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Jueves, 24 de Septiembre de 2009

LA ENFERMA CREENCIA DEL INFIERNO

Richard Dawkins en este video entrevista a una persona a quien le atormentaron desde niña con la estupida idea que se va a ir al infierno si se portaba mal.

El día que el periodismo mató a Dios

© William Grimes

Cualquier periodista quiere escribir un artículo que sea la sensación, y John T. Elson, editor de temas religiosos en la revista Time, no era una excepción. Pero en 1966 consiguió más de lo que hubiera podido esperar.
Durante más de un año, Elson había trabajado en un artículo que examinaba radicales nuevas aproximaciones a la idea de Dios que había ido ganando contenido en seminarios, universidades, y con el público en general.
Una vez completado, se convirtió en portada del ejemplar del 8 de abril, según se acercaba la Semana Santa. La propia portada atrapaba tu atención, la primera en los 43 años de historia de la revista en aparecer sin fotografía o ilustración alguna. Letras gigantes en color rojo sangre contra un fondo negro deletrando la pregunta «¿Dios ha muerto?»
El ejemplar causó una sensación sólo igualada por el comentario hecho por John Lennon meses después en una revista para adolescentes afirmando que The Beatles eran más famosos que Jesucristo. El ejemplar con el «¿Dios ha muerto?» resultó ser el ejemplar más vendido en más de 20 años y provocó 3.500 cartas al director, el mayor número en su historia. Permanece como un momento clave de la década de los 60, testimonio de los cambios sociales que transformaban a los Estados Unidos.
El tranquilo y estudioso Elson, fallecido el pasado 7 de septiembre a la edad de 78 años, no era en realidad un sensacionalista, y su artículo, para cualquiera que decidiera pasar de la portada, reflejaba su exquisita formación académica. Tibiamente titulado en el interior como «Hacia un Dios Escondido» comenzaba así: «¿Dios ha muerto? es una pregunta que excita tanto a los creyentes, quienes secretamente temen que así sea, como a los ateos, quienes probablemente sospechan que la respuesta es no».
Durante seis páginas los lectores eran guiados a través de una controversia teológica y un panorama religioso en desplazamiento. Estaban sucediendo profundos cambios en la relación entre los creyentes y su fe, que se expresaban a través de las palabras de gente tanto eminente como ordinaria, enfrentandose a problemas fundamentales. Se citaba a Simone de Beauvoir, Claude Lévi-Strauss, Billy Graham o William Sloane Coffin. Pero también a un paseante en Tel-Aviv, a una clérigo holandesa y a un guionista de Hollywood.
Más de 30 corresponsales en el extranjero fueron implicados en el proyecto, llevando a cabo hasta 300 entrevistas para medir el pensamiento contemporáneo sobre Dios y el mundo.
«Secularización, ciencia, urbanización, todo hace comparativamente fácil para el hombre moderno preguntarse dónde está Dios ahora y difícil para el hombre de fe dar una respuesta, incluso a sí mismo» escribió Elson.
John Truscott Elson había nacido el 29 de abril de 1931 en Vancouver. Su padre, Robert T. Elson pasó de reportero en Canadá a editor de alto nivel en Time y Life, y ayudó a escribir dos volumenes de la serie de tres Time, Inc., la historia oficial de la revista. Murió en 1987.
John Elson fue educado en la Escuela de San Anselmo en Washington, y recibió su título de bachiller en 1953 en Notre Dame, además de un título de maestro en Inglés en Columbia en 1954.
Ese año se casó con Rosemary Knorr. Ella cuenta que su marido muere en su casa de Manhattan después de dos años de salud muy delicada. Sobreviven a Elson también dos hijos, Hilary Elson Alter y Amanda Elson; dos hermanas, Elisabeth Elson y Brigid Elson, un hermano, R. Anthony Elson, y un nieto.
Después de servir para la fuerza aerea en Japón, Elson trabajó para la agencia de prensa canadiense antes de ser fichado por Time y ser asignado a sus oficinas en Detroit. Como editor comenzó desde abajo, trabajando en distintos departamentos, llegando a alcanzar el puesto de editor jefe. Colaboró en la edición de todas las secciones de la revista excepto la dedicada a los negocios. Se retiró en 1987 pero siguió escribiendo para la revista hasta 1993.
Como editor de temas religiosos Elson dejó su más profunda huella. Escribió numerosos artículos de portada sobre temas religiosos, y su «¿Dios ha muerto?» fue el décimo. Su seria cobertura sobre estos temas y argumentos hasta entonces sólo era posible encontrarla en revistas más especializadas.
«Era Católico, con C mayúscula, y con c minúscula en sus intereses, profundamente y ampliamente leído» dice Jim Kelly, antiguo editor jefe de Time en una entrevista concedida la pasada semana. «Su capacidad para absorber una gran cantidad de información y transformarla en una historia legible era asombrosa».
Sin duda Elson tocó un nervio. Los clérigos respondieron al desafío lanzado por la portada con el «¿Dios ha muerto?» en sus sermones dominicales. Las publicaciones y periódicos religiosos también se lanzaron. El titular que muchos leyeron no como una pregunta sino como un simple «Dios ha muerto» provocó una gran sensación.
«Su fea portada es un desafío blasfemo y, tratándose de las vísperas de Semana Santa, una afrenta a cualquier judío o cristiano creyente» escribía un lector. Otros escribieron también para explicar su fe de forma fervorosa. Los ateos se limitaron a regodearse.
Algunos consiguieron explicar sus sensaciones con una sola palabra. Norine McGuire desde chicago respondió al bombazo de Time con un simple «Señor: No». Inmediatamente debajo de su carta Time incluyó la de Richard L. Storatz desde Notre Dame, que decía: «Señor: Sí».

Visto en La Media Hostia.

Un espacio para dudar. Ateos, agnósticos, escépticos. Reflexión, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.

El genio de Charles Darwin, por Richard Dawkins (II)

Segunda parte de God Strikes Back, tercera entrega de la serie para televisión de Richard Dawkins titulada The Genius of Charles Darwin. Sutbitulado en español gentileza de splandigo.

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Manifestación y debate por un Estado laico

El colectivo Entre Ríos Laica realizará el 3 de octubre en Paraná una
manifestación pública en plaza 1º de Mayo y un panel debate “Sociedad,
Estado y Religiones”, para reflexionar sobre la incidencia de las
religiones en las políticas de Estado y desnaturalizar el impacto de
las instituciones confesionales en los derechos humanos.

En la mañana del sábado los militantes sociales se manifestarán en
la plaza principal de la capital provincial, donde harán una radio
abierta, repartirán folletos, juntarán firmaspeticionar que sean
retirados y no se instalen nuevos íconos religiosos en espacios
públicos y organismos gubernamentales e invitarán al panel Sociedad,
Estado y Religiones, que se realizará ese día a…

Martes, 22 de Septiembre de 2009

La confirmación

Autor: Jaime BaylyFuente: Perú21, Lunes 21 de septiembre de 2009Está confirmado: mi hija va a confirmarse.Está igualmente confirmado: a pedido suyo, no asistiré a su confirmación. Debe entenderse que la confirmación de mi hija, junto a la de sus amigas del colegio, constituye una ceremonia religiosa en la que ella confirma su fe en las creencias, dogmas y supersticiones de la Iglesia

En Estados Unidos los ateos son la minoría más odiada

La intolerancia es un mal que anda rampante por el mundo. Hay muchos grupos en Norteamérica que son objeto de discriminación y prejuicio, pero ninguno es más odiado que los ateos. Esto se hizo latente tras una investigación conducida por la Universidad de Minnesota en Minneapolis.Austin Cline en about.com escribió: "Cada estudio que ha mirado considerado la cuestión ha revelado la cantidad masiva

La aventura equinoccial


Por alguna razón que no acierto a explicar, me gustan los equinoccios. Más incluso que los solsticios. En el equinoccio, en cada punto del planeta, el día dura doce horas, igual que la noche, incluso en los polos, en donde en esa fecha se pasa del día a la noche o de la noche al día. No hay acontecimiento que iguale más a todo el planeta. Simetría pura.

Nos dicen que con el equinoccio de otoño acaba oficialmente el verano y comienza el otoño, pero, hasta donde yo sé, ningún organismo oficial ha decretado nunca el comienzo y final de las estaciones. De toda la vida, en los climas templados, el verano es la época de calor, el invierno la de frío, la primavera de la plantar y el otoño la de recoger (más o menos). Según en qué lugar, el calor empieza antes o después. En cada lugar había una fecha por la cuál se convenía el comienzo de cada estación. En países de tradición católica, solía ser algún santo que le quitó su puesto a algún dios.

Sólo recientemente vino esta costumbre de dividir las cuatro estaciones en periodos exactos de tres meses cada una y, más recientemente aún, de hacer coincidir el comienzo de cada una con un solsticio o un equinoccio. Esto último queda muy astronómico y muy preciso (y a alguien de debió de parecer muy científico) y es lo que nos recuerdan cada tres meses en la prensa.

Si de otorgar tres meses exactos cada estación se trata, hay varias alternativas. Explicaré dos, una basada en la luz y la otra en el calor.

Si nos basamos en la luz, deberemos tomar el solsticio de verano como el punto medio de la estación. Al ser este solsticio el punto que marca el día más largo, los siguientes días más largos del año estarán 45 días hacia atrás y 45 días hacia adelante. Con este criterio definiremos también las demás estaciones. Así, el verano empezaría aproximadamente el 7 de mayo y llegaría hasta el 7 de agosto en el hemisferio norte, que serían también las fechas para el invierno del sur.

Si nos basamos en el calor las cosas cambian. El máximo de calor no coincide con el máximo de luz, por aquello de que a la Tierra le lleva tiempo calentarse (tanto a la tierra como al océano). El máximo de calor viene a coincidir, en una buena aproximación, con la mitad del mes de julio, así que el verano coincidiría con lo que todo el mundo tiene en la cabeza (tal vez en el cuerpo) en el hemisferio norte, es decir, con los meses de junio, julio y agosto.

Como la fauna y la flora nos guiamos más por estas diferencias de calor que por las diferencias de luz, me gusta más la segunda definición. Si ha de haber una definición oficial, que sea esta. Si no la hay, propongo dar la lata a quien haga falta para que se deje de maltratar a los solsticios y equinoccios y hacerles decir cosas que no quieren.

SACERDOTE SE NIEGA A PAGAR LOS DAÑOS AL ATROPELLAR A UN PEATON

Lunes 21 de Septiembre del 2009

“Los sacerdotes deben poner en práctica lo que predican” señaló Irma Contreras, esposa del doctor Isidro Manuel Javier López, quien en el mes de julio fue atropellado por el sacerdote Eduardo Godínez Contreras, en la glorieta de Teotitlán del Valle al dirigirse a oficiar misa a la comunidad de Tlacochahuaya.


Irma Contreras pide al sacerdote y a la arquidiócesis de Oaxaca responda por los daños, pues al parecer el afectado podría perder el pie izquierdo, ya que no se le ha dado el tratamiento adecuado por atropellado_sacerdotela falta de recursos económicos, pues de estos dos meses aseguran haber gastado más de 100 mil pesos


Por su parte, el afectado exigió de manera enérgica al sacerdote Eduardo Godínez, se haga responsable de sus actos, pues el abuso de poder no puede ser recurso para gozar de la impunidad, ya que él requiere de una serie de operaciones mismas que son muy costosas, entre ellas una escarectomía y trasplante de piel para que la sangre pueda realizar sus funciones y dar vida a su pie, el cual está a punto de secarse.

Al respecto el abogado del afectado Jesús Ángel Martínez, comentó que el caso ha sido objeto de irregularidades, pues el agente del ministerio Publico de Tlacochahuya a favorecido al padre de manera sorprendente, el día en que sucedió el accidente el padre fue a oficiar una misa de casamiento a las dos de la tarde en Tlacochahuaya, cuando el accidente ocurrió escasamente 4 horas antes, lo que significa que aun no había sido juzgado.

Otra anomalía en este caso, es lo sucedido ese mismo día, pues el perito asignado que responde al nombre Epigmenio Méndez, levantó el peritaje cuando el doctor Isidro Javier Martínez estaba siendo intervenido quirúrgicamente en el hospital civil sin tomar en cuenta la versión del quejoso.

ENLACE

ESTO QUE HAS VISTO, DIFÚNDELO…

Por qué no soy cristiano, por Bertrand Russell (1927) – 6ª y última parte


El factor emocional

Como dije antes, no creo que la verdadera razón por la cual la gente acepta la religión tenga nada que ver con la argumentación. Se acepta la religión emocionalmente. Con frecuencia se nos dice que es muy malo atacar la religión porque la religión hace virtuosos a los hombres. Eso dicen; yo no lo he advertido. Conocen, claro está, la parodia de ese argumento en el libro de Samuel Butler, Erewhon Revisited. Recordarán que en Erewhon hay un tal Higgs que llega a un país remoto y, después de pasar algún tiempo allí, se escapa en un globo. Veinte años después, vuelve a aquel país y halla una nueva religión, en la que él mismo es adorado bajo el nombre de Niño Sol, que se dice ascendió a los cielos. Ve que se va a celebrar la Fiesta de la Ascensión y que los profesores Hanky y Panky se dicen que nunca han visto a Higgs, y esperan no verlo jamás; pero son los sumos sacerdotes de la religión del Niño Sol. Higgs se indigna y se acerca a ellos y dice: «Voy a descubrir toda esta farsa y a decir al pueblo de Erewhon que fui únicamente yo, Higgs, que subí en un globo.» Y le dijeron: «No puede hacer eso, porque toda la moral de este país gira en torno de ese mito, y si supieran que no subió a los cielos se harían malos»; y con ello le persuadieron para que se marchase silenciosamente.
Esa es la idea, que todos seríamos malos si no tuviéramos la religión cristiana. A mi me parece que la gente que la tiene es, en su mayoría, extremadamente mala. Existe este hecho curioso: cuanto más intensa ha sido la religión de cualquier periodo, y más profunda la creencia dogmática, han sido mayor la crueldad y peores las circunstancias. En las llamadas edades de la fe, cuando los hombres realmente creían en la religión cristiana en toda su integridad hubo la Inquisición con sus torturas; hubo muchas desdichadas mujeres quemadas por brujas; y toda clase de crueldades practicadas en toda clase de gente en nombre de la religión. Uno halla, al considerar el mundo, que todo el progreso del sentimiento humano, que toda mejora de la ley penal, que todo paso hacia la disminución de la guerra, que todo paso hacia un mejor trato de las razas de color, que toda mitigación de la esclavitud, que todo progreso moral realizado en el mundo, ha sido obstaculizado constantemente por las iglesias organizadas del mundo. Digo deliberadamente que la religión cristiana, tal como está organizada en sus iglesias ha sido, y es aún, la principal enemiga del progreso moral del mundo.

Cómo las Iglesias han retardado el progreso

Se puede pensar que voy demasiado lejos cuando digo que aún sigue siendo así. Yo no lo creo. Basta un ejemplo. Serán más indulgentes conmigo si lo menciono. No es un hecho agradable, pero las iglesias le obligan a uno a mencionar hechos que no son agradables. [Supongamos que en el mundo actual una joven sin experiencia se casa con un sifilítico; en tal caso, la Iglesia Católica dice; «Este es un sacramento indisoluble. Hay que estar juntos durante toda la vida.» Y la mujer no puede dar ningún paso para no traer al mundo hijos’ sifilíticos. Eso es lo que dice la Iglesia Católica. Yo digo que ésa es una diabólica crueldad, y nadie cuya compasión natural no haya sido alterada por el dogma, o cuya naturaleza moral no sea absolutamente insensible al sufrimiento, puede mantener que es bueno y conveniente que continúe ese estado de cosas.
Este no es más que un ejemplo. Hay muchos modos por los cuales, en el momento actual, la Iglesia, por su insistencia en lo que ha decidido en llamar moralidad, inflige a la gente toda clase de sufrimientos inmerecidos e innecesarios. Y claro está, como es sabido, en su mayor parte se opone al progreso y al perfeccionamiento en todos los medios de disminuir el sufrimiento del mundo, porque ha decidido llamar moralidad a ciertas estrechas reglas de conducta que no tienen nada que ver con la felicidad humana; y cuando se dice que se debe hacer esto o lo otro, porque contribuye a la dicha humana, estima que es algo completamente extraño al asunto. «¿Qué tiene que ver con la moral la felicidad humana? El objeto de la moral no es hacer feliz a la gente.»

El miedo, fundamento de la religión

La religión se basa, principalmente, a mi entender, en el miedo. Es en parte el miedo a lo desconocido, y en parte, como dije, el deseo de pensar que se tiene un hermano mayor que va a defenderlo a uno en todas sus cuitas y disputas. El miedo es la base de todo: el miedo de lo misterioso, el miedo de la derrota, el miedo de la muerte. El miedo es el padre de la crueldad y, por lo tanto, no es de extrañar que la crueldad y la religión vayan de la mano. Se debe a que el miedo es la base de estas dos cosas. En este mundo, podemos ahora comenzar a entender un poco las cosas y a dominarlas un poco con ayuda de la ciencia, que se ha abierto paso frente a la religión cristiana, frente a las iglesias, y frente a la oposición de todos los antiguos preceptos. La ciencia puede ayudarnos a librarnos de ese miedo cobarde en el cual la humanidad ha vivido durante tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos a no buscar ayudas imaginarias, a no inventar aliados celestiales, sino más bien a hacer con nuestros esfuerzos que este mundo sea un lugar habitable, en lugar de ser lo que han hecho de él las iglesias en todos estos siglos.

Lo que debemos hacer.

Tenemos que mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara: sus cosas buenas, sus cosas malas, sus bellezas y sus fealdades; ver el mundo tal cual es y no tener miedo de él. Conquistarlo mediante la inteligencia y no sólo sometiéndose al terror que emana de él. Todo el concepto de Dios es un concepto derivado del antiguo despotismo oriental. Es un concepto indigno de los hombres Ubres. Cuando se oye en la iglesia a la gente humillarse y proclamarse miserables pecadores, etc., parece algo despreciable e indigno de seres humanos que se respetan. Debemos mantenernos de pie y mirar al mundo a la cara. Tenemos que hacer el mundo lo mejor posible, y si no es tan bueno como deseamos, después de todo será mejor que lo que esos otros han hecho de él en todos estos siglos. Un mundo bueno necesita conocimiento, bondad y valor; no necesita el pesaroso anhelo del pasado, ni el aherrojamiento de la inteligencia libre mediante las palabras proferidas hace mucho por hombres ignorantes. Necesita un criterio sin temor y una inteligencia libre. Necesita la esperanza del futuro, no el mirar hacia un pasado muerto, que confiamos será superado por el futuro que nuestra inteligencia puede crear.
Bertrand Russell, 1927

El día que John T. Elson mató a Dios

William Grimes

Cualquier periodista quiere escribir un artículo que sea la sensación, y John T. Elson, editor de temas religiosos en la revista Time, no era una excepción. Pero en 1966 consiguió más de lo que hubiera podido esperar.

Durante más de un año, Elson había trabajado en un artículo que examinaba radicales nuevas aproximaciones a la idea de Dios que había ido ganando contenido en seminarios, universidades, y con el público en general.

Una vez completado, se convirtió en portada del ejemplar del 8 de abril, según se acercaba la Semana Santa. La propia portada atrapaba tu atención, la primera en los 43 años de historia de la revista en aparecer sin fotografía o ilustración alguna. Letras gigantes en color rojo sangre contra un fondo negro deletrando la pregunta «Â¿Dios ha muerto?»

El ejemplar causó una sensación sólo igualada por el comentario hecho por John Lennon meses después en una revista para adolescentes afirmando que The Beatles eran más famosos que Jesucristo. El ejemplar con el «Â¿Dios ha muerto?» resultó ser el ejemplar más vendido en más de 20 años y provocó 3.500 cartas al director, el mayor número en su historia. Permanece como un momento clave de la década de los 60, testimonio de los cambios sociales que transformaban a los Estados Unidos.

El tranquilo y estudioso Elson, fallecido el pasado 7 de septiembre a la edad de 78 años, no era en realidad un sensacionalista, y su artículo, para cualquiera que decidiera pasar de la portada, reflejaba su exquisita formación académica. Tibiamente titulado en el interior como «Hacia un Dios Escondido» comenzaba así: «Â¿Dios ha muerto? es una pregunta que excita tanto a los creyentes, quienes secretamente temen que así sea, como a los ateos, quienes probablemente sospechan que la respuesta es no».

Durante seis páginas los lectores eran guiados a través de una controversia teológica y un panorama religioso en desplazamiento. Estaban sucediendo profundos cambios en la relación entre los creyentes y su fe, que se expresaban a través de las palabras de gente tanto eminente como ordinaria, enfrentandose a problemas fundamentales. Se citaba a Simone de Beauvoir, Claude Lévi-Strauss, Billy Graham o William Sloane Coffin. Pero también a un paseante en Tel-Aviv, a una clérigo holandesa y a un guionista de Hollywood.

Más de 30 corresponsales en el extranjero fueron implicados en el proyecto, llevando a cabo hasta 300 entrevistas para medir el pensamiento contemporáneo sobre Dios y el mundo.

«Secularización, ciencia, urbanización, todo hace comparativamente fácil para el hombre moderno preguntarse dónde está Dios ahora y difícil para el hombre de fe dar una respuesta, incluso a sí mismo» escribió Elson.

John Truscott Elson hubo nacido el 29 de abril de 1931 en Vancouver. Su padre, Robert T. Elson pasó de reportero en Canadá a editor de alto nivel en Time y Life, y ayudó a escribir dos volumenes de la serie de tres Time, Inc., la historia oficial de la revista. Murió en 1987.

John Elson fue educado en la Escuela de San Anselmo en Washington, y recibió su título de bachiller en 1953 en Notre Dame, además de un título de maestro en Inglés en Columbia en 1954.

Ese año se casó con Rosemary Knorr. Ella cuenta que su marido muere en su casa de Manhattan después de dos años de salud muy delicada. Sobreviven a Elson también dos hijos, Hilary Elson Alter y Amanda Elson; dos hermanas, Elisabeth Elson y Brigid Elson, un hermano, R. Anthony Elson, y un nieto.

Después de servir para la fuerza aerea en Japón, Elson trabajó para la agencia de prensa canadiense antes de ser fichado por Time y ser asignado a sus oficinas en Detroit. Como editor comenzó desde abajo, trabajando en distintos departamentos, llegando a alcanzar el puesto de editor jefe. Colaboró en la edición de todas las secciones de la revista excepto la dedicada a los negocios. Se retiró en 1987 pero siguió escribiendo para la revista hasta 1993.

Como editor de temas religiosos Elson dejó su más profunda huella. Escribió numerosos artículos de portada sobre temas religiosos, y su ¿Dios ha muerto? fue el décimo. Su seria cobertura sobre estos temas y argumentos hasta entonces sólo era posible encontrarla en revistas más especializadas.

«Era Católico, con C mayúscula, y con c minúscula en sus intereses, profundamente y ampliamente leído» dice Jim Kelly, antiguo editor jefe de Time en una entrevista concedida la pasada semana. «Su capacidad para absorber una gran cantidad de información y transformarla en una historia legible era asombrosa».

Sin duda Elson tocó nervio. Los clérigos respondieron al desafío lanzado por la portada con el «Â¿Dios ha muerto?» en sus sermones dominicales. Las publicaciones y periódicos religiosos también se lanzaron. El titular que muchos leyeron no como una pregunta sino como un simple «Dios ha muerto» provocó una gran sensación.

«Su fea portada es un desafío blasfemo y, tratándose de las vísperas de Semana Santa, una afrenta a cualquier judío o cristiano creyente» escribía un lector. Otros escribieron también para explicar su fe de forma fervorosa. Los ateos se limitaron a regodearse.

Algunos consiguieron explicar sus sensaciones con una sola palabra. Norine McGuire desde chicago respondió al bombazo de Time con un simple «Señor: No». Inmediatamente debajo de su carta Time incluyó la de Richard L. Storatz desde Notre Dame, que decía: «Señor: Sí».

Visto en NYTimes.com.

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Lunes, 21 de Septiembre de 2009

Mujer, pon orden en casa, por That Mitchell and Webb Look

That Mitchell and Webb Look le pegan un merecido repaso a la publicidad sexista en televisión. Traducción libre. Más en el canal ivalladt en YouTube.

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Nuestras disculpas, Alan Turing

Caroline Davies

Gordon Brown ha lanzado unas inequívocas disculpas recientemente en nombre de su gobierno hacia Alan Turing, el criptoanalista de la Segunda Guerra Mundial que falleció hace 55 años después de ser sentenciado a la castración química por ser humosexual.

Describiendo el tratamiento de Turing como «horripilante» y «terriblemente injusto», Brown reconoció la deuda de su país con el brillante matemático. Se siente orgulloso, dice, de realizar esas públicas disculpas. «Lo sentimos, te merecías algo mucho mejor» escribe Brown en una sentencia publicada en el sitio No 10.

Turing es conocido por su trabajo ayudando a crear el «bombe» que rompió los mensajes cifrados por las máquinas alemanas Enigma. Fue sin embargo condenado por indecencia en 1952 tras reconocer una relación sexual con un hombre.

Se le practicó la castración química experimental como «tratamiento». Estos antecedentes criminales le impidieron seguir trabajando para el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico, la GCHQ, dado que sus privilegios de seguridad le fueron retirados. Dos años después se suicidó a la edad de 41.

Downing Street hubo recibido una petición de disculpas oficiales con miles de firmas, incluyendo las del novelista Ian McEwan, el científico Richard Dawkins, y el defensor de los derechos de los homosexuales Peter Tatchell.

Rindiéndole tributo a la contribución de Turing a la «lucha británica contra la oscuridad de las dictaduras» Brown le describió como «un brillante matemático».

«Sin su asombrosa contribución, la historia del mundo habría sido diferente» escribe.

«La deuda de gratitud que le debemos hace más terrible haberle tratado tan inhumanamente. En 1952 fue condenado por indecencia. A todos los efectos juzgado por ser homosexual.»

«La sentencia le permitió elegir entre la prisión o la castración química mediante una serie de inyecciones de hormonas femeninas.»

La petición, que llegó a acumular 30.805 firmas, fue idea del científico John Graham-Cumming, quien también escribió a la Reina para solicitarle el título de caballero de forma póstuma para Turing. Aunque unas disculpas oficiales son inusuales, el acto se ve como uno simbólico. Sobreviven a Turing tres sobrinas, Inagh, Shuna y Janet, del primer matrimonio de su hermano, y un sobrino, John Dermot Turing, de su segundo matrimonio, además de los miembros de sus respectivas familias.

Reconociendo el sentido del deber, Brown escribe: «Miles de personas nos han pedido justicia con Alan Turing y el reconocimiento de la forma en la que fue tratado. Turing fue condenado bajo las leyes de su tiempo y no podemos volver el reloj atrás. La condena fue por supuesto terriblemente injusta y me agrada tener la oportunidad de decir hasta qué punto lamentemos yo y todos nosotros lo que llegó a ocurrirle».

«Alan y otros miles de homosexuales fueron condenados por leyes homofóbicas y tratados terriblemente. Durante años millones han vivido bajo el terror de ser condenados.»

«El reconocimiento de Alan como una de las más famosas víctimas de la homofobia británica es otro paso hacia la igualdad.»

«Más aún, Alan merece el reconocimiento por su contribución a la humanidad. Gracias a hombres y mujeres como él comprometidos a luchar contra el fascismo, los horrores del Holocausto y la guerra son parte del pasado de Europa y no parte de su Presente.»

«De ahí que en nombre del Gobierno Británico y de todos los que hoy viven libres gracias a su trabajo, nos enorgullece decirle: Lo sentimos, te merecías algo mucho mejor.»

Aún siendo famoso como criptoanalista, Turing es también considerado a menudo el padre de la informática moderna, por sus significativas contribuciones al por entonces emergente campo de la inteligencia artificial y la computación. Tras la guerra trabajó para importantes instituciones como la Universidad de Manchester, donde diseñó el Mark 1, uno de los primeros ordenadores modernos reconocibles.

En 1999 la revista Time nombró a Turing una de las 100 personas más importantes del siglo XX.

Domingo, 20 de Septiembre de 2009

La Teoría de los Juegos. La historia Más Lúdica Jamás Contada. Parte 3.

Un interludio de mucha utilidad

Convendrá aclarar algunas cosas si hemos de hablar de incertidumbre. Sin saber lo que harán los demás jugadores y sin saber lo que nos depara el futuro en el juego, incertidumbre es lo que nos espera. En el libro que presentó la Teoría de los Juegos en sociedad, sus autores, conscientes de ello, desarrollaron la Teoría de la Utilidad Esperada. Entendiendo que no era más que un instrumento para su Teoría de los Juegos, no le dieron gran importancia, relegándola a casi una nota a pie de página. Sin embargo, esta teoría es una de las más bellas y útiles construcciones pensadas por la mente humana.

Todo empezó con el concepto de utilidad como una medida de la felicidad de los seres humanos. Los orígenes de este concepto están en los utilitaristas como Bentham y Stuart Mill. Recordemos que estamos en la época en que la ciencia empezaba a medirlo todo, desde la presión atmosférica hasta la cantidad de calor. Así que, ¿por qué no la felicidad?

Proponiendo el “útil” como la unidad de medida tenía sentido hablar, no sólo de que una persona tiene más utilidad en una situación que en otra, sino que está “el doble” de feliz o que está más feliz que otra, o que una sociedad es más feliz que otra. No hay más que sumar útiles.

Pero estos son los orígenes. El concepto de utilidad de hoy día nada tiene que ver con esa idea. La recordamos aquí por su interés histórico y para que no se confundan las cosas. La Teoría Moderna de la Utilidad dice lo siguiente:

Las preferencias de los individuos están definidas sobre lo que se llama cestas de consumo. Por ejemplo, la señora A prefiere la cesta que contiene un coche de la marca B, dos kilos de naranjas y acudir a un concierto del cantante C antes que la contiene dos motos, una raya de coca y una noche en la ópera. Se trata, aclaremos, de preferencias sobre el consumo directo. Si la cesta segunda tiene más valor en el mercado, la querrá sobre la otra, pues la puede vender y comprar la primera, que le gusta más, y quedarse con un dinerillo extra. Pero no es de esto de lo que hablamos. Hablamos de qué prefieres para comer, no para vender.

Ocurre que las preferencias son, matemáticamente, una relación binaria, como “ser hermano de” o “ser más alto que”. La relación es “ser más preferido que”. Si recordamos las matemáticas del Instituto, recordaremos que las relaciones binarias podían tener o no algunas propiedades (¿nos acordamos de aquellas famosas: reflexiva, simétrica y transitiva?). Pues bien, diremos que las preferencias son racionales si son completas y transitivas:

  • Completas: Entre dos cestas de bienes, sabemos cuál preferimos (o si estamos indiferentes).
  • Transitivas: Si prefiero A a B y B a C, entonces prefiero A a C.

Lo interesante del asunto es que es matemáticamente equivalente hablar de preferencias racionales que de una función de utilidad. Esta función da un valor más alto a las cestas de bienes más preferidas. Nada más, pues no hay tal cosa como ser el doble de útil, o que una persona tenga más utilidad que otra. Nada menos, pues permite pasar del lenguaje de las relaciones binarias (¿quién se acuerda?) al lenguaje de las funciones, que dan mucho más juego en matemáticas.

No acaba aquí la cosa, puesto que nos falta meter la incertidumbre, y esto es lo que hicieron von Neumann y Morgenstern. Los objetos sobre los que se tienen preferencias no serán cestas de bienes, sino loterías sobre cestas de bienes. Me explico: una lotería sobre varias cestas de bienes significa echar a suertes cuál de las cestas tendré. Una situación de incertidumbre es precisamente eso, no saber cuál será tu situación con precisión. Con cierta probabilidad tengo mi casa y mi coche, con cierta otra se me quema la casa, con otra me roban el coche, con otra ambas cosas,… Una vez especificadas y listadas las posibles cestas de bienes, basta con especificar la probabilidad de cada una.

Las preferencias en situaciones de incertidumbre serán relaciones binarias entre loterías, y podremos pedir también que sean racionales. Pero como las probabilidades son un objeto matemático con cierta estructura (cada probabilidad está entre cero y uno y la suma de todas debe ser uno), seguramente podamos pedir más estructura (más propiedades) a las preferencias sobre loterías. Pediremos que satisfagan la propiedad de:

  • Independencia: Las preferencias entre dos loterías solo dependen de las cosas que no son comunes a ambas. Por ejemplo, si ambas ofrecen un mismo premio con probabilidad 1/3, pero con probabilidad 2/3 una lotería ofrece A y la otra ofrece B. Todo dependerá de las preferencias entre A a B para elegir una lotería u otra.

Pues bien, sucede que, con esta nueva propiedad, tener preferencias en situaciones de incertidumbre es matemáticamente equivalente a tener una función de utilidad esperada que calcula las utilidades de las loterías como la media de las utilidades de los premios. Sencillo y elegante. Y sumamente apropiado para analizar juegos.

Además de este tipo de preferencias pediremos que los individuos, para acabar de ser racionales del todo, busquen alcanzar el valor más alto en sus funciones de utilidad. Fijémonos que no hemos sido especialmente puntillosos sobre el objeto del deseo. Puede ser dinero, coches, comida, hijos, compañía, igualdad social o un poco de todo. Cualquiera de estas cosas es permisible meter en las preferencias.

Fe, milagros y locura.

Hace ya una semana se conoció la noticia de que en Paraguay una madre mató a golpes a su hijo. Ella se justificó afirmando que el niño estaba poseído por el diablo y como era de esperar la defensa está pidiendo que sea derivada a un neuropsiquiátrico. Tengo que reconocer que el tema me disparó algunas ideas y, aún cuando se que el tema es delicadísimo, me gustaria compartirlas aquí.

En principio, lo curiosa que resulta la reacción de los cristianos ante este hecho. Quiero decir, que el diablo puede poseer el cuerpo de una persona no es un invento de la madre del niño muerto. Sus religiones (la Católica entre ellas) aceptan que Satanás puede apóderarse del cuerpo de una persona y obrar a través de él. Evidentemente un ateo cuestionaría la salud mental de la madre, pero ¿bajo que supuestos un cristiano puede negar de cuajo que lo que la madre afirma es falso? Después de todo, aún cuando ahora pretendan tomar distancia del hecho, esto que la madre afirmar que sucedió es perfectamente compatible con su doctrina.

Sábado, 19 de Septiembre de 2009

Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla

Phillip Pullman es un escritor inglés conocido por su trilogía llamada La materia oscura. En el mundo hispano es más conocido por ser el autor de La Brújula Dorada, primer libro de esta trilogía.Con su anterior obra logró enfurecer a la derecha religiosa norteaméricana por retratar a Dios como un anciano senil. Muchos sitios web católicos afirman que sus novelas son anticatólicas. Pero ahora

Ágora: La vida de Hypatia llevada al cine

Hypatia, la literata y erudita de Alejandría, es el personaje central de la nueva película del cineasta español Alejandro Amenábar.La cinta, titulada Ágora, muestra la Alejandría de hace 1700 años, la época en que los cristianos dejan de ser perseguidos y empiezan a ser los perseguidores. Es interante porque muestra el conflicto entre la razón y la intolerancia.La película fue rodada en Malta, y

Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla

Phillip Pullman es un escritor inglés conocido por su trilogía llamada La materia oscura. En el mundo hispano es más conocido por ser el autor de La Brújula Dorada, primer libro de esta trilogía.Con su anterior obra logró enfurecer a la derecha religiosa norteaméricana por retratar a Dios como un anciano senil. Muchos sitios web católicos afirman que sus novelas son anticatólicas. Pero ahora

PABLO DE TARSO DESENMASCARADO

Por guerreropirata

Saulo de Tarso era un fanático religioso, Doctor de la Ley del Templo por lo que era Miembro del Sanedrín de Jerusalem y fué asignado por Hannán para liderar un grupo de 5 Sacerdotes que tenian como misión aplacar las manifestaciones de rabia y protesta que sucedieron tras la Crucificción de Jesús de Nazareth, pues estaba pasando que en las mañanas las paredes del Templo aparecian pintadas con cruces rojas y que significaban “asesinos, lo habeís crucificado”.
Resulta que Saulo iba a Damasco tras algunos miembros identificados del Movimiento Nazareno y en el camino tuvo un accidente que le hizo caer de su caballo, quedando gravemente herido. En ese momento “tuvo una visión” en la que se le dijo que tenia que dejar de ser malvado y hacer el bien.

Esta “visión” le hizo detener las sangrientas persecuciones y crueles asesinatos que dirigía, pues Saulo era despiadado con sus víctimas sin importar que fueran ancianos o mujeres debido a su fanatismo religioso que le cegaba como a un demente.

Tras este accidente Saulo hizo un derroche de soberbia pues “él era un Doctor de la Ley” y se dijo que esto no era una derrota, se juró a sí mismo que lideraría el Movimiento que no pudo destruir para lo cual cambió su identidad haciéndose llamar Pablo para infiltrarse en las congregaciones y ganar adeptos.
Tuvo la ventaja de manejar muy bien el griego por lo que Grecia fué el terreno fértil de predicación de sus “buenas nuevas”, que consistieron básicamente en la creación de una deidad llamada Kristos y que se hizo identificar con el Maestro Jesús.

De igual modo comenzó la campaña de enzalsamiento para lo cual se hacía llamar Apóstol de Kristos y comenzó a desprestigiar a los 12 discípulos de Jesús diciendo que eran unos pobres pescadores (equivalente a pordioseros en esa época), que eran Hombres Ignorantes que no comprendían lo que Jesús les decía, que uno de ellos le vendió al Sanedrín por unas cuantas monedas, que luego morir Jesús resucitó y se elevó a los cielos, y otras tantas imprecisiones o falsedades que tenían como único objetivo ensalzarlo como al Lider de una nueva Religión que, según propias palabras de Saulo Pablo “será más grande que el Judaísmo”.

Los Nazarenos, que era el nombre de los amigos y seguidores del maestro Jesús, se instalaron en lo que hoy es Turquía, en la región de Capadocia.

También un grupo de seguidores de Saulo Pablo y fué justo desde allí cuando 500 años después, con las crónicas de un tal San Lucas, discípulo amado de Saulo Pablo, el Clérigo Leoncio Ferrus saldría a Roma a convencer al Gran Constantino de hacer realidad el sueño de este nefasto personaje de crear una gran religión que superaría a la judía, dando origen a la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Lo que siguió al primer concilio de Príncipes de la Iglesia en la Ciudad de Nicea fué la persecución a muerte de los adversarios a las Ideas Paulianas y a los conocedores de la Verdad que hace Libres, la Luz del Corazón.

Las crónicas secuestradas a las congregaciones fueron destruidas o escondidas en el fuerte conocido hoy como Ciudad del Vaticano, donde basándose en los escritos de Lucas se escribieron los textos que hoy se conocen como Santos Evangelios. A estos le fueron añadidos textos antiguos del Judaísmo conocidos como La Torá, ante lo cual la comunidad Hebrea y todo Jerusalem protestó, pero fueron acallados por las espadas de Constantino, todo quedó así. En el segundo Concilio se presentó ofialmente a la BIBLIA como texto sagrado de la nueva Religión.

La Verdad es que no se volvió Bueno, solo dejó de cometer asesinatos y comenzó a conspirar para adueñarse de su versión personal del Movimiento Esenio-Nazareno.
Tuvo una visión al caerse del caballo, no fué ningún milagro y tampoco fué Jesús quien le habló.