Domingo, 15 de Junio de 2008
Sigo con las traducciones del blog Stuff God Hates, cuyo autor, God, gentilmente me autorizó a hacer. La entrada original está aquÃÂ.El baile¡Prepárate tú, que lees esto, para estremecerte y temblar ante la IncreÃÂble Palabra de Dios, escrita por …
Sábado, 14 de Junio de 2008
Una secta apocalÃÂptica del cinturón bÃÂblico de Estados Unidos sostiene que el nuevo cuadrado blanco del msn serÃÂa la entrada a la Tierra del mesÃÂas que esperan, según sostienen, hace aproximadamente 2000 años.El gurú afirma que el cuadrado es b…
Viernes, 13 de Junio de 2008
Afirma Pedro J. que prefiere la austeridad del Cardenal Cañizares a la pomposidad, o algo asÃÂ, de los Lehendakaris vascos.
¿Qué entenderá Pero J. por austeridad?
El origen de la ética y de la moral es, en primer lugar, instintivo. Los humanos tenemos un cierto grado de empatÃÂa a través del cual nos colocamos en la situación del otro y podemos entender el dolor o la felicidad que experimentan los demás. Gracias a ese instinto y a la propia necesidad de organización, los humanos creamos leyes que protegen al individuo y a la propia sociedad.
Junto a ese instinto se halla otro -el amor- que se confunde demasiadas veces con la empatÃÂa citada, al meterlo en el mismo saco de los sentimientos que están compuestos de afecto hacia los demás. Pero, ese sentimiento tan maravilloso, sólo es aplicable a aquella situación especÃÂfica que obliga al ser humano a enamorarse -a través de unos mecanismos fÃÂsico-quÃÂmicos- de otro humano con la finalidad de procrear. El amor es pura quÃÂmica y no tiene más trascendencia que la que quieran darle los poetas y las religiones y, aunque ha sido extrapolado convirtiéndolo en un ideal utópico -el amor universal-, no deja de ser un simple instinto que, juntamente con el instinto materno-paternal y el sexo, constituye la artimaña a través de la cual nos manipula la naturaleza para sus “fines”.
Jueves, 12 de Junio de 2008