbet feudal.<\/p>\n<p>Dejando aparte al budismo y al Dalai Lama, lo que he tratado de poner en duda es el mito del T\u00c3\u00adbet, la imagen del Para\u00c3\u00adso Perdido de un orden social que fue poco m\u00c3\u00a1s que una teocracia desp\u00c3\u00b3tica, retr\u00c3\u00b3grada, de servidumbre y pobreza, tan da\u00c3\u00b1ina para el esp\u00c3\u00adritu humano, donde unos pocos acumulaban vastas riquezas para vivir a las mil maravillas a costa de la sangre, el sudor y las l\u00c3\u00a1grimas de los muchos. Para la mayor\u00c3\u00ada de los arist\u00c3\u00b3cratas Tibetanos en exilio, \u00c3\u00a9se es el mundo al que desean tan fervientemente regresar. El algo muy distinto de Shangri-La.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>1. Melvyn C. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153The Snow Lion and the Dragon: China, T\u00c3\u00adbet, and the Dalai Lama\u00e2\u20ac\u009d (Berkeley: University of California Press, 1995), 6-16.<br \/>2. Mark Juergensmeyer, \u00e2\u20ac\u0153Terror in the Mind of God\u00e2\u20ac\u009d, (Berkeley: University of California Press, 2000), 113.<br \/>3. Kyong-Hwa Seok, &#8220;Korean monk gangs battle for temple turf&#8221;, San Francisco Examiner, December 3, 1998.<br \/>4. Gere quoted in &#8220;Our Little Secret&#8221;, Counter Punch, 1-15 November 1997.<br \/>5. \u00e2\u20ac\u0153Dalai Lama quoted in Donald Lopez Jr., Prisoners of Shangri-La: Tibetan Buddhism<br \/>and the West\u00e2\u20ac\u009d (Chicago and London: Chicago University Press, 1998), 205.<br \/>6. Stuart Gelder and Roma Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain: Travels in New T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d (New York, Monthly Review Press, 1964), 119.<br \/>7. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 123.<br \/>8. Pradyumna P. Karan, \u00e2\u20ac\u0153The Changing Face of T\u00c3\u00adbet: The Impact of Chinese Communist Ideology on the Landscape\u00e2\u20ac\u009d (Lexington, Kentucky, University Press of Kentucky, 1976), 64.<br \/>9. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 62 and 174.<br \/>10. \u00e2\u20ac\u0153As skeptically noted by Lopez, Prisoners of Shangri-La\u00e2\u20ac\u009d, 9.<br \/>11. See the testimony of one serf who himself had been hunted down by tibetan soldiers and returned to his master: Anna Louise Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d (Peking: New World Press, 1929), 29-30 90.<br \/>12. Melvyn Goldstein, William Siebenschuh, and Tash\u00c3\u00ac-Tsering, \u00e2\u20ac\u0153The Struggle for Modern T\u00c3\u00adbet: The Autobiography of Tash\u00c3\u00ac-Tsering\u00e2\u20ac\u009d (Armonk, N.Y., M. E. Sharpe, 1997).<br \/>13. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 110.<br \/>14. Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 15, 19-21, 24.<br \/>15. Quoted in Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 25.<br \/>16. Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 31.<br \/>17. Melvyn C. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153A History of Modern T\u00c3\u00adbet 1913-1951\u00e2\u20ac\u009d (Berkeley, University of California Press, 1989), 5.<br \/>18. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 175-176; and Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 25-26.<br \/>19. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 113.<br \/>20. A. Tom Grunfeld, \u00e2\u20ac\u0153The Making of Modern T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d, rev. ed. (Armonk, N.Y. and London, 1996), 9 and 7-33 for a general discussion of feudal T\u00c3\u00adbet; see also Felix Greene, \u00e2\u20ac\u0153A Curtain of Ignorance\u00e2\u20ac\u009d (Garden City, N.Y.: Doubleday, 1961), 241-249; Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153A History of Modern T\u00c3\u00adbet 1913-1951\u00e2\u20ac\u009d, 3-5; and Lopez, \u00e2\u20ac\u0153Prisoners of Shangri-La\u00e2\u20ac\u009d, passim.<br \/>21. Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 91-92.<br \/>22. Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interviews\u00e2\u20ac\u009d, 92-96.<br \/>23. Waddell, Landon, and O&#8217;Connor are quoted in Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 123-125.<br \/>24. Quoted in Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 125.<br \/>25. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153The Snow Lion and the Dragon\u00e2\u20ac\u009d, 52.<br \/>26. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153The Snow Lion and the Dragon\u00e2\u20ac\u009d, 54.<br \/>27. Heinrich Harrer, \u00e2\u20ac\u0153Return to T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d (New York: Schocken, 1985), 29.<br \/>28. Strong, \u00e2\u20ac\u0153Tibetan Interview\u00e2\u20ac\u009d, 73.<br \/>29. See Kenneth Conboy and James Morrison, \u00e2\u20ac\u0153The CIA&#8217;s Secret War in T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d (Lawrence, Kansas, University of Kansas Press, 2002); and William Leary, &#8220;Secret Mission to T\u00c3\u00adbet&#8221;, Air &#038; Space, December 1997\/January 1998.<br \/>30. Leary, &#8220;Secret Mission to T\u00c3\u00adbet.&#8221;<br \/>31. Hugh Deane, &#8220;The Cold War in T\u00c3\u00adbet&#8221;, Covert Action Quarterly (Winter 1987).<br \/>32. George Ginsburg and Michael Mathos, \u00e2\u20ac\u0153Communist China and T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d (1964), quoted in Deane, &#8220;The Cold War in T\u00c3\u00adbet.&#8221;<br \/>33. Deane notes that author Bina Roy reached a similar conclusion.<br \/>34. See Greene, \u00e2\u20ac\u0153A Curtain of Ignorance\u00e2\u20ac\u009d, 248 and passim; and Grunfeld, \u00e2\u20ac\u0153The Making of Modern T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d, passim.<br \/>35. Los Angeles Times, 18 August 1997.<br \/>36. Harrer, \u00e2\u20ac\u0153Return to T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d, 54.<br \/>37. Karan, \u00e2\u20ac\u0153The Changing Face of T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d, 36-38, 41, 57-58; London Times, 4 July 1966.<br \/>38. Gelder and Gelder, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 29 and 47-48.<br \/>39. Tendzin Choegyal, &#8220;The Truth about T\u00c3\u00adbet,&#8221; Imprimis (publication of Hillsdale<br \/>College, Michigan), April 1999.<br \/>40. Karan, \u00e2\u20ac\u0153The Changing Face of T\u00c3\u00adbet\u00e2\u20ac\u009d, 52-53.<br \/>41. Elaine Kurtenbach, Associate Press report, San Francisco Chronicle, 12 February 1998.<br \/>42. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153The Snow Lion and the Dragon\u00e2\u20ac\u009d, 47-48.<br \/>43. Strong, Tibetan Interviews, 15-16.<br \/>44. Jim Mann, &#8220;CIA Gave Aid to Tibetan Exiles in &#8217;60s, Files Show,&#8221; Los Angeles Times, 15 September 1998; and NewYork Times, 1 October, 1998.<br \/>45. Reuters report, San Francisco Chronicle, 27 January 1997.<br \/>46. News &#038; Observer, 6 September 1995, cited in Lopez, Prisoners of Shangri-La, 3. Heather Cottin, &#8220;George Soros, Imperial Wizard,&#8221; CovertAction Quarterly no. 74 (Fall 2002).<br \/>47. The Gelders draw this comparison, \u00e2\u20ac\u0153The Timely Rain\u00e2\u20ac\u009d, 64.<br \/>48. The Han have also moved into Xinjiang, a large northwest province about the size of T\u00c3\u00adbet, populated by Uighurs; see Peter Hessler, &#8220;The Middleman&#8221;, New Yorker, 14 &#038; 21 October 2002.<br \/>49. Report by the International Committee of Lawyers for T\u00c3\u00adbet, \u00e2\u20ac\u0153A Generation in Peril\u00e2\u20ac\u009d (Berkeley Calif.: 2001), passim.<br \/>50. International Committee of Lawyers for T\u00c3\u00adbet, \u00e2\u20ac\u0153A Generation in Peril\u00e2\u20ac\u009d, 66-68, 98.<br \/>51. John Pomfret, &#8220;T\u00c3\u00adbet Caught in China&#8217;s Web&#8221;, Washington Post, 23 July 1999.<br \/>52. Goldstein, \u00e2\u20ac\u0153The Snow Lion and the Dragon\u00e2\u20ac\u009d, 51.<br \/>53. Tendzin Choegyal, &#8220;The Truth about T\u00c3\u00adbet.&#8221;<br \/>54. The Dalai Lama in Marianne Dresser (ed.), \u00e2\u20ac\u0153Beyond Dogma: Dialogues and Discourses\u00e2\u20ac\u009d (Berkeley, Calif.: North Atlantic Books, 1996). Quoted in San Francisco Chronicle, 17 May 2001.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feudalismo amistoso: el mito de Tibet (Michael Parenti).A trav\u00c3\u00a9s de los tiempos ha prevalecido una angustiosa simbiosis entre la religi\u00c3\u00b3n y la violencia. 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