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Domingo, 21 de Agosto de 2011

Sí, Dios sanciona el genocidio en la Biblia.

"Pero en las ciudades de esos pueblos que el Señor, tu Dios, te dará como herencia, no deberás dejar ningún sobreviviente. Consagrarás al exterminio total a los hititas, a los amorreos, a los cananeos, a los perizitas, a los jivitas y a los jebuseos, como te lo ordena el Señor, tu Dios"
(Deuteronomio 20: 16-17)

Buscando información para una entrada sobre el libro de Josué (toda una oda al odio y la xenofobia inspirada por el "dios del amor") me tope con la entrada de otro blog, vivificat, que me dejó tan estupefacto que esta va a ser más bien una respuesta a sus argumentos. El autor, al menos, es consciente de que lo que se narra en el Libro de Josué y muchas otras partes del Antiguo Testamento son auténticas barbaridades, el problema es que su intento de explicación es tan insatisfactorio que mientras sigamos afirmando que esos libros están inspirados por el creador del universo seguirán siendo una fuente de prejuicios y fanatismos. En primer lugar está bien recordar lo que dice el autor sobre que es la Biblia para la Iglesia Católica:

- Los libros recogidos en el canon exponen con CERTEZA y SIN NINGÚN ERROR lo que Dios quiere enseñarnos para nuestra salvación.

- Dios es el autor de estos libros y también lo es el hombre que redacta bajo la luz de Dios y según sus talentos y cualidades humanas.

A continuación os dejo unos fragmentos ilustrativos de esos libros inspirados por Dios y que nos exponen con certeza y sin error sus enseñanzas (traducción tomada de la página del Vaticano):

Números 25: 4-11 "El Señor dijo a Moisés: «Toma a todos los jefes del pueblo y cuélgalos (en otras traducciones dicen "empálalos") públicamente delante del Señor, para que se aplaque la indignación del Señor contra Israel». Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: «Cada uno de ustedes matará a aquellos de sus hombres que se sometieron al Baal de Peor». Precisamente entonces, llegó un israelita trayendo una mujer madianita adonde estaban sus hermanos, a la vista de Moisés y de todos los israelitas, que lloraban a la entrada de la Carpa del Encuentro. Al ver esto, Pinjás, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se apartó de la comunidad y, tomando una lanza, siguió al israelita hasta la alcoba y allí los traspasó a los dos, al israelita y a la mujer, en pleno vientre. Entonces cesó la plaga que asolaba a los israelitas. Los que habían muerto a causa de la plaga fueron veinticuatro mil. Y el Señor dijo a Moisés: «Pinjás, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha apartado mi ira de los israelitas, porque ha demostrado en medio de ellos un celo igual al mío. Por eso yo no acabé con los israelitas, dejándome llevar por mi celos."

En este caso aparece como una orden directa de Dios a Moisés (recordemos que se hablaban cara a cara en la tienda del encuentro e incluso algunos atribuyen al propio Moisés la autoría del libro) la ejecución de los jefes de un pueblo extranjero con los que los israelitas habían tenido contacto, la causa es que este pueblo había contaminado a los israelitas con sus dioses y sus costumbres, para prevenir esa contaminación Dios había prohibido mantener relaciones ni pactos con ningún pueblo de la Tierra Prometida, había que condenar al exterminio a toda la población sin dejar supervivientes, como no se hizo así Dios castiga a los israelitas con una plaga. Gracias a que Pinjás atraviesa con su lanza a un israelita que mantenía relaciones con una extrajera Dios decide deponer su cólera, al menos eso es lo que dice el propio Dios a Moisés.

Números 31: 14-18 "Moisés se irritó contra los comandantes del ejército y contra los oficiales de los regimientos de mil y cien soldados, que volvían de la expedición, y les dijo: «¿Por qué han perdonado la vida a todas las mujeres? Fueron ellas las que, por instigación de Balaam indujeron a los israelitas a ser infieles al Señor en el incidente de Peor, y por eso la comunidad del Señor fue azotada por la plaga. Por lo tanto, maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones con un hombre. Perdonen, en cambio, a las jóvenes que no hayan tenido relaciones con un hombre."

En la continuación de la historia, Moisés, interlocutor directo de Dios, se irrita porque sus soldados no acabaron también con las mujeres de aquel pueblo "infiel", tengamos en cuenta que las ordenes de Dios eran no dejar supervivientes, así que ordena acabar el trabajo exterminando a niños varones y mujeres no vírgenes, en ningún momento del libro la orden de Moisés es desautorizada por Dios.

Deuteronomio 2: 31-34 "Entonces el Señor me dijo: «He decidido entregarte a Sijón con todo su país. Empieza la conquista apoderándose de su territorio». Sijón nos salió al paso con todas sus tropas, dispuesto a librarnos batalla en Iasá. Pero el Señor lo puso en nuestras manos y lo derrotamos, a él con sus hijos y todas sus tropas. Nos apoderamos de todas sus ciudades y las consagramos al exterminio, sacrificando a hombres, mujeres y niños, sin dejar ningún sobreviviente."

Deuteronomio 3: 2-6 "Pero el Señor me advirtió: «No le tengas miedo, porque yo lo pondré en tus manos con todo su ejército y sus dominios. Trátalo de la misma manera que trataste a Sijón, el rey de los amorreos que habitaba en Jesbón». Efectivamente, el Señor, nuestro Dios, puso también en nuestras manos a Og, rey de Basán, con todo su ejército, y lo derrotamos hasta tal punto que no le quedó ni un sólo sobreviviente. Aquella vez nos apoderamos de todas sus ciudades. Las conquistamos todas, sin exceptuar ninguna: las sesenta ciudades del distrito de Argob, que pertenecía al reino de Og, en Basán. Todas ellas eran ciudades defendidas por altas murallas, puertas y cerrojos, sin contar las ciudades de los perizitas, que también eran muy numerosas. Y las consagramos al exterminio, como habíamos hecho con Sijón, rey de Jesbón, matando en cada ciudad a hombres, mujeres y niños.

De nuevo Dios ordena de forma directa a Moisés que conquiste una serie de ciudades y que haga con ellas lo mismo que hizo en Sijón, es decir exterminar a toda la población, hombres, mujeres y niños.

Deuteronomio 13: 15-19 "Investiga el caso, examinalo e infórmate debidamente. Y si es verdad que la cosa es así, que se ha cometido semejante abominación (adorar a otros dioses), pasa sin compasión al filo de la espada a los habitantes de la ciudad, y conságrala al exterminio total con todo lo que hay en ella, incluido su ganado. Reúne luego todos sus despojos en medio de la plaza, e incendia la ciudad con todos esos despojos, como un holocausto para el Señor, tu Dios. Ella se convertirá para siempre en un montón de ruinas y nunca más será reconstruida. Y no retengas nada de lo que debe ser consagrado al exterminio. Así el Señor aplacará el ardor de su ira, se apiadará y tendrá misericordia de ti, y te multiplicará, como lo juró a tus padres, con tal que tú escuches la voz del Señor, tu Dios. observando los mandamientos que hoy te prescribo y haciendo lo que es recto a los ojos del Señor, tu Dios.

Esta se trata también de una orden directa de Dios que forma parte de una serie de leyes o mandamientos que Dios ha dictado a Moisés ese día y le ha pedido poner por escrito y depositar junto al arca de la alianza, además de recogerlas en una roca erigida junto al Jordán. Entre los mandamientos que Dios les ha prescrito ese día, junto al exterminio de las ciudades paganas, está la condena a muerte a los adivinos e interpretes de sueños, matar a pedradas a los hijos rebeldes, libertinos y borrachos, matar a pedradas a las mujeres que se casan sin ser vírgenes, matar a pedradas a los secuestradores, matar a pedradas a los violadores y a la mujer violada si esta fue agredida en la ciudad y no gritó, regularización de la esclavitud, entre otras perlas divinamente inspiradas. Al final del Deuteronomio Moisés muere pero es importante recordar como se insiste en este y los libros anteriores, repitiéndolo hasta el aburrimiento, que Dios le habla directamente a Moisés, hablan cara a cara, son ordenes directas y parece que el Dios que inspira el texto esta especialmente interesado en que lo sepamos. Tras el Deuteronomio comienza el Libro de Josué, que se divide básicamente en dos partes, la primera es la descripción del genocidio de varios pueblos por parte de los israelitas y una segunda el reparto de las tierras conquistadas.

Josué 6: 17 "Ustedes consagrarán al Señor la ciudad (Jericó) con todo lo que hay en ella, exterminándola por completo. Quedarán con vida solamente Rajab, la prostituta, y todos los que estén con ella en su casa, porque ella ocultó a los emisarios que nosotros habíamos enviado."

Josué 8:1-2, 24-27 "El Señor dijo a Josué: «¡No temas ni te acobardes! Reúne a todos los combatientes y prepárate para subir contra Ai. Yo te entrego al rey de Ai, a su pueblo, su ciudad y su territorio. Trátalos como trataste a Jericó y a su rey. Sin embargo, ustedes podrán retener como botín los despojos y el ganado. Además, tiende una emboscada detrás de la ciudad. [...] Cuando Israel terminó de matar a los habitantes de Ai en campo abierto, en el desierto donde los habían perseguido, y cuando cayó hasta el último de ellos bajo los golpes de las espadas, todo Israel se volvió contra Ai y la pasó al filo de la espada. Los que murieron aquel día, entre hombres y mujeres, fueron doce mil, o sea, todos los habitantes de Ai. Y Josué no retiró la mano con que sostenía la jabalina hasta que consagró al exterminio a todos los habitantes de Ai. Israel retuvo como botín solamente el ganado y los despojos de la ciudad, según la orden que el Señor había dado a Josué."

Josué 10: 28-40 "Aquel mismo día, Josué se apoderó de Maquedá y pasó al filo de la espada a la ciudad y a su rey, consagrándolos al exterminio junto con todos los seres vivientes que había en ella. No dejó a nadie con vida, y trató al rey de Maquedá como había tratado al rey de Jericó. Luego Josué, con todo Israel pasó de Maquedá a Libná y la atacó. El Señor puso a la ciudad y al rey en manos de Israel, que la pasó al fino de la espada con todos los seres vivientes que había en ella. No dejó a nadie con vida, y trató a su rey como había tratado al rey de Jericó. Después Josué, con todo Israel, pasó de Libná a Laquís, la asedió y la atacó. El Señor puso también a Laquís en manos de Israel, que la conquistó al segundo día, y la pasó al filo de la espada con todos los seres vivientes que había en ella, exactamente como había hecho con Libná. Mientras tanto, Horam, rey de Guézer, subió en ayuda de Laquís; pero Josué lo derrotó, a él y a su ejército, hasta no dejar ningún sobreviviente. Luego Josué, con todo Israel, subió de Eglón a Hebrón. La sitiaron, la atacaron, y ese mismo día la tomaron y la pasaron al filo de la espada. Aquel día Josué consagró al exterminio a todos los seres vivientes que había en la ciudad, exactamente como había hecho con Laquís. Después Josué, con todo Israel, subió de Eglón a Hebrón. La atacaron,
la tomaron, y pasaron al filo de la espada a la ciudad, a su rey, y a todos los seres vivientes que había en ella. Josué no dejó a nadie con vida, sino que hizo con ella lo mismo que había hecho con Eglón: consagró al exterminio a la ciudad y a todos los seres vivientes que había en ella. Luego Josué, con todo Israel, volvió atrás hasta Debir, la atacó, y se apoderó de la ciudad, de su rey y de todas sus otras ciudades. Los israelitas los pasaron al filo de la espada, y consagraron al exterminio a todos los seres vivientes que había en la ciudad, sin dejar a nadie con vida. Josué trató a Debir como había tratado a Hebrón y a su rey, y como había tratado a Libná y a su rey. Así Josué conquistó toda la región: la Montaña, con todos sus reyes. No dejó a nadie con vida, sino que consagró al exterminio a todos los seres vivientes, como el Señor, Dios de Israel, le había ordenado.

Josué 11: 10-15 "En aquel tiempo, Josué volvió atrás, se apoderó de Jasor y mató a su rey con la espada, porque Jasor había sido antiguamente la cabeza de todos aquellos reinos. También pasó al filo de la espada a todos los seres vivientes que había en ella, consagrándolos al exterminio total. No quedó nada con vida, y Jasor fue incendiada. Josué tomó asimismo todas las ciudades de aquellos reyes, y a estos últimos los capturó y los pasó al filo de la espada, consagrándolos al exterminio, como Moisés, el servidor del Señor, se lo había ordenado. Pero Israel no quemó ninguna de las ciudades que ahora vuelven a alzarse sobre sus ruinas, a excepción de Jasor, que fue la única incendiada por Josué. El botín de estas ciudades, incluido el ganado, se lo repartieron los israelitas; a las personas, en cambio, las pasaron al filo de la espada, hasta acabar con todos. No dejaron a nadie con vida. Josué se atuvo exactamente a las órdenes que le había dado Moisés –el servidor del Señor– órdenes que este, a su vez, había recibido del Señor. Y al ejecutarlas, no descuidó nada de lo que el Señor había ordenado a Moisés.

El final es muy ilustrativo, JOSUE SE ATUVO EXACTAMENTE A LAS ÓRDENES QUE LE HABÍA DADO MOISES, ÓRDENES QUE HABÍA RECIBIDO DEL SEÑOR. Recordemos que Dios y sus ángeles hablaban directamente con Josué, igual que hacían con Moisés. Una vez conocido el contenido uno se pregunta ¿cómo hay que entender todo esto? y nuestro amigo de vivíficat nos da su solución:

En primer lugar nos recuerda que "la lectura de la Biblia, en la Iglesia Católica, se realiza bajo la guía del Papa y los obispos" y yo me pregunto ¿bajo la guía de que Papa en particular? ¿es más correcta la interpretación que de estos textos hace Benedicto XVI que la que podía hacer Lucio III o Sixto IV? al fin y al cabo el nuevo testamento estaba disponible para los tres ¿lo que Dios nos quiere enseñar es distinto en los tiempos anteriores al cristianismo, en el siglo I, el siglo XV y el siglo XXI? ¿estuvo equivocada la Iglesia desde que pasó de perseguida a perseguidora, es decir, desde el siglo IV hasta que se quemó al último hereje? (y eso supera de largo los mil años) ¿No será que la interpretación que hacemos del texto en cada momento evoluciona a medida que evolucionamos como sociedad y no al revés?

El autor del blog tiene al menos un párrafo que puedo suscribir totalmente, excepto en lo de considerar sagrado al autor:

"En el caso de la conquista de Jericó, el autor escoge el género de campaña militar, según la mentalidad de una época histórica en la que grupos humanos y tribus enteras pensaban que el derecho de conquista podría justificar la eliminación de las poblaciones vencidas. Además, el pueblo de Israel (y el autor sagrado es hijo de su pueblo) pensaba que ese derecho de conquista, como tantas otras tradiciones, venía directamente de Dios."

¡Pues claro! este libro y el resto de la Biblia no deja de ser la obra de una o varias personas (normales y corrientes) que recoge una tradición oral en la que se mezcla la sombra de hechos del pasado lejano con sus supersticiones, creencias y prejuicios. Solo hay que leer a Homero o a Heródoto para darse cuenta que el proceso seguido por el pueblo judío es igual al experimentado por el egipcio, el griego, el tracio, el persa o el escita. ¿que hace que la mitología judía deba tener una consideración distinta a las mitologías del resto de la humanidad?

El autor continua diciendo que puesto que lo que aparece recogido es en ocasiones "simplemente eso, lo que pensaba y vivía un grupo humano en una etapa concreta de su historia"no debemos atenernos solo a la letra sino seguir otros criterios de interpretación.

- leer la Biblia a la luz de Cristo, que es el culmen de la revelación y centro del mensaje que Dios quiere transmitir a los hombres.

- Interpretar el texto del Antiguo Testamento, que contiene imperfecciones adaptadas a su tiempo, con la comprensión que recibe con el Nuevo Testamento.

Y yo me vuelvo a preguntar ¿Por que el Nuevo Testamento está exento de ser "simplemente lo que pensaba y vivía un grupo humano en una etapa concreta con imperfecciones adaptadas a su tiempo"? ¿por qué los milagros y la resurrección de Jesús no son también alegorías? ¿cuál es el argumento? ¿imperfecciones? ¿no habíamos quedado en que la Biblia recoge con certeza y sin NINGUN error lo que Dios quiere enseñarnos? ¿Por que Dios no envío a Jesús en lugar de a Moisés y dio el discurso de la montaña en el Sinaí y enseño a amar al enemigo, a no lapidar a la adúltera, etc, etc? Y es que tendrás que reconocer que con la primera versión lo del amor y la compasión no quedaba nada claro ¿tenían que pasar miles de años para darnos la clave que desencripta el primer mensaje? algo así como "eh chicos, que lo del genocidio era solo una metáfora poética referida al pecado, no me debí explicar con claridad, aquí os envío a mi muchacho, me lo torturais un poco, me lo ejecutais y así estais todos perdonados, a ver si así se entiende mejor"

Despues se dice que el cristianismo no es una "religión del libro" y por lo tanto no se puede sacar de un pasaje biblico una conclusión contraria a lo que entendemos en la lectura completa de la Biblia y de la Tradición. Aquí nos seguimos quedando con la duda de por qué el Nuevo Testamento tardó tanto en llegar y sobre todo como es posible que una vez que tenemos los dos Testamentos las conclusiones que las distintas generaciones han sacado al hacer la lectura completa han sido tan variadas. Desde las distintas doctrinas cristológicas de los primeros 400 años de cristianismo (que ya son años), homogeneizadas luego a sangre y fuego, eso sí, pasando por la inquisición, las cruzadas, el papel de la mujer en la sociedad, etc, etc... y de nuevo surge la pregunta ¿evoluciona la sociedad gracias a la religión o es esta la que se ve forzada a evolucionar a medida que lo hace la sociedad laica?

Aunque el cinismo envuelve cada párrafo este se lleva la palma:

"Desde la ayuda y la integración de otros pasajes bíblicos podemos llegar a una lectura correcta del libro de Josué. Si, además, vemos la Tradición viva de la Iglesia y las enseñanzas constantes de los Papas y de los obispos, aparece claramente que la Iglesia no ha defendido nunca un “derecho de conquista” que implique la destrucción completa de un pueblo, sino que más bien ha condenado siempre cualquier crimen de inocentes, también en tiempo de guerra, porque va contra el quinto mandamiento, y porque nadie debería apoyarse en la Biblia para justificar ninguna guerra de agresión ni, mucho menos, el exterminio de un pueblo."

¿Que entiende el autor por "siempre"? porque yo estoy seguro de que este señor conoce las cruzadas, exterminio de hugonotes y otros herejes, torturas, hogueras, y guerras tachadas de "santas" por los pontífices de turno.

No hay nadie en su sano juicio que pueda dar por buenas las explicaciones que intentan dar un sentido al Antiguo Testamento, en el que las atrocidades no se limitan al libro de Josué, por cierto. Entiendo que los cristianos necesiten engañarse a ellos mismos pero ¿de verdad lo consiguen? Cuando uno lee el antiguo testamento el mensaje es claro, directo, no hay lugar para la duda, es xenofobia, opresión, una lista interminable de leyes injustas, amenazas constantes, castigos ejemplarizantes e indiscriminados, de rituales que rozan el chamanismo, sacrificio de toros, cabras, palomas, por la mañana, la tarde y la noche, sed de oro, plata, incienso y mucha sangre. ¿es todo una alegoría? ¿en serio el dios todopoderoso omnisciente creador del universo tenia un plan tan absolutamente torpe como para "inspirar" esos libros"?

A mi se me ocurre una explicación mucho más corta, ningún Dios inspiró esos libros, ni esos ni ninguno. Dios no existe y, sinceramente, no me siento en absoluto menos humano ni deshumanizante por pensar así, más bien todo lo contrario. ¿Que argumento, si es que hay al menos uno, se puede aducir para defender que el texto del Nuevo Testamento refleja una verdad histórica? ¿No es solo un acto de fe? que en lenguaje llano es igual a decir "porque me da la gana". Mucha gente hace malabarismos por justificar la religión porque tiene pánico a que una sociedad sin dioses (y sobre todo sin sus amenazas) caiga en el caos. Creo que el número creciente de ateos y su comportamiento demuestra que eso no es así y que la construcción de una moral basada exclusivamente en el hombre es perfectamente posible.
Lunes, 3 de Enero de 2011

Hombre y mujer… e intersexo los creó


No es raro el día en el que uno no tenga que desayunarse con alguna estupidez salida de la boca de algún señor con sotana pero en ocasiones el nivel de estulticia supera lo humanamente soportable. En esta ocasión el obispo de Córdoba, Demetrio Fernandez, ha colocado el listón bien alto al afirmar, y no es broma, que "la Unesco tiene un plan para que en 20 años la mitad de la humanidad sea homosexual" (ver noticia). Este plan formaría parte de un programa con el que los siempre malvados científicos tratan de "romper totalmente con Dios, con Dios creador, que ha fijado en nuestra naturaleza la distinción del varón y de la mujer".

Dejando a un lado la más que cuestionable existencia del mencionado creador, de la que ya nos hemos ocupado bastante, a este señor, de intelecto (abro sarcasmo) claramente privilegiado (cierro sarcasmo) habría que aclararle varias cosas, en primer lugar resulta evidente que tiene un lío mental considerable ¿qué tiene que ver la homosexualidad con la identidad de género? un hombre homosexual es un hombre sin dudas de su identidad masculina y una mujer lesbiana es una mujer segura de su identidad femenina, son hombres y mujeres, de eso no hay duda. A lo que si podemos poner objeciones es a esa afirmación tan simplista y maniquea, propia del dogmatismo religioso, de que hay fijada una clara distinción del varón y de la mujer. Evidentemente en la mayoría de los casos la hay pero en aproximadamente 1 de cada 500 nacimientos nos encontramos con situaciones no tan claras, con la presencia simultánea de características sexuales masculinas y femeninas en distintos grados y por distintas causas, es lo que se conoce como intersexo o intersexualidad.

Pongamos un ejemplo gráfico y sencillo que pueda entender incluso el obispo de Córdoba. Nos encontramos con una persona adulta, con pelo largo y maquillada, una agradable voz femenina, sin vello facial ni rastro de haberlo tenido, luciendo un escote que deja adivinar unos senos totalmente naturales y, aunque no lo veamos yo os lo  digo, tiene vagina, parece evidente que estamos hablando de una mujer. Pero vayamos más allá de su aspecto externo y analicemos sus cromosomas, oh sorpresa, ¡esta persona tiene el cariotipo típico de un hombre! 46 cromosomas totales que incluyen un par de cromosomas sexuales XY, no solo eso, el cromosoma Y presenta el gen SRY, el responsable de determinar el sexo masculino, más aun, no tiene óvulos sino testículos situados en la cavidad abdominal incapaces de producir espermatozoides maduros ¿sigue siendo una mujer o de repente es un hombre? La respuesta es que es una persona con el genotipo propio de un varón pero los caracteres externos propios de una mujer debido a que presenta un síndrome de insensibilidad total a los andrógenos (ver foto) ¿cual de las dos características es la que fija la clara y divinamente establecida distinción entre varón y mujer? ¿su aspecto externo o sus genes?. Aunque se trata de un ejemplo extremo es perfectamente real y de hecho se da en aproximadamente 1 de cada 40.000 individuos genéticamente varones, además, en un número similar de nacimientos se presenta el mismo síndrome con grados menores de insensibilidad, lo que hace aún más complejo determinar el sexo que debe asignarse al nacido.

Otro ejemplo ilustrativo es el de la atleta sudafricana Caster Semenya, al perecer se trata de un caso de síndrome de insensibilidad a los andrógenos como el anterior, características sexuales externas femeninas pero cromosomas masculinos y testículos internos inmaduros ¿en qué categoría debería competir? ¿masculina o femenina? Lo interesante de este caso es que dejó patente que las condiciones de la Federación Internacional de Atletismo para determinar que personas pueden competir en cada categoría no son nada claras cuando nos encontramos con un caso de intersexualidad ¿dónde queda la divina, bíblica y clara frontera entre varón y mujer?

La intersexualidad hace referencia a condiciones muy variadas, desde el extremo anterior, una persona que nace con aspecto perfectamente femenino en el exterior pero que presenta una anatomía interna mayoritariamente masculina, hasta casos intermedios en los que una persona nace con genitales ambiguos, por ejemplo una niña con un clítoris notablemente grande y ausencia de apertura vaginal o un niño con un pene excesivamente pequeño y el escroto dividido formando algo más parecido a unos labios vaginales. Incluso podemos encontrarnos con individuos mosaico en los que algunas de sus células son genéticamente femeninas (XX) y otras masculinas (XY). 1 de cada 1000 nacidos no es ni XX ni XY, sino XXY, el conocido como síndrome de Klinefelter, pero también encontramos individuos XO y XYY, además de individuos con aspecto externo masculino pero cariotipo XX y los ya mencionados con aspecto femenino pero cariotipo XY.

¿Dónde colocamos entonces la frontera entre hombres y mujeres? Dejando a un lado mitologías de oriente próximo recopiladas en libros como la Biblia o el Corán, la realidad es que los sexos en la naturaleza no son categorías discretas sino categorías socialmente constituidas para reflejar unas variaciones biológicas reales. Para entenderlo mejor podemos compararlo con el espectro de colores de la luz visible ¿cuando deja el amarillo de ser amarillo y se convierte en verde? ¿un color es amarillo-verdoso o verde-amarillento?. De un modo similar, la naturaleza presenta un espectro de anatomías sexueles. Senos, penes, clítoris, escrotos, labios, gónadas, todos varían en tamaño y morfología. Incluso los cromosomas sexuales varían bastante. Pero en nuestra cultura, las categorías sexuales se simplifican en hombres, mujeres e intersexo.

De modo que la naturaleza no decide cuando un individuo se sale de la categoría de varón para pasar a intersexo, o cuando deja de ser intersexo para ser considerado mujer. Somos los humanos los que decidimos hasta que punto un pene puede ser pequeño antes de pasar a ser un clítoris o hasta que punto una combinación de características es lo suficientemente inusual como para clasificarla como intersexo.

Con todo esto no estoy negando la existencia de hombres y mujeres, que es lo que le parecerá al obispo mentecato y a muchos otros educados en el dogma de encefalograma plano. Lo que quiero es que se entienda hasta que punto existen casos en los que esta distinción no es tan sencilla y hasta que punto es ridículo intentar conocer nuestra realidad, la forma en la que funciona el mundo, basándonos en mitos y leyendas ancestrales. ¿hasta cuándo?

Hombre y mujer… e intersexo los creó


No es raro el día en el que uno no tenga que desayunarse con alguna estupidez salida de la boca de algún señor con sotana pero en ocasiones el nivel de estulticia supera lo humanamente soportable. En esta ocasión el obispo de Córdoba, Demetrio Fernandez, ha colocado el listón bien alto al afirmar, y no es broma, que "la Unesco tiene un plan para que en 20 años la mitad de la humanidad sea homosexual" (ver noticia). Este plan formaría parte de un programa con el que los siempre malvados científicos tratan de "romper totalmente con Dios, con Dios creador, que ha fijado en nuestra naturaleza la distinción del varón y de la mujer".

Dejando a un lado la más que cuestionable existencia del mencionado creador, de la que ya nos hemos ocupado bastante, a este señor, de intelecto (abro sarcasmo) claramente privilegiado (cierro sarcasmo) habría que aclararle varias cosas, en primer lugar resulta evidente que tiene un lío mental considerable ¿qué tiene que ver la homosexualidad con la identidad de género? un hombre homosexual es un hombre sin dudas de su identidad masculina y una mujer lesbiana es una mujer segura de su identidad femenina, son hombres y mujeres, de eso no hay duda. A lo que si podemos poner objeciones es a esa afirmación tan simplista y maniquea, propia del dogmatismo religioso, de que hay fijada una clara distinción del varón y de la mujer. Evidentemente en la mayoría de los casos la hay pero en aproximadamente 1 de cada 500 nacimientos nos encontramos con situaciones no tan claras, con la presencia simultánea de características sexuales masculinas y femeninas en distintos grados y por distintas causas, es lo que se conoce como intersexo o intersexualidad.

Pongamos un ejemplo gráfico y sencillo que pueda entender incluso el obispo de Córdoba. Nos encontramos con una persona adulta, con pelo largo y maquillada, una agradable voz femenina, sin vello facial ni rastro de haberlo tenido, luciendo un escote que deja adivinar unos senos totalmente naturales y, aunque no lo veamos yo os lo  digo, tiene vagina, parece evidente que estamos hablando de una mujer. Pero vayamos más allá de su aspecto externo y analicemos sus cromosomas, oh sorpresa, ¡esta persona tiene el cariotipo típico de un hombre! 46 cromosomas totales que incluyen un par de cromosomas sexuales XY, no solo eso, el cromosoma Y presenta el gen SRY, el responsable de determinar el sexo masculino, más aun, no tiene óvulos sino testículos situados en la cavidad abdominal incapaces de producir espermatozoides maduros ¿sigue siendo una mujer o de repente es un hombre? La respuesta es que es una persona con el genotipo propio de un varón pero los caracteres externos propios de una mujer debido a que presenta un síndrome de insensibilidad total a los andrógenos (ver foto) ¿cual de las dos características es la que fija la clara y divinamente establecida distinción entre varón y mujer? ¿su aspecto externo o sus genes?. Aunque se trata de un ejemplo extremo es perfectamente real y de hecho se da en aproximadamente 1 de cada 40.000 individuos genéticamente varones, además, en un número similar de nacimientos se presenta el mismo síndrome con grados menores de insensibilidad, lo que hace aún más complejo determinar el sexo que debe asignarse al nacido.

Otro ejemplo ilustrativo es el de la atleta sudafricana Caster Semenya, al perecer se trata de un caso de síndrome de insensibilidad a los andrógenos como el anterior, características sexuales externas femeninas pero cromosomas masculinos y testículos internos inmaduros ¿en qué categoría debería competir? ¿masculina o femenina? Lo interesante de este caso es que dejó patente que las condiciones de la Federación Internacional de Atletismo para determinar que personas pueden competir en cada categoría no son nada claras cuando nos encontramos con un caso de intersexualidad ¿dónde queda la divina, bíblica y clara frontera entre varón y mujer?

La intersexualidad hace referencia a condiciones muy variadas, desde el extremo anterior, una persona que nace con aspecto perfectamente femenino en el exterior pero que presenta una anatomía interna mayoritariamente masculina, hasta casos intermedios en los que una persona nace con genitales ambiguos, por ejemplo una niña con un clítoris notablemente grande y ausencia de apertura vaginal o un niño con un pene excesivamente pequeño y el escroto dividido formando algo más parecido a unos labios vaginales. Incluso podemos encontrarnos con individuos mosaico en los que algunas de sus células son genéticamente femeninas (XX) y otras masculinas (XY). 1 de cada 1000 nacidos no es ni XX ni XY, sino XXY, el conocido como síndrome de Klinefelter, pero también encontramos individuos XO y XYY, además de individuos con aspecto externo masculino pero cariotipo XX y los ya mencionados con aspecto femenino pero cariotipo XY.

¿Dónde colocamos entonces la frontera entre hombres y mujeres? Dejando a un lado mitologías de oriente próximo recopiladas en libros como la Biblia o el Corán, la realidad es que los sexos en la naturaleza no son categorías discretas sino categorías socialmente constituidas para reflejar unas variaciones biológicas reales. Para entenderlo mejor podemos compararlo con el espectro de colores de la luz visible ¿cuando deja el amarillo de ser amarillo y se convierte en verde? ¿un color es amarillo-verdoso o verde-amarillento?. De un modo similar, la naturaleza presenta un espectro de anatomías sexueles. Senos, penes, clítoris, escrotos, labios, gónadas, todos varían en tamaño y morfología. Incluso los cromosomas sexuales varían bastante. Pero en nuestra cultura, las categorías sexuales se simplifican en hombres, mujeres e intersexo.

De modo que la naturaleza no decide cuando un individuo se sale de la categoría de varón para pasar a intersexo, o cuando deja de ser intersexo para ser considerado mujer. Somos los humanos los que decidimos hasta que punto un pene puede ser pequeño antes de pasar a ser un clítoris o hasta que punto una combinación de características es lo suficientemente inusual como para clasificarla como intersexo.

Con todo esto no estoy negando la existencia de hombres y mujeres, que es lo que le parecerá al obispo mentecato y a muchos otros educados en el dogma de encefalograma plano. Lo que quiero es que se entienda hasta que punto existen casos en los que esta distinción no es tan sencilla y hasta que punto es ridículo intentar conocer nuestra realidad, la forma en la que funciona el mundo, basándonos en mitos y leyendas ancestrales. ¿hasta cuándo?
Domingo, 2 de Enero de 2011

Cita sobre religión y moral: Sam Harris (filósofo, neurocientífico y escritor estadounidense)


"El vaticano es una organización que excomulga a mujeres por intentar ordenarse sacerdotes pero no excomulga a sacerdotes varones por violar niños. Excomulga a médicos que realizan abortos para salvar la vida de la madre, incluso si la madre es una niña de 9 años violada por su padrastro y embarazada de gemelos, pero no excomulgó ni a un solo miembro del Tercer Reich por cometer genocidio ¿Realmente estamos obligados a considerar semejante inversión de prioridades como un marco moral alternativo?"

Sam Harris (The moral landscape)

Cita sobre religión y moral: Sam Harris (filósofo, neurocientífico y escritor estadounidense)


"El vaticano es una organización que excomulga a mujeres por intentar ordenarse sacerdotes pero no excomulga a sacerdotes varones por violar niños. Excomulga a médicos que realizan abortos para salvar la vida de la madre, incluso si la madre es una niña de 9 años violada por su padrastro y embarazada de gemelos, pero no excomulgó ni a un solo miembro del Tercer Reich por cometer genocidio ¿Realmente estamos obligados a considerar semejante inversión de prioridades como un marco moral alternativo?"

Sam Harris (The moral landscape)
Miercoles, 10 de noviembre de 2010

¿Hasta cuándo? – por Fernando Savater


Tribuna de Fernando Savater en "El País", se puede decir más alto pero no más claro:

"Han preferido el deshonor a la guerra y ahora tendrán el deshonor y la guerra", dijo Churchill en una ocasión famosa; podríamos parafrasear sus palabras para aplicarlas a las circunstancias de la visita de Benedicto XVI a España: nuestras autoridades renunciaron al laicismo democrático para no pasar por anticlericales y ahora se ven sin dignidad laica y encima tachadas de anticlericales por el beneficiario de su abandono de los principios.

¿Acaso aún no han aprendido que la Iglesia es insaciable y se toma todas las concesiones sin agradecimiento por lo que se le da y con aire ofendido por lo que aún se le niega? En eso se parece mucho a los nacionalismos... a los que tanto debe y que tanto le deben.

El Papa denuncia el terrible laicismo de España no solo a pesar de que recibe en su viaje la pleitesía exagerada de todas las autoridades civiles, no solo pese al financiamiento y privilegios fiscales de la Iglesia, no solo a pesar de que se mantiene el concordato de origen franquista que impone la presencia clerical en la educación y hasta en el ejército, sino por los terribles agravios y la "persecución" que sufre por parte de un Parlamento que legisla sobre el aborto o sobre el matrimonio homosexual sin obedecer al clero y que hasta pretende sustentar una asignatura de educación cívica que no cuenta con el níhil óbstat episcopal.

Para el Papa, estamos como en el año 36 y de ahí a quemar iglesias solo hay un paso. Por lo visto, ni siquiera 40 años de franquismo bajo palio nos autorizan a emanciparnos un poquito de una institución que tan eficazmente ha trabajado por perpetuar el atraso intelectual y la falta de libertades políticas en nuestro país desde comienzos de la modernidad.

Se ha puesto de moda proclamar al inquisitorial Ratzinger nada menos que como una cima de sabiduría insuperable. Para diversos opinadores mediáticos que probablemente no han leído tratado metafísico más profundo que ¿Quién se ha llevado mi queso?, es el primer intelectual europeo, mundial, universal, no inferior en méritos a sabios de la altura de Rappel o Belén Esteban.

Destaca precisamente en teología, una de las ciencias más útiles y con mayor futuro, la única que inventa su objeto mientras dogmatiza sobre él. Por eso puede establecer con especial autoridad la relación entre verdad y libertad. Porque la verdad no es una función que se alcanza a través de la razón que observa, experimenta y deduce, sino la revelación que llega por la boca del que habla desde la infalibilidad. ¡Abajo el relativismo, escuchemos al Absoluto! Y la libertad,claro, es la de obedecer no a humanos vulgares y a las leyes por ellos consensuadas, sino a quienes representan e interpretan el poder de lo sobrehumano...

A algunos de nuestros políticos -no olviden sus nombres a la hora de votar- les encanta que por fin las cosas se pongan así de claras, contra la falta de valores y confusión en que chapoteamos. Además, parece que cuenta con beneficios electorales, de modo que bendito sea Dios.

Por si fuera poco, el Papa merece los máximos honores porque se trata nada menos que de un jefe de Estado. ¡Y menudo Estado, a fe mía! El único de la Europa actual que abiertamente no respeta quisquillosos derechos humanos como la libertad religiosa, la igualdad de sexo para optar a cargos públicos y otras menudencias democráticas semejantes. Es un Estado tan original y único en su género, prueba de la especial protección divina que lo ampara, que se parece mucho más a las teocracias de otros lugares del mundo que a los impíos regímenes laicos que le rodean. El Vaticano es una especie de Arabia Saudí pero decorada por Miguel Ángel y Rafael, lo cual es una gran mejoría estética, aunque en cambio representa poco avance político.

Evidentemente, el gran problema religioso y la mayor amenaza para las libertades públicas en España lo representan las mujeres que llevan velo islámico, no el ver a nuestros representantes electos mostrar todo tipo de deferencia y reconocimiento moral al gobernante de ese Estado modélico... que por lo visto ejemplifica las raíces de la Europa democrática mejor que tanto laicismo y tanta ciencia sin trascendencia como vemos por ahí.

Pese a los menguados coros y danzas que han acompañado la visita papal a Santiago y Barcelona, indudablemente fervorosos (en televisión una señora confesaba: "Se me puso tal nudo en la garganta que no podía ni sacar fotografías"), lo cierto es que las prácticas católicas no dejan de disminuir en nuestro país. ¡Pero si ya incluso hay más matrimonios civiles que eclesiásticos...!

De modo que parece llegado el momento de, sin ofender a los católicos, no agraviar tampoco a quienes no lo somos y a quienes siéndolo comparten con nosotros el deseo de un Estado realmente laico, en el que la religión o la falta de ella sean un derecho de cada cual pero no una obligación de nadie... y mucho menos de las instituciones que son de todos y para todos.

Por eso, es necesaria y urgente una ley de libertad religiosa a la altura de nuestra realidad social y del siglo en que vivimos. Para que los creyentes puedan ejercer a título personal su religión al modo que prefieran, siempre que no conculquen las leyes civiles... y, sobre todo, para que los no creyentes o los que creemos otras cosas no tengamos forzosamente que sentirnos avasallados por la fe de nadie."

Fernando Savater es escritor.

¿Hasta cuándo? – por Fernando Savater


Tribuna de Fernando Savater en "El País", se puede decir más alto pero no más claro:

"Han preferido el deshonor a la guerra y ahora tendrán el deshonor y la guerra", dijo Churchill en una ocasión famosa; podríamos parafrasear sus palabras para aplicarlas a las circunstancias de la visita de Benedicto XVI a España: nuestras autoridades renunciaron al laicismo democrático para no pasar por anticlericales y ahora se ven sin dignidad laica y encima tachadas de anticlericales por el beneficiario de su abandono de los principios.

¿Acaso aún no han aprendido que la Iglesia es insaciable y se toma todas las concesiones sin agradecimiento por lo que se le da y con aire ofendido por lo que aún se le niega? En eso se parece mucho a los nacionalismos... a los que tanto debe y que tanto le deben.

El Papa denuncia el terrible laicismo de España no solo a pesar de que recibe en su viaje la pleitesía exagerada de todas las autoridades civiles, no solo pese al financiamiento y privilegios fiscales de la Iglesia, no solo a pesar de que se mantiene el concordato de origen franquista que impone la presencia clerical en la educación y hasta en el ejército, sino por los terribles agravios y la "persecución" que sufre por parte de un Parlamento que legisla sobre el aborto o sobre el matrimonio homosexual sin obedecer al clero y que hasta pretende sustentar una asignatura de educación cívica que no cuenta con el níhil óbstat episcopal.

Para el Papa, estamos como en el año 36 y de ahí a quemar iglesias solo hay un paso. Por lo visto, ni siquiera 40 años de franquismo bajo palio nos autorizan a emanciparnos un poquito de una institución que tan eficazmente ha trabajado por perpetuar el atraso intelectual y la falta de libertades políticas en nuestro país desde comienzos de la modernidad.

Se ha puesto de moda proclamar al inquisitorial Ratzinger nada menos que como una cima de sabiduría insuperable. Para diversos opinadores mediáticos que probablemente no han leído tratado metafísico más profundo que ¿Quién se ha llevado mi queso?, es el primer intelectual europeo, mundial, universal, no inferior en méritos a sabios de la altura de Rappel o Belén Esteban.

Destaca precisamente en teología, una de las ciencias más útiles y con mayor futuro, la única que inventa su objeto mientras dogmatiza sobre él. Por eso puede establecer con especial autoridad la relación entre verdad y libertad. Porque la verdad no es una función que se alcanza a través de la razón que observa, experimenta y deduce, sino la revelación que llega por la boca del que habla desde la infalibilidad. ¡Abajo el relativismo, escuchemos al Absoluto! Y la libertad,claro, es la de obedecer no a humanos vulgares y a las leyes por ellos consensuadas, sino a quienes representan e interpretan el poder de lo sobrehumano...

A algunos de nuestros políticos -no olviden sus nombres a la hora de votar- les encanta que por fin las cosas se pongan así de claras, contra la falta de valores y confusión en que chapoteamos. Además, parece que cuenta con beneficios electorales, de modo que bendito sea Dios.

Por si fuera poco, el Papa merece los máximos honores porque se trata nada menos que de un jefe de Estado. ¡Y menudo Estado, a fe mía! El único de la Europa actual que abiertamente no respeta quisquillosos derechos humanos como la libertad religiosa, la igualdad de sexo para optar a cargos públicos y otras menudencias democráticas semejantes. Es un Estado tan original y único en su género, prueba de la especial protección divina que lo ampara, que se parece mucho más a las teocracias de otros lugares del mundo que a los impíos regímenes laicos que le rodean. El Vaticano es una especie de Arabia Saudí pero decorada por Miguel Ángel y Rafael, lo cual es una gran mejoría estética, aunque en cambio representa poco avance político.

Evidentemente, el gran problema religioso y la mayor amenaza para las libertades públicas en España lo representan las mujeres que llevan velo islámico, no el ver a nuestros representantes electos mostrar todo tipo de deferencia y reconocimiento moral al gobernante de ese Estado modélico... que por lo visto ejemplifica las raíces de la Europa democrática mejor que tanto laicismo y tanta ciencia sin trascendencia como vemos por ahí.

Pese a los menguados coros y danzas que han acompañado la visita papal a Santiago y Barcelona, indudablemente fervorosos (en televisión una señora confesaba: "Se me puso tal nudo en la garganta que no podía ni sacar fotografías"), lo cierto es que las prácticas católicas no dejan de disminuir en nuestro país. ¡Pero si ya incluso hay más matrimonios civiles que eclesiásticos...!

De modo que parece llegado el momento de, sin ofender a los católicos, no agraviar tampoco a quienes no lo somos y a quienes siéndolo comparten con nosotros el deseo de un Estado realmente laico, en el que la religión o la falta de ella sean un derecho de cada cual pero no una obligación de nadie... y mucho menos de las instituciones que son de todos y para todos.

Por eso, es necesaria y urgente una ley de libertad religiosa a la altura de nuestra realidad social y del siglo en que vivimos. Para que los creyentes puedan ejercer a título personal su religión al modo que prefieran, siempre que no conculquen las leyes civiles... y, sobre todo, para que los no creyentes o los que creemos otras cosas no tengamos forzosamente que sentirnos avasallados por la fe de nadie."

Fernando Savater es escritor.