LA ENFERMA CREENCIA DEL INFIERNO
Richard Dawkins en este video entrevista a una persona a quien le atormentaron desde niña con la estupida idea que se va a ir al infierno si se portaba mal.
Richard Dawkins en este video entrevista a una persona a quien le atormentaron desde niña con la estupida idea que se va a ir al infierno si se portaba mal.
© William Grimes
Cualquier periodista quiere escribir un artÃculo que sea la sensación, y John T. Elson, editor de temas religiosos en la revista Time, no era una excepción. Pero en 1966 consiguió más de lo que hubiera podido esperar.
Durante más de un año, Elson habÃa trabajado en un artÃculo que examinaba radicales nuevas aproximaciones a la idea de Dios que habÃa ido ganando contenido en seminarios, universidades, y con el público en general.
Una vez completado, se convirtió en portada del ejemplar del 8 de abril, según se acercaba la Semana Santa. La propia portada atrapaba tu atención, la primera en los 43 años de historia de la revista en aparecer sin fotografÃa o ilustración alguna. Letras gigantes en color rojo sangre contra un fondo negro deletrando la pregunta «¿Dios ha muerto?»
El ejemplar causó una sensación sólo igualada por el comentario hecho por John Lennon meses después en una revista para adolescentes afirmando que The Beatles eran más famosos que Jesucristo. El ejemplar con el «¿Dios ha muerto?» resultó ser el ejemplar más vendido en más de 20 años y provocó 3.500 cartas al director, el mayor número en su historia. Permanece como un momento clave de la década de los 60, testimonio de los cambios sociales que transformaban a los Estados Unidos.
El tranquilo y estudioso Elson, fallecido el pasado 7 de septiembre a la edad de 78 años, no era en realidad un sensacionalista, y su artÃculo, para cualquiera que decidiera pasar de la portada, reflejaba su exquisita formación académica. Tibiamente titulado en el interior como «Hacia un Dios Escondido» comenzaba asÃ: «¿Dios ha muerto? es una pregunta que excita tanto a los creyentes, quienes secretamente temen que asà sea, como a los ateos, quienes probablemente sospechan que la respuesta es no».
Durante seis páginas los lectores eran guiados a través de una controversia teológica y un panorama religioso en desplazamiento. Estaban sucediendo profundos cambios en la relación entre los creyentes y su fe, que se expresaban a través de las palabras de gente tanto eminente como ordinaria, enfrentandose a problemas fundamentales. Se citaba a Simone de Beauvoir, Claude Lévi-Strauss, Billy Graham o William Sloane Coffin. Pero también a un paseante en Tel-Aviv, a una clérigo holandesa y a un guionista de Hollywood.
Más de 30 corresponsales en el extranjero fueron implicados en el proyecto, llevando a cabo hasta 300 entrevistas para medir el pensamiento contemporáneo sobre Dios y el mundo.
«Secularización, ciencia, urbanización, todo hace comparativamente fácil para el hombre moderno preguntarse dónde está Dios ahora y difÃcil para el hombre de fe dar una respuesta, incluso a sà mismo» escribió Elson.
John Truscott Elson habÃa nacido el 29 de abril de 1931 en Vancouver. Su padre, Robert T. Elson pasó de reportero en Canadá a editor de alto nivel en Time y Life, y ayudó a escribir dos volumenes de la serie de tres Time, Inc., la historia oficial de la revista. Murió en 1987.
John Elson fue educado en la Escuela de San Anselmo en Washington, y recibió su tÃtulo de bachiller en 1953 en Notre Dame, además de un tÃtulo de maestro en Inglés en Columbia en 1954.
Ese año se casó con Rosemary Knorr. Ella cuenta que su marido muere en su casa de Manhattan después de dos años de salud muy delicada. Sobreviven a Elson también dos hijos, Hilary Elson Alter y Amanda Elson; dos hermanas, Elisabeth Elson y Brigid Elson, un hermano, R. Anthony Elson, y un nieto.
Después de servir para la fuerza aerea en Japón, Elson trabajó para la agencia de prensa canadiense antes de ser fichado por Time y ser asignado a sus oficinas en Detroit. Como editor comenzó desde abajo, trabajando en distintos departamentos, llegando a alcanzar el puesto de editor jefe. Colaboró en la edición de todas las secciones de la revista excepto la dedicada a los negocios. Se retiró en 1987 pero siguió escribiendo para la revista hasta 1993.
Como editor de temas religiosos Elson dejó su más profunda huella. Escribió numerosos artÃculos de portada sobre temas religiosos, y su «¿Dios ha muerto?» fue el décimo. Su seria cobertura sobre estos temas y argumentos hasta entonces sólo era posible encontrarla en revistas más especializadas.
«Era Católico, con C mayúscula, y con c minúscula en sus intereses, profundamente y ampliamente leÃdo» dice Jim Kelly, antiguo editor jefe de Time en una entrevista concedida la pasada semana. «Su capacidad para absorber una gran cantidad de información y transformarla en una historia legible era asombrosa».
Sin duda Elson tocó un nervio. Los clérigos respondieron al desafÃo lanzado por la portada con el «¿Dios ha muerto?» en sus sermones dominicales. Las publicaciones y periódicos religiosos también se lanzaron. El titular que muchos leyeron no como una pregunta sino como un simple «Dios ha muerto» provocó una gran sensación.
«Su fea portada es un desafÃo blasfemo y, tratándose de las vÃsperas de Semana Santa, una afrenta a cualquier judÃo o cristiano creyente» escribÃa un lector. Otros escribieron también para explicar su fe de forma fervorosa. Los ateos se limitaron a regodearse.
Algunos consiguieron explicar sus sensaciones con una sola palabra. Norine McGuire desde chicago respondió al bombazo de Time con un simple «Señor: No». Inmediatamente debajo de su carta Time incluyó la de Richard L. Storatz desde Notre Dame, que decÃa: «Señor: Sû.
Visto en La Media Hostia.
Segunda parte de God Strikes Back, tercera entrega de la serie para televisión de Richard Dawkins titulada The Genius of Charles Darwin. Sutbitulado en español gentileza de splandigo.
humanismo ciencia evolucion tv charlesdarwin richarddawkins
El colectivo Entre RÃos Laica realizará el 3 de octubre en Paraná una
manifestación pública en plaza 1º de Mayo y un panel debate “Sociedad,
Estado y Religionesâ€, para reflexionar sobre la incidencia de las
religiones en las polÃticas de Estado y desnaturalizar el impacto de
las instituciones confesionales en los derechos humanos.
En la mañana del sábado los militantes sociales se manifestarán en
la plaza principal de la capital provincial, donde harán una radio
abierta, repartirán folletos, juntarán firmaspeticionar que sean
retirados y no se instalen nuevos Ãconos religiosos en espacios
públicos y organismos gubernamentales e invitarán al panel Sociedad,
Estado y Religiones, que se realizará ese dÃa a…
Autor: Jaime BaylyFuente: Perú21, Lunes 21 de septiembre de 2009Está confirmado: mi hija va a confirmarse.Está igualmente confirmado: a pedido suyo, no asistiré a su confirmación. Debe entenderse que la confirmación de mi hija, junto a la de sus amigas del colegio, constituye una ceremonia religiosa en la que ella confirma su fe en las creencias, dogmas y supersticiones de la Iglesia
La intolerancia es un mal que anda rampante por el mundo. Hay muchos grupos en Norteamérica que son objeto de discriminación y prejuicio, pero ninguno es más odiado que los ateos. Esto se hizo latente tras una investigación conducida por la Universidad de Minnesota en Minneapolis.Austin Cline en about.com escribió: "Cada estudio que ha mirado considerado la cuestión ha revelado la cantidad masiva
Por alguna razón que no acierto a explicar, me gustan los equinoccios. Más incluso que los solsticios. En el equinoccio, en cada punto del planeta, el dÃa dura doce horas, igual que la noche, incluso en los polos, en donde en esa fecha se pasa del dÃa a la noche o de la noche al dÃa. No hay acontecimiento que iguale más a todo el planeta. SimetrÃa pura.
Nos dicen que con el equinoccio de otoño acaba oficialmente el verano y comienza el otoño, pero, hasta donde yo sé, ningún organismo oficial ha decretado nunca el comienzo y final de las estaciones. De toda la vida, en los climas templados, el verano es la época de calor, el invierno la de frÃo, la primavera de la plantar y el otoño la de recoger (más o menos). Según en qué lugar, el calor empieza antes o después. En cada lugar habÃa una fecha por la cuál se convenÃa el comienzo de cada estación. En paÃses de tradición católica, solÃa ser algún santo que le quitó su puesto a algún dios.
Sólo recientemente vino esta costumbre de dividir las cuatro estaciones en periodos exactos de tres meses cada una y, más recientemente aún, de hacer coincidir el comienzo de cada una con un solsticio o un equinoccio. Esto último queda muy astronómico y muy preciso (y a alguien de debió de parecer muy cientÃfico) y es lo que nos recuerdan cada tres meses en la prensa.
Si de otorgar tres meses exactos cada estación se trata, hay varias alternativas. Explicaré dos, una basada en la luz y la otra en el calor.
Si nos basamos en la luz, deberemos tomar el solsticio de verano como el punto medio de la estación. Al ser este solsticio el punto que marca el dÃa más largo, los siguientes dÃas más largos del año estarán 45 dÃas hacia atrás y 45 dÃas hacia adelante. Con este criterio definiremos también las demás estaciones. AsÃ, el verano empezarÃa aproximadamente el 7 de mayo y llegarÃa hasta el 7 de agosto en el hemisferio norte, que serÃan también las fechas para el invierno del sur.
Si nos basamos en el calor las cosas cambian. El máximo de calor no coincide con el máximo de luz, por aquello de que a la Tierra le lleva tiempo calentarse (tanto a la tierra como al océano). El máximo de calor viene a coincidir, en una buena aproximación, con la mitad del mes de julio, asà que el verano coincidirÃa con lo que todo el mundo tiene en la cabeza (tal vez en el cuerpo) en el hemisferio norte, es decir, con los meses de junio, julio y agosto.
Como la fauna y la flora nos guiamos más por estas diferencias de calor que por las diferencias de luz, me gusta más la segunda definición. Si ha de haber una definición oficial, que sea esta. Si no la hay, propongo dar la lata a quien haga falta para que se deje de maltratar a los solsticios y equinoccios y hacerles decir cosas que no quieren.
Lunes 21 de Septiembre del 2009
“Los sacerdotes deben poner en práctica lo que predican†señaló Irma Contreras, esposa del doctor Isidro Manuel Javier López, quien en el mes de julio fue atropellado por el sacerdote Eduardo GodÃnez Contreras, en la glorieta de Teotitlán del Valle al dirigirse a oficiar misa a la comunidad de Tlacochahuaya.

Irma Contreras pide al sacerdote y a la arquidiócesis de Oaxaca responda por los daños, pues al parecer el afectado podrÃa perder el pie izquierdo, ya que no se le ha dado el tratamiento adecuado por atropellado_sacerdotela falta de recursos económicos, pues de estos dos meses aseguran haber gastado más de 100 mil pesos

Por su parte, el afectado exigió de manera enérgica al sacerdote Eduardo GodÃnez, se haga responsable de sus actos, pues el abuso de poder no puede ser recurso para gozar de la impunidad, ya que él requiere de una serie de operaciones mismas que son muy costosas, entre ellas una escarectomÃa y trasplante de piel para que la sangre pueda realizar sus funciones y dar vida a su pie, el cual está a punto de secarse.
Al respecto el abogado del afectado Jesús Ãngel MartÃnez, comentó que el caso ha sido objeto de irregularidades, pues el agente del ministerio Publico de Tlacochahuya a favorecido al padre de manera sorprendente, el dÃa en que sucedió el accidente el padre fue a oficiar una misa de casamiento a las dos de la tarde en Tlacochahuaya, cuando el accidente ocurrió escasamente 4 horas antes, lo que significa que aun no habÃa sido juzgado.
Otra anomalÃa en este caso, es lo sucedido ese mismo dÃa, pues el perito asignado que responde al nombre Epigmenio Méndez, levantó el peritaje cuando el doctor Isidro Javier MartÃnez estaba siendo intervenido quirúrgicamente en el hospital civil sin tomar en cuenta la versión del quejoso.
William Grimes
Cualquier periodista quiere escribir un artÃculo que sea la sensación, y John T. Elson, editor de temas religiosos en la revista Time, no era una excepción. Pero en 1966 consiguió más de lo que hubiera podido esperar.
Durante más de un año, Elson habÃa trabajado en un artÃculo que examinaba radicales nuevas aproximaciones a la idea de Dios que habÃa ido ganando contenido en seminarios, universidades, y con el público en general.
Una vez completado, se convirtió en portada del ejemplar del 8 de abril, según se acercaba la Semana Santa. La propia portada atrapaba tu atención, la primera en los 43 años de historia de la revista en aparecer sin fotografÃa o ilustración alguna. Letras gigantes en color rojo sangre contra un fondo negro deletrando la pregunta «Â¿Dios ha muerto?»
El ejemplar causó una sensación sólo igualada por el comentario hecho por John Lennon meses después en una revista para adolescentes afirmando que The Beatles eran más famosos que Jesucristo. El ejemplar con el «Â¿Dios ha muerto?» resultó ser el ejemplar más vendido en más de 20 años y provocó 3.500 cartas al director, el mayor número en su historia. Permanece como un momento clave de la década de los 60, testimonio de los cambios sociales que transformaban a los Estados Unidos.
El tranquilo y estudioso Elson, fallecido el pasado 7 de septiembre a la edad de 78 años, no era en realidad un sensacionalista, y su artÃculo, para cualquiera que decidiera pasar de la portada, reflejaba su exquisita formación académica. Tibiamente titulado en el interior como «Hacia un Dios Escondido» comenzaba asÃ: «Â¿Dios ha muerto? es una pregunta que excita tanto a los creyentes, quienes secretamente temen que asà sea, como a los ateos, quienes probablemente sospechan que la respuesta es no».
Durante seis páginas los lectores eran guiados a través de una controversia teológica y un panorama religioso en desplazamiento. Estaban sucediendo profundos cambios en la relación entre los creyentes y su fe, que se expresaban a través de las palabras de gente tanto eminente como ordinaria, enfrentandose a problemas fundamentales. Se citaba a Simone de Beauvoir, Claude Lévi-Strauss, Billy Graham o William Sloane Coffin. Pero también a un paseante en Tel-Aviv, a una clérigo holandesa y a un guionista de Hollywood.
Más de 30 corresponsales en el extranjero fueron implicados en el proyecto, llevando a cabo hasta 300 entrevistas para medir el pensamiento contemporáneo sobre Dios y el mundo.
«Secularización, ciencia, urbanización, todo hace comparativamente fácil para el hombre moderno preguntarse dónde está Dios ahora y difÃcil para el hombre de fe dar una respuesta, incluso a sà mismo» escribió Elson.
John Truscott Elson hubo nacido el 29 de abril de 1931 en Vancouver. Su padre, Robert T. Elson pasó de reportero en Canadá a editor de alto nivel en Time y Life, y ayudó a escribir dos volumenes de la serie de tres Time, Inc., la historia oficial de la revista. Murió en 1987.
John Elson fue educado en la Escuela de San Anselmo en Washington, y recibió su tÃtulo de bachiller en 1953 en Notre Dame, además de un tÃtulo de maestro en Inglés en Columbia en 1954.
Ese año se casó con Rosemary Knorr. Ella cuenta que su marido muere en su casa de Manhattan después de dos años de salud muy delicada. Sobreviven a Elson también dos hijos, Hilary Elson Alter y Amanda Elson; dos hermanas, Elisabeth Elson y Brigid Elson, un hermano, R. Anthony Elson, y un nieto.
Después de servir para la fuerza aerea en Japón, Elson trabajó para la agencia de prensa canadiense antes de ser fichado por Time y ser asignado a sus oficinas en Detroit. Como editor comenzó desde abajo, trabajando en distintos departamentos, llegando a alcanzar el puesto de editor jefe. Colaboró en la edición de todas las secciones de la revista excepto la dedicada a los negocios. Se retiró en 1987 pero siguió escribiendo para la revista hasta 1993.
Como editor de temas religiosos Elson dejó su más profunda huella. Escribió numerosos artÃculos de portada sobre temas religiosos, y su ¿Dios ha muerto? fue el décimo. Su seria cobertura sobre estos temas y argumentos hasta entonces sólo era posible encontrarla en revistas más especializadas.
«Era Católico, con C mayúscula, y con c minúscula en sus intereses, profundamente y ampliamente leÃdo» dice Jim Kelly, antiguo editor jefe de Time en una entrevista concedida la pasada semana. «Su capacidad para absorber una gran cantidad de información y transformarla en una historia legible era asombrosa».
Sin duda Elson tocó nervio. Los clérigos respondieron al desafÃo lanzado por la portada con el «Â¿Dios ha muerto?» en sus sermones dominicales. Las publicaciones y periódicos religiosos también se lanzaron. El titular que muchos leyeron no como una pregunta sino como un simple «Dios ha muerto» provocó una gran sensación.
«Su fea portada es un desafÃo blasfemo y, tratándose de las vÃsperas de Semana Santa, una afrenta a cualquier judÃo o cristiano creyente» escribÃa un lector. Otros escribieron también para explicar su fe de forma fervorosa. Los ateos se limitaron a regodearse.
Algunos consiguieron explicar sus sensaciones con una sola palabra. Norine McGuire desde chicago respondió al bombazo de Time con un simple «Señor: No». Inmediatamente debajo de su carta Time incluyó la de Richard L. Storatz desde Notre Dame, que decÃa: «Señor: Sû.
Visto en NYTimes.com.
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Primera parte de God Strikes Back, tercera entrega de la serie para televisión de Richard Dawkins titulada The Genius of Charles Darwin. Sutbitulado en español gentileza de splandigo.
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That Mitchell and Webb Look le pegan un merecido repaso a la publicidad sexista en televisión. Traducción libre. Más en el canal ivalladt en YouTube.
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Caroline Davies
Gordon Brown ha lanzado unas inequÃvocas disculpas recientemente en nombre de su gobierno hacia Alan Turing, el criptoanalista de la Segunda Guerra Mundial que falleció hace 55 años después de ser sentenciado a la castración quÃmica por ser humosexual.
Describiendo el tratamiento de Turing como «horripilante» y «terriblemente injusto», Brown reconoció la deuda de su paÃs con el brillante matemático. Se siente orgulloso, dice, de realizar esas públicas disculpas. «Lo sentimos, te merecÃas algo mucho mejor» escribe Brown en una sentencia publicada en el sitio No 10.
Turing es conocido por su trabajo ayudando a crear el «bombe» que rompió los mensajes cifrados por las máquinas alemanas Enigma. Fue sin embargo condenado por indecencia en 1952 tras reconocer una relación sexual con un hombre.
Se le practicó la castración quÃmica experimental como «tratamiento». Estos antecedentes criminales le impidieron seguir trabajando para el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico, la GCHQ, dado que sus privilegios de seguridad le fueron retirados. Dos años después se suicidó a la edad de 41.
Downing Street hubo recibido una petición de disculpas oficiales con miles de firmas, incluyendo las del novelista Ian McEwan, el cientÃfico Richard Dawkins, y el defensor de los derechos de los homosexuales Peter Tatchell.
Rindiéndole tributo a la contribución de Turing a la «lucha británica contra la oscuridad de las dictaduras» Brown le describió como «un brillante matemático».
«Sin su asombrosa contribución, la historia del mundo habrÃa sido diferente» escribe.
«La deuda de gratitud que le debemos hace más terrible haberle tratado tan inhumanamente. En 1952 fue condenado por indecencia. A todos los efectos juzgado por ser homosexual.»
«La sentencia le permitió elegir entre la prisión o la castración quÃmica mediante una serie de inyecciones de hormonas femeninas.»
La petición, que llegó a acumular 30.805 firmas, fue idea del cientÃfico John Graham-Cumming, quien también escribió a la Reina para solicitarle el tÃtulo de caballero de forma póstuma para Turing. Aunque unas disculpas oficiales son inusuales, el acto se ve como uno simbólico. Sobreviven a Turing tres sobrinas, Inagh, Shuna y Janet, del primer matrimonio de su hermano, y un sobrino, John Dermot Turing, de su segundo matrimonio, además de los miembros de sus respectivas familias.
Reconociendo el sentido del deber, Brown escribe: «Miles de personas nos han pedido justicia con Alan Turing y el reconocimiento de la forma en la que fue tratado. Turing fue condenado bajo las leyes de su tiempo y no podemos volver el reloj atrás. La condena fue por supuesto terriblemente injusta y me agrada tener la oportunidad de decir hasta qué punto lamentemos yo y todos nosotros lo que llegó a ocurrirle».
«Alan y otros miles de homosexuales fueron condenados por leyes homofóbicas y tratados terriblemente. Durante años millones han vivido bajo el terror de ser condenados.»
«El reconocimiento de Alan como una de las más famosas vÃctimas de la homofobia británica es otro paso hacia la igualdad.»
«Más aún, Alan merece el reconocimiento por su contribución a la humanidad. Gracias a hombres y mujeres como él comprometidos a luchar contra el fascismo, los horrores del Holocausto y la guerra son parte del pasado de Europa y no parte de su Presente.»
«De ahà que en nombre del Gobierno Británico y de todos los que hoy viven libres gracias a su trabajo, nos enorgullece decirle: Lo sentimos, te merecÃas algo mucho mejor.»
Aún siendo famoso como criptoanalista, Turing es también considerado a menudo el padre de la informática moderna, por sus significativas contribuciones al por entonces emergente campo de la inteligencia artificial y la computación. Tras la guerra trabajó para importantes instituciones como la Universidad de Manchester, donde diseñó el Mark 1, uno de los primeros ordenadores modernos reconocibles.
En 1999 la revista Time nombró a Turing una de las 100 personas más importantes del siglo XX.
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Un interludio de mucha utilidad
Convendrá aclarar algunas cosas si hemos de hablar de incertidumbre. Sin saber lo que harán los demás jugadores y sin saber lo que nos depara el futuro en el juego, incertidumbre es lo que nos espera. En el libro que presentó la TeorÃa de los Juegos en sociedad, sus autores, conscientes de ello, desarrollaron la TeorÃa de la Utilidad Esperada. Entendiendo que no era más que un instrumento para su TeorÃa de los Juegos, no le dieron gran importancia, relegándola a casi una nota a pie de página. Sin embargo, esta teorÃa es una de las más bellas y útiles construcciones pensadas por la mente humana.
Todo empezó con el concepto de utilidad como una medida de la felicidad de los seres humanos. Los orÃgenes de este concepto están en los utilitaristas como Bentham y Stuart Mill. Recordemos que estamos en la época en que la ciencia empezaba a medirlo todo, desde la presión atmosférica hasta la cantidad de calor. Asà que, ¿por qué no la felicidad?
Proponiendo el “útil†como la unidad de medida tenÃa sentido hablar, no sólo de que una persona tiene más utilidad en una situación que en otra, sino que está “el doble†de feliz o que está más feliz que otra, o que una sociedad es más feliz que otra. No hay más que sumar útiles.
Pero estos son los orÃgenes. El concepto de utilidad de hoy dÃa nada tiene que ver con esa idea. La recordamos aquà por su interés histórico y para que no se confundan las cosas. La TeorÃa Moderna de la Utilidad dice lo siguiente:
Las preferencias de los individuos están definidas sobre lo que se llama cestas de consumo. Por ejemplo, la señora A prefiere la cesta que contiene un coche de la marca B, dos kilos de naranjas y acudir a un concierto del cantante C antes que la contiene dos motos, una raya de coca y una noche en la ópera. Se trata, aclaremos, de preferencias sobre el consumo directo. Si la cesta segunda tiene más valor en el mercado, la querrá sobre la otra, pues la puede vender y comprar la primera, que le gusta más, y quedarse con un dinerillo extra. Pero no es de esto de lo que hablamos. Hablamos de qué prefieres para comer, no para vender.
Ocurre que las preferencias son, matemáticamente, una relación binaria, como “ser hermano de†o “ser más alto queâ€. La relación es “ser más preferido queâ€. Si recordamos las matemáticas del Instituto, recordaremos que las relaciones binarias podÃan tener o no algunas propiedades (¿nos acordamos de aquellas famosas: reflexiva, simétrica y transitiva?). Pues bien, diremos que las preferencias son racionales si son completas y transitivas:
Lo interesante del asunto es que es matemáticamente equivalente hablar de preferencias racionales que de una función de utilidad. Esta función da un valor más alto a las cestas de bienes más preferidas. Nada más, pues no hay tal cosa como ser el doble de útil, o que una persona tenga más utilidad que otra. Nada menos, pues permite pasar del lenguaje de las relaciones binarias (¿quién se acuerda?) al lenguaje de las funciones, que dan mucho más juego en matemáticas.
No acaba aquà la cosa, puesto que nos falta meter la incertidumbre, y esto es lo que hicieron von Neumann y Morgenstern. Los objetos sobre los que se tienen preferencias no serán cestas de bienes, sino loterÃas sobre cestas de bienes. Me explico: una loterÃa sobre varias cestas de bienes significa echar a suertes cuál de las cestas tendré. Una situación de incertidumbre es precisamente eso, no saber cuál será tu situación con precisión. Con cierta probabilidad tengo mi casa y mi coche, con cierta otra se me quema la casa, con otra me roban el coche, con otra ambas cosas,… Una vez especificadas y listadas las posibles cestas de bienes, basta con especificar la probabilidad de cada una.
Las preferencias en situaciones de incertidumbre serán relaciones binarias entre loterÃas, y podremos pedir también que sean racionales. Pero como las probabilidades son un objeto matemático con cierta estructura (cada probabilidad está entre cero y uno y la suma de todas debe ser uno), seguramente podamos pedir más estructura (más propiedades) a las preferencias sobre loterÃas. Pediremos que satisfagan la propiedad de:
Pues bien, sucede que, con esta nueva propiedad, tener preferencias en situaciones de incertidumbre es matemáticamente equivalente a tener una función de utilidad esperada que calcula las utilidades de las loterÃas como la media de las utilidades de los premios. Sencillo y elegante. Y sumamente apropiado para analizar juegos.
Además de este tipo de preferencias pediremos que los individuos, para acabar de ser racionales del todo, busquen alcanzar el valor más alto en sus funciones de utilidad. Fijémonos que no hemos sido especialmente puntillosos sobre el objeto del deseo. Puede ser dinero, coches, comida, hijos, compañÃa, igualdad social o un poco de todo. Cualquiera de estas cosas es permisible meter en las preferencias.
Hace ya una semana se conoció la noticia de que en Paraguay una madre mató a golpes a su hijo. Ella se justificó afirmando que el niño estaba poseÃdo por el diablo y como era de esperar la defensa está pidiendo que sea derivada a un neuropsiquiátrico. Tengo que reconocer que el tema me disparó algunas ideas y, aún cuando se que el tema es delicadÃsimo, me gustaria compartirlas aquÃ.
En principio, lo curiosa que resulta la reacción de los cristianos ante este hecho. Quiero decir, que el diablo puede poseer el cuerpo de una persona no es un invento de la madre del niño muerto. Sus religiones (la Católica entre ellas) aceptan que Satanás puede apóderarse del cuerpo de una persona y obrar a través de él. Evidentemente un ateo cuestionarÃa la salud mental de la madre, pero ¿bajo que supuestos un cristiano puede negar de cuajo que lo que la madre afirma es falso? Después de todo, aún cuando ahora pretendan tomar distancia del hecho, esto que la madre afirmar que sucedió es perfectamente compatible con su doctrina.
Phillip Pullman es un escritor inglés conocido por su trilogÃa llamada La materia oscura. En el mundo hispano es más conocido por ser el autor de La Brújula Dorada, primer libro de esta trilogÃa.Con su anterior obra logró enfurecer a la derecha religiosa norteaméricana por retratar a Dios como un anciano senil. Muchos sitios web católicos afirman que sus novelas son anticatólicas. Pero ahora
Hypatia, la literata y erudita de AlejandrÃa, es el personaje central de la nueva pelÃcula del cineasta español Alejandro Amenábar.La cinta, titulada Ãgora, muestra la AlejandrÃa de hace 1700 años, la época en que los cristianos dejan de ser perseguidos y empiezan a ser los perseguidores. Es interante porque muestra el conflicto entre la razón y la intolerancia.La pelÃcula fue rodada en Malta, y
Phillip Pullman es un escritor inglés conocido por su trilogÃa llamada La materia oscura. En el mundo hispano es más conocido por ser el autor de La Brújula Dorada, primer libro de esta trilogÃa.Con su anterior obra logró enfurecer a la derecha religiosa norteaméricana por retratar a Dios como un anciano senil. Muchos sitios web católicos afirman que sus novelas son anticatólicas. Pero ahora
Saulo de Tarso era un fanático religioso, Doctor de la Ley del Templo por lo que era Miembro del SanedrÃn de Jerusalem y fué asignado por Hannán para liderar un grupo de 5 Sacerdotes que tenian como misión aplacar las manifestaciones de rabia y protesta que sucedieron tras la Crucificción de Jesús de Nazareth, pues estaba pasando que en las mañanas las paredes del Templo aparecian pintadas con cruces rojas y que significaban “asesinos, lo habeÃs crucificado”.
Resulta que Saulo iba a Damasco tras algunos miembros identificados del Movimiento Nazareno y en el camino tuvo un accidente que le hizo caer de su caballo, quedando gravemente herido. En ese momento “tuvo una visión” en la que se le dijo que tenia que dejar de ser malvado y hacer el bien.
Esta “visión” le hizo detener las sangrientas persecuciones y crueles asesinatos que dirigÃa, pues Saulo era despiadado con sus vÃctimas sin importar que fueran ancianos o mujeres debido a su fanatismo religioso que le cegaba como a un demente.
Tras este accidente Saulo hizo un derroche de soberbia pues “él era un Doctor de la Ley” y se dijo que esto no era una derrota, se juró a sà mismo que liderarÃa el Movimiento que no pudo destruir para lo cual cambió su identidad haciéndose llamar Pablo para infiltrarse en las congregaciones y ganar adeptos.
Tuvo la ventaja de manejar muy bien el griego por lo que Grecia fué el terreno fértil de predicación de sus “buenas nuevas”, que consistieron básicamente en la creación de una deidad llamada Kristos y que se hizo identificar con el Maestro Jesús.
De igual modo comenzó la campaña de enzalsamiento para lo cual se hacÃa llamar Apóstol de Kristos y comenzó a desprestigiar a los 12 discÃpulos de Jesús diciendo que eran unos pobres pescadores (equivalente a pordioseros en esa época), que eran Hombres Ignorantes que no comprendÃan lo que Jesús les decÃa, que uno de ellos le vendió al SanedrÃn por unas cuantas monedas, que luego morir Jesús resucitó y se elevó a los cielos, y otras tantas imprecisiones o falsedades que tenÃan como único objetivo ensalzarlo como al Lider de una nueva Religión que, según propias palabras de Saulo Pablo “será más grande que el JudaÃsmo”.
Los Nazarenos, que era el nombre de los amigos y seguidores del maestro Jesús, se instalaron en lo que hoy es TurquÃa, en la región de Capadocia.
También un grupo de seguidores de Saulo Pablo y fué justo desde allà cuando 500 años después, con las crónicas de un tal San Lucas, discÃpulo amado de Saulo Pablo, el Clérigo Leoncio Ferrus saldrÃa a Roma a convencer al Gran Constantino de hacer realidad el sueño de este nefasto personaje de crear una gran religión que superarÃa a la judÃa, dando origen a la Iglesia Católica Apostólica Romana.
Lo que siguió al primer concilio de PrÃncipes de la Iglesia en la Ciudad de Nicea fué la persecución a muerte de los adversarios a las Ideas Paulianas y a los conocedores de la Verdad que hace Libres, la Luz del Corazón.
Las crónicas secuestradas a las congregaciones fueron destruidas o escondidas en el fuerte conocido hoy como Ciudad del Vaticano, donde basándose en los escritos de Lucas se escribieron los textos que hoy se conocen como Santos Evangelios. A estos le fueron añadidos textos antiguos del JudaÃsmo conocidos como La Torá, ante lo cual la comunidad Hebrea y todo Jerusalem protestó, pero fueron acallados por las espadas de Constantino, todo quedó asÃ. En el segundo Concilio se presentó ofialmente a la BIBLIA como texto sagrado de la nueva Religión.