{"id":5691,"date":"2009-04-19T05:01:12","date_gmt":"2009-04-19T04:01:12","guid":{"rendered":"http:\/\/redatea.net\/index.php\/el-timo-de-la-religion\/"},"modified":"2009-04-19T05:01:12","modified_gmt":"2009-04-19T04:01:12","slug":"el-timo-de-la-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/el-timo-de-la-religion\/","title":{"rendered":"El timo de la religi\u00c3\u00b3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/_Urhn0McAwyE\/SeqU3bhO8JI\/AAAAAAAABTI\/k0epzBAkjR8\/s1600-h\/religion-cubierta.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 320px;\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/9bfc5_religion-cubierta.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" \/><\/a>Por <span>Gonzalo Puente Ojea<\/span><br \/><span><span>En <\/span><\/span><a href=\"http:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/1206\/el-timo-de-la-religion\/\"><span><span>Dominio P\u00c3\u00bablico<\/span><\/span><\/a><span><span><br \/><\/span><\/span><\/p>\n<p>Un timo es la \u00c2\u00abacci\u00c3\u00b3n y efecto de timar\u00c2\u00bb, y por timar debe entenderse, en su acepci\u00c3\u00b3n general, \u00c2\u00abquitar o hurtar con enga\u00c3\u00b1o\u00c2\u00bb. Pero, en un sentido m\u00c3\u00a1s espec\u00c3\u00adfico y relevante, timo significa \u00c2\u00abenga\u00c3\u00b1ar a otro con promesas y esperanzas\u00c2\u00bb (DRAE). En esta clase de enga\u00c3\u00b1os existe una subclase especialmente dram\u00c3\u00a1tica, en virtud del alcance y las consecuencias que puede tener en la vida personal de los timados. Me refiero al timo de la religi\u00c3\u00b3n.<br \/>Lo que en este timo resulta definitorio consiste en prometer algo que es de toda evidencia <span>contra natura:<\/span> la negaci\u00c3\u00b3n de la muerte y la afirmaci\u00c3\u00b3n de una felicidad plena. Por esta raz\u00c3\u00b3n nuclear y fant\u00c3\u00a1stica, y por algunos de sus corolarios, al timo religioso le ha cabido el honor hist\u00c3\u00b3rico de ser el padre de los dem\u00c3\u00a1s timos, y as\u00c3\u00ad, el m\u00c3\u00a1s pernicioso, pues su enga\u00c3\u00b1o descansa sobre el mito m\u00c3\u00a1s irreal generado por la mente humana: el de la existencia de almas y esp\u00c3\u00adritus inmateriales como entes reales, y tambi\u00c3\u00a9n de sus derivados, los dioses de los polite\u00c3\u00adsmos, el Dios de los monote\u00c3\u00adsmos y los esp\u00c3\u00adritus de los pante\u00c3\u00adsmos.<br \/>Para que ocurra un timo se precisa una relaci\u00c3\u00b3n de enga\u00c3\u00b1o entre dos sujetos: el timador y el timado. Y adem\u00c3\u00a1s se requiere un referente que especificar\u00c3\u00a1 la naturaleza concreta del enga\u00c3\u00b1o. En esa relaci\u00c3\u00b3n, el oferente promete lo que en la fase prof\u00c3\u00a9tica de la religi\u00c3\u00b3n se llam\u00c3\u00b3 la salvaci\u00c3\u00b3n personal, porque est\u00c3\u00a1 asistido por Dios o el gran Esp\u00c3\u00adritu y cuenta con su delegaci\u00c3\u00b3n. Es decir, act\u00c3\u00baa por procuraci\u00c3\u00b3n divina o parte ya como un redentor divinizado que ostenta el poder de cumplir la realizaci\u00c3\u00b3n de las promesas pactadas. Porque el v\u00c3\u00adnculo personal constituido por la fe religiosa es un contrato sinalagm\u00c3\u00a1tico (del verbo griego<span> synall\u00c3\u00a1sso<\/span> o <span>synall\u00c3\u00a1tto<\/span>: unir, pactar, conciliar), por el cual el oferente propone al ofertado una especie de trato jur\u00c3\u00addico rec\u00c3\u00adproco que obliga a ambos al cumplimiento \u00c3\u00adntegro de lo prometido, de modo que, en caso de incumplimiento, las partes asumen la condici\u00c3\u00b3n de felones seg\u00c3\u00ban quien sea o no el culpable de la ruptura.<br \/>Sin embargo, la constataci\u00c3\u00b3n del incumplimiento que debe exhibir la parte que se considere perjudicada resulta muy problem\u00c3\u00a1tica en el momento de atribuir la carga de la prueba. Si esto ya es as\u00c3\u00ad en las causas jurisdiccionales terrenales, imag\u00c3\u00adnese el lector qu\u00c3\u00a9 sucede cuando el contrato recae entre almas, esp\u00c3\u00adritus y dioses, entre \u00c3\u00a1ngeles y demonios o entre la dem\u00c3\u00a1s ralea de esos espacios celestes o infernales en los que se lucha por premios o castigos eternos, o por rebajas de pena a golpe de costos\u00c3\u00adsimas indulgencias, o por intercesiones de v\u00c3\u00adrgenes y santos con clientelas propias, con tr\u00c3\u00a1mites complejos y costosos en los cuales los \u00c2\u00abecon\u00c3\u00b3micamente d\u00c3\u00a9biles\u00c2\u00bb suelen estar en condiciones evidentes de inferioridad. Una dificultad pr\u00c3\u00a1cticamente insuperable se presenta cuando el m\u00c3\u00a1ximo tribunal divino tiene que decidir qui\u00c3\u00a9n se ha salvado o condenado, estableciendo as\u00c3\u00ad, sin r\u00c3\u00a9plica, lo siguiente: si se ha producido ya un incumplimiento insanable; qui\u00c3\u00a9n ha sido el imputable, y qu\u00c3\u00a9 pena o premio le corresponde. En esta coyuntura se da la curios\u00c3\u00adsima situaci\u00c3\u00b3n de que el tribunal divino es juez y parte, y por su propia entidad es omnisciente, justiciero y misericordioso. Cualquier intenci\u00c3\u00b3n del condenado de clamar inocencia no s\u00c3\u00b3lo pondr\u00c3\u00ada en cuesti\u00c3\u00b3n la excelencia del tribunal, sino que su rebeld\u00c3\u00ada demostrar\u00c3\u00ada la justicia de la sentencia y su ineludible condici\u00c3\u00b3n de r\u00c3\u00a9probo.<br \/>Lo chocante y espantoso del timo religioso consiste en su inicua ventaja sobre los timos mundanos: mientras todos los c\u00c3\u00b3digos jur\u00c3\u00addicos modernos establecen garant\u00c3\u00adas en relaci\u00c3\u00b3n con la celebraci\u00c3\u00b3n y el cumplimiento de los contratos \u00e2\u20ac\u201cexigiendo una eficiente identificaci\u00c3\u00b3n personal de los contratantes o una declaraci\u00c3\u00b3n de sus voluntades sin coacci\u00c3\u00b3n o intimidaci\u00c3\u00b3n, etc.\u00e2\u20ac\u201c, las confesiones de fe se atribuyen ritualmente por las Iglesias a reci\u00c3\u00a9n nacidos, enfermos, moribundos, torturados en las mazmorras de la Inquisici\u00c3\u00b3n o poblaciones enteras en virtud de concordatos fraudulentos que enajenan la voluntad de las personas y la soberan\u00c3\u00ada de los Estados. Los fieles depositan sus conciencias en el palio de sus iglesias mediante una fe transmitida mec\u00c3\u00a1nicamente en el hogar y la escuela, una fe meramente gestual y vehiculada por mitos infantiles y creencias que, al ser aceptadas sin verdadera convicci\u00c3\u00b3n y sin escrutinio intelectivo, degradan la dignidad humana y da\u00c3\u00b1an la capacidad cognitiva de sujetos dotados de los atributos innatos de inteligencia y creatividad.<br \/>Cuando las instituciones religiosas barruntan superficialmente su responsabilidad e imputabilidad \u00c3\u00a9ticas, improvisan actitudes de arrepentimiento que se quedan en imploraciones insinceras de perd\u00c3\u00b3n colectivo. Pero no cesan en su ejercicio del timo religioso, alimentado por su implacable proselitismo universal a favor del timo supremo de \u00c2\u00abla vida despu\u00c3\u00a9s de morir\u00c2\u00bb. Pero, \u00c2\u00bfc\u00c3\u00b3mo certificar que se produjo el timo, si no hay testigos de vista de los hechos trascendentales? En \u00c3\u00baltimo t\u00c3\u00a9rmino, el timado tendr\u00c3\u00a1 solamente la consolaci\u00c3\u00b3n de la esperanza; sin embargo, como quiera que esa esperanza se cifra en imposibles, resultar\u00c3\u00a1 siempre frustrada. Ahora bien, una instituci\u00c3\u00b3n carece de conciencia y no es imputable de enga\u00c3\u00b1os o timos. S\u00c3\u00b3lo son responsables los individuos en funci\u00c3\u00b3n de sus propios actos. Por consiguiente, las Iglesias ni pueden pedir perd\u00c3\u00b3n ni ser perdonadas, a no ser por medio de la irresponsable escenificaci\u00c3\u00b3n de un enga\u00c3\u00b1o suplementario. Son los sacerdotes y dem\u00c3\u00a1s hombres de Iglesia, y s\u00c3\u00b3lo ellos, quienes deber\u00c3\u00adan responsabilizarse personalmente del enga\u00c3\u00b1o mediante el cumplimiento de las sanciones penales, previa restituci\u00c3\u00b3n a las v\u00c3\u00adctimas por los da\u00c3\u00b1os causados; y, en caso de muerte, ser\u00c3\u00a1n sus sucesores los obligados a prestar las correspondientes reparaciones f\u00c3\u00adsicas y morales.<\/p>\n<p><span>Gonzalo Puente Ojea es el autor de <\/span><span><span>La religi\u00c3\u00b3n \u00c2\u00a1vaya timo!<\/span><\/span><span> (Ed. Laetoli)<\/span><\/p>\n<div>Un espacio para dudar. Ateos, agn\u00c3\u00b3sticos, esc\u00c3\u00a9pticos. Reflexi\u00c3\u00b3n, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1\" height=\"1\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/9bfc5_14696158-5696525358954528025?l=razonatea.blogspot.com\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gonzalo Puente OjeaEn Dominio P\u00c3\u00bablico Un timo es la \u00c2\u00abacci\u00c3\u00b3n y efecto de timar\u00c2\u00bb, y por timar debe entenderse, en su acepci\u00c3\u00b3n general, \u00c2\u00abquitar o hurtar con enga\u00c3\u00b1o\u00c2\u00bb. Pero, en un sentido m\u00c3\u00a1s espec\u00c3\u00adfico y relevante, timo significa \u00c2\u00abenga\u00c3\u00b1ar a otro con promesas y esperanzas\u00c2\u00bb (DRAE). 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