Archivos en la categoría ciencia

Jueves, 30 de Agosto de 2012

Un flash estelar en la oscuridad para conocer las galaxias

El observatorio Gemini se hace eco de la nueva técnica para estudiar galaxias que ha desarrollado un grupo de astrónomos. El grupo, dirigido por Edo Berger de la Universidad de Harvard, ha estudiado una galaxia lejana haciendo uso de la explosión de una supernova. El trabajo ha sido publicado en The Astrophysical Journal, bajo el título Ultraluminous supernovae as a new probe of the interstellar medium in distant galaxias.

Imaginad una galaxia tan lejana que no la podemos ver, se nos muestra tan tenue que apenas podemos estudiar nada de la misma ¿cómo podríamos llegar a saber cuales son los elementos que componen sus nubes de gas y polvo sin tener que ir hasta ella? Hasta el momento se han utilizado dos métodos distintos para intentar estudiar galaxias tan lejanas.

Uno de ellos consiste en estudiar la luz de un quasar que atraviesa esa galaxia. Un quasar es una galaxia activa. Los quasares son objetos realmente distantes. Cuando la luz proveniente del quasar atraviesa una galaxia, los componentes de ésta absorberán determinadas longitudes de onda(colores), estudiando esos colores que faltan podemos saber cuales son los componentes principales de la galaxia. Otra forma de estudiar galaxias lejanas se basa en la misma idea. En esta ocasión lo que se observa son explosiones de rayos gamma, los cuales son los eventos más violentos del Universo, o al menos lo son mientras no descubramos otros de mayor virulencia. En este caso lo que se estudia es como queda la luz proveniente de dicha explosión al atravesar la galaxia que queremos estudiar. La idea es igual a la anterior, sólo cambia la fuente de la luz que atraviesa la galaxia.

El equipo liderado por Berger ha desarrollado una nueva técnica para estudiar ese tipo de galaxias. Al explotar una supernova en la galaxia de interés, se puede estudiar el espectro de la luz producida por dicha explosión, para así poder descubrir la huella que dejan en la luz los componentes del gas de dicha galaxia. El propio Berger lo ha explicado con una analogía, la cual, la verdad, me ha parecido una analogía estupenda. La idea es como sigue.

Imaginad que estáis en una habitación completamente a oscuras en la que no veis nada de nada, de pronto, alguien dispara un flash, durante ese breve lapso de tiempo gracias a la luz del flash habéis podido ver que hay en la habitación. En la técnica desarrollada por el equipo de Berger, la habitación a oscuras es la galaxia que queremos estudiar y el flash es la supernova. Estudiando la luz de dicha supernova podemos conocer cuales son los componentes de los que están formados el gas y el polvo de la galaxia. La información, una vez más, y como sucede con las técnicas anteriores, se encuentra en el espectro de la luz, es decir, lo que se estudia son las longitudes de onda que nos llegan de la luz de la supernova, de aquí es de donde se puede sacar la información sobre de qué está hecha la galaxia.

Estudiar galaxias lejanas es importante para poder entender como evolucionan a lo largo del tiempo las mismas ¿cómo es esto posible? Básicamente por dos hechos conocidos por todos. El primero es que el Universo es un lugar muy, muy grande, y el segundo, que la velocidad de la luz es finita. Estos dos hechos hacen que la luz de un objeto que se encuentra muy alejado de nosotros, tarde mucho tiempo en llegarnos, es decir, estamos viendo cómo era el objeto hace mucho tiempo, no cómo es ahora mismo. Supongamos que tenemos una galaxia a una distancia de unos 8.000 millones de años luz de nosotros, esto puede parecer mucho, pero la galaxia estudiada por Berger se encuentra todavía más lejos, para ser exactos, se encuentra a 9.500 millones de años luz de distancia. Cuando observamos estos objetos tan distantes, no los estamos viendo cómo son ahora, sino cómo eran hace 8.000 o 9.500 millones de años. Dado que hay galaxias que están más cerca de nosotros que otras, podemos observar cómo eran las galaxias de hace 8.000 millones de años, o de cómo eran hace 5.000 millones de años, etc. Esto nos permite observar galaxias con distintas edades, pudiendo así deducir como las galaxias han ido cambiando con el paso del tiempo, o lo que es lo mismo, cómo han ido evolucionando.
Jueves, 9 de Agosto de 2012

Espectacular mapa del Universo

Ayer, el equipo del Sloan Digital Sky Survey III, hizo público el mapa más grande que se ha hecho hasta la fecha de galaxias masivas y agujeros negros.

El mapa abarca más de un millón de galaxias, cada una de estas galaxias contiene más de 100.000 millones de estrellas. Todas estas galaxias se encuentran a una distancia de la Tierra que va desde los 1.000 millones a los 6.000 millones de años luz. Con este mapa se espera que se pueda ahondar en la historia del Universo en los últimos 6.000 millones de años.

¿Os apetece un viajecito por esas regiones del Universo?
Lo descubrí vía SciecneNow.
Martes, 7 de Agosto de 2012

El descenso de Curiosity

Aquí tenéis al Curiosity en plena faena de descenso. La fotografía, como se puede observar, corresponde al momento en el que se desplegó el paracaídas. La imagen fue tomada por el instrumento HiRISE que está instalado en la Mars Reconnaissance orbiter(MRO). Espectacular ¿no os parece?

Image credit: NASA/JPL-Caltech/Univ. of Arizona


Lunes, 6 de Agosto de 2012

Emocionados con Curiosity

Hoy, 6 de agosto de 2012, el ingenio, la racionalidad y la curiosidad han conseguido un nuevo hito histórico, hoy hemos puesto sobre la superficie de Marte, una vez más, un robot(Curiosity) para poder estudiar in situ el planeta rojo.

Puede parecer poca cosa, pero en realidad no lo es. Quizá nos hemos acostumbrado a ver pasearse, por la superficie de nuestro vecino, a ingenios desarrollados por congéneres nuestros. Un simple vistazo al sistema de aterrizaje que ha usado Curiosity pone de relieve que no ha sido, ni de lejos, como las otras veces.

Pero más allá de la tecnología, más allá de la ciencia, más allá del conocimiento que nos vaya a brindar Curiosity la hazaña tiene otros aspectos que también son importantes. No sé cuantas veces habré escuchado eso de que la ciencia es fría, desapasionada, estos adjetivos se esgrimen con la intención de quitarle valor a la empresa científica, como si la ciencia estuviera reñida con el amor o la capacidad de asombro. Nada más lejos de la realidad. Que la ciencia sea una actividad racional, que no acepte las ideas nuevas por el mero hecho de serlo, o porque simplemente nos gustan, no implica que la ciencia sea una actividad que no se pueda hacer con pasión. Con pasión se pueden buscar pruebas, también se puede debatir con pasión, te puedes emocionar ante el resultado de unas frías ecuaciones porque demuestran aquello que sospechabas desde hace tiempo, puedes llorar de emoción al ver que un experimento demuestra que tus ideas expuestas hace décadas, son correctas, como le ha pasado al bueno de Peter Higgs hace unas semanas.

La ciencia demanda que a la hora de buscar el conocimiento no interfieran nuestras pasiones, esto es así porque que queremos saber cómo son las cosas y por ello debemos ser cautos, serán los experimentos y las demostraciones las que guíen por donde se debe ir, no nuestras pasiones. Pero aquí no acaba todo, pues la ciencia es generosa y nos paga el esfuerzo despertando en nosotros: la pasión, el deseo de asombro, el gozo ante lo increíble y todo ello lo hace con sus resultados y sus logros. Las leyes de Newton son unas frías ecuaciones, pero a todos se nos ponen los pelos de punta cuando vemos a los astronautas pasearse por la superficie lunar, esto no habría sido posible sin dichas ecuaciones. Podemos pensar también en lo felices que nos ponemos cuando la ciencia médica consigue salvar vidas.

La ciencia es fría y aburrida, un mantra que se repite en demasía, pero los hechos parecen mostrar que no es así. La llegada de Curiosity a Marte nos muestra como la ciencia puede emocionarnos. Mientras se retransmitía la llegada de Curiosity a Marte, una multitud se ha congregado en Times Square para seguir el evento:
Según parece, esta multitud en un momento determinado ha empezado a corear: Science!, Science!, Science! No era un evento deportivo, no era un cantante, no era algún otro famoso, se coreaba a la ciencia. Desde aquí, en la distancia y a destiempo, con los ojos humedecidos, me uno a esa multitud y coreo con ellos Science!, Science!, Science! ¿Por qué? Porque la ciencia convierte nuestros sueños en realidad, y ahora más que nunca, necesitamos soñar.

Jueves, 2 de Agosto de 2012

Los colores de la ciencia

Si no recuerdo mal, fue Richard Feynman el que decía que el saber cómo son las cosas aumenta la belleza de la naturaleza, no la disminuye. Por ejemplo, los atardeceres suelen parecernos bellos, ¿pero no es más bello aun saber que se está produciendo por el incesante giro de la Tierra sobre su eje? Coincido con Feynman, conocer la explicación científica dota de mayor belleza a lo que observamos.

Otro de los fenómenos físicos más bellos que existen, al menos para el que esto escribe, son las nubes iridiscentes. Este tipo de nubes no son muy densas, y están formadas por pequeñas gotas de agua las cuales tienen todas más o menos el mismo tamaño. Si se dan estas condiciones, puede producirse el fenómeno de difracción. Como sabéis la luz del Sol es blanca, pero en realidad está compuesta de distintos colores, al conjunto de estos colores, que normalmente podemos observar en un arcoiris, se le conoce como espectro visible. Pues bien, el grado de difracción es distinto para cada color, esto tiene como consecuencia que la luz blanca se separa en sus distintos componentes ofreciéndonos así un espectáculo multicolor en el cielo.

La próxima vez que tengáis la suerte de observar una de estas nubes iridiscentes, no olvidéis que se debe al fenómeno de la difracción. Tratar de imaginar como los rayos de luz llegan a las pequeñas gotas de agua que forman esa nube, y como al interactuar con ellas los distintos colores se separan, veréis como el bueno de Feynman tenía razón, el conocimiento sobre cómo son las cosas las dota a estas de más belleza.
Image Credit & Copyright: Esther Havens (Light the World)

La religión no debe limitar la ciencia, dice 80% de los españoles

En España el 51% de los ciudadanos aceptan el Big-Bango como explicación del origen del universo.

Estados Unidos, al contrario que Europa, prefiere la explicación bíblica a la científica.

Fuente: Periodista Digital

Ocho de cada diez españoles consideran que la religión no debe poner límites a los avances de la ciencia, según un estudio de la Fundación BBVA realizado en diez países europeos y Estados Unidos.

En el mismo, se afirma que casi la mitad de los ciudadanos de España (47%) creen que la ética tampoco debe confrontar con la investigación científica. El informe también apunta que la anestesia, la lavadora, los medios de transporte y la energía solar se sitúan entre los inventos más valorados de la era moderna.

En la primera parte del estudio se había analizado el grado de conocimiento y cercanía a la ciencia en las distintas sociedades y ahora se trata de abordar la dimensión valorativa de esa cultura, incluyendo las percepciones y valoraciones acerca de la ciencia en conjunto, de las aplicaciones tecnológicas derivadas de la misma, las posibles tensiones entre la ciencia y la religión, así como las expectativas acerca de la ciencia en el medio plazo.

Los ciudadanos de todos los países valoran positivamente el papel de la ciencia y la tecnología como motor del progreso, su contribución a la mejora de la salud, la cultura, la forma de entender el mundo y la reducción de temores del pasado. No obstante, las percepciones están divididas respecto a la idea de que «la ciencia tiene respuestas para todos los grandes problemas».

Los españoles se acercan a la media europea en la percepción de las fortalezas de la ciencia, destacando por la valoración que hacen de su papel en la mejora de la salud -una valoración de 7,9 sobre 10- y su contribución a la cultura de la sociedad -valorada con un 7,3-.

La mayoría en todos los países se muestra en desacuerdo con que la ciencia «perjudica más que beneficia al medio ambiente», pero eso no supone dar «carta blanca» a la modificación del medio natural por los científicos, ya que prevalece el acuerdo respecto a que «los científicosno deberían cambiar el funcionamiento de la naturaleza». En cambio, los ciudadanos están divididos a la hora de valorar si la ciencia afecta negativamente a la religión.

Al valorar las aplicaciones científicas y tecnológicas que hicieran posible la mejora de la vida de las personas en los próximos 25 años, la energía solar, los ordenadores e internet son las que generan expectativas más positivas en todos los países (el 88%, el 73% y el 67% de los europeos creen que mejorarán nuestra vida respectivamente).

La nanotecnología es la aplicación sobre la que existe mayor desconocimiento, aunque con diferencias notables por países. Mientras que la mitad de los españoles, el 40% de los polacos y el 37% de los británicos no sabe cuál pueda ser el efecto que podrá tener en nuestras vidas en los próximos 25 años la nanotecnología, sólo el 16% de los holandeses y el 13% de los daneses no se pronuncian sobre esta cuestión. En el resto de países el porcentaje se sitúa entre el 20% y el 30% de no-respuesta.

Los españoles destacan por su optimismo relativo hacia el conjunto de las aplicaciones. Se muestran especialmente favorables (muy por encima de la media europea) respecto a los efectos de las nuevas tecnologías en nuestra vida: el 87%, el 83% y el 82% creen que los ordenadores, Internet y la telefonía móvil respectivamente mejorarán nuestra vida en los próximos 25 años, frente a la media europea de 73%, 67% y 61%. Más del 70% de los estadounidenses y de los europeos (el 73% en España) creen que en 25 años la ciencia podrá curar la mayoría de los tipos de cáncer, y en torno al 60% piensa que la ciencia hará posible eliminar antes de nacer los principales factores genéticos responsables de enfermedades graves (el 69% en España).

De los inventos presentados en seis áreas (telecomunicaciones, vida cotidiana, salud, transporte, biotecnología y energía), los vinculados con el transporte son los mejor valorados, seguidos por los de salud. La valoración de las innovaciones en biotecnología son las que suscitan más reservas, sobre todo, en Europa, siendo algo más moderadas en Estados Unidos.

En concreto, los inventos que se sitúan en la parte más alta de la valoración positiva en cada área son la lavadora, la anestesia, la bicicleta y la energía eléctrica producida por el sol. En el otro extremo, los pesticidas, la modificación genética de animales y la clonación de animales son las que obtienen las valoraciones más negativas.

La valoración que realizan los españoles sobre los distintos inventos tiende a superar la obtenida en la media europea. En la presentación del informe, Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, explicó que esta baja estima a la clonación o modificación genética de alimentos se debe a que las personas valoran los patrones de la naturaleza, y por esto no piensan que deban hacerse modificaciones radicales de la misma.

La mayoría de los ciudadanos de las 11 sociedades examinadas cree que la ética debería poner límites a los avances científicos (el 54% en la media europea). Los españoles, junto con los holandeses, son los únicos que están más divididos: el 41% de los españoles cree que la ética debería poner límites a los avances científicos frente al 47% que cree que no debería hacerlo. Esta importancia laxa a la ética en los españoles, explica Pardo se debe en gran medida a dos factores: desconocimiento y sentido práctico de la ciencia. «En España la comprensión de la ciencia no es mucha en comparación con otros países europeos. Entonces, ¿cómo la evalúa? Por el valor que tiene la ciencia en la vida cotidiana», ha señalado Pardo, que apunta que los españoles relacionan la ciencia al progreso y a la mejora de patrones de la calidad de vida. «En ese sentido todo lo que limite ese avance lo ven como negativo. La imagen de la ciencia es menos sofisticada que en otros países», resume el director de la Fundación BBVA.

Cuando se trata de la religión, predomina en todos los países la percepción de que la religión no debería poner límite a los avances científicos (el 72% en la media europea y el 80% en España). En cuanto al origen y evolución de los seres humanos, en Europa predomina claramente la explicación científica (el 64%), mientras que en Estados Unidos una mayoría que cree que Dios creó a los seres humanos más o menos con su forma actual. Los españoles se sitúan muy cercanos a la media europea, con un 65%. Asimismo, respecto al origen del universo, en Europa (52%) prevalece la explicación científica (Big-Bang) del origen del universo, situándose los españoles cerca de la media, con el 51%. De nuevo aquí los estadounidenses se diferencian y un 59% piensa que fue un acto de Dios. En el caso de los Estados Unidos se puede apreciar como contradictorio ya que es un país con gran avance tecnológico y gran cantidad de investigaciones y publicaciones científicas. Sin embargo, su población aún concibe como verdadera la teoría creacionista y que Dios creo a los seres humanos.

Rafael Pardo explica que EE.UU es catalogado como país desarrollado por su actividad comercial, pero tiene características de países subdesarrollados como el fuerte apego a la religión o el patriotismo. Atañe esta creencia religiosa a la proliferación de religiones con una interpretación literal de la Biblia. Por lo tanto la comunidad «trata de evitar la disonancia cognitiva, excluyendo la teoría de la creación de dominio de la ciencia».
Martes, 31 de Julio de 2012

Con todos vosotros, el firmamento

Espectacular y bello timelapse en el que se puede apreciar la belleza del firmamento, sobre todo nuestra espectacular galaxia, La Vía Láctea.
Lunes, 30 de Julio de 2012

La mentira de las estrellas gigantes

El Universo está plagado de galaxias y éstas lo están, entre otras cosas, de estrellas. Las estrellas no son todas exactamente iguales, las hay grandes, pequeñas, algunas son más calientes que otras y no todas tienen el mismo tiempo de vida. Entender como funcionan las estrellas es fundamental para comprender la vida de las galaxias.

Un grupo internacional de investigadores dirigidos por Dr. Hugues Sana de la Universidad de Amsterdam, ha estudiado las estrellas de tipo O, que son estrellas ciertamente grandes, si las comparamos con nuestro Sol. Por ejemplo, las estrellas de tipo O pueden llegar a tener sesenta veces la masa de nuestro Sol, son más de un millón de veces más luminosas que nuestra querida estrella, y alcanzan temperaturas de 30.000 grados en su superficie. Dimensiones que desafían la imaginación más atrevida.

El equipo de Sana ha estudiado un total de 71 estrellas de este tipo, distribuidas en seis cúmulos. Los resultados de este trabajo han aparecido en Science, bajo el título Binary Interaction Dominates the Evolution of Massive Stars. Los resultados del estudio nos van ayudar a entender mejor las galaxias y la edad de éstas. El principal hallazgo es que más del 75% de las estrellas observadas se encuentran formando parte de un sistema binario, es decir, esas estrellas no están solas, sino que tienen una compañera, de tal modo que una gira alrededor de la otra.

Estos sistemas binarios pueden acabar fusionándose con el paso del tiempo, esto es, las dos estrellas pueden ir acercándose cada vez más hasta que chocan y se fusionan formando un único objeto. Uno de los procesos más violentos que se conoce en el Universo. No obstante, esto no tiene que ser siempre así. Existe, al menos, otra posibilidad. Las dos estrellas pueden seguir girando una alrededor de la otra. Durante esta danza cósmica la estrella menos masiva va arrancando material de la estrella más masiva, por lo tanto, una de las estrellas va añadiendo nuevo material mientras que la otra lo va perdiendo.

Credit: ESO/L. Calçada/S.E. de Mink
El tiempo de vida de las estrellas depende de lo que tarden en quemar su combustible. En el corazón de las estrellas se está fusionando hidrógeno constantemente, el resultado de esta fusión de hidrógeno es helio, cuando el hidrógeno escasea se empieza a fusionar el helio, esto da lugar a otros elementos y así sucesivamente, hasta que llega un momento que la estrella es incapaz de fusionar los elementos que tiene en su núcleo, momento en el cual llega al final de sus días. En un sistema binario como de los que estamos hablando aquí, una de las estrellas, como hemos comentado, gana masa, esta masa que consiste principalmente en hidrógeno, por lo tanto, esa estrella está ganando una cantidad extra de combustible, dicho de otro modo, está consiguiendo alargar su tiempo de vida. En el proceso la estrella se calienta más y su luz se vuelve azulada. Por otro lado, la estrella que está perdiendo material no consigue alcanzar sus fases finales y normalmente al perder tanto material, su núcleo, tremendamente caliente, queda expuesto. Por un lado tenemos una estrella que parece alargar su tiempo de vida, o dicho de otro de modo, parece más joven de lo que es en realidad. Por el otro, la otra estrella, se queda con su núcleo de tonalidad azul expuesto, dando así la impresión de que es una estrella más joven de lo que es realidad.

Así pues, este tipo de sistemas nos puede llevar a conclusiones equivocadas cobre la edad de las galaxias. Una forma de deducir la edad de las galaxias es observando sus estrellas. Las estrellas jóvenes presentan un color azul, pero como hemos visto los sistemas binarios donde están involucradas estrellas de tipo O son ciertamente abundantes y tienen la peculiaridad de que sus estrellas constituyentes parecen ser estrellas jóvenes cuando en realidad no lo son. Podemos estar pensando que algunas galaxias son más jóvenes de lo que lo son en realidad.
Jueves, 5 de Julio de 2012

El Higgs, Dios y las empanadas mentales

A estas alturas de la tarde quien más o quien menos ya se habrá enterado de que en el LHC se ha encontrado una nueva partícula. Dicha partícula es un bosón. Este bosón seguramente sea el archiconocido y deseado bosón de Higgs. Todavía queda mucho por hacer y algunos flecos que atar, pero mucho se tienen que torcer las cosas para que esa nueva partícula no sea el Higgs.

El hallazgo sin duda es importante, es algo que pasará a la historia como uno de los mayores éxitos de la empresa científica. Así pues, no es de extrañar que se hayan vertido opiniones sobre el hallazgo desde distintos foros.

Pero lo que uno no se esperaba es que el portavoz de la Conferencia Episcopal Española fuera a hacerse eco del éxito científico. Cuando empiezas a leer las declaraciones pronto te das cuenta que lo que se esconde no es un interés intelectual por el descubrimiento, sino el miedo de antaño a que los nuevos descubrimientos pongan una vez más en entredicho su sistema de creencias.

Según recoge Europa Press Juan Antonio Martínez Camino ha dicho que a la Iglesia le viene bien que se hable de Dios en la física. Si él lo dice, así será. El problema es que en la física no se habla de Dios. Ya puedes ponerte a buscar en los artículos científicos que ya verás como Dios no aparece por ningún lado. Una cosa es que científicos, sean físicos o no, hablen de Dios o intenten justificar su creencia o ausencia de la misma, pero eso no es ciencia. Los científicos son seres humanos y como tales tendrán multitud de intereses. Uno de esos intereses puede ser la cuestión de si existe o no Dios. Que hablen de ello o incluso que escriban libros exponiendo sus puntos de vista no convierte a esos libros ni a sus opiniones en ciencia.

Aclarado esto, uno no puede salir del asombro cuando se afirma que gracias al Higgs se habla de Dios en la física, esto es sencillamente falso. Como prueba no hay más que ver la conferencia de esta mañana donde los físico del CERN anunciaban su descubrimiento. Como es lógico Dios no apareció por ningún lado, ni se le mencionó, puesto que simplemente no pintaba nada en todo lo que allí se estaba contando.

Parece ser que Juan Antonio Martínez Camino ha oído campanas y no sabe donde. Al bosón de Higgs se le conoce por el sobrenombre de “la partícula de Dios”, pero esto es sólo una etiqueta que ha caído en gracia, nada más. Del mismo modo que se habla del Big Bang y en realidad no hubo ninguna explosión en los principios de los tiempos(suponiendo que tengan un principio). Así pues, partir del sobrenombre (acertado o no) de una partícula para concluir que en la física se habla de Dios es no saber de lo que se está hablando.

Martínez Camino también ha afirmado que la teología no se va a derrumbar se encuentre o no el bosón de Higgs, lo cual es lógico, hasta donde se sabe la teología no tiene un objeto de estudio conocido ya que lo que pretende estudiar ni si quiera se sabe si existe, por lo tanto nada de lo que acontezca en el mundo puede o no afectarle. Pero esto no es una virtud, sino un defecto, pues conlleva que en última instancia se pueda decir lo que se quiera, siempre y cuando lo que se diga no tenga nada que ver con el mundo, ya que si empiezas a hacer referencia al mundo entonces entras en el campo de la ciencia y ahí empiezas a correr el riesgo de que el conocimiento científico te deje en evidencia. Para una muestra de esto un botón. El propio Martínez Camino ha afirmado que Dios está en el origen del Sol y las estrellas. Primero, el Sol y las estrellas son lo mismo, puesto que el Sol es una estrella como otra cualquiera. Y segundo, el origen de las estrellas está en nubes de gas y polvo que sufrieron un colapso. Ahí es donde se originan las estrellas. No hace falta ser astrofísico para saber esto, es suficiente con acercarse a una biblioteca y leer algún libro de astronomía.

Como he señalado si realizas afirmaciones sobre como es el Universo te puedes pillar los dedos. De ahí su miedo a la ciencia, pues ésta intenta explicar el Universo y ellos en última instancia necesitan que no se hable ni se investigue el origen del Universo(suponiendo que lo tenga), pues necesitan que éste haya sido creado por Dios, de no ser así, todo su sistema se derrumba como un castillo de naipes. Esto explica declaraciones como las de Martínez Camino donde afirma que a la Iglesia le viene bien que se hable de Dios "en sus justos limites", eso, no vaya a ser que venga alguien a cuestionarlo y la liemos.

No voy a extenderme por todas sus declaraciones. Para terminar me voy a fijar en la afirmación de que la física "nunca" podrá dar una respuesta "del todo terminada". Si así fuera es porque no paran de salirnos nuevas preguntas. No obstante, supongamos por el bien del argumento, y por ponérselo fácil al señor Martínez Camino, que efectivamente, la física y toda la ciencia jamas podrán responderlo todo. Pues bien, de aquí no se sigue que alguna otra disciplina pueda hacerlo. La ciencia es la única que hasta la fecha nos ha dado respuestas. Las cuales hemos ido aceptando porque las observaciones y los experimentos parecen corroborar dichas respuestas. Si la ciencia no puede explicarlo todo, entonces simplemente habría cosas que desconoceríamos para siempre, es decir, seríamos ignorantes de por vida, y de lo que no se sabe ni se puede saber, quizá sería mejor no hablar. Otra opción, claro está, sería inventarse cuentos para tener la ilusión de que se sabe algo cuando en realidad no se sabe nada.
Viernes, 29 de Junio de 2012

Y el Gruber es para…


...Ni más ni menos que para Charles L. Bennett de la Universidad Johns Hopkins y al equipo de científicos que ha dirigido durante la misión WMAP. Al otorgar el premio a Bennett y su equipo, la Gruber Foundation, reconoce así la importancia de la misión WMAP. Una misión que estudiando la radiación de fondo ha conseguido desvelar datos importantes de cómo es y ha sido el Universo.

La radiación de fondo es una radiación que ha estado viajando por el universo desde que este tenía unos 400.000 años de edad. Estudiándola hemos podido desvelar algunas de las características del Universo.

Gracias a la WMAP hemos descubierto que el Universo tiene una edad de 13.750 millones de años, y este dato lo conocemos con una precisión del 1%. También hemos sido capaces de conocer la cantidad que hay en el Universo de sus diferentes ingredientes. Sabemos que la energía oscura es un 72,8% del Universo, y la materia oscura es un 22,7%. Lo cual es realmente sorprendente, ya que todavía no sabemos que son ni la materia y energía oscura, y aun así, hemos sido capaces de detectar su existencia y saber lo abundante que son en el Universo. El resto, un sencillo y simple 4,5% es materia bariónica, es decir, la materia de la que estamos hechos nosotros, los planetas, las nubes de gas y polvo que andan perdidas en recónditos lugares de las galaxias etc. Resumiendo, desconocemos cual es la naturaleza del 95,5% del Universo.
Credit: NASA / WMAP Science T

Por si esto fuera poco, los datos de la misión WMAP también nos han permitido encontrar pruebas que apoyan la existencia de la inflación. La inflación fue una brevísima época en los primeros instantes del Universo durante la cual, nuestro Universo, experimento una expansión exponencial.

Gracias a la WMAP y los científicos que han estado trabajando detrás de ella hoy sabemos más sobre el Universo, de lo que sabíamos hace unos años. Gracias a ellos, nos acercamos un poco más a encontrar la respuesta a de donde ha venido todo esto que llamamos Universo, por ello, encuentro que el premio es más que merecido.

Vía la NASA.
Miercoles, 13 de Junio de 2012

Un puente de hidrógeno intergaláctico

Las galaxias son enormes conjuntos de estrellas, gas, polvo y materia oscura, que se mantienen unidas mediante la gravedad. A su vez, las galaxias no están aisladas, sino que moran agrupadas en grupos de galaxias, llamados cúmulos, los cuales se extienden a lo largo de inimaginables cantidades de espacio.

Nuestra galaxia no es una excepción a la regla. La Vía Láctea forma parte de un cúmulo al que hemos llamado grupo local, en él habitan otras muchas galaxias. Las galaxias de un cúmulo permanecen unidas por el efecto de su gravedad, de hecho, debido a los tira y afloja que sufren unas galaxias respecto de otras, todas ellas realicen una danza cósmica que en algunas ocasiones hará que algunas galaxias pasen muy cerca unas de otras, o que incluso, lleguen a chocar unas con otras, ese es el destino que les depara a nuestra Vía Láctea y a la galaxia de Andrómeda, dentro de miles de millones de años ambas galaxias colisionaran en lo que probablemente sea el espectáculo más impresionante del grupo local.

CREDIT: Bill Saxton, NRAO/AUI/NSF
Pero estos encuentros cercanos no son sólo cosas del futuro, sino que ya han ocurrido en el pasado. En el año 2004 un grupo de científicos gracias al Westerbork Synthesis Radio Telescope encontraron lo que parecía ser un puente de hidrógeno entre las galaxias de Andrómeda y del Triángulo. En aquel entonces los resultados no parecían concluyentes. Parte de la comunidad científica realizó críticas al hallazgo poniendo en entredicho la existencia de ese puente de hidrógeno entre ambas galaxias.

El pasado 11 de Junio, el National Radio Astronomy Observatory comunicaba los resultados obtenidos desde el Green Bank Telescope. Resultados que fueron anunciados por Jay Lockman, Wolfe, D.J. Pisano, Stacy McGaigh y Edward Shaya en la reunión de la American Astronomical Society Estos últimos estudios confirman la existencia del puente de hidrógeno entre ambas galaxias. Las observaciones parecen indicar que este puente de hidrógeno es el resultado de un encuentro cercano hace miles de millones de años entre las galaxias de Andrómeda y del Triángulo.

Cuando dos galaxias pasan cerca una de la otra la fuerza de la gravedad de sus componentes puede deformar dichas galaxias. Las nubes de gas de una galaxia pueden sufrir el tirón gravitatorio de la otra, haciendo que dichas nubes se estiren hacia la otra galaxia. Con el paso del tiempo el resultado puede ser una especie de puente de hidrógeno que une ambas galaxias. Esto es lo que se piensa que ha pasado en el caso de las galaxias de Andrómeda y del Triángulo.
Martes, 12 de Junio de 2012

Hablando de ciencia: El Universo ultravioleta

Genial mini documental de Rubén Lijo del proyecto Hablando de ciencia, del cual ya hablamos en su día por aquí.
En esta ocasión nos hablan del telescopio WSO-UV, el cual observará el universo en la región del ultravioleta.


Martes, 29 de Mayo de 2012

Las moléculas orgánicas de Marte no parecen tener un origen biológico

Imagen vía Wikipedia
Siempre que se piensa en la posibilidad de vida extraterrestre, Marte aparece como el primer lugar donde buscar la existencia actual o pasada, de algún tipo de microorganismo.

Los organismos de la Tierra están basado en la química del carbono. De hecho nunca hemos encontrado ningún tipo de vida que se base en otro elemento químico, quizá no sea imposible, pero la verdad es que el carbono presenta grandes ventajas respecto la resto de elementos de la tabla periódica. Siempre que se busca posibles organismos en Marte se asume que tengan como base la química del carbono, es lógico, es el tipo de vida que conocemos y que podemos detectar, ¿cómo podríamos buscar un tipo de vida que desconocemos por completo?


Aunque hay razones para pensar que en Marte ha habido e incluso puede haber vida, lo cierto es que no tenemos la prueba contundente e irrefutable de que así sea. Hasta ahora no hemos encontrado ningún organismo de origen marciano, es más, por no encontrar, no hemos encotrado ni restos de alguno de ellos.

En 1984 se encontró en la Antártica un meteorito de origen marciano, el cual recibió el nombre de Allan Hills 84001. El ALH84001 pronto se iba hacer famoso, pues parecía que contenía los primeros restos de algún tipo de organismo marciano. No obstante, no se podía descartar que esos restos tuvieran un origen no biológico.

Un grupo de científicos dirigidos por Andrew Steele ha analizado recientemente el meteorito ALH84001. Sus conclusiones las han enviado a la revista American Mineralogist bajo el título de Graphite in the Martian meteorite Allan Hills 84001. Según este estudio las moléculas de carbono que hay en el meteorito ALH84001 tienen un origen no biológico.

Credit: NASA
Pero el trabajo del equipo de Steele, no acaba ahí. Hoy salía en la revista Science un artículo del mismo equipo titulado Homegrown Organic Matter Found on Mars, But No Life. En esta ocasión el grupo de científicos ha estudiado un total de 11 meteoritos de origen marciano, los cuales cubren unos 4.200 millones de años de la historia de Marte. En diez de estos once meteoritos han encontrado restos de compuestos basados en el carbono. Pero según sus análisis estos restos de compuestos de carbono al igual que en el caso del ALH84001 tampoco tienen un origen biológico. Según sus hallazgos esos compuestos de carbono fueron generados durante una época de vulcanismo en Marte, lo cual prueba que Marte ha tenido una química orgánica a lo largo de la mayor parte de su historia.

Aunque estos descubrimientos parecen ser una jarra de agua fría sobre la posibilidad de encontrar vida en Marte, la verdad es que no tiene porque ser así. Conocer los mecanismos no biológicos mediante los cuales se han podido generar compuestos orgánicos en Marte nos permitirá diseñar mejores experimentos para las futuras misiones al planeta rojo, las cuales podrán discernir si los compuestos encontrados son de origen biológico o no.
Martes, 22 de Mayo de 2012

Polvo eres y en polvo te convertirás

Imagino que todos hemos escuchado alguna vez la afirmación que da título a este post. Pues dicha afirmación no es una metáfora, es una realidad que nos ha revelado la ciencia, en concreto la astronomía.

Las estrellas y los sistemas estelares como el nuestro se forman en gigantescas nubes de gas y polvo. Partes de dichas nubes colapsan por efecto de la gravedad. En el centro de la región que colapsa se va acumulando materia y más materia, hasta que la presión es tal que se inician reacciones nucleares de fusión, ese es el momento en el que nace una estrella. Alrededor de la misma suele haber un disco de gas y polvo que recibe el nombre de disco protoplanetario. Con el tiempo, dicho disco, dará lugar a planetas que orbitarán la estrella recién nacida.

En resumen, así es como nacen los sistemas estelares y nuestro Sistema Solar no es una excepción. Tus orígenes como los míos se encuentran en una nube de gas y polvo perdida en la galaxia. Del polvo venimos y cuando morimos bien es sabido que con el paso del tiempo los cuerpos se descomponen y no queda más que unos pobres restos. Por si eso no fuera suficiente, dentro de unos 5000 millones de años el Sol se extinguirá. Durante su extinción el Sol primero pasará por una fase de gigante roja, en esta fase crecerá hasta engullir muy probablemente la Tierra. Después el Sol empezará a expulsar sus capas más externas dando lugar a una impresionante nebulosa planetaria, y quedando nuestro astro rey reducido a una enana blanca.

Polvo eres y en polvo te convertirás, una gran verdad, en la que se esconde unos orígenes humildes pero bellos y un final digno de película.

A continuación tenéis a M78 una gigantesca nube de gas y polvo. Un lugar donde nacen nuevos sistemas estelares. De un lugar similar procedemos todos nosotros:

Credit:ESO/APEX (MPIfR/ESO/OSO)/T. Stanke et al./Igor Chekalin/Digitized Sky Survey 2

Y aquí podemos ver a NGC2818 una nebulosa planetaria. Nuestro Sistema Solar acabará convertido en algo similar a esto:
Credit: NASA, ESA, Hubble Heritage Team (STScI/ AURA)

Jueves, 17 de Mayo de 2012

Ejerciendo el control sobre transistores de plástico

El corazón, el núcleo, la base de todo circuito electrónico es el transistor. El transistor es un diminuto dispositivo de tres terminales. Puede usarse de diferentes formas. Una de ellas se usa en la electrónica analógica donde normalmente se utiliza como un amplificador, es decir, la señal que se inyecta por uno de sus terminales (la puerta) aparece amplificada en otro de los terminales. La otra forma obviamente es tal y como se usa en la electrónica digital, donde el transistor actúa como una especie de interruptor. Si el interruptor está cerrado entonces deja pasar la señal, si está abierto, la señal no puede pasar. A estos dos estados  les asignamos los valores "1" o "0". Que valor asignemos a que estado es un poco irrelevante siempre y cuando mantengamos siempre el mismo criterio.

El material que se usa para la construcción de los transistores es principalmente silicio. Pero la tecnología avanza y no paran de buscarse opciones alternativas que puedan ofrecer algunas ventajas respecto al silicio. Una de las opciones que más se han escuchado es la de hacer transistores orgánicos, es decir, construir transistores cuyo componente base sea el carbono en lugar del silicio. A este respecto, Lars Herlogsson, uno de los integrantes del Grupo de Investigación de Electrónica Orgánica de la Universidad de Linköping, presentó el año pasado la posibilidad de construir transistores de plástico (para ser exactos transistores de efecto de campo) completamente funcionales.

Ahora un trabajo liderado por Kergoat, otro miembro del grupo al que pertenece Herlogsson, ha mostrado que dichos transistores pueden ser controlados con gran precisión. El trabajo ha aparecido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences bajo el título Tuning the Threshold Voltage in Electrolyte-Gated Organic Field-Effect Transistors.

El funcionamiento digital de un transistor a grandes rasgos es como sigue. Uno de los terminales(la puerta) es la que controla que el transistor actué como un interruptor. Por ejemplo, si en la puerta se aplica una señal de X voltios, entonces el “interruptor” se cierra, es decir, es como si los otros dos terminales estuvieran unidos, de tal manera que la señal de uno de ellos pasa al otro. Si la señal aplicada en la puerta del transistor se de Y voltios entonces el “interruptor” se abre, esto es, los otros dos terminales quedan desconectados y ninguna señal puede pasar de uno a otro.

Lo que el trabajo de Kergoat ha demostrado es que en los transistores de efecto de campo construidos con plástico se puede controlar este comportamiento de forma muy precisa. Una de las características necesarias de los transistores construidos con plástico es que el voltaje que se aplica a la puerta para controlar su comportamiento debe ser bajo, idealmente lo más próximo a cero posible. Kergoat y su equipo ha conseguido que dicho voltaje sea de 0,9 voltios. Este bajo voltaje presenta una ventaja clara a la hora de integrar varios de estos transistores en un mismo circuito, y es que cuanto menor sea los voltajes manejados mejor será la relación señal a ruido de dichos circuitos.

«Analíticos» o «intuitivos»




© A. Gómez
Publicado en Expansión.com 

Creer o no en la existencia de un Dios depende de factores culturales, pero también del tipo de pensamiento que predomine en la persona: analítico o intuitivo.
El 2% de la población mundial, aproximadamente, no cree en la existencia de Dios. La cifra es aún mayor en Europa donde, según el Eurobarómetro, hasta 18% de los ciudadanos se declara no creyente. La proporción de ateos es mayor entre los que poseen estudios (el 45%) y superior entre los científicos(más del 60%).
Los investigadores William Gervais y Ara Norenzayan, de la University of British Columbia en Vancuver (Canadá), se propusieron averiguar las bases científicas de esta cuestión y para ello sometieron a una serie de pruebas psicológicas a un grupo de estudiantes canadienses. Los resultados revelaron que cuando predominaba el pensamiento analítico, los niveles de creencia disminuían mientras que aumentaban si dominaba el pensamiento intuitivo, según publica la revista Science.
Existe en psicología una teoría que apunta a que las personas podrían tener sistemas cognitivos distintos que hacen que procesen la información de formas diferentes. Así, unas ofrecen respuestas rápidas, motivadas por procesos intuitivos que requieren un mínimo esfuerzo, mientras que otras procesan la información analíticamente. Ambos procesos pueden funcionar juntos, aunque en algunas circunstancias uno se puede imponer al otro.

Estímulos del pensamiento
Gervais y Norenzayan diseñaron cinco experimentos para verificar si el pensamiento analítico puede conducir a la incredulidad religiosa. En la primera prueba, los estudiantes universitarios respondieron a una serie de cuestiones dirigidas a evaluar su pensamiento analítico y después completaron otras tres encuestas orientadas a medir su creencia religiosa.
Los resultados confirmaron la hipótesis: a mayor pensamiento analítico, menos religiosidad. Los siguientes experimentos se plantearon con la intención de determinar si la forma de pensar era la causa del ateísmo o sólo una correlación. Los investigadores comprobaron que el pensamiento analítico aumentaba con hechos tan simples como observar una foto de alguien que está pensando (como la escultura de El pensador, de Rodin); jugando al Scrabble con palabras como «piensa», «considera» o «racional», o leyendo palabras escritas en una tipología compleja. En estos casos, los participantes confesaron su escasa religiosidad.
Los autores subrayan que el pensamiento analítico es sólo un factor que impulsa a la gente hacia el ateísmo y que en esta condición tienen que influir otras cuestiones, como las culturales.

«Analíticos» o «intuitivos»




© A. Gómez
Publicado en Expansión.com 

Creer o no en la existencia de un Dios depende de factores culturales, pero también del tipo de pensamiento que predomine en la persona: analítico o intuitivo.
El 2% de la población mundial, aproximadamente, no cree en la existencia de Dios. La cifra es aún mayor en Europa donde, según el Eurobarómetro, hasta 18% de los ciudadanos se declara no creyente. La proporción de ateos es mayor entre los que poseen estudios (el 45%) y superior entre los científicos(más del 60%).
Los investigadores William Gervais y Ara Norenzayan, de la University of British Columbia en Vancuver (Canadá), se propusieron averiguar las bases científicas de esta cuestión y para ello sometieron a una serie de pruebas psicológicas a un grupo de estudiantes canadienses. Los resultados revelaron que cuando predominaba el pensamiento analítico, los niveles de creencia disminuían mientras que aumentaban si dominaba el pensamiento intuitivo, según publica la revista Science.
Existe en psicología una teoría que apunta a que las personas podrían tener sistemas cognitivos distintos que hacen que procesen la información de formas diferentes. Así, unas ofrecen respuestas rápidas, motivadas por procesos intuitivos que requieren un mínimo esfuerzo, mientras que otras procesan la información analíticamente. Ambos procesos pueden funcionar juntos, aunque en algunas circunstancias uno se puede imponer al otro.

Estímulos del pensamiento
Gervais y Norenzayan diseñaron cinco experimentos para verificar si el pensamiento analítico puede conducir a la incredulidad religiosa. En la primera prueba, los estudiantes universitarios respondieron a una serie de cuestiones dirigidas a evaluar su pensamiento analítico y después completaron otras tres encuestas orientadas a medir su creencia religiosa.
Los resultados confirmaron la hipótesis: a mayor pensamiento analítico, menos religiosidad. Los siguientes experimentos se plantearon con la intención de determinar si la forma de pensar era la causa del ateísmo o sólo una correlación. Los investigadores comprobaron que el pensamiento analítico aumentaba con hechos tan simples como observar una foto de alguien que está pensando (como la escultura de El pensador, de Rodin); jugando al Scrabble con palabras como «piensa», «considera» o «racional», o leyendo palabras escritas en una tipología compleja. En estos casos, los participantes confesaron su escasa religiosidad.
Los autores subrayan que el pensamiento analítico es sólo un factor que impulsa a la gente hacia el ateísmo y que en esta condición tienen que influir otras cuestiones, como las culturales.
Martes, 15 de Mayo de 2012

Peculiaridades de la dieta de los agujeros negros

Difícilmente vamos a encontrar objetos astronómicos que atraigan más al público y que al mismo tiempo disparen más su imaginación que los agujeros negros. No es de extrañar que esto sea así. Los agujeros negros son el resultado de la muerte de estrellas muy masivas. Objetos tremendamente densos que con su campo gravitatorio son capaces de deformar el espacio-tiempo que les rodea, dando lugar a todo tipo de situaciones raras y extrañas. No es de extrañar que estas peculiaridades suyas les hayan convertido en unos de los objetos más usados en los relatos de ciencia ficción.

A todo esto hay que añadir que el centro de algunas galaxias albergan un agujero negro de proporciones inimaginables, son los conocidos y temidos agujeros negros supermasivos. Estos agujeros son capaces de devorar estrellas enteras. Algunos de estos agujeros negros residen tranquilamente en el centro de las galaxias como puede ser el caso del agujero negro que está en el centro de nuestra Vía Láctea. En cambio otros han convertido la galaxia que habitan en una galaxia activa, esto es, una galaxia que emite unos increíbles chorros de energía.

Credit: NASA, S. Gezari (JHU), and J. Guillochon (UC Santa Cruz)
La típica imagen que tenemos de los agujeros negros como devoradores insaciables no tiene que corresponderse con la realidad. Los agujeros negros que residen en el centro de galaxias, como puede ser el de nuestra Vía Láctea, no están todo el tiempo devorando estrellas. Esto es lo que han descubierto un grupo de científicos dirigidos por Suvi Gezari de la Universidad Johns Hopkins. Su trabajo ha sido publicado en la revista Nature y lleva por título: An ultraviolet–optical flare from the tidal disruption of a helium-rich stellar core.

El equipo realizó su descubrimiento haciendo uso del telescopio Pan-STARRS1 que se encuentra en el monte Haleakala en Hawaii. Su búsqueda consistía en encontrar agujeros negros que estuvieran dándose un festín en el momento de su observación. El 31 de Mayo de 2010 encontraron que el agujero negro del centro de una galaxia que se encuentra a unos 2.700 millones de años luz de nosotros, mostraba claros signos de estar en pleno proceso de ingestión de una estrella. El agujero negro en cuestión tiene una masa de unos tres millones de masas solares, lo que hace que sea aproximadamente del mismo tamaño que el agujero negro que reside en el centro de nuestra galaxia.

Cuando una estrella pasa cerca de un agujero negro la intensa gravedad de éste crea unas tremendas fuerzas de marea que consiguen despedazar la estrella, entonces, el gas que la forma cae hacia el agujero negro formando una espiral, el gas se calienta durante este proceso y empieza a emitir radiación electromagnética, este repentino “encendido” de agujeros negros es lo que andaba buscando el equipo de Gezari. Según parece el agujero negro en cuestión había estado sin ingerir nada durante anteriores observaciones, pero en mayo de 2010 se observó claramente que el agujero negro estaba emitiendo radiación, dicho de otro modo, estaba devorando una estrella. El tiempo que le ha llevado al agujero negro despedazar la estrella y dar buena cuenta de los constituyentes de la misma ha sido de aproximadamente un año.

Así que según parece los agujeros negros supermasivos que residen en el centro de las galaxias no están devorando estrellas constantemente, más bien, parece un picoteo que sucede de vez en cuando. Si el ritmo al que estos agujeros se alimentan aumentara considerablemente esto podría presentar un problema para la formación de nuevas estrellas en la galaxia. Al menos esto es lo que ha encontrado otro grupo de científicos estudiando galaxias activas.

Las galaxias activas se caracterizan por tener en su centro un agujero negro supermasivo cuyo ritmo de ingerir materia de sus zonas circundantes no es un picoteo, como es el caso del agujero negro que acabamos de ver o como podría ser el del propio agujero negro del centro de nuestra galaxia. En las galaxias activas sus agujeros negros centrales devoran material a un buen ritmo.

Hasta ahora se sabe que la actividad del agujero negro y la formación de estrellas en la galaxia están relacionados de alguna manera. Según parece ambos procesos aumentan a la vez hasta que se alcanza cierto punto, momento en el cual la actividad del agujero negro sigue creciendo pero en cambio la formación estelar se detiene.

Image credit: NASA/JPL-Caltech
Este equipo de científicos liderados por Mathew Page del University College London's Mullard Space Science Laboratory ha estudiado galaxias activas para entender cómo la actividad de los núcleos de estas galaxias afecta a la formación estelar. Para ello han tenido que estudiar una época del Universo cuando la formación estelar era mucho más intensa que ahora, dicha época sucedió hace entre 12.000 y 8.000 millones de años. Para su estudio han utilizado los datos provenientes de los telescopios Herschel y Chandra. Sus resultados también han sido publicado en la revista Nature, bajo el título: The suppression of star formation by powerful active galactic nuclei.

Lo que Page y su equipo han encontrado es que cuando el agujero negro se alimenta a un ritmo muy elevado empieza a emitir mayor cantidad de radiación. Hay que recordar que según cae la materia hacia el agujero negro suele hacerlo en forma de espiral. En dicha espiral el rozamiento del gas que está cayendo hacia el agujero negro hace que éste se caliente alcanzando temperaturas altísimas, consiguiendo así que el gas llegue a emitir radiación en forma de rayos X. Pues bien, esta radiación que es expulsada desde el agujero negro se extiende por la galaxia y es tan energética que impide que otras nubes de gas colapsen para formar nuevas estrellas.

Agujeros negros de millones de veces la masa del Sol que son capaces de engullir estrellas que pasen despistadas por sus cercanías. Agujeros negros que son el motor de las galaxias activas capaces de emitir tal cantidad de radiación como para detener el proceso de formación de nuevas estrellas en la galaxia que los alberga. Los agujeros negros, objetos titánicos que curvan y deforman el espacio-tiempo de formas difíciles de imaginar. No es de extrañar que estos objetos pueblen las páginas de las novelas de ciencia ficción, ciertamente tienen todos los elementos para llevar nuestra imaginación a sus límites.
Miercoles, 9 de Mayo de 2012

El Sol melocotón

Impresionante imagen del Sol que descubro gracias a Phil Plait y su maravilloso blog BadAstronomy. El fotógrafo autor de esta impresionante imagen es Alan Friedman. ¿Impresiona o no impresiona?