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Miercoles, 3 de Abril de 2013

Este próximo sábado: Escépticos en el Pub

Este próximo sábado habrá una nueva entrega de Escépticos en el Pub(Madrid). Apuntad bien la fecha, 6 de abril a las 19:30h, como de costumbre el evento tendrá lugar en el pub Irish Corner(Calle de Arturo Soria, 6). El evento es completamente gratuito. Tras la charla y debate suele ser costumbre que muchos nos quedemos a cenar en el mismo pub. La cena es un buen momento para seguir debatiendo tranquilamente ya sea sobre el tema de la charla o sobre otros distintos.

Pasemos ahora a presentados al ponente de esta semana. La charla correrá a cargo de Miguel Ángel Sabadell, doctor en ciencias, Editor de Ciencia de Muy Interesante y reconocido escéptico. Dado que la Semana Santa está reciente, pensamos que era una buena ocasión para traer algún tema religioso, en concreto la charla tratará sobre Jesús, ¿existió una persona sobre la que se creó el mito o no? ¿Se parece en algo esa posible persona a lo que nos cuentan sobre Jesús desde las fuentes oficiales de la Iglesia? Como podéis observar el tema promete. Os dejo con el resumen que nos ha enviado el propio Miguel Ángel:
En 1985 Robert W. Funk creaba el Jesus Seminar, un grupo formado por un centenar de académicos neotestamentarios con el objetivo de elucidar, utilizando la antropología, la historia y el análisis textual, qué pudo y qué no pudo decir Jesús. Y la polémica, que se había encontrado latente a lo largo de todo el siglo XX, estalló. La razón es obvia: además de sesudos artículos y libros, los miembros del seminario se dedicaron de manera consistente a sacar su postura en los medios de comunicación una visión de Jesús muy diferente a la por todos conocida. El tranquilo mundo de la investigación neotestamentaria, en manos de católicos y protestantes, se vio sacudido por el terremoto mediático de la década de los 90. Nuevas imágenes de Jesús aparecieron por autores no vinculados a ninguna iglesia y las viejas posturas recibieron un fuerte impacto bajo la acusación de haber entorpecido y enmascarado al verdadero Jesús.

Una idea debemos tener presente: la investigación histórica del Nazareno, el que realmente vivió y murió en Galilea, está y estará siempre en la cuerda floja. “No existe una Suiza neutral en el investigación sobre Jesús”, afirma el sacerdote católico John P. Meier, profesor de Nuevo Testamento en la Universidad de Notre-Dame en Indiana, EE UU. No es lo mismo que estudiar a Sócrates o a Alejandro Magno. En rarísimas ocasiones se ha dado el caso que un historiador confesional haya llegado a conclusiones distintas a las que soporta su fe. Y si no es así, se puede prever qué sucederá: como le ocurrió a la teóloga Uta Ranke-Heinemann, autora del polémico libro No y amén, compañera de estudios del anterior Papa y la primera mujer en ser profesora de teología en una universidad católica, de donde fue separada de su cargo al interpretar la virginidad de María en un sentido únicamente teológico y no biológico.

La vida de Jesús, tal y como nos ha llegado, es totalmente sobrenatural: nacido de una virgen, autor de portentosos milagros y, sobre todo, resucitado de la muerte. Ya lo dijo Pablo de Tarso: “si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe”. En este sentido, la historicidad de la resurrección, que el Catecismo de la Iglesia Católica sostiene en base al testimonio recogido en los evangelios, es clave para entender las peleas y debates que en la última mitad del siglo XX se han producido en el ámbito universitario y que se conocen como The Jesus Wars, las Guerras de Jesús.

Por eso “el estudio histórico de Jesús es un cómodo lugar para hacer teología y llamarlo historia”, comenta uno de los más polémicos estudiosos neotestamentarios, John Dominique Crossan.

El Jesús histórico no se resolverá jamás. Cada cual arrima el ascua a su sardina e intenta ajustarlo a su propia ideología. Cualquier investigación histórica adolece de suficientes lagunas para poder bailar con los hechos hasta acomodarlos a nuestras concepciones previas. Si existen personas capaces de negar el holocausto nazi, ¿qué no puede hacerse con una figura de hace 2.000 años del cual la única información que se tiene es la que proporcionan sus propios seguidores? La investigación sobre el Jesús histórico presenta una clara falla: la escasa investigación antropológica y psicológica de cómo se construyen las historias míticas y religiosas. Entender porqué aparecieron y triunfaron movimientos más modernos, con un origen netamente sobrenatural, como el espiritismo –a los dos años de su nacimiento en 1848 aglutinaba a más de 8 millones de seguidores– o el más reciente de los contactos con extraterrestres, quizá proporcionen alguna luz sobre el nacimiento de las religiones y sobre la fiabilidad de las fuentes. De todas formas, en Jesús se hace cierto lo que el físico teórico Werner Heisenberg dijo en broma de su propia especialidad: “cuando los hechos no concuerdan con la teoría, es un problema exclusivo de los hechos”.

Lunes, 25 de Marzo de 2013

La religión ¡vaya timo!

Tenía pendiente leer este volumen de la colección ¡Vaya timo! El libro es interesante, se puede decir que es un resumen de las tesis que Puente Ojea mantiene sobre la religión. Ahora bien, hay que reconocer que en cuanto al estilo se aparta un poco de lo que viene siendo la norma de la colección, y es que el estilo de Ojea, no es, precisamente sencillo.

La primera parte del libro es la más dura de leer y requiere un mayor esfuerzo por parte del lector, esfuerzo que merece la pena hacer. Ojea es uno de los intelectuales más importantes que tenemos, aunque no sea quizás de los más conocidos. Leer y comprender sus tesis solo puede enriquecernos el pensamiento.


Ojea asume el titulo de la colección literalmente, es decir, afirma que la religión es un timo y como es normal en él, no se conforma con afirmarlo, sino que analiza el asunto con perspicacia, profundidad y con unos vastos conocimientos que van desde la antropología hasta el estudio de la Biblia.

Una lectura recomendable a pesar de la dificultad que puede entrañar. Aprovechando que nos encontramos en una semana de fuertes connotaciones religiosas, no estaría de más leer el punto de vista contrario al que nos rodea estos días.
Martes, 19 de Febrero de 2013

En memoria de Giordano Bruno y en contra de la Iglesia Católica


En el Aniversario número 413 de la muerte de Giordano Bruno en manos de la Iglesia Católica los ateos de Bogotá se reunieron en un plantón y una breve marcha que recordó que esta iglesia sigue persiguiendo las libertades individuales.

Así narró el diario El Espectador la noticia del plantón el sábado 16 de febrero:


Antes de morir como hereje en Roma, Giordano Bruno —filósofo, astrónomo y poeta— escribió: “Mucho he luchado. Creía que sería capaz de salir vencedor (...). Y tanto el destino como la naturaleza reprimieron mi celo y mi fortaleza (...). No obstante, había algo en mí que yo era capaz de hacer y que ningún siglo futuro negará me pertenece: no haber temido morir, no haberme inclinado ante mi igual y haber preferido una muerte valerosa a una vida sumisa”. 

La mañana del 19 de febrero del año 1600, encadenado y con grilletes, Bruno fue llevado al Campo dei Fiori donde por orden de la Inquisición de la Iglesia católica la hoguera consumió su cuerpo, aunque sus ideas remontaron el tiempo y viajaron por el mundo. 

Tanto que mañana en Bogotá, cuando se cumple un aniversario más de la muerte de Bruno, a las dos de la tarde, en el parque que lleva el nombre de este pensador está programado un plantón —dicen sus organizadores— por la defensa de las libertades individuales. Se trata de una manifestación en contra de la doctrina de la Iglesia y del procurador general, Alejandro Ordóñez, por oponerse férreamente al proyecto de ley de matrimonio igualitario, al de eutanasia y a la inclusión del misoprostol en el POS, como un medicamento que permite el aborto en los tres casos que avaló la Corte Constitucional: peligro de muerte de la madre, deformación del feto y violación. 

El evento lo organiza la Asociación de Ateos de Bogotá, que tiene cerca de dos mil seguidores virtuales en las redes sociales. Ellos señalan sin titubeos que es necesario que el Estado y las iglesias estén realmente separados. Por eso critican duramente al procurador general Alejandro Ordóñez y lo consideran “un inquisidor moderno”, por “no separar sus convicciones religiosas de su función pública en el Ministerio Público”, y por “arremeter” contra los derechos sexuales y reproductivos, instalando un oratorio de la fe católica en la Procuraduría. 

También critican que el procurador haya estampado su firma en un comunicado del Ministerio Público para pedir la anulación del fallo de la Corte Constitucional que ordena que el Gobierno llegue a los colegios con discursos sobre derechos y deberes en materia sexual. Los ateos no olvidan tampoco que Ordóñez creó un grupo especial para hacer control previo a la Clínica de la Mujer de Medellín, porque le dijeron que tenía como fin practicar abortos. 

Esta pelea contra el procurador no es de ahora. El 27 de noviembre del año pasado, justo en la época en que se conoció la reelección del funcionario, la Asociación de Ateos de Bogotá le pidió a través de un derecho de petición que repusiera los libros de filosofía y educación sexual que supuestamente había sacado de la Biblioteca Gabriel Turbay en Bucaramanga a mediados de 1982 y quemado en un parque cercano, de acuerdo con la denuncia que hizo al respecto el periodista Daniel Coronell, en una columna del 1º de noviembre de 2008. El episodio fue recordado por otros columnistas, como Daniel Samper Ospina, pero Ordóñez nunca se refirió al caso. 

La respuesta del Ministerio Público llegó en diciembre, señalando la improcedencia del recurso al no estar enmarcada en el período de Ordóñez como procurador general y al decir que esa historia, que en Bucaramanga —su tierra natal— más de uno cuenta, es un episodio que nunca se logró comprobar. 

A esta vieja polémica se suman las voces de quienes creen que la religión en nada ha impedido ni viciado el ejercicio público del Procurador, como lo han dicho el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, o el jurista Rafael Nieto Navia, quien fue magistrado de la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya. El mismo procurador Ordóñez ha reclamado en reiteradas ocasiones que “no hay inhabilidad ética ni constitucional por las convicciones”. 

Lo cierto es que nadie se equivoca si dice que el procurador es el más grande y poderoso aliado que tiene la Iglesia católica en el escenario político, aún más cuando hoy suena entre los presidenciables. Y esto, a la vista de su batalla contra la eutanasia, el aborto y los derechos de los homosexuales, no tiene que ver solamente con que rece sus oraciones a la más tradicional y vieja usanza: en latín.

Y el plantón se llevó a cabo

Aquí les comparto algunas fotografías del evento















Sábado, 16 de Febrero de 2013

El ateísmo también crece en Colombia

El aumento del ateísmo y el agnosticismo en el mundo occidental es notable. En Europa muchas iglesias católicas y luteranas están dando espacio a bibliotecas, bares y salones comunitarios. En Latinoamérica la internet facilitó el acceso a la información y que muchos ateos se pudieran encontrar. Este fenómeno social llamó la atención de la periodista Dora Glottman quien hizo una nota sobre el ateísmo en Colombia para Caracol Noticias.


Hago la aclaración que mi nombre es Ferney Rodríguez, y no Ferney González como se mencionó en el vídeo.
Lunes, 28 de Enero de 2013

La religión incide más como fuerza para el mal que para el bien en el mundo: Anthony C. Grayling

El filósofo inglés Anthony Clifford Grayling está en Cartagena, Colombia en el "Hay Festival". Allí concedió una interesante entrevista a la Revista Arcadia en la que explicó  porque es un ateo, y de los activistas.


“Es culpa de la religión que la gente buena haga cosas malas”




Ateo, humanista y furibundo detractor de la religión, Anthony C. Grayling es uno de los más prolíficos filósofos ingleses contemporáneos. El periodista Rodrigo Restrepo lo confronta sobre su excesiva beligerancia en contra de las religiones. Una conversación desafiante

Por: Rodrigo Restrepo* 
Bogotá, Colombia.
Publicado el: 2013-01-22

Grayling no es un filósofo en el sentido clásico del término. No aventura originales hipótesis metafísicas ni escudriña en las profundidades del alma humana. Es más bien un filósofo en el sentido contemporáneo: un técnico de las ideas, una hormiga de los conceptos, un típico ejemplar del homo academicus. En el lado “duro” de su pensamiento se dedica a indagar en las relaciones entre la mente y el mundo. Usa la lógica para inquirir en la pregunta de si podemos conocer el mundo, y para contrargumentar las tesis del escepticismo. En su lado “blando” es un pensador de la ética, de la filosofía de la vida cotidiana, un contribuyente de la gran pregunta socrática: ¿cómo debemos vivir?

Este es, sin duda, el aspecto más popular y atractivo de su prolífica obra, que se extiende a treinta libros. Como intelectual comprometido y filósofo público, Grayling escribe sobre crímenes de guerra, legalización de la droga, eutanasia o derechos humanos. Es un colaborador frecuente delLiterary Review, del Times Literary Supplement, de la revista científica New Scientist o de la radio BBC, entre otras. Durante tres años mantuvo una columna en el diario The Guardianllamada “The Last Word” (La última palabra), de la que surgió su libro El sentido de las cosas, una colección de pequeños ensayos sobre las virtudes, las falacias y los bienes del hombre contemporáneo. Allí explora ideas como la tolerancia y el racismo, la fe y la razón, la pobreza, el capitalismo, el arte o la salud. En ese mismo espíritu de divulgación filosófica escribió El poder de las ideas, una especie de enciclopedia de bolsillo para el hombre del siglo XXI, en donde actualiza conceptos como la bioética, el multiculturalismo, el psicoanálisis, la mecánica cuántica, Internet, la inteligencia artificial y hasta el budismo y el vegetarianismo.

Miembro de la Real Sociedad de Literatura, de la Real Sociedad de Artes, del Saint Anne’s College de Oxford, representante del Consejo para los Derechos Humanos de la ONU y de un larguísimo etcétera de sociedades y agrupaciones civiles, se yergue como un eminente miembro del establishment intelectual inglés: todo un candidato a Sir. Como filósofo, nada de tesis atrevidas, nada de posmodernismo ni de poshumanismo, nada de franceses y poco de alemanes. Ceñido con celo a la tradición inglesa y muy ajustado al common sense, Grayling es un organizador de conceptos, mesurado, frío y sobrio.

Excepto quizá cuando habla de religión. Se le incluye en la corriente del Nuevo Ateísmo, junto a Richard Dawkins (El gen egoísta y El espejismo de Dios) o Daniel Dennett (Romper el hechizo: la religión como fenómeno natural). Y, todo hay que decirlo, cada vez que tiene la posibilidad despotrica con todo su arsenal contra las creencias religiosas.

Usted es un intelectual que ha decidido entrar de lleno en el debate público. Escribe columnas en periódicos, colabora con suplementos culturales, es frecuentemente entrevistado en radio y televisión. Desde su punto de vista, ¿por qué es importante el filósofo en la arena pública? ¿Qué puede y debe aportarle al debate en los medios masivos?

La filosofía trata de las ideas, los debates, las perspectivas. En cuestiones morales y políticas existe una gran tradición de pensamiento sobre estos temas. Los filósofos pueden contribuir en algo a la conversación social acerca de estas cuestiones, no decirle a la gente qué pensar, sino alertarlos sobre las ideas y las posibilidades.

Uno de sus temas como filósofo público es la ética. ¿Por qué la importancia de la ética en este momento?

La ética es la indagación en las cuestiones del valor, en el pensamiento acerca de cómo debemos vivir nuestras vidas, qué clase de personas debemos ser, cuáles son nuestras responsabilidades con los otros. Trata de la buena vida, la vida floreciente. Y se relaciona con cuestiones políticas sobre la buena sociedad, el mejor tipo de sociedad en la cual pueden florecer buenas vidas individuales.

En su libro La elección de Hércules usted plantea nuevamente las preguntas socráticas: ¿cómo debo vivir? y ¿cuál es la buena vida? Dice incluso que el filósofo debería ofrecer indicaciones prácticas respecto a la ética. ¿Debería el filósofo ser una especie de guía para la buena vida, como creían los griegos? ¿Por qué parece ser tan relevante hoy en día “devolver la discusión ética a los detalles prácticos de la vida"?

La filosofía académica se ha vuelto demasiado técnica y estrecha, demasiado oscura. Sin embargo la filosofía pertenece a todo el mundo. Pensar en cuestiones morales y políticas debería ser la responsabilidad de toda persona atenta. Los filósofos no deberían ser los profesores o legisladores de la humanidad, sino los facilitadores, para contribuir a la conversación de la humanidad, para recordarle a la gente de las ideas, discusiones y debates de la filosofía a través del tiempo, de manera que la gente tenga material para reflexionar, y para formar sus propios juicios sobre la base de la información, la razón y el debate.

Como intelectual público, usted establece una descarnada disputa contra la religión, contra todo fundamentalismo y toda actitud moralizadora. Llega usted a decir que la religión es una “estrecha prisión”, que las creencias religiosas, “siempre y en todo lugar han sido causa de guerras, intolerancia y persecución, y han distorsionado la naturaleza humana con posturas falsas y artificiales”. ¿Por qué tanta crítica a la religión en sí misma, al punto de considerarla una fuerza en contra del desarrollo de la humanidad? ¿Por qué rechazarla de tajo como una opción ética y vital válida para el hombre contemporáneo? Me parece una actitud demasiado radical e incluso peligrosa. Estoy pensando en la actitud pragmática del filósofo William James, quien argumentaba que es perfectamente válido asumir la creencia en Dios y probar su existencia si aquella creencia mejora la propia vida, la convierte en una buena vida. O en Carl Jung, cuando afirma que las experiencias de lo numinoso (esto es, lo sagrado), son no solo importantes sino fundamentales en el proceso de individuación, es decir, en el saludable desarrollo de la psique humana individual. O también en el filósofo Peter Sloterdijk, quien postula que estamos asistiendo al retorno, no de la religión, sino de ciertas “prácticas espirituales”, o procedimientos y sistemas de ejercitación mediante los cuales los hombres de todas las épocas y culturas han optimizado su estado inmunológico frente a los riesgos de la vida y de la muerte. ¿Por qué establecer semejante disputa contra la religión?

Por las razones dadas en los escritos que usted cita. La religión es una sobreviviente de los tiempos de ignorancia de la humanidad. La Ilustración nos enseñó que hay muchas posibilidades para unas buenas y florecientes vidas humanas, y que declarar que solo hay una gran verdad, una respuesta correcta que todos debemos aceptar, una autoridad que debemos obedecer y adorar, ya no es aceptable.

Pero la Ilustración también llevó a buena parte del mundo occidental a los campos de exterminio, así como a nuevas formas de esclavitud, como bien lo ha mostrado Adorno…


Adorno habla basura. La Ilustración promovió el pluralismo, la libertad individual, la racionalidad, la democracia y los derechos humanos. Todo movimiento totalitario –el estalinismo, el nazismo, la religión– sostiene lo opuesto a estos valores: estos movimientos afirman que hay una verdad, un camino correcto, que todos deben ajustarse a él, todos deben obedecer. De allí es de donde vienen los campos de exterminio –de la contra-Ilustración– no de la Ilustración. Me sorprende que la gente no vea esto.

Usted es frecuentemente incluido en la corriente de los Nuevos Ateístas. Uno de los propósitos de este movimiento es contrargumentar públicamente contra la religión, criticarla y exponerla mediante argumentos racionales en cualquier lugar en que sus influencias surjan. Aparte de que esta misión no deja de tener algo de evangelizador, muchos han calificado al Nuevo Ateísmo como agresivo y discriminatorio del cristianismo. ¿No es el Nuevo Ateísmo una nueva forma de fundamentalismo? Quizás no un fundamentalismo en el sentido clásico del término, entendido como “obediencia ciega a la escritura y aliada al extremismo”, sino un fundamentalismo más sutil y académico, en el que todo aspecto o rasgo religioso es descartado de entrada –no sin cierta actitud irónica– o aparentemente superado con “contundentes” argumentos científicos. ¿No sería juego sucio atacar todo elemento religioso desde la lógica científica de datos y evidencias, cuando la misma experiencia religiosa escapa a dicha lógica?

Hay una confusión aquí entre ateísmo y secularismo. El secularismo señala que la religión es un movimiento con intereses propios y con muchas ganas de persuadir a otros de su punto de vista. Esto también lo hacen otros puntos de vista. Pero por razones históricas la religión ha ocupado un vasto e inflado espacio en la plaza pública. El secularismo argumenta que la religión debería tomar su turno en la fila con todos los otros grupos de interés.

Entonces usted es un secularista, no un ateo… 

Yo soy un ateo y un secularista. Y un humanista: las tres posiciones van juntas de manera muy natural, aunque desde luego puede haber también secularistas religiosos, pues un secularista es simplemente alguien que piensa que la religión y los asuntos públicos deben mantenerse aparte: la separación de la Iglesia y el Estado.

¿Pero y entonces por qué tanta guerra intelectual contra la religión?

La religión incide más como fuerza para el mal que para el bien en el mundo, es corrosiva para la vida intelectual y moral de los individuos y las naciones (es culpa de la religión que la gente buena haga cosas malas) y obstruye el camino del progreso científico y social.

Dice usted que “la razón es un absoluto que, usado correctamente, puede dirimir disputas y guiarnos a la verdad” y que a pesar de sus fracasos y limitaciones debemos aferrarnos a ella. Suele usted oponer la razón a la fe, y dice incluso que la fe es la negación de la razón. ¿No estaría esta postura elevando la razón al nivel de un ídolo, un dios, o en sus palabras, un “absoluto”? Si el universo carece de una estructura racional y la razón, como decía Nietzsche, resulta incapaz de conocer el universo sin distorsionarlo; si incluso la naturaleza humana, como sabemos desde Freud, es gobernada por su dimensión irracional, ¿por qué seguir a estas alturas de la historia de las ideas elevando la razón al nivel de un “absoluto”? 

La razón es la aplicación de la racionalidad. Racionalidad = ratio = dar proporción a nuestras conclusiones y acciones según la evidencia y las razones que uno tiene. La razón es nuestra mejor guía y ayuda para vivir acorde con nuestras mejores evidencias y pensamientos. Usar el lenguaje de la religión –”ídolos”, etc., etc.– para describir el responsable compromiso de vivir según la razón y la evidencia es tergiversar el asunto. La gente quiere que los constructores del avión en el que viajan sean tan cuidadosos y racionales como sea posible. Y después van a la iglesia el domingo. ¡Eso es una inconsistencia!

Claro, pero la vida no es un asunto de consistencia, precisamente porque no es ni lógica ni siempre racional. La razón, sin duda, es una herramienta muy poderosa y útil, pero mucha gente querrá y necesitará ir a la iglesia para vivir una buena vida. ¿No es un poco unilateral argumentar que solo la razón y la evidencia pueden conducirnos a la buena vida?

Repito mi punto sobre el avión en el que usted está volando. Si sus ingenieros dijeran: “Muy bien, no tenemos que ser racionales –o tratar de ser racionales–”, el avión de alguna manera aún volaría, pero usted no querría montarse en ese avión. Usted no debería querer “volar” en una vida que está perezosamente gobernada por supersticiones antiguas, impulsos no racionales y hábitos ajenos.

Usted “cree apasionadamente en el valor de todo lo espiritual” y sin embargo es ateo. ¿Es posible creer en el espíritu dejando a Dios –o cualquier imagen o idea que de este se tenga– fuera del escenario? ¿Qué significa esta postura?

Por “espiritual” entiendo algo totalmente secular y natural: el complejo de nuestras emociones y actitudes intelectuales, que constituyen una repuesta al mundo y a los otros. Los seres humanos tenemos una capacidad para el amor, para el gozo estético, para la conexión con los otros y con el mundo: el disfrute del arte, de la naturaleza, de la música y de la amistad son, a mi juicio, ejercicios “espirituales”.
*Filósofo y periodista.
Domingo, 20 de Enero de 2013

1.100 millones de «descreídos»

http://ep00.epimg.net/sociedad/imagenes/2013/01/13/actualidad/1358104128_555157_1358105839_sumario_grande.png



© María Antonia Sánhez-Vallejo
Publicado enEl País de Madrid

Algo más de 16 de cada 100 habitantes del mundo, exactamente 16,3, no se identifican con ninguna de las religiones existentes. Son el tercer grupo de población en el paisaje religioso global que ha diseñado el think tank estadounidense Pew Center. Se trata de un mapamundi con el tamaño y la distribución de decenas de confesiones que van desde el cristianismo o el islam —las dos principales, en ese orden— hasta los zoroástricos (o parsis), los jainistas y los seguidores de Tenrikyo, la secta más influyente de Japón, pasando por yazidíes, rastafaris o cienciólogos: en el informe Pew hay sitio para todos.

Los 1.100 millones de descreídos que hay en el mundo, casi tantos como católicos, no son necesariamente ateos, subraya el estudio, sino simplemente individuos que pueden albergar sentimientos espirituales o de trascendencia pero no se identifican con ninguno de los sistemas existentes. «Los límites entre creyentes, personas que se adhieren a los dogmas, los aceptan, y religiosos, gente con sentimientos espirituales o una cierta dimensión de profundidad, son difusos», señala el teólogo y filósofo Manuel Fraijó, que imparte Historia de las Religiones en la UNED. Abunda en la idea Juan José Tamayo, teólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid: «Se trata de una desafección institucional; no supone una renuncia a las creencias, la experiencia religiosa personal o las opciones éticas. Ese 16% de desafectos institucionales pueden experimentar sentido de la trascendencia, espiritualidad, actitudes religiosas y valores éticos de manera espontánea y gratuita, es decir, al margen de las instituciones, que son el fracaso de la religión porque dogmatizan mensajes éticos y los mercantilizan».

El estudio del Pew Forum on Religion & Public Life, que refleja el estado de la cuestión en 2010 y se basa en el análisis de más de 2.500 censos, investigaciones y registros de población, arroja los siguientes datos: los cristianos son mayoría en el mundo, el 31,5% de la población (2.200 millones, la mitad de ellos católicos), seguidos de cerca por los musulmanes (23,2%, 1.600 millones). Tras lo que el informe denomina «no afiliados» aparecen los siguientes grupos: hindúes (15% de la población mundial, o 1.000 millones); budistas (7,1%, 500 millones); seguidores de religiones populares (africanas o de tribus chinas, indios americanos y aborígenes australianos), el 5,9%, o 400 millones; otras religiones (taoísmo, sintoísmo, parsis, sijs, bahai’s, jainistas, seguidores de Tenrikyo, etcétera), el 0,8% (58 millones), y, finalmente, judíos, que solo suponen el 0,2% de la población mundial (14 millones, repartidos casi a partes iguales entre EE UU y Oriente Medio, es decir, Israel).

Aunque el informe Pew no precisa si los «no adscritos» son desencantados de alguna fe o si esta es su primera opción, Fraijó aventura la procedencia de parte de ellos: «Del islam no se sale nadie, porque es una forma de vida; salirse implica abandonar la sociedad. Pero del cristianismo sí se van muchos, hay una secularización muy fuerte. La religión donde más movimiento hay en Europa es el cristianismo». Un ejemplo: del 18% de españoles sin adscripción religiosa, según un estudio de 2008 de la Fundación Bertelsmann, «el 87% de ellos habían tenido una educación católica», subraya Fraijó. «Independientemente de lo que diga el informe, yo creo que el mayor grado de desafección se produce en Occidente y, más concretamente, en el catolicismo, una religión con una estructura jerárquica patriarcal inamovible», coincide Tamayo.

Sin embargo, la distribución geográfica del grupo de no religiosos —son mayoría en China, República Checa, Estonia, Hong Kong, Japón y Corea del Norte, países en apariencia inconexos y ajenos a la tradición cristiana— no parece corroborar la desviación de la que hablan ambos expertos. «En China ha habido un abandono masivo del confucionismo, que es visto como la religión de los funcionarios, los políticos y las ciudades, más que del taoísmo, la religión del campo», explica Fraijó, en alusión a la vertiginosa transformación socioeconómica del gigante asiático en los últimos lustros. «Japón, por su parte, es muy refractario a las conversiones: pese a la importante presencia de los jesuitas en el país desde hace siglos, sólo un 1% de la población se ha convertido al cristianismo», puntualiza.

Del mapamundi de Pew puede inferirse que la región de Asia-Pacífico es la reserva espiritual del planeta: varios grupos tienen allí una poderosa presencia, incluida la aplastante mayoría de hindúes y budistas, con una población cercana al 90% del total. Paradójicamente, tres cuartas partes de los «no afiliados» (76%) también se concentran en esa región, y sólo en China son 700 millones (dos veces la población de EE UU).

Aunque la cristiana es la comunidad más dispersa geográficamente —está presente en todos los continentes—, el estudio de Pew señala que tres cuartas partes de la población mundial —el 73%— viven en países donde su confesión es mayoritaria, en especial hindúes y cristianos; estos últimos se concentran además en los 157 estados donde son mayoría. Un nada desdeñable 27% de los seres humanos pertenecen a minorías religiosas en los países donde viven, como los cristianos de Oriente Medio o los musulmanes en Europa, lo que a menudo es fuente de fricciones sectarias-políticas con la comunidad dominante, como demuestra el caso de Egipto o Siria.

Por tramos de edad, la religión con mayor número de seguidores jóvenes es el islam (23 años de media), frente a los judíos, que con 36 años son los mayores de los ocho grandes grupos estudiados. El informe no precisa la edad media del creyente católico, sólo la del cristiano: 30 años, un promedio que la pujanza de las confesiones evangélicas en América Latina, África y, en menor medida, en el Este de Europa rebaja al catolicismo tradicional en el Viejo Continente.



«Las religiones ganan por goleada a Dios»

«Hay unas 10.000 religiones en el mundo. Podríamos decir que las religiones están ganando por goleada a Dios», explica gráficamente Manuel Fraijó, catedrático de Filosofía Moral y Política de la UNED. La frase tal vez ayude a explicar por qué en el estudio de Pew figuran, junto a confesiones milenarias como el sintoísmo o el sijismo, o la amenazada comunidad parsi —cuyos ritos funerarios corren peligro por la contaminación y la disminución del número de buitres—, creencias tan curiosas y bisoñas como la wicca, una religión neopagana fundada en la primera mitad del siglo XX y que muchos relacionan con la brujería, o la discutida Cienciología. O infinidad de religiones tradicionales y paganas (animistas, totémicas, etcétera), que conforman nada menos que el 6% mundial (las profesan 400 millones de personas). El País contactó por correo electrónico con Pew para preguntar la inclusión de creencias como la wicca o los rastafaris, pero no recibió respuesta.

«En muchas zonas, las religiones se identifican con los sistemas filosóficos tradicionales que permean la civilización correspondiente; de ese sustrato tan enraizado también es difícil salirse. Pero el abandono de la religión ha perdido dramatismo. Se pasa de la creencia a la increencia sin traumas, ya no hay una guerra fría entre teísmo y ateísmo», explica Fraijó. Decía Hegel que lo importante no es ser creyente o no serlo, sino tener lucidez al respecto, pero si la claridad del razonamiento lleva a querer romper oficialmente el vínculo con la comunidad, el deseo se convierte a veces en pesadilla: la apostasía es una tarea ardua en España. Sin embargo, más de 100.000 católicos apostataron en Austria y Alemania en 2010 tras los escándalos de los abusos a menores por representantes de la Iglesia.

La diferencia generacional tiene su traslación en las creencias. Mientras los no creyentes tienen una edad media de 32 años en el mundo, entre los españoles, los jóvenes en torno a 20 años casi triplican a los mayores de 60: un 24% frente al 9%, según el estudio Bertelsmann. «En el grupo de no adscritos crece proporcionalmente el porcentaje de gente joven», subraya Fraijó.

1.100 millones de «descreídos»

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© María Antonia Sánhez-Vallejo
Publicado en El País de Madrid

Algo más de 16 de cada 100 habitantes del mundo, exactamente 16,3, no se identifican con ninguna de las religiones existentes. Son el tercer grupo de población en el paisaje religioso global que ha diseñado el think tank estadounidense Pew Center. Se trata de un mapamundi con el tamaño y la distribución de decenas de confesiones que van desde el cristianismo o el islam —las dos principales, en ese orden— hasta los zoroástricos (o parsis), los jainistas y los seguidores de Tenrikyo, la secta más influyente de Japón, pasando por yazidíes, rastafaris o cienciólogos: en el informe Pew hay sitio para todos.

Los 1.100 millones de descreídos que hay en el mundo, casi tantos como católicos, no son necesariamente ateos, subraya el estudio, sino simplemente individuos que pueden albergar sentimientos espirituales o de trascendencia pero no se identifican con ninguno de los sistemas existentes. «Los límites entre creyentes, personas que se adhieren a los dogmas, los aceptan, y religiosos, gente con sentimientos espirituales o una cierta dimensión de profundidad, son difusos», señala el teólogo y filósofo Manuel Fraijó, que imparte Historia de las Religiones en la UNED. Abunda en la idea Juan José Tamayo, teólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid: «Se trata de una desafección institucional; no supone una renuncia a las creencias, la experiencia religiosa personal o las opciones éticas. Ese 16% de desafectos institucionales pueden experimentar sentido de la trascendencia, espiritualidad, actitudes religiosas y valores éticos de manera espontánea y gratuita, es decir, al margen de las instituciones, que son el fracaso de la religión porque dogmatizan mensajes éticos y los mercantilizan».

El estudio del Pew Forum on Religion & Public Life, que refleja el estado de la cuestión en 2010 y se basa en el análisis de más de 2.500 censos, investigaciones y registros de población, arroja los siguientes datos: los cristianos son mayoría en el mundo, el 31,5% de la población (2.200 millones, la mitad de ellos católicos), seguidos de cerca por los musulmanes (23,2%, 1.600 millones). Tras lo que el informe denomina «no afiliados» aparecen los siguientes grupos: hindúes (15% de la población mundial, o 1.000 millones); budistas (7,1%, 500 millones); seguidores de religiones populares (africanas o de tribus chinas, indios americanos y aborígenes australianos), el 5,9%, o 400 millones; otras religiones (taoísmo, sintoísmo, parsis, sijs, bahai’s, jainistas, seguidores de Tenrikyo, etcétera), el 0,8% (58 millones), y, finalmente, judíos, que solo suponen el 0,2% de la población mundial (14 millones, repartidos casi a partes iguales entre EE UU y Oriente Medio, es decir, Israel).

Aunque el informe Pew no precisa si los «no adscritos» son desencantados de alguna fe o si esta es su primera opción, Fraijó aventura la procedencia de parte de ellos: «Del islam no se sale nadie, porque es una forma de vida; salirse implica abandonar la sociedad. Pero del cristianismo sí se van muchos, hay una secularización muy fuerte. La religión donde más movimiento hay en Europa es el cristianismo». Un ejemplo: del 18% de españoles sin adscripción religiosa, según un estudio de 2008 de la Fundación Bertelsmann, «el 87% de ellos habían tenido una educación católica», subraya Fraijó. «Independientemente de lo que diga el informe, yo creo que el mayor grado de desafección se produce en Occidente y, más concretamente, en el catolicismo, una religión con una estructura jerárquica patriarcal inamovible», coincide Tamayo.

Sin embargo, la distribución geográfica del grupo de no religiosos —son mayoría en China, República Checa, Estonia, Hong Kong, Japón y Corea del Norte, países en apariencia inconexos y ajenos a la tradición cristiana— no parece corroborar la desviación de la que hablan ambos expertos. «En China ha habido un abandono masivo del confucionismo, que es visto como la religión de los funcionarios, los políticos y las ciudades, más que del taoísmo, la religión del campo», explica Fraijó, en alusión a la vertiginosa transformación socioeconómica del gigante asiático en los últimos lustros. «Japón, por su parte, es muy refractario a las conversiones: pese a la importante presencia de los jesuitas en el país desde hace siglos, sólo un 1% de la población se ha convertido al cristianismo», puntualiza.

Del mapamundi de Pew puede inferirse que la región de Asia-Pacífico es la reserva espiritual del planeta: varios grupos tienen allí una poderosa presencia, incluida la aplastante mayoría de hindúes y budistas, con una población cercana al 90% del total. Paradójicamente, tres cuartas partes de los «no afiliados» (76%) también se concentran en esa región, y sólo en China son 700 millones (dos veces la población de EE UU).

Aunque la cristiana es la comunidad más dispersa geográficamente —está presente en todos los continentes—, el estudio de Pew señala que tres cuartas partes de la población mundial —el 73%— viven en países donde su confesión es mayoritaria, en especial hindúes y cristianos; estos últimos se concentran además en los 157 estados donde son mayoría. Un nada desdeñable 27% de los seres humanos pertenecen a minorías religiosas en los países donde viven, como los cristianos de Oriente Medio o los musulmanes en Europa, lo que a menudo es fuente de fricciones sectarias-políticas con la comunidad dominante, como demuestra el caso de Egipto o Siria.

Por tramos de edad, la religión con mayor número de seguidores jóvenes es el islam (23 años de media), frente a los judíos, que con 36 años son los mayores de los ocho grandes grupos estudiados. El informe no precisa la edad media del creyente católico, sólo la del cristiano: 30 años, un promedio que la pujanza de las confesiones evangélicas en América Latina, África y, en menor medida, en el Este de Europa rebaja al catolicismo tradicional en el Viejo Continente.



«Las religiones ganan por goleada a Dios»

«Hay unas 10.000 religiones en el mundo. Podríamos decir que las religiones están ganando por goleada a Dios», explica gráficamente Manuel Fraijó, catedrático de Filosofía Moral y Política de la UNED. La frase tal vez ayude a explicar por qué en el estudio de Pew figuran, junto a confesiones milenarias como el sintoísmo o el sijismo, o la amenazada comunidad parsi —cuyos ritos funerarios corren peligro por la contaminación y la disminución del número de buitres—, creencias tan curiosas y bisoñas como la wicca, una religión neopagana fundada en la primera mitad del siglo XX y que muchos relacionan con la brujería, o la discutida Cienciología. O infinidad de religiones tradicionales y paganas (animistas, totémicas, etcétera), que conforman nada menos que el 6% mundial (las profesan 400 millones de personas). El País contactó por correo electrónico con Pew para preguntar la inclusión de creencias como la wicca o los rastafaris, pero no recibió respuesta.

«En muchas zonas, las religiones se identifican con los sistemas filosóficos tradicionales que permean la civilización correspondiente; de ese sustrato tan enraizado también es difícil salirse. Pero el abandono de la religión ha perdido dramatismo. Se pasa de la creencia a la increencia sin traumas, ya no hay una guerra fría entre teísmo y ateísmo», explica Fraijó. Decía Hegel que lo importante no es ser creyente o no serlo, sino tener lucidez al respecto, pero si la claridad del razonamiento lleva a querer romper oficialmente el vínculo con la comunidad, el deseo se convierte a veces en pesadilla: la apostasía es una tarea ardua en España. Sin embargo, más de 100.000 católicos apostataron en Austria y Alemania en 2010 tras los escándalos de los abusos a menores por representantes de la Iglesia.

La diferencia generacional tiene su traslación en las creencias. Mientras los no creyentes tienen una edad media de 32 años en el mundo, entre los españoles, los jóvenes en torno a 20 años casi triplican a los mayores de 60: un 24% frente al 9%, según el estudio Bertelsmann. «En el grupo de no adscritos crece proporcionalmente el porcentaje de gente joven», subraya Fraijó.
Miercoles, 30 de Octubre de 2013

LA MÚSICA DE LAS ESFERAS




  • De una jugosa discusión que estamos manteniendo sobre el "misterio de la realidad" (aka: dogmas católicos revestidos de jerga zubiriana), en una entrada sobre el ateísmo.

    si te tapas las orejas, no comentes mi música
    Una metáfora engañosa, como siempre: es cierto que hay gente a la que la buena música (pongamos, Beethoven) le deja frío, pero en este caso NO SE TRATA DE UNA CUESTIÓN TOTALMENTE SUBJETIVA. La música tiene propiedades objetivas, que pueden ser analizadas y comprendidas perfectamente incluso por quien no tiene "sensibilidad musical", y que tienen que ver con la ciencia de la acústica y con la neurología de nuestra percepción. En el caso del "misterio", por el contrario, no hay NADA QUE PUEDAS ARGUMENTAR OBJETIVAMENTE, pues, como he dicho varias veces Y NO TE HAS MOLESTADO NUNCA EN RESPONDER, Y SUPONGO QUE NI EN PENSAR, ni siquiera podemos saber si los conceptos que le aplicamos se le PUEDEN aplicar (al contrario que con la acústica y el resto de las ciencias, en las que el éxito predictivo son una garantía, al menos provisional, de que nuestros conceptos no andan muy desencaminamos).
    Por otro lado, nuestro cerebro ha evolucionado (biológica y culturalmente) de modo que ciertas relaciones matemáticas y físicas entre los sonidos tienden a producir a la mayoría de los oyentes una cierta RESPUESTA EMOCIONAL, pero no hay NADA en las propiedades objetivas de los sonidos que haga que CUALQUIER SER VIVIENTE E INTELIGENTE tuviera de forma necesaria que tener la misma respuesta emocional que yo a la música de Beethoven: que yo responda así, es un accidente de la evolución (accidente muy bien aprovechado por Beethoven, naturalmente). Del mismo modo, no hay nada en el "misterio" que haga que la ÚNICA reacción razonable ante él por parte de un ser racional sea la de caer sobrecogido de hinojos (y mucho menos identificarlo con cierto personaje más o menos antipático de ciertos libros considerados "sagrados"), y no lo hay porque, sencillamente, del misterio no puedes SABER nada, ni siquiera eso (si no, no sería un misterio).
    .

    o estoy sordo o mi interlocutor es esquizofrénico. Usted afirmará lo segundo tal vez, yo lo primero.
    De acuerdo, pero imagina un mundo de sordos, en donde nace una persona que puede oir. Sólo hay una cosa que puede convencer RACIONALMENTE a los sordos de que esa persona tiene una capacidad perceptiva que le permite conocer OBJETIVAMENTE ciertos aspectos de la realidad que ELLOS no pueden captar: el mayor éxito predictivo que el que oye tiene frente a los que no oyen (p.ej., que oye los pasos de alguien acercándose, y entonces predice que alguien va a llegar, antes de que lo puedan predecir sus compañeros).
    En cambio, si el que DICE que "oye" se limita a afirmarlo y a adoptar una conducta idiosincrática cuando se refiere a ello, y con más pundonor todavía cuando los demás se lo ponen en duda, pero sin ser capaz de PREDECIR nada nuevo gracias a sus supuestas "audiciones", pues los demás tendrán dos opciones: creérselo como pazguatos (depende de lo convincente que sea en su conducta idiosincrática) o no hacerle ni caso.
    .
    Tú ponte en mi lugar: tú dices que, según tú, lo que se "oye" en el caso del misterio es algo así como una "noergia" que te hace arrodillarte, rezar, tal vez valorar la virginidad, y quién sabe si abstenerse de comer carne los viernes de cuaresma. Ten un poco de piedad conmigo y comprende que yo no oigo nada de eso: pues caramba, intenta hacer un poco como el que oye en un mundo de sordos, enséñame qué OTRAS cosas puedes averiguar tú (y que yo pueda contrastar objetivamente) sobre el mundo A PARTIR DE LA HIPÓTESIS DE QUE TÚ TIENES RAZÓN Y YO NO sobre lo que se "oye" o se deja de "oir". (Y no vale lo de "mira cómo les mola a millones de personas mi conducta idiosincrática", porque no se trata de si les mola o les deja de molar, sino de pruebas objetivas, predicciones empíricas, o al menos razonamientos lógicos intersubjetivamente examinables).
    .
    se descubre en un analisis fenomenologico del intelegir, .... ¿¿¿¿ La fenomenología es imaginación???? 
    Y dale: comprende que mi valoración epistemológica del "análisis fenomenológico del inteligir" es nula. Nuestra mente es como es, y nos produce las experiencias e intelecciones que nos produce, por razones que son todo menos TRANSPARENTES para la mente misma. El cerebro ha creado una fenomenología que nos simplifica la vida PERO QUE NOS ENGAÑA DE MALA MANERA. Te recomiendo una lectura un poco más científica que la ilusión de que la fenomenología enseña algo sobre la realidad.
    .
  • Miercoles, 2 de Enero de 2013

    LA MÚSICA DE LAS ESFERAS




  • De una jugosa discusión que estamos manteniendo sobre el "misterio de la realidad" (aka: dogmas católicos revestidos de jerga zubiriana), en una entrada sobre el ateísmo.

    si te tapas las orejas, no comentes mi música
    Una metáfora engañosa, como siempre: es cierto que hay gente a la que la buena música (pongamos, Beethoven) le deja frío, pero en este caso NO SE TRATA DE UNA CUESTIÓN TOTALMENTE SUBJETIVA. La música tiene propiedades objetivas, que pueden ser analizadas y comprendidas perfectamente incluso por quien no tiene "sensibilidad musical", y que tienen que ver con la ciencia de la acústica y con la neurología de nuestra percepción. En el caso del "misterio", por el contrario, no hay NADA QUE PUEDAS ARGUMENTAR OBJETIVAMENTE, pues, como he dicho varias veces Y NO TE HAS MOLESTADO NUNCA EN RESPONDER, Y SUPONGO QUE NI EN PENSAR, ni siquiera podemos saber si los conceptos que le aplicamos se le PUEDEN aplicar (al contrario que con la acústica y el resto de las ciencias, en las que el éxito predictivo son una garantía, al menos provisional, de que nuestros conceptos no andan muy desencaminamos).
    Por otro lado, nuestro cerebro ha evolucionado (biológica y culturalmente) de modo que ciertas relaciones matemáticas y físicas entre los sonidos tienden a producir a la mayoría de los oyentes una cierta RESPUESTA EMOCIONAL, pero no hay NADA en las propiedades objetivas de los sonidos que haga que CUALQUIER SER VIVIENTE E INTELIGENTE tuviera de forma necesaria que tener la misma respuesta emocional que yo a la música de Beethoven: que yo responda así, es un accidente de la evolución (accidente muy bien aprovechado por Beethoven, naturalmente). Del mismo modo, no hay nada en el "misterio" que haga que la ÚNICA reacción razonable ante él por parte de un ser racional sea la de caer sobrecogido de hinojos (y mucho menos identificarlo con cierto personaje más o menos antipático de ciertos libros considerados "sagrados"), y no lo hay porque, sencillamente, del misterio no puedes SABER nada, ni siquiera eso (si no, no sería un misterio).
    .

    o estoy sordo o mi interlocutor es esquizofrénico. Usted afirmará lo segundo tal vez, yo lo primero.
    De acuerdo, pero imagina un mundo de sordos, en donde nace una persona que puede oir. Sólo hay una cosa que puede convencer RACIONALMENTE a los sordos de que esa persona tiene una capacidad perceptiva que le permite conocer OBJETIVAMENTE ciertos aspectos de la realidad que ELLOS no pueden captar: el mayor Ã©xito predictivo que el que oye tiene frente a los que no oyen (p.ej., que oye los pasos de alguien acercándose, y entonces predice que alguien va a llegar, antes de que lo puedan predecir sus compañeros).
    En cambio, si el que DICE que "oye" se limita a afirmarlo y a adoptar una conducta idiosincrática cuando se refiere a ello, y con más pundonor todavía cuando los demás se lo ponen en duda, pero sin ser capaz de PREDECIR nada nuevo gracias a sus supuestas "audiciones", pues los demás tendrán dos opciones: creérselo como pazguatos (depende de lo convincente que sea en su conducta idiosincrática) o no hacerle ni caso.
    .
    Tú ponte en mi lugar: tú dices que, según tú, lo que se "oye" en el caso del misterio es algo así como una "noergia" que te hace arrodillarte, rezar, tal vez valorar la virginidad, y quién sabe si abstenerse de comer carne los viernes de cuaresma. Ten un poco de piedad conmigo y comprende que yo no oigo nada de eso: pues caramba, intenta hacer un poco como el que oye en un mundo de sordos, enséñame qué OTRAS cosas puedes averiguar tú (y que yo pueda contrastar objetivamente) sobre el mundo A PARTIR DE LA HIPÓTESIS DE QUE TÚ TIENES RAZÓN Y YO NO sobre lo que se "oye" o se deja de "oir". (Y no vale lo de "mira cómo les mola a millones de personas mi conducta idiosincrática", porque no se trata de si les mola o les deja de molar, sino de pruebas objetivas, predicciones empíricas, o al menos razonamientos lógicos intersubjetivamente examinables).
    .
    se descubre en un analisis fenomenologico del intelegir, .... ¿¿¿¿ La fenomenología es imaginación???? 
    Y dale: comprende que mi valoración epistemológica del "análisis fenomenológico del inteligir" es nula. Nuestra mente es como es, y nos produce las experiencias e intelecciones que nos produce, por razones que son todo menos TRANSPARENTES para la mente misma. El cerebro ha creado una fenomenología que nos simplifica la vida PERO QUE NOS ENGAÑA DE MALA MANERA. Te recomiendo una lectura un poco más científica que la ilusión de que la fenomenología enseña algo sobre la realidad.
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  • Miercoles, 30 de Octubre de 2013

    CAMPAÑA POR LA CONVERSIÓN DE TAMARA FALCÓ AL ATEISMO

    tamara falcó religión monja ateísmo Mi twit de hoy:

    #FF Por la conversión de Tamara Falcó al ateísmo
    http://www.vanitatis.com/noticias/2012/12/13/tamara-falco-cada-dia-mas-cerca-de-dios-22025/
    http://abordodelottoneurath.blogspot.com.es/2012/08/carta-un-creyente-anonimo.html
    #diosnoexistetamarafalco RT


    ¡Súmate a la campaña! ¡Salva a nuestro icono nacional de caer en las redes de la idolatría y la superstición!

    (Y para los puristas: ya sé que eso no es un FF, pero no se hizo el hombre para las normas de twitter, sino las normas de twitter para el hombre).
    Lunes, 17 de Diciembre de 2012

    CAMPAÑA POR LA CONVERSIÓN DE TAMARA FALCÓ AL ATEISMO

    tamara falcó religión monja ateísmo Mi twit de hoy:

    #FF Por la conversión de Tamara Falcó al ateísmo
    http://www.vanitatis.com/noticias/2012/12/13/tamara-falco-cada-dia-mas-cerca-de-dios-22025/
    http://abordodelottoneurath.blogspot.com.es/2012/08/carta-un-creyente-anonimo.html
    #diosnoexistetamarafalco RT


    ¡Súmate a la campaña! ¡Salva a nuestro icono nacional de caer en las redes de la idolatría y la superstición!

    (Y para los puristas: ya sé que eso no es un FF, pero no se hizo el hombre para las normas de twitter, sino las normas de twitter para el hombre).
    Lunes, 10 de Diciembre de 2012

    Escépticos sobre Papá Noel

    Una viñeta de Calvin and Hobbes

    Calvin: Todo este asunto de Papá Noel no tiene sentido. ¿Por qué todo ese secreto? ¿Por qué todo el misterio? Si el tipo existe ¿por qué no se muestra y lo prueba? Y si él no existe ¿cuál es el significado de todo esto?

    Hobbes: No lo se. ¿No seria un festivo religioso?

    Calvin: Si, pero realmente tengo los mismos interrogantes sobre dios.
    Jueves, 15 de noviembre de 2012

    En defensa del ateísmo

    Estamos ante un alegato breve, claro y conciso. No es extraño, ni difícil, encontrar que al ateísmo y a los ateos se les adjudiquen ciertas características que poco o nada tienen que ver con la realidad. Algunas de ellas puede ser que “los ateos son gente triste”, otra “el ateísmo es una religión”, etc.

    La intención de Roberto Augusto es hacer frente a todas esas acusaciones que se vierten contra el ateísmo y mostrar su falsedad. Para ello recurre a las obras de autores que han vertido dichas acusaciones. Roberto muestra de forma sencilla y clara lo injustificable de dichas acusaciones. Personalmente me he llevado una sorpresa con el argumento de Richard Swinburne sobre existencia del mal en el mundo, a cuadros me quedé.

    Un libro con argumentos claros que sirve para ver como las acusaciones históricamente dirigidas contra el ateísmo no se sostienen.

    Viernes, 2 de noviembre de 2012

    Si un ateo fuera dios

    Una viñeta vista en Miniyo
    Miercoles, 31 de Octubre de 2012

    La primera vez que te hablan de Dios

    A veces el humor es la mejor forma que tenemos de realizar críticas, gracias a él podemos muestra lo absurdo de algunas de las creencias, posturas e ideas que tenemos la humanidad. En este caso en formato de humor nos cuentan la primera vez que a un niño de cuatro años se le habla de Dios:

    Martes, 30 de Octubre de 2012

    Paul Kurtz, el filósofo que se independizó de Dios



    Paul Kurtz (1925-2012)



    © Joaquín Pi Yagüe
    El País de Madrid

    Es muy probable que, justo antes de su fallecimiento el pasado 20 de octubre, a Paul Kurtz no le asaltara en sus últimos días la angustia recurrente respecto a qué encontraría después de la muerte. Desde sus años de universitario luchó por liberarse de los miedos ligados a la fe en la divinidad o en lo sobrenatural y al respeto a la autoridad de la jerarquía de las religiones mayoritarias.

    Paul Kurtz nació en 1925 en Newark (Nueva Jersey, EE UU). Hijo de padres judíos a los que calificaba de «librepensadores», se alistó en el Ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial y fue uno de los primeros en entrar en los campos de concentración nazis de Buchenwald y Dachau en la liberación. Después de la guerra retomó los estudios y se matriculó en la Universidad de Nueva York para graduarse en Filosofía en 1948. Influido por el pensamiento pragmático de Sidney Hook, continuó formándose hasta obtener el título de doctor en 1952 por la Universidad de Columbia. En esa década de los cincuenta comenzó su identificación plena con el pensamiento humanista secular y dio sus primeros pasos en el terreno de la enseñanza universitaria en el Trinity College de Connecticut, para pasar después al Union College.

    A partir de 1965 se vinculó a la Universidad del Estado de Nueva York, en la ciudad de Búfalo, como profesor de filosofía hasta su jubilación en 1991, si bien continuó en esta institución como emérito. Una vez se hubo establecido en esta universidad comenzó su activismo cívico. En 1973 publicó el Humanist Manifesto II, un escrito de crítica al teísmo desde una perspectiva humanista. La obra está basada en otro documento de 1933 al que se la habían incorporado algunos de los asuntos más candentes de la década de los setenta como las armas nucleares, el control de la población, el racismo o el sexismo. El manifiesto lo firmaban 120 importantes personalidades del mundo de la ciencia y de la cultura entre las que se encontraban Andréi Sájarov, Francis Crick o Isaac Asimov.

    La pugna para que el pensamiento racional guiara las acciones humanas lo llevó a hacer campaña contra quienes daban pábulo a los fenómenos paranormales. En 1977 puso una reclamación en la Comisión Federal de las Comunicaciones contra la NBC por un programa de titulado Explorando lo desconocido, presentado por el actor Burt Lancaster y en el que, utilizando un formato de documental, introducía a la audiencia en temas tales como la cirugía psíquica de unos curanderos filipinos que aseguraban ser capaces de extraer un tumor practicando incisiones con el poder de su mente.

    El auge del fundamentalismo religioso en EE UU en la década de los ochenta también animó a Kurtz a responder con la aparición de la revista Free Inquiry. Antes de la irrupción oficial del integrismo religioso algunas voces afines a él comenzaron a revolverse contra los esquemas de pensamiento de Kurtz. Es el caso del evangelista Edward Rowe, que dejó escrito en su libro Save America, publicado en 1976, que «el humanismo es la filosofía y el programa de Satán». Lejos de arredrarse, Kurtz respondió a todos estos sectores con In Eupraxophy: living without religion, publicado en 1989 y donde proponía una moral alternativa laica prescindiendo de las religiones.

    En los últimos años de su vida no dejó de comprometerse ocupando cargos de importancia en distintas asociaciones afines a sus postulados filosóficos. Sin embargo, su entorno no era una balsa de aceite: desde posiciones de un ateísmo militante sin concesiones, algunos le echaron en cara su mesura y falta de agresividad en la crítica a los distintos credos. En 2010 dejó la dirección del Center for Inquiry por entender que se había llenado de «ateos enfadados» y por no estar en desacuerdo con los últimos proyectos de esta asociación, que incluía, entre otros, el Día Internacional del Derecho a la Blasfemia.

    Publicado el 29 de octubre de 2012
    Viernes, 15 de Febrero de 2019

    Paul Kurtz, el filósofo que se independizó de Dios



    Paul Kurtz (1925-2012)




    © Joaquín Pi Yagüe
    El País de Madrid

    Es muy probable que, justo antes de su fallecimiento el pasado 20 de octubre, a Paul Kurtz no le asaltara en sus últimos días la angustia recurrente respecto a qué encontraría después de la muerte. Desde sus años de universitario luchó por liberarse de los miedos ligados a la fe en la divinidad o en lo sobrenatural y al respeto a la autoridad de la jerarquía de las religiones mayoritarias.

    Paul Kurtz nació en 1925 en Newark (Nueva Jersey, EE UU). Hijo de padres judíos a los que calificaba de «librepensadores», se alistó en el Ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial y fue uno de los primeros en entrar en los campos de concentración nazis de Buchenwald y Dachau en la liberación. Después de la guerra retomó los estudios y se matriculó en la Universidad de Nueva York para graduarse en Filosofía en 1948. Influido por el pensamiento pragmático de Sidney Hook, continuó formándose hasta obtener el título de doctor en 1952 por la Universidad de Columbia. En esa década de los cincuenta comenzó su identificación plena con el pensamiento humanista secular y dio sus primeros pasos en el terreno de la enseñanza universitaria en el Trinity College de Connecticut, para pasar después al Union College.

    A partir de 1965 se vinculó a la Universidad del Estado de Nueva York, en la ciudad de Búfalo, como profesor de filosofía hasta su jubilación en 1991, si bien continuó en esta institución como emérito. Una vez se hubo establecido en esta universidad comenzó su activismo cívico. En 1973 publicó el Humanist Manifesto II, un escrito de crítica al teísmo desde una perspectiva humanista. La obra está basada en otro documento de 1933 al que se la habían incorporado algunos de los asuntos más candentes de la década de los setenta como las armas nucleares, el control de la población, el racismo o el sexismo. El manifiesto lo firmaban 120 importantes personalidades del mundo de la ciencia y de la cultura entre las que se encontraban Andréi Sájarov, Francis Crick o Isaac Asimov.

    La pugna para que el pensamiento racional guiara las acciones humanas lo llevó a hacer campaña contra quienes daban pábulo a los fenómenos paranormales. En 1977 puso una reclamación en la Comisión Federal de las Comunicaciones contra la NBC por un programa de titulado Explorando lo desconocido, presentado por el actor Burt Lancaster y en el que, utilizando un formato de documental, introducía a la audiencia en temas tales como la cirugía psíquica de unos curanderos filipinos que aseguraban ser capaces de extraer un tumor practicando incisiones con el poder de su mente.

    El auge del fundamentalismo religioso en EE UU en la década de los ochenta también animó a Kurtz a responder con la aparición de la revista Free Inquiry. Antes de la irrupción oficial del integrismo religioso algunas voces afines a él comenzaron a revolverse contra los esquemas de pensamiento de Kurtz. Es el caso del evangelista Edward Rowe, que dejó escrito en su libro Save America, publicado en 1976, que «el humanismo es la filosofía y el programa de Satán». Lejos de arredrarse, Kurtz respondió a todos estos sectores con In Eupraxophy: living without religion, publicado en 1989 y donde proponía una moral alternativa laica prescindiendo de las religiones.

    En los últimos años de su vida no dejó de comprometerse ocupando cargos de importancia en distintas asociaciones afines a sus postulados filosóficos. Sin embargo, su entorno no era una balsa de aceite: desde posiciones de un ateísmo militante sin concesiones, algunos le echaron en cara su mesura y falta de agresividad en la crítica a los distintos credos. En 2010 dejó la dirección del Center for Inquiry por entender que se había llenado de «ateos enfadados» y por estar en desacuerdo con los últimos proyectos de esta asociación, que incluía, entre otros, el Día Internacional del Derecho a la Blasfemia.

    Publicado el 29 de octubre de 2012
    Viernes, 5 de Octubre de 2012

    Subastan la carta en la que Einstein hace «profesión de ateísmo»

    Einstein, según una ilustración en Deviantart.



    Una carta escrita a mano por el físico Albert Einstein un año antes de su muerte, expresando sus puntos de vista sobre la religión, saldrá a la venta este mes en eBay con una oferta inicial de 3 millones de dólares, dijo una agencia de subastas.
    Conocida como Carta sobre Dios, la correspondencia ofrece percepciones sobre sus pensamientos privados acerca de la religión, Dios y el tribalismo de una de las mentes más brillantes del mundo.
    «Esta carta, en mi opinión, tiene una relevancia histórica y cultural ya que refleja los pensamientos personales y privados del hombre más inteligente del siglo XX», dijo Eric Gazin, presidente de Auction Cause, la agencia de subastas con sede en Los Ángeles, que se encargará de la venta en eBay.
    «La carta fue escrita al final de su vida, después de una vida de aprendizaje y pensamiento», agregó.
    Einstein escribió la carta en alemán, el 3 de enero de 1954, en la Universidad de Princeton y estaba dirigida al filósofo Erik Gutkind después de leer el libro de Erik Gutkind Escoger la vida: la llamada bíblica a la rebelión.



    «La palabra Dios para mí no es nada más que la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero todavía leyendas primitivas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa lo sutil que sea, puede (para mí) cambiarlo», escribió el científico nacido en Alemania, que en 1921 recibió el Premio Nobel de Física.
    El vendedor anónimo de la carta, que será subastada con su sobre original, sello y matasellos, la compró a Bloomsbury Auctions en Londres en el 2008 por 404.000 dólares.
    Desde entonces, la carta ha estado guardada en una cámara de temperatura controlada en una institución pública.
    Aunque la oferta inicial de la subasta de eBay sea de tres millones de dólares, Gazin, quien manejó subastas previas de alto perfil, dijo que espera que pueda doblar o triplicar la suma en la subasta que se celebrará entre el 8 y el 18 de octubre en www.einsteinletter.com .
    «eBay tiene la mayor audiencia posible y es tan universal y tan accesible», explicó, agregando que hace diez años la última gran carta de Einstein fue vendida por más de dos millones de euros.
    «Creemos que es un precio de salida razonable dada su importancia histórica y el interés en Einstein», agregó Gazin.

    Agencia Reuters.

    Subastan la carta en la que Einstein hace «profesión de ateísmo»

    Einstein, según una ilustración en Deviantart.



    Una carta escrita a mano por el físico Albert Einstein un año antes de su muerte, expresando sus puntos de vista sobre la religión, saldrá a la venta este mes en eBay con una oferta inicial de 3 millones de dólares, dijo una agencia de subastas.
    Conocida como Carta sobre Dios, la correspondencia ofrece percepciones sobre sus pensamientos privados acerca de la religión, Dios y el tribalismo de una de las mentes más brillantes del mundo.
    «Esta carta, en mi opinión, tiene una relevancia histórica y cultural ya que refleja los pensamientos personales y privados del hombre más inteligente del siglo XX», dijo Eric Gazin, presidente de Auction Cause, la agencia de subastas con sede en Los Ángeles, que se encargará de la venta en eBay.
    «La carta fue escrita al final de su vida, después de una vida de aprendizaje y pensamiento», agregó.
    Einstein escribió la carta en alemán, el 3 de enero de 1954, en la Universidadde Princeton y estaba dirigida al filósofo Erik Gutkind después de leer el libro de Erik Gutkind Escoger la vida: la llamada bíblica a la rebelión.



    «La palabra Dios para mí no es nada más que la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero todavía leyendas primitivas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa lo sutil que sea, puede (para mí) cambiarlo», escribió el científico nacido en Alemania, que en 1921 recibió el Premio Nobel de Física.
    El vendedor anónimo de la carta, que será subastada con su sobre original, sello y matasellos, la compró a Bloomsbury Auctions en Londres en el 2008 por 404.000 dólares.
    Desde entonces, la carta ha estado guardada en una cámara de temperatura controlada en una institución pública.
    Aunque la oferta inicial de la subasta de eBay sea de tres millones de dólares, Gazin, quien manejó subastas previas de alto perfil, dijo que espera que pueda doblar o triplicar la suma en la subasta que se celebrará entre el 8 y el 18 de octubre en www.einsteinletter.com .
    «eBay tiene la mayor audiencia posible y es tan universal y tan accesible», explicó, agregando que hace diez años la última gran carta de Einstein fue vendida por más de dos millones de euros.
    «Creemos que es un precio de salida razonable dada su importancia histórica y el interés en Einstein», agregó Gazin.

    Agencia Reuters.