Conferencia de Sam Harris sobre religión – Parte V
Desafortunadamente lo hace mezclada con todo tipo de supersticiones y dogmas. Y esta mezcla no se produce por igual en todas las tradiciones, y esto también es un tabú, el saber que existen tradiciones contemplativas, tradiciones espirituales que no han calado del mismo modo en oriente y occidente. Es hasta cierto punto un misterio cultural el por qué esto es así pero la tradición oriental, la tradición india en general y el budismo en particular, ha sido mucho más sofisticada, mucho más empírica en su estudio de las experiencias personales, en su estudio de que es lo que el ser humano puede llegar a aprender si presta atención al flujo de experiencias. Hay analogías en la tradición occidental, hay contemplativos cristianos, judíos y musulmanes, es cierto, en el contexto de toda ideología hay gente que saca lo mejor de ella pero la diferencia entre oriente y occidente en términos contemplativos es como la diferencia entre la medicina occidental y la oriental. Si tienes apendicitis prefieres ir a un hospital occidental con un cirujano educado en occidente, no quieres recibir acupuntura. Puede que haya algo para lo que la medicina oriental sea mejor pero, hablando de forma general, la medicina occidental es la única medicina que tenemos. Y hablando de apendicitis, si hay algo que reduce al absurdo la idea del diseño inteligente eso es el apéndice.
Solo quiero resumir brevemente lo que para mi atestiguan las tradiciones contemplativas, y es algo muy interesante desde el punto de vista científico, como probablemente saben hay encuentros entre el Dalai Lama y científicos occidentales, yo acabo de regresar de una de ellas en Washington D.C. dedicada exclusivamente a las aplicaciones clínicas de la meditación. Hay un diálogo entre científicos occidentales y personas contemplativas sobre como las experiencias de una persona pueden ser aplicadas a terceras personas y sobre como podemos utilizar estos resultados en favor del bienestar humano. Brevemente, el primer fruto de este diálogo es la noción de que los pensamientos positivos, las actitudes positivas, son habilidades, se pueden entrenar, del mismo modo que puedes aprender a tocar el piano puedes aprender a sentir compasión por alguien por el que de otro modo no lo harías. Puedes aprender a sentir alegría por el éxito de otra persona en lugar de envidia, y puedes aprenderlo porque nuestro cerebro es realmente moldeable, nuestros cerebros son instrumentos que cambian según como se toquen, es algo bastante “mágico” que sea así pero parece que así es, quién sabe hasta que punto nuestras experiencias pueden cambiar el cerebro y por consiguiente cambiar las posibilidades de futuras experiencias, pero sabemos que ocurre.
Por lo tanto, lo que tú piensas importa, lo que sientes importa, el tipo de intenciones que tienes para con los demás importa, el si actúas éticamente importa, aquello a lo que prestas atención en cada momento importa. Importa incluso para la salud, sabemos lo corrosivo que puede ser el estrés para la salud física, incluso si la meditación no hace nada más que reducir el estrés ya merece la pena analizarla. Sabemos que el cerebro esta íntimamente unido a… obviamente al sistema nervios autónomo, pero también al sistema endocrino, al sistema inmune. Estos sistemas se ven afectados por tu vida emocional consciente y al final afectan al cerebro, a su estructura física.
Pero hay un mensaje mas profundo en las tradiciones contemplativas, mas allá de que podemos cambiar nuestras mentes, el mensaje de que hay algo más que la búsqueda de placer o dolor, que hay algo más que la alegría y la tristeza, que las vicisitudes de las experiencias humanas.


Enlázanos!! :)