{"id":8181,"date":"2009-10-20T09:01:02","date_gmt":"2009-10-20T08:01:02","guid":{"rendered":"http:\/\/redatea.net\/index.php\/algo-tiene-que-haber-%c2%bfo-no-asi-empezamos\/"},"modified":"2009-10-20T09:01:02","modified_gmt":"2009-10-20T08:01:02","slug":"algo-tiene-que-haber-%c2%bfo-no-asi-empezamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/algo-tiene-que-haber-%c2%bfo-no-asi-empezamos\/","title":{"rendered":"ALGO TIENE QUE HABER&#8230; \u00c2\u00bfO NO? (AS\u00c3\u008d EMPEZAMOS)"},"content":{"rendered":"<p><span><\/p>\n<div><span>Con esta entrada botamos el <\/span><i><span>Otto Neurath<\/span><\/i><span> hace dos a\u00c3\u00b1os, el uno de octubre de 2007. Se me ha pasado celebrarlo.<\/span><\/div>\n<div><span><span><span><span><br \/><\/span><\/span><\/span><\/span><\/div>\n<p><\/span><\/p>\n<div><a href=\"http:\/\/bp1.blogger.com\/_bLvGLuuUIZw\/RwFoIZL9GJI\/AAAAAAAAABA\/2jxyfdoRAxw\/s1600-h\/heller.gif\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/418b0_heller.gif\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/><span>&#8220;Por lo que puedo distinguir, est\u00c3\u00a1n pele\u00c3\u00a1ndose por cu\u00c3\u00a1l es la religi\u00c3\u00b3n m\u00c3\u00a1s pac\u00c3\u00adfica&#8221;<\/span><\/p>\n<p><\/div>\n<p><span><b><span>Comentario sobre el libro de Richard Dawkins, <i>El Espejismo de Dios<\/i>, Madrid, Espasa, 2006.<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p><!--[if !supportEmptyParas]--><!--[endif]--><span><\/span>  <\/p>\n<p><span>            <\/span>Bien conocido por sus obras de divulgaci\u00c3\u00b3n cient\u00c3\u00adfica en el campo de la biolog\u00c3\u00ada, y m\u00c3\u00a1s especialmente en la teor\u00c3\u00ada de la evoluci\u00c3\u00b3n (<i>El gen ego\u00c3\u00adsta<\/i>, <i>Destejiendo el arco iris<\/i>&#8230;), el catedr\u00c3\u00a1tico de \u00e2\u20ac\u0153Comprensi\u00c3\u00b3n P\u00c3\u00bablica de la Ciencia\u00e2\u20ac\u009d en la Universidad de Oxford, Richard Dawkins, ha tomado una decisi\u00c3\u00b3n arriesgada al escribir su \u00c3\u00baltima obra. <i>El espejismo de Dios<\/i> no es un libro ciencia, aunque el conocimiento cient\u00c3\u00adfico desempe\u00c3\u00b1a un papel importante en buena parte de sus argumentos, y por supuesto en la visi\u00c3\u00b3n general sobre la realidad que subyace en toda la obra. En cierta medida, este menor protagonismo de la ciencia hace que el libro sea m\u00c3\u00a1s accesible para el lector medio que otros t\u00c3\u00adtulos de Dawkins (quien, por otro lado, es un maestro consumado de la comunicaci\u00c3\u00b3n cient\u00c3\u00adfica, tal vez, tras la muerte de Stephen Gould, el mayor divulgador vivo de la biolog\u00c3\u00ada), pero tambi\u00c3\u00a9n ha tenido la consecuencia no tan favorable de que su virtuosismo argumental \u00e2\u20ac\u0153marca de la casa\u00e2\u20ac\u009d se echa bastantes veces de menos en el nuevo libro. Ocurre un poco como cuando un gran int\u00c3\u00a9rprete de un instrumento musical se mete a director de orquesta: el resultado puede ser agradable, pero resulta un tanto desigual, pues el artista acusa la falta de familiaridad con algunos matices y del dominio de ciertas t\u00c3\u00a9cnicas. Con todo (y con algunos otros problemillas de los que hablar\u00c3\u00a9 pronto), <i>El espejismo de Dios<\/i> es simplemente una de esas obras que se necesitaban, cuyo \u00c3\u00a9xito editorial es tan comprensible como deseable, y cuya recepci\u00c3\u00b3n enfurecida por parte de los medios creyentes y tradicionalistas no deja de ser s\u00c3\u00adntoma de su vigor intelectual. L\u00c3\u00a1stima, dicho sea de paso, que la traducci\u00c3\u00b3n encargada por Espasa-Calpe haya hecho tan poca justicia a la prosa fluida del autor, hasta hacerle decir en algunos puntos lo contrario de lo que dice.<\/p>\n<p><span>            <\/span>Pero vayamos al contenido de la obra. Richard Dawkins no ha escrito un libro para los profesionales de la argumentaci\u00c3\u00b3n religiosa (te\u00c3\u00b3logos y fil\u00c3\u00b3sofos), sino para el gran p\u00c3\u00bablico, para esa masa de personas que, en muchos casos, profesan una religi\u00c3\u00b3n por el mero hecho de haber sido educados as\u00c3\u00ad, y porque nunca han considerado la idea de que pod\u00c3\u00ada ser factible (e incluso saludable) el rechazar esas creencias. Es, sobre todo, un libro para quienes el argumento te\u00c3\u00b3logico fundamental ha sido siempre el campechano \u00e2\u20ac\u0153\u00c2\u00a1Algo tiene que haber!\u00e2\u20ac\u009d que estamos tan acostumbrados a oir cuando nos ponemos metaf\u00c3\u00adsicos en una charla de caf\u00c3\u00a9. Por supuesto, las multinacionales religiosas (sobre todo las de Occidente, con sus sofisticados departamentos de investigaci\u00c3\u00b3n, tambi\u00c3\u00a9n llamados \u00e2\u20ac\u0153facultades de teolog\u00c3\u00ada\u00e2\u20ac\u009d, y sus m\u00c3\u00baltiples concesionarios \u00e2\u20ac\u201ccon ce, no efe\u00e2\u20ac\u201c), han ensamblado argumentos dial\u00c3\u00a9cticos enormemente sofisticados para demostrar que es razonable creer en Dios, en la resurrecci\u00c3\u00b3n, y en la perversidad moral de la masturbaci\u00c3\u00b3n; pero, puesto que la mayor\u00c3\u00ada de los mortales no creen en estas cosas porque hayan sido convencidos mediante tales argumentos de te\u00c3\u00b3logo profesional, sino m\u00c3\u00a1s bien por razonamientos o intuiciones de <i>amateur<\/i>, un libro dirigido al gran p\u00c3\u00bablico tiene que concentrarse en debates mucho m\u00c3\u00a1s a ras de tierra.<\/p>\n<p><span>            <\/span>A este nivel, la primera y fundamental cuesti\u00c3\u00b3n es la de si Dios existe. La estrategia de Dawkins es la de mostrar que no se trata de una cuesti\u00c3\u00b3n ante la que s\u00c3\u00b3lo quepan tres posturas: la del creyente, la del ateo y la del agn\u00c3\u00b3stico, sino que, como con cualquier otra afirmaci\u00c3\u00b3n sobre la existencia de cierta entidad o fen\u00c3\u00b3meno, lo que tenemos es un amplio abanico de posibilidades: uno puede estar <i>totalmente convencido<\/i> de que Dios existe, o de que Dios no existe, pero entre ambas convicciones extremas caben muchos matices. Por ejemplo, uno puede decir, \u00e2\u20ac\u0153yo no s\u00c3\u00a9 si Dios existe, pero creo que es m\u00c3\u00a1s probale que exista que lo contrario\u00e2\u20ac\u009d, y por supuesto tambi\u00c3\u00a9n puede dudar de su existencia con la misma intensidad. En realidad, si uno lo hace pensar un poco a sus compa\u00c3\u00b1eros de charla de caf\u00c3\u00a9, \u00c2\u00bfpor qu\u00c3\u00a9 van a ser <i>exactamente igual de probables<\/i> ambas posibilidades? Al fin y al cabo, yo <i>no s\u00c3\u00a9<\/i> si alg\u00c3\u00ban barco del Antiguo Egipto naveg\u00c3\u00b3 alguna vez hasta Am\u00c3\u00a9rica del Sur, pero pienso que probablemente no; en cambio, pienso que es m\u00c3\u00a1s probable que alguno viajase hasta Espa\u00c3\u00b1a, aunque tampoco lo s\u00c3\u00a9. Esta precisi\u00c3\u00b3n le sirve a Dawkins para sugerir que ser ateo no equivale a \u00e2\u20ac\u0153negar\u00e2\u20ac\u009d a secas la existencia de Dios, sino s\u00c3\u00b3lo a pensar que es bastante improbable. Dawkins dedica un cap\u00c3\u00adtulo a ridiculizar la mayor\u00c3\u00ada de los argumentos te\u00c3\u00adstas habituales (no todos \u00e2\u20ac\u0153filos\u00c3\u00b3ficos\u00e2\u20ac\u009d), mostrando que no garantizan en ning\u00c3\u00ban caso una alta probabilidad a la existencia de Dios, lo que no es muy nuevo, por otra parte.<\/p>\n<p><span>            <\/span>En cambio, el cap\u00c3\u00adtulo central de la obra ofrece un argumento m\u00c3\u00a1s original, aunque el mismo Dawkins reconoce que consiste ni m\u00c3\u00a1s ni menos que en tomarse en serio la eterna pregunta infantil de \u00e2\u20ac\u0153\u00c2\u00bfqui\u00c3\u00a9n cre\u00c3\u00b3 a Dios?\u00e2\u20ac\u009d. Muchos te\u00c3\u00b3logos (sin ir m\u00c3\u00a1s lejos, el bueno de Hans K\u00c3\u00bcng en su muy reciente <i>El principio de todas las cosas<\/i>) afirman que la hip\u00c3\u00b3tesis de Dios es la mejor explicaci\u00c3\u00b3n \u00e2\u20ac\u0153cient\u00c3\u00adfica\u00e2\u20ac\u009d de la existencia del mundo y de su sorprendente orden. Dawkins muestra, en cambio, que esta hip\u00c3\u00b3tesis no explica nada, si por \u00e2\u20ac\u0153explicar\u00e2\u20ac\u009d entendemos lo que hacen las teor\u00c3\u00adas cient\u00c3\u00adficas cuando explican correctamente ciertos fen\u00c3\u00b3menos (hurgar\u00c3\u00a9 en los detalles en otra ocasi\u00c3\u00b3n, si me dejan), y lo que es m\u00c3\u00a1s importante, que esta hip\u00c3\u00b3tesis requiere un Creador <i>al menos tan complejo como el mundo que ha creado<\/i>. Pensemos en el viejo argumento del reloj encontrado en una playa desierta, el cual nos lleva l\u00c3\u00b3gicamente a la conclusi\u00c3\u00b3n de que alguien lo fabric\u00c3\u00b3; imaginemos que lo que hallamos es un hacha prehist\u00c3\u00b3rica, mucho m\u00c3\u00a1s simple que un reloj. La conclusi\u00c3\u00b3n a la que llegaremos es que la <i>sociedad<\/i> que ha construido el reloj es m\u00c3\u00a1s sofisticada que la que ha fabricado el hacha (pues necesita una divisi\u00c3\u00b3n social del trabajo mucho m\u00c3\u00a1s extensa); y si lo que encontramos es un ordenador, pensaremos correctamente que ha sido creado por una sociedad a\u00c3\u00ban m\u00c3\u00a1s compleja. Pues bien: si el universo hubiera sido creado por alguien, ese \u00e2\u20ac\u0153alguien\u00e2\u20ac\u009d deber\u00c3\u00ada ser much\u00c3\u00adsimo m\u00c3\u00a1s complejo que quien ha creado el hacha, el reloj, o el ordenador. Hasta aqu\u00c3\u00ad, no hay problema; de hecho, muchos te\u00c3\u00b3logos de caf\u00c3\u00a9, como usted y como yo, tendr\u00c3\u00a1n la intuici\u00c3\u00b3n de que Dios es un ser bastante complicado, y no el intelecto simpl\u00c3\u00adsimo que postulan algunos te\u00c3\u00b3logos, tan simple que no necesita de nada que lo haya creado. Pero fij\u00c3\u00a9monos en que <i>quer\u00c3\u00adamos<\/i> un Dios porque el mundo nos parec\u00c3\u00ada tan complejo que necesitaba un creador. Por tanto, la misma raz\u00c3\u00b3n que nos llev\u00c3\u00b3 a pensar que deb\u00c3\u00ada existir un creador del mundo, nos llevar\u00c3\u00a1 tambi\u00c3\u00a9n a exigir que este creador haya sido creado&#8230; por otro creador a\u00c3\u00ban m\u00c3\u00a1s complejo, y as\u00c3\u00ad sucesivamente. Y esta cadena de creadores cada vez m\u00c3\u00a1s complejos es todo menos simple, que es la virtud que deben tener las buenas explicaciones cient\u00c3\u00adficas.<\/p>\n<p><span>            <\/span>Tras los cap\u00c3\u00adtulos de teolog\u00c3\u00ada de caf\u00c3\u00a9, Dawkins dedica m\u00c3\u00a1s de la mitad del libro a defender una tesis que es la que sin duda ha suscitado la intensa animadversi\u00c3\u00b3n a la que nos refer\u00c3\u00adamos. La tesis de que la religi\u00c3\u00b3n es b\u00c3\u00a1sicamente <i>perjudicial<\/i>. Es justo indicar que la mayor\u00c3\u00ada de los creyentes no son como los terroristas isl\u00c3\u00a1micos del 11-M o los \u00e2\u20ac\u0153talibanes cristianos\u00e2\u20ac\u009d de la Am\u00c3\u00a9rica profunda. Dawkins lo reconoce, pero insiste en que el fundamentalismo es la consecuencia natural de la propia esencia de la fe religiosa, pues al fin y al cabo la fe consiste en la voluntad de creer cosas irracionales sencillamente por la autoridad de quien nos las ense\u00c3\u00b1a. Cuando la fe no ha desembocado en el fundamentalismo, ha sido porque otras convicciones individuales y otras fuerzas legales se lo han impedido. Entre los muchos ejemplos que pone Dawkins, destaca el de la fuerza moral de las Escrituras: cualquiera que lea hoy la Biblia con la sensibilidad \u00c3\u00a9tica de nuestros d\u00c3\u00adas, sentir\u00c3\u00a1 repugnancia por la crueldad que Yahv\u00c3\u00a9 y sus muestran en la mayor parte del Antiguo Testamento, y no menos por el capricho divino de someter a su propio Hijo a una tortura terrible en el <i>prime time <\/i>del Nuevo. La Biblia<i> <\/i>misma no puede ser tomada, por tanto, como una gu\u00c3\u00ada moral en sentido primario, pues empleamos <i>nuestra <\/i>moral para decidir qu\u00c3\u00a9 interpretaci\u00c3\u00b3n \u00c3\u00a9tica tenemos que dar de los mensajes que la Biblia<i> <\/i>contiene. Por tanto, es nuestra moral (nuestra moral <i>laica<\/i>, dir\u00c3\u00adamos) la que forma el dique de contenci\u00c3\u00b3n que impide que las creencias religiosas \u00e2\u20ac\u0153respetables\u00e2\u20ac\u009d se desborden hacia un fundamentalismo \u00e2\u20ac\u0153criminal\u00e2\u20ac\u009d, como har\u00c3\u00adan si s\u00c3\u00b3lo obedecieran sus propias fuerzas.<\/p>\n<p><span>            <\/span>Hay muchas otras tesis igual de interesantes y provocadoras en <i>El espejismo de Dios<\/i>, esperando a la curiosidad de los lectores. No puedo comentarlas todas, pero no me resisto a mencionar las dos que pueden tener una mayor repercusi\u00c3\u00b3n pol\u00c3\u00adtica, y que ojal\u00c3\u00a1 propicien un debate social sosegado pero intenso. La primera es la de que <i>las creencias religiosas no deber\u00c3\u00adan merecer m\u00c3\u00a1s respeto que cualesquiera otras opiniones<\/i>. Se trata, en el fondo, de que una persona religiosa no debe tener <i>m\u00c3\u00a1s<\/i> derechos que una no religiosa (por ejemplo, el derecho a que no se discuta la verdad de sus creencias, el derecho a aducirlas como justificaci\u00c3\u00b3n de sus actos, por muy poco razonables que estos sean, etc.). La segunda tesis es la de que <i>los ni\u00c3\u00b1os tienen derecho a no ser adoctrinados<\/i>, ni siquiera por sus familias, y por lo tanto no deber\u00c3\u00adan sufrir una educaci\u00c3\u00b3n religiosa <i>tendenciosa<\/i>, al menos hasta alcanzar el debido uso de raz\u00c3\u00b3n gracias a una ense\u00c3\u00b1anza basada en el fomento de la capacidad cr\u00c3\u00adtica y en la valoraci\u00c3\u00b3n del conocimiento racional. \u00c2\u00bfAlguien se atreve a llevar estas propuestas al debate pol\u00c3\u00adtico espa\u00c3\u00b1ol?<\/p>\n<p>  <span><span><\/span><\/span><br \/><span><span><\/span><\/span><\/p>\n<div>Enr\u00c3\u00b3late en el <i>Otto Neurath<\/i><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1\" height=\"1\" src=\"http:\/\/redatea.net\/wp-content\/plugins\/wp-o-matic\/cache\/418b0_5918791314866668362-7005315610297493857?l=abordodelottoneurath.blogspot.com\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con esta entrada botamos el Otto Neurath hace dos a\u00c3\u00b1os, el uno de octubre de 2007. Se me ha pasado celebrarlo. &#8220;Por lo que puedo distinguir, est\u00c3\u00a1n pele\u00c3\u00a1ndose por cu\u00c3\u00a1l es la religi\u00c3\u00b3n m\u00c3\u00a1s pac\u00c3\u00adfica&#8221; Comentario sobre el libro de Richard Dawkins, El Espejismo de Dios, Madrid, Espasa, 2006. Bien conocido por sus obras de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":106,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8181","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blogs-colaboradores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8181\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.redatea.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}