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Viernes, 1 de Enero de 2010

El tarot ¡Vaya timo!

Este es el último libro de la colección ¡Vaya timo!, de la editorial Laetoli. ¡Vaya timo! probablemente sea la colección más original y atrevida que una editorial española se ha decidido a publicar, y es que entre tantas pseudociencias, ocultismos y demás ralea que pueblan de forma abrumadora las estanterías de las librerías, de vez en cuando se cuelan estos pequeños libros naranjas como un soplo de aire fresco.

Este tomo está dedicado al tarot. No deja de ser sorprendente que haya gente que se crea todo esto de la cartomancia, pero así es, por lo visto la credulidad del ser humano no tiene limites. El libro es realmente ameno, a veces es incluso gracioso, y se lee en un santiamén. Cavanilles da un rápido y certero repaso al mundo del tarot poniendo al descubierto que tras la cartomancia no hay nada más que gente que se aprovecha de la credulidad ajena o que incluso hasta ellos mismos llegan a creerse que realmente predicen el futuro. El Tarot ¡vaya timo! es claro, conciso y contundente, el tarot no sirve para predecir el futuro, si tienen problemas y necesitan ayuda pídanla a sus familiares y amigos, probablemente les ayuden mejor que cualquier vidente y aunque se equivoquen, al menos, no les habrán quitado su dinero.

Ismael Pérez Fernández.

El tarot ¡Vaya timo!

Este es el último libro de la colección ¡Vaya timo!, de la editorial Laetoli. ¡Vaya timo! probablemente sea la colección más original y atrevida que una editorial española se ha decidido a publicar, y es que entre tantas pseudociencias, ocultismos y demás ralea que pueblan de forma abrumadora las estanterías de las librerías, de vez en cuando se cuelan estos pequeños libros naranjas como un soplo de aire fresco.

Este tomo está dedicado al tarot. No deja de ser sorprendente que haya gente que se crea todo esto de la cartomancia, pero así es, por lo visto la credulidad del ser humano no tiene limites. El libro es realmente ameno, a veces es incluso gracioso, y se lee en un santiamén. Cavanilles da un rápido y certero repaso al mundo del tarot poniendo al descubierto que tras la cartomancia no hay nada más que gente que se aprovecha de la credulidad ajena o que incluso hasta ellos mismos llegan a creerse que realmente predicen el futuro. El Tarot ¡vaya timo! es claro, conciso y contundente, el tarot no sirve para predecir el futuro, si tienen problemas y necesitan ayuda pídanla a sus familiares y amigos, probablemente les ayuden mejor que cualquier vidente y aunque se equivoquen, al menos, no les habrán quitado su dinero.

Ismael Pérez Fernández.

Miercoles, 30 de Diciembre de 2009

El veneno de una ilusión (III). Los niños y la religión

Multitud de veces habremos oído decir que los padres tienen el derecho de elegir la religión que deben profesar sus hijos. Pero como bien ha señalado Richard Dawkins ¿no estaremos cometiendo un abuso sobre el niño? Los niños son demasiado pequeños como para poder entender y analizar de forma crítica lo que se les está diciendo. ¿Qué pensaríamos si los padres adscribieran a sus hijos a sus mismas ideas políticas antes de que fueran lo suficientemente mayores como para pensar en esos temas por si mismos? ¿El mero hecho de ser padre o madre otorga derecho para inculcar creencias en los hijos? Si nos paramos a pensar un poco en esto, la respuesta no es tan obvia, ¿tendrían derecho los padres a inculcarle la creencia a un hijo varón que la violación hacia las mujeres no esta mal y que es un derecho que tiene todo varón? No parece tan claro que los padres tengan el derecho a inculcar las creencias que quieran a sus hijos. Sus hijos no van a vivir solos y aislados sino que van a tener que vivir en una sociedad cada vez más compleja, y por lo tanto formaran parte de una intrincada red de relaciones con otro seres humanos. Entonces, ¿tienen derecho a inculcarles creencias religiosas? Podemos dividir la respuesta en varias partes diferenciadas:
a) ¿Son perniciosas para el conjunto de la sociedad las creencias religiosas?

No todas las creencias que forman parte de la fe religiosa son perniciosas para la sociedad. Hay algunas que son inocuas, como por ejemplo, la virginidad de Maria. Que alguien crea eso no causa ningún problema a la convivencia.

Las creencias que forman parte de lo que hemos llamado fe extremista no parece que dejen lugar a la dudas. Son perniciosas para el conjunto de la sociedad. Creencias como la de que puedes ganar el cielo matando infieles, hace que una parte de la sociedad quiera matar a otra parte. O por ejemplo, si alguien cree que la segunda venida se va a producir en los próximos diez años, ¿qué le puede importar el calentamiento global o cualquier otra preocupación a largo plazo? Este tipo de creencias influye en la elección de los dirigentes políticos. Otro ejemplo lo podemos encontrar dentro del Islam extremista, en él se coarta la libertad de vestir como uno quiera, sobre todo si eres mujer.

En cuanto a la llamada fe moderada también acarrea creencias perjudiciales para la sociedad. Normalmente, se tiene a la Iglesia Católica como paradigma de la fe moderada, pero aun así sostienen algunas creencias que pueden dañar la convivencia de una sociedad cuando no directamente la calidad de vida de algunas personas, o la vida de estas directamente. Por poner sólo unos ejemplos, en España, recientemente, hemos visto cómo la Iglesia Católica se oponía a la unión en matrimonio de personas homosexuales, intentando así mantener a los mismos con menos derechos que el resto, cuando lo que se ha legislado es la posibilidad de que una pareja de homosexuales pueda contraer matrimonio civil. Es curioso, pero normalmente se argumentaba que no era natural, pero los gatos, delfines, avestruces, pingüinos, primates, corderos, venados, flamencos, ballenas, y murciélagos tienen comportamientos homosexuales(1), según ellos estos animales ¿no son naturales? O, por otra parte, argumentaban que ese tipo de uniones era un ataque a la familia (más bien a su concepto de familia) ¿es que la familia en la que hay homosexuales deja de serlo? ¿Piensan que el mero hecho de que los homosexuales dispongan del derecho a casarse va hacer que los heterosexuales nos volvamos homosexuales? En el fondo su oposición viene determinada por la base de su moral que en este caso es la Biblia, o al menos una interpretación de la misma. Volveremos a esto más adelante.

Por otro lado, la Iglesia Católica se opone a la investigación con células madre o a la clonación terapéutica cerrando así la puerta a futuras curas para enfermedades a día de hoy intratables. De seguir por lo tanto sus proposiciones, se condenaría al sufrimiento a miles de personas. Un último ejemplo es la oposición al uso del preservativo, sometiendo así a las personas a la amenaza mortal del SIDA. Los creyentes que apoyan a la Iglesia en estos asuntos no estrellarán aviones contra edificios y no revientan trenes a bombazos, pero se oponen a la igualdad de derechos entre las personas, se oponen al avance del conocimiento y, si por ellos fuera, llevarían al sufrimiento a miles de enfermos al oponerse a investigaciones que podrían conducir a futuras curas. Cuando se observa esto la línea que separa la fe moderada de la extremista resulta un tanto borrosa.

b) La carencia de contenido epistémico de la fe religiosa.

Epistémico es un adjetivo que indica “referente a la episteme” y de las posibles acepciones de esta palabra, aquí me refiero a la segunda de ellas, a saber, “conocimiento exacto”. ¿Nos ofrece la fe religiosa alguna clase de conocimiento referente a como es el Universo? La respuesta es sencilla: no. Ésta es la principal causa por la que no se debería impartir clases de religión en los colegios. Se debe enseñar conocimiento, no creencias. Cuando digo que no se debería impartir clases de religión me estoy refiriendo a que no se debe adoctrinar en un credo religioso concreto, no tengo nada en contra de que se imparta, por ejemplo, historia de las religiones o incluso en que se enseñe lo que dicen dichas religiones, siempre y cuando no se pretenda adoctrinar y se enseñe del mismo modo que se puede enseñar las relaciones de los dioses de la mitología griega, que en su día fue una religión. La fe, como ya he mencionado antes, es asumir que algo es cierto sin que haya nada que así lo demuestre. La fe no nos aporta nada sobre cómo es el Universo, más bien al contrario; los textos religiosos como la Biblia, el Corán y la Torah fallan clamorosamente en sus afirmaciones acerca de cómo es y cómo funciona el Universo. Con el conocimiento adquirido hasta el día de hoy podemos afirmar sin temor a equivocarnos que lo que se afirma en dichos libros respecto del surgimiento del Universo, la vida, etc. es simplemente falso.

La enseñanza de la fe religiosa tiene implicaciones negativas en la educación de los niños. La primera se puede resumir en una anécdota personal que aconteció hace algunos años. Un primo mío, que por aquel entonces estaba en el colegio, tenía entre las distintas asignaturas la de religión. Un día hablando con él sobre la posibilidad de vida en otros lugares del Universo me hizo la siguiente pregunta: ¿quién tiene razón, el profesor de naturales que nos dice que el hombre viene del mono, o el de religión, que dice que venimos de Adán y Eva? Sí, como han leído, y no, esto no es una anécdota del siglo XIX, pero si del XX. La enseñanza de la religión contamina el aprendizaje de otras áreas del conocimiento, debido principalmente a que contradice lo que hoy sabemos del mundo. No se suele contar como si fuera una metáfora, no se indica que no debe tomarse como un hecho, llevando así a los niños al grado de confusión que mostró mi primo en aquella pregunta, repercutiendo así de forma negativa en su formación.

Además, cómo podría reaccionar alguien que mas adelante descubre que todo lo que le han contado respecto a su religión no tiene más fundamento que la fe de los que le adoctrinaron. ¿Cómo nos sentiríamos si de pronto descubriéramos que, por ejemplo, lo que nos enseñaron de historia sólo tiene como base la fe del profesor que tuvimos? ¿Qué pensaríamos de las instituciones si descubriéramos que no hay ni una sola prueba de que Colón descubrió América, salvo la fe de los que así querían creerlo? ¿Acaso a eso se le podría llamar educación? ¿Qué pensaría uno? ¿Que le educaron o que le adoctrinaron?

La enseñanza de la fe puede acarrear, además, otro efecto colateral aun más dañino para el estudiante, y es que la fe demanda de nosotros el creer lo que se nos dice. Te invita a no cuestionar, a no dudar, en definitiva: a no pensar. Ese habito puede tener consecuencias dañinas para la formación del pensamiento crítico del estudiante. Estoy dando por sentado que esa ausencia de pensamiento que requiere la fe puede extenderse al resto de actividad mental del niño incapacitándole para ser una persona crítica. No estoy afirmando que siempre suceda así, pero es un riesgo que se corre innecesariamente, un riesgo que aumenta debido a que en todo momento se nos ha dicho por activa y por pasiva que tener fe es una virtud.

La anulación de las capacidades críticas que demanda la fe te convierte en un títere frente a las afirmaciones de los demás. Te conviertes en una veleta incapaz de analizar y pensar por ti mismo.

c) La religión como fuerza divisoria.

La religión tiene una fuerza divisoria difícil de imaginar. Es la mejor etiqueta de identificación que se tiene hoy en día para separar el nosotros del ellos. Ese etiquetado empieza en la infancia de forma abusiva, ya que un niño no es capaz de comprender ni analizar por si mismo el contenido de la fe en la que se le inicia. A partir de este momento crece el sentido de pertenecía al grupo “el nosotros” (católicos, islamistas, protestantes, evangelistas, judíos…) . Y así comienza desde la infancia la identificación de los otros, los raros, los que tienen una fe errónea. Así, desde pequeños se inculca una creencia incuestionable, y todos los que no la compartan están equivocados. Más aun: si se siguen los textos “sagrados” al pie de la letra, aquellos infieles que osen no creer, o creer en otra divinidad, deben ser castigados, incluso con la muerte. Como veremos más adelante, esto es fuente de conflictos o ha ayudado a amplificar los mismos.

Una vez que la fe es implantada en alguien, resulta muy difícil que esa persona se deshaga de ella. Es frecuente encontrar personas que aseveran “yo creo en Dios, pero no en la Iglesia”. Lo que suele suceder es que los dictados de su Iglesia se hacen incompatibles con su propio estilo de vida, y decide así que la Iglesia esta equivocada, rechazando la autoridad de los sacerdotes, para erigirse él mismo en autoridad en lo que se refiere a lo divino; su fe se transforma de una fe en lo que aseguran los sacerdotes a una fe de lo que él cree que debe ser. Incapaz de analizar críticamente su propia fe, la persona queda obligada a cambiar la supuesta infalibilidad de los sacerdotes para conocer a Dios por la suya propia. Se convierte en su propio sacerdote.

Ismael Pérez Fernández.

(1) J.Rubia Francisco. El sexo del cerebro. La diferencia fundamental entre hombres y mujeres. Madrid: Temas de Hoy. 2007, p. 155.

Jueves, 24 de Diciembre de 2009

El veneno de una ilusión (II). Sobre la fe

Estamos acostumbrados a oír que hay dos tipos de fe distintas, la extremista y la moderada, podríamos catalogarlas. Pero la diferencia no estriba en la fe en si misma, sino en las acciones de las personas que profesan dicha fe. La fe no puede ser extremista o moderada, la fe no es más que asumir que algo es cierto sin la mas mínima prueba que lo apoye. Aveces escuchamos expresiones del tipo “en algo hay que creer” o “todos creemos en algo”, pero aquí se está incurriendo en un error, el psiquiatra Fernando García de Haro, lo explica magistralmente en su libro El secuestro de la mente(1):

“…La misma palabra creencia se presta a esta errónea interpretación, ya que por un lado significa una apuesta por el futuro, una esperanza o un deseo: creo que mañana lloverá, o creo que sobreviviré a mi enfermedad: y por otro lado se refiere a una interpretación cognitiva sobre algo: Galileo tenía elementos objetivos suficientes para pensar que la Tierra se mueve, y los religiosos de su tiempo creían -mezclaban los afectos con las cogniciones- que la Tierra no se movía.”


Así pues, cuando hablo de fe o creencia me estoy refiriendo a esa segunda acepción a la que hace referencia Haro, es decir, el asumir como cierto algo de lo que no hay pruebas o incluso en contra de las pruebas.

Si las acciones basadas en la fe tienen influencias negativas, como por ejemplo derribar edificios con aviones, o reventar trenes a bombazos, u oponerse al avance del conocimiento científico, entonces ¿qué hacer? ¿Debemos hacer caso a los lideres religiosos, políticos, etc.? Los cuales nos aseguran que esa es una fe mala, degradada, falsa, que traiciona a la verdadera fe, la buena. Pero ¿cómo pueden saberlo? Repitamos: “la fe es asumir como cierto algo de lo que no hay ni la más mínima prueba, o incluso en contra de las pruebas”. Se podrá discernir si las consecuencias de dicha fe son buenas o no, pero ¿cómo saber si la fe en si misma es buena o no?

No hay nada que objetivamente nos permita decir qué fe es cierta, no importa que las acciones de las personas que la profesan sean perjudiciales o no, eso no nos dice nada acerca de si sus creencias son ciertas. La única forma de plantar clara es precisamente poniendo al descubierto la falsedad de su fe. El concepto de Dios carece de cualquier referente existencial intersubjetivamente observable, y esto es un problema grave, y debido a ello se podrá afirmar, y de hecho se afirma, lo que se quiera de él. Desde que es benevolente y nos ama, hasta que a las personas de otras fes y a los no creyentes hay que pasarlos a cuchillo, o incluso ambas cosas al mismo tiempo. El extremismo esta servido.

Desde la posición de una fe moderada y usando ésta como base de la argumentación, no se puede argumentar coherentemente en contra de una fe extremista ¿en que se podrían basar? Como pasa con la fe de los extremistas, carecen de cualquier base objetiva. ¿Por qué hacer caso a unos y no a otros? ¿Qué criterio de decisión objetiva se podría usar? La fe moderada es inservible para contradecir la fe de los extremistas. La única posibilidad de mostrar lo equivocado de la fe extremista es mostrar lo erróneo de dicha fe. Y esto consiste en última instancia en cuestionar la mismísima existencia de Dios, es decir, intentar establecer si es probable o no que exista semejante ser, y en este punto es donde mucha gente de fe moderada se posiciona en contra. No se quiere que se aborde el tema de Dios de forma crítica, porque eso es atacar su fe. Por lo tanto, por defender su fe protegen también la fe de los extremistas. Así pues, desde la llamada fe moderada se carece de medio objetivo para indicar el error de la fe extremista, además se muestra en contra de la crítica de la fe religiosa, por lo que actúa como escudo protector de la fe extremista. Por ultimo, coloca a la gente en esa pendiente resbaladiza de la fe, ya que si se es capaz de aceptar una fe como cierta, sólo se necesita que se den determinadas circunstancias para que esa fe se convierta en esa otra que llaman extremista.
Además de la fe moderada existe otro tipo de fe, que se opone a la crítica de la religión. El filósofo Daniel Dennett, es su interesante libro “Breaking the spell. Religión as a Natural Phenomenon” habla de belife in belife(2), es decir, fe en la fe o creer en la creencia, como quieran. Lo que viene a decir Dennett es que hay gente que aun no creyendo en Dios, creen que creer en él es bueno. Que no es la fuente de ningún problema, y que la fe religiosa no debe ser criticada, que hay que exponer a los niños a ella, incluso pueden lamentarse por carecer de ella. Pero es curioso que se actúe así con la fe religiosa. Supongamos que tienen razón, y la fe es inocua, supongamos que tener fe en un ser de cuya existencia no hay ninguna prueba no crea ningún tipo de problema. ¿Deberíamos ser críticos con dicha fe o simplemente dejarlo estar? La respuesta la podemos hallar dentro de las costumbres de nuestra propia sociedad. ¿Existe en nuestra sociedad alguna creencia que sea inocua o incluso que genere felicidad y buen comportamiento, pero aun así nos opongamos a que alguien en su sano juicio mantenga la fe de dicha creencia? Pues la respuesta es sí; Los reyes magos. La creencia en los reyes magos hace felices a los niños, incluso puede mejorar su comportamiento aunque sólo sea cuando se acercan las fechas de su supuesta venida. Y hasta donde yo sé no ha habido ningún conflicto por creer en sus majestades. ¿Por qué entonces llegada determinada edad hacemos que los niños dejen de creer? Realmente, no podemos estar seguros al 100% de la inexistencia de sus majestades. Además siempre se puede añadir objeciones ad hoc para evitar la negación de su existencia. Pero todo lo que sabemos nos lleva a la conclusión de que es altamente improbable que existan, y es esto lo que nos hace afirmar la no existencia de dichos seres. Esta sencilla razón es la que nos conduce a abandonar dicha creencia y a estar pendientes de que los niños no lo sigan creyendo. ¿Por qué deberíamos actuar de forma distinta con la fe religiosa cuando ni siquiera podemos estar seguros de que sea inocua?
Ismael Pérez Fernández.

(1) García de Haro. Fernándo. El secuestro de la mente. ¿Es real todo lo que creemos? Madrid: Espasa. 2006. p21-22.
(2) Dennett C. Daniel. Breaking the Spell. Religion as a natural Phenomenon. London [etc]: Pengiun Group. 2006. p200-246.

Lunes, 21 de Diciembre de 2009

El veneno de una ilusión I

¿Estamos ante un resurgir de lo religioso? Parece que Dios resucita y sale de la tumba en la que lo había enterrado Nietzsche. Aunque tal vez lo que sucede es que realmente nunca llegó a estar ni muerto ni enterrado. Ahora más que nunca hemos podido ver lo peligroso y dañino que puede llegar a ser la fe religiosa, basta recordar el 11-S, el 11-M o el 7-J, por no mencionar los estados teocráticos de oriente medio. O que decir de la aparente radicalización de la Iglesia Católica, que al menos aquí en España han hecho publico su deseo de que lo que para ellos es pecado, se convierta en delito. Esa es tal vez la cara más cruda de la religión. En el pasado las religiones tuvieron una función vertebradora en las sociedades, pero hoy en día ese puesto lo ocupan las constituciones de los estados. Hoy en día la fe religiosa es una fuerte fuerza divisoria, una fuente de conflictos, es un obstáculo en los debates racionales sobra asuntos éticos, es un freno al avance del conocimiento, y pone en peligro el desarrollo de las capacidades críticas de los niños que son adoctrinados en ella. La fe siempre ha parecido tener una especie de beneplácito, una indulgencia como si la fe por ser fe, solo pudiera tener consecuencias buenas y agradables para los individuos y las sociedades. ¿Pero no deberíamos sopesar todo, los pros y los contras? Dado que no faltan libros, webs, o programas de televisión que ensalzan las bondades de la fe religiosa, desde aquí vamos a ofrecer en los próximos días el contra punto, vamos a realizar unas reflexiones críticas sobre la fe. Tal vez ha llegado la hora de acabar con esa indulgencia hacia la fe, y sustituirla por una crítica a la misma.

Ismael Pérez Fernández.

(*) El titulo que he elegido para el post es una mezcla de los títulos de dos recientes obras que tratan sobre estos temas: “The God Delusión” de Richard Dawkins y “God Is Not Great: How Religion Poisons Everything” de Christopher Hitchens.

Hasta siempre Carl

El 20 de diciembre de 1996, fallecía Carl Sagan, un gran astrónomo y probablemente el mejor divulgador científico que ha existido hasta la fecha. Tenía una sorprendente capacidad para hacer compresible complicados términos científicos, peor tal vez era más importante su capacidad para maravillar, entusiasmar y despertar la curiosidad del que le escuchaba o leía. Desde éste pequeño rincón para la ciencia y el pensamiento crítico, que es Homínidos, quiero brindar mi pequeño homenaje a Carl Sagan, fue él, él que despertó mis ganas de saber más sobre el Universo, fue él, él que me acerco a la ciencia.

Ismael Pérez Fernández.

Día mundial del Escepticismo. La falta de escepticismo

Desde el blog El proyecto Sandia proponen que hoy día 20 de diciembre, sea el día mundial del escepticismo y contra el Avance de las Pseudociencias. Todo el que se quiera unirse lo único que tiene que hacer es publicar un post crítico con las pseudociencias. Desde Homínidos nos sumamos a la campaña, y para ello rescato del baúl de los recuerdos un artículo que escribí hace tiempo, y que apareció en El Escéptico Digital:

La falta de escepticismo

¿Vivimos en una época científica? Parece que sí. En fin, las nuevas tecnologías, el proyecto del genoma humano, la exploración espacial, todo esto parece indicar que vivimos en una época científica. Pero en mi opinión, nuestra sociedad está sumida en una ignorancia científica y en una falta de escepticismo preocupante. ¿Cómo si no podemos explicar que la gente crea en la astrología, en videntes, zahoríes, en el espiritismo, en la canalización y como no, en que los extraterrestres existen y por supuesto nos están visitando continuamente?. Como si la Tierra fuera una especie de paraíso galáctico. Tal vez, el problema resida en que preferimos anteponer nuestras ganas de creer en algo que nos gusta a examinarlo escépticamente, lo cual nos conduce al autoengaño, y al desconocimiento. Si buscamos la verdad, debemos saber mezclar la imaginación y el escepticismo, de nada nos valdrá el ser sólo imaginativos o sólo escépticos. En cualquiera de los dos casos andaremos cojos. Las tendencias amarillistas de ciertos medios de comunicación tampoco ayudan mucho. Estoy pensando en esos medios que explotan todos estos temas “esotéricos” en una especie de “debates”, que lo único que consiguen es que los creyentes en el tema parezcan locos y los escépticos intransigentes. Pero la mayor parte de culpa reside en el sistema educativo, ya que rara vez se enseña a pensar a la gente. Y claro está, quedamos vulnerables ante cierto tipo de argumentos que no son más que falacias. ¿Por qué no se enseña o se intenta transmitir un pensamiento critico?, creo que la respuesta a esta pregunta ya la dio en su momento el astrofísico Carl Sagan:

“Puede que empiecen a hacerse inoportunas preguntas sobre las instituciones económicas, o sociales, o políticas o religiosas. El escepticismo es peligroso. Ésa es precisamente su función, en mi opinión. Es menester del escepticismo ser peligroso. Y es por eso que hay una gran renuencia a enseñarlo en las escuelas. Es por eso que no encontramos un dominio general del escepticismo en los medios. ”

Si hay algo que caracteriza a la ciencia actual es su espíritu crítico. Esto es fundamental para el avance del saber y del conocimiento. Este pensamiento crítico no sólo es aplicable en el campo de la ciencia, sino que es útil en muchos otros campos incluso en la vida cotidiana. El pensamiento crítico se basa en el uso de la razón. He aquí algunas nociones básicas que se pueden usar a la hora de evaluar algunas afirmaciones, para saber si podemos aceptarlas provisionalmente como ciertas, hasta que dispongamos de nueva información y tengamos que volver a realizar un nuevo análisis:

-Primero, toda afirmación debe poder falsarse, ¿Y esto que quiere decir? Pues que debemos ser capaces de imaginar un hecho que pueda demostrar que la afirmación es falsa. Pongamos un ejemplo para que quede más claro. Si yo afirmo: “La lluvia va de arriba a abajo” esto es una afirmación que puede ser falsa, bastaría con que una vez lloviera de abajo a arriba para probar su falsedad. Como es lógico nadie espera que esto ocurra. Lo importante es que si es falsa el hecho probara su falsedad, de no hacerlo podemos aceptar provisionalmente la afirmación como cierta. Las afirmaciones que no se pueden falsar valen poco por no decir nada. Vean un ejemplo, esto apareció en el periódico “20 Minutos” en el horóscopo de acuario:

“No andas mal en lo económico, aunque pueden producirse pequeños gastos imprevistos, quizá relacionados con el automóvil o el hogar”

Como se puede observar no es posible concebir un hecho que pueda falsar la afirmación. Si se afirma que “pueden producirse…” también se esta afirmando que “pueden no producirse…” y lo mismo pasa cuando se dice”quizá….”. Afirmaciones tan vagas y generales están vacías de todo contenido. No nos transmiten nada de información. Cualquiera puede hacer predicciones de este tipo. Y no hace falta usar ni las estrellas, ni las cartas del tarot, ni ningún otro método.

-Todo argumento debe ser lógicamente valido, es decir las conclusiones a las que se lleguen tienen que derivarse de las premisas. Además debe darse la condición de que todas las premisas sean ciertas. Normalmente para saber si una premisa es cierta se necesitan conocimientos sobre la materia de la que se esté hablando. Esto solo tiene una solución, hay que documentarse. Si no lo hacemos la mayoría de las veces nuestras opiniones serán erróneas.

-Hay que considerar todos los hechos disponibles, es decir hay que tener en cuenta tanto los hechos que apoyan la teoría como los que la contradicen. Un ejemplo sencillo nos ayudara a entenderlo. A todos nos a pasado que estando en casa pensando en un familiar o amigo, de pronto suena el teléfono. Y es precisamente esa persona la que nos llama, ¿telepatía? No, deberíamos contar también todas las veces que hemos estado pensando en alguien y no se ha producido la llamada. No es razonable contar los aciertos y olvidar los fallos.

-Debemos evitar el autoengaño, si hay hechos que prueban que estábamos equivocados hay que aceptarlo. Dicho de forma sencilla que hay que ser honrados con los demás y con nosotros mismos. Cuántas veces habremos oído decir a los parapsicólogos “que no han podido probar algún fenómeno porque éste es huidizo” o “que alguien no ha podido demostrar sus poderes telepáticos porque alguien le esta anulando o influyendo”. Es decir que si el experimento apoya sus tesis, entonces están en lo cierto, pero si el resultado prueba lo contrario no aceptan que estén equivocados. Resumiendo, esto es como decir “cara: gano yo; cruz: pierde usted”.

-Los que deben probar y demostrar son los que afirman, no los que niegan, por la sencilla razón de que no es lo mismo la ausencia de pruebas en contra, que la existencia de pruebas a favor.

-Un testimonio no es prueba suficiente. No olvidemos que los testimonios provienen de personas y por lo tanto son subjetivos. Un testimonio es valido para hechos cotidianos pero no para afirmaciones extraordinarias del tipo “puedo leer la mente” o “puedo adivinar el futuro”. Como muy bien dijo el filosofo David Hume “Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias”.

-Las opiniones de las autoridades no tienen ningún valor añadido es decir no hay que creerse algo sólo porque lo diga alguien que sea un experto en la materia. En el libro “El fraude de la sábana Santa y las reliquias de Cristo” Juan Eslava Galán lo expresa así: ”¿no seria preferible que las ideas se defendieran por si mismas y no por las firmas que las suscriben?”

El que apliquemos estas ideas no debe llevarnos a pensar que no nos podemos equivocar. No olvidemos que ante todo somos personas y por lo tanto falibles y susceptibles de que nos engañen o de engañarnos a nosotros mismos.
Hoy en día, hay una idea ampliamente extendida, la idea en cuestión es esta “todas las opiniones son respetables”. ¿Qué quiere decir con respetables? ¿quiere decir que no podemos hacer critica? Si esto es así, si no podemos criticar ni debatir las opiniones ¿cómo vamos a avanzar en nuestro conocimiento? Y lo que es más importante ¿cómo vamos a averiguar si estamos equivocados? Se suele decir que esto es democrático. Pero lo que caracteriza a la democracia es el debate abierto y la critica entre los que sustentan distintas opiniones. Hay que respetar a todas las personas, no a todas las opiniones. Si alguien dice que la Tierra es plana, podemos argumentar en contra de su opinión, podemos darle pruebas de que está equivocado. Lo que no podemos hacer es insultarle. Una cosa es criticar una opinión y otra muy distinta faltar al respeto a nuestro interlocutor. Si queremos ser personas responsables una de las cosas que debemos aceptar es que todo conocimiento es provisional, que podemos estar equivocados, y que las ideas y opiniones están para ser debatidas y criticadas. No para encerrarnos en ellas y creernos en posesión de la verdad sagrada. Debemos buscar y aceptar la verdad donde quiera que ésta nos conduzca.

Ismael Pérez Fernández.

Lunes, 14 de Diciembre de 2009

¿Por qué es importante la ciencia?

Phil Plait, es astrónomo, en el pasado trabajó en el departamento de física y astronomía de la universidad estatal de Sonoma, actualmente lleva el blog Bad Astronomy, es director de la James Randi Educational Fundation, y es un habitual colaborador de la NASA. Phil nos explica en menos de cinco minutos ¿por qué es importante la ciencia?

Ismael Pérez Fernández.

Jueves, 10 de Diciembre de 2009

Los móviles y el cáncer

La creencia de que los teléfonos móviles, en concreto que las ondas electromagnéticas usadas por los servicios de telefonía móvil causan cáncer, está ampliamente extendida, pero la cuestión no es lo que creemos o dejamos de creer, la cuestión es ¿realmente la telefonía móvil genera cáncer? Desde un punto de vista físico no parece posible, por no decir imposible. Me explico, las ondas utilizadas en telefonía móvil son microondas, es decir, ondas electromagnéticas cuya frecuencia se encuentra entre 1 GHz y 300 GHz, pues bien, estas frecuencias están muy por debajo de las frecuencias que pueden ionizar moléculas, es decir, arrancarles electrones a las mismas y por lo tanto modificar así la forma de la molécula o los enlaces que ésta esté formando. Las frecuencias que pueden ionizar moléculas están por encima del ultravioleta, es decir, unos 750 Tera Hertzios (THz).
Probablemente la creencia se sustente en un miedo irracional a lo que no se entiende, además de una nula compresión de la física y por supuesto la experiencia cotidiana de conocer alguien que usa el teléfono móvil y ha desarrollado un cáncer, aunque hoy en día, lo realmente extraño es encontrar a alguien que no use el móvil.
Planteémonos la siguiente cuestión ¿por qué nadie afirma que la luz visible crea cáncer? Los fotones de la luz visible son mucho más energéticos que los fotones de microondas, si creemos que los fotones de microondas crean cáncer, ¿por qué no creemos que también crean cáncer los fotones de la luz visible, máxime, cuando estos son mucho más energéticos? La energía de un fotón viene dada por la siguiente expresión:

E=hf

Donde h es la constante de Planck y f la frecuencia asociada al fotón, recordemos que toda onda es una partícula y toda partícula es una onda, sí, la mecánica cuántica es así de rara. Llamemos Ev, fv a la energía y frecuencia de un fotón de luz visible y Em, fm a la energía y frecuencia de un fotón de microondas, es fácil calcular la relación entre ambas energías:


La frecuencia más alta de las microondas usadas para comunicaciones de telefonía móvil es de 3 GHz y la más baja de la luz visible es de unos 620 THz, por lo tanto, ¡los fotones de la luz visible son más de 206000 (206666 si no me fallan los cálculos) veces más energéticos que los de microondas! Si no creemos que estos fotones creen cáncer, ¿por qué creemos que si lo hacen los de microondas?

Llegados a este punto, espero que al menos se haya despertado el escepticismo del lector hacia esta creencia del cáncer y los teléfonos móviles. Pero, ¿qué dicen los estudios científicos realizados al efecto? Pues parecen apuntar que la creencia es totalmente infundada. El último de esos estudios es el aparecido recientemente en Journal of the National Cancer Institute, el cual está realizado por Isabelle Deltour, Christoffer Johansen, Anssi Auvinen, Maria Feychting, Lars Klaeboe, Joachim Schüz y lleva por título “Time Trends in Brain Tumor Incidence Rates in Denmark, Finland, Norway, and Sweden, 1974–2003”, en el mismo se ha estudiado la incidencia de dos tipos de tumores cerebrales, los gliomas y los meningiomas. El estudio concluye que no se ha hallado ningún aumento en la incidencia de estos tumores en el período que va desde 1998 a 2003, periodo durante el cual se debería haber encontrado alguna influencia del uso de teléfonos móviles en el caso de haber existido.

Ismael Pérez Fernández.

Miercoles, 2 de Diciembre de 2009

¿Nos engaña el cerebro?

Vamos a realizar un breve y pequeño experimento, para ver si es cierto eso de que el cerebro nos engaña. Para ello es importante que sigáis las instrucciones al pie de la letra. A continuación tenéis un vídeo en el que se ven dos grupos de jóvenes pasándose un balón de baloncesto, pues bien, tenéis que contar cuantas veces se pasan el balón los que visten de blanco, única y exclusivamente los de blanco.

Si has llegado aquí espero que sea porque has contado las veces que se han pasado el balón el equipo de blanco, supongo que también tienes algo de curiosidad por saber si lo has contado bien, pero lo cierto es que el número de pases es completamente irrelevante, la pregunta del millón es ¿recuerdas al “gorila” que se pasea y hace monadas mientras los demás se pasan el balón? ¿No? Bueno, vuelve a ver el vídeo, esta vez sin contar los pases de balón de nadie y veras al “gorila”.

Supongo que ya has vuelto a ver el vídeo, la inmensa mayoría de la gente no somos conscientes ni recordamos haber visto al gorila. Increíble ¿verdad? si nos concentramos en algo del resto de información no somos conscientes, es más, esa información ni siquiera nos llega a nuestra memoria ¿nos engaña el cerebro? Pues parece ser que sí.

Ismael Pérez Fernández.

Jueves, 19 de noviembre de 2009

Y dale con la Luna lunera

Hace un par de días publiqué un post, en el cual mostraba que las creencias de la influencia de la Luna llena sobre el comportamiento humano, son completamente infundadas, a la luz de las investigaciones científicas realizadas a tal efecto.

Luego se produjeron unos cuantos comentarios y para contestar a uno de ellos, me explaye demasiado, así que lo he rescatado para ponerlo aquí como post. El comentario al que contesto es el de Meg, que aquí reproduzco:

Yo soy de los que creen que la luna influye de forma material sobre el individuo y su organismo.

No hace mucho publiqué en mi blog elfogondemeg.blogspot.com las influencias de las distintas fases de la Luna en la alimentación y reacciones del organismo.Y son así, créeme.

Y lo de que en Nueva York se refuerzas las comisarías y hospitales en noches de lLna llena, créetelo: los corresponsales de prensa con los que he tratado me lo han confirmado seriamente. NO es una leyenda urbana. Pregunta aquí, en España, en cualquier comisaría.

O sea, que los efectos de la Luna son reales, en mi opinión. Pero nunca lo había visto puesto en fórmula matemática.

Pues no, no te creo. Es decir, no creo que la Luna influya en el organismo de ninguna manera. Si la Luna influye o no es una cuestión completamente empírica y por lo tanto, es la ciencia la que debe darnos la respuesta, y todos los estudios realizados muestran exactamente lo mismo, la influencia de la Luna(en los términos que aquí estamos hablando) sobre el comportamiento humano simple y llanamente no existe.

A los estudios ya citados, podemos añadir el de Campbell, D. y Beets, J. los cuales en 1978 publicaron en Psychological Bulletin el artículo “Lunacy and the moon”, ¿los resultados? Otra vez lo mismo, no se encontró ninguna influencia de la Luna. Otro más, Sanduleak publicó el estudio “The Moon Is Acquitted of Muerder” en la revista Skeptical Inquirer del CSI, antiguamente conocido como CSICOP(Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal), investigó los homicidios ocurridos desde 1971 hasta 1987, en Cuyahoga County, se produjeron un total de 3370 homicidios, y no se encontró ninguna relación con la fase de la Luna.
Así que el asunto está bastante claro, lo de la influencia de la Luna , no es más que una creencia infundada. Hablas de testimonios, pero un testimonio no es una prueba. Lo primero, ¿cómo han comprobado el aumento de policías en las comisarías? ¿Han hecho un estudio estadístico? ¿Han tenido en cuenta en que comisarías se cree en la influjo lunar y en cuales no? ¿han tenido en cuanta otras variables, como por ejemplo, el día de la semana en el que se produce la Luna llena? No obstante, supongamos que se ha hecho y que en efecto se produce ese refuerzo que comentas, ¿demuestra esto que existe el influjo de la Luna llena? Claramente no, otra posible explicación es el sesgo que puede introducir la creencia en dicho fenómeno (el estudio de Angus, que mencione en el anterior post), es decir, en las comisarías en las que se tiene esa creencia se produciría el refuerzo, no porque exista dicho influjo sino porque ellos así lo creen y actúan en consecuencia. Incluso podemos ir más allá, imaginemos que realmente se produce el aumento de la actividad criminal con la Luna llena (lo cual es falso como lo muestran los estudios citados) ¿demuestra esto que existe el influjo lunar? No necesariamente, lo único que tendríamos es una correlación, pero habría que demostrar que existe una relación de causación. Por ejemplo, las noches de Luna llena hay más luz, la cual facilita la labor de los delincuentes pero al mismo tiempo no hay suficiente luz como para que se les reconozca con facilidad, lo cual hace que las condiciones les sean propicias. Otra posible causa ¿qué días fueron Luna llena? Si coincidieron con fin de semana y fiestas, la gente sale más de casa, bebe más y por lo tanto se producen más incidentes, etc.
La existencia o no, de un fenómeno, es algo que se determina empíricamente, no es cuestión de nuestras opiniones.
Ismael Pérez Fernández.
Miercoles, 18 de noviembre de 2009

Creencias lunáticas. ¿Influye la Luna en la conducta humana?

Todos hemos oído en alguna ocasión que la Luna, en concreto la fase de Luna llena, influye en el comportamiento humano, por ejemplo, se cree que se producen más partos los días de Luna llena, también se cree que los días de Luna llena hay más suicidios y homicidios, pero ¿son ciertas estas creencias? Averiguar si estas creencias son ciertas o no, es realmente sencillo, basta con contar el número de partos durante los días en los que hay Luna llena y compararlos con el número de partos que hay los días en los que la Luna no se encuentra en esa fase.
Carlos Xabier, miembro de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, recopilo las fechas de nacimiento de los alumnos en el colegio en el que trabaja y luego los distribuyo según la fase en la que se encontraba la Luna durante dichos nacimientos, el resultado es bastante esclarecedor:
Como se puede observar, los datos hablan por sí solos, no parece que la Luna llena influya en el número de nacimientos. También desde la Sociedad para el Avance  del Pensamiento Crítico recapitulamos el número de nacimientos por día en Aragón durante los años 1991, 1992 y 1993. De todos estos años he escogido tres meses cualesquiera, en concreto Enero de 1991, Mayo de 1992 y Noviembre de 1993, todos los datos están disponibles aquí, por lo que pueden descargarlos y verlos por ustedes mismos.  He representado   gráficamente el número de partos por día de los tres meses seleccionados, y  haciendo uso de la herramienta MoonTool he averiguado cuando fue Luna llena en esos meses, los resultados son bien claros:
Como se puede observar los días en los que se produjeron mayor número de partos son el 7 y el 26 de dicho mes, pero la Luna llena se produjo los días 1 y 30, en dichos días el número de partos fue manifiestamente menor.
En este caso, los días con mayor número de partos fuero el 2 el 5 y el 8, y la Luna llena se produjo el día  17, una vez más la influencia de la Luna llena en el número de partos parece inexistente.
Y para el último mes seleccionado, volvemos a encontrar idénticos resultados, mientras el día de mayor número de partos fue el día 4, la Luna llena se produjo el día 29. Todo parece indicar que la creencia de que en los días de Luna llena es cuando se producen más partos  es completamente falsa.
Los mismo resultados se han obtenido en otras investigaciones, por ejemplo, Abell y Greenspan, en 1979 publicaron el artículo “Human births and the Phase of the of Moon” en New England Journal of Medicine, donde mostraban los resultados del estudio que hicieron de los nacimientos que se produjeron en el Hospital Universitario de California, los Angeles, desde el 17 de Marzo de 1974 al 30 de Abril de 1978. Con un total de 11691 nacimientos en ese periodo de tiempo, el análisis no  encontró ningún tipo de relación entre el número de nacimientos y la Luna llena.
¿Y que decir del resto de creencias sobre la influencia de la Luna? Los estudios que se han hecho arrojan idénticos resultados que los anteriores. En 1985 Rotton y Kelly’s publicaron “Much Ado about the Full Moon: A Meta-analysis of Lunar-Lunacy Research” en Psychological Bulletin. En dicho artículo se mostraba que la Luna llena no ejercía ninguna influencia sobre el comportamiento humano, en concreto se mostró que la Luna llena no tiene ninguna influencia en el número de homicidios, otros actos criminales, en el número de suicidios, etc.
Así pues, a la luz de los datos y las investigaciones realizadas sobre el fenómeno, las creencias sobre el efecto de la Luna llena sobre el comportamiento humano son completamente falsas. Cabría preguntarse ¿por qué persisten esas creencias en la sociedad? No creo que la respuesta se deba a un único factor, por un lado se podría apuntar que los resultados de las investigaciones sobre dicho fenómeno no se han divulgado, por lo que el conjunto de la sociedad no los conoce. Por otro lado, Angus en su estudio de 1973, titulado: “The rejection of Two Explanations of belief in a Lunar Influence on Behavoir” señalaba que hay que tener en cuenta el sesgo que introducen las personas que tienen esa creencia, por ejemplo, si una enfermera de un hospital creen en la influencia de la Luna llena buscarán mayor anomalías en el comportamiento humano durante los días en los que la Luna presenta dicha fase, en cambio no observaran con la misma meticulosidad durante el resto de los días. Por último, añadiría una mala compresión de la física. Casi siempre que alguien cree en la influencia de la Luna llena, suele argumentar que la Luna influye en las mareas y sí influye en las mares ¿por que no va influir sobre nosotros? Cierto es que la Luna genera las mareas pero esto es debido a la interacción gravitatoria de la Luna con los océanos de la Tierra. Y la interacción gravitatoria depende de la masa de los cuerpos que en ella intervienen, no de lo iluminados que estén.
Este argumento pone de  relieve la falta de conocimiento sobra la descripción del mecanismo de la gravedad que desarrollo Sir Isaac Newton,  conocida como la ley de la gravitación Universal. La influencia gravitatoria de la Luna sobre cualquiera de nosotros es despreciable frente a la influencia gravitatoria  que ejerce cualquier objeto o persona próxima a nosotros.
Aplicando la ley de la gravitación Universal la fuerza de la gravedad que ejerce la Luna sobre un ser humano será:
Donde ML es la masa de la Luna, mper es la masa de la persona, dLper es la distancia que separa la Luna de la persona y G es la conocida constante de la gravitación Universal. Ahora imaginemos que al lado de esa persona esta su pareja, en plan cariñoso la fuerza gravitatoria que ejercerá la pareja sobre la persona será:
Donde mpar es la masa de la pareja, mper sigue siendo la masa de la persona, G es otra vez la constante y dperpar es la distancia que separa la persona de su pareja.
Bien, si dividimos la fuerza gravitatoria de la pareja sobre la persona entre la fuerza gravitatoria que ejerce la Luna sobre dicha persona, y operamos un poco obtenemos:
(En la última expresión, hay una errata, ambas distancias deben estar elevadas al cuadrado)

La masa de la Luna es 7,349 1022 kilogramos, la masa de la pareja es de 80 kilogramos gramos como dijimos antes, la distancia entre ambas personas es de un centímetro,(recordemos que están en plan cariñosos) y por último la distancia entre la Luna y la persona es aproximadamente de unos 378029 km (la he obtenido restando al radio orbital medio de la Luna el radio terrestre que ronda los 6371km). Introduciendo estos datos obtenemos que la fuerza que ejerce la pareja sobre la persona ¡es más de 1,5 veces mayor que la que ejerce la Luna!
¿Por qué nadie cree que la influencia gravitatoria de las personas y objetos cercanos influye en el número de homicidios, suicidios, número de nacimientos etc.? ¿Por qué es ridículo? Cierto, tan ridículo como la influencia de la Luna llena.
Abandonen las creencias y supersticiones sobre la Luna, salgan a la calle con unos prismáticos o un pequeño telescopio y observen a nuestro satélite, descubrirán un mundo con cráteres, valles y montañas, estarán viendo el único mundo además de la Tierra en por el cual se han paseado seres humanos.
Ismael Pérez Fernández.

Bibliografía:
-Hines, Terence. Pseudoscience And The Paranormal.New York:Prometheus Books. 2003
-Los detalles del trabajo de Carlos Xabier, están disponibles aquí.

Jueves, 12 de noviembre de 2009

Nature nos canta las cuarenta

Bueno, para ser exacto le canta las cuarenta a la política científica de este país. Supongo que recuerdan que desde Homínidos apoyamos la campaña “La ciencia española no necesita tijeras”, una campaña lanzada desde La Aldea Irreductible y que consiguió que cerca de más de 1000 blogs la apoyarán. La finalidad no era otra que protestar por el recorte presupuestario al que se sometía la investigación y la ciencia.

Pues bien, descubro vía Apuntes científicos desde el MIT, que la revista Nature ha realizado una dura crítica a la política científica de España, denunciando precisamente dicho recorte:

Sin vuelta atrás

España no debería utilizar la recesión como excusa para paralizar los planes de impulsar su actividad científica.

En las últimas dos décadas España ha pasado de ser científicamente mediocre a convertirse en un jugador respetado internacionalmente en el mundo de la investigación. Gran parte de ese progreso se ha producido desde que el Partido Socialista llegó al poder en 2004, comprometiéndose a convertir a España en una economía basada en la innovación (véase Nature 451, 1029, 2008).

Durante el primer mandato socialista, por ejemplo, se duplicó el presupuesto para la ciencia hasta superar los 8 mil millones de euros, situándolo por encima del 1,1% del producto interior bruto del país (PIB) y mucho más cerca de la media de la Unión Europea (1,8% del PIB). El partido socialista fue reelegido en 2008, habiéndose comprometido a reducir la burocracia e impulsar la financiación de la investigación hasta alcanzar el 2% del PIB. Casi de inmediato se constituyó el Ministerio de Ciencia e Innovación, extrayendo finalmente la ciencia de las competencias del Ministerio de Educación. Cristina Garmendia, una bióloga molecular que ha fundado varias empresas biotecnológicas de éxito, fue nombrada responsable del nuevo ministerio.

Desde entonces, sin embargo, se ha perdido impulso. La inexperiencia política de Garmendia ha quedado demostrada. Fue lenta en poner el ministerio en funcionamiento, y no ha desarrollado la influencia política necesaria para convencer al gobierno, ahora lidiando con la recesión global, en mantener su visión para la ciencia.

El gobierno ha reforzado el apoyo financiero para las industrias de alta tecnología y biotecnológicas. Pero su propuesta de presupuesto para 2010, que dio a conocer en septiembre, significa un recorte del 45% para la financiación directa de la investigación básica. La protesta de la comunidad científica logró reducir el recorte al 15%, y durante los debates parlamentarios es probable que se añada un extra del 2,8% para el ministerio de ciencia. Pero esto todavía sería un duro golpe a la investigación del país.

Mientras tanto, el gobierno todavía debe preparar su tan anunciada ley de la ciencia. Se suponía que iba a crear una agencia de financiación independiente y reformar el sistema tan inflexible de reclutamiento académico del país, bajo el cual los profesores universitarios y científicos del gobierno son funcionarios públicos con derecho automático a un empleo hasta la jubilación. Se han establecido fechas de presentación de la ley en el Parlamento y después han sido retiradas, al parecer porque algunos sectores del gobierno no quiere excluir a los científicos de las normas que se aplican a otros empleados gubernamentales. La contratación de nuevos investigadores continúa siendo un proceso difícil y lento, y es casi imposible ofrecer un paquete de salarios y dinero para investigación competitivos. El ministerio de ciencia ahora dice que la reforma de la ley será presentada al Parlamento antes de finalizar el año, pero la comunidad científica está perdiendo la fe en que esto suceda.

En el largo plazo, la industria estará pobremente apoyada debido a la falta de una investigación básica fuerte. España se equivoca al seguir la noción simplista y obsoleta de que un país puede vivir de transferir conocimiento, si al mismo tiempo se detiene la generación de conocimiento. Esta no es una forma inteligente de responder a la crisis financiera.

España haría mucho mejor si emulara los compromisos asumidos el mes pasado por otras dos naciones europeas, que también están batallando contra la recesión económica. En Alemania, un país rico con una economía casi estancada, el gobierno de centro-derecha está recortando el gasto público para 2010 en todas partes excepto en investigación y educación, a las que está dando aumentos enormes (véase Nature 462, 24, 2009). En Grecia, un país pobre con una economía en recesión, el gobierno de centro-izquierda dice que también reducirá el gasto público para 2010 en todas partes excepto en investigación y la educación, a las que está otorgando incrementos modestos. Los gobiernos de ambos países también planean eliminar algunos de los trámites burocráticos que limitan la investigación.

España disfrutó de un gran período de esplendor intelectual a comienzos del siglo XIX, conocido como su Edad de Plata. Hasta hace poco, los científicos españoles se mostraban optimistas pensando que avanzaban hacia una segunda Edad de Plata. Ahora bromean diciendo que España se dirige hacia una Edad de Bronce. Pero no se ríen.

Evidentemente la crítica de Nature no cambiará nada, pero no está de más saber que una de las revistas científicas más prestigiosas, nos da la razón. Parece ser que la protesta de los blogeros no era cuestión de unos frikis de la ciencia, lo mismo hasta teníamos razón.

Ismael Pérez Fernández.

A vueltas con la crucecita

A estas alturas ya todos hemos oído hablar de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, en la que se dice:
la exposición obligatoria de un símbolo de una confesión concreta en el ejercicio de la función pública, en particular, en las salas de clase, restringe el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, así como el derecho de los niños a creer o no creer
Como era de esperar, a más de uno no le ha gustado la sentencia. En el diario Público se recogen las declaraciones del arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, el cual ha afirmado:
“por defender los derechos de unos pocos se niega el derecho de los padres que desean que permanezcan los crucifijos en las escuelas”
El señor arzobispo se equivoca, no es por defender el derecho de unos pocos sino los derechos de todos. Pongámoslo de otra manera, y si en lugar de la cruz, se estuviera hablando del pentáculo, o se estuviera hablando de poner encima de la pizarra una frase como ésta: “Dios no existe”, imagino que el señor arzobispo estaría entonces a favor de la sentencia de Estrasburgo. Si leemos la sentencia se habla de símbolo en general, no de uno en particular.
Comparto el punto de vista de Richard Dawkins, no existen niños católicos, o musulmanes, o judíos, o ateos. Existen niños de padres católicos, o judíos, o ateos, etc. Un niño no tiene el conocimiento necesario ni la capacidad de realizar una reflexión crítica sobre el asunto, por lo tanto el forzarle a adoptar una postura es un abuso psicológico que se realiza sobre él.
Supongo que todos coincidimos en que ciertamente un niño no tiene la capacidad de analizar críticamente lo que se le dice, si hubiera alguien que no está de acuerdo, me permito recordarle que, por ejemplo, los niños son capaces de creerse que un abuelete más bien gordito, y vestido con traje que hace publicidad de cocacola, es capaz de volar en un trineo tirado por renos, meterse por las chimeneas de las casas para dejar regalos a los que allí viven, y para rizar el rizo lo hace en todas las casas del mundo y en una sola noche. Aprovecharse de esta credulidad para implantar en el niño una ideología es realmente vergonzoso.
El aula es de todos y la mejor forma de no discriminar a nadie es no poniendo ningún símbolo religioso. Además, a nadie se le ha prohibido que lleve una cruz colgada al cuello.
Ismael Pérez Fernández.

A vueltas con la crucecita

A estas alturas ya todos hemos oído hablar de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, en la que se dice:
la exposición obligatoria de un símbolo de una confesión concreta en el ejercicio de la función pública, en particular, en las salas de clase, restringe el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, así como el derecho de los niños a creer o no creer
Como era de esperar, a más de uno no le ha gustado la sentencia. En el diario Público se recogen las declaraciones del arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, el cual ha afirmado:
“por defender los derechos de unos pocos se niega el derecho de los padres que desean que permanezcan los crucifijos en las escuelas”
El señor arzobispo se equivoca, no es por defender el derecho de unos pocos sino los derechos de todos. Pongámoslo de otra manera, y si en lugar de la cruz, se estuviera hablando del pentáculo, o se estuviera hablando de poner encima de la pizarra una frase como ésta: “Dios no existe”, imagino que el señor arzobispo estaría entonces a favor de la sentencia de Estrasburgo. Si leemos la sentencia se habla de símbolo en general, no de uno en particular.
Comparto el punto de vista de Richard Dawkins, no existen niños católicos, o musulmanes, o judíos, o ateos. Existen niños de padres católicos, o judíos, o ateos, etc. Un niño no tiene el conocimiento necesario ni la capacidad de realizar una reflexión crítica sobre el asunto, por lo tanto el forzarle a adoptar una postura es un abuso psicológico que se realiza sobre él.
Supongo que todos coincidimos en que ciertamente un niño no tiene la capacidad de analizar críticamente lo que se le dice, si hubiera alguien que no está de acuerdo, me permito recordarle que, por ejemplo, los niños son capaces de creerse que un abuelete más bien gordito, y vestido con traje que hace publicidad de cocacola, es capaz de volar en un trineo tirado por renos, meterse por las chimeneas de las casas para dejar regalos a los que allí viven, y para rizar el rizo lo hace en todas las casas del mundo y en una sola noche. Aprovecharse de esta credulidad para implantar en el niño una ideología es realmente vergonzoso.
El aula es de todos y la mejor forma de no discriminar a nadie es no poniendo ningún símbolo religioso. Además, a nadie se le ha prohibido que lleve una cruz colgada al cuello.
Ismael Pérez Fernández.
Viernes, 30 de Octubre de 2009

Halloween, ¿anticristiano?

Supongo que ya habrán oído o leído en alguna parte, que la conferencia episcopal advierte que la fiesta de Halloween es anticristiana, y digo yo, no será por lo de disfrazarse ¿no?

Ismael Pérez Fernández.

Jueves, 29 de Octubre de 2009

Los islamistas contra Beyoncé

Leo en El País que la cantante Beyoncé tiene problemas para realizar sus conciertos en Egipto. Los radicales islamistas no quieren que se celebre dicho concierto porque va contra la sharía.

A la luz de noticias como ésta queda de manifiesto que en el mundo musulmán, necesitan y con urgencia su propia ilustración, como ya la tuvimos nosotros en Europa. Aunque hay que reconocer que no es algo fácil, por ejemplo, incluso en países laicos como Turquía se ha censurado la web del científico Richard Dawkins, no por científico, sino por ateo. Si se cierran a la influencia del exterior la única opción es un movimiento ilustrado desde el interior, pero el problema no es ya que la crítica al Islam esté mal vista en los países musulmanes, es que en más de uno de ellos el autor de la crítica puede verse en serios aprietos, como tristemente nos recuerda el caso de Salman Rushdie. Pensadores como Ibn Warraq y Ayaan Hirsi Ali se han visto obligados a abandonar sus países, han escrito libros criticando el Islam pero dudo que dichos textos lleguen a donde tienen que llegar.

Los críticos al Islam tampoco es algo original de nuestros días, no es por tanto un ataque de occidente (signifique esto lo que signifique), por ejemplo, Al-Ma’arri fue un filosofo y poeta que vivió a medio camino de los siglos X y XI. Al-Ma’arri fue muy crítico con la religión y en particular con el Islam, llegando a decir que la religión es una fábula inventada.

Cuando sólo se enseña a creer ciegamente en algo, cuando no sé permite ningún tipo de reflexión crítica, lo que estamos haciendo es cultivar fanáticos y esto es aplicable a cualquier ideología y religión. Si queremos hacer del mundo un sitio mejor, lo que necesitamos son ciudadanos críticos no fanáticos enfervorecidos.

Ismael Pérez Fernández.

¿Dónde están las pruebas de la evolución? Más cerca de lo que imaginas

En esta TEDtalk, Nina Jablonski nos muestra como la pigmentación de la piel es producto de la evolución por selección natural de nuestra especie. Encontrar pruebas de la evolución es tan sencillo como mirarnos nuestra propia piel. Lo cual nos lleva a los creacionistas ¿cómo explican estos las distintas pigmentaciones que tenemos los humanos? ¿Dios los creo a todos así desde el principio? ¿Pero si nos creo a su imagen y semejanza cómo es posible que seamos distintos? La próxima vez que se crucen con un creacionista y les pida pruebas recuerden que tiene una al alcance de la mano.

La conferencia está en ingles pero tiene subtítulos en varios idiomas, pinchen en View Subtitles, y aparece un desplegable con varios idiomas, seleccionen spanish y listo, ya pueden disfrutar de la conferencia:

Ismael Pérez Fernández.

¿Dónde están las pruebas de la evolución? Más cerca de lo que imaginas

En esta TEDtalk, Nina Jablonski nos muestra como la pigmentación de la piel es producto de la evolución por selección natural de nuestra especie. Encontrar pruebas de la evolución es tan sencillo como mirarnos nuestra propia piel. Lo cual nos lleva a los creacionistas ¿cómo explican estos las distintas pigmentaciones que tenemos los humanos? ¿Dios los creo a todos así desde el principio? ¿Pero si nos creo a su imagen y semejanza cómo es posible que seamos distintos? La próxima vez que se crucen con un creacionista y les pida pruebas recuerden que tiene una al alcance de la mano.

La conferencia está en ingles pero tiene subtítulos en varios idiomas, pinchen en View Subtitles, y aparece un desplegable con varios idiomas, seleccionen spanish y listo, ya pueden disfrutar de la conferencia:

Ismael Pérez Fernández.