Jueves 19 de julio del 2012
Phoenix, Arizona.- Los patrullajes contra la inmigración no autorizada
en Arizona ordenados por Joe Arpaio, autoproclamado el alguacil más duro
de Estados Unidos, están ahora bajo el escrutinio de un tribunal
federal de Phoenix.
El abogado de un grupo de hispanos que
interpusieron una demanda civil contra la oficina de Arpaio dijo el
jueves en sus primeras declaraciones que la evidencia mostrará que
Arpaio y sus agentes discriminaron racialmente a los latinos.
"Nuestro punto de vista es que el problema comienza desde arriba", afirmó el abogado Stan Young.
Tim
Casey, que defiende a Arpaio, dijo que los patrullajes fueron planeados
y ejecutados adecuadamente e incluso estuvieron por encima de los
estándares de la policÃa en general.
"La raza y el origen étnico no tuvieron nada que ver con las detenciones de tránsito", señaló.
Los
demandantes no buscan una compensación económica por daños, sino que
desean una declaración de que la oficina de Arpaio encasilla a la gente
según su raza, asà como una orden judicial que lo obligue a hacer
cambios para prevenir lo que dicen es una actividad policial
discriminatoria.
La demanda presentada por un puñado de hispanos
servirá como precursora de otra interpuesta por el Departamento de
Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) que alega que la oficina de
Arpaio violó los derechos civiles en un rango más amplio.
Aunque
no estaba involucrado en la audiencia del jueves, un abogado del DOJ que
encabeza la demanda presentada por esa dependencia contra Arpaio por
presunta violación a los derechos civiles estuvo presente en el juicio
como observador.
No está prevista la comparecencia del aguacil el jueves.
Durante
seis años, Arpaio ha negado vehementemente las acusaciones de que sus
policÃas se enfocan en la población latina cuando realizan patrullas en
busca de inmigrantes que no tienen autorización para vivir en el paÃs.
Los
demandantes dicen que los agentes al mando de Arpaio detenÃan a algunos
conductores en el tránsito con base en su apariencia hispana, sin tener
una causa probable para detenerlos, y que sólo ordenaban las paradas
para poder interrogarlos acerca de su estatus migratorio."No
podrá decir lo que quiera", dijo Dan Pochoda, un abogado de la
Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU por
sus siglas en inglés) en Arizona, uno de los grupos que apoya la demanda
contra Arpaio. "Será llamado como testigo en nuestro caso".
Si Arpaio pierde el juicio civil no enfrentará penas de cárcel ni multas.
En
una audiencia a fines de junio, Casey dijo que el alguacil querÃa el
juicio con el fin de poder demostrar que sus crÃticos están equivocados y
retirar de sà el estigma que conlleva la acusación de discriminación
racial.
"Lo que queremos es una resolución (judicial)", afirmó el abogado.
La
demanda del DOJ hace muchas de las mismas acusaciones de
encasillamiento racial, pero va más allá al afirmar que la oficina de
Arpaio aplicó represalias a sus crÃticos, castigó a los reos hispanos
que hablaban español y no investigó adecuadamente un gran número de
casos de delitos sexuales.
No se ha fijado una fecha para ese juicio.
Fuente:
http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n2624253.htm

