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Martes, 14 de Octubre de 2025

Juan José Benítez y los extraterrestres, en ‘La clave’

José Luis Babín, sobre un fotograma de 'Ultimátum a la Tierra'.
José Luis Babín, sobre un fotograma de ‘Ultimátum a la Tierra’.

El periodista Juan José Benítez hizo un revelación extraordinaria el 8 de febrero de 1976 en el programa La clave, del segundo canal de TVE. Dijo que su periódico, La Gaceta del Norte, tenía fotos que demostraban que los ovnis eran naves extraterrestres. Las habían sacado en Canarias, el 23 de octubre de 1975, «unos científicos» que habían concertado un encuentro con los tripulantes de esas «astronaves». Los testigos, añadió, eran de «toda confianza»: un astrónomo, ingenieros informáticos y electrónicos, fotógrafos, médicos… Él había visto las fotos. «Están en poder de mi periódico, en los archivos, y pueden disponer de ellas si mi periódico lo autoriza, por supuesto, en cualquier momento», invitó a los participantes en el programa.

Dirigida y presentada por José Luis Balbín, La clave se dedicaba cada semana a un tema de actualidad sobre el que se emitía una película y después había un coloquio. Aquella noche, el tema era «Los extraterrestres»; la película, Ultimátum a la Tierra (1951), de Robert Wise; y los invitados, John L. Acuff, Juan José Benítez, José María Casas-Huguet, Antonio Ribera, Fernando Sesma y Erich von Däniken. Tres ufólogos (Acuff, Casas-Huguets y Ribera), un periodista que escribía reportajes sobre platillos volantes (Benítez), un contactado (Sesma) y un autor de éxito que defendía que toda gran obra de una cultura antigua no europea se había hecho con ayuda extraterrestre (Von Däniken). 

No había ningún escéptico en el plató porque, por aquel entonces, nadie abogaba en España por el análisis crítico de las afirmaciones de lo paranormal.  Los más próximos a una postura racional eran Acuff y Casas-Huguet, pero ambos eran ufólogos creyentes: el primero dirigía el Comité Nacional de Investigaciones sobre Fenómenos Aéreos (NICAP) estadounidense y el segundo presidía el Centro de Estudios Interplanetarios (CEI) español.

La primera vez que Benítez sacó a colación las fotos canarias, la conversación derivó por otros derroteros. Pero, en cuanto tuvo oportunidad, el reportero insistió en que los citados «científicos» habían fotografiado en Canarias «con un material muy costoso, muy variado», cómo «del mar apareció algo» en respuesta una cita concertada con los visitantes, no especificó mediante qué sistema. Cuando Ribera le indicó que en aquel momento estaban hablando de si existían fotos de extraterrestres, Benítez dijo: «Yo tengo constancia de que en mi periódico hay tres fotografías concretas que pueden ser consultadas».

«Si tiene fotografías de seres extraterrestres que sean irrefutables, que no se puedan negar, que sean buenas fotografías, usted tiene el mejor reportaje desde que Jesucristo vino a la Tierra», comentó Acuff. Y preguntó: «¿Por qué no se ha publicado [esa historia] en todo el mundo? ¿Por qué está su periódico sentado encima del reportaje más importante de la historia?». Benítez dijo entonces que las fotos eran «muy recientes» y que habían sido analizadas en Madrid con resultados «altamente positivos», pero que su periódico era «muy serio» y se pronunciaría «definitivamente» cuando tuviera «las máximas garantías». «Lo que yo estoy diciendo -precisó- es que tenemos tres fotografías que consideramos que pudieran ser de seres extraterrestres, en pleno proceso de investigación. La procedencia es para nosotros de absoluta seguridad». De las fotos de marras, nunca más se supo. 

La carrera ufológica de Benítez ha sido una sucesión de afirmaciones asombrosas, seguidas, en cuanto se le han pedido pruebas, de recogidas de velas no menos asombrosas. Lleva diciendo tiene pruebas de que los ovnis son naves extraterrestres desde que en 1975 vio algo raro en el cielo de Perú durante una excursión nocturna con un grupo de iluminados que decía estar en contacto con extraterrestres de Ganimedes, Marte, Calisto, Europa y otros mundos. Contactados como los que disfrazaba de científicos en el coloquio de La clave. Cincuenta años han pasado y Benítez sigue sin enseñar las pruebas. Si alguien cree que en su próximo libro, Están aquí (2025), va a hacer alguna revelación con un mínimo fundamento, su ingenuidad merece premio.

Nota publicada en Magonia el 15 de octubre de 2025.

Lunes, 29 de Septiembre de 2025

‘Nueva Dimensión’ y ‘Planète’, la ciencia ficción española y lo paranormal

Portadas de la revista 'Planète', de algunas de sus versiones internacionales y de 'Nueva Dimensión'. Colección Luis Alfonso Gámez.
Portadas de la revista ‘Planète’, de algunas de sus versiones internacionales y de ‘Nueva Dimensión’. Colección Luis Alfonso Gámez.

Hay cosas que durante años he dado por ciertas sin pruebas. Una es que el formato cuadrado de Nueva Dimensión (1968-1983), la considerada mejor revista española de ciencia ficción, fue una copia del de la francesa Planète (1961-1968), que mezclaba ocultismo, pseudohistoria, ciencia ficción y divulgación científica. Es algo que asumía sin haber hablado de ello nunca con nadie; solo por el peculiar formato de ambas publicaciones. Ahora sé que fue así, gracias a Mariano Villarreal y su Historia de la ciencia ficción española. Vol. 1. La era de los pioneros (1939-1969).

Planète nació a rebufo de El retorno de los brujos (1961), la obra de Louis Pauwels y Jacques Bergier que impulsó el llamado realismo fantástico, una realidad alternativa con visitas extraterrestres, civilizaciones desaparecidas y poderes paranormales. Dirigida por Pauwels, era una revista bimestral que llegó a vender en Francia más de 100.000 ejemplares y publicó cuentos de Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Ray Bradbury, Jorge Luis Borges y H. P. Lovecraft, entre otros. Fue tal su éxito que contó con ediciones en España –Horizonte (1968-1971), dirigida por el ufólogo Antonio Ribera– y Argentina. Además, se publicó una colección de libros de realismo fantástico, divulgación y ciencia ficción con el mismo formato.

A finales de la década de 1960, Sebastián Martínez, Domingo Santos y Luis Vigil eran tres aficionados a la ciencia ficción que querían poner en marcha una revista comercial. Para ello, cuenta Villarreal en su libro, constituyeron Ediciones Dronte con un capital social de 300.000 pesetas. Explica el experto vasco:

Acto seguido, se pusieron en contacto con José Manuel Vergara, responsable de editorial Pomaire y gran aficionado a la ciencia ficción, además de editor especializado en libros de temática OVNI. Le consultaron si estaría dispuesto a distribuir una revista de de estas características y aceptó con la condición de que el formato fuese similar al de la francesa Planète, consagrada al realismo fantástico y cuya edición en español gozaba de un enorme éxito en Sudamérica, un mercado en el que esperaban vender parte de la tirada. Así nació Nueva Dimensión. (Villarreal 2025, 172).

Pomaire fue el sello español que publicó clásicos de la ufología como Los misteriosos platillos volantes (1958), de Aimée Michel; Los humanoides (1966), coordinado por Charles Bowen; El gran enigma de los platillos volantes (1966), de Antonio Ribera; y Fenómenos insólitos del espacio (1966), de Jacques y Janine Vallée. Martínez, Santos y Vigil también tuvieron que aceptar del editor la sugerencia de que «las páginas de la sección informativa tuviesen otro color», como pasaba en Planète.

Josep Maria Armengou

En aquella época, toda revista debía tener como director a un profesional del periodismo que se hiciera responsable de los contenidos ante las autoridades franquistas. Para Nueva Dimensión, Martínez, Vigil y Santos «encontraron un periodista dispuesto a firmar como director responsable a un precio razonable y sin meterse demasiado en la confección de los números» (Villarreal 2025, 173). El elegido fue Josep Maria Armengou, que en 1969 asumió también la dirección de la revista Algo, de la que había sido redactor desde 1963.

Armengou fue director de Nueva Dimensión y de Algo hasta diciembre de 1971, cuando le despidieron de la segunda por el giro que había dado a esa cabecera de divulgación científica. Un año después, lo explicaba así: 

'Historia de la ciencia ficción española. Vol. 1. La era de los pioneros (1939-1969)', de Mariano Villarreal.
‘Historia de la ciencia ficción española. Vol. 1. La era de los pioneros (1939-1969)’, de Mariano Villarreal.

Mi entrada como director en funciones de Algo implicó el cambio de mentalidad de programación de la revista, y fue cuando di cabida primero a la sección de ufología, luego a la de parapsicología, posteriormente al hermetismo, sin olvidar el contacto con el lector a través de secciones como «Colabora el lector», «Cartas al director», etcétera. (Armengou 1972).

Según él, convirtió Algo en una revista «única en España» y triplicó su tirada, pero «a alto nivel empresarial» su enfoque disgustaba y, por eso, fue despedido, con todo su equipo. Meses después, lanzó Karma.7 (1972-2001), una revista centrada en lo que había desagradado a sus anteriores jefes. «Karma.7 no tiene ninguna relación con Algo. Ni como editorial, ni como dirección, ni como publicidad. Es más, en el campo profesional, en el periodístico, combatiremos a Algo hasta el límite de nuestras fuerzas», prometió en el número 1. Será la revista esotérica de referencia hasta el nacimiento de Mundo Desconocido (1976-1982) y aguantará en los quioscos hasta 2001.

Desde junio de 1972 –cuando se publica un número cero de Karma.7–, Armengou compatibiliza las direcciones de la revista esotérica y de Nueva Dimensión, aunque todo indica, como apunta Villarreal, que en la segunda se limita a poner el nombre. Respalda esta idea que no menciona a Nueva Dimensión ni en la presentación de Karma.7 a sus lectores ni en su libro Extrañas historias de un periodista (1974), donde solo hay una referencia a la revista de ciencia ficción en la contraportada y de pasada. Armengou siguió al frente de las dos publicaciones hasta enero de 1977, cuando fue relevado en ambas.

Los platillos volantes y Charles Fort

La de Nueva Dimensión y su primer director no es ni la primera ni la única conexión de la ciencia ficción española con lo paranormal. Ya en los años 50, el género -en especial, los bolsilibros- sufre la invasión de los platillos volantes con títulos como Los platillos voladores (1950), de J. M. Díez Gómez; Platillos volantes (1951), de Peter Debry (Pedro Víctor Debrigode Dugi); y El secreto de los platillos volantes (1953), de Juan Antonio de la Iglesia. Autores como Antonio Ribera y Juan García Atienza acabaran siendo más conocidos por sus devaneos con lo oculto que como pioneros de la ciencia ficción: al primero se le considera el padre de la ufología española, y el segundo es un referente de la historia mágica nacional.

Libros españoles de ciencia ficción y sobre el fenómeno de los platillos volantes de la década de 1950. Colección Luis Alfonso Gámez
Libros españoles de ciencia ficción y sobre el fenómeno de los platillos volantes de la década de 1950. Colección Luis Alfonso Gámez

Domingo Santos, a quien se considera «el padre de la moderna ciencia ficción española» (Villarreal 2025, 378), ya tenía relación con Planète de tiempos de Anticipación (1966-1967), un primer intento fallido de revista comercial de ciencia ficción que codirigió con Vigil y contó con una sección dedicada a lo paranormal. Anticipación, indica Villarreal, incluyó «un importante espacio» al realismo fantástico y publicó tres largos artículos sobre el fenómeno ovni «cuya autoría no fue acreditada, pero que se da por supuesto que fue obra del tándem Santos-Vigil» (Villarreal 2025, 152).

Además, Santos fue el traductor de la primera versión española de El libro de los condenados (1919) de Charles Fort, que publicó Rumeu en 1969 dentro de la colección «Esoterismo», que dirigía él mismo. «Charles Fort ha sido un precursor al hablar por primera vez, cuando aún nadie pensaba en ellos, de una serie de temas malditos que hoy ocupan las primeras páginas de muchas revistas y periódicos: platillos volantes, civilizaciones desaparecidas, visitantes extraterrestres», escribió Santos en el prólogo, un texto en el que reivindica la vigencia de la obra que estableció el canon paranormal (Santos 1969, 15).

Cien años después de la publicación de El libro de los condenados, su influencia en la cultura popular es incuestionable. Sin Fort, el primer ufólogo, no hubieran existido ni El retorno de los brujos –Pauwels y Bergier le tenían por uno de sus «más queridos maestros» (Bergier y Pauwels 1960, 151)-, ni revistas como Fate, ni series como Expediente X (1993-2018), ni programas de televisión como el Más allá de Fernando Jiménez el Oso, ni todos los productos culturales y del mundo del espectáculo que han seguido esa línea.

Referencias

Armengou, Josep Maria [1972]: «Ninguna relación con ‘Algo’». Karma.7 (Barcelona), núm. 1 (noviembre), pág. 5.

Bergier, Jacques; y Pauwels, Louis [1960]: El retorno de los brujos [Le matin des magiciens]. Traducción de J. Ferrer Aleu. Plaza & Jaés (Colección «Otros Mundos»). Barcelona 1972. 282 páginas.

Santos, Domingo [1969]: «Introducción». En Fort, Charles [1919]: El libro de los condenados [The book of the damned]. Traducción de Domingo Santos. Romeu, Editor (Colección «Esoterismo»). Barcelona 1969. 399 páginas.

Villarreal, Mariano [2025]: Historia de la ciencia ficción española. Vol. 1. La era de los pioneros (1939-1969). Dolmen Books. Palma de Mallorca. 416 páginas.

Nota publicada en Magonia el 29 de septiembre de 2025.

Lunes, 25 de noviembre de 2024

Deja de ser atea tras golpe en la cabeza.

 

Heidi Barr, era una joven atea que se crio que un hogar judío con un padre ateo. A los 16 años la joven tuvo un desafortunado accidente al caerse de un caballo. Según cuenta, fue un caballo desbocado el que asustó al caballo en el que ella iba haciéndole perder el control a su animal de monta de manera tal que este cayó sobre ella.

El golpe fue lo suficientemente fuerte como para generar alusiones visuales y auditivas de manera inmediata. Heidi dice que en el momento del fuerte golpe en la cabeza  experimentó una sensación de separación de su cuerpo y flotó a varios metros de altura, observando la escena desde arriba.

“Me di vuelta para mirar por encima de mi hombro derecho y allí estaba un hombre conmigo. Y lo reconocí. Entonces se acercó y tenía una gran sonrisa en su rostro y le dije: ‘Hola, te conozco’, y era Jesús”.

“Cada célula de mi alma sabía todo acerca de quién era Él. No debería haber visto a Jesús. ¿Por qué debería verlo? Soy judío. Mi padre me dijo que Jesús era el mayor engaño perpetrado contra la humanidad… y sin embargo, Jesús estaba allí”, añadió.

“Lo conocía. Lo he conocido toda mi vida y lo amo. Lo he amado con todo mi ser. Para mí lo único que había era Jesús”, enfatizó.

Después de la alucinación causada por el golpe, y el fuerte impacto emocional que el accidente le causó, Heidi Barr decidió hacerse cristiana protestante. Heidi decidió contar su historia en el libro “Lo que vi en el cielo: La increíble historia real del día que morí, conocí a Jesús y regresé a la vida como una nueva persona”

Pero, ¿en realidad murió Heidi ese día? ¿hay alguna explicación racional para su experiencia?

En realidad Heidi no murió en el momento del accidente. La experiencia narrada por Heidi de verse flotar la escena y verla desde arriba ha sido documentada por varios pacientes en momentos cercanos a la muerte, donde la falta de oxígeno (hipoxia) es la responsable de la experiencia del túnel de luz, ampliamente conocido. La experiencia de abandono del cuerpo es producida por neurotransmisores particulares. Entre estos tenemos:

1. DMT (dimetiltriptamina)

Producción endógena: El DMT es una sustancia psicodélica que el cuerpo humano produce en pequeñas cantidades, posiblemente en la glándula pineal, aunque esto no está completamente confirmado. También se encuentra en el líquido cefalorraquídeo y en otros tejidos.

Relación con las experiencias extracorporales: Se ha sugerido que un aumento en los niveles de DMT, como podría ocurrir durante situaciones de estrés extremo, experiencias cercanas a la muerte (ECM) o sueños, puede inducir visiones o sensaciones de separación del cuerpo.

2. Glutamato

Función: Es el principal neurotransmisor excitatorio en el cerebro. Alteraciones en su actividad, especialmente en situaciones de estrés extremo o falta de oxígeno, pueden generar efectos disociativos.

Asociación con ECM: La liberación masiva de glutamato en momentos de hipoxia (falta de oxígeno) puede contribuir a las experiencias sensoriales anómalas y a la percepción alterada del cuerpo.

3. Endorfinas

Función: Son neurotransmisores opioides naturales del cuerpo que regulan el dolor y generan sensaciones de euforia.

Relación con las ECM: En situaciones de trauma o peligro extremo, los niveles de endorfinas aumentan significativamente, lo que puede generar estados alterados de conciencia y sensaciones de trascendencia.

4. GABA (ácido gamma-aminobutírico)

Función: Es el principal neurotransmisor inhibitorio del cerebro, implicado en la regulación de la excitación neural.

Relación con las experiencias extracorporales: Los estados disociativos pueden estar relacionados con un desbalance entre la actividad excitatoria (glutamato) e inhibitoria (GABA) en ciertas áreas cerebrales, como el lóbulo parietal.

5. Cortisol y otras hormonas del estrés

Función: Durante situaciones de alto estrés o trauma, el cortisol y la adrenalina preparan al cuerpo para la supervivencia.

Relación con las experiencias extracorporales: Estas hormonas pueden alterar la percepción y fomentar estados disociativos como mecanismo de defensa ante el dolor o el miedo extremo.

Conexión cerebral

Además de las sustancias químicas, ciertas áreas del cerebro, como el giro angular y el sistema límbico, están implicadas en la integración de la percepción corporal. Alteraciones en estas regiones, ya sea por actividad anormal, hipoxia o estimulación, pueden desencadenar la sensación de "abandonar el cuerpo" sin necesidad de una sustancia externa.

No ha sido la única

La alteración de la química cerebral ha desempeñado un papel en la historia de las religiones. Por ejemplo, se sabe que la señora Elena G. de White, cofundadora del adventismo, sufrió una fuerte pedrada en la cabeza en 1836, cuando contaba con solo once años de edad. El golpe fue tan fuerte que estuvo inconsciente varios días.

Un nuevo golpe, pero esta vez emocional, tuvo Elena G. White a los diecinueve años. Corría el año 1844 y el predicador William Miller, tras varios cálculos numéricos sacados de la Biblia, predicó por los EE.UU. que Jesús regresaría el 22 de octubre de ese año. Y pues como siempre suele pasar tras esos anuncios, nada pasó. Jesús no regresó.

Esa gran decepción religiosa tuvo un profundo impacto en Elena quien empezó a tener visiones en la que llegaban a una solución: La fecha de profecía era correcta, solo que Jesús no regresaba a la Tierra sino empezaba a juzgar a los humanos. ¡Porque claro, un Dios omnisapiente tiene que analizar expedientes de los humanos, como si fuera un fiscal o un juez humano en la Tierra! 

Otras personas con visiones fueron Ignacio de Loyola, después de un accidente con una bala de cañón, Juana de Arco, Mahoma y Teresa de Ávila.

Un golpe en el lobulo temporal puede desencadenar epilepsia de lóbulo temporal. Este tipo de epilepsia se ha documentado asociado a alucinaciones visuales y auditivas, en el que las algunos pacientes manifiestan una hiperreligiosidad. Elena g. de White es una candidata que encaja muy bien en este cuadro. También un golpe en la cabeza puede explicar las visiones de Heidi Barr, la chica que creció en un hogar ateo pero que pasó a creyente con la que iniciamos esta entrada.

¿Y tú qué opinas?

Deja de ser atea tras golpe en la cabeza.

 

Heidi Barr, era una joven atea que se crio que un hogar judío con un padre ateo. A los 16 años la joven tuvo un desafortunado accidente al caerse de un caballo. Según cuenta, fue un caballo desbocado el que asustó al caballo en el que ella iba haciéndole perder el control a su animal de monta de manera tal que este cayó sobre ella.

El golpe fue lo suficientemente fuerte como para generar alusiones visuales y auditivas de manera inmediata. Heidi dice que en el momento del fuerte golpe en la cabeza  experimentó una sensación de separación de su cuerpo y flotó a varios metros de altura, observando la escena desde arriba.

“Me di vuelta para mirar por encima de mi hombro derecho y allí estaba un hombre conmigo. Y lo reconocí. Entonces se acercó y tenía una gran sonrisa en su rostro y le dije: ‘Hola, te conozco’, y era Jesús”.

“Cada célula de mi alma sabía todo acerca de quién era Él. No debería haber visto a Jesús. ¿Por qué debería verlo? Soy judío. Mi padre me dijo que Jesús era el mayor engaño perpetrado contra la humanidad… y sin embargo, Jesús estaba allí”, añadió.

“Lo conocía. Lo he conocido toda mi vida y lo amo. Lo he amado con todo mi ser. Para mí lo único que había era Jesús”, enfatizó.

Después de la alucinación causada por el golpe, y el fuerte impacto emocional que el accidente le causó, Heidi Barr decidió hacerse cristiana protestante. Heidi decidió contar su historia en el libro “Lo que vi en el cielo: La increíble historia real del día que morí, conocí a Jesús y regresé a la vida como una nueva persona”

Pero, ¿en realidad murió Heidi ese día? ¿hay alguna explicación racional para su experiencia?

En realidad Heidi no murió en el momento del accidente. La experiencia narrada por Heidi de verse flotar la escena y verla desde arriba ha sido documentada por varios pacientes en momentos cercanos a la muerte, donde la falta de oxígeno (hipoxia) es la responsable de la experiencia del túnel de luz, ampliamente conocido. La experiencia de abandono del cuerpo es producida por neurotransmisores particulares. Entre estos tenemos:

1. DMT (dimetiltriptamina)

Producción endógena: El DMT es una sustancia psicodélica que el cuerpo humano produce en pequeñas cantidades, posiblemente en la glándula pineal, aunque esto no está completamente confirmado. También se encuentra en el líquido cefalorraquídeo y en otros tejidos.

Relación con las experiencias extracorporales: Se ha sugerido que un aumento en los niveles de DMT, como podría ocurrir durante situaciones de estrés extremo, experiencias cercanas a la muerte (ECM) o sueños, puede inducir visiones o sensaciones de separación del cuerpo.

2. Glutamato

Función: Es el principal neurotransmisor excitatorio en el cerebro. Alteraciones en su actividad, especialmente en situaciones de estrés extremo o falta de oxígeno, pueden generar efectos disociativos.

Asociación con ECM: La liberación masiva de glutamato en momentos de hipoxia (falta de oxígeno) puede contribuir a las experiencias sensoriales anómalas y a la percepción alterada del cuerpo.

3. Endorfinas

Función: Son neurotransmisores opioides naturales del cuerpo que regulan el dolor y generan sensaciones de euforia.

Relación con las ECM: En situaciones de trauma o peligro extremo, los niveles de endorfinas aumentan significativamente, lo que puede generar estados alterados de conciencia y sensaciones de trascendencia.

4. GABA (ácido gamma-aminobutírico)

Función: Es el principal neurotransmisor inhibitorio del cerebro, implicado en la regulación de la excitación neural.

Relación con las experiencias extracorporales: Los estados disociativos pueden estar relacionados con un desbalance entre la actividad excitatoria (glutamato) e inhibitoria (GABA) en ciertas áreas cerebrales, como el lóbulo parietal.

5. Cortisol y otras hormonas del estrés

Función: Durante situaciones de alto estrés o trauma, el cortisol y la adrenalina preparan al cuerpo para la supervivencia.

Relación con las experiencias extracorporales: Estas hormonas pueden alterar la percepción y fomentar estados disociativos como mecanismo de defensa ante el dolor o el miedo extremo.

Conexión cerebral

Además de las sustancias químicas, ciertas áreas del cerebro, como el giro angular y el sistema límbico, están implicadas en la integración de la percepción corporal. Alteraciones en estas regiones, ya sea por actividad anormal, hipoxia o estimulación, pueden desencadenar la sensación de "abandonar el cuerpo" sin necesidad de una sustancia externa.

No ha sido la única

La alteración de la química cerebral ha desempeñado un papel en la historia de las religiones. Por ejemplo, se sabe que la señora Elena G. de White, cofundadora del adventismo, sufrió una fuerte pedrada en la cabeza en 1836, cuando contaba con solo once años de edad. El golpe fue tan fuerte que estuvo inconsciente varios días.

Un nuevo golpe, pero esta vez emocional, tuvo Elena G. White a los diecinueve años. Corría el año 1844 y el predicador William Miller, tras varios cálculos numéricos sacados de la Biblia, predicó por los EE.UU. que Jesús regresaría el 22 de octubre de ese año. Y pues como siempre suele pasar tras esos anuncios, nada pasó. Jesús no regresó.

Esa gran decepción religiosa tuvo un profundo impacto en Elena quien empezó a tener visiones en la que llegaban a una solución: La fecha de profecía era correcta, solo que Jesús no regresaba a la Tierra sino empezaba a juzgar a los humanos. ¡Porque claro, un Dios omnisapiente tiene que analizar expedientes de los humanos, como si fuera un fiscal o un juez humano en la Tierra! 

Otras personas con visiones fueron Ignacio de Loyola, después de un accidente con una bala de cañón, Juana de Arco, Mahoma y Teresa de Ávila.

Un golpe en el lobulo temporal puede desencadenar epilepsia de lóbulo temporal. Este tipo de epilepsia se ha documentado asociado a alucinaciones visuales y auditivas, en el que las algunos pacientes manifiestan una hiperreligiosidad. Elena g. de White es una candidata que encaja muy bien en este cuadro. También un golpe en la cabeza puede explicar las visiones de Heidi Barr, la chica que creció en un hogar ateo pero que pasó a creyente con la que iniciamos esta entrada.

¿Y tú qué opinas?

Deja de ser atea tras golpe en la cabeza.

 

Heidi Barr, era una joven atea que se crio que un hogar judío con un padre ateo. A los 16 años la joven tuvo un desafortunado accidente al caerse de un caballo. Según cuenta, fue un caballo desbocado el que asustó al caballo en el que ella iba haciéndole perder el control a su animal de monta de manera tal que este cayó sobre ella.

El golpe fue lo suficientemente fuerte como para generar alusiones visuales y auditivas de manera inmediata. Heidi dice que en el momento del fuerte golpe en la cabeza  experimentó una sensación de separación de su cuerpo y flotó a varios metros de altura, observando la escena desde arriba.

“Me di vuelta para mirar por encima de mi hombro derecho y allí estaba un hombre conmigo. Y lo reconocí. Entonces se acercó y tenía una gran sonrisa en su rostro y le dije: ‘Hola, te conozco’, y era Jesús”.

“Cada célula de mi alma sabía todo acerca de quién era Él. No debería haber visto a Jesús. ¿Por qué debería verlo? Soy judío. Mi padre me dijo que Jesús era el mayor engaño perpetrado contra la humanidad… y sin embargo, Jesús estaba allí”, añadió.

“Lo conocía. Lo he conocido toda mi vida y lo amo. Lo he amado con todo mi ser. Para mí lo único que había era Jesús”, enfatizó.

Después de la alucinación causada por el golpe, y el fuerte impacto emocional que el accidente le causó, Heidi Barr decidió hacerse cristiana protestante. Heidi decidió contar su historia en el libro “Lo que vi en el cielo: La increíble historia real del día que morí, conocí a Jesús y regresé a la vida como una nueva persona”

Pero, ¿en realidad murió Heidi ese día? ¿hay alguna explicación racional para su experiencia?

En realidad Heidi no murió en el momento del accidente. La experiencia narrada por Heidi de verse flotar la escena y verla desde arriba ha sido documentada por varios pacientes en momentos cercanos a la muerte, donde la falta de oxígeno (hipoxia) es la responsable de la experiencia del túnel de luz, ampliamente conocido. La experiencia de abandono del cuerpo es producida por neurotransmisores particulares. Entre estos tenemos:

1. DMT (dimetiltriptamina)

Producción endógena: El DMT es una sustancia psicodélica que el cuerpo humano produce en pequeñas cantidades, posiblemente en la glándula pineal, aunque esto no está completamente confirmado. También se encuentra en el líquido cefalorraquídeo y en otros tejidos.

Relación con las experiencias extracorporales: Se ha sugerido que un aumento en los niveles de DMT, como podría ocurrir durante situaciones de estrés extremo, experiencias cercanas a la muerte (ECM) o sueños, puede inducir visiones o sensaciones de separación del cuerpo.

2. Glutamato

Función: Es el principal neurotransmisor excitatorio en el cerebro. Alteraciones en su actividad, especialmente en situaciones de estrés extremo o falta de oxígeno, pueden generar efectos disociativos.

Asociación con ECM: La liberación masiva de glutamato en momentos de hipoxia (falta de oxígeno) puede contribuir a las experiencias sensoriales anómalas y a la percepción alterada del cuerpo.

3. Endorfinas

Función: Son neurotransmisores opioides naturales del cuerpo que regulan el dolor y generan sensaciones de euforia.

Relación con las ECM: En situaciones de trauma o peligro extremo, los niveles de endorfinas aumentan significativamente, lo que puede generar estados alterados de conciencia y sensaciones de trascendencia.

4. GABA (ácido gamma-aminobutírico)

Función: Es el principal neurotransmisor inhibitorio del cerebro, implicado en la regulación de la excitación neural.

Relación con las experiencias extracorporales: Los estados disociativos pueden estar relacionados con un desbalance entre la actividad excitatoria (glutamato) e inhibitoria (GABA) en ciertas áreas cerebrales, como el lóbulo parietal.

5. Cortisol y otras hormonas del estrés

Función: Durante situaciones de alto estrés o trauma, el cortisol y la adrenalina preparan al cuerpo para la supervivencia.

Relación con las experiencias extracorporales: Estas hormonas pueden alterar la percepción y fomentar estados disociativos como mecanismo de defensa ante el dolor o el miedo extremo.

Conexión cerebral

Además de las sustancias químicas, ciertas áreas del cerebro, como el giro angular y el sistema límbico, están implicadas en la integración de la percepción corporal. Alteraciones en estas regiones, ya sea por actividad anormal, hipoxia o estimulación, pueden desencadenar la sensación de "abandonar el cuerpo" sin necesidad de una sustancia externa.

No ha sido la única

La alteración de la química cerebral ha desempeñado un papel en la historia de las religiones. Por ejemplo, se sabe que la señora Elena G. de White, cofundadora del adventismo, sufrió una fuerte pedrada en la cabeza en 1836, cuando contaba con solo once años de edad. El golpe fue tan fuerte que estuvo inconsciente varios días.

Un nuevo golpe, pero esta vez emocional, tuvo Elena G. White a los diecinueve años. Corría el año 1844 y el predicador William Miller, tras varios cálculos numéricos sacados de la Biblia, predicó por los EE.UU. que Jesús regresaría el 22 de octubre de ese año. Y pues como siempre suele pasar tras esos anuncios, nada pasó. Jesús no regresó.

Esa gran decepción religiosa tuvo un profundo impacto en Elena quien empezó a tener visiones en la que llegaban a una solución: La fecha de profecía era correcta, solo que Jesús no regresaba a la Tierra sino empezaba a juzgar a los humanos. ¡Porque claro, un Dios omnisapiente tiene que analizar expedientes de los humanos, como si fuera un fiscal o un juez humano en la Tierra! 

Otras personas con visiones fueron Ignacio de Loyola, después de un accidente con una bala de cañón, Juana de Arco, Mahoma y Teresa de Ávila.

Un golpe en el lobulo temporal puede desencadenar epilepsia de lóbulo temporal. Este tipo de epilepsia se ha documentado asociado a alucinaciones visuales y auditivas, en el que las algunos pacientes manifiestan una hiperreligiosidad. Elena g. de White es una candidata que encaja muy bien en este cuadro. También un golpe en la cabeza puede explicar las visiones de Heidi Barr, la chica que creció en un hogar ateo pero que pasó a creyente con la que iniciamos esta entrada.

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Domingo, 29 de Marzo de 2026

Por qué leer a Gustavo Bueno en su centenario

Gustavo Bueno. Fotografía: Moeh Atitar





ste 1 de septiembre de 2024 no fue una fecha cualquiera para todo aquel interesado en las corrientes filosóficas contemporáneas. Al contrario, porque un día como ese, pero de hace un siglo —es decir, el 1 de septiembre de 1924— nacía en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja, España), uno de los más importantes filósofos contemporáneos, creador de un sistema de pleno vigor y llamado a seguir expandiéndose e influyendo en las estructuras de pensamiento del presente. Hablamos no de otro que de Gustavo Bueno, el creador del llamado Materialismo Filosófico, escrito íntegramente en español.

Ahora bien, ¿por qué hablar de Filosofía, en general, y más aún, de un filósofo en particular, en un medio de comunicación? «Demasiado intelectual», dirán algunos. «Filosofía, ¿para qué?», dirán otros. «Esas cosas nunca me interesaron», dirán terceros. Y, sin embargo, no sólo habría que llamar la atención sobre quienes considerasen forasteros a esos temas dentro de un espacio de comunicación masiva como es un periódico. También habría que advertir que, contra lo que pueda asumirse acríticamente, la filosofía está tan impregnada en nuestro diario vivir, es tan usual para tratar con los demás y con los temas que nos interesan, que la preocupación debería ser no pasar por un filósofo ingenuo, antes que despreciar la Filosofía con ingenuidad. «Todos somos filósofos», decía, de hecho, el propio Gustavo Bueno. Sólo que algunos hacen mala filosofía, claro está.

Para saber por qué merece unas líneas en un diario un filósofo como Gustavo Bueno —un texto, aunque sea breve, que llame la atención sobre la importancia de asomarse a su obra— las respuestas pueden darse de muchos modos y con muchos argumentos. El primero tendría que ver con la relevancia histórica. Cierto es que tenemos poca perspectiva, pues estamos ante un hombre de nuestro tiempo, pero no es arriesgado decir que con Bueno hemos sido contemporáneos de una de las mayores mentes del pensamiento filosófico. ¿Han imaginado alguna vez el honor que pudo haber sido compartir el mismo tiempo que Sócrates, que Platón, que Aristóteles? ¿Qué tanto valoraría uno haber vivido en los tiempos de Tomás de Aquino? ¿Y qué tal haber sido compañero de Descartes, o haber sabido de aquel pulidor de lentes de Ámsterdam que fue Spinoza? ¿Cómo no nos hubiera importado ser contemporáneos y cercanos de Kant o de Hegel, de Marx, de Husserl, de Russell o de Heidegger? Pues, la contundencia de las obras de Bueno (sus Ensayos materialistas, Teoría del cierre categorial, El animal divino, El mito de la izquierda, El Ego trascendental) lo ponen a la altura de aquellos nombres fundamentales de la filosofía. La diferencia está en que, dentro del círculo temporal de «nuestra era», apenas hace un siglo que nacía Bueno, lo cual nos debe hacer sentir orgullo por haber compartido tiempo con él.



La filosofía materialista (para resumir: una filosofía que niegue la existencia de vivientes incorpóreos) ha tenido en el último siglo a dos cultores insignes nacidos en el ámbito hispano. Uno es el argentino Mario Bunge (1919-2020), representante del materialismo sistémico, quien escribió gran parte de su obra en inglés. El otro es Bueno, cuyo sistema (creemos) supera al de Bunge. Por cierto, ambos mantuvieron ricas polémicas alguna vez.

Hoy, la escuela que sigue a Bueno tiene sede en Oviedo (Asturias), pero hay seguidores en todo el mundo. De hecho, desde Mendoza, desde Lima, desde Caracas, desde DF, desde California o tantos lugares más, muchos están estudiando su sistema, incluso de manera reglada, a través de los cursos que dicta la Fundación que lleva el nombre del filósofo.

Conocida es la alegoría de la caverna trazada por Platón en La República, tantas veces tomada de manera incompleta: allí, los hombres comunes están encadenados en una oscura cueva y ven la realidad a través de sombras que se proyectan contra una pared. Pero hay algunos que escapan, conocen el mundo exterior y luego vuelven para iluminar a los otros con las noticias de la realidad. Gustavo Bueno fue de esos que iluminan: exploró la realidad material con su sistema y regresó a la caverna para sacarnos el velo. 

Leer a Bueno nos hace un poco menos idiotas. Su centenario es la mejor excusa para empezar a leerlo y pisar los primeros peldaños de esa escalera que nos lleva hacia fuera de la caverna.
Sábado, 20 de Abril de 2024

Acicates contra la vanidad

Antonio de Pereda: Alegoría de la vanidad


Los siguientes son sendos divertimentos en forma de versos para el viejo adversario Daniel Vicente Carrillo, ante el enojo demostrado al decirle que no quiero leer libros como el que acaba de publicar y que se presenta como una obra con la que «se ha querido resucitar las doctrinas platónicas no escritas y los principios de la filosofía escolástica, a mayor gloria de Dios».


por Fernando G. Toledo


Verdades que rasgan derroches vanos

Te dirá él que es su obra
«única en nuestra era».
¡Qué curiosa maniobra!
Extraña cosa fuera
que fallara en la crítica
el mismísimo autor.
Yo agregaría «mítica»,
«de incontable valor».
Que soberbia no falte,
ya que vana es la empresa,
vale que lo resalte,
de aquel que le interesa
ignorar el presente.
Por esto no es sarcástica
la etiqueta que cuente
que exenta y escolástica
es tal filosofía.
Lo visto en adelantos
muestran esa porfía
que hace ya mucho tantos
supieron practicar.
Si cree tener dotes
de un alto visionario,
será fácil que notes
que se asoma un falsario.
Diremos de tal modo,
con misma autoridad:
según parece todo
es pura vanidad.
No esperes encontrar
un agua cristalina,
ni sustancia divina
se va allí revelar,
mas sí un embuste aciago
de pajillero afán:
pues «La piedra en el lago»
la ha lanzado Onán.
Pero ¡suerte! deseamos,
ya que le hace ilusión.
Muy atentos estamos
por si revienta Amazón.


El Onán plagiario se victimiza (soneto)

Casi al pasar lo dijo sin sonrojo:
que una obra maestra había escrito.
Que su piedra en el lago era un hito
que, además, exigía dignos ojos.

A nadie le sorprende ese manojo
de silogismos, frases y refrito,
mas sí la vanidad de Danielito.
Debe poner las barbas en remojo.

Por las dudas de víctima se viste, 
una pose que es pura propaganda,
sufriendo a los injustos dice que anda.

Sabemos, como Dios, que eso no existe.
Curiosa esta versión nueva de Onán:
copiarle a la Escolástica es el plan.
Martes, 30 de Abril de 2024

Ese señor no existe

Bendición de los Frutos 2020. Foto: Municipalidad de General San Martín

 

Respuesta bisiesta de un ateo católico a un crítico desorientado

por Fernando G. Toledo


ace exactamente cuatro años, y como cualquier sagaz lo notará, en otro año bisiesto, tuve una de las grandes alegrías que me dio mi oficio de escritor: ponerle palabras a la Fiesta de la Bendición de los Frutos, quizá el más importante espectáculo vendimial después del acto central. 

La celebración de tal fiesta en aquel año, que nos encontró a las puertas de la peste de Covid, tuvo al menos dos particularidades que me atañían. La principal es que esa fiesta se realizó en San Martín, departamento que me vio nacer (como Belén a Jesús) y en el que aún vivo. La segunda particularidad es que el encargado de escribir el guion de una fiesta con tradición religiosa iba a ser ese año un ateo como yo. Cuestión esta de escasa importancia, ya que no hace falta ser un creyente para aplicarse a la dramaturgia de una fiesta en la cual ese guion no tiene por qué inmiscuirse en la parte litúrgica ceremonial. Además, mi ateísmo es uno que tiene características bien definidas, expresadas públicamente en infinidad de ocasiones: desde el punto de vista filosófico soy un ateo esencial total, y desde el punto de vista cultural, soy un ateo católico.

Hay un ateo en mi bendición

Bueno es destacar que el ateísmo confeso del autor de esa fiesta (o sea, el mío) a casi nadie escandalizó. Digo «casi», porque la excepción vino de parte de Ariel Robert, quien por entonces dedicó su columna «Escoliosis» a expresar con sarcasmo su velado desacuerdo por tamaño sacrilegio. Es justo decir que no negó que yo estuviese capacitado para escribir ese guion. Lo que le pareció digno de burla fue que dicho guion estuviera escrito por un ateo. Queda saber si le hubiera parecido menos ridículo que fuese un incapacitado, pero contrito creyente, el encargado. 

Si no contesté en aquella ocasión su columna fue por dos razones: primero, porque no me hizo llegar de ninguna manera su texto cuando lo publicó y yo lo descubrí muy tarde. La segunda y más importante razón es que su columna estaba lastrada por una confusión de conceptos tan importante que me pareció mejor ignorarla. 

Ese parecer hoy ha cambiado y me resulta interesante marcar esos errores, como digo, fundamentales, ya que los errores hay que subsanarlos. Y si no lo hace el errado, pues lo hace un tercero. Un error lo comete cualquiera, pero no vaya alguno a creer que, en este caso, el que calla otorga.

Primer error: el apóstata que no existe

El error primero, y creo que muy importante, es el hecho de que todo su texto me califica a mí no sólo de ateo, que lo soy, sino de «apóstata», que no. Lo cito: «El caso específico de este buen escritor es que él es un apóstata. Uno de los que reclaman que la Iglesia (Católica Apostólica Romana), destruya cualquier antecedente en el que se lo vincule con tal institución». Lo vuelvo a citar: «Me genera un interés muy especial que en esta, mi provincia, en la que no pudimos ver en salas convencionales de cine aquella genialidad de Martin Scorsese, La última tentación de Cristo, y que debimos esperar muchos años para poder ver la audaz película de Jean Luc Godard, Yo te saludo, María, ahora le otorguen a un apóstata la posibilidad de guionar la única celebración eminentemente no pagana de la temporada».

Es curioso que la indignación apenas disimulada de Ariel se apoye en algo imaginario. Quiero decir, el escritor apóstata al que él hace referencia, y que habría escrito el guion de la Bendición de los Frutos de 2020, ese señor no existe. Y es que yo en absoluto puedo ser considerado un apóstata tal como me presenta con total claridad, o sea, de esos que «reclaman a la Iglesia que destruya cualquier antecedente que lo vincule con él».

En mi caso, jamás me he plegado a esa apostasía, reduciendo la mía a la negación de la esencia y existencia de Dios (cosa que ya está expresada en mi «confesión de ateísmo»). Pero, en cambio, no he apostatado de los sacramentos del bautismo y la confirmación que recibí, ni me ha molestado casarme por Iglesia o bautizar a mis hijos como parte de una tradición. 

Sucede que, como ateo católico, soy insoluble en agua bendita, y puedo respetar y entender los ritos aunque no tenga fe; puedo valorar a la Iglesia como institución histórica; puedo admirar y aprender del aporte de los grandes teólogos católicos; puedo afirmar que el catolicismo es la religión más racional, etc. Todo eso muestra no sólo mi respeto, sino mi poca eficacia para que se caiga algún santo del altar cuando me ve entrar a un templo. 

Por si todo eso que digo fuera poco, jamás he hecho lo que dice Ariel que he hecho, es decir, aunque soy ateo, jamás he reclamado a la Iglesia que destruya cualquier vinculación mía con ella. Lo que sí he hecho ha sido, justamente, lo contrario: criticar públicamente a aquellos que hacen de la apostasía una batalla. Por ejemplo, en una publicación del 13 de agosto de 2018, decía yo en Facebook:

«Soy ateo esencial total y, aunque fui bautizado, me interesa un pepino apostatar. Eso no cambia ni a la Iglesia ni a mí. A diferencia de otros países, en la Argentina el sostenimiento a la Iglesia no sale del registro de bautizados. Así que creo que los que se desesperan por la apostasía están tan obsesionados con lo eclesiástico que por eso hasta quieren ser borrados de un libro que no ve ni Dios».

De dónde mi crítico sacó que yo era un apóstata de esos que reclama a la Iglesia «la destrucción de cualquier antecedente que nos vincule» termina siendo, entonces, un misterio más grande que el de la Santísima Trinidad.

Segundo error: ¿ateos por la gracia de Dios?

El otro error de la columna de Ariel Robert es tomar una postura de rechazo (escasamente disimulado) ante el hecho de que un ateo intervenga en «la única celebración eminentemente no pagana de la temporada», y ese error quizá lo comete por falta de conocimiento o por olvido de los notables casos que me preceden. 

Y es que la Historia muestra que han sido muchos los artistas ateos que han establecido tratos directos con la materia de fe, y no sólo para negarla. Valgan como ejemplo obras como el Réquiem y la Misa solemne, de Héctor Berlioz; las pinturas religiosas de Francisco de Goya; la Catedral de Brasilia de Oscar Niemeyer o la película El evangelio según Mateo, de Pier Paolo Pasolini. Si uno tiene en cuenta ese bagaje, que este modesto ateo católico escriba un argumento para una fiesta como la Bendición de los Frutos, termina siendo, apenas, una nota al pie en el libro de las grandes obras con simbolismo religioso que muchos ateos han producido.
 
Al fin, me cuesta un poco imaginar las columnas torcidas que hubiera escrito Ariel contra alguno de esos artistas mencionados. A lo sumo, puedo suponer que, por error, en cada caso hubiera dicho que estaba arremetiendo contra alguien que quiere «destruir su vinculación con la Iglesia», aunque ese señor, como el Dios de los cristianos, no exista. 

Jueves, 29 de Febrero de 2024

¿Qué es el ateísmo católico?



El doctor en Economía, escritor, politólogo y "youtubero" Santiago Armesilla, quien ya ha colaborado antes con este blog, indaga sobre un término al que nos hemos referido anteriormente en Razón Atea: el ateísmo católico. Su video, donde se cita un artículo de este blog, intenta explicar filosóficamente el sintagma.


Domingo, 29 de Marzo de 2026

El arte y lo sagrado: polémicas habituales y blasfemias selectivas

Cristina Pérez junto a la obra de su autoría que fue vandalizada.


  

El reciente escándalo en la Universidad Nacional de Cuyo por una muestra de arte devela una vieja tensión entre el arte y lo sagrado, donde aparece el concepto de blasfemia. Sólo que veces, parece haber cierta selectividad para blasfemar contra unos, pero no contra otros.





n 2004, un cardenal argentino repudiaba con estas palabras —dirigidas a sacerdotes, pero abiertas a toda la comunidad— una muestra de arte que consideraba blasfema: «Desde hace algún tiempo se vienen dando (...) algunas expresiones públicas de burla y ofensas a las personas de nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen María; así como también a diversas manifestaciones contra los valores religiosos y morales que profesamos. Hoy me dirijo a ustedes muy dolido por la blasfemia que es perpetrada (...) con motivo de una exposición plástica. También me apena que este evento sea realizado en un centro cultural que se sostiene con el dinero que el pueblo cristiano y personas de buena voluntad aportan con sus impuestos. Frente a esta blasfemia (...) todos unidos hagamos un acto de reparación y petición de perdón (...)».

La muestra de la polémica era nada menos que de León Ferrari (1920-2013), considerado en su momento por el New York Times como uno de los artistas plásticos más provocativos del mundo. Y quien firmaba la carta de repudio era nada menos que Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, quien nueve años más tarde iba a ser ungido como papa Francisco, máxima autoridad mundial de los católicos.

Arte y religión: vieja relación

La tensión entre el arte y lo «sagrado», como está visto, ni es nueva ni es inédita en la Argentina. Por eso el escándalo suscitado en la UNCuyo por la muestra de arte a propósito del «8M» no resulta una extravagancia. En su momento, con piezas aun más sutiles y refinadas, Ferrari provocó las quejas de la Iglesia y sufrió el ataque de grupos radicalizados. Aquí se vio un eco de aquello, con obras pictóricas o escultóricas que representaban, por ejemplo, una versión femenina y con cabeza de vaca del Cristo crucificado o una vagina que transmutaba en la imagen popular de la Virgen María. Y se vio la queja de la Iglesia local por lo que consideraban una ofensa, de parte de una universidad pública que debería velar por el respeto general. Y se vio luego lo peor de todo: el ataque vandálico de los fundamentalistas, con acciones que fueron rechazadas hasta por el propio arzobispado.

Lo que prueba esta clase de hechos es algo que sorprende a quienes podrían pensar que el arte está exento de otro contenido que su propia estética (el arte por el arte). Entender que esto no es así permite, a la vez, descubrir algo más: que el afán blasfemo del arte en nuestro ámbito tiende a ser selectivo.
En nuestra cultura (en la que el catolicismo es parte basal de una estructura social, cultural, legal, etc.), las bellas artes no han sido solamente una expresión plástica, sino que han servido de exaltación, prédica y representación de contenidos religiosos, especialmente católicos. Algunas de las obras maestras de la pintura universal han tenido este fin: desde los manuscritos iluminados y Giotto a las obras finales de Dalí, pasando por El Bosco, Leonardo, Miguel Ángel, Velázquez o El Greco. Si se quiere, esa práctica llega hasta nuestros días y nuestra región, ya que, por ejemplo, la obra de un pintor como Sergio Roggerone puede encuadrarse en esta línea.

Blasfemias «selectivas»

Ahora bien, en cuanto a la blasfemia, hay que decir que este es un concepto complejo: la blasfemia puede tener un aspecto, digamos, «subjetivo» (lo que le parece blasfemo a uno puede no parecerle a otro) y otro «objetivo» (se practica con el conocimiento de que lo que se produce subvierte un sentido conocido y sabe de su repercusión).

Lo que se observa aquí es una blasfemia selectiva: se practica con la iconografía de una religión particular, pero se evita con sugestivo cuidado hacerlo con otras. Así, una muestra catalogada como «feminista» apunta su blasfemia, subjetiva u objetiva, más usualmente contra el catolicismo, pero no contra el judaísmo o el Islam. ¿Qué sucedería si se utilizara el arte con afán blasfemo —algunos con eufemismo lo llamarán «crítico»— contra la simbología o el credo judíos? ¿No se lo calificaría de antisemita? O, para ir más allá: ¿por qué no se blasfema artísticamente contra algunas leyes de la sharía, que prohíben a las mujeres mostrarse si su cuerpo no está tapado por el burka?

En este último sentido, es llamativa la selectividad, dado que los países en los que las democracias han florecido (y en los que la idea de libertad de expresión más se ha difundido) son mayormente aquellos en los que ha predominado el cristianismo. Y esto puede o debería verlo un ateo —como quien firma—, un agnóstico, un deísta o un creyente. Todo el mundo, en suma. Si la blasfemia, o la «crítica», se emprende con selectividad contra el cristianismo, tal vez (sólo tal vez) ello sea producto de una miopía ideológica traducida en arte.

El papel de la universidad

Por último, hay que preguntarse por el papel jugado aquí por la institución que avaló la muestra. En 2018, y con el fin de asegurar la «laicidad» de la institución, la UNCuyo decidió retirar todos los símbolos religiosos (algunos, en sí mismos, también obras de arte) de sus edificios. A pesar de ello, ahora propició una muestra plagada de imágenes religiosas, aunque fueran blasfemas.

Algunos querrán exorcizar o eximir a estas imágenes de la muestra «8M - Manifiestos visuales» de todo contenido religioso con el «agua bendita» del arte y la libertad de expresión. Sin embargo, ¿acaso esas obras artísticas exhibidas tendrían el mismo valor si no hicieran uso de la simbología religiosa? Si la respuesta no es afirmativa, ¿por qué entonces se exhiben en un lugar donde la simbología religiosa fue excluida?

También aquí, al parecer, hay selectividad, y unas simbologías son más simbólicas que otras.


Miercoles, 6 de Marzo de 2024

Benedicto XVI: ¿el adiós al Papa que perdió la fe?

Un guardia suizo custodia en el Vaticano el cadáver de Benedicto XVI. Foto: AP.




a muerte de Joseph Ratzinger, papa Benedicto XVI para la Iglesia Católica, ha permitido ver unas exequias inéditas en el Vaticano, la santa sede de esta religión, la mayoritaria en el planeta y basal para nuestra cultura.

Las claves que hacen tan especial el funeral de este papa católico tienen que ver con la excepcionalidad de su figura, al tratarse de un papa emérito, algo pocas veces visto en la historia. En particular, porque Benedicto XVI llegó a ese puesto tras una renuncia en 2013 a su cargo, al que había llegado para ocupar el puesto que dejó Juan Pablo II (Karol Wojtila) con su muerte, en abril de 2005.

El pontífice alemán termina sus días con una historia particular: llevó el hábito de papa emérito durante más años que el de papa efectivo, dejó lugar a la primera designación de un papa americano (el argentino Francisco I) y dejó una estela de misterio alrededor de las razones de su abdicación.

Por un lado, el fallecimiento provocará, entonces, algunos hechos nunca vistos en la historia de la Iglesia Católica.

Por ejemplo, el funeral a un papa estará encabezado por un papa. La muerte no llevará a la elección de otro. Y, finalmente, será destruido el anillo del pescador, emblema que lucen los papas en el anular de su mano derecha. Este anillo es legado de un papa a otro, pero en el caso de Benedicto XVI se construyó uno para que él siguiera luciendo el suyo y Francisco tuviera el propio.

Entre los pocos antecedentes a la renuncia del papado aparecen la de Celestino V (1294), quien al parecer no estaba en sus cabales. La última había sido la de Gregorio XII, quien dejó el cargo en 1415 como “sacrificio” personal para solucionar una serie de conflictos eclesiásticos que dio en llamarse “Cisma de Occidente”.

¿Por qué renunció el papa Benedicto XVI?

Ahora bien, ¿cuál fue la razón para que el 28 de febrero de 2013, Benedicto XVI acabara renunciando? Las excusas oficiales no tienen por qué ser rechazadas de antemano y hablaban de una debilidad de salud que le impedían a Ratzinger entregarse a pleno a su papado. Según el propio obispo: “Llegué a la certeza de que mis fuerzas, debido a una edad avanzada, ya no son aptas para un adecuado ejercicio del ministerio petrino”. Otras voces, sin embargo, han hablado de un debilitamiento en otro sentido: el que sintió el Santo Padre de los católicos por diversos escándalos y también por una intención de miembros de la iglesia que habrían propugnado un aire más progresista en la Iglesia. El alemán cargaba con una fama de conservador, a veces poco justificada si se tienen en cuenta cuestiones como que fue el primer papa en hablar del uso del preservativo como un “acto de responsabilidad” en casos puntuales.

Sin embargo, otra de las hipótesis que se manejan resulta, para muchos, más inquietante. Y tiene que ver con la aparición de una “noche oscura del alma”, que se extendió hasta el fin de sus días. Con ese término se alude al célebre poema de San Juan de la Cruz, poeta y místico español, que pone en palabras un momento de duda ante la fe religiosa.

En el caso de Ratzinger estamos no sólo ante un papa y nada más, sino a un teólogo y filósofo de gran magnitud, autor de textos notables, además de sus encíclicas y conferencias. Entre estas últimas, hay una que destaca sobremanera: el “Discurso de Ratisbona”, cuyo título original era “Fe, razón y la universidad: recuerdos y reflexiones”, y fue pronunciado el 12 de septiembre de 2006. Allí, reflexionaba sobre el entrelazamiento de fe y razón y tuvo un capítulo polémico por una dura referencia al Islam.

Esas reflexiones de Ratzinger sobre la fe dieron origen luego a un libro, editado en español bajo el título Dios salve la razón. En él, como cuenta la presentación del volumen, “diversos intelectuales de primera línea, provenientes de diferentes países, tradiciones religiosas y posiciones culturales, se dan cita en este libro para recoger el desafío planteado por Benedicto XVI en su célebre lección magistral en la Universidad de Ratisbona en septiembre de 2006: ampliar la razón. Desde diferentes perspectivas, coinciden en proponer un nuevo humanismo que integre de manera nueva la relación entre fe y razón”.

El texto más notable de ese volumen no era el del propio Benedicto XVI, sino el de un filósofo que escribía en castellano: el español Gustavo Bueno, un “ateo católico”, autor de un sistema materialista y probablemente el más notable filósofo de habla hispana de todos los tiempos. Su artículo, tan brillante y contundente, fue leído por el propio Ratzinger y, se dice, lo llevó a largas reflexiones. En él, Bueno decía que el Dios de las grandes religiones no es en sí racional, sino que ha sido la Iglesia la que ha “salvado la razón” para la tradición histórica, y ha permitido el desarrollo de imperios y culturas que hoy destacan en el mundo.

Consultado el propio Gustavo Bueno sobre si su texto habría dinamitado la fe del pontífice, este respondió: “Me han dicho algo así. No tengo ninguna razón para creerlo o para dejarlo de creer. Parece ser que lo leyó. (...) No creo que mi artículo de 2008 le haya planteado dudas de fe al papa, en todo caso habría ahondado en un proceso que vendría de más lejos”.

En esa posibilidad ahonda el profesor de filosofía Yago de la Cierva, quien trabajó en oficinas del Vaticano y para el Opus Dei. Para él, estuvo muy claro el porqué de la renuncia: “el único modo en que se consigue entrever qué puede pasar por la mente y el corazón del Papa es una crisis espiritual”. Podríamos agregar: el único modo de entender el sintagma “crisis espiritual” es pensar en una pérdida de la fe.

Un último dato anecdótico podría terminar de confirmarlo. En mayo de 2006, Benedicto XVI se detuvo a orar ante el “muro de la muerte” de lo que fuera el campo de concentración de Auschwitz, levantado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Allí fueron torturadas y asesinadas, según algunos cálculos, más de un millón de personas. Conmovido, Ratzinger exclamó en italiano: “Sólo se puede guardar silencio, un silencio que es un grito hacia a Dios: ¿Por qué, Señor, permaneciste callado? ¿Cómo pudiste tolerar todo esto?”.

Esas palabras de reproche a la divinidad, venidas de parte nada menos que de la máxima autoridad católica en el planeta (un apóstol de Cristo, según la creencia) no pueden ser ignoradas.

Tal vez ese brillante teólogo que fue Joseph Ratzinger tuvo su noche oscura, sólo que el azar le llevó a sufrirla siendo nada menos que Papa. Su inédito retiro, que lo recluyó hasta el fin de sus días, permitió tal vez una paradoja: que un papa no creyente fuera el que acaba de morir.

Viernes, 29 de Julio de 2022

Ningún estudiante en Colombia debe cursar obligatoriamente el área de educación religiosa

 

Tras el fallo del Consejo de Estado – Sección Primera en la que el Tribunal deja en firme la asignatura de religión, pero también el Plan Alterno a esta asignatura, las ONG Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del Eje Cafetero hacen un llamado para que se haga pública la no obligatoriedad de la asignatura de religión, para que esta sea no confesional en las instituciones públicas, y que se pongan en marcha los planes alternos a esta asignatura como lo exige la ley.

ElConsejo de estado acaba de resolver una demanda interpuesta en marzo de 2007 hacía el Decreto 4500 de 2006 que reglamenta la obligatoriedad de la religión en la educación básica, así como la de un plan alterno. En su fallo, este Tribunal ha dejado en firme el decreto. Dentro de los elementos que expuso este órgano para dejar este artículo es que en este “se reitera expresamente, con relación a la enseñanza y educación religiosa, el derecho de toda persona a recibirla o a rehusarla. […]”.

Frente a esta decisión, Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del eje Cafetero desean hacer pública su preocupación por el hecho que, en la mayor parte de las instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, no existe el plan alterno a la asignatura de religión que contempla la ley, así como el hecho, que la clase de religión sigue haciéndose con fines de evangelización y con favorecimiento a una religión, como lo evidencian muchos casos que se nos han reportado.

De igual manera hacemos un llamado a los colegios públicos, para que hagan los análisis pedagógicos necesarios para revisar la asignatura de religión, a fin de que esta sea neutral y no tenga finalidad de adoctrinamiento, sino al hecho de analizar la religión como aspecto cultural y social de la humanidad, en aras al pluralismo y el carácter laico del estado colombiano.

 

Firman:

Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo

Asociación de Ateos del Eje Cafetero

Ningún estudiante en Colombia debe cursar obligatoriamente el área de educación religiosa

 

Tras el fallo del Consejo de Estado – Sección Primera en la que el Tribunal deja en firme la asignatura de religión, pero también el Plan Alterno a esta asignatura, las ONG Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del Eje Cafetero hacen un llamado para que se haga pública la no obligatoriedad de la asignatura de religión, para que esta sea no confesional en las instituciones públicas, y que se pongan en marcha los planes alternos a esta asignatura como lo exige la ley.

ElConsejo de estado acaba de resolver una demanda interpuesta en marzo de 2007 hacía el Decreto 4500 de 2006 que reglamenta la obligatoriedad de la religión en la educación básica, así como la de un plan alterno. En su fallo, este Tribunal ha dejado en firme el decreto. Dentro de los elementos que expuso este órgano para dejar este artículo es que en este “se reitera expresamente, con relación a la enseñanza y educación religiosa, el derecho de toda persona a recibirla o a rehusarla. […]”.

Frente a esta decisión, Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del eje Cafetero desean hacer pública su preocupación por el hecho que, en la mayor parte de las instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, no existe el plan alterno a la asignatura de religión que contempla la ley, así como el hecho, que la clase de religión sigue haciéndose con fines de evangelización y con favorecimiento a una religión, como lo evidencian muchos casos que se nos han reportado.

De igual manera hacemos un llamado a los colegios públicos, para que hagan los análisis pedagógicos necesarios para revisar la asignatura de religión, a fin de que esta sea neutral y no tenga finalidad de adoctrinamiento, sino al hecho de analizar la religión como aspecto cultural y social de la humanidad, en aras al pluralismo y el carácter laico del estado colombiano.

 

Firman:

Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo

Asociación de Ateos del Eje Cafetero

Ningún estudiante en Colombia debe cursar obligatoriamente el área de educación religiosa

 

Tras el fallo del Consejo de Estado – Sección Primera en la que el Tribunal deja en firme la asignatura de religión, pero también el Plan Alterno a esta asignatura, las ONG Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del Eje Cafetero hacen un llamado para que se haga pública la no obligatoriedad de la asignatura de religión, para que esta sea no confesional en las instituciones públicas, y que se pongan en marcha los planes alternos a esta asignatura como lo exige la ley.

ElConsejo de estado acaba de resolver una demanda interpuesta en marzo de 2007 hacía el Decreto 4500 de 2006 que reglamenta la obligatoriedad de la religión en la educación básica, así como la de un plan alterno. En su fallo, este Tribunal ha dejado en firme el decreto. Dentro de los elementos que expuso este órgano para dejar este artículo es que en este “se reitera expresamente, con relación a la enseñanza y educación religiosa, el derecho de toda persona a recibirla o a rehusarla. […]”.

Frente a esta decisión, Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del eje Cafetero desean hacer pública su preocupación por el hecho que, en la mayor parte de las instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, no existe el plan alterno a la asignatura de religión que contempla la ley, así como el hecho, que la clase de religión sigue haciéndose con fines de evangelización y con favorecimiento a una religión, como lo evidencian muchos casos que se nos han reportado.

De igual manera hacemos un llamado a los colegios públicos, para que hagan los análisis pedagógicos necesarios para revisar la asignatura de religión, a fin de que esta sea neutral y no tenga finalidad de adoctrinamiento, sino al hecho de analizar la religión como aspecto cultural y social de la humanidad, en aras al pluralismo y el carácter laico del estado colombiano.

 

Firman:

Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo

Asociación de Ateos del Eje Cafetero

Lunes, 16 de Mayo de 2022

ALEMANIA: Abusos en la iglesia católica

 Documental de la DW de los abusos a niños en la iglesia católica alemana. Recomendado.




ALEMANIA: Abusos en la iglesia católica

 Documental de la DW de los abusos a niños en la iglesia católica alemana. Recomendado.




ALEMANIA: Abusos en la iglesia católica

 Documental de la DW de los abusos a niños en la iglesia católica alemana. Recomendado.




Viernes, 13 de Mayo de 2022

LA HISTORIA DE LOS TRES SECRETOS QUE LA VIRGEN DE FÁTIMA REVELÓ A TRES NIÑOS HACE MÁS DE 100 AÑOS

 Por guerreropirata

Tomado de https://www.muyinteresante.com.mx/

En mayo de 1917, los niños Lucía, Francisco y Jacinta Marto (de izda a dcha), supuestamente tuvieron un encuentro con la Virgen María. AFP

La Virgen de Fátima se les apareció en seis ocasiones a los pastorcillos Francisco y Jacinta Marto, y su prima Lucía Dos Santos hace más de 100 años.

Las apariciones de la Virgen de Fátima son uno de los acontecimientos de mayor importancia en la historia del catolicismo. Debemos viajar cien años atrás en el pasado para saber como ocurrieron los hechos.

Francisco Marto, de 9 años, su hermana Jacinta, de 7, y su prima Lucía Dos Santos, de 10, fueron testigos de una presencia milagrosa el 13 de mayo de 1917 en Cova da Iria, Fátima, Portugal.

Mientras pastoreaban, ese día aseguraron ver la caída de un rayo, tras el cual se les apareció la Virgen María.

“Brillaba como el sol y era de una inmensa belleza”, dijeron.

La figura les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Aparición de la Virgen de Fátima, una de las historias más comentadas del catolicismo

Aquella fue la primera de una serie de seis apariciones o visiones (la última ocurrió el 13 de octubre de 1917) de las cuales los tres niños fueron supuestos testigos. Según su relato, la aparición les confió tres secretos en forma de profecías, las cuales fueron escritas por Lucía algunos años más tarde de su encuentro con la Virgen.

Los dos hermanos nacieron en el pueblo de Aljustrel y murieron en 1919 y 1920, pocos años después de las apariciones, a causa de la famosa epidemia de gripe que hizo estragos en Europa. Por su cuenta, Lucía vivió muchos años más, hasta los 95, entregada a la religión sirviendo como monja.

El papa Francisco canonizó a Francisco y Jacinta en una misa ante 500.000 fieles de todo el mundo en 2000, después de recopilar una serie de testimonios que daban fe de sus milagros. De esa manera se convirtieron en los primeros niños santos, no mártires. Lucia actualmente está en proceso de ser beatificada.

Los tres secretos revelados por la Virgen de Fátima a los hermanos y su prima

Primer secreto

El primer secreto describe una visión del infierno donde se puede apreciar “un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra”. En este sitio hay demonios y almas humanas. “Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros”, se lee en el texto.

En ese mismo testimonio afirmaron que la Virgen les había prometido llevarles al Cielo.

Segundo secreto

El segundo secreto es una especie de augurio del final de la Primera Guerra Mundial. Por otro lado, también se habla de que la Segunda Guerra Mundial comenzaría durante el papado de Pío XI.

“La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor”, fueron las palabras de la Virgen, según lo escrito por Lucía.

En esta segunda profecía también se revelan ciertos asuntos relacionados a Rusia:

“Si se escuchan mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”.

Tercer secreto

En 1957, Lucía entregó al Vaticano el tercer secreto guardado en un sobre. Fue hasta mayo de 2000 cuando el papa Juan Pablo II reveló su contenido. En él se describía un ángel “con una espada de fuego en la mano izquierda” pidiendo penitencia con una fuerte voz.

También se hablaba del Papa en compañía de varios clérigos que escalaban una montaña y eran asesinados por un grupo de soldados con balas y flechas.

“Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires”.

Cronología de las apariciones de la Virgen de Fátima

Primera aparición: domingo 13 de mayo. La Virgen María les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Segunda aparición: miércoles 13 de junio. La aparición les anuncia a Francisco y a Jacinta que los llevará al cielo en breve. A Lucía le dice: “Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar”. Esta aparición es vista por otras 50 personas.

Tercera aparición: viernes 13 de julio. La Virgen les muestra a los niños imágenes del infierno y les anuncia tres mensajes: que la Primera Guerra Mundial va a terminar, pero que habrá una mucha peor; que Rusia debe reconvertirse para evitar esparcir sus errores por el mundo; por último, describió una visión que se relaciona con el intento de asesinato de Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981. A esta aparición concurrieron más de 2000 personas.

Cuarta aparición: miércoles 15 de agosto. La Virgen. promete curar a algunos enfermos durante el año, por petición de los niños. Antes de esta aparición, los niños fueron secuestrados por el administrador de Ourém que quería que le dieran los secretos de la Virgen.

Quinta aparición: jueves 13 de septiembre. La Virgen les indica a los niños que continúen rezando el rosario para que la guerra se acabe. Esta vez los acompañan entre 15.000 y 20.000 personas.

Sexta aparición: sábado 13 de octubre. La Virgen les pide a los niños que levanten una capilla en su honor. Anuncia que la guerra va a terminar y pide que no se ofenda más a Dios. Presencian el milagro unas 70.000 personas.

En esta aparición, ocurrió el llamado “Milagro del sol”: luego de la aparición de la Virgen, el Sol comenzó a temblar en una especie de danza, según los testimonios.

Sin embargo, la historia tiene sus detractores

Mário de Oliveira (Lourosa, 1937) cree que la historia de los pastorcillos y la Virgen de Fátima es una de las grandes mentiras en la historia de la religión católica. En 1999 publicó Fátima nunca más, libro en el que denunció un aparente fraude de las apariciones. En este documento acusa al clero luso de haber perpetrado un montaje.

En una entrevista concedida al diario El Español, Oliveira fue claro en sus declaraciones acerca de esta misteriosa historia:

“Un fraude. El “milagro” de Fátima fue un teatrillo ideado por miembros del clero de Ourém [el municipio bajo cuya jurisdicción está Cova da Iria]. Las principales víctimas de este embuste fueron los tres pastorcitos, quienes fueron utilizados como actores en esta producción episcopal”.

“La documentación existente deja clarísimo que el clero manipuló a estos tres niños jovencísimos —la más vieja de los tres, Lúcia, tenía apenas 10 años, mientras que Francisco Marto y Jacinta sólo tenían 8 y 7 años de edad, respectivamente— para montar un espectáculo con difusión internacional”.



LA HISTORIA DE LOS TRES SECRETOS QUE LA VIRGEN DE FÁTIMA REVELÓ A TRES NIÑOS HACE MÁS DE 100 AÑOS

 Por guerreropirata

Tomado de https://www.muyinteresante.com.mx/

En mayo de 1917, los niños Lucía, Francisco y Jacinta Marto (de izda a dcha), supuestamente tuvieron un encuentro con la Virgen María. AFP

La Virgen de Fátima se les apareció en seis ocasiones a los pastorcillos Francisco y Jacinta Marto, y su prima Lucía Dos Santos hace más de 100 años.

Las apariciones de la Virgen de Fátima son uno de los acontecimientos de mayor importancia en la historia del catolicismo. Debemos viajar cien años atrás en el pasado para saber como ocurrieron los hechos.

Francisco Marto, de 9 años, su hermana Jacinta, de 7, y su prima Lucía Dos Santos, de 10, fueron testigos de una presencia milagrosa el 13 de mayo de 1917 en Cova da Iria, Fátima, Portugal.

Mientras pastoreaban, ese día aseguraron ver la caída de un rayo, tras el cual se les apareció la Virgen María.

“Brillaba como el sol y era de una inmensa belleza”, dijeron.

La figura les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Aparición de la Virgen de Fátima, una de las historias más comentadas del catolicismo

Aquella fue la primera de una serie de seis apariciones o visiones (la última ocurrió el 13 de octubre de 1917) de las cuales los tres niños fueron supuestos testigos. Según su relato, la aparición les confió tres secretos en forma de profecías, las cuales fueron escritas por Lucía algunos años más tarde de su encuentro con la Virgen.

Los dos hermanos nacieron en el pueblo de Aljustrel y murieron en 1919 y 1920, pocos años después de las apariciones, a causa de la famosa epidemia de gripe que hizo estragos en Europa. Por su cuenta, Lucía vivió muchos años más, hasta los 95, entregada a la religión sirviendo como monja.

El papa Francisco canonizó a Francisco y Jacinta en una misa ante 500.000 fieles de todo el mundo en 2000, después de recopilar una serie de testimonios que daban fe de sus milagros. De esa manera se convirtieron en los primeros niños santos, no mártires. Lucia actualmente está en proceso de ser beatificada.

Los tres secretos revelados por la Virgen de Fátima a los hermanos y su prima

Primer secreto

El primer secreto describe una visión del infierno donde se puede apreciar “un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra”. En este sitio hay demonios y almas humanas. “Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros”, se lee en el texto.

En ese mismo testimonio afirmaron que la Virgen les había prometido llevarles al Cielo.

Segundo secreto

El segundo secreto es una especie de augurio del final de la Primera Guerra Mundial. Por otro lado, también se habla de que la Segunda Guerra Mundial comenzaría durante el papado de Pío XI.

“La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor”, fueron las palabras de la Virgen, según lo escrito por Lucía.

En esta segunda profecía también se revelan ciertos asuntos relacionados a Rusia:

“Si se escuchan mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”.

Tercer secreto

En 1957, Lucía entregó al Vaticano el tercer secreto guardado en un sobre. Fue hasta mayo de 2000 cuando el papa Juan Pablo II reveló su contenido. En él se describía un ángel “con una espada de fuego en la mano izquierda” pidiendo penitencia con una fuerte voz.

También se hablaba del Papa en compañía de varios clérigos que escalaban una montaña y eran asesinados por un grupo de soldados con balas y flechas.

“Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires”.

Cronología de las apariciones de la Virgen de Fátima

Primera aparición: domingo 13 de mayo. La Virgen María les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Segunda aparición: miércoles 13 de junio. La aparición les anuncia a Francisco y a Jacinta que los llevará al cielo en breve. A Lucía le dice: “Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar”. Esta aparición es vista por otras 50 personas.

Tercera aparición: viernes 13 de julio. La Virgen les muestra a los niños imágenes del infierno y les anuncia tres mensajes: que la Primera Guerra Mundial va a terminar, pero que habrá una mucha peor; que Rusia debe reconvertirse para evitar esparcir sus errores por el mundo; por último, describió una visión que se relaciona con el intento de asesinato de Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981. A esta aparición concurrieron más de 2000 personas.

Cuarta aparición: miércoles 15 de agosto. La Virgen. promete curar a algunos enfermos durante el año, por petición de los niños. Antes de esta aparición, los niños fueron secuestrados por el administrador de Ourém que quería que le dieran los secretos de la Virgen.

Quinta aparición: jueves 13 de septiembre. La Virgen les indica a los niños que continúen rezando el rosario para que la guerra se acabe. Esta vez los acompañan entre 15.000 y 20.000 personas.

Sexta aparición: sábado 13 de octubre. La Virgen les pide a los niños que levanten una capilla en su honor. Anuncia que la guerra va a terminar y pide que no se ofenda más a Dios. Presencian el milagro unas 70.000 personas.

En esta aparición, ocurrió el llamado “Milagro del sol”: luego de la aparición de la Virgen, el Sol comenzó a temblar en una especie de danza, según los testimonios.

Sin embargo, la historia tiene sus detractores

Mário de Oliveira (Lourosa, 1937) cree que la historia de los pastorcillos y la Virgen de Fátima es una de las grandes mentiras en la historia de la religión católica. En 1999 publicó Fátima nunca más, libro en el que denunció un aparente fraude de las apariciones. En este documento acusa al clero luso de haber perpetrado un montaje.

En una entrevista concedida al diario El Español, Oliveira fue claro en sus declaraciones acerca de esta misteriosa historia:

“Un fraude. El “milagro” de Fátima fue un teatrillo ideado por miembros del clero de Ourém [el municipio bajo cuya jurisdicción está Cova da Iria]. Las principales víctimas de este embuste fueron los tres pastorcitos, quienes fueron utilizados como actores en esta producción episcopal”.

“La documentación existente deja clarísimo que el clero manipuló a estos tres niños jovencísimos —la más vieja de los tres, Lúcia, tenía apenas 10 años, mientras que Francisco Marto y Jacinta sólo tenían 8 y 7 años de edad, respectivamente— para montar un espectáculo con difusión internacional”.