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Lunes, 16 de Mayo de 2022

ALEMANIA: Abusos en la iglesia católica

 Documental de la DW de los abusos a niños en la iglesia católica alemana. Recomendado.




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Viernes, 13 de Mayo de 2022

LA HISTORIA DE LOS TRES SECRETOS QUE LA VIRGEN DE FÁTIMA REVELÓ A TRES NIÑOS HACE MÁS DE 100 AÑOS

 Por guerreropirata

Tomado de https://www.muyinteresante.com.mx/

En mayo de 1917, los niños Lucía, Francisco y Jacinta Marto (de izda a dcha), supuestamente tuvieron un encuentro con la Virgen María. AFP

La Virgen de Fátima se les apareció en seis ocasiones a los pastorcillos Francisco y Jacinta Marto, y su prima Lucía Dos Santos hace más de 100 años.

Las apariciones de la Virgen de Fátima son uno de los acontecimientos de mayor importancia en la historia del catolicismo. Debemos viajar cien años atrás en el pasado para saber como ocurrieron los hechos.

Francisco Marto, de 9 años, su hermana Jacinta, de 7, y su prima Lucía Dos Santos, de 10, fueron testigos de una presencia milagrosa el 13 de mayo de 1917 en Cova da Iria, Fátima, Portugal.

Mientras pastoreaban, ese día aseguraron ver la caída de un rayo, tras el cual se les apareció la Virgen María.

“Brillaba como el sol y era de una inmensa belleza”, dijeron.

La figura les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Aparición de la Virgen de Fátima, una de las historias más comentadas del catolicismo

Aquella fue la primera de una serie de seis apariciones o visiones (la última ocurrió el 13 de octubre de 1917) de las cuales los tres niños fueron supuestos testigos. Según su relato, la aparición les confió tres secretos en forma de profecías, las cuales fueron escritas por Lucía algunos años más tarde de su encuentro con la Virgen.

Los dos hermanos nacieron en el pueblo de Aljustrel y murieron en 1919 y 1920, pocos años después de las apariciones, a causa de la famosa epidemia de gripe que hizo estragos en Europa. Por su cuenta, Lucía vivió muchos años más, hasta los 95, entregada a la religión sirviendo como monja.

El papa Francisco canonizó a Francisco y Jacinta en una misa ante 500.000 fieles de todo el mundo en 2000, después de recopilar una serie de testimonios que daban fe de sus milagros. De esa manera se convirtieron en los primeros niños santos, no mártires. Lucia actualmente está en proceso de ser beatificada.

Los tres secretos revelados por la Virgen de Fátima a los hermanos y su prima

Primer secreto

El primer secreto describe una visión del infierno donde se puede apreciar “un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra”. En este sitio hay demonios y almas humanas. “Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros”, se lee en el texto.

En ese mismo testimonio afirmaron que la Virgen les había prometido llevarles al Cielo.

Segundo secreto

El segundo secreto es una especie de augurio del final de la Primera Guerra Mundial. Por otro lado, también se habla de que la Segunda Guerra Mundial comenzaría durante el papado de Pío XI.

“La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor”, fueron las palabras de la Virgen, según lo escrito por Lucía.

En esta segunda profecía también se revelan ciertos asuntos relacionados a Rusia:

“Si se escuchan mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”.

Tercer secreto

En 1957, Lucía entregó al Vaticano el tercer secreto guardado en un sobre. Fue hasta mayo de 2000 cuando el papa Juan Pablo II reveló su contenido. En él se describía un ángel “con una espada de fuego en la mano izquierda” pidiendo penitencia con una fuerte voz.

También se hablaba del Papa en compañía de varios clérigos que escalaban una montaña y eran asesinados por un grupo de soldados con balas y flechas.

“Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires”.

Cronología de las apariciones de la Virgen de Fátima

Primera aparición: domingo 13 de mayo. La Virgen María les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Segunda aparición: miércoles 13 de junio. La aparición les anuncia a Francisco y a Jacinta que los llevará al cielo en breve. A Lucía le dice: “Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar”. Esta aparición es vista por otras 50 personas.

Tercera aparición: viernes 13 de julio. La Virgen les muestra a los niños imágenes del infierno y les anuncia tres mensajes: que la Primera Guerra Mundial va a terminar, pero que habrá una mucha peor; que Rusia debe reconvertirse para evitar esparcir sus errores por el mundo; por último, describió una visión que se relaciona con el intento de asesinato de Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981. A esta aparición concurrieron más de 2000 personas.

Cuarta aparición: miércoles 15 de agosto. La Virgen. promete curar a algunos enfermos durante el año, por petición de los niños. Antes de esta aparición, los niños fueron secuestrados por el administrador de Ourém que quería que le dieran los secretos de la Virgen.

Quinta aparición: jueves 13 de septiembre. La Virgen les indica a los niños que continúen rezando el rosario para que la guerra se acabe. Esta vez los acompañan entre 15.000 y 20.000 personas.

Sexta aparición: sábado 13 de octubre. La Virgen les pide a los niños que levanten una capilla en su honor. Anuncia que la guerra va a terminar y pide que no se ofenda más a Dios. Presencian el milagro unas 70.000 personas.

En esta aparición, ocurrió el llamado “Milagro del sol”: luego de la aparición de la Virgen, el Sol comenzó a temblar en una especie de danza, según los testimonios.

Sin embargo, la historia tiene sus detractores

Mário de Oliveira (Lourosa, 1937) cree que la historia de los pastorcillos y la Virgen de Fátima es una de las grandes mentiras en la historia de la religión católica. En 1999 publicó Fátima nunca más, libro en el que denunció un aparente fraude de las apariciones. En este documento acusa al clero luso de haber perpetrado un montaje.

En una entrevista concedida al diario El Español, Oliveira fue claro en sus declaraciones acerca de esta misteriosa historia:

“Un fraude. El “milagro” de Fátima fue un teatrillo ideado por miembros del clero de Ourém [el municipio bajo cuya jurisdicción está Cova da Iria]. Las principales víctimas de este embuste fueron los tres pastorcitos, quienes fueron utilizados como actores en esta producción episcopal”.

“La documentación existente deja clarísimo que el clero manipuló a estos tres niños jovencísimos —la más vieja de los tres, Lúcia, tenía apenas 10 años, mientras que Francisco Marto y Jacinta sólo tenían 8 y 7 años de edad, respectivamente— para montar un espectáculo con difusión internacional”.



LA HISTORIA DE LOS TRES SECRETOS QUE LA VIRGEN DE FÁTIMA REVELÓ A TRES NIÑOS HACE MÁS DE 100 AÑOS

 Por guerreropirata

Tomado de https://www.muyinteresante.com.mx/

En mayo de 1917, los niños Lucía, Francisco y Jacinta Marto (de izda a dcha), supuestamente tuvieron un encuentro con la Virgen María. AFP

La Virgen de Fátima se les apareció en seis ocasiones a los pastorcillos Francisco y Jacinta Marto, y su prima Lucía Dos Santos hace más de 100 años.

Las apariciones de la Virgen de Fátima son uno de los acontecimientos de mayor importancia en la historia del catolicismo. Debemos viajar cien años atrás en el pasado para saber como ocurrieron los hechos.

Francisco Marto, de 9 años, su hermana Jacinta, de 7, y su prima Lucía Dos Santos, de 10, fueron testigos de una presencia milagrosa el 13 de mayo de 1917 en Cova da Iria, Fátima, Portugal.

Mientras pastoreaban, ese día aseguraron ver la caída de un rayo, tras el cual se les apareció la Virgen María.

“Brillaba como el sol y era de una inmensa belleza”, dijeron.

La figura les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Aparición de la Virgen de Fátima, una de las historias más comentadas del catolicismo

Aquella fue la primera de una serie de seis apariciones o visiones (la última ocurrió el 13 de octubre de 1917) de las cuales los tres niños fueron supuestos testigos. Según su relato, la aparición les confió tres secretos en forma de profecías, las cuales fueron escritas por Lucía algunos años más tarde de su encuentro con la Virgen.

Los dos hermanos nacieron en el pueblo de Aljustrel y murieron en 1919 y 1920, pocos años después de las apariciones, a causa de la famosa epidemia de gripe que hizo estragos en Europa. Por su cuenta, Lucía vivió muchos años más, hasta los 95, entregada a la religión sirviendo como monja.

El papa Francisco canonizó a Francisco y Jacinta en una misa ante 500.000 fieles de todo el mundo en 2000, después de recopilar una serie de testimonios que daban fe de sus milagros. De esa manera se convirtieron en los primeros niños santos, no mártires. Lucia actualmente está en proceso de ser beatificada.

Los tres secretos revelados por la Virgen de Fátima a los hermanos y su prima

Primer secreto

El primer secreto describe una visión del infierno donde se puede apreciar “un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra”. En este sitio hay demonios y almas humanas. “Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros”, se lee en el texto.

En ese mismo testimonio afirmaron que la Virgen les había prometido llevarles al Cielo.

Segundo secreto

El segundo secreto es una especie de augurio del final de la Primera Guerra Mundial. Por otro lado, también se habla de que la Segunda Guerra Mundial comenzaría durante el papado de Pío XI.

“La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor”, fueron las palabras de la Virgen, según lo escrito por Lucía.

En esta segunda profecía también se revelan ciertos asuntos relacionados a Rusia:

“Si se escuchan mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”.

Tercer secreto

En 1957, Lucía entregó al Vaticano el tercer secreto guardado en un sobre. Fue hasta mayo de 2000 cuando el papa Juan Pablo II reveló su contenido. En él se describía un ángel “con una espada de fuego en la mano izquierda” pidiendo penitencia con una fuerte voz.

También se hablaba del Papa en compañía de varios clérigos que escalaban una montaña y eran asesinados por un grupo de soldados con balas y flechas.

“Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires”.

Cronología de las apariciones de la Virgen de Fátima

Primera aparición: domingo 13 de mayo. La Virgen María les pidió que volvieran durante seis meses seguidos a la misma hora, los días 13.

Segunda aparición: miércoles 13 de junio. La aparición les anuncia a Francisco y a Jacinta que los llevará al cielo en breve. A Lucía le dice: “Jesús quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar”. Esta aparición es vista por otras 50 personas.

Tercera aparición: viernes 13 de julio. La Virgen les muestra a los niños imágenes del infierno y les anuncia tres mensajes: que la Primera Guerra Mundial va a terminar, pero que habrá una mucha peor; que Rusia debe reconvertirse para evitar esparcir sus errores por el mundo; por último, describió una visión que se relaciona con el intento de asesinato de Juan Pablo II, el 13 de mayo de 1981. A esta aparición concurrieron más de 2000 personas.

Cuarta aparición: miércoles 15 de agosto. La Virgen. promete curar a algunos enfermos durante el año, por petición de los niños. Antes de esta aparición, los niños fueron secuestrados por el administrador de Ourém que quería que le dieran los secretos de la Virgen.

Quinta aparición: jueves 13 de septiembre. La Virgen les indica a los niños que continúen rezando el rosario para que la guerra se acabe. Esta vez los acompañan entre 15.000 y 20.000 personas.

Sexta aparición: sábado 13 de octubre. La Virgen les pide a los niños que levanten una capilla en su honor. Anuncia que la guerra va a terminar y pide que no se ofenda más a Dios. Presencian el milagro unas 70.000 personas.

En esta aparición, ocurrió el llamado “Milagro del sol”: luego de la aparición de la Virgen, el Sol comenzó a temblar en una especie de danza, según los testimonios.

Sin embargo, la historia tiene sus detractores

Mário de Oliveira (Lourosa, 1937) cree que la historia de los pastorcillos y la Virgen de Fátima es una de las grandes mentiras en la historia de la religión católica. En 1999 publicó Fátima nunca más, libro en el que denunció un aparente fraude de las apariciones. En este documento acusa al clero luso de haber perpetrado un montaje.

En una entrevista concedida al diario El Español, Oliveira fue claro en sus declaraciones acerca de esta misteriosa historia:

“Un fraude. El “milagro” de Fátima fue un teatrillo ideado por miembros del clero de Ourém [el municipio bajo cuya jurisdicción está Cova da Iria]. Las principales víctimas de este embuste fueron los tres pastorcitos, quienes fueron utilizados como actores en esta producción episcopal”.

“La documentación existente deja clarísimo que el clero manipuló a estos tres niños jovencísimos —la más vieja de los tres, Lúcia, tenía apenas 10 años, mientras que Francisco Marto y Jacinta sólo tenían 8 y 7 años de edad, respectivamente— para montar un espectáculo con difusión internacional”.



EL CORONAVIRUS DEMUESTRA QUE EL DIOS CRISTIANO NO EXISTE…

Por Dan Barker (traducción de Iván Gonzales Mairena)
(Originalmente publicado en https://www.patheos.com/)


Es simple lógica. El dios cristiano promete responder a la oración. Las oraciones hacia este dios no son respondidas. Por lo tanto, el dios cristiano no existe.

En este momento, millones de cristianos le están pidiendo a su dios que derrote el coronavirus y sane a los enfermos. Esas oraciones no están teniendo efecto.

No es sólo el coronavirus, por supuesto. Podríamos tomar el ejemplo del terrible terremoto de Lisboa de 1755, que Voltaire llamó una “danza repelente de la muerte”, y sobre el cual el orador del siglo XIX Robert Ingersoll concluyó que “negó la existencia de Dios”. O la “gripe española” de 1918, que mató a mi bisabuelo. O los ataques terroristas de 2001, que llevaron a Richard Dawkins a decir: “Mi respeto por las religiones abrahámicas se fue con el humo y el polvo del 11 de septiembre”.

La historia está llena de ejemplos, pero sólo necesitamos uno. El SARS-CoV-2 es lo suficientemente virulento como para matar al dios cristiano sin ayuda.


¿Qué promete el dios cristiano?

El dios cristiano hace una promesa cristalina: “Contestaré tus oraciones”.
Jesús declaró audazmente: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21: 22) No hay ambigüedad aquí. “Todo” significa “todas las cosas”. Incluso aclaró: “si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.”
Jesús, quien dijo “Yo y el Padre uno somos” [Juan 10: 30], confirmó esto en muchos otros pasajes:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” – Marcos 11: 24
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” – Mateo 18: 19
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” – Mateo 7: 7-8
“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” – Marcos 11: 22-23
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” – Juan 14: 12-14

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” – Juan 15: 7

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” – Juan 15: 16

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” – Mateo 7: 11

“De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. … pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” – Juan 16: 23-24..

Otros escritores del Nuevo Testamento estuvieron de acuerdo:

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” – 1 Juan 3: 22

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” – 1 Juan 5: 14-15

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5: 14-15

La misma promesa aparece en el Antiguo Testamento:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37: 4)

El reclamo es indiscutible. El dios cristiano omnipotente y omnibenevolente promete responder “a todos los que pidan”, “a todas las cosas”, “lo que pidan en oración”. Si un cristiano creyente ora, “se hará por ti”, “recibirás”, “será tuyo”, “lo haré”.

No hay promesa más sólida en las Escrituras.

El dios cristiano promete responder la oración no con “Sí, No o Espera”, como afirman algunos apologistas. Él promete con un inequívoco “Sí”.

¿Responde Dios a la oración?
«¡Cuántas son las peticiones fervientes, presentadas en fe por los adoradores de Dios, que nunca se otorgan!»

–Emma Martin, 1840

«Nada falla tanto como la oración».

–Anne Gaylor, 1978

Multitudes de cristianos han estado orando fervientemente. Los jesuitas le pidieron a Jesús que “sane a los enfermos del virus”. La organización de ayuda cristiana World Vision está pidiendo a Dios Todopoderoso que “evite que este nuevo coronavirus continúe propagándose”. Los bautistas del sur están suplicando: “Señor, tú eres el gran médico, así que oramos por la curación de las víctimas de COVID-19”. La consejera espiritual del presidente Trump, Paula White, dijo: “Creo de la misma manera que si le pedimos a Dios todopoderoso que intervenga divinamente como lo hace tantas veces, que la epidemia puede ser detenida”.

Entonces, ¿por qué miles continúan sucumbiendo indiscriminadamente al coronavirus? Las muertes trágicas incluyen creyentes devotos, así como ministros, sacerdotes y obispos. Están suplicando a su Señor por protección, pero el virus insolente, que no hace excepción de personas, está retozando imprudentemente alrededor del planeta, ajeno a sus creencias.

A mediados de marzo, el presidente Trump finalmente se dio cuenta de que la pandemia era un problema. El número de muertes de COVID-19 en los Estados Unidos se acercaba a 100. Así que anunció (por tuit) un Día Nacional de Oración, “buscando la protección de Dios”.

«Es un gran honor declarar el domingo 15 de marzo como Día Nacional de Oración. Somos un país que, a lo largo de nuestra historia, ha buscado en Dios protección y fortaleza en momentos como estos… No importa dónde te encuentres, te aliento a que recurras a la oración en un acto de fe. ¡Juntos, PREVALECEREMOS fácilmente!»

En la proclamación de Trump oró «para que la mano sanadora de Dios se coloque sobre la gente de nuestra nación… Porque con Dios nada será imposible».

¿Es culpa nuestra?

El reverendo Ralph Drollinger, el pastor evangélico que lleva a cabo estudios bíblicos en la Casa Blanca para el gabinete del presidente Trump, culpa al pecado por el coronavirus: “Cada vez que un individuo o grupo corporativo de personas transgrede los preceptos inviolables de la Palabra de Dios, él, ella, ellos o la institución, sufrirán las consecuencias respectivas”, escribió. “Lo más seguro es que Estados Unidos enfrenta esta forma de juicio de Dios”.

Algunos cristianos predican que la oración es contingente. Los desastres naturales son en realidad castigos de Dios, proclaman. No responde la oración en este momento porque Estados Unidos le ha dado la espalda. Citan versículos que condicionan el favor de Dios sobre nuestra obediencia.

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” – 2 Crónicas 7: 14

Así que la plaga es culpa nuestra.

En realidad, no lo es. Tengan en cuenta que ese versículo es sólo la segunda mitad de una oración. La primera mitad dice:

“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;” – 2 Crónicas 7: 13

Ponga esos versículos en el orden correcto, y veremos de qué es que promete Dios “curar la tierra”: ¡de él mismo!

En mi libro, “DIOS: El personaje más desagradable de toda ficción” [GOD: The Most Unpleasant Character in All Fiction], cito más de 50 pasajes que muestran que el Dios bíblico y celoso usa la peste y las plagas para castigar a su pueblo por adorar a alguien que no sea él mismo. Aquí hay algunos:

“Yo amontonaré males sobre ellos… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente Y de peste amarga;” – Deuteronomio 32: 23-24

“Y Jehová envió la peste sobre Israel… y murieron del pueblo… setenta mil hombres.” – 2 Samuel 24: 15

“Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.” – 1 Crónicas 21: 14

“Y heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.” – Jeremías 21: 6


En lugar de un Día Nacional de Oración, aquellos que obstinadamente continúan creyendo en la deidad bíblica deberían proclamar un Día Nacional de Maldecir a Dios. Su dios causó el virus y no hará nada para detenerlo.

“Dios no paró el virus”

«Nos arrastramos y adoramos y le pedimos a Dios que haga lo que nosotros mismos deberíamos haber hecho hace mil años, y podemos hacerlo ahora, tan pronto como lo elijamos.»

–Charlotte Perkins Gilman, 1923.

«Buenas obras en lugar de largas oraciones.»

–Anne Royall, activista feminista del siglo XIX.

El 14 de abril, el gobernador Cuomo de Nueva York, expresó un optimismo cauteloso de que la curva comenzaba a aplanarse en su estado. “Nuestro comportamiento ha detenido la propagación del virus”, dijo. “Dios no detuvo la propagación del virus. Y lo que hacemos, cómo actuamos, determinará cómo se propague ese virus.”

Exactamente. Lo que hacemos. Debería ser obvio, incluso para aquellos que creen en la oración (incluido Cuomo, que es católico), que los remedios efectivos no provienen de rogar a Dios. La oración puede ofrecer esperanza y consuelo a algunos, pero la ciencia hace el trabajo pesado de resolver problemas a través del esfuerzo humano. Los valientes trabajadores de la salud (incluidos los creyentes y no creyentes) y las políticas gubernamentales impuestas, como refugiarse en casa, son lo que marca la diferencia.

No hay buena evidencia para ningún dios. ¿Pero no es un alivio saber que el dios cristiano no existe? En lugar de distraernos y decepcionarnos al suplicar a una antigua deidad llena de amenazas vacías y promesas más vacías, abramos los ojos, levantémonos de nuestras rodillas, remanguémonos y trabajemos con la ciencia y la medicina para combatir esta pandemia.

Robert Ingersoll lo dijo mejor: “Las manos que ayudan son mucho mejores que los labios que oran”.


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EL CORONAVIRUS DEMUESTRA QUE EL DIOS CRISTIANO NO EXISTE…

Por Dan Barker (traducción de Iván Gonzales Mairena)
(Originalmente publicado en https://www.patheos.com/)


Es simple lógica. El dios cristiano promete responder a la oración. Las oraciones hacia este dios no son respondidas. Por lo tanto, el dios cristiano no existe.

En este momento, millones de cristianos le están pidiendo a su dios que derrote el coronavirus y sane a los enfermos. Esas oraciones no están teniendo efecto.

No es sólo el coronavirus, por supuesto. Podríamos tomar el ejemplo del terrible terremoto de Lisboa de 1755, que Voltaire llamó una “danza repelente de la muerte”, y sobre el cual el orador del siglo XIX Robert Ingersoll concluyó que “negó la existencia de Dios”. O la “gripe española” de 1918, que mató a mi bisabuelo. O los ataques terroristas de 2001, que llevaron a Richard Dawkins a decir: “Mi respeto por las religiones abrahámicas se fue con el humo y el polvo del 11 de septiembre”.

La historia está llena de ejemplos, pero sólo necesitamos uno. El SARS-CoV-2 es lo suficientemente virulento como para matar al dios cristiano sin ayuda.


¿Qué promete el dios cristiano?

El dios cristiano hace una promesa cristalina: “Contestaré tus oraciones”.
Jesús declaró audazmente: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21: 22) No hay ambigüedad aquí. “Todo” significa “todas las cosas”. Incluso aclaró: “si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.”
Jesús, quien dijo “Yo y el Padre uno somos” [Juan 10: 30], confirmó esto en muchos otros pasajes:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” – Marcos 11: 24
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” – Mateo 18: 19
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” – Mateo 7: 7-8
“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” – Marcos 11: 22-23
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” – Juan 14: 12-14

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” – Juan 15: 7

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” – Juan 15: 16

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” – Mateo 7: 11

“De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. … pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” – Juan 16: 23-24..

Otros escritores del Nuevo Testamento estuvieron de acuerdo:

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” – 1 Juan 3: 22

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” – 1 Juan 5: 14-15

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5: 14-15

La misma promesa aparece en el Antiguo Testamento:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37: 4)

El reclamo es indiscutible. El dios cristiano omnipotente y omnibenevolente promete responder “a todos los que pidan”, “a todas las cosas”, “lo que pidan en oración”. Si un cristiano creyente ora, “se hará por ti”, “recibirás”, “será tuyo”, “lo haré”.

No hay promesa más sólida en las Escrituras.

El dios cristiano promete responder la oración no con “Sí, No o Espera”, como afirman algunos apologistas. Él promete con un inequívoco “Sí”.

¿Responde Dios a la oración?
«¡Cuántas son las peticiones fervientes, presentadas en fe por los adoradores de Dios, que nunca se otorgan!»

–Emma Martin, 1840

«Nada falla tanto como la oración».

–Anne Gaylor, 1978

Multitudes de cristianos han estado orando fervientemente. Los jesuitas le pidieron a Jesús que “sane a los enfermos del virus”. La organización de ayuda cristiana World Vision está pidiendo a Dios Todopoderoso que “evite que este nuevo coronavirus continúe propagándose”. Los bautistas del sur están suplicando: “Señor, tú eres el gran médico, así que oramos por la curación de las víctimas de COVID-19”. La consejera espiritual del presidente Trump, Paula White, dijo: “Creo de la misma manera que si le pedimos a Dios todopoderoso que intervenga divinamente como lo hace tantas veces, que la epidemia puede ser detenida”.

Entonces, ¿por qué miles continúan sucumbiendo indiscriminadamente al coronavirus? Las muertes trágicas incluyen creyentes devotos, así como ministros, sacerdotes y obispos. Están suplicando a su Señor por protección, pero el virus insolente, que no hace excepción de personas, está retozando imprudentemente alrededor del planeta, ajeno a sus creencias.

A mediados de marzo, el presidente Trump finalmente se dio cuenta de que la pandemia era un problema. El número de muertes de COVID-19 en los Estados Unidos se acercaba a 100. Así que anunció (por tuit) un Día Nacional de Oración, “buscando la protección de Dios”.

«Es un gran honor declarar el domingo 15 de marzo como Día Nacional de Oración. Somos un país que, a lo largo de nuestra historia, ha buscado en Dios protección y fortaleza en momentos como estos… No importa dónde te encuentres, te aliento a que recurras a la oración en un acto de fe. ¡Juntos, PREVALECEREMOS fácilmente!»

En la proclamación de Trump oró «para que la mano sanadora de Dios se coloque sobre la gente de nuestra nación… Porque con Dios nada será imposible».

¿Es culpa nuestra?

El reverendo Ralph Drollinger, el pastor evangélico que lleva a cabo estudios bíblicos en la Casa Blanca para el gabinete del presidente Trump, culpa al pecado por el coronavirus: “Cada vez que un individuo o grupo corporativo de personas transgrede los preceptos inviolables de la Palabra de Dios, él, ella, ellos o la institución, sufrirán las consecuencias respectivas”, escribió. “Lo más seguro es que Estados Unidos enfrenta esta forma de juicio de Dios”.

Algunos cristianos predican que la oración es contingente. Los desastres naturales son en realidad castigos de Dios, proclaman. No responde la oración en este momento porque Estados Unidos le ha dado la espalda. Citan versículos que condicionan el favor de Dios sobre nuestra obediencia.

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” – 2 Crónicas 7: 14

Así que la plaga es culpa nuestra.

En realidad, no lo es. Tengan en cuenta que ese versículo es sólo la segunda mitad de una oración. La primera mitad dice:

“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;” – 2 Crónicas 7: 13

Ponga esos versículos en el orden correcto, y veremos de qué es que promete Dios “curar la tierra”: ¡de él mismo!

En mi libro, “DIOS: El personaje más desagradable de toda ficción” [GOD: The Most Unpleasant Character in All Fiction], cito más de 50 pasajes que muestran que el Dios bíblico y celoso usa la peste y las plagas para castigar a su pueblo por adorar a alguien que no sea él mismo. Aquí hay algunos:

“Yo amontonaré males sobre ellos… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente Y de peste amarga;” – Deuteronomio 32: 23-24

“Y Jehová envió la peste sobre Israel… y murieron del pueblo… setenta mil hombres.” – 2 Samuel 24: 15

“Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.” – 1 Crónicas 21: 14

“Y heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.” – Jeremías 21: 6


En lugar de un Día Nacional de Oración, aquellos que obstinadamente continúan creyendo en la deidad bíblica deberían proclamar un Día Nacional de Maldecir a Dios. Su dios causó el virus y no hará nada para detenerlo.

“Dios no paró el virus”

«Nos arrastramos y adoramos y le pedimos a Dios que haga lo que nosotros mismos deberíamos haber hecho hace mil años, y podemos hacerlo ahora, tan pronto como lo elijamos.»

–Charlotte Perkins Gilman, 1923.

«Buenas obras en lugar de largas oraciones.»

–Anne Royall, activista feminista del siglo XIX.

El 14 de abril, el gobernador Cuomo de Nueva York, expresó un optimismo cauteloso de que la curva comenzaba a aplanarse en su estado. “Nuestro comportamiento ha detenido la propagación del virus”, dijo. “Dios no detuvo la propagación del virus. Y lo que hacemos, cómo actuamos, determinará cómo se propague ese virus.”

Exactamente. Lo que hacemos. Debería ser obvio, incluso para aquellos que creen en la oración (incluido Cuomo, que es católico), que los remedios efectivos no provienen de rogar a Dios. La oración puede ofrecer esperanza y consuelo a algunos, pero la ciencia hace el trabajo pesado de resolver problemas a través del esfuerzo humano. Los valientes trabajadores de la salud (incluidos los creyentes y no creyentes) y las políticas gubernamentales impuestas, como refugiarse en casa, son lo que marca la diferencia.

No hay buena evidencia para ningún dios. ¿Pero no es un alivio saber que el dios cristiano no existe? En lugar de distraernos y decepcionarnos al suplicar a una antigua deidad llena de amenazas vacías y promesas más vacías, abramos los ojos, levantémonos de nuestras rodillas, remanguémonos y trabajemos con la ciencia y la medicina para combatir esta pandemia.

Robert Ingersoll lo dijo mejor: “Las manos que ayudan son mucho mejores que los labios que oran”.


---SIN COMENTARIOS----


Lunes, 22 de Abril de 2019

LOS VERDADEROS ORÍGENES DE LA PASCUA


Por guerreropirata*

Hoy celebramos el domingo de Pascua, una fiesta vacacional festejada por millones de personas alrededor del mundo que honran la resurrección de Jesús, tal y como aparece descrita en el Nuevo Testamento, sucedida tres días después de su crucifixión en el Calvario. También es el día en que los niños esperan con entusiasmo al conejito de Pascua que llegará para entregarles sus dulces huevos de chocolate.

Pascua es una fiesta “móvil” que se conmemora el primer domingo tras la luna llena del equinoccio de primavera. Ademas se produce en fechas diferentes por todo el mundo desde que las iglesias occidentales pasaron a utilizar el calendario gregoriano, mientras que las iglesias orientales siguen usando el antiguo calendario juliano. Pero, ¿cuándo comenzó esta fiesta “móvil”, y cuáles son los orígenes de las tradiciones y costumbres que se celebran en este día, tan importante en el mundo?

La mayoría de historiadores, muchos de ellos estudiosos de la Biblia, están de acuerdo en que la Pascua fue, originalmente, un festival pagano. Según el Diccionario Bíblico Unger: "La palabra Pascua es de origen sajón, Eastra, la diosa de la primavera, en cuyo honor se ofrecían sacrificios cada año en aquellos días. Desde el siglo VIII los anglosajones habían adoptado el nombre para la celebración de la resurrección de Cristo" . Sin embargo, incluso entre aquellos que sostienen que la Pascua tiene raíces paganas, surgen ciertos desacuerdos sobre cuándo surgió la tradición pagana de la fiesta. Aquí vamos a explorar algunas de estas perspectivas.

Resurrección como símbolo de renacimiento
Una de las hipótesis defiende que la historia de la Pascua, de la crucifixión y de la resurrección constituye un símbolo de renacimiento y renovación, narrando el ciclo de las estaciones, con la muerte y el retorno del sol.

Según algunos estudiosos, como el Dr. Tony Nugent, profesor de Teología y Estudios Religiosos de la Universidad de Seattle y ministro presbiteriano, la historia de la Pascua proviene de la leyenda sumeria de Damuzi (Tamuz) y de su esposa Inanna (Ishtar), un mito épico llamado "El Descenso de Inanna", que se encuentra explicado sobre tablillas de arcilla cuneiforme que datan del año 2100 a. C.

Cuando Tamuz muere, Inanna cae desconsolada y lo sigue al inframundo. Una vez allí, ella entra a través de siete puertas, despojándose de todos sus vestidos mundanos. "Desnuda y de rodillas" se la juzga, mata y luego se la cuelga de forma pública. Mientras, en su ausencia, la tierra pierde su fertilidad, los cultivos dejan de crecer y los animales dejan de reproducirse. Por tanto, a menos que se tome alguna medida, la vida en la tierra corre serio peligro.

Después de la desaparición de Inanna durante tres días su asistente se acerca a otros dioses, en busca de ayuda. Finalmente uno de ellos, Enki, crea dos criaturas que llevan la planta de la vida y del agua de la vida hasta el inframundo, esparciendo su presencia sobre Inanna y Damuzi, resucitandolos, y devolviéndoles el poder de volver a la tierra como la luz del sol, durante seis meses. Tras esos seis meses en el mundo físico exterior, Damuzi tendrá que volver al inframundo de los muertos, donde permanecerá durante otros seis meses más, junto con Inanna. Así son creados los ciclos de la muerte del invierno y de la vida de la primavera.



El Dr. Nugent señala que trazar paralelismos entre la historia de Jesús y la épica de Inanna " no significa necesariamente que Jesús no fuera una persona real y que no fuera crucificado, sino que la historia sobre él se estructura y embellece de acuerdo con un patrón muy antiguo y difundido ".

La diosa sumeria Inanna es conocida fuera de Mesopotamia con el nombre babilónico "Ishtar". En la antigua Canaán, Ishtar se conocía como Astarté y sus homólogas en los panteones griegos y romanos son Afrodita y Venus. En el siglo IV, cuando los cristianos identificaron el lugar exacto en Jerusalén donde se ubicó la tumba vacía de Jesús, seleccionaron el lugar donde ya existía un templo de Afrodita (Astarte – Ishtar - Inanna). Este templo fue derribado para construir la Iglesia del Santo Sepulcro, la más sagrada del mundo cristiano.

El Dr. Nugent señala que la narración de Inanna y Damuzi forma parte de una serie de relatos de dioses que mueren y resucitan y que representan el ciclo de las estaciones y de las estrellas. Así tenemos, por ejemplo, las historias de la resurrección del Horus egipcio; la de Mitra, que era adorado en primavera o la historia de Dionisio, resucitado por su abuela. En todas estas historias son predominantes los temas de la fertilidad, la concepción, la renovación, el descenso hasta la oscuridad y el triunfo de la luz sobre las tinieblas, o del bien sobre el mal.

Pascua como una celebración de la Diosa de la Primavera
Otra perspectiva defiende que, en lugar de tratarse de una representación de la historia de Ishtar, la Pascua fue originalmente una celebración de Eostre, la diosa de la Primavera, también conocida como Ostara, Austra y Eastre.
Uno de los aspectos más venerados de Ostara es, precisamente, su espíritu de renovación.

Celebrando el equinoccio de primavera el 21 de marzo, Ostara marca el día en que la luz se iguala con la oscuridad, a partir del cual se impondrá a ella. Como quien trae la luz después de un largo y oscuro invierno, la diosa a menudo se representa bajo la forma de la liebre, un animal que representa la primavera, así como la fertilidad de la temporada.

Según Jacob Grimm en su “Deutsche Mythologie”, la idea de la resurrección quedó arraigada dentro de la celebración de Ostara: " Ostara o Eastre parece haber sido la divinidad del alba radiante, de la luz naciente, un espectáculo que trae alegría y bendición, cuyo significado podría haber sido fácilmente adaptado para el día de la resurrección del Dios de los Cristianos ".

La mayoría de los estudios sobre el origen de la palabra Pascua sostiene que se trata del nombre de una diosa mencionada entre el VII y VIII siglo por el monje inglés Bede, que denominó a dicha festividad como ?osturm?naþ (“Mes de Eostre” en Inglés antiguo, traducido en la época de Bede como "mes pascual") y consistía en un mes inglés correspondiente con abril y añadió: " antiguamente fue llamado así por la diosa Eostre, en cuyo honor se celebraban fiestas en ese mes ".

Los orígenes de las costumbres de Semana Santa
Las costumbres más practicadas en el Domingo de Pascua se relacionan con los símbolos del conejo ("Conejo de Pascua") y el huevo. Como se ha señalado anteriormente, el conejo era un símbolo asociado a Eostre, que representa el comienzo de la primavera. Del mismo modo, el huevo ha llegado a representar la primavera, la fertilidad y la renovación.

En la mitología germánica se dice que Ostara sanó a un pájaro herido que encontró en el bosque, transmutándolo en una liebre. Pero como continuaba siendo un pájaro parcialmente, la liebre mostró su agradecimiento a la diosa entregándole huevos como regalos.

La Enciclopedia Británica explica claramente las tradiciones paganas asociadas con el huevo: “ El huevo como símbolo de la fertilidad y de la vida renovada se remonta a los antiguos Egipcios y los Persas, que tenían también la costumbre de pintar y comer huevos durante su festival de primavera ". En el antiguo Egipto, un huevo simbolizaba el sol, mientras que para los Babilonios el huevo representaba la eclosión de la Venus Ishtar, que cayó del cielo hasta el Éufrates.

En muchas tradiciones cristianas la costumbre de dar huevos en Pascua refleja el nacimiento a la nueva vida. Los Cristianos recuerdan que Jesús, después de morir en la cruz, resucitó de entre los muertos, lo que demuestra que la vida vence a la muerte. Para los Cristianos el huevo es un símbolo de la resurrección de Jesús y cuando se rompe, representa de alguna manera su tumba vacía.

Independientemente de los antiquísimos orígenes del símbolo del huevo, la mayoría de las personas está de acuerdo en que nada simboliza la renovación más perfectamente que el huevo: redondo, sin fin y rebosante de la promesa de vida.

Si bien muchas de las costumbres paganas asociadas con la celebración de la Primavera fueron practicadas, en una primera etapa, junto a las tradiciones cristianas de Semana Santa, con el tiempo llegaron a ser absorbidas dentro del Cristianismo, como símbolos de la resurrección de Jesús. El Primer Concilio de Nicea (325) estableció la fecha de la celebración de la Pascua: el primer domingo tras la luna llena (la Luna Llena Pascual) del equinoccio de primavera.

Se celebre como fiesta religiosa que conmemora la resurrección de Jesucristo o como un festejo familiar donde recibimos con nuestros seres queridos la llegada de la primavera, decorando huevos y conejitos, la festividad de la Pascua continúa conservando en la actualidad el mismo espíritu de renacimiento y renovación, que albergaba hace miles de años.










Miercoles, 26 de Diciembre de 2018

!!FELIZ DIES NATALIS NATIVITAS!!

Por guerreropirata*



En la mitología griega Helios, el sol, era personificado como un hermoso dios coronado por una brillante aureola, el cual conducía un carro que surcaba el cielo todos los días en dirección este-oeste hasta sumergirse en el océano, haciendo su viaje de regreso por la noche. 
Hesíodo, en su Teogonía, dice que era hijo de los titanes Hiperión y Tea, y por tanto hermano de Selene, la luna, y Eos, la aurora. Píndaro, por su parte, dice que Helios “engendra rayos de luz penetrantes” y que los corceles que tiran de su carro respiran fuego. Homero dice que Helios es panoptes, es decir, “que todo lo ve”. 
En el canto VIII de la Odisea cuenta que Afrodita, que estaba casada con Hefesto, se acostaba en secreto con Ares, el dios de la guerra. Fue Helios, “que todo lo ve”, quien los descubrió y se lo contó a Hefesto, quien a su vez tendió una trampa a los amantes: los atrapó in fraganti con una red muy fina que tejió y los mostró, desnudos como estaban, a los demás dioses, que no podían contener la risa.
En El banquete de los eruditos, Ateneo de Naucratis dice que, cuando llegaba la noche, Helios se subía a una gran copa dorada en la que se trasladaba hasta la tierra de los etíopes, donde permanecía hasta el otro día. No es de extrañar que Helios terminara relacionado con Apolo, el dios de la luz. Apolo era también representado con una cabellera rubia y resplandeciente. 
Uno de sus apodos era precisamente Febo, “brillante”. La primera asociación entre ambos dioses aparece en la tragedia Faetón de Eurípides, cuando Clímene, la madre de Faetón, lamenta que Helios, “al que también los hombres llaman Apolo”, haya matado a su hijo. En fragmentos de filósofos como Parménides y Empédocles, o escritores como Plutarco, también aparecen ambos dioses relacionados.
En realidad, el culto a Helios-Apolo no es sino la expresión griega de otros cultos solares que proliferaron en el Asia y el Mediterráneo antiguos, como es el caso del de El-Gabal en Siria y Mitra entre los persas. Entre los romanos, se rendía culto al Sol Invictus, el “Sol Invencible”, cuya fiesta se celebraba con motivo del solsticio de invierno el 25 de diciembre, cuando, se creía, era la noche más larga y, a partir de entonces, el sol comenzaba a renacer. Esta fiesta se llamaba Dies Natalis o Nativitas, origen de nuestra palabra “Navidad”. La fiesta del Sol Invictus coincidía con las fiestas Brumales o las Brumalia. Su nombre proviene de la palabra bruma, que en latín significa “el día más corto”, pues terminaban, también, el día 25 de diciembre. Las Brumalia fueron instituidas nada menos que por Rómulo, fundador y primer rey de Roma.
Sin embargo la reina de las fiestas romanas eran las llamadas Saturnales, en honor a Saturno, dios de la agricultura. Según la mitología romana, Saturno había gobernado el mundo en una época feliz en la que no existía el hambre, las enfermedades ni la maldad, así que en una fiesta en su honor debía ser muy alegre. El poeta Catulo dijo que las Saturnalia eran “los mejores días” y Plinio el Joven dijo que durante ellas “toda Roma se volvía loca”. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno, en el foro romano, y después continuaban con un banquete público, un intercambio de regalos donde especialmente los niños recibían obsequios de los mayores y terminaban con una gran fiesta que duraba siete días y comenzaba al grito de ¡Io, Saturnalia!

Durante las Saturnales se comía cochinillo y se bebía más vino de la cuenta, se organizaban juegos, bacanales y bailes de máscaras, se adornaban las casas con velas y se colgaban adornos de los árboles para celebrar el regreso del verdor y de la luz. También se liberaba temporalmente a los esclavos y se jugaba al intercambio de roles en un ambiente carnavalesco. Para recordar la época de Saturno, cuando todos éramos iguales, los amos servían a los esclavos en banquetes y éstos podrían criticar los defectos de los amos. Algunos historiadores dicen que la fiesta marcaba el fin de los trabajos del campo, los cuales se detenían por el invierno, pero también marcaba el comienzo de las vacaciones escolares y judiciales, se suspendían las guerras y los negocios. Los romanos colgaban las togas y se vestían de modo más informal. Muchos hacían paseos campestres al monte Aventino. Era el final de la oscuridad y el comienzo de un nuevo año. 
Las Saturnales comenzaban el 17 de diciembre y se extendían hasta el día 25, el día de la bruma, cuando empalmaban con las fiestas del Sol Invicto.
No faltó el emperador romano que supo ver en estas celebraciones una estupenda herramienta de cohesión para el vasto imperio. Si bien el culto al Sol Invicto era ya popular entre los soldados romanos, en el siglo III el emperador Heliogábalo, de origen sirio y que había sido sacerdote de El-Gabal, quiso reemplazar en Roma el culto a Zeus por el de la divinidad solar, irrespetando las antiguas tradiciones romanas y fundando una nueva religión de la que era sumo sacerdote y en cuyos excéntricos rituales obligaba a participar a muchos nobles romanos. 
Esto le costó la vida, aunque no acabó con el culto solar. Más tarde, Aureliano quiso asimismo fortalecer al Sol Invicto como centro del panteón romano. Para ello hizo construir en el año 271 un imponente templo en el Campus Agrippae de Roma. También durante el reinado de Constantino fueron frecuentes las monedas con la imagen del Sol. Fue bajo su reinado, como se sabe, cuando se permitió el cristianismo mediante el Edicto de Milán del año 313.
Ahora bien, ¿cómo se llega del culto pagano al nacimiento de Jesús? No es posible saber si antes de esa fecha los cristianos celebraban el nacimiento de Jesús, y ante la falta de noticias en el Nuevo Testamento, se tomó una antigua tradición judía que decía que los profetas morían el mismo día en que habían sido concebidos. Se creía que Jesús había muerto un 25 de marzo, para nosotros el día de la Anunciación. Si ese día fue concebido, la cuenta para su nacimiento da, exactamente, el 25 de diciembre, el Dies Natalis, la Nativitas, el día del Sol Invicto, el astro que muere y vuelve a nacer.

*Tomado de https://prodavinci.com/sol-invictus/


Jueves, 5 de Julio de 2018

EL JARDIN DEL EDÉN SUMERIO

Por guerreropirata*


Estimado lectores, encontré un artículo interesante en el que habla de las similitudes que existen entre el jardín del edén bíblico y el de los sumerios, especialmente al relato de la costilla de Adán.

EL EDÉN SUMERIO

En el análisis del relato bíblico referido al Edén podemos encontrar ciertos paralelismos con los textos de la cultura sumeria, los cuales hacen referencia al Dilmún (su Edén), la fruta prohibida, la costilla de Adán, entre otros temas en común.

Sobre el árbol de la vida y el árbol del conocimiento
En el relato de la Torá encontramos que en el Edén había un árbol de la vida y un árbol del conocimiento:

Gén.2.9. Y El Eterno Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

En el poema sumerio llamado Adapa y el viento Sur, se describe que la entrada al palacio de Anu, el dios de los “cielos”, está antecedida por un guardia Cultivador de la Verdad y otro Portador de Vida:

Adapa, vas a ir ante Anu, el Rey; tendrás que tomar el camino hacia el Cielo. Cuando hayas ascendido hasta el Cielo, y te hayas acercado al pórtico de Anu, el «Portador de Vida» y el «Cultivador de la Verdad» estarán de pie en el pórtico de Anu.

La tierra paradisíaca
Hay un poema denominado “Enki y Ninhursag” en el que se describe la paradisíaca tierra de Dilmún, que se parece bastante a nuestra imagen del Edén. El Dilmún, donde vivían Enki y Ninhursag, era la tierra pura, limpia y brillante de la vida, jardín de los Grandes Dioses y paraíso terrenal, donde no hay ni enfermedad ni muerte:

Una tierra virginal y prístina,
donde los leones no matan,
los lobos no se llevan a los corderos,
los cerdos no saben que los granos son para comer.

El pecado original
En cuanto al pecado original, la Biblia nos dice que Adán y Eva comieron del fruto del árbol del conocimiento, que les estaba prohibido, y que luego por ello, fueron expulsados del Edén, con todo lo que ello implicó:

Gén.3.6. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.


Por su lado, el poema narra una historia en la que Enki ciertamente incurre en un acto de pecado original, y luego come del fruto de unas plantas que habían sido concebidas como venganza de su pecado.

La historia inicia con la incestuosa relación que Enki tiene con sus hija, hija/nieta e hija/nieta/bisnieta, Ninsar, Ninkurra y Uttu, respectivamente:

Enki defloró a Uttu (despertó sexualmente)
La abrazó contra el pecho
Tocó pervirtiendo su entrepierna
Acarició sus ingles, con sus manos
Besó e hizo el amor a la más joven
Enki vertió su semen en la matriz de Uttu
Ella concibió el semen en la matriz, el semen de Enki
Uttu, despertó y gritó “¡calamidad! Mis ingles”
“¡calamidad! Mi hígado”, “¡calamidad! Mi corazón”
Ninhursag la vio y removió el semen de su cuerpo.

Seguidamente, Ninhursag se venga sembrando ocho plantas que Enki come, causándole ocho enfermedades en su cuerpo.


Enki, entre los marjales, mira a su alrededor, mira a su alrededor.
Y dice a su mensajero Isimud:
«Quiero decretar la suerte de estas plantas. Quiero conocer su “corazón”.
¿Cuál es, por favor, esta planta? ¿Cuál es, por favor, esta planta?»
Isimud, su mensajero, le responde:
«Rey mío, ésta es la planta-árbol», le dice.
Y la corta para Enki, quien se la come.

Tras comer 7 plantas más Ninhursag, lo maldice y lo condena a muerte:

Enki decretó, pues, la suerte de estas plantas y conoció su «corazón».
Pero, entonces, Ninhursag maldijo el nombre de Enki:
«¡Hasta que esté muerto, no le fijaré jamás con el Ojo de la Vida!»

Mientras Enki cae fatalmente enfermo, y sin que los dioses Anunnaki puedan ayudarlo, aparece un nuevo personaje en la historia: un zorro con la habilidad de hablar (tal como la serpiente que le habla a Eva). Este le dice a Enlil que, a cambio de una recompensa conveniente, puede hacer que Ninhursag regrese a Nippur. Enlil le propone erigirle una suerte de monumento en Nippur que le dará renombre (fama), lo que el zorro acepta.

De la costilla de Adán
No se explicita en la narración anterior que le dice el zorro para convencer a Ninhursag, pero ella regresa junto a los dioses y finalmente accede a deshacer el conjuro. Ninhursag hace que Enki se siente a su lado y crea ocho deidades para sanar cada uno de sus malestares.

Y precisamente esta parte del poema bien podría explicar un hecho un tanto desconcertante de la Biblia que es: porque Dios crea a la primera mujer sobre la base de una costilla de Adán?


Gén.2.21/22. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

En el poema, justamente una de las partes enfermas de Enki es una «costilla», para lo que Ninhursag crea a la diosa Ninti:
«Hermano mío, ¿dónde te duele?
Mi costilla me duele.
—A la diosa Ninti he dado a luz para ti.»

El tema con la costilla es el siguiente: el nombre sumerio de costilla es "ti". 
La diosa creada para curar la costilla de Enki se llama Ninti, la «Dama de la costilla». Pero el vocablo sumerio “ti” también significa «hacer vivir».
Los escribas sumerios, haciendo un juego de palabras, denominaron a la diosa “Ninti”, tanto por su significado como la «Dama de la costilla» como de la «Dama que hace vivir». 
Este juego de palabras que funciona para el idioma sumerio, pierde todo sentido en cualquier traducción.


Sobre la manzana
Sobre la cuestión de la “manzana“, en ningún lugar de la Biblia se menciona a dicha fruta, por lo que parece haber sido un agregado folklórico. Sin embargo sí podemos encontrar este detalle en el poema que venimos analizando. Cuando Enki intenta seducir a su hija/nieta/bisnieta Uttu y se hace pasar por el jardinero:

Enki hizo su rostro atractivo y tomó un bastón en la mano. Enki se detuvo en la casa de Uttu y golpeó a su puerta (exigente): “Abre, abre”. (Ella le preguntó): “¿Quién eres tú?” (Él contestó) “Yo soy un jardinero. Déjeme darle pepinos, manzanas y uvas para su consentimiento”. Con alegría Uttu abrió la puerta de su casa. Enki dio Uttu, la mujer exaltada, los pepinos en ……, dio sus manzanas con sus tallos que sobresalían, dio sus uvas en sus racimos.

También podemos encontrar una referencia más puntual a la manzana en el poema de Inanna y el Dios de la Sabiduría (Enki), precisamente conectando la idea de dicha fruta con el conocimiento:


Inanna colocó la shugurra, la corona de la llanura, sobre su cabeza.
Fue al corral, con el pastor de ovejas.
Se recargó contra un manzano.
Al recargarse contra el manzano, su vulva era maravillosa de contemplar.
Regocijándose, la joven mujer Inanna aplaudió. Se dijo:
“Yo, la Reina del Cielo, he de visitar al Dios de la Sabiduría.
He de ir al Abzu, al lugar sagrado en Eridu.
He de honrar a Enki, el Dios de la Sabiduría, en Eridu.
He de pronunciar una plegaria en las profundas aguas dulces.”


La fuente que regaba la Tierra
Otro punto del que se pueden encontrar similitudes es el del agua que brotaba de la tierra en el Edén:
Gén.2.6. Salía empero de la tierra una fuente, que iba regando toda la superficie de la tierra
Gén.2.10. Y salía de Edén un río para regar el huerto…

En la primera parte del mismo poema de Enki y Ninhursag se relata cómo Enki hace brotar agua fresca de la tierra:

"En ese momento, en ese día, y bajo ese sol, cuando Utu subió a los cielos, de los torrentes de agua en la orilla de Ezen, de alto templo radiante de Nanna, de la boca de las corrientes de aguas subterráneas, aguas frescas corrían por encima del suelo para ella. Las aguas se elevaron de allí en dirección a sus grandes cuencas. Su ciudad bebió agua en abundancia de ellos. Dilmun bebió agua en abundancia de ellos. Sus piscinas de agua salada realmente se convirtieron en estanques de agua dulce. Sus campos, gleba y surcos produjeron grano para ella. Su ciudad de hecho se convirtió en un emporio en el muelle sobre la Tierra. Dilmun de hecho se convirtió en un emporio en el muelle sobre la Tierra. En ese momento, en ese día, y bajo ese sol, es lo que de hecho sucedió".



De guardar el árbol de la vida
La Biblia nos cuenta también que luego de transgredir la prohibición del fruto del conocimiento, Dios asigna querubines para resguardar el árbol de la vida (que hasta ese momento no era prohibido):

Gén.3.24. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Esto nos remite a dos escenas de la Epopeya de Gilgamesh, poema de origen sumerio, versionado a través de los siglos por diversas culturas herederas de la sumeria.

En la primera, un monstruo gigante llamado Huwawa era el guardián del bosque de los cedros en la “Tierra de los Vivos”, el Dilmun, donde moraban los dioses. Humwawa, figura simbólica y universal del dragón, aparece casi deificado, encargado por los dioses de guardar la morada sagrada de los mismos, idea que cuadra con una de las funciones simbólicas de los dragones: la vigilancia, y su derrota equivalía figurativamente a pasar a la “inmortalidad”.

La segunda escena la podemos encontrar sobre el final del poema cuando Gilgamesh alcanza finalmente la planta de la juventud eterna pero surge una serpiente del agua que se la arrebata. En el mismo Siuzudra (Atrahasis o Utnapishtim de acuerdo a la versión), el Noé sumerio, le dice:

«Gilgamesh, viniste aquí, penando y esforzándote. ¿Qué te entregaré para que regreses a tu tierra con honor? (Te) revelaré, oh Gilgamesh, una cosa oculta, y un secreto de los dioses te diré: Hay una planta, como el cambrón es su… Sus espinas pincharán tus manos como la rosa. Si tus manos obtienen la planta, serás joven de nuevo».
En cuanto Gilgamesh oyó esto, abrió la cañería, ató piedras pesadas a sus pies. Le bajaron a lo profundo y vio la planta. Cogió la planta, aunque pinchó sus manos. Cortó las piedras pesadas de sus pies y el mar lo lanzó a la orilla. Gilgamesh habló a Urshanabi, el barquero, diciendo: «Urshanabi, esta planta es una planta contra la decadencia, por la que un hombre puede reconquistar el aliento de su vida. La llevaré a la amurallada Uruk, haré que un anciano la coma para probarla. El nombre de la planta es “El Hombre se hace Joven en la Senectud”. Entonces, yo mismo (la) comeré y así volveré al estado de mi juventud».
Después de veinte leguas se detuvieron para comer, después de treinta leguas se prepararon para pasar la noche. 
Gilgamesh vio un pozo cuya agua era fresca. Bajó a bañarse en el agua. 
Una serpiente olfateó la fragancia de la planta; salió del agua y arrebató la planta. Al retirarse mudó de piel.

De esta forma, la serpiente sumeria le quita a Gilgamesh la obtención de la planta de la juventud eterna, casi como si fuera un guardián de la misma.


Y paradójicamente, de la misma forma se comporta también la serpiente bíblica, ya que al disuadir a Eva de comer del árbol del conocimiento, evita al mismo tiempo que lo haga del árbol de la vida.



*Tomado de https://reydekish.com/2013/10/01/el-eden-sumerio/
Viernes, 30 de Marzo de 2018

LA VERDADERA HISTORIA DE LA CRUCIFIXIÓN

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Por guerreropirata*

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del cristianismo, en la que se conmemora la muerte de Jesús de Nazaret, clavado en una cruz. Pero ¿qué cuentan en realidad los Evangelios? ¿Murió Cristo tal como nos han enseñado?.

La cruz es uno de los símbolos claves del cristianismo, no en vano, es uno de los aspectos de la vida de Jesús en el que coinciden los –a menudo contradictorios– evangelios canónicos. Aunque Mateo, Marco, Lucas y Juan narran su propia versión de los hechos, todos señalan que Jesús murió tal como nos explicaron en clase de religión (faltaría más). Pero apenas aportan detalles sobre la forma en que se ejecutó la pena:

“Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron”. (Mateo 27:35).
“Después lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada uno”. (Marcos 15:25).
“Cuando llegaron al lugar llamado 'del Cráneo', lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda”. (Lucas 23:33).
“Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio”. (Juan 19:18).

Como se puede observar, a diferencia de lo que solemos dar por hecho, ninguno de los textos menciona que Jesús fuera clavado en la cruz.

La marca de los clavos

¿Por qué entonces hablamos siempre de los clavos de Cristo? Como de costumbre, es el Evangelio de Juan, el más tardío y el que más diferencias esconde, el que genera esta confusión que llega hasta nuestros días.
Aunque, al igual que el resto de evangelistas, Juan no explica en ningún momento que Jesucristo fuera clavado en la cruz, sí hace referencia a este hecho en la famosa escena de la incredulidad de Santo Tomás, cuando éste asegura: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado no lo creeré”.
Ocho días más tarde aparece Jesucristo y le pide a Tomás que vea sus heridas y deje de ser incrédulo. (Juan 20:24-29).

Es esta la única referencia de los evangelios canónicos al modo en que Cristo fue crucificado, y se realiza 'a posteriori' a través de un apostol, Tomás, del que más allá del nombre no cuentan absolutamente nada el resto de evangelistas.
Como explica en 'The Conversation' Meredith J. C. Warren, profesora de estudios religiosos y bíblicos de la Universidad de Sheffield, para encontrar más información sobre los clavos de Cristo hay que recurrir a evangelios apócrifos.

La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en la cruz, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos eran colgados usando cuerdas.

El evangelio de San Pedro, un texto hallado en Egipto en el siglo XIX y que, según la mayor parte de los investigadores, data de la primera mitad del siglo II (y es posterior, por tanto, a los evangelios canónicos), sí cuenta que los clavos fueron retirados de las manos de Cristo después de su muerte. En este evangelio la propia cruz se convierte en un personaje de la narrativa e, incluso, responde con su propia voz a Dios, algo que, según Warren, constata la importancia que el símbolo, que en los albores del cristianismo no tuvo ninguna importancia, fue ganando a medida que se expandió la religión.
Hasta aquí lo que cuentan los textos religiosos pero ¿qué evidencias históricas respaldan su relato?

Breve historia de un castigo

La crucifixión fue un método de ejecución ampliamente usado en el imperio Romano y en las culturas vecinas del Mediterráneo, que servía para humillar públicamente a los esclavos y los criminales de más baja escala social, así como para castigar a los enemigos del Estado. Esta última es la razón por la que, según los evangelios, los romanos condenaron a Jesús: como Rey de los Judíos, Cristo estaba desafiando la supremacía imperial romana (Mateo 27:37, Marco 15:26, Lucas 23:38, Juan 19:19-22).

Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, hallada en una tumba del siglo I d.C.
 Gracias a los documentos históricos existentes sabemos que la crucifixión se podía llevar a cabo de muchas formas. La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en un madero con forma de cruz –el debate se centra, únicamente, en si los clavos se situaban en la palma de la mano o la muñeca–, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos los criminales eran colgados usando cuerdas, y no siempre el instrumento de tortura tenía la forma que imaginamos hoy en día.

Es probable que las primeras cruces consistieran sólo en una estaca vertical, a la que se ataba al reo hasta que moría muerto de hambre o ahogado (lo más habitual). Después el método se sofisticó, añadiendo un travesaño de madera a la parte superior, formando un instrumento de tortura en forma de T. Otras formas comunes eran las cruces en forma de X o de Y.

El historiador judío-romano Flavio Josefo, responsable de la alusión directa más antigua a Jesús de fuentes no cristianas (en torno a los años 92 y 94 de nuestra era), asegura que, durante la primera gran revuelta judía (70 d.C.) los romanos “fuera de si –de ira y odio– se divertían clavando a sus prisioneros en diferentes posturas”. Este hecho, aunque posterior a la muerte de Cristo, parece indicar que, en efecto, en esta época los romanos se molestaban en clavar a la cruz a algunos criminales de tipo político.

La práctica del enclavamiento, sin embargo, goza de muy pocos vestigios arqueológicos (algo habitual en todo lo que respecta al Jesús histórico). Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, hallada en una tumba datada en el siglo I d.C. El cuerpo de Jehohanan, que así se llamaba el difunto, conservaba un clavo oxidado en el talón del pie derecho con el que, se cree, se debieron clavar a la cruz ambos pies. No existen evidencias, por el contrario, de que se le hubieran clavado los brazos o las manos.
https://www.ecestaticos.com/image/clipping/585/e48a46f0f18ac220ac2438882888bc56/unica-evidencia-antropologica-encontrada-en-1968-sobre-una-crucifixion.jpg
Única evidencia arqueológica encontrada sobre una crucifixión

Las primeras cruces del cristianismo

El grafito de Alexámenos es un dibujo encontrado en un muro en el monte Palatino, en Roma, considerado la primera representación pictórica conocida de la crucifixión de Jesús. No está clara la fecha en que se pintó, aunque podría datar del siglo I o II d.C. Lo que sí parece claro es que se trata de una representación irónica contra los cristianos, pues el crucificado tiene cabeza de burro y se puede leer “Alexámenos adora a [su] dios” en referencia, probablemente, al hombre que aparece junto a la cruz y que debía profesar el cristianismo.



Delineado del dibujo del grafito de Alexámenos.
Grafito de Alexámenos
En esta época los cristianos nunca representaban a Jesucristo en la cruz, una práctica que no se extendió hasta bien entrado el siglo IV, cuando empieza a aparecer la imagen icónica de Cristo que ha llegado hasta nuestros días. Las primeras representaciones de Jesús de raigambre cristiana, no obstante, datan de los siglos II y III. Se trata de un par de gemas en las que, claramente, se ve cómo las manos de Jesucristo cuelgan de la cruz, como si estuvieran atadas.

¿Quiere decir esto que los clavos de Jesucristo nunca existieron? No, pero tampoco tenemos información para pensar lo contrario. “Dado que la evidencia de la antigüedad no proporciona una respuesta clara sobre si Jesús fue clavado o atado a la cruz, es la tradición la que dicta esta representación común”, asegura Warren.
En el año 337 el emperador Constantino prohibió la crucifixión como método de ejecución en el Imperio Romano, no por razones éticas, sino por respeto a Jesucristo.
Para entonces el relato mítico ya se había formado y la leyenda y la historia no han dejado de confundirse desde entonces.

*Tomado de https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-03-25/murio-jesucristo-como-creemos-esta-es-la-verdadera-historia-de-la-crucifixion_1172350/
Lunes, 8 de Enero de 2018

LA VERDAD SOBRE LA ESTRELLA DE BELÉN

Por guerreropirata*


De la estrella de Belén se dice que guió a los Reyes Magos de Oriente hasta el portal donde el niño Jesús acababa de nacer. Pero, ¿qué fue en realidad lo que vieron Melchor, Gaspar y Baltasar? ¿Sí fue una estrella? ¿O quizá un cometa, una supernova, un meteorito, o una simple conjunción de planetas?

Para averiguar cuál fue el fenómeno astronómico observado por los Reyes Magos, habría primero que establecer la fecha precisa. La Biblia no dice nada sobre el día exacto del nacimiento de Jesús, aunque sí relaciona el hecho con acontecimientos y personajes históricos como, por ejemplo, el reinado de Herodes.
Los historiadores coinciden en que el Rey de Judea debió morir en algún momento entre los años 4 y 1 antes de Cristo (A.C.). Y los Reyes Magos lo visitaron poco antes de su muerte, por lo que su viaje (y la aparición de la estrella que los guió) tuvo que producirse antes de esas fechas.

Por otra parte, hay serias dudas de que el nacimiento de Jesús fuera un 25 de diciembre. En la Biblia, San Lucas habla de la actividad de los pastores de la zona en los días del nacimiento, cuidando a sus rebaños y a los corderos recién nacidos durante la noche, algo que sucede en primavera, y no en pleno invierno.

Además, el 25 de diciembre es precisamente la fecha en que los romanos, que dominaban la región en aquel tiempo, celebraban sus Saturnales, una de sus festividades más importantes y para la que adornaban calles y casas e intercambiaban regalos. No es casualidad que, para evitar ser perseguidos, los primeros cristianos eligieran esa fecha para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Más tarde, en el siglo IV, cuando el emperador Constantino adoptó oficialmente el cristianismo, el 25 de diciembre se conservó como el día de la Navidad.

Pero volvamos a la ubicación del año. Los historiadores están de acuerdo en que el nacimiento de Jesús no se produjo hace 2017 años. Esto porque la cronología que utilizamos, la cual divide los años en a. C. (antes de Cristo) y d. C. (después de Cristo), y que fue concebida por el monje romano Dionisio el Exiguo en 523 d. C., contiene, por lo menos, dos errores significativos: el primero es colocar el año 1 d. C. inmediatamente después del año 1 a. C., sin pasar por el cero, un número esencial en las matemáticas actuales y que, de hecho, resta un año a cualquier fecha que queramos considerar. 

El segundo error es que Dionisio dio por buena la declaración de Clemente de Alejandría de que Jesús nació en el año 28 del reinado del emperador Cesar Augusto, sin tener en cuenta que durante los primeros años de su mandato se le conoció por su nombre original, Octaviano, hasta que el Senado lo proclamó como 'Augusto' cuatro años después. Para cuando se descubrió el error, la cronología que aún hoy utilizamos estaba demasiado implantada como para cambiarla y corregir los cuatro años de desfase.

En resumen, teniendo en cuenta estos errores, el nacimiento de Jesús debió producirse en primavera, y entre los años 7 y 2 a. C., por lo que es en este tiempo en que se debe investigar para comprobar si se produjo en el cielo algún acontecimiento capaz de llamar la atención de los Reyes Magos de Oriente.

Desde un punto de vista astronómico, hay cuatro posibilidades para explicar a la estrella de Belén: 

1) Meteorito
Es muy poco probable debido a que los meteoritos, que se convierten en una bola de fuego al entrar en la atmósfera, apenas tardan unos segundos antes de desaparecer, y la estrella de Belén brilló durante semanas enteras.

2) Cometa
Son objetos que, esta vez sí, pueden brillar en el cielo incluso meses; sin embargo, el más espectacular de todos los cometas conocidos, el Halley, cuya órbita lo acerca a la Tierra cada 76 años y que fue visto por última vez en 1986, fue visible en Judea durante los meses de agosto y septiembre del año 11 d. C., lo que no coincide con las fechas del nacimiento de Jesús. Por supuesto, pudo tratarse de otro cometa, uno que pasó entonces y que por el momento no ha regresado, algo de lo que no podemos estar seguros.
Además, en la antigüedad los cometas eran vistos como señales que anunciaban muerte y destrucción, y no como heraldos del nacimiento de un rey o de un dios. Los romanos, por ejemplo, marcaron la muerte del general Agrippa usando la aparición del Halley en el 11 d.C.

3) Muerte violenta de una estrella
Eso nos lleva a dos posibilidades: una nova o una supernova. 
Una nova es la forma (una explosión termonuclear) en que una estrella se libera, de golpe, de una excesiva acumulación de hidrógeno en su superficie. Es muy espectacular, si la estrella está lo bastante cerca, y su aparición tiene lugar de forma impredecible y en cualquier momento. Las más brillantes aparecen de repente, sin previo aviso, como una nueva y espectacular luz en el cielo. Su brillo, tras algunos días, o incluso semanas, se va atenuando hasta desaparecer. En promedio, se produce una nova visible desde nuestro planeta una vez cada veinte años (la última fue en 1975), por lo que nada impide que fuera éste, y no otro, el fenómeno visto en Judea por los tres Magos de Oriente.

Mucho más espectacular, aunque menos frecuente de ver, es una supernova, la explosión catastrófica de toda una estrella que llega a su final y cuyo brillo eclipsa incluso al de toda la galaxia que la contiene. En el momento de la explosion, una supernova puede ser vista incluso a plena luz del día, y su brillo más intenso puede durar meses antes de empezar a decrecer.
Durante los últimos mil años la humanidad ha sido testigo de cuatro supernovas, en los años 1006, 1054, 1572 y 1604. En todos los casos, los cronistas de cada época se refirieron profusamente al fenómeno. Los chinos, por ejemplo, señalan que la supernova del año 1054 fue visible durante dos meses incluso a plena luz del día.

Sin embargo no existe en la época del nacimiento de Jesús ninguna referencia definitiva sobre la súbita aparición de una luz especialmente intensa en el cielo.
Si sucedió, nadie, en ninguna cultura, documentó el hecho, lo cual parece indicar que debemos buscar la solución en alguna otra parte.
Algunos textos chinos hablan de una posible nova en la primavera del año 5 d. C., pero se refieren a ella como a un fenómeno de poca importancia y de escasa, o ninguna, espectacularidad.

4) Conjunción Planetaria
La última (y quizá la más probable) explicación es la posibilidad de que los tres Magos fueran testigos de una conjunción planetaria especialmente brillante, tanto como para hacerles creer que se trataba de una nueva estrella. Pero, ¿hubo alguna conjunción planetaria de este tipo entre los años 7 y 2 A.C.? La respuesta es que sí. Los astrónomos han determinado que, en ese intervalo temporal, se produjeron varios fenómenos planetarios que podrían haber sido interpretados como la estrella de Belén.

El primero de ellos fue en el año 6 A.C., y se produjo entre Marte, Júpiter y Saturno, y sucedió en la constelación de Piscis. Los tres planetas formaron una brillante figura geométrica en el cielo que debió de ser de gran belleza y capaz de llamar la atención de cualquiera. Otra posibilidad es la 'triple conjunción' de Júpiter y Saturno entre los meses de mayo y diciembre del año 7 A.C. Los 'pasos' de Júpiter sobre Saturno se produjeron el 29 de mayo, el 30 de septiembre y el 5 de diciembre de ese año.

No cabe duda de que todos estos eventos fueron perfectamente visibles, pues sucedieron en la cara nocturna de la Tierra. Los dos planetas, además, brillaron el uno muy cerca del otro durante ocho largos meses, el tiempo que se estima necesario para que los Reyes Magos cubrieran los cerca de mil kilómetros de distancia entre Babilonia y Judea.

No obstante, la que seguramente fue la más brillante de las conjunciones planetarias de esa época fue la que se produjo entre Venus y Júpiter en la constelación de Leo el 12 de agosto del año 3 A.C. Los dos planetas brillaron ese día extraordinariamente cerca el uno del otro.
Y cuando Venus se retiró, Júpiter permaneció junto a Leo por lo menos durante diez meses más, sumando su brillo al de la estrella. Si el encuentro de los tres Reyes Magos con Herodes se produjo durante la primavera del 2 A.C., las fechas encajarían a la perfección.
De hecho, tras su primer encuentro y después de que Júpiter y Leo siguieran brillando juntos en el cielo, Venus regresó a la zona y se alineó con Júpiter en junio del 2 a.C. El día 17 de ese mes los brillos de los dos planetas fueron tan intensos que llegaron a confundirse.

Los dos planetas bajaron juntos y lentamente hacia el horizonte a medida que sus brillos se iban confundiendo. Hacia las ocho y media de la tarde, hora local de Jerusalén, prácticamente se habían fundido en un único y luminoso astro. En un tiempo en el que no había instrumentos de observación, ni lentes de sol, es muy probable que los observadores no fueran capaces de distinguir los dos objetos individuales y que sólo percibieran un único y brillante destello sobre los cielos de Judea.

¿Fue esto lo que vieron los Reyes Magos? Para la ciencia es difícil asegurarlo. Lo único cierto es que esas alineaciones se produjeron, y que fueron claramente visibles en una época que coincide con la del relato bíblico.

Juzguen ustedes amigos lectores.

*Texto original: blogs.abc.es
Lunes, 23 de Octubre de 2017

QUIEN O QUE CREO A DIOS? I

Por guerreropirata

Recibí un comentario muy intrigante, mas bien era una pregunta de uno de ustedes; me pregunto: QUIEN O QUE CREO A DIOS? esbocé una sonrisa ya que esa es la pregunta que desde niño me la he hecho ya que fui criado bajo la religión católica (sin mi consentimiento claro está) y siempre me decían que "dios" había creado todo lo que vemos, y yo decía y quién lo creo a él.

Así que buscando en mis archivos encontré un reportaje que salio del diario en linea el pais.com en mayo del 2008

Lo resumo para ustedes amigos lectores:

¿Dios creó al hombre o el hombre creó a Dios?

Científicos de Oxford investigan la estructura cerebral que aloja la creencia religiosa - Y Einstein aviva el debate desde la tumba.

Si usted cree en Dios o, en general, en alguna forma de ente místico, sepa que la inmensa mayoría de la humanidad está en su mismo bando. Si por el contrario no es creyente, es usted, en términos estadísticos, un raro. Si la demostración de la existencia de Dios se basara en el número de fieles, la cosa estaría clara. No es así, aunque en lo que respecta a este artículo eso es, en realidad, lo de menos. Creyentes y no creyentes están divididos por la misma pregunta: ¿Cómo pueden ellos no creer/creer (táchese lo que no corresponda)? Este texto pretende resumir las respuestas que la ciencia da a ambas preguntas.

Los físicos están pletóricos este año porque gracias al acelerador de partículas LHC, que pronto empezará a funcionar cerca de Ginebra, podrán por fin buscar una partícula fundamental que explica el origen de la masa, y a la que llaman la partícula de Dios.

Los matemáticos, por su parte, tienen desde hace más de dos siglos una fórmula que relaciona cinco números esenciales en las matemáticas -entre ellos el famoso pi-, y a la que algunos, no todos, se refieren como la fórmula de Dios.

 Pero, apodos aparte, lo cierto es que la ciencia no se ocupa de Dios. O no de demostrar su existencia o inexistencia. Las opiniones de Einstein -expresadas en una carta recientemente subastada- valen en este terreno tanto como las de cualquiera. Sí que se pregunta la ciencia, en cambio, por qué existe la religión.

No es ni mucho menos un tema de investigación nuevo, pero ahora hay más herramientas y datos para abordarlo, y desde perspectivas más variadas. A sociólogos, antropólogos o filósofos, que tradicionalmente han estudiado el fenómeno de la religión o la religiosidad, se unen ahora biólogos, paleoantropólogos, psicólogos y neurocientíficos. Incluso hay quienes usan un nuevo término: neuroteología, o neurociencia de la espiritualidad.

Prueba del auge del área es que un grupo de la Universidad de Oxford acaba de recibir 2,5 millones de euros de una fundación privada para investigar durante tres años "cómo las estructuras de la mente humana determinan la expresión religiosa", explica uno de los directores del proyecto, el psicólogo evolucionista Justin Barrett, del Centro para la Antropología y la Mente de la Universidad de Oxford.

Meter mano científicamente a la pregunta 'por qué somos religiosos los humanos' no es fácil. Una muestra: experimentos recientes identifican estructuras cerebrales relacionadas con la experiencia religiosa. ¿Significa eso que la evolución ha favorecido un cerebro pro-religión porque es un valor positivo? ¿O es más bien el subproducto de un cerebro inteligente? Sacar conclusiones es difícil, e imposible en lo que se refiere a si Dios es o no 'real'. Que la religión tenga sus circuitos neurales significa que Dios es un mero producto del cerebro, dicen unos. No: es que Dios ha preparado mi cerebro para poder comunicarse conmigo, responden otros. Por tanto, "no vamos a buscar pruebas de la existencia o inexistencia de Dios", dice Barrett.

¿Desde cuándo es el hombre religioso? Eudald Carbonell, de la Universidad Rovira i Virgili y co-director de la excavación de Atapuerca, recuerda que "las creencias no fosilizan", pero sí pueden hacerlo los ritos de los enterramientos, por ejemplo. Así, se cree que hace unos 200.000 años Homo heidelbergensis, antepasado de los neandertales y que ya mostraba "atisbos de un cierto concepto tribal", ya habría tratado a sus muertos de forma distinta. De lo que no hay duda es de que desde la aparición de Homo sapiens el fenómeno religioso es un continuo. "La religión forma parte de la cultura de los seres humanos. Es un universal, está en todas las culturas conocidas", afirma Eloy Gómez Pellón, antropólogo de la Universidad de Cantabria y profesor del Instituto de Ciencia de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid.

¿Por qué esto es así? Para Carbonell hay un hecho claro: "La religión, lo mismo que la cultura y la biología, es producto de la selección natural". Lo que significa que la religión -o la capacidad para desarrollarla-, lo mismo que el habla, por ejemplo, sería un carácter que da una ventaja a la especie humana, y por eso ha sido favorecido por la evolución. ¿Qué ventaja? "Eso ya es filosofía pura", responde Carbonell. Está dicho, las creencias no fosilizan.

Así que hagamos filosofía. O expongamos hipótesis: "Un aspecto importante aquí es la sociabilidad", dice Carbonell. "Cuando un homínido aumenta su sociabilidad interacciona de forma distinta con el medio, y empieza a preguntarse por qué es diferente de otros animales, qué pasa después de la muerte... Y no tiene respuestas empíricas. La religión vendría a tapar ese hueco".

Esa visión cuadra con la antropológica. La religión, según Gómez Pellón, da los valores que contribuyen a estructurar una comunidad en torno a principios comunes. Por cierto, ¿y si fueran esos valores, y no la religión en sí, lo que ha sido seleccionado? Curiosamente, señala Gómez Pellón, "los valores básicos coinciden en todas las religiones: solidaridad, templanza, humildad...". Tal vez no sea mensurable el valor biológico de la humildad, pero sí hay muchos modelos que estudian el altruismo y sus posibles ventajas evolutivas en diversas especies, incluida la humana.

También coinciden Carbonell y Gómez Pellón al señalar el papel "calmante" de la religión. "La religión ayuda a controlar la ansiedad de no saber", dice el antropólogo. "Cuanto más se sabe, más se sabe que no se sabe. Y eso genera ansiedad. Además, el ser humano vive poco. ¿Qué pasa después? Esa pregunta está en todas las culturas, y la religión ayuda a convivir con ella, nos da seguridad". Lo constatan quienes tratan a diario con personas próximas a situaciones extremas. "Es verdad que en la aceptación del proceso de morir las creencias pueden ayudar", señala Xavier Gómez-Batiste, cirujano oncólogo y Jefe del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario de Bellvitge.
Por si fueran pocas ventajas, otros estudios sugieren que las personas religiosas se deprimen menos, tienen más autoestima e incluso "viven más", dice Barrett. "El compromiso religioso favorece el bienestar psicológico, emocional y físico. Hay evidencias de que la religión ayuda a confiar en los demás y a mantener comunidades más duraderas".
La religión parece útil. Eso explica que el ser humano "sea naturalmente receptivo ante las creencias y actividades religiosas", prosigue.

Naturalmente receptivos. ¿Significa eso que estamos orgánicamente predispuestos a ser religiosos? ¿Lo está nuestro cerebro? En los últimos años varios grupos han recurrido a técnicas de imagen para estudiar el cerebro en vivo en "actitud religiosa", por así decir. "Son experimentos difíciles de diseñar porque la experiencia religiosa es muy variada", advierte Javier Cudeiro, jefe del grupo de Neurociencia y Control Motor de la Universidad de Coruña.

Los resultados no suelen considerarse concluyentes. Pero sí se acepta que hay áreas implicadas en la experiencia religiosa.
En uno de los trabajos se pedía a voluntarios -un grupo de creyentes y otro de no creyentes- que recitaran textos mientras se les sometía a un escáner cerebral. Al recitar un determinado salmo, en los cerebros de creyentes y no creyentes se activaban estructuras distintas. No es sorprendente. "Se da por hecho", explica Cudeiro; lo mismo que hay áreas implicadas en el cálculo o en el habla.

La pregunta es si esas estructuras fueron seleccionadas a lo largo de la evolución expresamente para la religión. Cudeiro no lo cree. "La experiencia religiosa se relaciona con cambios en la estructura del cerebro, y neuroquímicos, que llevan a la aparición de la autoconciencia, el lenguaje... cambios que permiten procesos cognitivos complejos; no son para una función específica". O sea que la religión bien podría ser, como dice Carbonell, un efecto secundario de la inteligencia.

Otros estudios de neuroteología han estudiado el cerebro de monjas mientras evocaban la sensación de unión con Dios, y de monjes meditando. Uno de los autores de estos trabajos, Mario Beauregard, de la Universidad de Montreal, aspira incluso a poder generar en no creyentes la misma sensación mística de los creyentes, a la que se atribuyen tantos efectos beneficiosos: "Si supiéramos cómo alterar [con fármacos o estimulación eléctrica] estas funciones del cerebro, podríamos ayudar a la gente a alcanzar los estados espirituales usando un dispositivo que estimule el cerebro ", ha declarado Beauregard a la revista Scientific American.

Lo expuesto en este texto sugiere que la cuestión no es tanto por qué existe la religión, sino por qué existe el ateísmo.
Con todas las ventajas de la religión, ¿por qué hay gente atea? .
"El ateísmo actual es un fenómeno nuevo y queremos investigarlo, sí", dice Barrett por teléfono. ¿Tiene que ver con el avance de la ciencia, capaz de dar al menos algunas de esas tan buscadas respuestas?.
Varios estudios indican que, en efecto, los científicos son menos religiosos que la media.
Pero hay excepciones; los matemáticos y los físicos, en especial los que se dedican al estudio del origen del universo -¡precisamente!-, tienden a ser más religiosos. No hay consenso sobre si un mayor grado de educación, o de cociente intelectual, hace ser menos religioso.

"El ser religioso o no seguramente depende de muchos factores que aún no conocemos", dice Barrett.


Viernes, 21 de Julio de 2017

EL OVNI DE EZEQUIEL

Por guerreropirata



En la Biblia, existe muchos textos en los que se describen una gran cantidad de visiones tanto de seres como de luces extrañas en el cielo, luces con voluntad propia y que interactuaban durante años con la sociedad judía del momento.

Uno de ellos es la visión de Ezequiel, en donde al parecer detalla de manera precisa el avistamiento de una nave y su aterrizaje.

Y aconteció que a los treinta años, en el mes cuarto, a cinco días del mes, estando yo en medio de los deportados junto al río Chebar; los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios

Y mire y he aquí, un viento tempestuoso que venía del Norte, una gran nube, con un fuego envolvente y en derredor suyo un resplandor, y en el centro del fuego una cosa que parecía como el fulgor del electro, y en medio de ella, la figura de cuatro seres vivientes. 

Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre, sus pies de ellos eran rectos y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro, relucientes a manera de bronce muy bruñido. Y cada uno iba derecho hacia adelante, hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban, sin volverse de espalda cuando andaban. 

Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, eran como carbones de fuego encendidos, y el fuego resplandecía y del fuego salían fulgores. Y los seres iban y venían a manera de relámpagos. Y el aspecto de las ruedas y su estructura resplandecían como el crisolito, y los cuatro tenían una misma forma, y las ruedas parecían dispuestas como si una estuviese en medio de la otra, y las ruedas estaban cuajadas de ojos alrededor. 

A donde el espíritu les impulsaba, iban las ruedas y también se levantaban tras ellos, porque el espíritu de ellos estaba en las ruedas. Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas, y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, vi la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre esta especie de trono había uno que parecía un hombre sentado sobre él. 

Y vi apariencia como de ambar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba, y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, refulgente alrededor. Esta visión era como la imagen de la gloria de Yavé y cuando yo la vi, caí sobre mi rostro y oí voz de uno que hablaba”.


En resumen esto es lo que Ezequiel vió:

Seres Vivientes (los cuatro objetos voladores que vio); Espíritu del Ser Viviente (tripulante); Pies Rectos (tren de aterrizaje); Cristal por Encima de sus Cabezas (cúpula o ventanillas); Fuego (luces); Trono (asiento); Ojos Alrededor (ventanillas secundarias); Ir derecho hacia adelante y atrás (movimiento de la nave); Nube (ovni).

Podría tratarse del relato de un hombre maravillado ante un aparato tecnológico altamente avanzado del cual no comprende su funcionamiento.

Juzguen ustedes amigos lectores y comenten.



SAUL: EL REY DE LOS PREPUCIOS

Por Ferney Yesyd Rodriguez*


Esta historia ocurrió cuando Saúl era el primer rey de Israel. Este rey sentía celos de David. Para evitar que este tomara como esposa a su hija le puso un reto casi imposible (no, no fue cazar al minotauro). David cumple con el reto lo que demostró que el dios Jehová estaba con él. Curiosamente este dios Jehová había elegido a Saúl como rey. Qué elecciones y apoyos tan raros los de Jehová, ¿no?


1 de Samuel 18:25-29 (Versión “Dios habla hoy”)

25 Entonces Saúl, con la intención de que David cayera en manos de los filisteos, les contestó:

—Díganle a David que en lugar de la compensación que se acostumbra dar por la esposa, yo, el rey, prefiero que me entregue cien prepucios de filisteos, para vengarme de mis enemigos.

26 Los servidores de Saúl le comunicaron estas noticias a David, y David consideró apropiada la oportunidad de llegar a ser yerno del rey. Antes de que el plazo se cumpliera, 27 David tomó a sus hombres, y fue y mató a doscientos filisteos; luego llevó los prepucios de éstos al rey, y se los entregó para poder ser su yerno. Entonces Saúl le concedió a su hija Mical por esposa.


28 Pero al ver y comprobar Saúl que el Señor ayudaba a David y que su hija Mical lo amaba, 29 llegó a tenerle más miedo que antes, y se convirtió en su eterno enemigo.


Sin Comentarios

*Tomado de SinDioses.org 
Lunes, 26 de Diciembre de 2016

¿POR QUÉ HAY TANTOS DIOSES RELACIONADOS CON EL 25 DE DICIEMBRE?

Por Santiago Campillo


¿Qué tiene el 25 de diciembre que se rodea de tantas festividades y dioses? Estas fechas relacionadas con el solsticio de invierno han sido siempre objeto de adoración y celebración de un ciclo nuevo de la vida, que siempre continúa.

El 25 de diciembre es una fecha muy señalada. Para la religión cristiana coincide con la Navidad, una festividad en la que se celebra el nacimiento de Cristo. Pero esta religión no es la única que considera (o consideraba) sagrado dicho día. El 25 de diciembre y los días cercanos han sido importantes a lo largo de la historia en diversas culturas.
El panteón romano, por ejemplo, tenía su propia festividad. Apolo y Saturno eran venerados durante el solsticio y el apogeo de sus fiestas ocurría normalmente durante el 25 de diciembre. Huitzilopochtli, en México, también era venerado durante estas fechas. Celtas, persas, griegos, sajones, incas e incluso babilonios tenían su propia interpretación. ¿Por qué esta curiosa coincidencia? Probablemente nunca encontremos una respuesta que contente a todo el mundo pero puede que el culpable no sea otro que el solsticio de invierno.

25 de diciembre en otras culturas

Tanto el 25 de diciembre como fecha inmediatas a este día han sido consideradas sagradas o importantes en todo el mundo y a lo largo de la historia. Esto ha sido utilizado en muchas ocasiones para discutir todo tipo de temas religiosos y filosóficos. Más allá de la controversia hay que entender que es una fecha escogida, por una razón u otra. Por ejemplo, en el cristianismo no queda claro, aunque hay varias teorías, sobre por qué se eligió como fecha representativa. 
 Lo cierto es que probablemente esta fecha se asentara en el 350 gracias al papa Julio I aunque la natividad podría estar celebrándose desde tiempo atrás en este día.

Hay historiadores que ven en el 25 de diciembre una adaptación del Natalis Solis Invictis romano, una festividad que celebraba el renacimiento de la luz, personificada en el dios Apolo. Romana también es la Saturnalia, una fiesta en honor a Saturno y que duraba una semana, celebrándose el clímax durante el 25. Durante las saturnales había intercambio de regalos, se liberaban temporalmente a los esclavos y se detenían las guerras y otras obligaciones. Además se celebraban banquetes públicos y una especie de ambiente de carnaval rodeaba los foros romanos. Saturno, en su aspecto de dios de la agricultura era el verdadero protagonista por la renovación del ciclo.

Pero no solo los romanos veían en estas fechas algo especial. La poca (pre)historia que nos llega de Babilonia indica que en este país se celebraba también el solsticio de invierno probablemente entre nuestros 21 y 26 de diciembre. Los germanos y escandinavos también celebraban un día después, el 26, el nacimiento de Freyr, uno de los dioses asociados al sol más importante del panteón nórdico.

Varios historiadores también ven mucha casualidad en la costumbre de decorar un árbol perenne, como un abeto, en honor a Yggdrasil, el árbol del universo, y los actuales árboles de Navidad.

Para los germanos esta fiesta era un símbolo de la renovación y de la continuidad de la vida. También celebraban el Modresnach, la noche de los sueños, durante estas fechas.
Los celtas veían en el Grianstad un Gheimhridh, el solsticio de invierno, un momento de cambio, donde se renovaba el ciclo de la vida y era venerado ofreciendo varias vituallas a distintos dioses de la fertilidad.

En el imperio Azteca el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y la guerra, llegaba durante el solsticio, durante el mes duraba entre el 7 y el 26 de diciembre. 
Los Incas también celebraban el renacimiento de Inti, el dios del sol. Este protagonizaba también un mes donde se celebraba el Cápac Raymi. En general casi todas las culturas tienen una referencia al solsticio, ocurrido en torno al 25 de diciembre.
Es fácil ver la relación con el sol, el cambio de ciclo y la implicación sobre los dioses.

El solsticio de invierno

El solsticio de invierno coincide con la noche más larga del año.
Es el momento en el que el sol se encuentra en una posición característica en la que comienza a acercarse en su distancia angular del ecuador celeste. Esto quiere decir que a partir de este momento los días comienzan de nuevo a alargarse hasta el solsticio de verano.
Pero hay un pequeño problema. El solsticio de invierno en realidad ocurre entre los días 20 y 23 de nuestro calendario. ¿Por qué entonces esas referencias al 25 de diciembre o incluso al 26 del mes? La culpa la tiene nuestro calendario gregoriano.
En el 45 a.C. el calendario juliano especificaba la celebración del solsticio durante el 25 de diciembre en Europa. La diferencia (mínima) entre el calendario civil y tropical provocaba que el solsticio no coincidiera siempre con el 25.
Así cada cuatrocientos años el solsticio se adelantaba unos 3 días, aproximadamente. En 1582, el papa Gregorio XIII decretó el cambio obligatorio de calendario, cerrándose la fecha, gracias a los ajustes, en torno al 21 de diciembre con una variación de solo un día cada 3000 años.
Otras culturas celebran el solsticio, bien en 25 de diciembre o en su más ajustada fecha entre el 21 o 23, y casi todas asociadas a una divinidad, como veíamos antes.
Desde el resurgimiento de Amaterasu, la diosa Sol de Japón, pasando por el Chaomos pakistaní donde se ofrecen oraciones a Dezao; el Khore ruz o día del Sol del mazdeísmo, el Goru de Mali; el Junkanoo jamaicano o el Hogmanay escocés, en todo el mundo el solsticio de invierno es una fecha señalada y muy importante, indicativa de un cambio profundo en el ciclo de la vida. Algo que hoy día todavía celebramos bien sea mediante la navidad o alguna celebración similar. Lo importante es que todas estas fiestas y dioses parecen compartir algo enterrado en lo más profundo de la naturaleza humana.

JESUS NO NACIÓ EL 25 DE DICIEMBRE

Por guerreropirata*



No hay referencias bíblicas ni documentales que sugieran que Jesús nació en la madrugada del 25 de diciembre. La vida de Jesús no fue documentada por las autoridades romanas ni por los historiadores de la época: los recuerdos que quedaron en los testimonios orales del siglo I son alegóricos, simbólicos, ejemplificantes y no históricos. 

Así lo sostiene el profesor de Historia Antigua de la Universidad de los Andes, Jaime Borja. Para acercarse a la vida de Jesús, hay que diferenciar entre el Jesús simbólico y el histórico, según le afirmó a Semana Educación el profesor.
Jesús histórico pudo nacer el 25 de diciembre o en cualquier otra fecha, pero no es posible saberlo con precisión y no hay ninguna pista que lo sugiera dentro de la Biblia

Lo que existe, por el otro lado, son indicios que permiten pensar que no nació en diciembre. 
Por ejemplo, en el Evangelio de Lucas hay una referencia sobre su nacimiento. Antes de nacer el mesías, los pastores velaban mientras sus rebaños pastaban. 
El problema geográfico, evidente para quien conozca el clima en Palestina, es que los pastores no hacían vigilias en invierno por las bajas temperaturas. Las ovejas y los bueyes eran resguardados durante diciembre y enero.
Otro argumento para afirmar que Jesús no nació el 25 de diciembre es que los censos romanos, como el ordenado por Augusto que obligó a José y a María a viajar, no ocurrían en invierno. 
Un censo era una medida impopular: estaba relacionada con el pago de impuestos y el reclutamiento.  
Le recordaba a una región inestable como Palestina el poder de los romanos. Entonces, es muy poco probable que se tomara la medida en pleno invierno, cuando el mal clima dificulta desplazarse a las ciudades de nacimiento.
La conmemoración litúrgica del 25 de diciembre no está relacionada con el Jesús histórico, ni con el bíblico, sino con las religiones politeístas del Mediterráneo. 
Según el historiador de las religiones Mircea Eliade, el 25 de diciembre se conmemoraba el nacimiento de todas las divinidades solares orientales. 
De la misma forma, Jaime Borja afirma que ese día es el solsticio de invierno y se conmemoraban las fiestas saturnales en Roma, que representaban el triunfo del sol sobre las tinieblas. Lo que ocurrió fue que Jesús reemplazó al dios solar, que derrotaba cada año a las tinieblas.

En Roma convivían cientos de tradiciones religiosas del Mediterráneo. Isis, Set, Baal y Hera eran dioses populares: los veneraban desde las capas sociales más bajas hasta los emperadores. 
Por ejemplo, Cómodo (185-192) se había iniciado en los Misterios de Isis y de Mitra. 
Sin embargo, de todos los dioses el sol  había sido uno de los más venerados por griegos, romanos, persas y egipcios. Constantino (272-337), antes de convertirse al cristianismo, seguía al Sol Invictus y lo consideraba el fundamento del imperio. 
La arqueología es rica en pruebas: las inscripciones dedicadas al sol son recurrentes en las monedas y los monumentos.

La conversión del mayor seguidor del Sol Invictus al cristianismo determinó la mezcla de elementos solares en la iconografía y en la liturgia cristiana. Lactancio, un escritor cristiano del siglo IV, sostiene que Constantino fue advertido en sus sueños: debía grabar en los escudos el signo de la cruz antes de entrar en batalla de Milvio. 
Eusebio, obispo de Cesarea, lo describe de otra forma, en medio de la batalla, Constantino vio el signo de la cruz en el horizonte y oyó una voz que le decía, “Por ella vencerás”. Por la noche Cristo se apareció y lo invitó a convertirse.
Desde entonces, el cristianismo pasó a ser la religión imperial. Los cristianos ya no serían perseguidos, acusados de ateísmo, antropofagia, infanticio y de practicar orgías en las iglesias. Tampoco serían obligados a sacrificar animales en honor a los dioses romanos. 
Sin embargo, el mayor peligro al que se sometían los cristianos era más sutil y venía de adentro: el surgimiento de las herejías. 
Dentro de la iglesia no había canon, los apóstoles ya estaban muertos y circulaban una serie de textos diversos y contradictorios, como el Evangelio de Tomás, el Evangelio de la Verdad, el Evangelio del Pseudo Mateo, los Hechos de Pedro, los Hechos de Juan.
Dentro de las diferentes interpretaciones había unas más radicales que otras. 70 años después de Cristo, por ejemplo, Simón el Mago fue denunciado como el primer hereje por los cristianos. Simón consideraba a su pareja, Helena, una prostituta de un burdel en Tiro, la encarnación del pensamiento de Dios y una reencarnación de Helena de Troya. Simón rechazaba los contenidos del Antiguo Testamento y reducía el canon al Evangelio de Lucas y a las epístolas paulinas. 
Desde luego, había otras interpretaciones menos excéntricas. Arrio, sacerdote de Alejandría, discutió el concepto de la Trinidad con profundas reflexiones filosóficas e inició una herejía muy popular, el arrianismo.
Según el famoso teólogo alemán Walter Bauer, “el cristianismo primitivo era muy complejo y admitía expresiones múltiples y variadas, inclusive, las primeras formas que adoptó el cristianismo se aproximaban a las que pasado algún tiempo se considerarían heréticas”. Durante los primeros años, hubo muchas incorporaciones paganas, los cristianos influidos por las ideas gnósticas y platónicas dividieron al hombre en dos, uno psíquico inferior y otro espiritual que era superior. 
De ahí, la idea cristiana de despojarse del hombre carnal para hacerse puramente espiritual. Se tomaron muchos elementos prestados de otras religiones, por ejemplo, la ascensión del alma a un mundo celeste aparecen entre los mandeos, egipcios y persas.

El triunfo del cristianismo en Roma implicó que se fijaran cánones y las otras interpretaciones se volvieron heréticas, pero también implicó la incorporación de tradiciones religiosas del Mediterráneo, que se escogieron con mayor orden que durante los primeros años. Con el triunfo se le puso coherencia a corrientes religiosas contradictorias. Según Mercede Eliade, el Cristianismo de Roma surgió como una concepción religiosa organizada desde la razón, marcada por el pensamiento sistemático de la filosofía griega y mezclada con elementos jurídicos del orden romano, cargada de rasgos religiosos paganos con orígenes antiguos, como la Navidad.

*Tomado de http://www.semana.com/educacion/articulo/jesus-no-nacio-el-25-de-diciembre/510086
Domingo, 4 de Diciembre de 2016

¿QUE NOS DICEN LOS EVANGELIOS PERDIDOS SOBRE EL VERDADERO JESUS?

Por guerreropirata


En 1945, un grupo de personas que cavaban en busca de fertilizante en el desierto egipcio hicieron un descubrimiento que cambiaría completamente nuestro entendimiento de la primera iglesia.
Encontraron varios textos primitivos cristianos incluyendo los evangelios de Tomás, Felipe y Marción, que habían permanecido enterrados durante 1.600 años.
Estos evangelios son algunos de los muchos libros alternativos sobre Jesús que no se incluyeron en la Biblia cristiana.
Fueron apartados por la iglesia cuando se llegó a una versión oficial del cristianismo.
El Jesús de estos textos era radicalmente diferente al aceptado en los evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

En lugar del hijo de Dios sufriente y humano, mostraban a un ser divino cuyas expresiones misteriosas revelaban los secretos de la inmortalidad.

El Jesús Escondido

  • María Magdalena
El evangelio de Felipe fue escrito probablemente en el siglo III y habla de un estrecho vínculo entre Jesús y María Magdalena.

"El Salvador la quería más que a todos los discípulos. La besó en su…". Falta el resto de la frase y algunos han especulado que decía en su "boca", lo que sugiere una relación más íntima.
La naturaleza de esa relación es especulación. El énfasis en el texto se produce más en cómo María recibe alguna revelación especial.
Se la presenta como la fuente del conocimiento secreto sobre Jesús que decían tener aquellos que escribieron este texto.
  • Gurú místico
El evangelio de Tomás es una colección de dichos de Jesús escritos a principios del siglo II.
Jesús es descrito como un místico revelador de verdades escondidas en lugar de un sabio que murió por los pecados del pueblo.

El nombre en arameo de Tomás significa "gemelo" y puede ser que el texto presente a Tomás como una especie de gemelo espiritual de Jesús, el discípulo ideal que mejor entendió en su totalidad "las palabras secretas del Jesús viviente".
Los seguidores del evangelio de Tomás creían que sólo unos pocos elegidos podrían entender los dichos de Jesús y de esa forma reconocer su divinidad e inmortalidad innatas.
  • ¿Nacido de la Virgen?
Marción era un importante teólogo cristiano del siglo II, pero sus escritos se han perdido a lo largo del tiempo.

Los relatos que critican su trabajo dicen que es posible que creyera que Jesús era un ser divino enviado desde el cielo que tomó un cuerpo temporal, y no un niño humano hijo de María.
Marción fue el primero que intentó formar un canon sobre las escrituras cristianas aceptadas, que llamó el Nuevo Testamento.
Su canon consistió en un evangelio único y 10 epístolas del apóstol Pablo.
En el año 144, fue expulsado de la iglesia de Roma por su teología.
  • ¿Muerte?
El evangelio de Pedro fue descubierto en 1887, antes que los otros.

Es posible que los autores del libro pensaran que Jesús tenía un poder divino que trascendía su cuerpo humano.
En la cruz, en este texto Jesús dice "mi poder me ha abandonado".
Esto podía ser interpretado como que el espíritu divino de Jesús estaba siendo llevado al cielo mientras que su cuerpo se quedaba en la cruz.
Sin embargo, más adelante en el libro hay un relato vívido de la resurrección. Se describe cómo Jesús deja su tumba acompañado de su cruz, la que tiene el poder de hablar.

¿Por qué se tiraron los evangelios?

En los siglos II y III hubo intentos de dilucidar qué evangelios deberían leerse como escrituras.
Los cuatro evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan, ya se utilizaban como escrituras en servicios eclesiásticos en Roma y quizás también en otros lugares.

Estos evangelios fueron escritos probablemente entre mediados y finales del siglo I.
Fueron aceptados o bien como escritos por los discípulos apostólicos de Jesús o por los seguidores de estos discípulos.
Algunos de los evangelios perdidos se escribieron bastante después, en los siglos II y III, y esto pudo ser un inconveniente para ellos.
  • No atrajeron a las masas
En comparación con lo que se convirtió en el cristianismo establecido, abierto a todos los creyentes, los evangelios perdidos eran a veces elitistas.
Hablaban de una forma misteriosa de encontrar la iluminación, a través del entendimiento de los significados ocultos en las palabras de Jesús.

Una posible razón por las que no se incluyeron en el emergente Nuevo Testamento es que el objetivo no era que formaran parte de un canon más amplio o que se leyeran como escrituras en la iglesia, sino que cada uno fuera leído sólo por unos pocos elegidos.
  • Imperio Romano
Cuando el emperador romano Constantino se convirtió al Cristianismo en el año 312, quiso utilizarlo como forma de unificar su fragmentado imperio.

Luego hubo un efecto concertado para estandarizar doctrinas cristianas y promover un canon acordado de las escrituras del Nuevo Testamento.
Así que algunas de las escrituras "apócrifas" fueron apartadas, o incluso suprimidas. Pero la gran mayoría simplemente dejaron de ser reproducidas.
A finales del siglo IV, los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron aceptados ampliamente como parte integral de los 27 textos que constituyen el Nuevo Testamento.
Junto con el Viejo Testamento, forman el canon de las sagradas escrituras cristianas.
  • Los que sí fueron incluidos
En el evangelio de Mateo se enfatiza la descendencia real de Jesús y se rastrea hasta Abraham.
Se cree que el primer evangelio fue el de Marcos, escrito entre el 65 y el 75 AD.

Los evangelios de Lucas y Mateo se basaron en este texto y siguieron su planteamiento principal.
El evangelio de Lucas fue escrito para conversos no judíos y rastrea la genealogía de Jesús hasta Adán, haciéndolo una figura universal.








¿DONDE Y CUANDO NACIO SATANAS?

Por guerreropirata*
¿Cuál es el origen de Satanás, el enemigo declarado del Dios cristiano?

Explicar la presencia del mal en el mundo es una meta tan antigua como la propia humanidad: enfermedades, desgracias personales, catástrofes naturales... siempre han sido causadas por espíritus que podríamos catalogar de crueles y malvados, pero ninguno ha sido elevado a la categoría de encarnación del mal puro: las religiones griega y romana no conocían al Diablo, entre los 400 dioses celtas no había sitio para el Maligno, lo mismo que en las religiones africanas no influidas por los misioneros, en los Indios de América del Norte, ni siquiera en el sintoísmo, budismo, taoísmo...

En los libros sagrados hebreos Satán nunca aparece como líder de un imperio del mal que ha declarado la guerra a Dios y a la humanidad: esto sólo ocurre en el cristianismo.
Quien sentó las bases de la satanología cristiana fue el autor del Evangelio de Juan, sus cartas y el Apocalipsis. Es Juan quien lo nombra señor del mundo y causante de todas las acciones malas. Pero la llegada del Hijo de Dios quebrantó este dominio diabólico.

Curiosamente, una de las más terribles sentencias de su Evangelio es la afirmación de que los judíos son hijos del diablo. Si no tuvieron bastante con ser acusados de deicidio, que el Jesús de Juan les dijera “procedéis del diablo, que es vuestro padre” dio carta blanca a los cristianos para perseguirlos, diezmarlos y humillarlos durante siglos.  El enfrentamiento entre el Bien y el Mal, heredado de las leyendas judías del siglo I a. C., ha marcado al cristianismo hasta extremos increíbles. Ahora bien, ¿de dónde vino este dualismo?.

La demonología judía bebió profusamente de la visión irania del mundo: demonios, ángeles y arcángeles nacen en Irán en 500 a. C. Y si hay que señalar a un culpable, ése es Zaratustra o Zoroastro, un hombre del que se sabe muy poco pero que cambió el politeísmo imperante en esa región por Ahura Mazda, el señor único: he aquí el comienzo del monoteísmo.
Para no eliminar a los viejos dioses los convierte en emanaciones de Ahura Mazda, los ángeles.
Entre ellos, los dos más poderosos: el bueno Spenta Manyu y el malo Angra Manyu. Al principio ambos eran la cara y la cruz de la moneda pero al final Angra acabó por convertirse en un antidiós, el enemigo declarado de Ahura Mazda. Se puede decir más alto pero no más claro: Satanás nació en Irán en el siglo VI a. C.

*Tomado de http://www.muyinteresante.es

Viernes, 19 de Febrero de 2016

LA RAIZ DE TODO MAL??: EL VIRUS DE LA FÉ..

Por guerreropirata

Segunda parte del documental de Richard Dawkins: La Raíz de Todo Mal; en donde se hace un análisis de como la religión y la fé ciega es el principio de todos los males.


Les comparto el video en un solo link... Disfrútenlo...y comenten...