Archivos en la categoría Jesucristo

Martes, 31 de Julio de 2012

Los testigos de Jehová visitan a Jesús


Sábado, 28 de Julio de 2012

Versión escéptica de la bodas de Caná


Viernes, 8 de Junio de 2012

Jesús volverá hermanos


Domingo, 8 de Abril de 2012

No estaba muerto…


¡Resucitó!

Una caricatura de Mico publicada en el diario El Espectador
Sábado, 7 de Abril de 2012

Sobre gays y cerdos desde el Facebook de Jesús

La sangre de Cristo no limpia, ensucia.

Una viñeta de Alberto Montt, de su blog Dosis diarias
Viernes, 6 de Abril de 2012

Bajando a Jesús de la cruz

Una viñeta de Lexa de Alemania publicada en Toonpool.com

"Primero de los pies, idiotas"

Jesús nos mantiene informados por Twitter


Jueves, 5 de Abril de 2012

El cordero de Dios

Caricatura de Alberto Montt, de su blog "Dosis diarias"
Martes, 3 de Abril de 2012

Jesús enseñó a poner la otra mejilla

Caricatura de Alberto montt, de su blog "Dosis diarias"
Domingo, 1 de Abril de 2012

Halo divino: Videojuego para Semana Santa


Viernes, 30 de Marzo de 2012

Os haré pescadores de hombres: Jesús


Sábado, 14 de Agosto de 2010

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO:EL GRAN ENGAÑO


Por Ferney Yesyd Rodríguez

Introducción

En la actualidad las iglesias que predican un segundo advenimiento de Jesús y el pronto fin del mundo, están creciendo en dinero y feligresía en países latinoamericanos, africanos, de la ex-unión soviética y del sudeste asiático. Dentro de estos grupos podemos mencionar:

  • Iglesias Evangélicas, Carismáticas y Pentecostales, las cuales predican un “Rapto secreto”, o un “Arrebatamiento de la Iglesia”.
  • Las Iglesias Adventistas: Entre las que cabe mencionar a La Iglesia Cristiana Adventista & La Iglesia Adventista del Séptimo Día, predican el “Inminente Segundo regreso de Jesús”. Los adventistas no se encuentran de acuerdo con la doctrina del “Rapto Secreto” predicada por los evangélicos, además creen que tras la segunda venida, todos los salvados serán llevados al cielo donde pasarán unas vacaciones de mil años en una Nueva Jerusalén, para luego regresar a la “Tierra Nueva.”
  • Los Testigos de Jehová, esperan “El Armagedón”. Esta secta cree que Jesús regresó de forma invisible en el año de 1914. Cuando suceda el Armagedón, Jesús llevará tan sólo a 144.000 al cielo (?), mientras que el resto quedaran en la Tierra, la cual será hecha un paraíso.

Ningún racionalista cree en estás cosas, pero para sustentar nuestra incredulidad debemos mostrar las razones para esto. Por lo cual analizaremos la historia de está enseñanza y los textos “sagrados” que hablan de la “Venida del Señor” (parusia).

¿Cómo se originó esta creencia?

Los primeros cristianos (Siglos I y II) esperaban un “inminente” regreso de Jesucristo, lo cual nos queda constatado por los escritos de Pablo. Ellos esperaban que Jesús viniese en su época, cosa que como todos sabemos nunca ocurrió. Léalo UD. mismo:

1 Corintios 7: 29-31: “Pero os digo hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.

Note como Pablo aconseja a los solteros que permanezcan sin casarse porque el “tiempo es corto”. Es obvio que los primeros cristianos esperaban la segunda venida para sus días.

1 Corintios 10: 11: “...y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.”

San Pablo afirma a sus contemporáneos que su generación alcanzó al fin de los tiempos. Es decir que en su época vendría el fin del mundo. Lo cual fue FALSO.

1 Tesalonicenses 4: 16 & 17: “ Porque el señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos para siempre con el Señor.”

Note como el texto dice “NOSOTROS LOS QUE VIVIMOS”, lo que claramente índica que Pablo esperaba la segunda venida de Jesús en el transcurso de su vida.

1 Juan 2: 18: “Hijitos, ya es el último tiempo...”

“YA” vienen siendo dos mil años y contando.....

Apocalipsis (o Revelación)1: 1-3: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto... Bienaventurado los que leen, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.”

¿Acaso PRONTO quiere decir más de 2.000 años?

Apocalipsis 22: 6 & 7: “...para mostrar las cosas que deben suceder pronto. ¡He aquí, vengo pronto!”

Los creyentes se valen de las “palabras de Jesús” en los evangelios, para afirmar que él profetizó su segundo regreso. Sin embargo, los creyentes no saben leer, pues Jesús claramente dice con respecto al segundo advenimiento que: NO PASARÁ DE ESTA GENERACIÓN!

Según Mateo 16: 28 Jesús dijo:

“De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán de la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”

En el evangelio de Lucas, Jesús promete regresar por segunda vez:

(Lucas 21: 27) “Entonces verán al Hijo del Hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” Luego en el verso 32 aclara: “De cierto os digo que no pasará de esta generación hasta que todo esto acontezca.”

En el evangelio de Mateo, Jesús dijo:

(Mateo 24: 30) “ Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo...” Pero luego en el verso 31 aclara: “De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.”

Lo mismo ocurre en el evangelio de Marcos:

(Marc13: 26) “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes....” Aclara luego en el verso 30: “De cierto os digo que no pasará está generación hasta que todo esto acontezca.”

Los creyentes dicen que en estos mismos pasajes, Jesús profetizó la destrucción de Jerusalén, y que como esto ocurrió en el año 70 DC, es lógico pensar que la segunda venida también ocurrirá. ¿Qué hay de verdad en esto? En realidad nada. Sencillamente los evangelios se escribieron después que Jerusalén fuese destruida, y que Jesús halla muerto (si es que existió realmente), por lo que todos los milagros, la promesa de su segundo advenimiento, su resurrección, y la predicción de la destrucción de Jerusalén fueron cosas agregadas. Es más, las cartas de San Pablo (algunos fragmentos se mencionaron arriba) son anteriores a cualquier evangelio. Los evangelios de Mateo, Lucas y Marcos se parecen porque los 2 primeros son producto de la copia y adaptaciones posteriores del evangelio de Marcos. El lapso en el que se escribieron los evangelios está comprendido entre el año 65 y 120 de la presente era.

Así pues tenemos muy buenas razones para presentarnos incrédulos frente a las afirmaciones de un segundo regreso de Jesús (y del resto de mitos contenidos en los evangelios).

El adventismo en los siglos XIX y XX

Los movimientos que predicaban un segundo regreso de Jesús, fueron el fruto social de la frustración generada entre los inmigrantes europeos en Estados Unidos por las duras condiciones de vida. En este panorama aparece Guillermo Miller, quien basado en una interpretación del libro de Daniel, profetizó el Fin del Mundo para el año 1843. Al fracasar, Miller anunció el Fin del Mundo para el 21 de marzo de 1844, el 18 de abril de 1844 y el 22 de octubre de 1844.

A pesar de todos estos fracasos, la fe pudo más que la razón, por lo que paradójicamente, fue este último fracaso el que dio origen a las iglesias adventistas.

El 23 de octubre de 1844, uno de los creyentes, llamado Hiram Edson, comentó que había experimentado una visión en la que había contemplado cómo Cristo llegaba hasta un altar en el cielo. De esto se dedujo que Miller no se había equivocado en cuanto a la fecha, sino que sólo había errado en el lugar hacia el que se dirigiría Cristo. En otras palabras, se creó otro mito para suplir la deficiencia de predicción de uno anterior. ¡Mentiras para cubrir mentiras!

El personaje que vendría a organizar la Iglesia Adventista fue la señora metodista Elena G. de White, quien había asistido a las predicaciones de Miller y se había sentido frustrada, pues como siempre ocurre, no regresa “El Señor”.

Elena G. De White, a la edad de 9 años fue agredida por una condiscípula con una pedrada en la nariz. Este accidente casi le costo la vida, y por 3 semanas estuvo inconsciente. En aquella época no se contaban con todos los avances actuales de la neurología, pero no es imprudente decir que la lesión que sufrió Elena G. De White, jugaría un papel muy importante en las visiones que tuvo, según ella, enviadas por Dios.

Los Adventistas de Séptimo Día, que cada día son más en Latinoamérica, ignoran mucho de lo dicho por Elena G. De White sobre la segunda venida de Cristo. Pues, al igual que los primeros cristianos, Elena G. De White creía firmemente que en su época ocurriría la segunda venida de Cristo.

Obviamente, esto es negado por los pastores adventistas, pero la razón de esto es económica, pues la cantidad de diezmos que reciben (que de no ser cancelados es considerado pecado), hacen de la doctrina del segundo advenimiento, toda una MAFIA. Volveré a este punto al final del ensayo.

Pero, ¿Existen declaraciones de Elena de White sobre el inminente regreso de Jesús en sus días? Si, y estos son:

En Primeros escritos (Early Writing) página 58. Elena G. De White reprocha a los creyentes que piensan que la venida del “Señor” será dentro de mucho tiempo:

“El Señor me ha mostrado el peligro en que estamos de dejar que nuestra mente se llene de pensamientos y congojas mundanales....Algunos sitúan demasiado lejos en su expectación la venida del Señor. El tiempo ha durado algunos años más de lo que habían esperado , y por lo tanto piensan que puede continuar algunos años más, y de esta manera su atención se desvía de la verdad presente hacía el mundo”

Primeros Escritos. Pág.64:

“En una visión dada el 27 de junio de 1850, mi ángel acompañante dijo: “El tiempo está casi agotado”....Vi que tenía una obra que hacer y tenía poco tiempo para hacerla.”

No se necesita ser un genio para afirmar que “su ángel” no es más que una alteración en su cerebro, muy probablemente por su accidente en la niñez.

En Primeros Escritos página 6, la señora Elena dice que los nuevos creyentes tendrán poco tiempo antes que venga el Señor:

“Vi que los que han aceptado la verdad últimamente tendrían que saber lo que es sufrir por amor de Cristo,(...) Pero ahora el tiempo está casi agotado, y lo que hemos tratado años en aprender, ellos tendrán que aprenderlo en pocos meses (...)
Por el año de 1870, un joven de 18 años llamado Charles Taze Russell, quedó muy impresionado por una conferencia sobre el segundo regreso de Jesús, y por una charla con el adventista Jonas Wendell, razón por la que comienza a interpretar la Biblia con un grupo de amigos. Este grupo se denominaría “Los Estudiantes de La Biblia”. Este grupo llegaría a conocerse luego como “Los Testigos de Jehová”.
Lunes, 10 de Mayo de 2010

LA EVOLUCION DE YAHVE-JEHOVA

Por Hernán Toro
http://www.escepticoscolombia.org

El "dios judeocristiano" es un término incorrecto. A lo largo de la historia, este vocablo ha representado diversas concepciones teológicas mutuamente excluyentes. Aunque los cristianos modernos muestran sus escrituras como un bloque monoteista estricto, en realidad el dios hebreo primitivo era muy distinto del Dios Padre adorado actualmente por los protestantes, católicos y ortodoxos.

Los hebreos primitivos no creían en un único dios. Su teología no era monoteísta sino henoteísta: creían que existían varios dioses, pero sólo adoraban uno.
El motivo era supersticioso: si no adoraban al dios con el que "se aliaban", éste los aplastaría inmisericordemente. Las evidencias textuales del henoteísmo hebreo inicial son patentes para quienes no se dejan cegar por la "sana hermenéutica" de los mercaderes espirituales modernos.

Así, textos como "Dios se levanta en la reunión de los dioses; en medio de los dioses juzga" presentan a Yahvé-Jehová como la deidad principal en una asamblea de dioses menores. En la misma línea, y a pesar de los intentos de los traductores modernos para camuflarlo, el primer mandamiento tiene una perspectiva perfectamente henoteísta: "No tendrás dioses ajenos DELANTE de mí".

Un Dios todopoderoso e inteligente que hubiera pretendido dar un mensaje monoteísta en vez de uno monolátrico, hubiera dicho algo como: "yo soy el único dios real" o "no existen más dioses que yo". Pero su mandato real es ser adorado por delante de los demás dioses ajenos que no descarta.

En la misma línea está: "No vayáis detrás de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos, porque Yahve-Jehová, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso; su furor se inflamaría contra ti y te haría desaparecer de sobre la tierra".
Aquí no sólo no enseña la inexistencia de otros dioses, sino que los acepta pero advierte sobre no seguirlos pues Yahvé-Jehova es celoso y vengativo... actitud divina bastante imbécil esa de sentir celos de seres inexistentes.

La monolatría hebrea primitiva con el tiempo evolucionó en un monoteismo estricto, que consideraba falsos a los demás dioses que otrora reconocía. Esta fase del concepto hebreo de Dios es popular pues es la más publicitada actualmente y hay centenares de textos que la demuestran.

Esta Divinidad era todopoderosa: todo ocurría según su deseo; bien y mal eran creados por él.
Un residuo textual "fósil" de esta fase teológica se encuentra en un texto de Isaías muchas veces "suavizado" por los traductores modernos: "Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío el mal. Yo Yahve-Jehová que hago todo esto". A partir de esta fase, la religión judía y sus descendientes cristianas e islámicas, han buscado constantemente explicar el bien y el mal en el mundo. Siguiendo los lineamientos básicos de Bart Ehrman, las fases siguientes de este proceso explicativo quedaron plasmados en la Torá y la Biblia Cristiana.

Tras sus triunfos militares iniciales con David, el pueblo de Israel creía que una deidad todopoderosa los había elegido como protegidos y los había librado de su esclavitud en Egipto.
Después de asentarse en la "tierra prometida", establecieron su reino alrededor del Templo en la época de Salomón, pero con el paso del tiempo, Israel fue víctima de tremendos reveses militares, siendo el Exilio en Babilonia tal vez el mayor de ellos. Al buscar explicación de por qué el pueblo elegido era víctima de sus enemigos, apareció otra fase de desarrollo teológico: el movimiento profético.

En esta ridícula concepción, los males experimentados por Israel eran el resultado de su idolatría: al abandonar la fe verdadera, Yahvé-Jehova mismo habría enviado castigos para regresar a su pueblo por el camino recto. A esta mentalidad, poco importaba que niños inocentes fueran estrellados contra el piso, que mujeres embarazadas fueran asesinadas haciéndolas abortar a punta de espada, que bebés de pecho murieran de inanición y sed, y que mujeres justas del pueblo idólatra terminaran cocinando y comiéndose sus propios hijos… la "bondad" de Yahvé-Jehova era incuestionable, pues lo que a primera vista "parecían" actos abominables enviados por un demonio celeste aborrecible e injusto, en realidad eran "Justicia Divina" para corregir la idolatría de su pueblo.

Luego de la deportación, los hebreos comenzaron a experimentar otro tipo de mal: adversidades terribles debidas a su observancia de la Ley de Dios.
Por ejemplo, dos siglos antes del nacimiento de Jesús, el gobernador Sirio de Palestina persiguió a los hebreos por seguir la Ley de Yahvé-Jehova.
¿Cómo era posible entonces que siguieran sufriendo, si cumplían con su parte del pacto, y si Dios había prometido bendiciones por ello? La respuesta por primera vez fue medianamente inteligente y dio origen a una nueva fase teológica: el movimiento Sapiencial.

En éste se reconoció que el mal del mundo no siempre era un castigo sino que era inherente a la existencia: los ricos abusaban de los pobres, los ejércitos extranjeros aniquilaban pueblos, la adversidad diezmaba sin contemplaciones.

¿Pero cómo se podía entender esto si Yahvé-Jehova era bueno? La respuesta aún subsiste en nuestra cultura: el mundo estaba en guerra debido a un ser malvado, opositor a Yahvé-Jehova: Satán.

Esto limpió la faceta negativa de Dios como creador de la maldad pero puso un nuevo aprieto teológico: ¿Cómo podría ser que Dios permitiera estos males si era justo? La respuesta fue una evasiva desesperada: seguro la situación injusta de ese entonces no iba a durar para siempre... Yahvé-Jehova intervendría muy, muy pronto para acabar para siempre el mal y restaurar la perfección en la Creación, arruinada por el Opositor.

Ese fue el origen del pensamiento apocalíptico, del cual Jesús de Nazaret fue el exponente más famoso. De las pocas predicciones atribuibles con seguridad a él, están los pequeños apocalipsis sinópticos en los que pronosticó fallidamente un fin inmediato. Pablo hizo eco a estas ideas apocalípticas del Nazareno y garantizó incluso en "Palabra de Dios" que él no moriría antes del fin.

Es claro que el fin inminente no llegó, y que el falso profeta de Nazaret y su émulo de Tarso estaban equivocados. Entonces… ¿cómo se podría interpretar esto? ¿Por qué el buen Dios no arreglaba su creación perfecta? Una actitud fue la que siguió el cristianismo actual: estableció Iglesias, mantuvo su adoración, deificó a Jesús, y siguió creyendo que algún día llegará el Reino de Dios, así sea post-mortem.

La otra respuesta fue sorprendente y brillante: Tal vez Yahvé-Jehova no era un dios bueno y perfecto; tal vez era inepto, indiferente o malo. Si se juzga un árbol según sus frutos, ¿cómo se podría juzgar al creador de un mundo repleto de sufrimiento y de mal?
La respuesta de la última fase judeocristiana fue la aceptación de un universo inherente malo, creación de un dios inferior, un "demiurgo" incompetente, y que por primera vez en la historia, el verdadero Dios Supremo, Trascendente e Inefable, se había comunicado con los hombres por medio de Jesús para despertar en ellos la consciencia de su naturaleza real.

Al reconocer que éramos chispas divinas del Dios Supremo, y que estábamos atrapados en un mundo denso, imperfecto, el hombre se liberaría y se salvaría a sí mismo. Este fue el surgimiento del gnosticismo cristiano: una respuesta radical ante el fracaso estrepitoso de la apocalíptica, y el anquilosamiento mediocre de las corrientes cristianas paulinas.

El verdadero Gnosticismo Cristiano se conoce ahora muy bien gracias a los textos descubiertos cerca de la población egipcia de Nag Hammadi, en 1945. Es una serie de códices escritos en copto copiados cerca al 320 EC, que después de Qumrán, es el hallazgo arqueológico más importante del siglo XX. Esta biblioteca incluía entre otros textos paganos, judíos, y cristianos, apócrifos tan importantes como El Evangelio de Tomás y el de Felipe.

A partir de este punto, las especulaciones gnósticas comenzaron a generarse a ritmo creciente: incorporando elementos del platonismo medio, retornando en ocasiones a elementos de sus raíces judías, y con elucubraciones febriles, los gnósticos empezaron a tratar de justificar la imposible Teodicea: cómo a partir de un ser inefable y perfecto, pudo surgir el mal del mundo.
Las respuestas con diversos matices, van en la línea de señalar la perfección de las cualidades divinas: por su perfección estas cualidades deberían tener existencia por sí mismas, y emanarían desde la Divinidad Inefable. A estas emanaciones se las llamaba "Eones"; entre ellos se encontraban el Silencio de Dios, la Soledad y la Sabiduría Divina (Sofía).

Al parecer, tras la emanación inicial del Pleroma (conjunto de todos los eones divinos) se habría producido una catástrofe que en algunas ramas del gnosticismo, se debían al anhelo de algún Eón (a veces Logos, a veces Sabiduría) de conocer antes de tiempo la Naturaleza Divina.

Este anhelo justo y bueno, pero en un momento erróneo, hizo que el Eón saliera del Pleroma a la manera de una especie de Pecado Original. Sería este Eón caído el que después de complejas interacciones habría creado la materia y el cosmos. Este Eón, en algunas corrientes gnósticas, sería identificado con el imperfecto Demiurgo o creador del Universo, y se igualaría al dios inferior, incompetente y necio de las escrituras Judías.

La parte final de esta historia es bien conocida: a punta de sangre y fuego, las facciones cristianas originales lucharon por posicionarse, y la versión triunfadora del mito declaró "hereje" a las versiones restantes (la historia la escriben los triunfadores), los gnósticos terminaron exterminados en la hoguera por sus "amorosos "hermanos cristianos a lo largo de todo el medioevo.

La promesa de Jesús de un reino de Dios con justicia, paz, amor, y bienestar para toda la humanidad, se transformó por arte de magia en una Institución Eclesial policiva, que seguiría eternamente, en un mundo cada vez más podrido, injusto e inhumano. Y la venida inminente del Reino que se daría en el Siglo I, siguió demorándose durante dos mil años, y seguirá atrasándose "per secula seculorum" (por los siglos de los siglos).

Por último, de la versión Paulina del Cristianismo, emanaron todo tipo de troncos (catolicismo, ortodoxia y protestantismo) y centenares de ramas secundarias, cada una de ellas con la única religión verdadera y únicas herederas de la fe en el demonio henoteísta de los hebreos primitivos.

El análisis histórico lo muestra claramente: De un dios entre todo un panteón, a un monoteísmo con una divinidad caprichosa y sanguinaria, pasando por un dios en lucha con un antidios, para terminar en una deidad incompetente creadora de un mundo imperfecto contrapuesta a un Dios inefable que se comunicó con la humanidad por primera vez a través de Jesús, el concepto judeocristiano de Dios no es el de un padre amoroso de la humanidad que se haya revelado gradualmente a sus hijos según cierta "economía de la Salvación" enrevesada y tonta... Es sólo un mito supersticioso previo a la edad del bronce que se ha modificado y amoldado gradualmente al avance cultural de las sociedades que lo han idolatrado, justo como una especie biológica se adapta evolutivamente a los cambios ambientales.

La historia del desarrollo teológico judeocristiano es una muestra más de que ese concepto de dios es un mito que solo existe en las cabezas de quienes doblegan su razón ante fábulas prehistóricas.
Domingo, 4 de Abril de 2010

JESUS NO VINO A ESTE MUNDO A MORIR EN UNA CRUZ POR NOSOTROS


Por guerreropirata


Partamos del hecho de que supuestamente todos los humanos tenemos o teniamos un pecado que no se podia borrar de ninguna forma el " pecado original".

Pero que es éste pecado original?

En la fábula que se cuenta en la Biblia en el libro del Génesis, se da a entender que este pecado es cometido por los primeros padres de la humanidad (Adán y Eva) al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. El pecado, cometido por la persuasión de una serpiente (que posteriormente sería identificada con el demonio), fue castigado con la expulsión de la humanidad del jardín del Edén y su sujeción a la muerte, la enfermedad y el trabajo; de acuerdo con algunas interpretaciones cristianas, notablemente la católica, dañó también de manera perdurable la naturaleza humana de Adán y Eva, así como la de todos sus sucesores. La historia, narrada en Génesis 3, es común a las tres grandes religiones monoteístas; la interpretación de la naturaleza exacta del pecado cometido y del castigo impuesto, sin embargo, varía entre las citadas religiones.

Para poder "purificar" a la humanidad de este pecado era estrictamente necesario que un hombre-dios sea el sacrificado, ya que ningún humano era capaz de purificarse.
En los evangelios Jesús se asume como "Cordero de Dios" y anuncia su Pasión, Muerte y resurrección, curiosamente con el mismo sentido que tenía el sacrificio de los corderos en el judaismo: la búsqueda de la purificacion y expiación de los pecados.

Curiosamente esta idea de redención de pecados al morir un hombre-dios y su respectiva resurrección es descrita en otras religiones con diferentes actores y en épocas anteriores a Jesús.

Ahora tomemos en cuenta un hecho que tal vez ustedes amigos lectores no se han dado cuenta, el cual es que ADAN Y EVA NUNCA EXISTIERON, es decir, EL PECADO ORIGINAL NUNCA EXISTIO como lo dije antes; el relato en el Genesis es
SOLO UNA HISTORIA UNA LEYENDA
.

Como se puede comprobar esto?, muy sencillo con la Teoria de la Evolución y la edad del planeta tierra y no existe evidencia que respalde la idea de que Adan y Eva existieron. Los cristianos ortodoxos no aceptan esta idea ya que ellos nunca estarán de acuerdo en que nuestros antepasados son los monos.

Lastimosamente despues de muchos años y tomando como base que Jesus murió por nosotros (por nuestros pecados actuales y futuros) y que su reciente iglesia era la a la que se deberia pertenecer, en NOMBRE DE JESUS se mató a mucha gente en guerras en medio oriente, en las cruzadas, en la conquista de América, etc.

Jesus no vino a este mundo a morir por nosotros
, esta idea que nos han venido inculcando desde pequeños me parece ABSURDA, pienso que mas bien vino a observarnos como estabamos, a librarnos, a que nos demos cuenta quien era en realidad este dios genocida Yahve-Jehova.
Lunes, 21 de Diciembre de 2009

EL PESEBRE DE BELEN DESENMASCARADO

Por guerreropirata

Para algunos historiadores la celebración de la Navidad histórica debería situarse entre Abril y Mayo, y para otros, siguiendo el relato de Lucas 2:8, que indica que la noche del nacimiento de Jesús, los pastores cuidaban los rebaños al aire libre y que el cielo estaba lleno de estrellas, es poco probable que este acontecimiento hubiera ocurrido en el invierno (hemisferio norte).

La iglesia cristiana mantiene el 25 de diciembre como fecha convencional, puesto que en la primavera u otoño la iglesia celebra la pascua.

No se conoce exactamente el día del nacimiento de Jesús (ya que los datos cronológicos no son exactos y las fuentes históricas no mencionan fechas, como es el caso de la Biblia).
Sin embargo, el Papa Julio I estableció la fecha del 25 de diciembre, dia próximo a muchas fiestas del solsticio de invierno para la iglesia de Oriente, fijando así la solemnidad de navidad en esta fecha.

Con anterioridad los romanos también llevaban a cabo sus celebraciones los días del 17 al 23 de diciembre, en unos días festivos en los que el arte de la cocina tenía un protagonismo importante y el día 25 de diciembre era la fiesta pagana de la exaltación del Sol. Aunque se cree que Jesucristo nació en la primavera - y unos cinco años antes de lo que fija nuestra era contabilizadora-.

La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes.

Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza.
Pasaron 345 años desde el nacimiento de Jesús hasta que la Navidad fue oficialmente reconocida por la iglesia católica. La acción de dos santos, Juan Crisostomo y Gregorio de Nacianceno, fue decisiva para que finalmente se declarara como fecha del nacimiento de Jesús, el día 25 del mes de diciembre.

Esto es una clara muestra de que la iglesia continuaba con su estrategia de manipular ritos paganos ya existentes para eliminarlos, pero evitando el descontento masivo por la ausencia de negación oficial de los mismos.