Archivos del Autor

Martes, 1 de Marzo de 2011

Resuelto el enigma de la isla de los fidelios

En la entrada anterior planteaba el caso de la isla de los fidelios. Para entender las razones de lo allí ocurrido conviene plantearse un caso más sencillo, que es siempre buen consejo para resolver problemas difíciles.
Pongamos que solo hubiera un hombre infiel. Tendríamos 49 mujeres que sabrían que el marido de la número 50 le era infiel, mientras que la mujer número 50 sabría que los 49 hombres que nos son su marido son fieles a sus esposas. Si en esta situación llega el misionero y anuncia que hay al menos un hombre infiel, esta mujer número 50 deberá concluir que su marido es el infiel. Lo mataría esa noche y al día siguiente aparecería en el periódico de la isla.
Pongamos ahora que hubiera dos hombres infieles. 48 mujeres sabrían de dos hombres infieles y dos mujeres sabrían de un hombre infiel. Cada una de estas dos mujeres pensará que si su marido es fiel, la otra no estaría viendo ningún hombre infiel, así que, según el caso anterior, deberá matarlo tras el sermón del misionero. Como no lo hace y no aparece la noticia al día siguiente sólo puede ser porque está esperando a ver qué hace la otra y eso es porque ve un hombre infiel, así que estas dos mujeres matan a sus maridos la segunda noche.
Podemos seguir con tres, cuatro, … cincuenta hombres infieles y el resultado es siempre así: si hay X hombres infieles morirán la noche número X.
¿Por qué hay que esperar a que el misionero diga nada, si ya se sabía que había hombres fieles?
Esto es un poco más sutil de entender. En el caso de un hombre infiel está claro que no todas las mujeres sabían que “hay al menos un hombre infiel” y entonces está claro que añade una información importante.
¿Qué pasa si hay dos hombres infieles? Es cierto que todas las mujeres saben que “hay al menos un hombre infiel”, pero ocurre que hay dos mujeres que no saben que todas las mujeres saben que “hay al menos un hombre infiel”. Son las parejas de los dos hombres infieles, sean las números 49 y 50. La 49 no sabe que la 50 sabe que “hay al menos un hombre infiel” y eso sigue así hasta que llega el misionero con su sermón. Sólo en ese momento puede empezar el razonamiento si no lo mata el primer día.
Cuando hay 50 hombres infieles todas saben que todas saben que todas saben (así hasta 49 veces) que “hay al menos un hombre infiel”, pero no saben que todas saben que todas saben (así hasta 50 veces) que “hay al menos un hombre infiel”.
El saber que todos saben que todos saben (así todas las veces que uno quiera) una proposición K es lo que se llama “conocimiento común” de la proposición K. El ejemplo de la isla de los fidelios debe dejar clara la necesidad de que ciertas cosas sean de conocimiento común para poder tomar decisiones.
Aquí hay otro ejemplo interesante.
Viernes, 25 de Febrero de 2011

La isla de los fidelios

En la isla de los fidelios habitan 50 parejas heterosexuales. Aislada del resto del mundo, tienen una curiosa ley: toda mujer que sepa que su pareja le es infiel debe matarla esa misma noche. La ley es tan tajante como aceptada por todas las mujeres, de manera que cada una de ellas no solo sería capaz de matar a su marido infiel sino que querría hacerlo. El periódico de la isla tiene la obligación de informar cada día del número de maridos muertos la noche anterior.
Como en cada pequeña población cada cual sabe todo sobre los demás, pero no necesariamente sabe todo lo que le afecta a uno mismo. En particular, cada mujer sabe si la pareja de cada una de las demás es infiel o no, pero no sabe si la suya lo es.
En esta situación llevan viviendo sin que la ley se haya tenido que aplicar nunca.
Un día llega un misionero a la isla. Enseguida se entera de la situación de la isla y oye en confesión ciertas cosas que le llevan a decir lo siguiente en el sermón del domingo:

-“Habitantes de Fidelia. He sabido, para mi desmayo, que en esta isla aparentemente feliz se esconde el pecado. Hay por lo menos un hombre infiel. Esto debe terminar.”

Cincuenta días después se lee en el periódico de la isla que cincuenta maridos han muerto a manos de sus mujeres la noche anterior.
¿Por qué? ¿Cómo supo cada mujer que su marido era infiel? ¿Por qué no lo supieron antes? ¿Qué ha hecho el sermón del misionero?

¿Democracia en el mundo árabe?

Estamos asistiendo a un proceso histórico en el mundo árabe. No sabemos en qué quedará todo, pero sí sabemos que las protestas son para derrocar regímenes sátrapas y demandar democracia. Habrá fanáticos que quieran pescar en río revuelto y quién sabe si no harán algunas capturas, pero los países democráticos deben apoyar decididamente las protestas.
La historia de estas sociedades no incluye importantes periodos de democracia, pero eso no es un dato para decir que la democracia sea imposible en estos países, sino que será un proceso seguramente difícil. Exactamente como ha sucedido en todos los demás países donde nunca hubo democracia hasta que se instauró por primera vez.
Los condicionantes sociales nunca han sido capaces de limitar la naturaleza humana que anhela la libertad. Los pueblos pueden tomar malas decisiones, pero será difícil que se empeñen en continuar libremente en regímenes aberrantes por mucho tiempo. Los alemanes eligieron a los nazis (sin mayoría absoluta) y eso no sucedió en un país árabe precisamente. Latinoamérica está mejor con democracias que de vez en cuando nos dan un populista inepto que con dictaduras que nos los dan siempre.
Ocurrirá lo mismo en los países árabes. En algunos ganarán las elecciones partidos islamistas, algunos con tentaciones totalitarias a lo Irán, otros que se verán mejor reflejados en Turquía. Si la democracia no se elimina, la primera situación es casi imposible y, en todo caso, hay medios para enfrentase a esa ella distintos de mantener a toda una parte del mundo en manos de dictadores.
Me gustaría terminar con una reflexión. Cuando las dictaduras eran la norma en América Latina, todas las denuncias eran hacia la política usamericana. Ahora nos hemos dado cuenta que la política europea no ha sido mejor en el mundo árabe. Cada uno tiene su patio trasero, según parece.
Martes, 22 de Febrero de 2011

¿Democracia en en mundo árabe?

Estamos asistiendo a un proceso histórico en el mundo árabe. No sabemos en qué quedará todo, pero sí sabemos que las protestas son para derrocar regímenes sátrapas y demandar democracia. Habrá fanáticos que quieran pescar en río revuelto y quién sabe si no harán algunas capturas, pero los países democráticos deben apoyar decididamente las protestas.
La historia de estas sociedades no incluye importantes periodos de democracia, pero eso no es un dato para decir que la democracia sea imposible en estos países, sino que será un proceso seguramente difícil. Exactamente como ha sucedido en todos los demás países donde nunca hubo democracia hasta que se instauró por primera vez.
Los condicionantes sociales nunca han sido capaces de limitar la naturaleza humana que anhela la libertad. Los pueblos pueden tomar malas decisiones, pero será difícil que se empeñen en continuar libremente en regímenes aberrantes por mucho tiempo. Los alemanes eligieron a los nazis (sin mayoría absoluta) y eso no sucedió en un país árabe precisamente. Latinoamérica está mejor con democracias que de vez en cuando nos dan un populista inepto que con dictaduras que nos los dan siempre.
Ocurrirá lo mismo en los países árabes. En algunos ganarán las elecciones partidos islamistas, algunos con tentaciones totalitarias a lo Irán, otros que se verán mejor reflejados en Turquía. Si la democracia no se elimina, la primera situación es casi imposible y, en todo caso, hay medios para enfrentase a esa ella distintos de mantener a toda una parte del mundo en manos de dictadores.
Me gustaría terminar con una reflexión. Cuando las dictaduras eran la norma en América Latina, todas las denuncias eran hacia la política usamericana. Ahora nos hemos dado cuenta que la política europea no ha sido mejor en el mundo árabe. Cada uno tiene su patio trasero, según parece.
Viernes, 18 de Febrero de 2011

Paternalismo y adoctrinamiento (2)

En la entrada anterior planteaba el siguiente problema:
¿Es posible rechazar racionalmente el adoctrinamiento?
Si, como proponía en la entrada, deben respetarse las preferencias del mayor de edad, y este, adoctrinado, prefiere que lo hayan adoctrinado, con este criterio no puede decirse nada en contra. ¿Cómo se podría convencer a una sociedad de personas adoctrinadas para que dejen de adoctrinar a sus menores?
Tal como está planteado el problema, no le veo solución. La sociedad adoctrinada creerá que es un error no adoctrinar, mientras que la no adoctrinada verá el error en la otra.
La clave está en que las sociedades no son como en ese planteamiento. Ocurrirá, como nos advertía Hugo, que el adoctrinamiento nunca es 100% efectivo. Elaborando sobre esta circunstancia, podemos fácilmente pensar que, aunque la mayoría de adoctrinados quiera el adoctrinamiento y la mayoría de no adoctrinados prefiera el no adoctrinamiento, seguramente suceda que haya un porcentaje mayor adoctrinados que se rebelan que de no adoctrinados que abrazan voluntariamente el adoctrinamiento.
Si eso es así, existirá una dinámica social que, a medio o largo plazo erosionará la aceptación del adoctrinamiento. Muchas circunstancias pueden afectar a la rebelión frente al adoctrinamiento. La comparación entre modos de vida puede favorecer a las sociedades con menos adoctrinamiento. En ese caso el acceso a esta información favorecerá la rebelión. Si el adoctrinamiento va en contra de aspectos importantes de la naturaleza humana (p.e., que separe a los hijos de sus padres), se empeña en afirmaciones que la ciencia contradice o produce un estancamiento de la sociedad será más fácil que la sociedad adoctrinada esté peor que la no adoctrinada.
Así, pues, la solución al problema no es un razonamiento apriorístico que permita establecer el error lógico del adoctrinamiento, sino una evidencia empírica de que los seres humanos vivimos mejor sin él.
Lunes, 14 de Febrero de 2011

Paternalismo y adoctrinamiento

Podemos definir el paternalismo como la toma de decisiones del padre o la madre por el menor de edad. En términos más amplios puede extenderse a las decisiones del Estado por el individuo, pero no hablaré de estas ahora. No compete al padre cualquier decisión. Hay problemas de variada índole en las que se deja al menor la potestad o en las que, por lo menos, se pide su opinión. Así, el consentimiento para tener relaciones sexuales, para casarse, para ser sometido a una operación de riesgo, para abortar, para ser custodiado por el padre o la madre, etc. puede otorgarse a edades más tempranas.
El criterio para dilucidar qué decisiones se deja al menor y a qué edad debe ser siempre el interés del menor, pero ¿cómo decidir esto? Si le preguntamos al menor si quiere decidir sobre tal o cual tema, normalmente dirá que sí a casi todos. La clave puede estar en quién tendrá unas preferencias más parecidas al menor de edad, si él mismo cuando llegue a la mayoría de edad o el progenitor en este momento.
Seguramente la persona a los dieciocho años querrá haber tenido una educación adecuada y haber recibido las vacunas y otros cuidados médicos a los que, de haberle preguntado en su momento, se habría negado. En estos casos es mejor dejar las decisiones a los padres, incluso desde la perspectiva de la persona de dieciocho años, que se alegrará de que no le hayan permitido decidir de pequeño.
En casos como los arriba expuestos, es más normal que el individuo de dieciocho años tenga preferencias más parecidas al de, por ejemplo, dieciséis. Eso justificaría permitir la decisión al menor de esa edad, que será lo que habrá querido cuando tenga los dieciocho.
La experiencia en trabajos con adolescentes en esas edades, las encuestas que puedan realizarse, la opinión de los expertos,… pueden ayudad a decidir si, efectivamente un tipo de problema se resuelve mejor permitiendo tomar la decisión al menor o a los padres.
Hay, sin embargo, una circunstancia en la que es imposible dilucidar de esta manera las cosas. Se trata del adoctrinamiento. Si las decisiones de los padres incluyen la posibilidad de adoctrinar o no al menor podemos fácilmente tener la situación siguiente:
-Por una parte, las preferencias del menor sin adoctrinar son más cercanas a las de esa misma persona al llegar a la mayoría de edad que a las de los padres que desean el adoctrinamiento.
-Por otra parte, las preferencias de la persona de dieciocho años adoctrinada son más cercanas a las de los padres adoctrinadores que a las del menor sin adoctrinar.
En la situación así descrita no es posible definir qué es lo mejor desde el punto de vista de la persona de dieciocho años. La adoctrinada prefiere haber sido adoctrinada y la no adoctrinada prefiere no haberlo sido.
¿Es posible resolver esta cuestión?
Domingo, 13 de Febrero de 2011

Dos años

Bula burlando van los dos delante.

¿Cuántos años dan la mayoría de edad en este oficio?

Desde julio pasado blogger me lleva las estadísticas por página. Para mi sorpresa, las cinco más visitadas desde entonces son:

Médicos sin fronteras

La pena de muerte

La Teoría de la Evolución. Parte 11

La torre herida por el rayo

Todos los científicos están equivocados menos Antonio RP

Sábado, 12 de Febrero de 2011

¿Dónde están las llaves?

Es muy conocido el chiste de aquel que pierde las llaves y las busca al pie de la farola porque es ahí donde hay luz. Normalmente se usa esta historia para enfatizar la necesidad de indagar nuevas maneras de solucionar problemas. Podemos buscar con las manos en la oscuridad o podemos intentar llevar luz allá donde no la hay. No negaré yo esto.
Pero sí que hay veces en que eso es lo único (y lo mejor) que podemos hacer. Si estimo que las llaves están con una probabilidad del 10% debajo de la farola y con un 90% de probabilidad en la oscuridad y si la probabilidad de encontrarla si están debajo de la farola y miramos ahí es del 100% y la probabilidad de encontrarlas en la oscuridad es del 1%, tiene todo el sentido del mundo empezar a mirar bajo la farola. La probabilidad de encontrarla ahí es el 10% (el 10% del 100%), mientras que la probabilidad de encontrarla en la oscuridad es del 0,9% (el 1% del 90%).
¿A qué viene esto? A nada especial. A que no me gusta aceptar como verdades frases hechas que, por mucha sabiduría que encierren, no son ciertas siempre y a que me gusta saber cuándo dicen algo sensato y cuando no.
Miercoles, 9 de Febrero de 2011

Stuart Mill y la España de Carlos III

En el capítulo once de su Lógica de las Ciencias Morales, en el punto 4 sobre la importancia de los hombres eminentes y de las políticas de los gobiernos ilustrados, John Stuart Mill dice, haciendo un poco de historia-ficción, lo siguiente de España.

“El gobierno relativamente ilustrado de que disfrutó España durante buena parte del siglo XVIII no corrigió los defectos fundamentales del pueblo español y, en consecuencia, aunque produjo grandes bienes temporales, muchos de los cuales desaparecieron con él, puede afirmarse con bastante plausibilidad que no tuvieron efectos permanentes. Este caso se ha citado como una prueba de lo poco que los gobiernos pueden hacer en oposición a las causas que han determinado el carácter de la nación, demuestra cuánto es lo que los gobiernos no pueden hacer pero no que no puedan hacer nada.

Comparemos lo que era España al principio de ese medio siglo de gobierno liberal con aquello en lo que se convirtió al final de ese mismo periodo. Ese periodo arrojó las luces del pensamiento europeo sobre las clases más educadas y cultas, y posteriormente nunca cesó de expandirse. En el periodo anterior a ese momento los cambios iban en una dirección inversa. La cultura, la luz intelectual e incluso la actividad material se iban extinguiendo. ¿No había nada que permitiese contrarrestar ese hundimiento y le pudiera dar una dirección ascendente? Aunque mucho fue lo que Carlos III y Aranda no pudieron hacer, ese cambio de tendencia ¡fue la consecuencia última de lo que hicieron!

A ese medio siglo debe España el haberse librado de la inquisición y de los monjes, que ahora tenga parlamento y (salvo en intervalos excepcionales) una prensa libre, que se hayan extendido los sentimientos de libertad y de ciudadanía, que se hayan desarrollado los ferrocarriles y los múltiples constituyentes del progreso económico y material. En la España precedente a esa época no había ni un único elemento que permitiese haber conseguido que permitiese haber conseguido esos resultados en ningún lapso de tiempo, en el caso de que el país hubiera seguido gobernado en la forma en que lo hacían los últimos príncipes de la dinastía austríaca o si los gobernantes borbones hubieran sido desde el principio como llegaron a ser después (tanto en Nápoles como en España).”

Sábado, 5 de Febrero de 2011

Malaprensa en el pub

Esta tarde a las 19:30 tenemos a Josu Mezo como ponente en las charlas de “Escépticos en el pub” en el pub irlandés Clover House de Madrid. Josu es el autor del blog malaprensa. Si todavía no lo conoces, no dejes de leerlo.

Es fácil leer la prensa diaria y de vez en cuando encontrar errores de bulto. Explicarlos, clasificarlos y mostrar cómo evitarlos fácilmente es ya más difícil (hasta yo lo hago de vez en cuando aquí). Ser exhaustivo, incansable y tener grandes dosis de humor e ironía sería demasiado pedir. Es lo que nos ofrece Josu.

Si queréis saber cómo es el ambiente de las charlas, ved el vídeo del comienzo. Aquí hay más.

¡Nos vemos con una cerveza en la mano!

Malaprensa en el pub

Esta tarde a las 19:30 tenemos a Josu Mezo como ponente en las charlas de “Escépticos en el pub” en el pub irlandés Clover House de Madrid. Josu es el autor del blog malaprensa. Si todavía no lo conoces, no dejes de leerlo.

Es fácil leer la prensa diaria y de vez en cuando encontrar errores de bulto. Explicarlos, clasificarlos y mostrar cómo evitarlos fácilmente es ya más difícil (hasta yo lo hago de vez en cuando aquí). Ser exhaustivo, incansable y tener grandes dosis de humor e ironía sería demasiado pedir. Es lo que nos ofrece Josu.

Si queréis saber cómo es el ambiente de las charlas, ved el vídeo del comienzo. Aquí hay más.

¡Nos vemos con una cerveza en la mano!

Miercoles, 2 de Febrero de 2011

¡100!

… y

y

Gracias, Profe, Polarizador y Tay.
Ánimo, que 103 tampoco está mal.
Martes, 1 de Febrero de 2011

99 y …

¿Quién será el seguidor número 100 de “Todo lo que sea verdad”?

¿Quieres serlo tú?

¿Y el 101?

Lunes, 31 de Enero de 2011

Sé realista, pide lo imposible.

Ese era uno de los eslóganes del mayo francés, y no es tan absurdo como pueda parecer. Los niños piden todo y por todo lloran si no lo consiguen. El niño no sabe qué es posible o conveniente y qué no. Simplemente lo pide todo y los padres se encargarán de darle lo más que puedan para acallar su llanto. Es un problema del tipo agente-principal donde el niño es el principal, que manifiesta sus preferencias y el agente es el padre que tiene la información y los medios que le faltan al principal. No descubro nada nuevo. Ya lo decía hace mucho el refrán: “El que no llora no mama”.
Hay más ejemplos diarios, como el de la mujer que pide al hombre la luna para, por lo menos, que le dé un hogar o el hombre que le pide a la mujer que le haga un pan para, por lo menos, tener buenas tortas. Sí, he puesto ejemplos estereotipados, la razón es que en ellos se ilustra mejor el problema. En las relaciones menos estereotipadas debería primar otro modelo de relación, con más coordinación de preferencias y mejor reparto de la información.
Pondré dos ejemplos más:
1. Los sindicatos se aferran a no cambiar, o cambiar lo menos posible, el sistema de pensiones. Dentro de unos años habrá el doble de pensionistas, así que no cambiar algo es imposible. Pero una defensa numantina contra el cambio tal vez obligue al gobierno a hacer esfuerzos adicionales para sacar recursos de donde, con sindicatos más condescendientes, tal vez no se plantearía meterse. Si ahora gastamos 100 en pensiones, dentro de poco harán falta 200. Poniendo más impuestos a los ricos o haciendo cotizar más a las rentas más altas tal vez se puedan sacar 10. Lejos de los 100 que harían falta, pero mejor que nada.
2. Las sociedades de gestión de los derechos de autor y algunos de los pocos autores que ganan cantidades sustanciales con el monopolio intelectual defienden a capa y espada la limitación de las copias y los cánones a pesar de que esto supone una merma de eficiencia en la promoción de las obras (la producción nunca se ha limitado por la copia ni ha aumentado por extender el monopolio intelectual, la distribución sí se limita con las prohibiciones, el mercado informático se distorsiona con los cánones y la libertad se restringe con la invasión de la privacidad). Aunque no lo sepan, lo que están haciendo con esta defensa de su monopolio es presionar al gobierno a que se les compense de la manera que sea: con más subvenciones a los conciertos, con más premios literarios,…. o con más cánones y leyes Sinde si el gobierno sigue sin entender de qué va la movida.
Yo tiendo a ser condescendiente con el papel de llorones de los niños o de pedidores de lo imposible de sindicatos y de autores. Pero si un Vicenç Navarro o un Fernando Savater intentan decir que lo suyo es análisis racional yo debo decir que nones, que lo suyo sigue siendo llorar para mamar.

¿Acaso alguien ve aquí una manera de doblar el dinero para las pensiones? ¿O aquí una demostración de que la copia impide la creación? ¿No son más bien apelaciones a nuestros sentimientos, como hacen los bebés llorones?

Jueves, 27 de Enero de 2011

Es que lo tengo que hacer yo todo.

Durante los primeros años de la revolución cubana Fidel Castro solía coger un jeep para recorrer la isla. En sus viajes daba órdenes sobre cómo hacerlo todo, desde dónde poner una escuela hasta cómo plantar la cosecha.
Este proceder tuvo dos consecuencias. La primera, obvia, que muchas de las órdenes carecían de sentido y eran ineficientes. La segunda, más sutil, es de mayor calado. Nadie se atrevía a hacer nada hasta que no llegara Fidel con su séquito. Los errores se enmiendan y de ellos se aprende, pero de la falta de iniciativa no hay nada que aprender y conduce al equilibrio que llevan sufriendo los cubanos durante medio siglo.
Ese equilibrio es muy vicioso. Como nadie hace nada, el dirigente cree que lo tiene que hacer todo y como el dirigente lo manda todo, nadie tiene incentivo a hacer nada. Sé que es una gran simplificación, pero este mecanismo ofrece una explicación clara y sencilla de muchas cosas observadas.
La revolución cubana es solo un ejemplo. Todos conocemos padres que ordenan el más mínimo aspecto de la vida de sus hijos, personas que creen que tienen que ocuparse de toda la intendencia de su pareja o jefes incapaces de delegar en los demás. Esta actitud, además de no incentivar la participación de la otra parte, puede tener por consecuencia que esa otra parte, además de no tener incentivo a hacer nada, lo que es malo, no acabe de aprender a hacer las cosas, lo que sería peor.
Con todo, esto último me parece que ocurre las menos de las veces. A menudo sucede que la dictadura se acaba, el hijo se va de casa, la pareja se separa y el jefe se retira y a menudo en estos casos el gran dirigente, los padres, el cónyuge y el jefe se sorprenden que su tutelado sea capaz de valerse por sí mismo.
Todo por no entender lo que es un equilibrio.
Lunes, 24 de Enero de 2011

Suicidio homeopático


Se está organizando un suicidio homeopático para el próximo 5 de febrero. A vueltas con el tema con mis compañeros arpíos, me salió lo siguiente.

Hay que tener claro a quién va dirigido cada argumento y cada acción. El suicidio homeopático solo puede ir dirigido al público en general. Se trata de hacer saber que los preparados homeopáticos no tienen nada, pero nada de nada (fuera del excipiente, claro). Mucha gente no sabe eso.


Algunos tal vez se dejen convencer por las justificaciones de los homeópatas, pero entre la gente que ahora no sabe lo que es la homeopatía y que podría entender que son preparados naturales de plantas o que estaría dispuesta a aceptar que dosis pequeñas curan (en plan vacuna), la mayoría empezaría a ver raro lo de la memoria del agua. A hablar de tonterías cada vez mayores es a lo que podemos forzar con este tipo de acciones.

Por supuesto, siempre está la respuesta de que no sabemos por qué es, pero cura. Cuando alguien me dice esto, siempre le pregunto si cree en algo en lo que sé que no cree, por ejemplo en que rezar cura. Cuando me dice que no cree en eso, le digo que su justificación para sostener la homeopatía tiene que ser distinta de la que me podría dar el que cree que rezar cura. Es decir, que no vale el “a mucha gente le vale“.

A los homeópatas, solo queda retarles a que acepten hacer experimentos de triple ciego con todos los protocolos y garantías. Como hay 4.000 (como poco) preparados homeopáticos y hay cientos de dolencias, eso quiere decir que debería haber decenas de miles de estudios (tal combinación de preparados para tal combinación de dolencias, véanse estas recomendaciones a los suicidas) con sus repeticiones y validaciones. Incluso más importante que eso, debería haber documentadas muchas líneas de investigación que no llevaron a ninguna parte.


Vamos, que hagan lo que se hace, o por lo menos se intenta, en medicina. Sacar que una vez un estudio sin demasiado rigor dio algo por encima del placebo para un preparado particular queda muy lejos de eso.


Y a las autoridades, hay que instarlas a que no acepten de la homeopatía nada sin los rigores pedidos para aceptarlo de la medicina.
Jueves, 20 de Enero de 2011

La ortografía que viene

Hace poco, las academias de la lengua española sacaron la nueva ortografía. No voy comentarla con ningún detalle, solo constataré el hecho de que la ortografía española tiene demasiado enraizado un principio loable, pero imposible, la correspondencia fonética.
El tener una lengua cuya escritura es fonética representa unas indudables ventajas, sobre todo para los escolares cuando la aprenden. Los chinos tardan muchos años en dominar su escritura y si los anglohablantes tienen concursos de deletrear (casi impensables en la lengua española) es porque reconocen su dificultad en este tema.
Me parecen bien todas las simplificaciones hechas (a ver cuándo suprimimos los acentos), pero hay una parte de la nueva ortografía que me parece una batalla perdida, y para bien.
Hasta hace poco, era posible transcribir palabras extranjeras a la fonética española y deletrearlas según ella (como fútbol) o al revés, traer la palabra escrita como se escribía en la lengua extranjera y pronunciarla como se leería si fuera española (como garage).
Esto empieza a ser difícil de mantener. Las nuevas palabras vienen en gran cantidad, de distintas lenguas y de manera demasiado conspicua, tanto en su escritura como en su pronunciación según la lengua de la que llega, todo debido a la profusión de los medios de comunicación modernos. ¿Alguien dejará de escribir software para escribir softgüer? ¿Alguien dejará de pronunciar softgüer para pronunciar softguare?
Ningún académico piensa que Qatar se escribirá Catar, parece que solo lo recomiendan como quien dijera: “haced lo que queráis, pero habíamos dicho que queríamos una escritura fonética según nuestras reglas y nos pagáis para que os lo recordemos”. Por lo menos, en lo tocante a topónimos soy partidario de dejarlos como están en la lengua original, si es de alfabeto latino, y usar la transliteración internacional si usa otro sistema. Esto es lo que está ocurriendo ya. Solo propongo hacerlo oficial.
Hace mucho que Aquigrán dejó de ser Aquisgrán para ser Aachen. A Amberes le queda poco para ser definitivamente Antwerpeen y lo mismo a Pekín para ser Beijing, pronunciado sin jota alguna. Me parece de perlas tener un solo nombre para Girona (otra vez sin pronunciar la “g” como jota) y también uno solo para Zaragoza (nada de Saragossa en los letreros de las autopistas catalanas). Seville dejará su lugar a Sevilla en los mapas ingleses. Nueva York y Londres resistirán unos cuantos años más, pero acabarán cayendo para ser New York y London. Lo primero ya lo dicen muchos hispanohablantes, y no por pedantes.
Por lo menos en los topónimos podemos toda la humanidad funcionar como una sola lengua.
Lunes, 17 de Enero de 2011

Más errores de Vicenç Navarro

Me advierte Hugo de algunos números que se hace Vicenç Navarro. Me resulta curioso que personas que piden credenciales y documentación científica antes de opinar para discernir ciencia de pseudociencia, luego no hagan lo mismo con la economía. Si dedico tiempo a hablar de este caso es porque Navarro parece tener bastante predicamento entre gente que tengo por inteligente y a la que respeto muchísimo. Vicenç Navarro es un académico muy citado por sus publicaciones en el campo de la sociología. Yo no le conozco publicaciones en revistas académicas de economía. Incluso cuando se rodea de economistas, no son gente que tenga publicaciones relevantes. Cualquiera de los del manifiesto de los 100 tiene más publicaciones en revistas de economía importantes que las que pueda juntar Navarro con todos sus colaboradores.
Navarro nunca responde a los estudios publicados con otros estudios publicados, sólo escribe artículos de prensa como respuesta al famosos manifiesto de los 100 o a las intervenciones en los medios de alguno de los promotores del manifiesto. Y lo hace con trampa.
Aquí, por ejemplo, señala que no hace falta aumentar la edad de jubilación porque, si bien es verdad que dentro de poco la población retirada se multiplicará por dos, la población que trabaja también aumentará. El propio Navarro reconoce que, en el mejor de los casos, pasaremos de una tasa de ocupación del 60% a una del 70-75%. A mi me gustaría mucho que fuera así, pero no apostaría el futuro de las pensiones a que vaya a ser así. Pero lo más importante es que un aumento del 60% al 75% está lejos de doblar el número de cotizantes para mantener la ratio de cotizantes por pensionistas. Navarro se calla este detalle. Las tasas de incremento de natalidad o de incrementos de inmigrantes para mantener la ratio son completamente inverosímiles. Deberían casi doblar la población española en los próximos años para mantener la ratio de cotizantes sobre pensionistas.
Aquí se hace otras cuentas. Dice que el número de años de incremento de vida como pensionistas es de 2,3 años y no de 4 como se suele decir. Así todo es un aumento de la cantidad de años en la jubilación, así que, si todo lo demás se mantiene (cotizaciones, productividad, población,…) habrá que cobrar menos de jubilación como proporción del salario. Si queremos mantener la proporción habrá que cotizar más.
Da la impresión que Navarro comente una falacia de composición: como cada una de las cosas que ocurren no es suficiente para pedir una reforma de las pensiones (p.e., podemos aumentar los impuestos a los ricos o apelar a la mayor productividad futura para dar cuenta de esos 2,3 años de más), la suma de todas las circunstancias que concurren tampoco lo es. Aquí explicaba algunas cosas más.
Está bien hacer cuentas, pero hay que hacerse todas las cuentas, y llegar hasta el final con ellas. Si no, es trampa.
Jueves, 13 de Enero de 2011

Entrevista a Arcadi Espada, director de Ibercrea

He escuchado la entrevista a Arcadi Espada que se ha emitido esta tarde a las 19:00 en El Ojo Crítico de Radio Nacional de España.
Arcadi Espada fue nombrado a principios del pasado diciembre director de Ibercrea, un instituto de defensa del monopolio intelectual, que agrupa a las compañías que gestionan los derechos de autor, entre ellas, la SGAE. Conscientes de la mala prensa que han acumulado en los últimos tiempos, estas agencias quieren explicarse y quieren estar presentes en los debates sociales.
Mi impresión, tras oír a Arcadi Espada es que no han podido plantearlo peor, ni elegir a un peor comunicador o argumentador. Como comunicador, Arcadi Espada es nefasto, por lo menos en este tema. Una cosa es estar convencido de que uno tiene razón y no tener pelos en la lengua a la hora de defender la postura propia y otra cosa es llamar populacho y parásitos a los que no están de acuerdo con uno. Eso es exactamente lo que ha hecho Arcadi.
Podía, tal vez, referirse a una parte de los que no piensan como él y que sí insultan (supongo que los habrá), pero nada en su entrevista hacía entrever eso. Cualquiera que opina que copiar no es robar o que uno de los problemas actuales de la creación intelectual es la falta de visión de muchos de los actores involucrados le merece, a lo que se ve, esta consideración a Arcadi.
Como argumentador, por lo menos en la entrevista, no ha mostrado ninguna carta. Todo su relato, aparte de los insultos anteriores, ha sido establecer analogías entre la propiedad privada de un objeto y el derecho de monopolio sobre las copias de una obra que son propiedad de terceras personas. Luego han estado las consabidas confusiones que he tratado en otra entrada. A esas hay que añadir el que Arcadi parece pensar que insistir en que el mundo editorial (su volumen, su peso, su estructura, su actividad,…) no puede ser el misma hoy día, con las nuevas tecnologías, que la que ha sido hasta ahora es despreciar la labor del editor. Otro non sequitur o mantra que espero nadie se lo crea por mucho que se lo repitan.
Le preguntaron a Arcadi por el artículo de Amador Savater en el País. No se dignó a contrastar argumentos. Ni Amador Savater, ni Rodríguez Ibarra, ni otros muchos que han escrito en contra del monopolio intelectual (yo, modestamente, incluido) han usado el insulto y sí han presentado argumentos que deben ser rebatidos si se quiere tener razón.
Pero no, los Arcadi Espada y Teddy Bautistas van por la vida sin pensar en ningún momento que tal vez, en algún aspecto, por pequeño que sea, no tengan razón y que tal vez alguno de los que no opina como ellos no sea un populacho o un parásito y tenga, en cambio, algo relevante que decir.
Alex de la Iglesia, por lo menos, no hace esas cosas.