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Domingo, 12 de Junio de 2011

Un ciego guía a otro ciego

Hace unas semanas se publicó en enchufados la entrada que reproducimos aquí por la relevancia que tiene el tema y por solidaridad, ya que hace dos días, tenemos noticias de algunas amenazas de denuncia.
Esta es la trans­crip­ción de un frag­men­to de vídeo visto este miér­co­les en el In­ter­me­dio (vídeo 2, mi­nu­to 20’30 mi­nu­to 2’05”). En ella, una mujer (pre­su­mi­ble­men­te an­cia­na) llama al pro­gra­ma noc­turno del vi­den­te San­dro Rey de La Sexta, para pre­gun­tar por la salud de su nieta. Se pro­du­ce en­ton­ces la si­guien­te con­ver­sa­ción:
—Hola, bue­nas no­ches.
—Hola bue­nas no­ches.
—¿En qué le puedo ayu­dar se­ño­ra?
—Pues que­ría saber por la salud de una nieta.
—La salud de su nieta… hom­bre, aquí lo que más salen son aler­gias e in­su­fi­cien­cias res­pi­ra­to­rias. ¿Cómo se llama usted?
—Yo soy Leo.
—Pues lo que veo más es can­san­cio fí­si­co o psí­qui­co, o sea, “farta” de oxí­geno, al­gu­na aler­gia, algún pro­ble­ma en las vías res­pi­ra­to­rias, las fosas na­sa­les, fa­rin­ge, bron­qui­tis… eso es lo que yo le veo a esta nena. Pero no le veo nada malo, es pa­sa­je­ro, o sea…
—No, no, no… la niña no tiene eso eh, nada de eso.
—Bueno, eso es lo que yo estoy vien­do.
—No, no, no, no.
—¿Qué tiene la niña?
—La niña tiene una en­fer­me­dad que le lla­man Crohn, el Crohn. Y aler­gia no tiene nin­gu­na.
—Sí… bueno, pien­se que… pero pien­se que esa en­fer­me­dad le crea una in­su­fi­cien­cia res­pi­ra­to­ria. Eso no lo digo yo, lo dicen los doc­to­res de…
—De mo­men­to no la tiene.
—Bueno, esa en­fer­me­dad, nor­mal­men­te, los doc­to­res de este país lo saben, crea a me­di­da que va pa­san­do el tiem­po una in­su­fi­cien­cia res­pi­ra­to­ria y las de­fen­sas al estar muy dé­bi­les tam­bién crean aler­gias, aler­gias in­ter­nas-ex­ter­nas, o sea… Esa es la en­fer­me­dad que usted dice que tiene esa nena. Pues muy bien, pero de­ri­va, de­ri­va… o sea, lo que yo digo estoy di­cien­do es de­ri­va. Y ella, aun­que ahora no lo tenga no quie­re decir que no lo vaya a tener pero yo, a la nena, lo que sí le re­co­mien­do es que la pon­gáis en manos de un buen ho­meó­pa­ta.
Es decir, que el tipo le diag­nos­ti­ca a la nena aler­gia, in­su­fi­cien­cias res­pi­ra­to­rias, can­san­cio fí­si­co, can­san­cio psí­qui­co, falta de oxí­geno, pro­ble­mas en las fosas na­sa­les, la fa­rin­ge, bron­qui­tis… todo ello pa­sa­je­ro. Y cuan­do la nena re­sul­ta tener una en­fer­me­dad cró­ni­ca in­tes­ti­nal este señor in­sis­te en que ha acer­ta­do ¡y le re­co­mien­da acu­dir al ho­meó­pa­ta! Desde luego, el que no se con­sue­la es por­que no quie­re. Por no ha­blar de su total des­co­no­ci­mien­to de la en­fer­me­dad de Crohn o las aler­gias (más le va­dría tener un buen ac­ce­so a Goo­gle y dejar de darle vuel­tas a la di­cho­sa bo­li­ta). Qui­zás su único acier­to (pura poe­sía) haya sido afi­liar­se tan opor­tu­na­men­te con esos ti­ma­do­res re­co­no­ci­dos. Ha­bría que in­cluir una ad­ver­ten­cia de este tipo en los me­di­ca­men­tos ho­meo­pá­ti­cos:

Es de chis­te y ten­dría mu­chí­si­ma gra­cia si no fuese tan real. Hay gente, es­pe­cial­men­te la más vul­ne­ra­ble, que con­fía ver­da­de­ra­men­te en estos es­ta­fa­do­res. Y lo malo no es que ne­ce­si­ten una pa­la­bra de con­sue­lo y al­guien se la pro­por­cio­ne. Su­pon­go que al­guien que llama a un pro­gra­ma así tiene una pre­gun­ta que no sale de su ca­be­za y sólo desea darle so­lu­ción de forma po­si­ti­va (si re­ci­bie­se una mala no­ti­cia, la preo­cu­pa­ción no se di­si­pa­ría y eso lo saben bien los 
vi­den­tes ti­ma­do­res). Lo malo es cuan­do este con­sue­lo pre­ten­de sus­ti­tuir al con­se­jo opor­tuno de un ex­per­to, su­plan­tar al mé­di­co, cuan­do se atre­ve a dar diag­nós­ti­cos y a su­ge­rir tra­ta­mien­tos. En­ton­ces pone en ver­da­de­ro ries­go la salud de quien con­fía en él, a veces más que en su pro­pio mé­di­co.
¿No se po­drían prohi­bir este tipo de con­duc­tas? ¿de­nun­ciar al es­ta­fa­dor por ne­gli­gen­te en casos pa­re­ci­dos? Sería tan sen­ci­llo como obli­gar­les a dar una res­pues­ta es­tán­dar cuan­do se trate de temas mé­di­cos. Po­dría in­clu­so estar gra­ba­da, una voz en off que re­so­na­ría en el plató au­to­má­ti­ca­men­te ante la lla­ma­da opor­tu­na: “Las au­to­ri­da­des sa­ni­ta­rias ad­vier­ten que este in­tri­gan­te no está au­to­ri­za­do a es­ta­far­le en temas re­la­cio­na­dos con su salud. Si busca con­se­jo, hable con su mé­di­co”. A fin de cuen­tas, no creo que las ca­je­ti­llas de ta­ba­co sean mucho más per­ju­di­cia­les que estos se­ño­res.
Miercoles, 8 de Junio de 2011

Batallas perdidas

 

Y eso que es muy sencillo: 
Si se puede decir “a mi lado” se puede decir “al lado mío” (no al lado mía, que lado es masculino). Si no se puede decir “mi delante” no se puede decir “delante mío” ni “delante mía” y hay que decir “delante de mí”. De ahí se sigue “detrás de mí”, “enfrente de él” y “a la izquierda nuestra”.
Si la palabra acaba en “i” o en “u” tónica, el plural se hace añadiendo “es”. Así se dice jabalíes, carmesíes y menúes.
Si es objeto directo se emplea “la” o “lo”, si es indirecto, “le”.
Si la palabra empieza por “a” tónica, lleva el artículo “el” y puede llevar “un”, pero solo esos, los demás artículos, demostrativos, etc. irán en femenino si la palabra es femenina. No digas de esa agua no beberé, está en la otra arca, es un águila pequeña, es una ánfora blanca.
En todos los países latinoamericanos dicen “lo conozco”. En España, la academia hace tiempo que es indulgente y acepta “le conozco” (pero no si es a una mujer). En distintas partes prevalece el leísmo (le tengo, en lugar de lo tengo, por ejemplo, cuando se tiene un libro) o el laísmo (la regalé un costurero, dice Lorca en lugar de le regalé).
También en latinoamérica aciertan más con “esa área”, cosa que ya les suena mal a muchos españoles, que dicen “ese área”.
Los escritores tienden a hacer las cosas bien, con excepción, claro del “le conozco” para los españoles. Seguramente tampoco haya muchos menúes en sus obras y sí en cambio menús. Con el “delante de mí” tienen más cuidado, pero en la lengua hablada gana por abrumadora mayoría el “delante mío” o, peor, el “delante mía”. Conocí una vez a un asturiano que llegaba a decir “¿no te fías mía?”
¿Cuándo hay que rendirse?
Domingo, 5 de Junio de 2011

Otra razón para indignarse

Leemos en El Correo:
Desalojan el autobús universitario con Vitoria “porque hay una línea regular”
Vivimos en un país donde unas personas no pueden contratar libremente con una compañía de autobuses realizar el trayecto que les dé la gana. ¿La razón? Ya hay una empresa que tiene el canon para realizar el trayecto. Ay los cánones.
Fijémonos en dos detalles de relevancia. Primero, que los alumnos no están poniendo un servicio de línea abierto al público general. Es una asociación de alumnos que contrata un servicio para los alumnos que se apunten, como cualquier excursión de las que hay miles en el país, vamos.
Segundo, léase al este conato de explicación:
“Las autorizaciones no se conceden por caprichos”.
Me gustaría mucho saber cuáles son esas razones tan poderosas que no son caprichos.
¿Monopolios? No gracias.
Jueves, 2 de Junio de 2011

Teléfonos móviles y cáncer

Esta es la noticia. Antes de analizar los hechos, repasemos unas nociones básicas de probabilidad.
¿Cómo saber si una moneda está trucada y saca cruz con una probabilidad distinta de 1/2?
Podemos tirarla varias veces y observar lo que pasa. Si la tiramos una vez no tendremos argumentos para decir nada. Si la tiramos dos veces y sale cruz las dos, ¿podemos decir algo? Muy poco, porque la probabilidad de sacar dos cruces con una moneda no trucada es de 1/4, así que es algo muy fácil de observar.
Si la tiramos cinco veces y salen cinco cruces, empezamos a sospechar, pero todavía es algo no demasiado difícil, ocurrirá una de cada 32 veces o, en otras palabras, algo más de un 3%. Diremos que estamos algo seguros de que la moneda está trucada para sacar cruces, concretamente lo estamos a un nivel de confianza del 3%.
Dicho de otra manera, cuando alguien nos dice que un experimento corrobora una hipótesis con un nivel de confianza de, digamos, el 1%, quiere decir que solo un 1% de las veces que se hace el experimento tendremos ese resultado por pura casualidad. Pero claro, si hacemos mil experimentos y solo nos fijamos en los 10 que da el resultado que corrobora la hipótesis estaremos dando una información muy sesgada.
Véase ahora la imagen que encabeza esta entrada. Cada segmento vertical son los resultados que se pueden obtener muy fácilmente por casualidad alrededor del resultado obtenido, de manera que fuera del segmento estará ese pequeño tanto por ciento que ya es más difícil de obtener. Son resultados de observaciones de incidencia de un tipo de cáncer entre usuarios pertinaces de teléfonos móviles.
La línea horizontal, paralela al eje de las equis, marca la incidencia normal de un tipo de cáncer. Si esa incidencia normal queda fuera del segmento, significa que es difícil (al nivel de confianza establecido) que la media sea la normal dado lo que se ha encontrado entre los usuarios de móviles y que será más alta (si el segmento vertical queda por arriba) o más baja (si queda por debajo).
Se observa que todos los segmentos están un poco por encima o un poco por debajo de lo que es normal, pero todos, menos uno (y este por poco), incluyen a lo que es normal dentro de lo muy posible. La media de todos los experimentos (a la derecha del todo) está, además, muy cerca de lo que es normal.
¿Cuál es la conclusión? Según la OMS, que hay que clasificar a las ondas electromagnéticas de los teléfonos móviles en el grupo 2B de peligrosidad.
José Trujillo, de la ARP, explica así el porqué de esta conclusión:
En la página número 23 (la 25 del documento) del documento “Preamble to the /IARC Monographs/ (amended January 2006)” de la OMS se detalla el significado de posiblemente frente a probablemente. 
Parece que las formas posibles de acabar en 2B. 
Existen pruebas, bajo ciertas condiciones, de influencia en humanos aunque insuficiente en animales experimentales. 
Pruebas inadecuadas en humanos (algún mecanismo fisiológico animal inexistente en humanos) pero probado efecto en animales. 
Pruebas inadecuadas en humanos, insuficientes en animales, pero identificado el mecanismo fisiológico u otra relación relevante. 
Pruebas fuertes sobre el mecanismo de acción del cancerígeno, aunque no se han realizado pruebas epidemiológicas. 
Para los móviles no creo que haya información relevante sobre el mecanismo, tampoco en la CONCLUSONES del trabajo de la OMS se habla para nada de estudios con animales. Supongo que se ha llegado hasta aquí en parte por la primera opción y en parte por “presión ambiental”, porque se incumple la segunda parte de la primera opción y parece suplirla por: 
“Given the potential consequences for public health of this classification and findings,” said IARC, Director Christopher Wild, “it is important that additional research be conducted into the long‐term, heavy use of mobile phones. Pending the availability of such information, it is important to take pragmatic measures to reduce exposure such as hands‐free devices or texting.” 
Que viene a ser algo así como “no tengo pruebas pero por si acaso”.

En Ciencia Kanija y en Magonia hay más detalles y más referencias.

Martes, 31 de Mayo de 2011

La economía de la discriminación 7


Inversión en capital humano debida a circunstancias específicas de cada sexo.
(Véanse las anteriores entradas de la serie aquí: 1, 2, 3, 4, 5, 6)
Gary Becker sentó las bases de lo que se conoce como la “nueva economía del hogar”, en la que extiende el análisis económico a cuestiones como la asignación de tiempo entre trabajo doméstico, el mercado de trabajo y el ocio y las decisiones sobre matrimonio, divorcio y número de hijos.
Concretamente, Becker supone que las unidades familiares derivan utilidad de bienes que se producen dentro del hogar con inputs obtenidos en el mercado y con tiempo fuera del mercado de trabajo. En este modelo las funciones de producción de los bienes deben ser añadidas a las restricciones del problema de maximización. Así, los hijos pueden verse como un “bien” intensivo en tiempo. Tradicionalmente ha sido la madre quien ha dedicado más tiempo a los hijos, de manera que la probabilidad de que una mujer participe en el mercado de trabajo estará inversamente relacionada con el número de hijos (menores) que tenga. A pesar de que es posible sustituir el tiempo dedicado por la madre dentro del hogar por bienes y servicios en el mercado (guarderías, canguros, …), estas alternativas son costosas y limitadas (en términos de horario, garantía de calidad, …).
Si, por las razones que sean (biológicas o relativas a la tradición), se puede suponer que las mujeres tienen una ventaja comparativa en la producción de bienes dentro del hogar usando tiempo fuera del mercado de trabajo, el resultado será que las mujeres pondrán mayor énfasis que los hombres en las tareas domésticas a lo largo de su ciclo vital. Anticipando una menor duración de su vida activa en el mercado de trabajo (o con más interrupciones), las mujeres tenderán a tener menos incentivos para invertir en educación orientada el mercado de trabajo y en preparación específica dentro de cada empresa. El resultado serán salarios menores con respecto a los de los hombres.
Más recientemente, Becker ha argumentado que, incluso si hombres y mujeres dedican la misma cantidad de tiempo en el mercado de trabajo, las responsabilidades del cuidado del hogar de las mujeres pueden todavía afectar sus salarios y tipo de ocupaciones. La razón es que las tareas domésticas y el cuidado de los hijos (aquéllas donde las mujeres presentan actualmente ventajas comparativas) son más intensivas en esfuerzo que el ocio u otras ocupaciones del hogar en las que el hombre pueda tener ventaja comparativa. Habiendo dedicado más esfuerzo en el hogar que los hombres casados, las mujeres casadas dedicarán menos esfuerzo que ellos en el mercado de trabajo. De nuevo, el resultado serán menores salarios por hora trabajada y, en la medida que a las mujeres les será más costoso realizar trabajos que demanden altos niveles de esfuerzo, diferencias apreciables en las ocupaciones entre los sexos.
El análisis en términos de inversión en capital humano proporciona una explicación consistente sobre la diferencia en salarios y ocupaciones entre hombres y mujeres, basada en la división tradicional del papel de ambos sexos en las tareas dentro de la unidad familiar. Una implicación de este análisis es la desventaja que supone para las mujeres su especialización en las tareas domésticas de cara a seguir una carrera profesional. Incluso si el aprovechamiento de las ventajas comparativas es, en muchos aspectos, eficiente, puede no deparar tantas ventajas a las mujeres como a los hombres.
Jueves, 26 de Mayo de 2011

Entrevista en la radio


Pinchar aquí, seleccionar Primrea hora (10 a 11) y oír a partir del minuto 34, más o menos, se puede avanzar una vez que se ha cargado toda la hora (es muy rápido). Al final no quedó mucho tiempo para exponer otras alternativas, pero creo que la idea del coste del canon sí está clara.
En resumen, en el trabajo se concluye:
1. El canon actual cuesta 51 céntimos por cada euro que se recauda.
2. Las alternativas que armonizan el canon en toda Europa y en todos los productos electrónicos (soportes y medios de reproducción) podrían evitar muchos costes y reducirlos a 31 céntimos por euro. Habría bastado un canon de entre el 1% y el 3% según país para haber recaudado lo mismo que se ha recaudado con el canon actual.
3. La alternativa de cargar el canon sobre el original (el CD o el libro) habría costado solo 19 céntimos por euro. Un 1% sobre los libros y un 4-5% sobre los CDs habrían permitido recaudar lo mismo.
4. La alternativa de pagar la compensación a los autores vía impuestos sería mejor todavía (lo hacen en Noruega, por ejemplo).
5. La alternativa de imponer cláusulas de protección al autor en los contratos entre autores y productores o editores permite un mayor poder de negociación y ventajas para los autores (lo hacen en EEUU, por ejemplo).
6. La alternativa de no imponer un canon supone un coste cero (lo hacen en el Reino Unido, por ejemplo).
Recordemos que, frente a estos costes, el beneficio es cero, puesto que no ha habido, ni se le espera, un incremento de la producción de obras por causa del canon.

La foto no es de la entrevista, sino de la presentación del informe. Soy el de la derecha.

Entrevista en la radio


Pinchar aquí, seleccionar Primrea hora (10 a 11) y oír a partir del minuto 34, más o menos, se puede avanzar una vez que se ha cargado toda la hora (es muy rápido). Al final no quedó mucho tiempo para exponer otras alternativas, pero creo que la idea del coste del canon sí está clara.
En resumen, en el trabajo se concluye:
1. El canon actual cuesta 51 céntimos por cada euro que se recauda.
2. Las alternativas que armonizan el canon en toda Europa y en todos los productos electrónicos (soportes y medios de reproducción) podrían evitar muchos costes y reducirlos a 31 céntimos por euro. Habría bastado un canon de entre el 1% y el 3% según país para haber recaudado lo mismo que se ha recaudado con el canon actual.
3. La alternativa de cargar el canon sobre el original (el CD o el libro) habría costado solo 19 céntimos por euro. Un 1% sobre los libros y un 4-5% sobre los CDs habrían permitido recaudar lo mismo.
4. La alternativa de pagar la compensación a los autores vía impuestos sería mejor todavía (lo hacen en Noruega, por ejemplo).
5. La alternativa de imponer cláusulas de protección al autor en los contratos entre autores y productores o editores permite un mayor poder de negociación y ventajas para los autores (lo hacen en EEUU, por ejemplo).
6. La alternativa de no imponer un canon supone un coste cero (lo hacen en el Reino Unido, por ejemplo).
Recordemos que, frente a estos costes, el beneficio es cero, puesto que no ha habido, ni se le espera, un incremento de la producción de obras por causa del canon.

La foto no es de la entrevista, sino de la presentación del informe. Soy el de la derecha.

Martes, 24 de Mayo de 2011

¿Son los vascos más nacionalistas?

Con motivo de las últimas elecciones al parlamento vasco publiqué una entrada justamente con la pregunta contraria: ¿son los vascos menos nacionalistas? Entonces se llegó a la menor distancia entre fuerzas nacionalistas y no nacionalistas en estas elecciones, con alrededor de un 5% de diferencia. Ahora, con la presencia de Bildu parece que las cosas van en dirección contraria.
Sin embargo, si uno mira el porcentaje del voto nacionalista en Euskadi en las elecciones a las Juntas Generales (especie de parlamento foral que se elige coincidiendo con las municipales) observamos que la variación no es tan grande. Como se me ha adelantado malaprensa, os remito a su entrada. En resumen, el voto nacionalista en las Juntas Generales (y prácticamente el de las municipales también) varía así:
1991: 58,9%
1995: 53,7%
1999: 53,9%
2003: 53,5%
2007: 58,6%
2011: 58,9%
Así, pues, no hay nada especial, o por lo menos nada que no haya ya ocurrido en el pasado. Si juntamos los votos de Batasuna con los de EA observamos también que están en la línea de lo obtenido ahora por Bildu. Batasuna ha sacado entre 160.000 y 228.000 cuando se ha podido presentar y, cuando no ha podido, ha habido más de 120.000 votos nulos por encima de lo normal (y en 2007, además, 28.000 votos de ANV donde se pudo presentar).  EA consiguió, en 2007, casi 70.000 votos. Súmese y se llega fácilmente a 225.000, cuando Bildu ha conseguido 273.000. Más atrás en el tiempo, en 1995 Batasuna consiguió 172.000 y EA 123.000, más que lo conseguido ahora por Bildu.
¿Y en Navarra? Los partidos nacionalistas estaban en torno al 20%, con el 25% en el mejor de los casos, de los votos al parlamento navarro. En esta ocasión se han acercado al 30% (sin asignar a estos porcentajes ninguna parte de Izquierda Unida, en coalición con Batzarre, ambas partidarias de estrechar vínculos con Euskadi). No toda la diferencia hasta el 100% es no nacionalista, puesto que que hay más de un 5% de voto sin representación no computado.
Jueves, 19 de Mayo de 2011

A quién votar

Cada uno hace sus recomendaciones sobre cómo proceder en una votación. Por si a alguien le interesa, propongo lo siguiente:
-Toma cada votación por lo que es o, por lo menos, pondera esto con mayor peso que cualquier otra consideración. No castigues a la alcaldesa por culpa del presidente de la comunidad autónoma o a este por culpa del gobierno.
-Si estás satisfecho con el equipo de gobierno actual del ayuntamiento o comunidad, adelante, vótales.
-Si no estás satisfecha con el equipo de gobierno actual y te convence alguno de la oposición, adelante, vota a la de la oposición.
Hasta aquí las cosas fáciles. A partir de aquí viene lo difícil.
-Si no estás satisfecho con el equipo actual ni con la oposición, ¿qué hacer? Mi propuesta (y la de algún colega mío) es que, en ese caso, debe primar el no votar al equipo actual y votar al mal menor de entre los de la oposición. De esta manera se disciplina al que gobierna y se ayuda a sacarlo del poder si no nos gusta. Quien gobierna debe temer esto siempre, y no debe poder escudarse en que podrá convencer al personal de que la oposición todavía es peor. Se me ocurren varios ejemplos de ayuntamientos y gobiernos autonómicos de todos los signos políticos que deberían caer.
-Si estás considerando la abstención, el voto nulo o el voto a un partido sin apenas posibilidades, te recomiendo esta lectura en malaprensa.
-Si quieres si estás indignada y admites propuestas, te recomiendo esta otra en nada es gratis.
-Al final, tú misme.
Martes, 17 de Mayo de 2011

El peor canon digital 2

Esta mañana he presentado un resumen del trabajo sobre el canon y sus alternativas. Estas son las primeras noticias:

El País

PC Actual

SiliconNews

ADN

Europa Press

Expansión

Finanzas.com

El Día.es

Invertia

Nuevas Tecnologías

El confidencial

Cibersur

El Economista

Terra Noticias

Euribor

Intereconomía

Lunes, 16 de Mayo de 2011

El peor canon digital

Mañana presento un trabajo sobre posibles alternativas al canon digital. Aquí están los detalles del lugar y la hora y de quién patrocina.
El trabajo se hizo hace ya un par de años, pero por razones ajenas a mi, se ha esperado hasta ahora. Una vez que se haga público podré ir dando algunos detalles de interés en el blog, como que el canon actual es una buena manera de tirar más de medio euro por cada uno recaudado.
Por supuesto que eso no implica nada y que al final es una opción política, pero no estaría mal que las opciones políticas tuvieran en cuenta la realidad.
Sábado, 14 de Mayo de 2011

La economía de la discriminación 6


En todas las entradas anteriores (1, 2, 3, 4 y 5) sobre discriminación se presuponían una productividad fija tanto en hombres como en mujeres. El siguiente paso es considerar la elección de inversión en capital humano (y, por tanto, en adquirir capacidades que incrementen la productividad) como una decisión que tomar por parte del empleado. Así, en el modelo de discriminación estadística, consideremos el caso en que los hombres y las mujeres son potencialmente sustitutivos. Si, por ejemplo, los empleadores creen que las mujeres son trabajadores menos estables, las demandarán para aquellos puestos donde el coste de cambiar un trabajador por otro sea bajo. No habrá entonces muchas mujeres en puestos ejecutivos que requieran la adquisición de habilidades específicas dentro de la empresa.

Dado que las perspectivas para las mujeres capacitadas son peores que para los hombres capacitados, las mujeres encontrarán menos atractiva que los hombres la inversión para adquirir esta preparación. El resultado es que las creencias a priori, equivocadas o no, se confirman a posteriori. Este equilibrio será estable incluso si existe otro equilibrio en el cual las mujeres son contratadas para trabajos que requieren un grado de inversión en capital humano.

En general, cualquier forma de discriminación (no solo la estadística) puede afectar adversamente las inversiones femeninas en capital humano al reducir sus beneficios esperados. Aunque las decisiones de todos los agentes están siendo, individualmente, las mejores posibles dadas las decisiones de los demás, el resultado social puede estar lejos de una asignación eficiente. En concreto, cada empresa particular podría estar interesada en poder contratar mujeres con la preparación adecuada, pero su comportamiento particular no será relevante para cambiar las perspectivas de empleo de las mujeres y, por tanto, alterar en un sentido positivo sus decisiones de inversión en capital humano.

La economía de la discriminación 6


En todas las entradas anteriores (1, 2, 3, 4 y 5) sobre discriminación se presuponían una productividad fija tanto en hombres como en mujeres. El siguiente paso es considerar la elección de inversión en capital humano (y, por tanto, en adquirir capacidades que incrementen la productividad) como una decisión que tomar por parte del empleado. Así, en el modelo de discriminación estadística, consideremos el caso en que los hombres y las mujeres son potencialmente sustitutivos. Si, por ejemplo, los empleadores creen que las mujeres son trabajadores menos estables, las demandarán para aquellos puestos donde el coste de cambiar un trabajador por otro sea bajo. No habrá entonces muchas mujeres en puestos ejecutivos que requieran la adquisición de habilidades específicas dentro de la empresa.

Dado que las perspectivas para las mujeres capacitadas son peores que para los hombres capacitados, las mujeres encontrarán menos atractiva que los hombres la inversión para adquirir esta preparación. El resultado es que las creencias a priori, equivocadas o no, se confirman a posteriori. Este equilibrio será estable incluso si existe otro equilibrio en el cual las mujeres son contratadas para trabajos que requieren un grado de inversión en capital humano.

En general, cualquier forma de discriminación (no solo la estadística) puede afectar adversamente las inversiones femeninas en capital humano al reducir sus beneficios esperados. Aunque las decisiones de todos los agentes están siendo, individualmente, las mejores posibles dadas las decisiones de los demás, el resultado social puede estar lejos de una asignación eficiente. En concreto, cada empresa particular podría estar interesada en poder contratar mujeres con la preparación adecuada, pero su comportamiento particular no será relevante para cambiar las perspectivas de empleo de las mujeres y, por tanto, alterar en un sentido positivo sus decisiones de inversión en capital humano.
Lunes, 9 de Mayo de 2011

La economía de la discriminación 5

Spence introduce el concepto de “señalización” en el contexto de la educación. En la versión más sencilla de este modelo se estudia un mercado entre empleadores y varios candidatos a empleado. Las características del empleador son conocidas por todos, pero las del candidato solo son conocidas por él mismo. En particular, el candidato puede tener una alta o baja habilidad para realizar el trabajo requerido por el empleador. Sin más especificaciones y puesto que la habilidad no es observable, el empleador sólo estará dispuesto a ofrecer un salario que refleje la calidad media esperada de los candidatos.

Lo que hace interesante al modelo es la introducción de una señal (por ejemplo, el nivel de educación) que, aunque no refleje directamente el nivel de habilidad, sí tenga alguna relación con él. Como en este modelo se intenta estudiar el aspecto de señal que pueda tener la educación, podemos dejar de lado para este propósito cualquier otro beneficio derivado de ella. La relación de la educación con la habilidad del empleado será simplemente que los empleados más hábiles encuentran menos costoso adquirir un cierto nivel de educación en comparación con los menos hábiles.

El resultado es que ahora será posible un equilibrio en el que distinguir a los candidatos más hábiles de los menos hábiles. El empleador pagará como hábil a aquel empleado que presente un nivel de educación por lo menos igual a uno establecido, y como no hábil a aquél que no llegue a este nivel. Si el nivel exigido se elige adecuadamente, es posible encontrar que solamente a los hábiles les merece la pena la inversión en este nivel de educación (les cuesta menos que a los no hábiles). Por ejemplo, si el candidato ha completado una carrera, se le pagará como hábil, si no, no. Si hacer una carrera es muy costoso para una persona poco hábil, no le merecerá la pena y no la hará, de manera que las expectativas del empleador se cumplen.

Siendo esto interesante en sí mismo, todavía aguarda una sorpresa. El nivel de educación que se pide para tratar a alguien como hábil puede tomar múltiples valores. En nuestro ejemplo, tanto puede funcionar el exigir una carrera como el exigir un máster. Cuando hay multiplicidad de equilibrios, puede prevalecer uno por razones históricas o de cualquier otro tipo, y ajenas a cualquier intento unilateral de cambiarlo.

Una vez que existe esta posibilidad de múltiples equilibrios, existe también la posibilidad de que para distintos tipos de candidatos, prevalezca uno. A los candidatos zurdos, por ejemplo, se les puede exigir una carrera y a los diestros un máster y todo a pesar de que ser zurdo o diestro no importe para nada en la productividad del candidato. Quien dice zurdo y diestro puede decir hombre y mujer, blanco y negro, nacional y extranjero, …

La economía de la discriminación 5

Spence introduce el concepto de “señalización” en el contexto de la educación. En la versión más sencilla de este modelo se estudia un mercado entre empleadores y varios candidatos a empleado. Las características del empleador son conocidas por todos, pero las del candidato solo son conocidas por él mismo. En particular, el candidato puede tener una alta o baja habilidad para realizar el trabajo requerido por el empleador. Sin más especificaciones y puesto que la habilidad no es observable, el empleador sólo estará dispuesto a ofrecer un salario que refleje la calidad media esperada de los candidatos.

Lo que hace interesante al modelo es la introducción de una señal (por ejemplo, el nivel de educación) que, aunque no refleje directamente el nivel de habilidad, sí tenga alguna relación con él. Como en este modelo se intenta estudiar el aspecto de señal que pueda tener la educación, podemos dejar de lado para este propósito cualquier otro beneficio derivado de ella. La relación de la educación con la habilidad del empleado será simplemente que los empleados más hábiles encuentran menos costoso adquirir un cierto nivel de educación en comparación con los menos hábiles.

El resultado es que ahora será posible un equilibrio en el que distinguir a los candidatos más hábiles de los menos hábiles. El empleador pagará como hábil a aquel empleado que presente un nivel de educación por lo menos igual a uno establecido, y como no hábil a aquél que no llegue a este nivel. Si el nivel exigido se elige adecuadamente, es posible encontrar que solamente a los hábiles les merece la pena la inversión en este nivel de educación (les cuesta menos que a los no hábiles). Por ejemplo, si el candidato ha completado una carrera, se le pagará como hábil, si no, no. Si hacer una carrera es muy costoso para una persona poco hábil, no le merecerá la pena y no la hará, de manera que las expectativas del empleador se cumplen.

Siendo esto interesante en sí mismo, todavía aguarda una sorpresa. El nivel de educación que se pide para tratar a alguien como hábil puede tomar múltiples valores. En nuestro ejemplo, tanto puede funcionar el exigir una carrera como el exigir un máster. Cuando hay multiplicidad de equilibrios, puede prevalecer uno por razones históricas o de cualquier otro tipo, y ajenas a cualquier intento unilateral de cambiarlo.

Una vez que existe esta posibilidad de múltiples equilibrios, existe también la posibilidad de que para distintos tipos de candidatos, prevalezca uno. A los candidatos zurdos, por ejemplo, se les puede exigir una carrera y a los diestros un máster y todo a pesar de que ser zurdo o diestro no importe para nada en la productividad del candidato. Quien dice zurdo y diestro puede decir hombre y mujer, blanco y negro, nacional y extranjero, …
Viernes, 6 de Mayo de 2011

Ya estoy en twitter

Me acabo de abrir una cuenta en twitter. Está enlazada a la derecha, donde pone twitter. La de Facebook la tengo muy abandonada, aunque en el Facebook academica.edu tengo colgadas unas cuantas de mis publicaciones. A ver qué si twitter tiene mejor suerte. De momento ya he intercambiado un par de mensajes, pero no lo veo, no lo veo. Soy más de dar la lata bastante en exceso de 140 caracteres.
Se admiten sugerencias de qué hacer, aunque no faltará quien diga que, siendo una red social, esto es como pedir sugerencias de cómo hablar con los amigos. Y a ese que no falta no le faltará razón, pero tampoco le sobrará mucha, así que insisto. ¿Qué diantres hago con twitter?
Martes, 3 de Mayo de 2011

La ilegalización de Bildu

Las candidaturas de Bildu han sido ilegalizadas por el Tribunal Supremo. Veremos qué dicen el Constitucional o Estrasburgo.
Los expertos pueden argumentar si la ilegalización es conforme o no a derecho, dadas las leyes que tenemos, ley de partidos incluida. Todos podremos argumentar si queremos o no leyes que tengan estas consecuencias.
Pero incluso los expertos no están de acuerdo. La sentencia del Tribunal Supremo salió por nueve votos a favor y seis en contra. Uno espera que decisiones de este calibre sean más unánimes. ¿Por qué no se deduce fácilmente de la ley de partidos que Bildu debe ser ilegalizada? ¿Por qué las posiciones de los jueces dependen, no de una interpretación virtuosa de la ley -como correspondería a jueces tan importantes- sino de su sabida tendencia ideológica?
El derecho al sufragio activo y pasivo es uno de los fundamentales en democracia. Sólo razones de peso, de mucho peso, pueden recortar tal derecho. Esto se podría garantizar, por ejemplo, pidiendo una mayoría de 2/3 entre los jueces del Tribunal Supremo, mayorías que se piden en el legislativo para temas de importancia semejante. Fuera de ese consenso debería regir el “in dubio pro reo”.
Para votar ideológicamente ya está el parlamento. El que no hayamos ganado nada por dejar esta cuestión en manos de los jueces dice algo acerca de lo mal que están separados los poderes en España.
Viernes, 29 de Abril de 2011

El alemán inefable

El pasado martes acudí a una tertulia en la que fui testigo de unas manifestaciones curiosas por parte de uno de los asistentes, no ya porque no tenían nada que ver con el tema, sino por lo que decía.
En esencia, esta persona estaba empeñada en que no podía entenderse la filosofía de Husserl a no ser que se le leyera en alemán. Cualquier intento de escepticismo ante esta afirmación venía contestada con la pregunta: ¿acaso has leído a Husserl en alemán?
¿Cómo reaccionar ante una afirmación de este estilo? Indudablemente, siempre es mejor leer a cada autor en su propia lengua, si es que uno puede. En la traducción se pierden matices, rimas, ritmos, tonos, juegos de palabras, ironías y otras sutilezas. ¿Pero será posible que haya ideas, grandiosas ideas, que sean exclusivas de un idioma?
No me imagino que una teoría científica no pueda ser expresada más que en un idioma y que sea misión imposible hacerlo en los demás. No me lo imagino porque todo lo que sé acerca de la comunicación humana y de la traducción entre idiomas es contrario a esa posibilidad y todo lo que sé la contradice. Modestamente, he leído libros en varios idiomas tan distintos entre sí como el gallego y el euskera y no me he topado con ninguna idea intraducible entre ellos y modestamente he hablado de ciencia, economía, política, filosofía,… en lenguas como el inglés y el castellano sin encontrarme ejemplos de tal incomunicación.
¿Es la filosofía de Husserl una rima que se pierda en la traducción? Mala, muy mala filosofía sería si su entendimiento dependiera de eso. Pero eso es justamente lo que se nos estaría diciendo. (Donde he puesto rima póngase ritmo, ironía, juegos de palabras,…)
Claro que hay otra posibilidad, que el alemán tenga palabras para expresar ideas complejas donde otros idiomas no tienen palabras semejantes. Eso no es un argumento a favor de la inefabilidad de esas ideas en los demás idiomas, que siempre podrán expresarse mediante varias palabras que la expliquen. ¿No es suficiente? Que me diga entonces ese contertulio cómo aprendió él alemán suficiente para leer a Husserl sino a fuerza de que se le explicaran las cosas complejas. ¿Acaso hay sensaciones, emociones, intuiciones que solo se sienten en alemán?
Martes, 26 de Abril de 2011

La economía de la discriminación 4

La discriminación estadística 

La discriminación estadística ocurre cuando los empleadores creen que las mujeres son menos productivas en media que los hombres. Si la contratación de personal se realiza tras la adquisición de información que refleja imperfectamente la capacidad del candidato (por ejemplo, tras una entrevista o un test), el empleador encontrará óptimo añadir a la información obtenida por la prueba información sobre la capacidad media del colectivo al que pertenece el candidato. El resultado será desfavorable para las mujeres si las creencias sobre su productividad media son las apuntadas. Por supuesto, habrá un incentivo a mejorar la calidad de la prueba (por ejemplo, alargando la entrevista o haciendo contratos temporales para detectar la capacidad del candidato con exactitud). Pero, en la medida que recabar más información sea costoso, el sesgo contra las mujeres prevalecerá. En este modelo, las mujeres contratadas lo serán a un salario inferior, a pesar de que puedan tener la misma capacidad para ese trabajo que sus colegas masculinos. La causa es la dificultad por parte del empleador de reconocer esta capacidad. A pesar de que la capacidad pueda ser reconocida tras incorporarse al puesto de trabajo, no se evita haber comenzado con un salario menor. De igual manera, si existe la posibilidad de promociones a cargos de mayor responsabilidad, en cada tramo se podrá repetir la discriminación estadística, al tener dificultad en obtener la información adecuada sobre la capacidad para realizar las nuevas tareas que implicaría el nuevo trabajo.

Si se interpreta que la asignación de una persona a una tarea dentro de la empresa es parte del proceso productivo, la información imperfecta que está en la base del modelo de discriminación estadística será la causa de que las mujeres no tengan, desde el punto de vista del empresario, la misma productividad que los hombres. Una consecuencia que se deduce de este modelo es la tendencia a excluir a las mujeres de los trabajos que requieren habilidades específicas de la empresa, caracterizados por salarios altos, buenas oportunidades de promoción y baja probabilidad de despido. En consecuencia, encontrarán empleo más fácilmente en trabajos rutinarios, peor pagados, sin perspectivas de promoción y mayor probabilidad de despido..
Es posible extender las conclusiones de los modelos de discriminación estadística al caso de hombres y mujeres con idéntica productividad media y con creencias correctas por parte de los empleadores. Si la prueba previa a la contratación es más precisa cuando se aplica a hombres que cuando se aplica a mujeres, los errores en la percepción de la productividad de las mujeres serán mayores, por lo que de nuevo su productividad esperada tras la prueba será menor que la de sus colegas masculinos y, consecuentemente, su salario también será menor. Las razones de la distinta precisión en la prueba pueden ser debidas, por ejemplo, a que el comité de contratación esté compuesto mayoritariamente por hombres y que éstos sepan distinguir mejor la calidad de los hombres que la de las mujeres. A partir de aquí se siguen las mismas consecuencias del modelo anterior de discriminación estadística. La importancia de señalar que la discriminación estadística puede darse incluso en el caso de productividades medias idénticas entre hombres y mujeres se deriva de que, si bien la hipótesis de una menor productividad media entre las mujeres puede ser correcta cuando se valora a todos los hombres y todas las mujeres, no tiene por qué serlo cuando la contratación se hace sobre un subconjunto de los individuos (por ejemplo, aquellos con un título), en el cual no se postula ninguna diferencia de productividad.