La reflexión del domingo


Irnos a vivir aislados o en pequeñas comunidades puede encerrar mayores peligros de los que evoca las imágenes románticas que nos vienen a la cabeza, cuando pensamos sobre ese estilo de vida. Un estudio pone de manifiesto que el vivir en pequeñas comunidades aisladas puede aumentar las muertes ante una pandemia, en comparación con comunidades más grandes y no aisladas.
El estudio, Geography May Explain Adult Mortality from the 1918-20 Influenza Pandemic, ha aparecido en la revista Epidemics y ha sido realizado por Mamelund, Svenn-Erik de la Universidad de Oslo.
La pandemia de los años 1918-20 fue la pandemia de la gripe española, la cual fue realmente virulenta, de hecho se la considera una de las peores pandemias que ha sufrido la humanidad. El número de muertes se cuenta por decenas de millones, incluso algunas estimaciones alcanzan la centena de millones.
Lo que Mamelund ha encontrado es que el número de muertes durante eta pandemia no se reparte de forma uniforme sino que el mayor número de muertes se dieron en comunidades pequeñas y geográficamente aisladas. Las personas mayores que vivÃan en ciudades tuvieron una tasa de mortalidad inferiores a las esperadas, en cambio, para el mismo rango de edad en las comunidades aisladas la tasa de mortalidad se disparó sobremanera, uno de los casos más extremos es el de los Inuit’s de Alaska y Labrador, donde se alcanzaron valores de 80-90%.
¿A qué se debe esta alta mortalidad en las comunidades pequeñas y geográficamente aisladas? El propio Mamelund responde a esa pregunta en el Norwegian Institute of Public Health. Según parece la teorÃa más en boga es que las grandes comunidades tendrÃan cierto grado de inmunidad frente al virus de la gripe. Grandes grupos humanos sin un aislamiento geográfico estarán sometidos a mayores flujos migratorios ya sean de animales o personas. Asà pues, si antes de 1918 algún virus relacionado con el de la gripe española(pero menos virulento) andaba en circulación, pudo ser el causante de que personas de esas comunidades adquirieran cierto grado de inmunidad frente al virus de la gripe española que llegarÃa años más tarde, haciendo de este modo que la mortalidad durante la pandemia en esas comunidades fuera menor a la esperada.
Ismael Pérez Fernández.
Ismael Pérez Fernández.
Continúo con la lectura de la colección “Historia del Pensamiento†escrita por el filósofo Jesús MosterÃn. En esta ocasión, como podéis ver, el último libro que he leÃdo trata sobre la época romana.
MosterÃn nos ofrece unas pinceladas sobre la historia de la República Romana asà como del Imperio, también nos habla de la obra del historiador Polibio, el primero en escribir una historia universal. Una vez que estamos más o menos situados empezamos a ver las principales corrientes de pensamiento que circulaban por aquella época, pasamos por los epicúreos, por estoicos posteriores como por ejemplo Séneca o el emperador Marco Aurelio, también hubo sitio para los escépticos algunos de ellos muy conocidos y que seguro que os suenan, como Cicerón y Sexto EmpÃrico.
En cuanto a la ciencia, la verdad es que los romanos no aportaron mucho, aunque eso sÃ, cuidaron y dejaron fluir la ciencia griega, no obstante hay dos pensadores que es obligatorio mencionar, uno de ellos es Ptolomeo que sistematizó el sistema geocéntrico, el otro es el médico Galeno.
La obra se cierra hablando de Plotino, al cual MosterÃn califica como el último gran filosofo.
El libro sigue el estilo de sus antecesores, claro, conciso, de fácil lectura y ameno. Esta colección es una pequeña joya.
Ismael Pérez Fernández.
Ismael Pérez Fernández.
Ismael Pérez Fernández.
Pero la idea de la existencia de otros seres inteligentes en el Universo con los que podamos comunicarnos hunde sus raÃces mucho más allá de siglo XX. La primera persona en plantear de forma abierta la posibilidad de la existencia de otros seres inteligentes fue el filósofo y religioso Girodano Bruno, en su obra Del infinito: el universo y los mundos, defendÃa la infinitud del Universo, que las estrellas no eran otra cosa que soles tremendamente lejanos alrededor de los cuales habrÃa otros mundos y por lo tanto otras personas. Estas ideas junto con sus ideas sobre el heliocentrismo y el movimiento de los astros le iban acarrear no pocos problemas. La situación empezó a tornarse difÃcil para Giordano a partir de 1591 cuando el noble Giovani Mocenigo denuncia a Bruno a la Santa Inquisición, la cual ya en 1593 decreto el encierro del filósofo en prisión hasta que se celebrara el juicio. El bueno de Giordano pasarÃa ocho años entre rejas hasta que se le realizo el “juicio†y se le encontró culpable de herejÃa, blasfemia e inmoralidad. Sus obras serÃan quemadas. El 17 de febrero de 1600 Giordano serÃa ejecutado en la hoguera, siendo quemado en la plaza de Campo dei Fiori en Roma. Si tenéis la oportunidad de ir a Roma pasaros por dicha plaza, en ella podréis encontrar una estatua de Giordano que rige la plaza, un triste recordatorio de hasta donde puede llegar la intransigencia, la intolerancia, la ignorancia y el odio religioso.
Giordano no es el único que tuvo problemas con la Inquisición. Otro contemporáneo suyo y uno de los mayores teóricos que ha dado la humanidad también se vio envuelto en problemas con la Inquisición,hablamos ni más de menos que de Johannes Kepler. En esta ocasión serÃa debido a la obra de ficción que publicó. Dicha obra, Somnium, ha sido considerada como el primer libro de ciencia ficción de la historia. En Somnium, Kepler cuenta como el protagonista gracias a un conjuro de su madre consigue viajar a la Luna, en dicha novela se veÃan ciertos tintes autobiográficos, razón esta por la que fue usada como argumento principal en el juicio que se realizo a su madre acusada de brujerÃa. Kepler se encargo de su defensa pero no le resulto fácil conseguir la libertad de su madre, la cual fue evidentemente torturada para que confesara sus crÃmenes de bruja, pero Katharina que asà se llamaba la madre de Kepler, se mostró como una mujer fuerte y resistió las torturas de la Inquisición sin confesar nada, al final, Kepler consiguió la libertad de su madre, pero un año después, una debilitada Katharina no aguantarÃa más y morirÃa.
Es probable que el triste destino de Giordano y los problemas de la madre de Kepler debido a una obra de ficción de su hijo, disuadiera a muchos pensadores de publicar sus ideas sobre estos temas. El entorno no estaba como para andarse arriesgando en exceso con pensamientos atrevidos ya que te podÃa salir ciertamente caro.
HabrÃa que esperar hasta el siglo XIX para que se volviera a especular con estas ideas. Durante este siglo se empezó a jugar con la idea de que tanto la Luna como Marte podrÃan estar habitados, y si en ellos habÃa seres inteligentes ¿por qué no intentar comunicarse con ellos?
Distintos cientÃficos, algunos de ellos ciertamente conocidos, al menos hoy en dÃa, empezaron a proponer atrevidas ideas. Uno de los insignes cientÃficos que especuló con estos temas fue Carl Friedrich Gauss que propuso que en Siberia se dibujara un triangulo rectángulo gigante para que pudiera ser visto con telescopio desde la Luna o Marte. De esta manera, los selenitas o marcianos al ver el triangulo podrÃan inferir que en la Tierra habÃa alguien que al menos sabÃa trigonometrÃa. Otro del que se dice que jugo con estas ideas fue el astrónomo Joseph Johann Littrow, que llego a ser el director del observatorio de Viena. Según parece sugirió crear un circulo gigante en el Sahara y llenarlo con queroseno ardiendo, la intención era la misma, que dicha figura resultara visible desde otros planetas. No obstante, no estamos seguros de si la historia es cierta. Asà llegamos a la que puede ser la primera propuesta de usar ondas electromagnéticas para comunicarse con otra civilización, la idea está atribuida a Charles Cross. Cross propuso usar espejos para concentrar un haz de luz e intentar comunicarnos con los hipotéticos marcianos. Por último, cabe mencionar al tantas veces olvidado Nicolás Tesla, el cual durante un experimento que estaba realizando detecto unas interferencias que él atribuyo a señales radioeléctricas de una civilización extraterrestre. Obviamente luego se vio que este no era el caso, pero la idea de usar ondas electromagnéticas como posible medio de comunicación entre civilizaciones, estaba sobre la mesa.
Tuvimos que esperar hasta mediados del pasado siglo XX para que la idea de intentar detectar señales de radio de civilizaciones extraterrestres se planteara de una forma cientÃfica. En 1959 los cientÃficos Giuseppe Cocconi y Philip Morrison escribieron el artÃculo Searching for Interstellar Communications, donde establecÃan que la tecnologÃa de la que disponÃamos estaba lo suficientemente desarrollada como para intentar detectar señales de radio de otras civilizaciones. El artÃculo salÃa publicado ni más ni menos que en la prestigiosa Nature.
Casi veinte años después de la aparición del artÃculo de Cocconi y Morrison, en concreto en 1975, la humanidad envió su primer mensaje a las estrellas. La emisión se realizó desde el radio telescopio de Arecibo que es el más grande del que disponemos. El mensaje se envió a M13 que es un cúmulo globular que se encuentra situado a unos 26000 años luz en la dirección de la constelación de Hércules. De modo que si existe alguna civilización que pudiera captar el mensaje la respuesta nos podrÃa llegar como muy pronto en unos 52000 años. En el mensaje se envió diversa información codificada en binario. Por ejemplo el numero de nucleótidos del ADN, la estructura quÃmica de los componentes del ADN, los números del 1 al 10, el tamaño del ser humano asà como una representación del mismo, la población de la Tierra, incluso se envió el diámetro del radiotelescopio de Arecibo.
No obstante, los mayores esfuerzos se han dirigido a la escucha, es decir apuntar nuestros radiotelescopios al cielo y ver si captamos alguna señal de radio artificial de origen extraterrestre. A este respecto en 1977 se recibió una señal de origen desconocido y con una potencia más alta de lo normal. La señal se captó desde el radiotelescopio Big Ear, y se ha hecho famosa bajo el nombre de “La señal Wow!”, esto es debido a que el profesor Jerry R.Ehman de la Universidad de Ohio escribió literalmente “Wow!” en la hoja donde se encontraban registrados los datos de dicha señal. Desgraciadamente nunca hemos sabido que fue aquella señal Wow! Se ha vuelto a escánear en varias ocasiones la misma región del cielo, pero siempre con resultados negativos.
Los esfuerzos por buscar radio señales de otras civilizaciones se han ido incrementando con el paso del tiempo, creando mejores sistema de análisis de señales, recurriendo a la tecnologÃa más moderna, pero de momento no se ha detectado nada, de momento, seguimos a la escucha.
Ismael Pérez Fernández.
Para saber más:
– VÃZQUEZ ABELEDO, Manuel y MARTÃN GUERRERO DE ESCALANTE, Eduardo. La búsqueda de vida extraterrestre. Madrid: McGraw Hill, 2006.
– PÉREZ OCA, Miguel Ãngel. Giordano Bruno. El loco de las estrellas. Equipo Sirius.
– RUIZ DE GOPEGUI, Luis. Mensajeros Cósmicos. Ciencia y enigma de los extraterrestres. McGraw Hill.
– Y para más detalles de la vida de los personajes que aparecen podéis usar la wikipedia, que no es un mal punto de partida.
El FBI ha desclasificado una serie de documentos en los que, según afirman, queda probada la existencia de alienÃgenas con forma humanoide. Según los informes, los cuerpos de humanoides fueron recuperados de un ovni que se estrelló en EEUU. “Cada uno de los humanoides ocupaba uno de los platillos que se estrellaron”, cuentan los documentos.
Ante semejante bombazo informativo uno espera que se hayan cubierto las espaldas y por ejemplo, hayan leÃdo el documento desclasificado por el FBI, el cual se puede buscar desde el sistema que ha puesto el FBI a disposición de cualquiera que tenga una conexión a Internet, The Vault lo llaman. El documento conocido como Guy Hottel se puede descargar desde aquÃ. Y al leerlo es cuando empiezan las sorpresas. El documento simplemente recoge el testimonio de alguien, al parecer un investigador de las fuerzas aéreas, que afirma que tres platillos volantes con extraterrestres a bordo se estrelló en Nuevo Mexico y bla,bla,bla. ¿Dónde esta la prueba? En ningún sitio, el documento en si, es simplemente el testimonio de alguien que no aporta ninguna
prueba. Es decir, el FBI no afirma que existan los platillos volantes, el FBI no afirma que hay extraterrestres etc. Asà que la noticia de telecinco empieza a hacer aguas, no hay pruebas de nada, en tal caso sólo un testimonio.
Esto ya de por si harÃa que la metedura de pata fuera grave, pero es que esto no acaba aquÃ, todo esto del informe Guy Hottel lleva en circulación desde los años 60 y es un hoax, es decir, un timo, un bulo, un engaño, llámenlo como quieran. Un engaño que informativos telecinco se ha tragado enterito. Todo este asunto del hoax ya ha sido explicado por otros mejor de lo que yo puedo hacerlo, asà que mejor que les leáis a ellos, también podéis leer el análisis que hace el neurólogo Steven Novella, en su blog, en space.com también hablan de ello.
Ismael Pérez Fernández.
Pero esto no sólo nos pasa con lo cientÃfico, nos pasa con otras muchas etiquetas, asumimos como deben ser las cosas por como se nos presentan no en base al conocimiento que se tenga sobre las mismas. A este respecto viene a incidir el trabajo de Jenny Wan-chen Lee, Mitsuru Shimizu, y Brian Wansink, todos de la Universidad de Cornell y que fue presentado ayer como parte del programa cientÃfico en la reunión anual de la American Society for Nutrition. En el estudio investigaron si el mero echo de etiquetar alimentos con la palabra “ecológico” hace que la gente los juzgue con mejores ojos. Podéis descarga un resumen de la presentación aquÃ.
En el texto original, como se puede ver, la etiqueta a la que hacen referencia es “organic” pero lo que en ingles se conoce como “organic foods” para nosotros serÃa “alimentos ecológicos” y con la agricultura pasa exactamente lo mismo, lo que para nosotros es “cultivos ecológica” para ellos serÃa “organic farming”.
El estudio realizado con técnica de doble ciego, consistió en ofrecer un grupo de alimentos ecológicos, algunos de ellos etiquetados como ecológicos y otros como no ecológicos, y recoger el testimonio de los sujetos que probaron dichos alimentos, a los cuales se les preguntaba entre otras cosa por el sabor o el contenido energético del alimento. La hipótesis que manejaba el grupo de investigadores era que el mero echo de llevar una determinada etiqueta harÃa que el juicio de las personas se viera afectado a favor de los alimentos etiquetados como ecológicos. Y esto es precisamente lo que encontraron.
Mayoritariamente los sujetos catalogaron los alimentos con la etiqueta “ecológicos” como de mejor sabor, más bajos en calorÃas y con mayor contenido en fibra y menos grasas que los alimentos etiquetados como “no ecológicosâ€.
Como pone de relieve este pequeño estudio, nuestras expectativas de cómo deben ser las cosas nos pueden hacer emitir juicios falsos. Los sujetos del estudio afirmaban que los alimentos “ecológicos†sabÃan mejor que los otros, cuando la realidad es que todos los alimentos que se les ofrecieron eran ecológicos.
Resumiendo, un poco de escepticismo en la cesta de la compra no nos hará ningún mal.
Ismael Pérez Fernández.
Volviendo al tema que nos ocupa, en la última aportación a la discusión, Arriero realiza una crÃtica a los modelos climáticos y la imposibilidad de la ciencia para hacer predicciones sobre el clima, en concreto afirma:
Los fenómenos macro-climáticos son mayormente impredecibles por la ciencia. Me dirás que esto ha cambiado mucho en los últimos años, pero lo cierto es que sigue siendo asÃ. Casi siempre nos encontramos con explicaciones “ad hoc” de fenómenos pasados (algo asà como hacen los analistas de bolsa para explicar lo que ya ha ocurrido, pero que son incapaces de predecir lo que va a ocurrir), pero la eficacia de los modelos al predecir la evolución del clima, está por confirmarse (entre otras cosas porque no ha habido tiempo para ello).
Para ver ejemplos de lo que he afirmado podemos mirar el trabajo realizado por el grupo de cientÃficos dirigidos por James Hansen, el cual lidera el NASA Goddard Institute for Space Studies y forma parte del Goddard Space Flight Center, al mismo tiempo es también profesor adjunto del Department of Earth and Environmental Sciences de la Universidad de Columbia. Hansen realizó en 1988 unos modelos que predecÃan la tendencia de la temperatura a largo plazo, en la siguiente gráfica podemos compara los modelos y los datos medidos desde entonces:

Otro ejemplo lo podemos encontrar en las proyecciones realizadas en 2001 por el IPCC sobre la tendencia de la temperatura global en los siguientes años. Las proyecciones se han comparado con los datos obtenidos del NASA GISS y el HadCRUT, dicha comparación se muestra a continuación:
Que los modelos tienen incertidumbres y que no son prefectos es algo obvio, tan obvio como que se estudian las discrepancias que se encuentran entre ambos para mejorar los modelos y asà poder realizar nuevas predicciones más exactas que las anteriores. Pero como se muestra en estos trabajos los modelos climáticos sà que pueden predecir las tendencias a largo plazo de distintos parámetros climáticos.
Otra crÃtica realizada por Arriero es la siguiente:
Sà es un hecho que en la última década el calentamiento de la tierra ha sido prácticamente nulo. Y es un hecho que se produjo un claro incremente de temperaturas en la década de los 90’s, e igualmente que no hubo aumento en la de los 80’s. Y antes de eso hubo un enfriamiento. No me cuadra este azaroso comportamiento con el pasmosamente estable incremento del CO2 en la atmósfera (bueno, sà me cuadra por la propia naturaleza de la variabilidad climática, pero entonces, ¿a qué viene tanta seguridad en las predicciones dadas por los modelos artificiales, que siguen modelos lineales?).
Antes de nada revisemos que las afirmaciones aportadas sean ciertas. Para ello podemos dar un vistazo a esta gráfica del GISS:



La lÃnea roja es la tendencia de la temperatura, y lo que se observa es que a pesar de las fluctuaciones anuales de la temperatura, la tendencia de la temperatura ha sido, subir y subir y subir desde 1890.Resumiendo, que los modelos climáticos son fiables y la tendencia de la temperatura a largo plazo no baila breakdance.
Ismael Pérez Fernández.
Un DiscurShow es una charla de divulgación cientÃfica aderezada con pinceladas de teatro. Está pensado para ser representado en los amplios escenarios de los teatros pero, ¿y si tratamos de meterlo en un pub? ¡Vamos a intentarlo!Xurxo Mariño es profesor de la Universidade da Coruña, investigador en el campo de la neurofisiologÃa y comunicador cientÃfico. Vicente de Souza es actor profesional y director de escena.
Matarratas Darwin
Todos tenemos alguna idea sobre quién fue Darwin, algunos tienen nociones sobre sus trabajos y teorÃas –desarrolladas después de viajar por el mundo utilizando para las etapas más largas un barco llamado Beagle–, pero poca gente conoce los motivos reales de ese viaje, las anécdotas que surgieron y las aventuras y desventuras que vivió el joven Darwin entre 1831 y 1836.
En su génesis no era un viaje de investigación cientÃfica, sino que habÃa un motivo mucho más extraño. ¿Tuvo esto que ver con el suicidio de dos de los capitanes del Beagle?
La imagen idÃlica de un naturalista paseando por la selva y recogiendo plantas y mariposas tiene poco que ver con la realidad a la que se enfrentaba un cientÃfico inexperto en medio de la Pampa argentina o entre los habitantes indÃgenas de Tierra del Fuego. En sus largas rutas –casi siempre a caballo–, Charles Darwin recogió todo tipo de animales: armadillos, guanacos, cóndores, zorros, tortugas, ratas y ratones. Muchos de ellos también los comió.
Además, sufrió enfermedades, temporales, terremotos, escaló montañas y pasó frÃo, miedo y, también, momentos de felicidad extrema al contemplar el planeta Tierra con una mirada abierta, inteligente y llena de curiosidad.
El evento es completamente gratuito, pero si os tomáis unas cañas mejor, para que el dueño del local esté contento y siga dejando preparar eventos de este tipo. Si vais a asistir al Discurshow, rellena este formulario de Google Docs, que no os cuesta nada.
Ismael Pérez Fernández.

Ismael Pérez Fernández.
“Cartas a Eugenia†ha sido un regalo de la editorial Laetoli, y vaya regalo. El libro es del barón de Holbach, y es un canto a la razón y una crÃtica mordaz a la religión. Está escrito en forma de una colección de cartas dirigidas a una hipotética mujer acuciada por sus creencias religiosas.Holbach utiliza una técnica interesante a la hora de lanzar sus crÃticas contra la religión, a lo largo de casi todas las cartas sus crÃticas las hace desde una visión deÃsta. El deÃsmo consiste en creer que hay un Dios creador del Universo pero que después de la creación se retira y no presta más atención a lo que acontece en dicho Universo. El deÃsmo era apoyado por pensadores de la talla de Thomas Jefferson y Voltaire entre otros, pero no asà por Holbach que era ateo. Holbach recurre al deÃsmo para acercar al destinatario de las cartas a sus posturas, para luego en las últimas cartas dar el salto hacia el ateÃsmo, una estrategia cuando menos interesante.
Ya lo he dicho en alguna que otra ocasión, pero no hay grandes diferencias entre lo que se ha dado en llamar “nuevo ateÃsmo†(de autores como Dawkins, Harris, Dennett…) y el ateÃsmo de toda la vida, la lectura de estas cartas lo demuestra a la perfección. La suerte de los “nuevos ateos†es que tienen mucho más conocimiento cientÃfico disponible que pueden usar en sus crÃticas.
Resumiendo, el libro es ameno, interesante y se lee con una facilidad sorprendente. La editorial Laetoli está demostrando con cada nuevo libro que publica que la lectura no sólo está para entretenerse sino que también está para pensar, como bien demuestra la colección “Los Ilustradosâ€, colección donde se enmarca este libro. Esperamos que sigan saliendo nuevos tÃtulos de esta colección para tener algo con lo que alimentar la mente.
Ismael Pérez Fernández.
“Cartas a Eugenia†ha sido un regalo de la editorial Laetoli, y vaya regalo. El libro es del barón de Holbach, y es un canto a la razón y una crÃtica mordaz a la religión. Está escrito en forma de una colección de cartas dirigidas a una hipotética mujer acuciada por sus creencias religiosas.Holbach utiliza una técnica interesante a la hora de lanzar sus crÃticas contra la religión, a lo largo de casi todas las cartas sus crÃticas las hace desde una visión deÃsta. El deÃsmo consiste en creer que hay un Dios creador del Universo pero que después de la creación se retira y no presta más atención a lo que acontece en dicho Universo. El deÃsmo era apoyado por pensadores de la talla de Thomas Jefferson y Voltaire entre otros, pero no asà por Holbach que era ateo. Holbach recurre al deÃsmo para acercar al destinatario de las cartas a sus posturas, para luego en las últimas cartas dar el salto hacia el ateÃsmo, una estrategia cuando menos interesante.
Ya lo he dicho en alguna que otra ocasión, pero no hay grandes diferencias entre lo que se ha dado en llamar “nuevo ateÃsmo†(de autores como Dawkins, Harris, Dennett…) y el ateÃsmo de toda la vida, la lectura de estas cartas lo demuestra a la perfección. La suerte de los “nuevos ateos†es que tienen mucho más conocimiento cientÃfico disponible que pueden usar en sus crÃticas.
Resumiendo, el libro es ameno, interesante y se lee con una facilidad sorprendente. La editorial Laetoli está demostrando con cada nuevo libro que publica que la lectura no sólo está para entretenerse sino que también está para pensar, como bien demuestra la colección “Los Ilustradosâ€, colección donde se enmarca este libro. Esperamos que sigan saliendo nuevos tÃtulos de esta colección para tener algo con lo que alimentar la mente.
Ismael Pérez Fernández.
El negacionismo del cambio climático es una nueva pseudociencia que niega que el calentamiento global esté siendo producido por el hombre, o minimiza su importancia negándose a tomar medidas. Se trata de una pseudociencia porque no cumple con los requisitos básicos del método cientÃfico, ignorando el amplio consenso cientÃfico puesto de manifiesto por más de 2.000 expertos cientÃficos organizados por la ONU en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. A pesar de todos los datos cientÃficos acumulados que evidencian el cambio climático de origen antropogénico y los peligros que conlleva, existen bastantes influyentes negacionistas, que son muy combativos en los medios de comunicación más conservadores y algunos tienen mucho poder polÃtico. Varios presidentes y ex presidentes de relevantes naciones son negacionistas. En general el negacionismo es fomentado por grandes empresas petroleras y polÃticos neoliberales partidarios a ultranza del libre mercado, que ven peligrar sus intereses si se toman costosas medidas propugnadas por los ecologistas y cientÃficos. En este sentido, los datos y previsiones cientÃficas están poniendo de manifiesto que los ecologistas no exageraban tanto como se creÃa.
Os dejo con la charla-espectáculo que dio Andrés Carmona, en el último Escépticos en el Pub, para ir abriendo boca y matando el gusanillo hasta que llegue el sábado.
Ismael Pérez Fernández.