Viernes, 6 de Abril de 2012
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Sábado, 17 de Septiembre de 2011
El "milagro" de Lanciano (2ª y última parte)
Hace ya casi un año publiqué una entrada sobre el supuesto milagro eucarÃÂstico ocurrido en un pueblo italiano llamado Lanciano en el siglo VIII, esta entrada a resultado ser, contra todo pronóstico, la más comentada y una de las más visitadas. A causa de este interés y dada la cabezonerÃÂa de los creyentes pero sobre todo dada la cantidad de mentiras que circulan por internet sobre este asunto, he decidido analizar la cuestión de un modo más riguroso acudiendo al artÃÂculo original en el que se publican los resultados de los análisis realizados a las reliquias (el artÃÂculo original, escrito en italiano, puede descargarse aquÃÂ). De este modo espero que todos los comentarios o crÃÂticas a mi argumentación se hagan en base al téxto del estudio publicado y no a las leyendas urbanas que circulan en foros católicos.
En la primera entrada sobre este tema (puede consultarse aquÃÂ) mis comentarios no se basaban en el artÃÂculo original, que desconocÃÂa, sino en la información que de él se daba en distintos foros católicos, lo que en cierto modo era darles una ventaja aceptando de antemano todos sus datos. Aun con esa ventaja mi opinión era que aquellos resultados no demostraban que hubiese ocurrido ningún milagro, nada demuestra que esa carne acartonada ni esos coágulos fueran en el pasado pan y vino. Dado que eso resulta evidente, los creyentes se refugian en la creencia de que es inexplicable que esa carne y esa sangre se hayan conservado tan bien durante tanto tiempo, habrÃÂa que preguntarse que entiende esta gente por bien. En fin, una vez conocido el estudio se puede decir que esa supuesta "conservación milagrosa" no se ha demostrado en ningún momento, ni eso ni muchas otras cosas, como su supuesto origen humano, por ejemplo. Pero vayamos por partes:
El artÃÂculo y su autor
El artÃÂculo se publico en 1971 en la revista "Quaderni Sclavo di Diagnostica Clinica e di Laboratorio", una revista italiana editada por un instituto toscano de serologÃÂa, se trata de una revista sin proyección internacional, que publica sus artÃÂculos en italiano y que no está indexada entre las revistas con ÃÂndice de impacto (cualquiera que se dedique a esto sabe lo que eso significa). En este tipo de revistas no suele aplicarse el sistema de revisión por pares mediante el cual dos o más expertos en el tema evalúan la calidad (y credibilidad) del trabajo antes de publicarlo. En este caso, a la vista de la cantidad de detalles que se ocultan, es más que evidente que esa revisión no tuvo lugar. Cualquier persona acostumbrada a leer artÃÂculos cientÃÂficos se da cuenta enseguida de que este en particular es tendencioso, carente de rigor y orientado a obtener un resultado que ya se ha fijado a priori.
El autor del ánalisis, un tal Odoardo Linoli, trabajaba en el momento de la publicación del artÃÂculo en el Hospital General Provincial de "Santa MarÃÂa Sopra i Ponti", en la provincia de Arezzo. Echando un vistazo al historial de publicaciones de este caballero (cualquiera puede hacerlo buscando "Linoli O" en http://www.pubmed.com/) podemos ver que no es ninguna eminencia en histopatologÃÂa, ni en nada, todas sus publicaciones (pocas) son en italiano y solo en revistas locales, carece de publicaciones en revistas internacionales y mucho menos en revistas indexadas con ÃÂndice de impacto, cuando digo que carece de ellas quiero decir que no tiene ninguna. Puede que fuese un buen médico, no tengo datos al respecto, pero no parece que estuviese muy interesado en la investigación.
Los objetivos planteados en el artÃÂculo son:
- Verificar la estructura histológica del tejido duro que se ha considerado tradicionalmente como carne.
- Determinar si la sustancia endurecida que se considera sangre responde a las caracterÃÂsticas de esta.
- Establecer a que especie pertenecen la carne y la sangre.
- Precisar el grupo sanguÃÂneo de los dos tejidos.
- Analizar los componentes proteicos y minerales de la sangre.
Los supuesta carne
El artÃÂculo comienza con el relato del supuesto milagro, refiriéndose a las reliquias como carne y sangre milagrosas sin ningún rubor. Continúa con una descripción de la carne, circular con un diámetro de 55-60 mm, con un color entre amarillo y marrón con algunas zonas más oscuras. En la parte central aparece reducida y ampliamente rota a causa de la retracción del tejido hacia la periferia, donde aparece plegado. Pueden verse además una serie de puntos blancos que resultan ser colonias de hongos. El tejido presenta una dureza similar a la madera por lo que debe aplicarse mucha presión a la cuchilla para poder obtener fragmentos muy pequeños del mismo. Los fragmentos obtenidos se procesan para obtener secciones observables al microscopio que son teñidas mediante varias técnicas clásicas en histologÃÂa.
Tras observar las preparaciones histológicas el autor reconoce que el tejido aparece notablemente modificado, ya que se muestra globalmente homogeneizado y los núcleos no son visibles pese a haberse utilizado un colorante que deberÃÂa teñirlos, la hematoxilina. A pesar de eso aparecen zonas donde se distinguen fibras de longitud y orientación diversa que hacen pensar en tejido muscular estriado. Entre los rasgos utilizados por el autor para clasificar el tejido como músculo cardiaco en lugar de músculo esquelético se destacan unas supuestas uniones sincitiales que se observan en todas y cada una de las regiones analizadas, curiosamente la formación de sincitios es un rasgo caracterÃÂstico del músculo esquelético y está ausente en el músculo cardiaco (Human Histology, A. Stevens and J. Lowe, página 72 de la segunda edición, 1997). Es cierto que antes de que se generalizasen los estudios histológicos con microscopÃÂa electrónica se pensaba que el músculo cardiaco, al igual que el esquelético, formaba sincitios pero esta suposición fue descartada gracias a los avances en esta técnica, por lo visto en una época posterior a la publicación del artÃÂculo del señor Linoli.
El otro argumento para descartar que se trate de músculo esquelético es la presencia de tejido adiposo entre las fibras aunque la única prueba que se ofrece es una fotografÃÂa más que cuestionable, entre otras cosas porque al no verse los núcleos ni siquiera podrÃÂamos decir que sean células. Curiosamente, en otras fotografÃÂas reconoce la presencia de artefactos en la muestra a causa de la antigüedad del tejido. En realidad las dos caracterÃÂsticas principales que distinguen el músculo esquelético del cardiaco son las siguientes (Human Histology, A. Stevens and J. Lowe, página 70 de la segunda edición, 1997)
- Las células del músculo cardiaco presentan un único núcleo en posición central mientras que las células del músculo esquelético presentan varios núcleos en posición lateral. Como ya hemos dicho no se observaron núcleos en ninguna de las muestras.
- La unión de las fibras de células adyacentes da lugar a una estructura caracterÃÂstica denominada "discos intercalados", que no aparecen en ninguna de las imágenes.
Pero en fin, a pesar de todas esas pegas, vamos a aceptar que se trata de músculo cardiaco, al fin y al cabo nos es indiferente el tipo de músculo que sea.
La supuesta sangre
La sangre se presenta coagulada en cinco fragmentos irregulares de color amarillo-marrón con puntos blanquecinos. En su conjunto pesan 15,85 gramos. Presentan también una dureza elevada que complica la obtención de fragmentos. Estos fragmentos son procesados para su observación al microscopio y se realizan pruebas bioquÃÂmicas para la detección de hematina clorhidrato, hemocromogeno, oxidasas y hemoglobina. Para determinar la especie a la que pertenecen los tejido se recurre a una inmunoprecipitación siguiendo el método de Uhlenhuth, desarrollado nada menos que en 1901. También se lleva a cabo una electroforesis para determinar el perfil de proteÃÂnas y una serie de análisis fotometricos y colorimétricos para determinar la presencia de minerales.
Tras la observación al microscopio se verifica la ausencia de cualquier elemento celular propio de la sangre, en su lugar se observa un material de color amarillo-verdoso junto con cuerpos extraños de posible origen vegetal.
Las reacciones de Teichmann y de Takayama se utilizan para detectar la presencia de sangre en base a la obtención de cristales de clorhidrato de hematina o de hemocromógeno respectivamente. En este estudio ambas reacciones dan un resultado negativo para la muestra del supuesto milagro pero son positivas para muestras de sangre control. El autor explica que esta negatividad puede deberse a una desnaturalización de la muestra (por lo visto la sangre no se ha conservado tan bien).
La detección de oxidasas, en cambio, resultó positiva tanto en la muestra problema como en los controles, sin embargo, y en un gesto de honestidad que le honra, el autor reconoce que esta reacción puede ser positiva en presencia de material vegetal, el cual se habÃÂa detectado previamente en la observación al microscopio.
En fin, que las pruebas anteriores son un fiasco, afortunadamente aun queda la cromatografÃÂa en capa fina para saber si nuestra muestra supuestamente milagrosa contiene moléculas tÃÂpicas de la sangre como la hemoglobina o la hematina alcalina. Tras hacer avanzar la muestra por el sustrato durante 90 minutos se observa (en este caso nos fiamos del texto porque la imagen deja mucho que desear) que la distancia de avance del pigmento de la muestra problema respecto al avance del frente (lo que se denomina valor Rf) es similar en la calle correspondiente a nuestra sangre "milagrosa" y en las calles que contienen los controles. Según el Sr. Linoli este resultado por si solo es suficiente para afirmar que estamos ante una muestra de sangre. Bien, la verdad es que esto no es cierto, si bien cada molécula tiene un valor de Rf caracterÃÂstico, los valores de Rf no son exclusivos de cada molécula. Es decir, si dos valores de Rf son distintos, podemos estar seguros de que se trata de moléculas distintas pero si los valores de Rf son iguales las moléculas correspondientes pueden ser iguales o no serlo. La precipitación del autor en sus conclusiones es evidente.
Una vez más, a pesar de todos los resultados negativos o no concluyentes, vamos a aceptar que se trata de sangre, probablemente lo sea.
El supuesto origen humano
Para determinar si las muestras se corresponden con tejido de la especie humana o, en cambio, de alguna otra especie animal se procede a un sencillo ensayo de inmunoprecipitación. Las muestras de sangre y carne se mantienen durante un tiempo en agua para que liberen proteÃÂnas y este agua con proteÃÂnas se añade a tubos de ensayo que contienen un suero con anticuerpos producidos para unirse especÃÂficamente a proteÃÂnas humanas. En el caso de que el lÃÂquido añadido al suero contenga proteÃÂnas humanas los anticuerpos se unirán a ellas y producirán la aparición de un precipitado.
Lo primero que me llama la atención en este caso es que en ningún momento se nos dice qué suero se ha utilizado en concreto (solo se menciona su casa comercial) y sobre todo que en ningún momento se dice la concentración empleada. Cualquiera que esté acostumbrado a trabajar con anticuerpos sabe que la titulación previa de los mismos para determinar la concentración de uso es algo fundamental para evitar falsos positivos. En este caso el autor confiesa que no pudo llevar a cabo esta titulación ya que no disponÃÂa de muestra suficiente.
Dicho esto, el resultado del experimento fue positivo para la aparición de precipitados en la muestra de sangre y en la de carne mientras que resultó negativa en una muestra con proteÃÂnas de toro. Para el autor el resultado de este simple experimento es suficiente para afirmar que las muestras se corresponden con tejido humano. El autor se olvida de que esta técnica tiene sus limitaciones, sobre todo si se lleva a cabo del modo en el que él lo ha hecho, mas propio del juego de "Quimicefa" que de un investigador serio. En el capÃÂtulo de un libro dedicado a este tema, la identificación de la especie en muestras de sangre, (descargable aquÃÂ), concretamente en la página 222, se hace referencia a los lÃÂmites de la técnica desarrollada por Uhlenhuth ya que es bien conocida la posibilidad de reacciones cruzadas, es decir, inespecÃÂficas. Los que trabajamos con anticuerpos no necesitamos leer ese capÃÂtulo porque casi todos nos hemos enfrentado alguna vez a reacciones cruzadas, por ejemplo un anticuerpo supuestamente especÃÂfico para ratón que resulta reconocer también la misma proteÃÂna en rata o conejo, etc. El señor Linoli se limita a utilizar un control negativo de toro, bien, podemos decir que la carne y la sangre no pertenecen a un toro pero no podemos asegurar ni mucho menos que pertenezcan a un humano, podrÃÂan pertenecer a otro primate, un chimpancé por ejemplo, cuyo porcentaje de precipitación frente a anticuerpos anti-proteÃÂnas humanas es de más del 80% (ver aquÃÂ, página 17).
Para obtener más información se procede a un ensayo que determina el grupo sanguÃÂneo de las muestras y el resultado es un grupo AB. Este resultado puede ser interesante ya que descarta a los chimpancés, que solo presentan el antÃÂgeno A y a los gorilas, que solo presentan el antÃÂgeno B. Quien sabe, tal vez lo que tenemos es miocardio y sangre de babuino, de orangután o de algún otro primate de los que presentan ambos grupos (ver comparación de secuencias aquÃÂ, artÃÂculo sobre grupos sanguineos en primates aquÃÂ). Reconozco que no dispongo de información sobre el perfil de proteÃÂnas serológicas de los primates pero apuesto a que entra dentro de los valores utilizados como referencia en el estudio y que encajan con el perfil normal en humanos (si alguien lo conoce por favor que aporte la referencia).
Y una vez más vamos a darle el beneficio de la duda al autor y vamos a aceptar que se trata de un miocardio humano y de sangre humana a pesar de que no ha podido demostrar ninguna de las dos cosas. Seguimos sin tener nada parecido a un milagro.
La supuesta conservación milagrosa
Nos queda la baza de la inexplicable conservación a lo largo de tanto tiempo. Para empezar el autor ya ha dejado claro que el tejido muscular se encuentra muy deteriorado, duro como una tabla, o lo que es lo mismo, totalmente deshidratado, solo eso ya explica la conservación del tejido ya que sin agua no pueden actuar ni las enzimas encargadas de la autolisis ni los microorganismos (una presentación muy util al respecto aquÃÂ), además la notable retracción del tejido nos da una pista de que esa desecación se hizo de forma rápida. El tejido ha perdido su estructura en la mayor parte, apareciendo homogeneizado, no hay núcleos celulares visibles y se observan frecuentes artefactos microscópicos por la antigüedad de la muestra. Sobre el tejido muscular hay contaminación por hongos y se encuentra contaminación vegetal en los coágulos de sangre. Al observar la muestra de sangre al microscopio no hay ni rastro de células sanguÃÂneas. El análisis del contenido de minerales en la muestra de sangre de Lanciano esta muy lejos de parecerse al obtenido en las muestras control, especialmente en lo que respecta al Calcio, el Cloro y el Fósforo. En la sangre "milagrosa" obtenemos 114 mg de Calcio frente a 4 mg en el control, 2,25 miliequivalentes/litro de Cloro frente a 34,5 en el control, 2 mg de Fósforo frente a 9 en el control, 1 mg de Magnesio frente a 1,5 en el control, 5,7 miliequivalentes/litro de Potasio frente a 6,88 en el control y 46 miliequivalentes/litro de Sodio frente a 73 en el control.
Lo más interesante es que el autor afirma que no hay rastros de sustancias momificantes, aunque no explica en que se basa para afirmarlo y no lleva a cabo ningún análisis especÃÂfico, y la verdad es que ni falta que hace. Para conservar carne en estado de "momificación" no hace falta impregnarla con nada, la conservación por desecación es una de las formas más antiguas de conservar carne. Además, en el siguiente artÃÂculo (descargar aquÃÂ) podemos ver una serie de fotografÃÂas de muestras histológicas de momias con más de 1000 años de antigüedad halladas en Chile y cuya conservación se debe a momificación espontánea debido a las condiciones ambientales, algo similar al secado de carne para alimento. Se puede destacar que la conservación de los tejidos en estas momias chilenas es infinitamente mejor que la conservación de la estructura tisular de la muestra de Lanciano, tal vez sea otro milagro.
Pero sin lugar a dudas lo que yo destacarÃÂa de este artÃÂculo sobre histopatologÃÂa en tejidos momificados es la siguiente frase:
"Lo primero que se observa microscópicamente es que los núcleos de las células han desaparecido prácticamente de una forma total en todos los tejidos"
¿a nadie le suena esto de algo?
La inexistente comisión de expertos y otras leyendas urbanas
Y para terminar, la parte más divertida, las leyendas urbanas. Una vez analizado el trabajo del Profesor Linoli cualquier cientÃÂfico serio se da cuenta de que a la luz de los resultados obtenidos podrÃÂamos hablar, como mucho, de probabilidades. Es decir, no se ha descartado que las reliquias sean carne y sangre humanas, pero desde luego no se ha demostrado. Además la supuesta conservación es de todo menos extraordinaria.
Por lo visto la inconsistencia de los resultados debe haber sido evidente también para algún católico devoto ¿y que ha hecho entonces? pues mentir. Si solo tenemos el artÃÂculo de un médico de provincias (católico para más señas) en una revista desconocida de una empresa de serologÃÂa toscana habrá que darle más peso ¿qué tal si decimos que el estudio ha producido un gran interés y asombro en el mundo cientÃÂfico y la Organización Mundial de la Salud ha realizado más análisis y confirmado los resultados? y aquàes cuando yo, hablando mal y claro, me descojono.
En todos los medios católicos en los que se habla de este milagro se reproducen como un virus los siguientes párrafos (pueden encontrarse por ejemplo en esta página que aporta un piadoso lector cátolico, o en esta otra donde hay tantas mentiras que el tipo que la escribió aún está confesándose):
"En 1973, el consejo superior de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nombró una comisión cientÃÂfica para verificar las conclusiones del médico italiano. Los trabajos se prolongaron 15 meses con un total de medio millar de exámenes. Las conclusiones de todas las investigaciones confirmaron lo que habÃÂa sido declarado y publicado en Italia.
El extracto de los trabajos cientÃÂficos de la comisión médica de la OMS fue publicado en diciembre de 1976 en Nueva York y en Ginebra, confirmando la imposibilidad de la ciencia de dar una explicación a este fenómeno."
Cada palabra de estos párrafos es simplemente falsa ¿es que no era pecado mentir?. Para empezar no existe ningún "Consejo Superior de la Organización Mundial de la Salud" y si existiese lo último que se plantearia es nombrar comisiones para verificar milagros. Por favor, la OMS es una organización seria, no es la Iglesia Católica, no va por ahi realizando exorcismos y confirmando apariciones. Las únicas referencias que encontramos sobre ese supuesto estudio son las menciones realizadas por los propios católicos en sus foros, que por cierto repiten de forma literal o casi literal retroalimentándose a si mismos. No existe ninguna publicación al respecto ni en 1976 ni nunca y reto a cualquiera a que la presente. SerÃÂa bastante curioso que el artÃÂculo del Profesor Linoli pueda encontrarse citado en las bases de datos que utilizamos normalmente en ciencia, que es lo que de hecho ocurre (ver aquÃÂ), y sin embargo el trabajo de la OMS no aparezca en ninguno de estos sitios, ni en ningún otro, ni rastro.
Además, para eliminar cualquier duda de los incrédulos ateos, los católicos afirman que la supuesta comisión realizó nada menos que ¡500 análisis!, venga, cuantos más mejor. Los resultados de estos análisis inexistentes llevarÃÂan a la conclusión de que nos encontramos ante un hecho inexplicable, eso sÃÂ, desconocemos en que consistÃÂan los análisis. En algunos foros dicen que los resultados obtenidos indican que las muestras de Lanciano se comportan como tejido vivo ¡nada menos! ya hemos visto que eso no es asÃÂ.
Otra afirmación común respecto a la muestra de carne es que "en la reliquia se encuentran el miocardio, el endocardio, el nervio vago y, por el notable grosor del miocardio, el ventrÃÂculo cardÃÂaco izquierdo: se trata, pues, de un corazón completo en su estructura esencial." Otra mentira, nada de eso se menciona en el artÃÂculo y además ¿se olvidan de que el pobre Sr. Linoli solo analizó unas virutas?
Algunos incluso afirman que aun hoy el peso de cada coágulo de sangre es identico independientemente de cual se pese y de cuantos se pesen. Es decir, que uno solo pesa lo mismo que tres juntos y estos lo mismo que cinco juntos. Este supuesto hecho extraordianrio fue descrito en el estudio que se realizó en el siglo XVI (las básculas de precisión no estaban muy perfeccionadas por lo visto) pero fue descartado ya en el que se realizó en el siglo XIX.
Para mi sorpresa aún hay más, ayer mismo aparecÃÂa un nuevo comentario en la entrada asegurando que se habÃÂa analizado el cariotÃÂpo de las muestras y se habÃÂa comprobado un hecho inexplicable ¡solo presentan un cromosoma de cada pareja y se corresponden exclusivamente con los de origen materno! ¡o milagro! La persona a la que pertenece el tejido solo tiene madre ¡una madre virgen!. La afirmación es evidentemente falsa, otra leyenda urbana, vuelvo a retar a cualquiera a que presente la publicación de ese estudio. La persona que ha hecho ese comentario no debe tener mucha idea de genética. Para empezar el individuo no habrÃÂa sobrevivido, para continuar si no tiene cromosoma "Y" dificilmente podrÃÂa tener barba o pene y para terminar, si solo tiene un cromosoma de cada pareja es imposible que sea de grupo sanguineo AB, dado que cada antigeno debe encontrarse en alelos diferentes. No merece más explicaciones.
Con esto queda todo dicho, si algun devoto católico seguidor de panes que se convierten en carne fresca desea hacer algún comentario le ruego encarecidamente que no se limite a pegar un enlace a un foro católico donde reproducen el texto de otro foro católico en el que se cita un foro católico anterior. Los resultados cientÃÂficos, buenos o malos, se publican en revistas cientÃÂficas, mejores o peores, pero se publican, y gracias a trabajar en una universidad puedo tener acceso a muchos de ellos asàque no voy a responder a ninguna otra leyenda urbana, solo a publicaciones cientÃÂficas.
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El artÃÂculo y su autor
El artÃÂculo se publico en 1971 en la revista "Quaderni Sclavo di Diagnostica Clinica e di Laboratorio", una revista italiana editada por un instituto toscano de serologÃÂa, se trata de una revista sin proyección internacional, que publica sus artÃÂculos en italiano y que no está indexada entre las revistas con ÃÂndice de impacto (cualquiera que se dedique a esto sabe lo que eso significa). En este tipo de revistas no suele aplicarse el sistema de revisión por pares mediante el cual dos o más expertos en el tema evalúan la calidad (y credibilidad) del trabajo antes de publicarlo. En este caso, a la vista de la cantidad de detalles que se ocultan, es más que evidente que esa revisión no tuvo lugar. Cualquier persona acostumbrada a leer artÃÂculos cientÃÂficos se da cuenta enseguida de que este en particular es tendencioso, carente de rigor y orientado a obtener un resultado que ya se ha fijado a priori.
El autor del ánalisis, un tal Odoardo Linoli, trabajaba en el momento de la publicación del artÃÂculo en el Hospital General Provincial de "Santa MarÃÂa Sopra i Ponti", en la provincia de Arezzo. Echando un vistazo al historial de publicaciones de este caballero (cualquiera puede hacerlo buscando "Linoli O" en http://www.pubmed.com/) podemos ver que no es ninguna eminencia en histopatologÃÂa, ni en nada, todas sus publicaciones (pocas) son en italiano y solo en revistas locales, carece de publicaciones en revistas internacionales y mucho menos en revistas indexadas con ÃÂndice de impacto, cuando digo que carece de ellas quiero decir que no tiene ninguna. Puede que fuese un buen médico, no tengo datos al respecto, pero no parece que estuviese muy interesado en la investigación.
Los objetivos planteados en el artÃÂculo son:
- Verificar la estructura histológica del tejido duro que se ha considerado tradicionalmente como carne.
- Determinar si la sustancia endurecida que se considera sangre responde a las caracterÃÂsticas de esta.
- Establecer a que especie pertenecen la carne y la sangre.
- Precisar el grupo sanguÃÂneo de los dos tejidos.
- Analizar los componentes proteicos y minerales de la sangre.
Los supuesta carne
El artÃÂculo comienza con el relato del supuesto milagro, refiriéndose a las reliquias como carne y sangre milagrosas sin ningún rubor. Continúa con una descripción de la carne, circular con un diámetro de 55-60 mm, con un color entre amarillo y marrón con algunas zonas más oscuras. En la parte central aparece reducida y ampliamente rota a causa de la retracción del tejido hacia la periferia, donde aparece plegado. Pueden verse además una serie de puntos blancos que resultan ser colonias de hongos. El tejido presenta una dureza similar a la madera por lo que debe aplicarse mucha presión a la cuchilla para poder obtener fragmentos muy pequeños del mismo. Los fragmentos obtenidos se procesan para obtener secciones observables al microscopio que son teñidas mediante varias técnicas clásicas en histologÃÂa.
Tras observar las preparaciones histológicas el autor reconoce que el tejido aparece notablemente modificado, ya que se muestra globalmente homogeneizado y los núcleos no son visibles pese a haberse utilizado un colorante que deberÃÂa teñirlos, la hematoxilina. A pesar de eso aparecen zonas donde se distinguen fibras de longitud y orientación diversa que hacen pensar en tejido muscular estriado. Entre los rasgos utilizados por el autor para clasificar el tejido como músculo cardiaco en lugar de músculo esquelético se destacan unas supuestas uniones sincitiales que se observan en todas y cada una de las regiones analizadas, curiosamente la formación de sincitios es un rasgo caracterÃÂstico del músculo esquelético y está ausente en el músculo cardiaco (Human Histology, A. Stevens and J. Lowe, página 72 de la segunda edición, 1997). Es cierto que antes de que se generalizasen los estudios histológicos con microscopÃÂa electrónica se pensaba que el músculo cardiaco, al igual que el esquelético, formaba sincitios pero esta suposición fue descartada gracias a los avances en esta técnica, por lo visto en una época posterior a la publicación del artÃÂculo del señor Linoli.
El otro argumento para descartar que se trate de músculo esquelético es la presencia de tejido adiposo entre las fibras aunque la única prueba que se ofrece es una fotografÃÂa más que cuestionable, entre otras cosas porque al no verse los núcleos ni siquiera podrÃÂamos decir que sean células. Curiosamente, en otras fotografÃÂas reconoce la presencia de artefactos en la muestra a causa de la antigüedad del tejido. En realidad las dos caracterÃÂsticas principales que distinguen el músculo esquelético del cardiaco son las siguientes (Human Histology, A. Stevens and J. Lowe, página 70 de la segunda edición, 1997)
- Las células del músculo cardiaco presentan un único núcleo en posición central mientras que las células del músculo esquelético presentan varios núcleos en posición lateral. Como ya hemos dicho no se observaron núcleos en ninguna de las muestras.
- La unión de las fibras de células adyacentes da lugar a una estructura caracterÃÂstica denominada "discos intercalados", que no aparecen en ninguna de las imágenes.
Pero en fin, a pesar de todas esas pegas, vamos a aceptar que se trata de músculo cardiaco, al fin y al cabo nos es indiferente el tipo de músculo que sea.
La supuesta sangre
La sangre se presenta coagulada en cinco fragmentos irregulares de color amarillo-marrón con puntos blanquecinos. En su conjunto pesan 15,85 gramos. Presentan también una dureza elevada que complica la obtención de fragmentos. Estos fragmentos son procesados para su observación al microscopio y se realizan pruebas bioquÃÂmicas para la detección de hematina clorhidrato, hemocromogeno, oxidasas y hemoglobina. Para determinar la especie a la que pertenecen los tejido se recurre a una inmunoprecipitación siguiendo el método de Uhlenhuth, desarrollado nada menos que en 1901. También se lleva a cabo una electroforesis para determinar el perfil de proteÃÂnas y una serie de análisis fotometricos y colorimétricos para determinar la presencia de minerales.
Tras la observación al microscopio se verifica la ausencia de cualquier elemento celular propio de la sangre, en su lugar se observa un material de color amarillo-verdoso junto con cuerpos extraños de posible origen vegetal.
Las reacciones de Teichmann y de Takayama se utilizan para detectar la presencia de sangre en base a la obtención de cristales de clorhidrato de hematina o de hemocromógeno respectivamente. En este estudio ambas reacciones dan un resultado negativo para la muestra del supuesto milagro pero son positivas para muestras de sangre control. El autor explica que esta negatividad puede deberse a una desnaturalización de la muestra (por lo visto la sangre no se ha conservado tan bien).
La detección de oxidasas, en cambio, resultó positiva tanto en la muestra problema como en los controles, sin embargo, y en un gesto de honestidad que le honra, el autor reconoce que esta reacción puede ser positiva en presencia de material vegetal, el cual se habÃÂa detectado previamente en la observación al microscopio.
En fin, que las pruebas anteriores son un fiasco, afortunadamente aun queda la cromatografÃÂa en capa fina para saber si nuestra muestra supuestamente milagrosa contiene moléculas tÃÂpicas de la sangre como la hemoglobina o la hematina alcalina. Tras hacer avanzar la muestra por el sustrato durante 90 minutos se observa (en este caso nos fiamos del texto porque la imagen deja mucho que desear) que la distancia de avance del pigmento de la muestra problema respecto al avance del frente (lo que se denomina valor Rf) es similar en la calle correspondiente a nuestra sangre "milagrosa" y en las calles que contienen los controles. Según el Sr. Linoli este resultado por si solo es suficiente para afirmar que estamos ante una muestra de sangre. Bien, la verdad es que esto no es cierto, si bien cada molécula tiene un valor de Rf caracterÃÂstico, los valores de Rf no son exclusivos de cada molécula. Es decir, si dos valores de Rf son distintos, podemos estar seguros de que se trata de moléculas distintas pero si los valores de Rf son iguales las moléculas correspondientes pueden ser iguales o no serlo. La precipitación del autor en sus conclusiones es evidente.
Una vez más, a pesar de todos los resultados negativos o no concluyentes, vamos a aceptar que se trata de sangre, probablemente lo sea.
El supuesto origen humano
Para determinar si las muestras se corresponden con tejido de la especie humana o, en cambio, de alguna otra especie animal se procede a un sencillo ensayo de inmunoprecipitación. Las muestras de sangre y carne se mantienen durante un tiempo en agua para que liberen proteÃÂnas y este agua con proteÃÂnas se añade a tubos de ensayo que contienen un suero con anticuerpos producidos para unirse especÃÂficamente a proteÃÂnas humanas. En el caso de que el lÃÂquido añadido al suero contenga proteÃÂnas humanas los anticuerpos se unirán a ellas y producirán la aparición de un precipitado.
Lo primero que me llama la atención en este caso es que en ningún momento se nos dice qué suero se ha utilizado en concreto (solo se menciona su casa comercial) y sobre todo que en ningún momento se dice la concentración empleada. Cualquiera que esté acostumbrado a trabajar con anticuerpos sabe que la titulación previa de los mismos para determinar la concentración de uso es algo fundamental para evitar falsos positivos. En este caso el autor confiesa que no pudo llevar a cabo esta titulación ya que no disponÃÂa de muestra suficiente.
Dicho esto, el resultado del experimento fue positivo para la aparición de precipitados en la muestra de sangre y en la de carne mientras que resultó negativa en una muestra con proteÃÂnas de toro. Para el autor el resultado de este simple experimento es suficiente para afirmar que las muestras se corresponden con tejido humano. El autor se olvida de que esta técnica tiene sus limitaciones, sobre todo si se lleva a cabo del modo en el que él lo ha hecho, mas propio del juego de "Quimicefa" que de un investigador serio. En el capÃÂtulo de un libro dedicado a este tema, la identificación de la especie en muestras de sangre, (descargable aquÃÂ), concretamente en la página 222, se hace referencia a los lÃÂmites de la técnica desarrollada por Uhlenhuth ya que es bien conocida la posibilidad de reacciones cruzadas, es decir, inespecÃÂficas. Los que trabajamos con anticuerpos no necesitamos leer ese capÃÂtulo porque casi todos nos hemos enfrentado alguna vez a reacciones cruzadas, por ejemplo un anticuerpo supuestamente especÃÂfico para ratón que resulta reconocer también la misma proteÃÂna en rata o conejo, etc. El señor Linoli se limita a utilizar un control negativo de toro, bien, podemos decir que la carne y la sangre no pertenecen a un toro pero no podemos asegurar ni mucho menos que pertenezcan a un humano, podrÃÂan pertenecer a otro primate, un chimpancé por ejemplo, cuyo porcentaje de precipitación frente a anticuerpos anti-proteÃÂnas humanas es de más del 80% (ver aquÃÂ, página 17).
Para obtener más información se procede a un ensayo que determina el grupo sanguÃÂneo de las muestras y el resultado es un grupo AB. Este resultado puede ser interesante ya que descarta a los chimpancés, que solo presentan el antÃÂgeno A y a los gorilas, que solo presentan el antÃÂgeno B. Quien sabe, tal vez lo que tenemos es miocardio y sangre de babuino, de orangután o de algún otro primate de los que presentan ambos grupos (ver comparación de secuencias aquÃÂ, artÃÂculo sobre grupos sanguineos en primates aquÃÂ). Reconozco que no dispongo de información sobre el perfil de proteÃÂnas serológicas de los primates pero apuesto a que entra dentro de los valores utilizados como referencia en el estudio y que encajan con el perfil normal en humanos (si alguien lo conoce por favor que aporte la referencia).
Y una vez más vamos a darle el beneficio de la duda al autor y vamos a aceptar que se trata de un miocardio humano y de sangre humana a pesar de que no ha podido demostrar ninguna de las dos cosas. Seguimos sin tener nada parecido a un milagro.
La supuesta conservación milagrosa
Nos queda la baza de la inexplicable conservación a lo largo de tanto tiempo. Para empezar el autor ya ha dejado claro que el tejido muscular se encuentra muy deteriorado, duro como una tabla, o lo que es lo mismo, totalmente deshidratado, solo eso ya explica la conservación del tejido ya que sin agua no pueden actuar ni las enzimas encargadas de la autolisis ni los microorganismos (una presentación muy util al respecto aquÃÂ), además la notable retracción del tejido nos da una pista de que esa desecación se hizo de forma rápida. El tejido ha perdido su estructura en la mayor parte, apareciendo homogeneizado, no hay núcleos celulares visibles y se observan frecuentes artefactos microscópicos por la antigüedad de la muestra. Sobre el tejido muscular hay contaminación por hongos y se encuentra contaminación vegetal en los coágulos de sangre. Al observar la muestra de sangre al microscopio no hay ni rastro de células sanguÃÂneas. El análisis del contenido de minerales en la muestra de sangre de Lanciano esta muy lejos de parecerse al obtenido en las muestras control, especialmente en lo que respecta al Calcio, el Cloro y el Fósforo. En la sangre "milagrosa" obtenemos 114 mg de Calcio frente a 4 mg en el control, 2,25 miliequivalentes/litro de Cloro frente a 34,5 en el control, 2 mg de Fósforo frente a 9 en el control, 1 mg de Magnesio frente a 1,5 en el control, 5,7 miliequivalentes/litro de Potasio frente a 6,88 en el control y 46 miliequivalentes/litro de Sodio frente a 73 en el control.
Lo más interesante es que el autor afirma que no hay rastros de sustancias momificantes, aunque no explica en que se basa para afirmarlo y no lleva a cabo ningún análisis especÃÂfico, y la verdad es que ni falta que hace. Para conservar carne en estado de "momificación" no hace falta impregnarla con nada, la conservación por desecación es una de las formas más antiguas de conservar carne. Además, en el siguiente artÃÂculo (descargar aquÃÂ) podemos ver una serie de fotografÃÂas de muestras histológicas de momias con más de 1000 años de antigüedad halladas en Chile y cuya conservación se debe a momificación espontánea debido a las condiciones ambientales, algo similar al secado de carne para alimento. Se puede destacar que la conservación de los tejidos en estas momias chilenas es infinitamente mejor que la conservación de la estructura tisular de la muestra de Lanciano, tal vez sea otro milagro.
Pero sin lugar a dudas lo que yo destacarÃÂa de este artÃÂculo sobre histopatologÃÂa en tejidos momificados es la siguiente frase:
"Lo primero que se observa microscópicamente es que los núcleos de las células han desaparecido prácticamente de una forma total en todos los tejidos"
¿a nadie le suena esto de algo?
La inexistente comisión de expertos y otras leyendas urbanas
Y para terminar, la parte más divertida, las leyendas urbanas. Una vez analizado el trabajo del Profesor Linoli cualquier cientÃÂfico serio se da cuenta de que a la luz de los resultados obtenidos podrÃÂamos hablar, como mucho, de probabilidades. Es decir, no se ha descartado que las reliquias sean carne y sangre humanas, pero desde luego no se ha demostrado. Además la supuesta conservación es de todo menos extraordinaria.
Por lo visto la inconsistencia de los resultados debe haber sido evidente también para algún católico devoto ¿y que ha hecho entonces? pues mentir. Si solo tenemos el artÃÂculo de un médico de provincias (católico para más señas) en una revista desconocida de una empresa de serologÃÂa toscana habrá que darle más peso ¿qué tal si decimos que el estudio ha producido un gran interés y asombro en el mundo cientÃÂfico y la Organización Mundial de la Salud ha realizado más análisis y confirmado los resultados? y aquàes cuando yo, hablando mal y claro, me descojono.
En todos los medios católicos en los que se habla de este milagro se reproducen como un virus los siguientes párrafos (pueden encontrarse por ejemplo en esta página que aporta un piadoso lector cátolico, o en esta otra donde hay tantas mentiras que el tipo que la escribió aún está confesándose):
"En 1973, el consejo superior de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nombró una comisión cientÃÂfica para verificar las conclusiones del médico italiano. Los trabajos se prolongaron 15 meses con un total de medio millar de exámenes. Las conclusiones de todas las investigaciones confirmaron lo que habÃÂa sido declarado y publicado en Italia.
El extracto de los trabajos cientÃÂficos de la comisión médica de la OMS fue publicado en diciembre de 1976 en Nueva York y en Ginebra, confirmando la imposibilidad de la ciencia de dar una explicación a este fenómeno."
Cada palabra de estos párrafos es simplemente falsa ¿es que no era pecado mentir?. Para empezar no existe ningún "Consejo Superior de la Organización Mundial de la Salud" y si existiese lo último que se plantearia es nombrar comisiones para verificar milagros. Por favor, la OMS es una organización seria, no es la Iglesia Católica, no va por ahi realizando exorcismos y confirmando apariciones. Las únicas referencias que encontramos sobre ese supuesto estudio son las menciones realizadas por los propios católicos en sus foros, que por cierto repiten de forma literal o casi literal retroalimentándose a si mismos. No existe ninguna publicación al respecto ni en 1976 ni nunca y reto a cualquiera a que la presente. SerÃÂa bastante curioso que el artÃÂculo del Profesor Linoli pueda encontrarse citado en las bases de datos que utilizamos normalmente en ciencia, que es lo que de hecho ocurre (ver aquÃÂ), y sin embargo el trabajo de la OMS no aparezca en ninguno de estos sitios, ni en ningún otro, ni rastro.
Además, para eliminar cualquier duda de los incrédulos ateos, los católicos afirman que la supuesta comisión realizó nada menos que ¡500 análisis!, venga, cuantos más mejor. Los resultados de estos análisis inexistentes llevarÃÂan a la conclusión de que nos encontramos ante un hecho inexplicable, eso sÃÂ, desconocemos en que consistÃÂan los análisis. En algunos foros dicen que los resultados obtenidos indican que las muestras de Lanciano se comportan como tejido vivo ¡nada menos! ya hemos visto que eso no es asÃÂ.
Otra afirmación común respecto a la muestra de carne es que "en la reliquia se encuentran el miocardio, el endocardio, el nervio vago y, por el notable grosor del miocardio, el ventrÃÂculo cardÃÂaco izquierdo: se trata, pues, de un corazón completo en su estructura esencial." Otra mentira, nada de eso se menciona en el artÃÂculo y además ¿se olvidan de que el pobre Sr. Linoli solo analizó unas virutas?
Algunos incluso afirman que aun hoy el peso de cada coágulo de sangre es identico independientemente de cual se pese y de cuantos se pesen. Es decir, que uno solo pesa lo mismo que tres juntos y estos lo mismo que cinco juntos. Este supuesto hecho extraordianrio fue descrito en el estudio que se realizó en el siglo XVI (las básculas de precisión no estaban muy perfeccionadas por lo visto) pero fue descartado ya en el que se realizó en el siglo XIX.
Para mi sorpresa aún hay más, ayer mismo aparecÃÂa un nuevo comentario en la entrada asegurando que se habÃÂa analizado el cariotÃÂpo de las muestras y se habÃÂa comprobado un hecho inexplicable ¡solo presentan un cromosoma de cada pareja y se corresponden exclusivamente con los de origen materno! ¡o milagro! La persona a la que pertenece el tejido solo tiene madre ¡una madre virgen!. La afirmación es evidentemente falsa, otra leyenda urbana, vuelvo a retar a cualquiera a que presente la publicación de ese estudio. La persona que ha hecho ese comentario no debe tener mucha idea de genética. Para empezar el individuo no habrÃÂa sobrevivido, para continuar si no tiene cromosoma "Y" dificilmente podrÃÂa tener barba o pene y para terminar, si solo tiene un cromosoma de cada pareja es imposible que sea de grupo sanguineo AB, dado que cada antigeno debe encontrarse en alelos diferentes. No merece más explicaciones.
Con esto queda todo dicho, si algun devoto católico seguidor de panes que se convierten en carne fresca desea hacer algún comentario le ruego encarecidamente que no se limite a pegar un enlace a un foro católico donde reproducen el texto de otro foro católico en el que se cita un foro católico anterior. Los resultados cientÃÂficos, buenos o malos, se publican en revistas cientÃÂficas, mejores o peores, pero se publican, y gracias a trabajar en una universidad puedo tener acceso a muchos de ellos asàque no voy a responder a ninguna otra leyenda urbana, solo a publicaciones cientÃÂficas.
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Domingo, 3 de Octubre de 2010
Los milagros y la religión
La anterior entrada de este blog está dedicada al supuesto milagro de Lanciano, en el que según se dice el pan y el vino de la eucaristÃÂa se convirtieron en auténtica carne y auténtica sangre durante una misa celebrada en el siglo VIII en esa localidad italiana. Todos sabemos que los milagros forman parte fundamental de las religiones y a la mayorÃÂa de las personas que lean este blog, presumiblemente procedentes de paÃÂses hispanohablantes y por lo tanto de tradición cristiana, les resultarán familiares los milagros atribuidos a Jesús, la conversión de agua en vino, la multiplicación de panes y peces, caminar sobre el agua, curar enfermos e incluso resucitar de entre los muertos. Los cristianos creen en la autenticidad de estos milagros sencillamente porque aparecen narrados en los evangelios y todo lo que en ellos se cuenta debe ser verdad, por razones que desconozco, incluso aunque estas narraciones estén llenas de contradicciones entre un evangelio y otro, tal y como ya se ha demostrado en varias entradas del blog. Frente a estas incoherencias evidentes muchos creyentes afirman que lo importante no es la precisión de los relatos sino el hecho de que hayan llegado hasta nuestros dÃÂas a partir de los testigos presenciales y que los primeros seguidores de Jesús se hayan mantenido fieles a su fe y no la hayan abandonado a pesar de sufrir persecución y torturas ¿por qué iban a soportar esos castigos si no tuviesen pruebas de la resurrección de su lÃÂder?. Esos argumentos carecen de ningún fundamento, no solo no demuestran nada en absoluto sino que además los mismos argumentos pueden ser utilizados para acreditar los milagros del resto de religiones ¿por qué creer en la resurrección de Jesús y sin embargo dudar de que Mahoma hizo un viaje de ida y vuelta desde La Meca hasta el cielo pasando por Jerusalén en solo una noche? ¿por qué creer que Jesús multiplicó panes y peces y sin embargo dudar de que Mahoma dividió la luna en dos mitades? ¿por qué creer que Jesús caminó sobre el agua y sin embargo dudar que Buda fue capaz de caminar y hablar inmediatamente después de su nacimiento? ¿por qué creer que durante una misa del siglo VIII el pan y el vino se transformaron en carne y sangre y sin embargo rechazar que las imágenes de los dioses hindúes bebieron leche durante todo un dÃÂa hace tan solo 15 años?
Repasemos algunos de los milagros de otras religiones y preguntémonos que hace que una persona pueda ser crÃÂtica y escéptica respecto a los milagros ajenos y sin embargo no sea capaz de pensar de un modo racional cuando se refiere a los milagros de la religión en la que ha sido educado. ¿qué pasarÃÂa si los creyentes de una religión determinada aplicasen a sus creencias los mismos razonamientos que utilizan para descartar los milagros de los demás?
Milagros del islam
Los musulmanes atribuyen a Mahoma varios milagros que habrÃÂan sido realizados a la vista de cientos y hasta miles de testigos en su tiempo. El hecho de que la narración de estos supuestos sucesos milagrosos se haya transmitido a partir de los testigos presenciales hasta nuestros dÃÂas es para los musulmanes razón suficiente para otorgarles credibilidad y poder afirmar que Mahoma era un auténtico mensajero de Dios. También es utilizado como argumento a su favor el hecho de que los seguidores de Mahoma acrecentasen su fe ante estos milagros y nunca la abandonasen ¿por qué iban a ser fieles a la nueva religión si no tuviesen pruebas o señales de su autenticidad?. Estos son algunos de los milagros atribuidos a Mahoma.
Dividir la luna en dos:
En el corán 54:1 se puede leer el siguiente relato sobre lo que ocurrió cuando los habitantes de La Meca solicitaron a Mahoma una señal que demostrase su auténtica misión como enviado de Dios "Como señal de que el dÃÂa del juicio esta cerca la Luna se partió en dos, pero tras contemplar este milagro se resistieron a creer y dijeron: esto es poderosa hechicerÃÂa". Los musulmanes sostienen que este suceso puede probarse mediante documentos históricos, se dice que un manuscrito indio conservado en Londres afirma que el rey Chakrawati Farmas de Malabar, en la India, fue testigo del milagro desde su reino y que al recibir a una caravana de comerciantes árabes que le revelaron el origen de aquella señal quiso ir él mismo a conocer al profeta en persona. Más aun, el descubrimiento cientÃÂfico de fallas en la superficie de la Luna es utilizado por muchos musulmanes como una prueba objetiva del mencionado milagro (imagen superior).
Viaje desde La Meca a Jerusalén en una noche:
Los musulmanes también creen que, tal y como se menciona en el Corán 17:1 y 53:12-18, Mahoma fue llevado desde La Meca hasta Jerusalén, separadas por 1230 km, en solo una noche. Desde Jerusalén Mahoma habrÃÂa ascendido al cielo donde habrÃÂa conocido a Abraham, Moisés y Jesús y finalmente fue llevado de vuelta a La Meca. Las pruebas que los musulmanes utilizan para dar credibilidad a este supuesto viaje milagroso son que Mahoma describió a su regreso las caravanas que habÃÂa adelantado en su camino y supo predecir el orden y momento en que llegarÃÂan a la ciudad. Por otro lado, si bien Mahoma no habÃÂa estado nunca antes en Jerusalén, supo describir con detalle los lugares de la ciudad que habÃÂa visto aquella noche.
Otros milagros:
En la tradición musulmana también se dice que cientos de testigos oyeron como el tronco de un árbol desde donde Mahoma daba sus sermones comenzó a sollozar cuando el profeta se trasladó a un púlpito construido a ese efecto. También creen los musulmanes que durante una peregrinación por el desierto Mahoma hizo fluir agua de sus manos para calmar la sed de aquellos que peregrinaban con él, hay testimonios que afirman que curó enfermos, expulsó demonios, multiplicó alimentos y respondió a las oraciones de muchos fieles. La presencia de cientos y miles de testigos y la transmisión de los relatos hasta nuestros dÃÂas es para los creyentes islámicos una prueba de que estos milagros realmente ocurrieron.
Pero los milagros del islam no se limitan a aquellos realizados por Mahoma en su tiempo, continuamente desde entonces los fieles dicen ser testigos de señales de Alá y todavÃÂa hoy son frecuentes las noticias que aseguran que el nombre de Alá aparece escrito en pedazos de carne, en las ramas de una planta, en las manchas de la piel de un cordero, en las nubes o incluso en la superficie de Marte.
Milagros del hinduismo
Los musulmanes también creen que, tal y como se menciona en el Corán 17:1 y 53:12-18, Mahoma fue llevado desde La Meca hasta Jerusalén, separadas por 1230 km, en solo una noche. Desde Jerusalén Mahoma habrÃÂa ascendido al cielo donde habrÃÂa conocido a Abraham, Moisés y Jesús y finalmente fue llevado de vuelta a La Meca. Las pruebas que los musulmanes utilizan para dar credibilidad a este supuesto viaje milagroso son que Mahoma describió a su regreso las caravanas que habÃÂa adelantado en su camino y supo predecir el orden y momento en que llegarÃÂan a la ciudad. Por otro lado, si bien Mahoma no habÃÂa estado nunca antes en Jerusalén, supo describir con detalle los lugares de la ciudad que habÃÂa visto aquella noche.
Otros milagros:
En la tradición musulmana también se dice que cientos de testigos oyeron como el tronco de un árbol desde donde Mahoma daba sus sermones comenzó a sollozar cuando el profeta se trasladó a un púlpito construido a ese efecto. También creen los musulmanes que durante una peregrinación por el desierto Mahoma hizo fluir agua de sus manos para calmar la sed de aquellos que peregrinaban con él, hay testimonios que afirman que curó enfermos, expulsó demonios, multiplicó alimentos y respondió a las oraciones de muchos fieles. La presencia de cientos y miles de testigos y la transmisión de los relatos hasta nuestros dÃÂas es para los creyentes islámicos una prueba de que estos milagros realmente ocurrieron.
Pero los milagros del islam no se limitan a aquellos realizados por Mahoma en su tiempo, continuamente desde entonces los fieles dicen ser testigos de señales de Alá y todavÃÂa hoy son frecuentes las noticias que aseguran que el nombre de Alá aparece escrito en pedazos de carne, en las ramas de una planta, en las manchas de la piel de un cordero, en las nubes o incluso en la superficie de Marte.
Milagros del hinduismo
En la mañana del 21 de septiembre de 1995 un creyente hindú acudió a un templo al sur de Nueva Delhi para hacer una ofrenda al dios Ganesha y al aproximar una cucharilla con algo de leche a una estatua del dios vio como el lÃÂquido desaparecÃÂa absorbido por la imagen. La noticia se extendió rápidamente por el lugar y a media mañana se habÃÂa comprobado que las estatuas dedicadas a cualquier dios del panteón hindú tomaban la leche de las ofrendas en todo el norte de la India. A mediodÃÂa la noticia se conocÃÂa ya en todo el mundo y el mismo fenómeno se reprodujo en todos los templos hindúes repartidos por el planeta. En los principales templos se produjo una respuesta multitudinaria de los fieles que acudieron en masa a comprar leche y ofrecérsela a las imágenes. La noticia tuvo repercusión en medios internacionales como la BBC, la CNN o el New York Times, llegándose a afirmar que, a pesar de la gran cantidad de leche ofrecida y de la evidente reducción del volumen de lÃÂquido en copas y cuencos, el suelo de los templos permanecÃÂa totalmente seco.
Milagros del budismo
De Buda se dice que inmediatamente después de nacer se puso de pie, dio siete pasos y dijo "soy supremo en el mundo, soy el mas grande en el mundo, soy el mas noble en el mundo, este es mi último nacimiento, nunca más volveré a nacer". También se atribuye a Buda el haber creado un puente dorado con el poder de su mente y haber caminado sobre el durante toda una semana o haber producido llamas en un extremo de su cuerpo mientras hacia fluir agua por el extremo opuesto. También se cuenta que en una ocasión pidió a uno de sus discÃÂpulos que le trajese agua de un pozo cercano para poder beber, a lo que el discÃÂpulo contestó que el agua de aquel pozo no era potable y estaba llena de hierba y deshechos, a pesar de eso Buda insistió en que le trajese agua del pozo y mediante el poder de su mente consiguió que el agua turbia llena de hierbas y otras impurezas que habÃÂa recogido su discÃÂpulo se transformase durante el camino en agua pura y cristalina.
Milagros de los mormones
De Buda se dice que inmediatamente después de nacer se puso de pie, dio siete pasos y dijo "soy supremo en el mundo, soy el mas grande en el mundo, soy el mas noble en el mundo, este es mi último nacimiento, nunca más volveré a nacer". También se atribuye a Buda el haber creado un puente dorado con el poder de su mente y haber caminado sobre el durante toda una semana o haber producido llamas en un extremo de su cuerpo mientras hacia fluir agua por el extremo opuesto. También se cuenta que en una ocasión pidió a uno de sus discÃÂpulos que le trajese agua de un pozo cercano para poder beber, a lo que el discÃÂpulo contestó que el agua de aquel pozo no era potable y estaba llena de hierba y deshechos, a pesar de eso Buda insistió en que le trajese agua del pozo y mediante el poder de su mente consiguió que el agua turbia llena de hierbas y otras impurezas que habÃÂa recogido su discÃÂpulo se transformase durante el camino en agua pura y cristalina.
Milagros de los mormones
Si bien los mormones se consideran cristianos, sus creencias son demasiado exóticas como para clasificarlos dentro de las creencias cristianas tradicionales, bien sean católicas o protestantes. Sin embargo, también ellos atribuyen a su profeta, Joseph Smith, el poder de realizar milagros, entre los que se encuentran la expulsión de demonios y la curación de enfermos en el periodo que va de 1830 hasta su muerte. De hecho, los mormones creen en el poder curativo de la oración y son frecuentes los casos de enfermos que aseguran haberse curado por su fe en esta religión.
Estos son solo algunos ejemplos de los supuestos sucesos sobrenaturales que cada religión atribuye al poder de sus dioses y resulta evidente que los creyentes de cada una de estas religiones solo acepta como auténticos aquellos milagros narrados en sus textos sagrados o transmitidos por su tradición pero ¿existe realmente algún argumento objetivo para dar más credibilidad a unos milagros que al resto? si concluimos que todas las religiones menos la propia han inventado milagros para dotar de fuerza a su fe ¿no serÃÂa lógico pensar que el mismo proceso tuvo lugar en la religión en la que se nos ha educado?
Domingo, 4 de Septiembre de 2011
El "milagro" de Lanciano (1ª parte)

PARA LA REFUTACIÓN DE LAS SUPUESTAS PRUEBAS DEL MILAGRO IR DIRECTAMENTE A LA SEGUNDA PARTE
Hace algún tiempo dediqué una de las entradas de este blog al dogma católico de la transubstanciación, ese que obliga a los católicos a creer que durante la eucaristÃÂa el pan y el vino se transforman en auténtica carne y sangre de Jesús aunque nuestros sentidos no puedan percibirlo, sÃÂ, has leÃÂdo bien, los católicos están obligados a creer eso (aunque la mayorÃÂa no lo sepa). En respuesta a aquella entrada un lector católico ha lanzado el "reto" de explicar cientÃÂficamente un supuesto milagro que demostrarÃÂa la existencia de la transubstanciación, se trata del milagro de Lanciano. Veamos primero en que consiste este milagro:
Se dice que allá por el año 700, hace unos 1300 años nada menos, un sacerdote estaba atormentado por las dudas que le suscitaba el asunto de la conversión del pan y el vino en la carne y sangre de Jesús. El rezaba constantemente para liberarse de este dilema por miedo a perder su vocación. Una mañana le vinieron estas dudas con especial fuerza, precisamente cuando se disponÃÂa a consagrar el pan y el vino durante la misa, en ese mismo momento se produjo el supuesto milagro y observó con emoción como el pan se habÃÂa convertido en una loncha de carne conservando la forma y tamaño de la hostia original y el cáliz aparecÃÂa lleno de auténtica sangre. Se volvió entonces a sus feligreses y les comunicó el milagro invitándoles a observar aquella maravilla y agradecer al Señor el privilegio de ver la auténtica carne y la auténtica sangre de Jesucristo. La loncha de carne se sujetó a una tabla de madera con unos alfileres para evitar que se enrollase una vez seca y los cinco coágulos que se formaron a partir de la sangre del cáliz fueron depositados en una copa de vidrio. Finalmente ambas piezas fueron montadas en un relicario (imagen superior) para que los fieles de todo el mundo pudiesen peregrinar a Lanciano y comprobar por ellos mismos el milagro que habÃÂa tenido lugar.
Hasta aquàla narración del supuesto milagro, pero por si esto fuera poco aún hay más. En 1575 se realizaron unas pruebas sobre la carne y los coágulos que añadieron algo de misterio al asunto. Milagrosamente el peso de un coágulo cualquiera de los cinco obtenidos pesaba lo mismo que dos, dos pesaban los mismo que tres, tres lo mismo que cuatro y asàcon cualquier combinación posible, siempre pesaban lo mismo. Más recientemente, en 1970, se realizaron nuevos análisis por un médico llamado Odoardo Linoli, y estas pruebas arrojaron las siguientes conclusiones (Para ver el artÃÂculo original y una análisis de los resultados entrar aquÃÂ):
- Las piezas contenidas por el relicario son carne y sangre auténticas.
- La carne se corresponde con tejido cardiaco.
- Tanto la carne como la sangre corresponden a la especie humana.
- Tanto la carne como la sangre presentan el grupo sanguÃÂneo AB.
- La conservación de la carne y la sangre durante un periodo tan prolongado sin el uso de conservantes constituye un fenómeno extraordinario.
(Una vez analizado el artÃÂculo orginal del Dr. Linoli comprobamos que no se demuestra que el tejido sea cardiaco, no se demuestra que el origen sea humano y queda descartado que la conservación sea inexplicable)
(Una vez analizado el artÃÂculo orginal del Dr. Linoli comprobamos que no se demuestra que el tejido sea cardiaco, no se demuestra que el origen sea humano y queda descartado que la conservación sea inexplicable)
Ahora, a partir de estos datos, empecemos a pensar con algo de sentido común. Lo primero que me llama la atención es que en el estudio de 1970 no se dice ni una palabra del peso de los coágulos y la verdad es que a mi me parece la parte más sorprendente de la historia. Si realmente se demostrase que un solo coágulo pesa lo mismo que los cinco juntos serÃÂa el primer milagro realmente probado cientÃÂficamente y yo me plantearÃÂa seriamente hacerme católico, sin embargo parece ser que este asunto no mereció la atención del señor cientÃÂfico enviado por el vaticano, supongo que la mejora en la precisión de las balanzas desde 1575 a 1970 puede tener algo que ver. Aunque la ocultación de este dato pueda hacernos dudar de la imparcialidad del cientÃÂfico encargado del estudio vamos a confiar al menos en la validez de sus conclusiones. ¿qué es lo que demuestran? pues simple y llanamente que tenemos un relicario con un pedazo de miocardio humano y 5 coágulos de sangre humana ¿dónde está la prueba del milagro? ¿qué es lo que hay que explicar cientÃÂficamente? no existe nada que nos haga pensar que ese trozo de carne seca fue alguna vez un trozo de pan ni que los coágulos de sangre se formaron a partir del vino contenido en una copa.
Lo único a lo que podrÃÂan agarrarse los más devotos es a la preservación de las piezas durante tanto tiempo, sin embargo, basta con observar la fotografÃÂa del relicario para darse cuenta de que el termino "incorrupto" no es el que mejor describe a ese pedazo de cadáver humano, en el que casi la mitad del tejido se ha desintegrado y el resto es similar a cecina. Es también curioso que no se haya realizado ninguna prueba de la antigüedad de ese material, algo que habrÃÂa sido muy sencillo, por lo que datar su origen en el año 700 requiere de un acto de fe casi tan grande como el de creer que eso antes era pan. Puestos a hacer milagros ¿no serÃÂa más efectivo haber conseguido que el miocardio siguiese fresco y la sangre lÃÂquida? no creo que conservar la concentración de sales en sangre resultase muy vistoso en el siglo VIII y ni siquiera en el XIX.
En resumen, dentro de ese relicario no hay nada sobrenatural carente de explicación cientÃÂfica, y las pruebas que se le han realizado no sirven en absoluto para cambiar esa idea, solo nos dicen que tenemos un pedazo de miocardio y unos coágulos de sangre humanos, probablemente provenientes del mismo cadáver. Si lo que queremos es alejar en algún grado la sospecha de fraude habrÃÂa que ir más allá en los análisis. Un buen comienzo serÃÂa analizar el DNA mitocondrial del tejido y determinar si el cuerpo del que proviene pertenecÃÂa a un individuo de oriente próximo o si en cambio se trataba de un individuo europeo ¿italiano tal vez?. Y la verdad es que ni aun asàse habrÃÂa demostrado milagro alguno.
Dejando de lado las pruebas cientÃÂficas, todo el tema de la transubstanciación, y más todavÃÂa si tenemos en cuenta supuestos milagros como este, deberÃÂa dar que pensar a los católicos sobre que clase de cuerpo tiene Jesús ¿tiene más de un cuerpo? ¿al señor que esta sentado "a la derecha del padre", que a la vez es él mismo, le falta una rebanada de miocardio? ¿que parte del cuerpo de Jesús es exactamente en la que se transforma la hostia? ¿pierde el auténtico cuerpo material de Jesús, que supuestamente ascendió a los cielos, un pedazo cada vez que se consagra el pan en una misa? ¿todo este absurdo solo porque en la Biblia se dice que Jesús se refirió al pan de la última cena como a su cuerpo y al vino como a su sangre? ¿el mismo Jesús que se pasa la mitad del cuento hablando con metáforas? ¿de verdad la gente esta tan mal de la cabeza?
En vista del número de comentarios y mentiras católicas sobre este asunto, este tema continúa en una segunda parte, donde se analizan en detalle los resultados de la investigación original y donde se puede descargar el famoso artÃÂculo de 1971 del que tanto hablan pero que nadie enseña:
Ir a la continuación.
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Lo único a lo que podrÃÂan agarrarse los más devotos es a la preservación de las piezas durante tanto tiempo, sin embargo, basta con observar la fotografÃÂa del relicario para darse cuenta de que el termino "incorrupto" no es el que mejor describe a ese pedazo de cadáver humano, en el que casi la mitad del tejido se ha desintegrado y el resto es similar a cecina. Es también curioso que no se haya realizado ninguna prueba de la antigüedad de ese material, algo que habrÃÂa sido muy sencillo, por lo que datar su origen en el año 700 requiere de un acto de fe casi tan grande como el de creer que eso antes era pan. Puestos a hacer milagros ¿no serÃÂa más efectivo haber conseguido que el miocardio siguiese fresco y la sangre lÃÂquida? no creo que conservar la concentración de sales en sangre resultase muy vistoso en el siglo VIII y ni siquiera en el XIX.
En resumen, dentro de ese relicario no hay nada sobrenatural carente de explicación cientÃÂfica, y las pruebas que se le han realizado no sirven en absoluto para cambiar esa idea, solo nos dicen que tenemos un pedazo de miocardio y unos coágulos de sangre humanos, probablemente provenientes del mismo cadáver. Si lo que queremos es alejar en algún grado la sospecha de fraude habrÃÂa que ir más allá en los análisis. Un buen comienzo serÃÂa analizar el DNA mitocondrial del tejido y determinar si el cuerpo del que proviene pertenecÃÂa a un individuo de oriente próximo o si en cambio se trataba de un individuo europeo ¿italiano tal vez?. Y la verdad es que ni aun asàse habrÃÂa demostrado milagro alguno.
Dejando de lado las pruebas cientÃÂficas, todo el tema de la transubstanciación, y más todavÃÂa si tenemos en cuenta supuestos milagros como este, deberÃÂa dar que pensar a los católicos sobre que clase de cuerpo tiene Jesús ¿tiene más de un cuerpo? ¿al señor que esta sentado "a la derecha del padre", que a la vez es él mismo, le falta una rebanada de miocardio? ¿que parte del cuerpo de Jesús es exactamente en la que se transforma la hostia? ¿pierde el auténtico cuerpo material de Jesús, que supuestamente ascendió a los cielos, un pedazo cada vez que se consagra el pan en una misa? ¿todo este absurdo solo porque en la Biblia se dice que Jesús se refirió al pan de la última cena como a su cuerpo y al vino como a su sangre? ¿el mismo Jesús que se pasa la mitad del cuento hablando con metáforas? ¿de verdad la gente esta tan mal de la cabeza?
En vista del número de comentarios y mentiras católicas sobre este asunto, este tema continúa en una segunda parte, donde se analizan en detalle los resultados de la investigación original y donde se puede descargar el famoso artÃÂculo de 1971 del que tanto hablan pero que nadie enseña:
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