EL PIE DE LA LETRA












Viajero inmóvil es el nuevo libro de poemas de Fernando G. Toledo, que acaba de publicarse, con auspicio de la Municipalidad de Rivadavia, bajo el sello Libros de Piedra Infinita, que el propio autor dirige junto a Hernán Schillagi.
El libro está prologado por la prestigiosa poeta Claudia Masin y el diseño y los dibujos son de Romina Arrarás.
En Viajero inmóvil el tiempo parece tanto una farsa como una condena. El personaje que habla en estos poemas no acaba de dar el primer paso en la búsqueda de una mujer amada cuando descubre que no va a avanzar, que el trayecto que recorre engendra una distancia nueva imposible de resolver; que todo es, en suma, distancia. Por eso «el abismo es el punto de partida» y el viajero no puede hacer otra cosa -si quiere seguir siéndolo- que mirar lo que se aleja y regresar a lo que ya no sabe si alguna vez poseyó.
1© Fernando G. Toledo
Expuesto y escondido como todo el que viaja en la noche
Voy recogiendo partes del mundo tiradas en el camino
Piedras que no han merecido el viento
Rostros que se repiten y son siempre una máscara
Voces que nos llaman pero sólo a una acudimosNada encuentro /como todo el que busca/ y por eso insisto
Con este vicio nómade estancado en la partida
Perdiendo a cada paso lo que sigo sin hallar
Vuelto de espaldas contra la senda borrosa
Que traza una lÃnea rota alrededor del cuarto
: La nave incendiada que estoy por abordar
: El barco sin bandera y sembrado de pañuelos
: El pozo donde la ausencia teje su velo
Y lo tiende en la ventana para que la luna no entreVoy lamiendo una llaga con gusto a sal Dibujo las pisadas
Que antes no he dado No llego Nunca llego
Repito frases sueltas que ni siquiera recuerdo
Y las copio en un cuaderno como una bitácoraViajo en la noche para tener los ojos cerrados
Porque quien viaja no quiere moverse
Porque lo que persigue la mirada es la sombraViajo de noche y mis pasos suman una cifra infinita
A punto de alcanzar el cero Viajo sin saber
Porque en la oscuridad las formas se confunden
Viajo como quien deja que un fuego se extinga
Viajo como nada el agua en un rÃo de pecesTengo prisa Escribo para andar más lento
Leo viejos mensajes que dicen «Ya es tarde»
Nada encuentro Mi cuerpo /manos ojos piernas boca sangre/
No tiene herramientas para llevarme a sitio alguno
Pero sé que mi cuerpo es la única herramienta
Es un horizonte rendido que no retrocede
Una caja sin fondo llena de cosas inútiles
Una ropa empapada la suave caÃda por una pendiente
Una palabra que ha quedado fuera del poemaPor eso es de noche y ando Por eso tengo prisa
Por eso viajo en mi cuerpo y aquà me quedo.De Viajero inmóvil (2009)
La primera edición de Matbaires se ha propuesto el desafío de acortar la distancia entre la ciencia y la vida cotidiana a través de un Festival con una programación de altísima calidad académica donde la matemática se expresa a través de las más diversas disciplinas, en un recorrido pensado para que todo tipo de público pueda apreciar la belleza de esta ciencia. Matbaires09 se llevará a cabo en ocho espacios distintos del Centro Cultural Recoleta comenzando el jueves 7 de mayo con la Conferencia de Apertura a cargo de Gregorio Chaitin, para luego dar paso a tres días de entretenimiento, juegos, conferencias, cine, espectáculos, shows de magia y mucho más.
Es interesante ver a estos intelectuales hablando sobre estos temas sobre todo con la perspectiva que nos da el paso del tiempo, la cual nos permite ver cuan acertados y errados estaban. Este programa es una invitación a pensar. Disfrútenlo, que tal y como está la televisión de nuestros dÃas dudo que podamos ver algo parecido.
Ismael Pérez Fernández.
Después del merecido descanso del 1 de mayo (en el cual -hipócritamente- no leà ni escuché a ningún creyente alegar o decir que irÃa a trabajar en virtud que es un descanso no religioso, como efectivamente lo reclaman cuando un no creyente goza de descansos religiosos), y completamente desconectado de la noticias hoy me topé con el muy probable divorcio del fundamentalista católico y presidente
Los distintos gobiernos (especialmente los latinoamericanos) han lanzado restricciones para tratar de detener la pandemia derivada de la cepa H1N1 (mal llamada "gripe porcina"). Las restricciones más drásticas se han llevado a cabo cerrando o limitado el acceso a aquellos lugares donde pueden existir contagio por la cantidad de personas que llegan y su interacción (bares, restaurantes, cines,
Primos lejanos o convergencia evolutiva o, más probablemente, convergencia iconográfica. Abajo pueden ver uno de los demonios que decoran la base de la estatua El Ãngel CaÃdo en el madrileño parque del retiro junto a Merman, uno de los secuaces de Skeletor, de los Master of the Universe (imagen de la Wikipedia).Una nueva emisión de “La FIdA en Rà dio Klara”, en la que analizamos la actualidad semanal en relación con el movimiento ateo y con el papel de las corporaciones religiosas. Comenzamos hoy con algunas “payasadas” -con todo nuestro respeto a los profesionales del humor- del “bajo clero”, algunos de cuyos representantes merecerÃan ser encerrados: un párroco nazi italiano que recibe a sus fieles con la esvástica, un cura californiano aficionado a los casinos y que robó alrededor de medio millón de dólares a su comunidad, o el religioso mexicano involucrado en tráfico de pornografÃa infantil cuyos “pecadillos” han sido justificados por su obispo, alegando que “cuanto más humanos nos vean, más nos van a apreciar”.
Seguimos con otro personaje que se las da de puro intelectual y que ha declarado recientemente que “a la ministra que separa la religión de la razón habrÃa que tirarla por la ventana”, en referencia a Bibiana AÃdo y a su “escandalosa” pretensión de marcar la diferencia entre pecado y delito. Se trata del inefable y senil Gustavo Bueno, lÃder de una secta filosófica caracterizada por su defensa del papel “civilizador” de la Iglesia católica apostólica y romana, y cuyas intervenciones públicas son cada dÃa más lamentables. De ahà que nos estime tanto, hasta el punto de dedicar algunas páginas de sus libros a criticar y desprestigiar a la FIdA, tachándonos, entre otras perlas, de “ateos arrianos”. No merece más comentarios, asà que abordamos temas más interesantes, como algunos pequeños avances en el campo del laicismo: la jura como Lehendakari de Patxi López evitando la mención a “Dios”, la renuncia de IU de Alcalá a participar en la toma de posesión del nuevo obispo o las declaraciones de López Aguilar, cabeza de lista del PSOE para las Europeas, en torno a su intención de trabajar contra la construcción del triste proyecto del “Minivaticano” en el Parque de las Vistillas, en Madrid.
Necesariamente tratamos de una buena noticia: a la Iglesia en España se le va a exigir, por fin, el pago de algunos impuestos municipales de los que ha estado hasta ahora exenta. Y de otra mala: la persistencia de las empresas concesionarias de la publicidad en algunos Ayuntamientos en negarse a contratar la campaña de los autobuses ateos. Es el caso de Valencia, Sevilla y, ahora también, Albacete. Nuestra solidaridad con los compañeros de la UAL…
Otras declaraciones de la Conferencia Episcopal merecen nuestra atención. En especial, las de MartÃnez Camino, su portavoz, contra la selección de embriones para evitar enfermedades de transmisión genética. Una reivindicación medieval la de los obispos, que pretende, como siempre, intoxicar a la opinión pública. ¿Quiénes se han creÃdo que son estos cuervos? Nos parece aberrante que el clero pronuncie términos tan apocalÃpticos como “la ciencia del mal” o el “mal radical” aplicados a la investigación con embriones. Su anti-intelectualismo no tiene lÃmites, asà como tampoco sus ansias por criminalizar cualquier avance en derechos y libertades.
Cerramos el programa comentando la PNL presentada en el Congreso que pretende criticar las declaraciones de Ratzinger y exigirle explicaciones, cuestión que ha motivado, cómo no, a los ultracatólicos fieles al teócrata vaticano. Y denunciamos, finalmente, el caso de dos artistas rusos acusados de “incitación al odio” y “difamación al cristianismo”, por su participación en una exposición pictórica en Moscú sobre “Arte prohibido”. Una prueba más del retorno a ese feudalismo ideológico sobre el que prevenimos y alertamos, como siempre, desde la Federación Internacional de Ateos (y Ateas).
Emisión especial en directo, del pasado 30 de abril, registrada por las cámaras de la cadena pública alemana Zweites Deutsches Fernsehen (ZDF) para un reportaje del Canal ARTE en los estudios de Rà dio Klara. ¿Qué es la FIdA? ¿Cómo surgió? ¿A qué dificultades nos hemos enfrentado? ¿Por qué fue necesaria la creación de un movimiento ateo y cuáles son sus caracterÃsticas fundamentales? ¿Cómo funciona actualmente el movimiento de los ateos y ateas militantes, y a qué aspiramos? Paco Miñarro responde a éstas y a otras preguntas, analizando el papel de la Iglesia católica en Europa y Latinoamérica, y el que los diferentes fundamentalismos tienen en otras zonas del globo. Abordamos también el problema de la financiación pública a estos comunitarismos religiosos, la necesidad de defender un laicismo de neutralización y la exigencia de acabar cuanto antes con el Concordato.
Porque si en inglés es ACCESS pues en español es ACCESAR, al fin que el español deriva del inglés.Que mejor que la Universidad del Valle de México, una casa máxima de estudios, para mostrarnos la vanguardia en el idioma.Y yo que pensaba que se decÃa ACCEDER, pero bueno, será porque soy anticuado y ya voy de salida.
OrÃginalmente un artÃculo publicado en su dÃa por la revista Free Inquiry, este texto fue posteriormente incluido en El Espejismo de Dios, la biblia del ateÃsmo. El argumento es una de las falacias lógicas favoritas de Dawkins, a saber, el hecho de que la religión sea útil, o de que posiblemente se trate de un mecanismo evolutivo que ha ayudado a la supervivencia de nuestra especie, no la hace en realidad ni más cierta, ni menos prescindible en el nuevo escenario en el que habita la humanidad. La traducción es de Ismael Valladolid, editor de La media hostia. Publicado originalmente en junio de 2008.
Richard Dawkins
Como Darwiniano, el aspecto de la religión que llama mi atención es su derroche libertino, su despliegue extravagante de inutilidad barroca. La naturaleza es un contador tacaño, enviando los centavos, observando el reloj, castigando el más mÃnimo desperdicio. Si un animal salvaje realiza habitualmente una actividad inútil, la selección natural favorecerá a los individuos rivales que a cambio dedican tiempo a sobrevivir y a reproducirse. La naturaleza soporta jeux d’esprits frÃvolos. El utilitarismo rudo triunfa, aunque no parezca.
El hormigueo es el hábito raro de pájaros como el arrendajo que al bañarse en un nido de hormigas aparentemente incita a las hormigas a invadir sus plumas. Nadie sabe a ciencia cierta cuál es el beneficio de esto: tal vez sea algo de higiene, limpieza de parásitos en las plumas. Mi punto es que la incertidumbre como propósito no-ni debe-hacer que los Darwinianos dejen de creer, con gran confianza, que el hormigueo, debe ser bueno para algo.
La conducta religiosa en simios bÃpedos ocupa grandes cantidades de tiempo. Devora grandes recursos. Una catedral medieval consumÃa cientos de hombres y siglos en su construcción. La música sagrada y las pinturas devocionales monopolizaron enormemente el talento medieval y el del Renacimiento. Miles, tal vez millones, de personas han muerto, con frecuencia aceptando primero la tortura, por la lealtad a una religión contra una alternativa que apenas se distinguÃa. Gente devota ha muerto por sus dioses, asesinado por ellos, ayunado por ellos, soportado azotes, llevado una vida de celibato y jurado silencio por el bien de la religión.
Aunque los detalles varÃan según las culturas, ninguna cultura conocida carece de una versión de los rituales religiosos del paso del tiempo, consumo de riqueza, provocación de hostilidad, pérdida de la fecundidad. Todo esto presenta un mayor rompecabezas para alguien que piensa de manera Darwiniana. Adivinamos por qué los arrendajos utilizan las hormigas. ¿No es la religión un reto similar, una afrenta a priori al Darwinismo, que requiere de una explicación análoga? ¿Por qué rezamos y cedemos en prácticas costosas que, en muchos casos individuales, más o menos consumen totalmente nuestras vidas?
Por supuesto, los cavernÃcolas deben ahora venir dando tumbos. La conducta religiosa es solamente un asunto Darwiniano si se extiende, no alguna anomalÃa extraña. Aparentemente, es universal, y el problema no se ve solamente porque los detalles cambien con las culturas. Como con el lenguaje, el fenómeno subyacente es universal, aunque se interpreta de manera diferente en diferentes regiones. No todos los individuos son religiosos, como la mayorÃa de los lectores de esta revista pueden atestiguar. Pero la religión es un universal humano: cada cultura, en cualquier lugar del mundo, tiene un estilo de religión que aún los no practicantes reconocen como norma para esa sociedad, asà como se tiene un estilo de vestir, un estilo de cortejar y un estilo de servir la comida. ¿Para qué es buena la religión?
Hay poca evidencia de que las creencias religiosas protejan a las personas de enfermedades relacionadas con el estrés. La evidencia no es buena, pero no serÃa del todo tan sorprendente. Una parte no-insignificante de lo que un doctor puede darle a un paciente es consuelo y seguridad. Mi doctor no practica literalmente la imposición de manos. Pero muchas veces he sido instantáneamente sanado de alguna enfermedad menor por una voz calmada y tranquilizante de un rostro inteligente superando un estetoscopio. El efecto placebo está bien documentado. Pastillas ficticias, sin ninguna actividad farmacéutica, mejoran la salud demostrablemente. Es por eso que las pruebas de drogas utilizan placebos como controles. Es por eso que los remedios homeopáticos parecen funcionar, aunque ellos están tan diluidos que contienen la misma cantidad de ingrediente activo que el placebo de control-cero moléculas.
¿Es la religión un placebo médico, que prolonga la vida reduciendo el estrés? Tal vez, aunque la teorÃa va a tener que aceptar el reto de los escépticos quienes señalan las muchas circunstancias en las que la religión aumenta el estrés más que lo que lo disminuye. En cualquier caso, encuentro la teorÃa del placebo muy exigua para tener en cuenta el fenómeno masivo o persuasivo de la religión. No pienso que tengamos la religión porque nuestros antecesores religiosos redujeron sus niveles de estrés y por lo tanto sobrevivieron más. No pienso que ésta sea una teorÃa lo suficientemente grande para la tarea.
Otras teorÃas se desvÃan del punto de las explicaciones Darwinianas. Me refiero a sugerencias como «la religión satisface nuestra curiosidad acerca del universo y nuestro lugar en él» o «la religión es consuelo, la gente le teme a la muerte y están enredados en religiones que prometen que la sobreviviremos». Puede haber algo de verdad sicológica en esto, pero no es en sà misma una explicación Darwiniana. Como lo ha dicho Steven Pinker en How the Mind Works —Cómo trabaja la mente, Penguin, 1997— sólo surge la pregunta de por qué una mente evolucionará para encontrar confort en creencias que claramente ve que son falsas. Una persona yerta no encuentra confort creyendo que está tibia; una persona cara a cara con un león no se apacigua creyendo que es un conejo.
Una versión Darwiniana de la teorÃa del miedo a la muerte tendrÃa que ser de la manera, «la creencia en la supervivencia después de la muerte tiende a posponer el momento en el que se pone a prueba». Esto podrÃa ser cierto o falso —tal vez esta sea otra versión del estrés y de la teorÃa del placebo— pero no debo seguirla. Mi punto es que ésta es la clase de camino en el que un Darwiniano debe rescribir la pregunta.
Los planteamientos sicológicos al efecto de que la gente encuentre alguna creencia agradable o desagradable son aproximados, no explicaciones últimas. Como Darwiniano me preocupan las preguntas últimas.
Los Darwinianos resaltan la distinción entre próxima y última. Las preguntas próximas nos conducen a la sicologÃa y neuroanatomÃa. No hay nada de malo con las explicaciones próximas. Son importantes y cientÃficas. Pero mi preocupación son las explicaciones últimas relacionadas con lo Darwiniano. Si los neurocientÃficos encuentran un «centro de dios» en el cerebro, los cientÃficos Darwinianos como yo, queremos saber por qué el centro de dios evolucionó. ¿Por qué aquellos de nuestros antecesores quienes tuvieron una tendencia genética a que creciera un centro de dios sobrevivieron mejor que sus rivales que no lo tenÃan? La pregunta última Darwiniana no es una mejor pregunta, no es una pregunta más profunda, no es una pregunta más cientÃfica que la pregunta próxima neurológica. Pero es de la que hablo aquÃ.
Algunas últimas supuestas explicaciones pasan a ser —o son declaradas— teorÃas de selección de grupos. La selección de grupos es la idea controversial de que la selección Darwiniana elige entre grupos de individuos, en la misma forma que, de acuerdo con la teorÃa Darwiniana normal, elige entre individuos en los grupos. El antropólogo de Cambridge Colin Renfrew, por ejemplo, sugiere que la Cristiandad sobrevivió por una forma de selección por grupos ya que esto promovió la idea de la lealtad y el amor fraterno entre grupos. El evolucionista Americano David Sloan Wilson ha hecho una sugerencia similar en la Catedral de Darwin.
Este es un ejemplo, para mostrar otra forma en la cual la teorÃa de la selección por grupos de la religión podrÃa funcionar. Una tribu con un «dios de las batallas» conmovedoramente beligerante gana las guerras contra una tribu cuyo dios pide paz y armonÃa o una tribu sin ningún dios. Los guerreros que creen que la muerte de un mártir los enviará derecho al paraÃso luchan valientemente y deseosos de dar sus vidas. De modo que es más probable que su tribu sobreviva a una selección entre tribus, robe el ganado de la tribu que conquistó y tome a sus mujeres como concubinas. Esas tribus exitosas crean otras tribus hijas que salen y propagan más tribus hijas, todas venerando al mismo dios de la tribu. Note que es diferente a decir que la idea de una religión guerrera sobreviva. Claro que lo hará, pero en este caso el punto es que el grupo de personas que sostienen la idea sobreviven.
Hay objeciones formidables a las teorÃas de la selección de grupos. Pero debo tratar de alejarme de éstas en esta columna. Los modelos matemáticos sugieren condiciones muy especiales bajo las cuales la selección de grupos puede funcionar. PodrÃa decirse que las religiones en las tribus humanas establecen dichas condiciones especiales. Esta es una lÃnea interesante de la teorÃa para seguir, pero no lo haré aquÃ.
¿Puede la religión ser un fenómeno reciente, que surgió desde que nuestros genes fueron sometidos a la selección natural? Su ubicuidad va contra cualquier versión simple de esta idea, No obstante, existe una versión de ésta que quiero defender. La propensión de que lo que fue naturalmente seleccionado en nuestros antecesores no fue la religión per se. Tiene otros beneficios, y solo se manifiesta incidentalmente hoy como conducta religiosa. Entenderemos esta conducta religiosa solamente después de haberla renombrado. Es natural para mà como zoologista utilizar una analogÃa de los animales no humanos.
La «jerarquÃa de dominación» fue descubierta primero como el «orden de picoteo» en las gallinas. Cada gallina aprende qué individuos puede picotear en una lucha y cuáles lo picotearán. En una jerarquÃa de dominación bien establecida, se puede ver una lucha poco evidente. Grupos estables de gallinas, que han tenido la oportunidad de clasificarse en un orden de picoteo, ponen más huevos que en gallineros cuya afiliación cambia continuamente. Esto puede sugerir una «ventaja» para el fenómeno de la jerarquÃa de dominación. Pero este no es un buen Darwinismo, ya que la jerarquÃa de dominación es un fenómeno a nivel de grupos. Los granjeros pueden cuidar la productividad del grupo, pero, excepto bajo condiciones muy peculiares que no aplican aquÃ, la selección natural no lo hace.
Para un Darwiniano, la pregunta «Â¿cuál es el valor de supervivencia de la jerarquÃa de dominación?» no es legÃtima. La pregunta adecuada es, «Â¿cuál es el valor de supervivencia individual de deferencia para las gallinas más fuertes? Y de castigar la falta de deferencia de las más débiles». Las preguntas Darwinianas tienen que dirigir la atención hacia el nivel en el cual las variaciones genéticas puedan existir. Las tendencias agresivas o deferentes en gallinas son un objetivo adecuado ya que ellas varÃan o pueden variar fácilmente genéticamente. Los fenómenos de grupos como jerarquÃa de dominación no varÃan en sà genéticamente, puesto que los grupos no tienen genes. O por lo menos usted tendrÃa su trabajo detenido argumentando un sentido peculiar en el cual un fenómeno de grupo pudiera estar sujeto a variación genética.
Mi punto, por supuesto, es que la religión puede ser como la jerarquÃa de dominación. «Â¿cuál es el valor de supervivencia de la religión?» puede ser la pregunta equivocada. La pregunta correcta puede ser, «Â¿cuál es el valor de supervivencia tanto de una conducta individual o caracterÃstica sicológica no especificada todavÃa, que se manifiesta, bajo circunstancias apropiadas, como de la religión?» Tenemos que rescribir la pregunta antes de responderla sensatamente.
Los Darwinianos que buscan el valor de supervivencia de la religión se están haciendo la pregunta equivocada. En cambio, nos debemos centrar en algo en la evolución de nuestros antecesores que no hubiera sido reconocido como religión, pero que está listo para ser reconocido como tal en contexto modificado de la sociedad civilizada.
Cité el orden de picoteo en las gallinas, y el punto es muy importante para mi tesis que espero que usted perdone otro ejemplo de animal. Las polillas vuelan por encima de la llama de una vela y no parece un accidente. Ellas se salen de su camino para hacer de ellas mismas una ofrenda. Podemos llamar a esto «conducta de auto inmolación» y preguntarnos cómo la selección natural Darwiniana podrÃa favorecerla. Mi punto, de nuevo, es que necesitamos rescribir la pregunta antes de poder si quiera dar una respuesta inteligente. No es suicidio. El suicidio aparente surge como un efecto colateral inadvertido.
La luz artificial es una llegada reciente en la escena nocturna. Hasta hace poco, las únicas luces nocturnas eran la luna y las estrellas. Estando en infinidad óptica, sus rayos son paralelos, lo que los hace compases ideales. Se sabe que los insectos utilizan los objetos celestiales para guiarse con exactitud en una lÃnea recta. El sistema nervioso de los insectos es experto en establecer una regla temporal de reconocimiento como, «establecer un curso tal que los rayos de luz lleguen a sus ojos a un ángulo de 30°». Debido a que los insectos poseen ojos compuestos, esto sumará para favorecer un omatidio particular —tubo óptico individual que sale de la parte del centro del ojo compuesto—.
Pero el compás de luz cuenta con el objeto celestial que está en la infinidad óptica. De lo contrario, los rayos no están paralelos sino que divergen como los radios de una rueda. Un sistema nervioso que utiliza una regla de 30° hacia una vela, como si fuera la luna, guiará a la polilla, en un espiral logarÃtmico puro, hacia la flama.
Es aún, en promedio, una buena regla. No notamos los cientos de polillas que silenciosamente y efectivamente están guiándose por la luna o una estrella luminosa o es más, por las luces de una ciudad distante. Solamente vemos polillas que se lanzan hacia nuestras luces y nos hacemos la pregunta incorrecta. ¿Por qué todas esas polillas están suicidándose? En cambio, debemos preguntarnos por qué ellas tienen sistemas nerviosos que se guÃan manteniendo un ángulo fijo automático hacia los rayos de luz, una táctica que sólo notamos en ocasiones cuando va mal. Cuando se replantea la pregunta, desaparece el misterio. Nunca estuvo bien llamarlo suicidio.
Una vez más aplica la lección para la conducta religiosa en humanos. Observamos gran número de personas —en muchas áreas locales suman hasta el 100 por ciento— que mantienen creencias que contradicen de lleno hechos cientÃficos demostrables, asà como a religiones rivales. Ellas no sólo sostienen estas creencias sino que dedican tiempo y recursos a actividades costosas que surgen de mantenerlas. Mueren o matan por ellas. Nos asombramos ante todo esto, asà como nos maravillamos de la conducta de inmolación de las polillas. Desconcertados, nos preguntamos «Â¿por qué?» Aún de nuevo, el punto es que podemos estar haciéndonos la pregunta incorrecta. La conducta religiosa puede ser una falla, una manifestación desafortunada de una propensión sicológica subyacente que en otras circunstancias fue una vez útil.
¿Qué podrÃa haber sido esa propensión sicológica? ¿Cuál es el equivalente de utilizar los rayos paralelos de la luna como compás útil? Ofreceré una sugerencia, pero debo hacer énfasis que es sólo un ejemplo de la clase de cosas de las que estoy hablando. Estoy mucho más comprometido con la idea general de que la pregunta debe ser replanteada correctamente que con lo que estoy en dar una respuesta en particular.
Mi hipótesis especÃfica tiene que ver con los niños. Más que otras especies, sobrevivimos debido a la experiencia acumulada de las generaciones previas. Teóricamente, los niños deben aprender de la experiencia para no nadar en aguas infestadas de cocodrilos. Pero para decir lo menos, habrá una ventaja selectiva en los cerebros de los niños con la regla: Crea lo que sus mayores le digan. Obedezca a sus padres, obedezca a los ancianos de la tribu, especialmente cuando adopten un tono solemne. Obedezca sin preguntar.
Nunca he olvidado un sermón horroroso, predicado en la capilla de mi escuela cuando era pequeño. Fue horroroso: en ese entonces, mi cerebro de niño lo aceptó como lo pretendÃa el predicador. Él contó la historia de un grupo de soldados, que entrenaba a lado de una lÃnea del ferrocarril. En un momento crÃtico, el sargento que dirigÃa el entrenamiento se distrajo y olvidó dar la orden de detenerse. Los soldados que habÃan sido bien entrenados para obedecer órdenes sin preguntar continuaron marchando justo en la vÃa en la que venÃa un tren. Ahora, por supuesto, no creo la historia, pero lo hice cuando tenÃa nueve años. El punto es que el predicador querÃa que nosotros los niños consideráramos como virtud el servilismo de los soldados y la obediencia incuestionable hacia una orden, por demás absurda. Y, hablando por mÃ, pienso que lo consideramos como una virtud. Me pregunto si yo hubiera tenido el coraje de cumplir con mi deber marchando hacia el tren.
Como los soldados entrenados idealmente, los computadores hacen lo que se les dice. Ellos obedecen servilmente las instrucciones que se les den correctamente en su lenguaje de programación. Es asà como realizan cosas útiles como procesar palabras y hacer hojas de cálculo. Pero, como producto inevitable, son igualmente automáticos al obedecer malas instrucciones. No tienen forma de decir si una instrucción tendrá un efecto bueno o malo. Simplemente obedecen, como se suponen que hacen los soldados.
Es su obediencia incuestionable lo que hace que un computador sea vulnerable a la infección de virus. Un programa diseñado maliciosamente que diga «cópieme en todo nombre en cualquier lista de direcciones que encuentre en este disco duro» será obedecido sencillamente y obedecido nuevamente por otros computadores a los cuales se les envÃe, de manera exponencial. Es imposible diseñar un computador que sea obediente y al mismo tiempo inmune a la infección.
Si he hecho mi trabajo bien, usted ya habrá completado el argumento acerca del cerebro de los niños y la religión. La selección natural construye los cerebros de los niños con una tendencia a creer lo que sus padres y ancianos de la tribu les digan. Y esta cualidad los hace automáticamente vulnerables a la infección. Por excelentes razones de supervivencia, los cerebros de los niños necesitan confiar en sus padres y en los ancianos a los cuales sus padres les dijeron que debÃan confiar. Una consecuencia automática es que «el que confÃa» no tiene forma de distinguir entre un buen consejo y uno malo. El niño no puede decir que «si nada en el rÃo será alimento de los cocodrilos» es un buen consejo pero que «el que no arriesga un huevo no tiene un pollo» es un mal consejo. Estos suenan igual. Ambos consejos vienen de fuentes confiables y están dichos con una seriedad solemne que exige respeto y requiere obediencia.
Lo mismo aplica para las proposiciones acerca del mundo, el cosmos, la moralidad y la naturaleza humana. Y, por supuesto, cuando el niño crece y tiene sus propios hijos, naturalmente les pasará toda la suerte a sus hijos utilizando las mismas sentencias impresionantes.
En este modelo, esperamos que, en diferentes regiones geográficas, diferentes creencias arbitrarias que no tienen una base real sean transmitidas, para que sean creÃdas con la misma convicción que los conocimientos útiles de la sabidurÃa tradicional tales como la creencia de que el estiércol es bueno para los cultivos. También debemos esperar que estas creencias que no están basadas en los hechos evolucionarán por generaciones, aleatoriamente o siguiendo alguna clase de analogÃa de la selección Darwiniana, mostrando eventualmente un patrón de divergencia significativa de los ancestros comunes. Los lenguajes se van distanciando de un origen común dado el tiempo suficiente en la separación geográfica. Igualmente verdaderas son las creencias tradicionales y los requerimientos judiciales transferidos por generaciones, inicialmente debido a la capacidad de programación del cerebro de un niño.
La selección Darwiniana establece que el cerebro en la niñez tiene una tendencia a creer en sus ancianos, a imitar, por lo tanto indirectamente a extender rumores, leyendas urbanas y a creer en religiones. Pero dado que la selección genética ha creado los cerebros para esto, entonces ellos pueden proporcionar el equivalente de una nueva clase de herencia no genética, que puede formar la base de una nueva clase de epidemiologÃa y talvez una nueva clase de selección Darwiniana no genética. Yo creo que la religión es uno de los grupos de fenómenos explicados por esta clase de epidemiologÃa no genética, con la posible mezcla de una selección Darwiniana no genética. Si estoy en lo correcto la religión no tiene un valor de supervivencia para los seres humanos individuales ni para el beneficio de sus genes. El beneficio si existiera no serÃa la religión en sÃ.
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Hay quienes creen que la teorÃa de la evolución de Darwin debilita decisivamente a la religión. Es una idea soportada por el fenómeno editorial de Richard Dawkins, El espejismo de Dios. Conor Cunningham, en cambio, argumenta que nada está más lejos de la realidad.
Cunningham es un firme creyente en la teorÃa de la evolución, pero también es cristiano. Cree que el la furia entre Darwin y Dios ha sido secuestrada por los extremistas, por creyentes fundamentalistas que rechazan la evolución por una parte, y por ateos fundamentalistas por la otra. Cunninghan intenta darle la vuelta a las afirmaciones que cree equivocadas en el debate entre religión y evolución.
Ha viajado al Oriente Medio para mostrar que desde su amanecer, el cristianismo en realidad ha avisado contra una lectura literal de la historia bÃblica de la creación. En su paÃs nos recuerda que en su dÃa la teorÃa de la evolución de Darwin fue bienvenida por las iglesias católica y anglicana. Argumenta que el conflicto entre Darwin y Dios es un invento de los creacionistas americanos durante el siglo pasado, con motivos que tienen muy poco que ver tanto con ciencia y religión, y mucho con polÃtica y moralidad.
Finalmente, se ha enfrentado con algunos de los más eminentes biólogos evolucionistas, genetistas y filósofos de nuestro tiempo, para examinar si los últimos avances en la teorÃa evolucionaria realmente acaban con la idea de Dios.
Visto en BBC, descarga BBC iPlayer para ver el programa. VÃa RichardDawkins.net.
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¡Hay que ver cómo aprovecha las noticias la gente!

A Iñaki Anasagasti le parece «terrible» que se cambie una fórmula que responde a una tradición «más allá de las creencias». Lo de que una tradición esté “más allá de las creencias” tiene coña, teniendo en cuenta además que es una “tradición” que se habÃa puesto un práctica UNA vez antes de la constitución de la Comunidad Autónoma del PaÃs Vasco (me recuerda a aquella noticia sobre la “tradición iniciada el año pasado”, de las mujeres de ciertos toreros yendo a no sé qué ermita en no sé qué pueblo). Más antigua es la tradición de tirar a la cabra por el campanario, y no es que sea muy “terrible” eliminarla.
* * *
—En primer lugar está un tal TheJab, quien es acusado por unos humildes sacerdotes, trapecistas del circo, de haber fingido estar vendiendo unos ramos benditos fuera de la iglesia. Después de muchos años, un delincuente confeso y confesado, decide confesar que ha cometido un pecado que habÃa olvidado confesar. Es una impactante historia en la que se mezcla el rigor del burro con la inocencia de un par de niños traviesos y en la que, estando implicada la iglesia, sorprendentemente no hay ningún caso de pederastia ¡InverosÃmil!
—No conforme con eso, el tal Tork, comete faltas a la moral en pleno circo, al ponerse a decir que son chingaderas, caso que ameritó la apertura de una lÃnea de investigación en la que la autoridad determinó que efectivamente, ¡Son chingaderas! Y como lo único que podemos hacer es quejarnos pues quejémosnos: ¡Son chingaderas! ¿Cómo está eso de que bloquean el acceso al archivo de periódicos viejos?
—Pero la cosa no terminó ahÃ, pues cuando Tork estaba a punto de ser remitido a Santa Martha, decidió burlarse del circo en pleno y se aventó un par de chascarrillos de esos que harÃan ruborizarse a los lÃderes de la mara salvatrucha.
—A continuación llegó Alfonso, quien es acusado por una maestra quien, mientras efectuaba un difÃcil acto de malabarismo mental para respaldar con objetos de su imaginación la preciada creencia en la telepatÃa, es atacada por el acusado, quien no vaciló en llegar al sucio extremo de citar un experimento que utiliza algo tan repulsivo como lo es el método cientÃfico ¡Qué desfachatez! ¡Habrase visto!
—Junto con todos esos malhechores, encontramos a Jack May… Perdón, quise decir Lord Eggs, quien en exclusiva, y con todo su mexicano orgullo, presenta la primicia, lo inédito, lo inaudito y lo nunca antes visto (ni escuchado): la foto del infectado cero, con el que tuvo origen el comienzo de la difusión global de la gripe porcina (hoy influenza humana). La vÃctima no sólo se queja de haber sido infectado, sino también de haber disfrutado el proceso. El mismo Lord Eggs, ha sido reincidente, ya que antes, también en exclusiva, y con su mexicano orgullo, presentó la primicia, lo inédito, lo inaudito y lo nunca antes visto (ni escuchado): la única vacuna 120% efectiva y 360% natural, certificada por la medicina no oficial y certificada por un notario que no quiso venir por miedo a contagiarse, pero que no pone en duda su eficacia. Pero de lo que no cabe duda es de que Lord Eggs ha incurrido en competencia desleal al exhibir mero enfrente del circo de nuestros quejosos, un circo que ha tenido un impacto mucho mayor que el del absurdo: el Psycho-circus, en el cual ha incurrido en el terrible delito de presentar en exclusiva, y con todo su mexicano orgullo, la primicia, lo inédito, lo inaudito y lo nunca antes visto ni escuchado (aunque sà difundido por correo electrónico): una introducción al tema de la psicosis causada por un virus que no ha podido ser detenido por los operativos de lucha contra la delincuencia organizada en su modalidad de ataque a las vÃas respiratorias con proteÃnas nucleicas de grueso calibre.
—
Por último, pero no menos culpable, tenemos a Sidurti, ampliamente conocido en el lado oculto como el instigador de un ataque contra la inocente exposición de creencias más ridÃculas que la ropa de los payasos del circo en forma de desfile con el que se pretende pedir algún favor grupal a amigos imaginarios con fama de milagrosos.
* * *
—Señor secretario. Escriba ahÃ
—Venga la sentencia.
“Por sus muchas fechorÃas
y crÃticas sin igual,
ahora que voy a escarmentar
a esta punta de esceptosos.
Como saben reÃr sabroso
De esa bola de cirqueros,
Mil pesos de multa espero
Y un mes en el calabozo.â€

¡Hay que ver cómo aprovecha las noticias la gente!
sábado 2 de mayo 2009
SAN PABLO, 2 (ANSA) – La Iglesia Católica brasileña afirmó hoy que los sacerdotes pueden ser homosexuales siempre y cuando respeten el celibato.

“Lo que se exige a un heterosexual para ser cura se exige también a un homosexual. Si ellos entran para el celibato tienen que vivir en castidad”, dijo el obispo Luis Soares Vieira, vicepresidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB).
La CNBB discutió durante 10 dÃas en Indaiatuba, interior del estado de San Pablo, en su 47a. Asamblea General, la disciplina doctrinaria y determinó reforzar el celibato.
El tema de la homosexualidad fue debatido entre los 330 obispos pero las referencia explÃcitas hacia los gays fue excluido en el contenido final del documento que será elevado al Papa Benedicto XVI.