Miercoles, 17 de Julio de 2013

Estado e Iglesias: Una unión nociva – Parte 1

foto de Ferney Yesyd Rodríguez autor del blog Sindioses.org

La mezcla entre política y religión es peligrosa para la democracia y termina vulnerando algunos derechos civiles. Presidentes pidiendo votos en iglesias protestantes, pastores concejales clamando “volver a la Biblia” en las decisiones políticas, y un llamado a “una santa agresividad” hacen parte del siguiente vídeo que hace una reflexión sobre el laicismo especialmente en Colombia, pero de utilidad para todo el mundo hispano.

Lunes, 15 de Julio de 2013

La conquista social de la Tierra

foto de Ismael Perez autor del blog
Interesante libro de Edward O.Wilson donde aborda la cuestión de cómo el Homo Sapiens ha llegado a ser un animal tan social, cómo surge el altruismo, así como otros caracteres sociales. Wilson, un experto en insectos sociales, utiliza los mismos para mostrar los distintos caminos que la evolución ha usado para llegar a generar animales sociales.
Para explicar nuestra sociabilidad Wilson recurre a la selección de grupo y se muestra muy crítico con la visión ampliamente aceptada de la selección de parentesco. Wilson nos muestra como la biología evolutiva puede darnos la explicación de por qué somos como somos.
Con una pluma ágil y una gran capacidad para la divulgación, Wilson nos adentra en los entresijos de la evolución y la aparición de las especies sociales.
Ciertamente interesante y recomendable el libro, buena opción para leer apaciblemente en las tardes de verano y pensar así un poco sobre nuestros orígenes.

Miercoles, 17 de Febrero de 2016

CENSURADO:LOS SECRETOS DE LOS APÓSTOLES

foto de guerreropirata autor del blog

Por guerreropirata

Interesante documental de History Channel en donde se exploran algunos textos no incluidos dentro de la Biblia y que narran algunas historias nunca sacadas a la luz como: un relato de Pedro sobre una batalla al estilo de “El señor de los anillos”, ¿Por qué se ha eliminado una versión del evangelio de Pedro que exoneraba a Poncio Pilatos?, Judas es héroe o villano?.

Y algunos otras historias muy interesantes, mirenlo y comenten….


Viernes, 12 de Julio de 2013

PAPA FRANCISCO DECLARA SANTO A JUAN PABLO II "ENCUBRIDOR DE PEDERASTAS"

foto de lamujerdepurpura autor del blog La mujer púrpura

El papa Francisco declara santos a Juan XXII y Juan Pablo II

foto de lamujerdepurpura autor del blog La mujer púrpura
5 JUL 2013 – VATICANO

El papa Francisco no solo no se va de veraneo a Caltel Gandolfo, sino que imprime a cada decisión un gesto de ruptura, si no radical, sí significativo con respecto al pasado. Este viernes ofreció dos. En su primera encíclica — Lumen Fidei (La luz de la fe), escrita junto a Joseph Ratzinger—, Jorge Mario Bergoglio se refiere al matrimonio como una “unión estable” entre un hombre y una mujer. La sustitución de la palabra “indisoluble” no supone, según fuentes vaticanas, una restructuración del sacramento, pero sí un acercamiento a los católicos separados o divorciados que desean seguir en la fe de la Iglesia. El segundo gesto llegó con la decisión de elevar a los altares a Juan XXIII, “el papa bueno” a pesar de que aún no cuenta con el segundo milagro necesario. De esta forma, Francisco consigue que la vertiginosa canonización de Juan Pablo II, cuyos 27 años de papado están salpicados de sombras, se vea suavizada por la compañía y el ejemplo de Juan XXIII.

 El segundo milagro de Juan Pablo II. / ATLAS

Nadie discute el carisma del polaco Karol Wojtyla (1920-2005), pero tampoco se puede olvidar que durante su pontificado el Vaticano no atajó el gran problema de la pederastia, encubrió hasta el final los desmanes de Marcial Maciel –el fundador de los Legionarios de Cristo— y las luchas de los distintos sectores de la curia en torno al poder y al dinero del banco se convirtieron en un mal endémico. Tan es así que Benedicto XVI, aunque hizo amago de poner orden en la Santa Sede –la expulsión de Maciel y la guerra a la pederastia son dos ejemplos–, termino renunciando al papado abrumado por los escándalos. De ahí que la decisión de Francisco de canonizar también a Angelo Roncalli (1881-1963) sea una manera muy diplomática de zanjar el asunto. Antes de fin año, en una ceremonia conjunta, la Iglesia concederá oficialmente la santidad a un papa indiscutible y a otro muy discutido.

El portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, dijo que, con respecto a la canonización de Juan XXIII, el papa “tiene la capacidad de dispensar la necesidad de un segundo milagro”. En el caso de Juan Pablo II se le atribuye la curación en 2011 de una monja francesa que padecía la enfermedad de Parkinson y de una mujer costarricense. Además, Francesco también aprobó la beatificación de Álvaro del Portillo, el prelado del Opus Dei que sucedió a Josemaría Escrivá de Balaguer, y el reconocimiento como mártires de 42 religiosos “asesinados por odio a la fe” durante la Guerra Civil española.

El anuncio de la proclamación como santos de Juan XXIII y Juan Pablo II se produjo solo un par de horas después de la presentación oficial de la primera encíclica del papa Francisco, que es también la última de Benedicto XVI. La redacción de los cuatro capítulos de Lumen Fidei (La luz de la fe) refleja el marcado estilo de Joseph Ratzinger y, de hecho, Jorge Mario Bergoglio reconoce que su predecesor “ya había completado prácticamente” el texto: “Se lo agradezco de corazón y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, añadiendo algunas aportaciones”. La encíclica, que reclama la vigencia de la fe frente a la “verdad tecnológica”, se refiere en un pasaje al matrimonio como una “unión estable [no utiliza la palabra indisoluble] de un hombre y una mujer”, y añade: “La bondad de la diferenciación sexual permite a los cónyuges unirse en una sola carne”.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/07/05/actualidad/1373024001_324964.html

¿Cuál es la mejor manera para que mi hijo(a) no se vuelva ateo?

foto de Ferney Yesyd Rodríguez autor del blog Sindioses.org

¿Cuál es la mejor manera para evitar que mi hijo se haga ateo?

R/ No lo eduques. No lo expongas al pensamiento crítico, razonamiento, lógica o ciencia.

Convéncelo de que es pequeño, insignificante, débil y sin valor si no cree en dios y que por eso necesita redención.
Asegurate que no hable con alguien que no piense igual que él o que no comparta la misma fe.

Es importante que no lea libros (solo la Biblia).
Y por último enseñale que la duda es mala. Enseñale que NUNCA cuestione. Enseñale a nunca pensar por sí mismo.

Eso debe ser suficiente.

Jueves, 11 de Julio de 2013

ONU exige a Iglesia católica explicaciones precisas sobre pedofilia

foto de lamujerdepurpura autor del blog La mujer púrpura
Es la primera vez que se plantean preguntas precisas al Vaticano, indicó el miércoles una portavoz del Comité.

Publicado: 10/07/2013 17:38

 

Ciudad
del Vaticano
. El Vaticano, que dispone de un puesto de observador
permanente en la ONU, ha sido conminado por la primera vez por las
Naciones Unidas a dar explicaciones detalladas sobre los abusos
sexuales y las violencias cometidos contra niños en la Iglesia
católica.

Al
igual que todos los países miembros de la Convención de la ONU
relativa a los Derechos del Niño, la Santa Sede debe responder
regularmente de su acción ante los expertos de las Naciones Unidas.

Según
este procedimiento, los expertos de la ONU publicaron el lunes una
lista de preguntas a las cuales el Vaticano deberá responder “si
es posible” antes del 1 de noviembre próximo.

La Santa Sede
será luego interrogada por la ONU en enero de 2014 en Ginebra.

Es
la primera vez que se plantean preguntas precisas al Vaticano, indicó
el miércoles una portavoz del Comité.

Según
la lista de preguntas elaborada por el Comité de los Derechos de la
Infancia, se pidió al Vaticano “teniendo en cuenta el hecho de
que la Santa Sede reconoció casos de violencias sexuales contra
niños cometidas por miembros del clero, hermanos y hermanas en
numerosos países”, que presente “informaciones detalladas
sobre todos los casos”.

La
ONU desea conocer las medidas que fueron tomadas por la Iglesia
católica para castigar a los culpables de abusos sexuales contra
niños. Los expertos también quieren saber lo que hace el Vaticano
para que ningún miembro del clero acusado de pedofilia pueda estar
en contacto con niños y las medidas tomadas para apoyar a las
víctimas.

Igualmente
quiere conocer las medidas adoptadas para condenar y prevenir los
castigos corporales practicados en algunos establecimientos escolares
católicos, así como los progresos realizados para evitar una
educación discriminatoria entre sexos en las escuelas religiosas.

La
ONU pregunta al Vaticano si realizó una investigación sobre las
acusaciones de torturas y tratos degradantes perpetrados en Irlanda
entre 1922 y 1996 contra miles de jovencitas y mujeres en las
lavanderías administradas por religiosas católicas.

En
los últimos años, varios países fueron sacudidos por enormes
escándalos de pedofilia en la Iglesia católica.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2013/07/10/173839761-onu-exige-a-iglesia-catolica-explicaciones-precisas-sobre-pedofilia

El Papa Francisco refuerza sanciones contra pederastia

foto de lamujerdepurpura autor del blog La mujer púrpura
Con reforma el código penal, pretende internacionalizar legislación vaticana

CIUDAD DEL VATICANO (11/JUL/2013).- El Papa ha aprobado
una reforma del código penal de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad
del Vaticano que contempla, entre otras, la introducción del delito de
tortura, la supresión de la cadena perpetua y una amplia y mayor
definición de los delitos contra menores, entre ellos la pornografía
infantil y el abuso de menores.

Bergoglio elimina la condena a cadena perpetua y la sustituye por penas que van de los 30 a los 35 años.

Con esta reforma, aprobada a
través de un “Motu Proprio” (documento papal), el papa Francisco
prosigue la puesta al día del ordenamiento jurídico en la línea ya
comenzada en 2010 por Benedicto XVI, informó hoy el Vaticano.

El
sistema penal vaticano está basado todavía, en algunos aspectos, en el
italiano Código Zanardelli adoptado en 1929 tras los Pactos Lateranenses
con Italia que dieron vida al Estado de la Ciudad del Vaticano.

Con
esta reforma, que afectará a todo el territorio del Vaticano y a los
nuncios (embajadores) y al personal diplomático de la Santa Sede,
Francisco pretende adecuar la legislación vaticana a la legislación
internacional, también en la lucha contra la criminalidad internacional,
el blanqueo de dinero y el terrorismo
.

Entre las reformas,
destaca la introducción del delito de tortura y una mayor precisión
sobre los delitos de trata de personas, prostitución, violencia sexual,
pornografía infantil, posesión de material de pornografía infantil y
abusos contra menores.

Ya el 15 de julio de 2010, Benedicto XVI
dio una vuelta de tuerca en su lucha contra la pederastia y aprobó una
reforma que introducía la ampliación de 10 a 20 años del tiempo para
denunciar los abusos y la inclusión del delito de posesión de
pornografía infantil.

También equiparó los abusos contra
discapacitados psíquicos adultos a los cometidos contra menores e
introdujo un nuevo delito por el que se castigaba la adquisición,
posesión y difusión “por parte de un miembro del clero, en cualquier
modo y con cualquier medio”, de imágenes pornográficas que tengan como
objeto a menores de 14 años.

Ahora, Francisco también ha incluido
en la normativa el delito contra la humanidad, el genocidio y el
“apartheid”, así como normas más duras contra la corrupción.

El Papa Bergoglio ha abolido la condena a cadena perpetua y la ha sustituido por penas que van de los 30 a los 35 años.

El
secretario para las relaciones con los Estados de la Santa Sede
(“ministro de Exteriores”), el arzobispo Dominique Mamberti, señaló hoy
que las leyes aprobadas representan una “intervención normativa de largo
alcance” y desarrollan también las adoptadas por Benedicto XVI a partir
de 2010 sobre la prevención y la lucha contra el lavado de dinero y la
financiación del terrorismo.

Mamberti precisó que a pesar de los
cambios de muchas normas “no sería correcto” afirmar que las conductas
en ellas sancionadas fueran hasta ahora penalmente lícitas,” ya que de
hecho se castigaban”.

El arzobispo francés añadió que la
introducción de las nuevas disposiciones “sirve para identificar con
mayor certeza y definición los casos delictivos y cumplir, así, con las
normas internacionales, ajustando las sanciones a la específica gravedad
de los hechos”.

Mamberti destacó entre las nuevas figuras
delictivas introducidas la extradición de todas las personas acusadas o
declaradas culpables de los delitos sobre seguridad área o marítima
cometidos en el extranjero “en el hipotético caso de que se hubieran
refugiado en el Estado de la Ciudad del Vaticano”.

En el tema
financiero, Mamberti destacó la actualización de las normas sobre
confiscación, “reforzada por la introducción de la medida de bloqueo
preventivo de los bienes”, señaló.

 Fuente: http://www.informador.com.mx/internacional/2013/471014/6/papa-francisco-refuerza-sanciones-contra-pederastia.htm

 

La Iglesia de EE UU protegió sus fondos de las demandas por abusos sexuales

foto de lamujerdepurpura autor del blog La mujer púrpura
La mayor autoridad católica de este país transfirió 57 millones de dólares ante la avalancha de pleitos

El cardenal Timothy Dolan el pasado 10 de marzo en Roma. / Andrew Medichini (Associated Press)
  
El cardenal de Nueva York y actual presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Timothy Dolan,
pidió permiso al Vaticano en 2007 para transferir 57 millones de
dólares de un fondo para cuidado de cementerios a uno fiduciario con el
fin de proteger los bienes de la Iglesia Católica de la avalancha de
demandas por abusos sexuales. El dinero que se deposita en un fondo de
este tipo es independiente del patrimonio de quien lo contrata, en este
caso la Iglesia Católica, por lo que es inembargable. Estos movimientos
económicos aparecen recogidos en 6.000 documentos que salieron a la luz
el lunes tras un pacto en el juicio que enfrenta a la archidiócesis de
Milwaukee y a 575 víctimas de abusos.

A medida que las víctimas de abusos sexuales presentaban sus
denuncias, Dolan supervisaba un plan para poder pagar a los abusadores
para que abandonaran la Iglesia. El cardenal, y arzobispo de Milwaukee
entre los años 2002 y 2009, negó rotundamente estas acusaciones. “Estos
son ataques viejos y desacreditados”, argumentó Dolan en un comunicado
tras la publicación de los archivos.

Entre los archivos hay una carta que Dolan envió al Vaticano en la
que se explica esta transferencia de fondos en 2007: “Con este
movimiento preveo una mejor protección de los fondos ante cualquier
reclamo legal o de responsabilidad”, recoge. El Vaticano
aprobó la solicitud en cinco semanas, según muestran los archivos. El
Derecho Canónico exige a los obispos solicitar la autorización del
Vaticano para cualquier venta de propiedades o transferencia de activos
en cantidades significativas.

Las víctimas y sus abogados acusaron a Dolan, hoy la mayor autoridad
católica del país, de quiebra fraudulenta.
“Estos documentos muestran
que si se desea transferir dinero para protegerlo de los supervivientes
(de los abusos) pueden hacerlo a la velocidad del rayo”
, dijo Jeff
Anderson, abogado de parte de las víctimas en un comunicado.

Los archivos incluyen documentos personales de más de 42 sacerdotes
abusadores que abarcan más de 80 años de historia de la archidiócesis de
Milwaukee. Los nombres de las víctimas se han protegido.

 Dolan es uno de los cardenales más queridos en EE UU. En muchas
ocasiones ha expresado su indignación personal hacia el daño causado a
los niños y se ha comprometido a curar a la Iglesia de abusadores. Los
archivos también revelan que persuadió a sacerdotes acusados de abuso
para que abandonaran voluntariamente la Iglesia a cambio de sustanciosos
beneficios, y cómo frenó los procedimientos canónicos impulsados desde
Roma para echar a los que no cooperaban. En una ocasión, el Vaticano
tardó cinco años en expulsar a un sacerdote abusador, según informa The New York Times.

 “A medida que las víctimas se están organizando y se hacen públicos más
casos, la posibilidad de un escándalo es cada vez más real”
, escribió
Dolan en 2003 en otra carta dirigida al entonces cardenal Joseph
Ratzinger, jefe de la oficina vaticana encargada de manejar los casos de
abusos hasta convertirse en el papa Benedicto XVI en 2005.

La archidiócesis de Milwaukee se declaró en bancarrota en el año 2011.
Según informaron, esto se debió a los crecientes gastos ocasionados por
las continuas demandas de abusos sexuales cometidos por los sacerdotes
.
En el momento de la quiebra, la Iglesia Católica de EE UU había
alcanzado acuerdos con cerca de 200 víctimas. El año pasado dijo que
había gastado más de 30 millones de dólares en juicios e
indemnizaciones. Fue la octava archidiócesis en entrar en bancarrota en
EE UU.

 Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/07/02/actualidad/1372785686_660397.html

Miercoles, 10 de Julio de 2013

Apareció “Jesucristo hombre” muy transformado

foto de Ferney Yesyd Rodríguez autor del blog Sindioses.org
Después de un año sin manifestarse en público, y pasada la fecha del pronosticado el fin del mundo, el líder José Luís de Jesús Miranda ha aparecido de nuevo.
En el 2012 el líder religioso afirmó: “Háblale a tu cuerpo: pronto te vistes de inmortalidad. Háblale ahí. Percibo que mi cuerpo, que es el primero, se transforma,. Pronto viene esa transformación. Entramos en los cuerpos gloriosos… vamos a ser transformados. Es promesa de Dios en el nuevo pacto. Ya viene llegando. Después no digas que no te lo dije”

Miranda, quien se autodenomina “Jesucristo hombre” afirmó que la transformación traería cuerpos inmortales y radioactivos, la capacidad de traspasar paredes y la destrucción de la Iglesia Católica y todos los infieles el pasado 30 de junio de 2012. El grupo religioso alcanzó notoriedad en los medios por la costumbre de hacer tatuar el número 666 entre sus feligreses.
El líder de “Creciendo en Gracia” apareció notablemente demacrado, y algunos medios puertoriqueños han sugerido que pueda tener cáncer. Nada parecido a la inmortalidad que predicó “Jesucristo hombre”.
Los más curioso es que los lugares de culto de la iglesia siguen funcionando y los fieles se siguen congregando. Al parecer, y tal como ocurrió con los fallos proféticos que en el pasado tuvieron los testigos de Jehová y los milleristas (que darían origen a los adventistas), el fallo de una profecía no es tan fuerte como la fe ciega.  Miranda nunca dio en su mensaje una explicación de porque sus profecías, que incluían un megaterremoto, no se cumplieron. Sus hijas le llamaron “dios” y al terminar hicieron su saludo característico de llevar dos dedos a la frente. “Muy bendecidos”, fue la manera como Miranda y su hija se dirigió a los feligreses. “Muy engañados” diría yo.

He aquí el vídeo:

Holanda dejará de pagar docentes de religión en sus primarias

foto de Ferney Yesyd Rodríguez autor del blog Sindioses.org

El gobierno de Holanda se ahorrará 200 millones de euros al dejar de pagar a los docentes de religión. La medida fue tomada como respuesta a la crisis económica que vive la zona euro. Lo hecho por los Países Bajos es lo opuesto que hizo España, quien en el gobierno actual de Mariano Rajoi volvió a hacer importante la asignatura de religión en las escuelas públicas.

Educación religiosa en Holanda y el resto de Europa

(Texto de InfoCatólica)


Hasta hace 50 años, el catolicismo holandés parecía tener fuertes raíces y una considerable presencia misionera. En 2009, el periódico italiano «Avvenire» publicó una sorprendente investigación relacionada con la Iglesia holandesa. El cardenal Adrianus Johannes Simonis, arzobispo de Utrecht y primado de Holanda de 1983 a 2007 (además de gran amigo del Papa Wojtyla) denunció que vivía en un país en el que el 41% de la población declaraba no tener ningún credo religioso y en el que el 58% ya no sabía qué era la Navidad. Una Iglesia en la que, escribía «Avvenire»: «hay dominicos y jesuitas que teorizan y ponen en práctica Misas sin sacerdocio ni sacramento cristiano, en las que son los presentes los que consagran colectivamente». Es decir, el recorte holandés del financiamiento público a los profesores de religión es el último reflejo de una sociedad desacralizada.

En Europa, la enseñanza de la religión está muy difundida, pero no se trata de religión católica o de una determinada religión en todas partes: este caso se verifica solo en 6 países, para la religión católica; en dos para la religión ortodoxa (Chipre y Grecia); y en uno para la religión islámica (Turquía). En doce países la enseñanza es más bien multirreligiosa, tanto en el sentido de que prevé muchas confesiones, como en el sentido de que prevé disciplinas interconfesionales (en Suecia, Reino Unido y en algunos cantones suizos). En dos países europeos (Bélgica y en las escuelas secundarias croatas) la enseñanza de la religión es una materia opcional, que puede ser sustituida con clases de ética o de moral.

Los títulos exigidos para enseñar religión son: en once países, la licenciatura o diplomas en teología o ciencias religiosas; en 15 países es suficiente un certificado eclesiástico. En Bulgaria y en la región francesa de Alsacia-Lorena, la enseñanza de la religión es impartidaexclusivamente por personal religioso (diáconos, pastores, catequistas).

Hay sólo tres países en los que no se imparte religión en las escuelas: Francia (excepto la región de Alsacia-Lorena), Hungría (en donde la religión es una materia extra-escolar) y Eslovenia. Hay también algunos países en los que la religión se enseña solo en algunas regiones o escuelas (como en Suecia), cantones (Suiza) o grados escolares (como las secundarias búlgaras). En 17 países europeos se habla del control estatal sobre la enseñanza de la religión. En Italia y en España el nombramiento es responsabilidad de los obispos. En Grecia los enseñantes de religión también son empleados públicos.

¿Y usted qué opina?
Martes, 9 de Julio de 2013

Guepardo: la belleza del movimiento

foto de Ismael Perez autor del blog
Impresionante vídeo de National Geographic. En él podemos ver en cámara superrápida a un gepardo corriendo. Este tipo de cámara permite captar todos los detalles del movimiento permitiendonos disfrutarlo en toda su magnitud. Solo se me ocurre una forma de catalogar el correr del gepardo, es sencillamente hermoso:

Miercoles, 30 de Octubre de 2013

Historia y leyenda en los orígenes del islam (y 4)

foto de Jesús P. Zamora Bonilla autor del blog

Esta es la última entrada de mi serie sobre los orígenes del islam, en Mapping Ignorance:

http://mappingignorance.org/2013/06/20/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-and-iv/

4) En la época de Mahoma, el alfabeto árabe no contenía aún marcas para las vocales; es más, algunos grupos de consontantes se escribían exactamente de la misma forma (p.ej., los símbolos para los sonidos b, t, th y n). Un siglo después, más o menos, este problema empezó a resolverse gracias al uso de puntos diacríticos, pero entretanto debió de implicar que las primeras copias escritas de las suras serían relativamente difíciles de interpretar por sus lectores. Esos documentos debieron de servir más bien como ayuda para recordar un texto aprendido de memoria, que como un documento útil para quienes no se lo supieran ya. A medida que el conocimiento del texto del Corán empezó a expandirse en el espacio y en el tiempo, más y más gente tuvo que basarse en el formato escrito, tal y como demuestra la preocupación sobre una edición “correcta” del Corán por parte de las autoridades musulmanas a partir de mediados del siglo VII. Esto significa que debió de haber abundantes ocasiones para la confusión en la interpretación de los textos, durante al menos un siglo. La tradición islámica reconoce esta situación a través de múltiples historias, tal vez legendarias pero con algún fundamento histórico. Por ejempo, bajo el reinado de Uthman, el tercer califa (644-656 DC, 22-35 AH), la tradición afirma que se formó un comité para establecer una versión autoritativa del Corán; varias copias de esa versión se enviaron a los rincones del nuevo imperio árabe, y todas las demás copias escritas que existían de las recitaciones de Mahoma se mandaron destruir. Esto significa, obviamente, que algunas versiones divergentes de las suras debían ya de existir en una época tan temprana, aunque la tradición afirma que sus diferencias con la edición ortodoxa se limitaban a asuntos de pronunciación o diferencias dialectales (en la edición ortodoxa, el dialecto quraishí, de la región de la Meca, fue privilegiado, al asumirse que era aquel en el que el propio Mahoma había hecho las recitaciones originales). Lo cierto es que la ortodoxia islámica acepta aún hoy en día lo que llama “las Siete Lecturas”, es decir, siete formas posibles de pronunciar el texto del Corán según divergencias dialectales, lo que hace sospechar que las versiones supuestamente destruidas por Uthman debían de ser diferentes en aspectos algo más que puramente dialectales). Se conservan al menos dos copias antiquísimas del Corán que la tradición afirma que corresponden a aquella edición uthmaniana: el manuscrito de Topkapi (Estambúl) y el de Samarcanda (Tashkent, Uzbekistan), aunque su estudio califráfico sugiere que no pueden proceder de antes del final del siglo VII, es decir, medio siglo después de la supuesta fecha. Sea como sea, la verdad es que no hay ninguna prueba documental (sólo ta tradición) de que el Corán haya sido codificado en tiempos de Uthman en su versión actual, pues los únicos manuscritos conocidos (con la posible excepción de algunos pergaminos descubiertos en la mezquita yemení de Saná hace unos cuarenta años, que aún requieren un comprehensivo estudio filológico y paleográfico) datan de entre medio siglo y un siglo después de la muerte de Uthman, y lo que es tal vez más importante, las primeras referencias históricas al Corán entendido como una colección completa y definitiva de suras, también datan de esa misma época. Recuérdese, como vimos en la primera entrada, que incluso hacia 730 CE los contemporáneos se referían a los textos sagrados musulmanes como suras individuales, no como formando un único libro.

5) La dificultad de comprender muchas partes del Corán en una lectura directa (es decir, sin la ayuda del trabajo de los exégetas), y la posibilidad de que algunas letras, palabras o frases hayan sido confundidas por los primeros musulmanes, ha estimulado un puñado de teorías “alternativas” o “revisionistas” sobre el origen y la compilación del libro sagrado. La más famosa de esas teorías ha sido la propuesta por el autor alemán Christoph Luxenberg (de nuevo, se trata de un seudónimo). Su revolucionario método consiste en intentar, primero, de dar sentido a los textos oscuros cambiando los puntos diacríticos (lo que transforma una palabra en otra, en general cambiando las vocales pero dejando las mismas consonantes, salvo cuando éstas se escribían igual). Si todas las combinaciones admisibles de modificación conducen también a un sinsentido, Luxenberg considera la posibilidad de que la palabra no sea árabe, sino siro-aramea (una lengua que era, después de todo, la koiné utilizada en oriente medio en la época). Sorprendentemente, algunos de los pasajes oscuros parecen tener mucho más sentido gracias a esta hipótesis. De hecho, la misma palabra “corán” viene del arameo “queryana” (“leccionario” o “misal”, es decir, un libro cristiano de oraciones), y es más apropiada originalmente para una colección de textos preparados para ser leídos en voz alta (“recitados”) en ceremonias religiosas, que para una colección de discursos orales (aunque, por supuesto, la palabra terminaría tomando este último significado en árabe clásico). Luxenberg intenta mostrar que muchas de las suras, o algunas de sus partes, son probablemente traducciones modificadas de textos religiosos cristianos (seguramente no ortodoxos, tal vez monofisitas) que serían usados en algunas de las numerosas comunidades cristianas que existían en los siglos VI y VII en lo que hoy son Palestina, Israel, Jordania, Siria y Arabia. Por ejemplo, Luxenberg argumenta que la sura 97 (“El Destino” o “La Noche de Poder”) sería realmente la traducción de un texto que aludía a la fiesta de Navidad. Pero lo más famoso, debido a su recepción en los medios de comunicación, ha sido la hipótesis de que las huríes-de-ojos-grandes mencionadas varias veces en el Corán como las jóvenes doncellas que esperan en el paraíso a los mártires de la jihad, serían en realidad la transliteración de la palabra aramea para “racimos de uvas blancas”, que es una interpretación que encaja mejor con el resto del texto en el que aparece la expresión. Las tesis de Luxenberg han sido recibidas, por supuesto, con gran escepcicismo, incluso por muchos estudiosos occidentales, sobre todo por carecer de referencias históricas al contexto cultural y político, y por falta de sistematicidad filológica (p.ej., no discute otros posibles dialectos arameos). Estas tesis, de todas formas, deben ser examinadas una por una en función de la evidencia disponible.No sería una sorpresa para los expertos en historia de la cultura, que algunos o muchos de los contenidos textuales del Corán derivasen de manera directa o indirecta del medio judio o cristiano que preexistía en muchas de las comunidades de los siglos VI y VII en Arabia y sus alrededores, de la misma manera que gran parte del contenido narrativo de muchas suras trata precisamente sobre personajes bíblicos. Por desgracia, sólo el descubrimiento de más manuscritos procedentes de aquella época podría servir para decidir de manera científica esta fundamental cuestión.

Historia y leyenda en los orígenes del islam (y 4)

foto de Jesús P. Zamora Bonilla autor del blog

Esta es la última entrada de mi serie sobre los orígenes del islam, en Mapping Ignorance:

http://mappingignorance.org/2013/06/20/history-and-legend-in-the-origins-of-islam-and-iv/

4) En la época de Mahoma, el alfabeto árabe no contenía aún marcas para las vocales; es más, algunos grupos de consontantes se escribían exactamente de la misma forma (p.ej., los símbolos para los sonidos b, t, th y n). Un siglo después, más o menos, este problema empezó a resolverse gracias al uso de puntos diacríticos, pero entretanto debió de implicar que las primeras copias escritas de las suras serían relativamente difíciles de interpretar por sus lectores. Esos documentos debieron de servir más bien como ayuda para recordar un texto aprendido de memoria, que como un documento útil para quienes no se lo supieran ya. A medida que el conocimiento del texto del Corán empezó a expandirse en el espacio y en el tiempo, más y más gente tuvo que basarse en el formato escrito, tal y como demuestra la preocupación sobre una edición “correcta” del Corán por parte de las autoridades musulmanas a partir de mediados del siglo VII. Esto significa que debió de haber abundantes ocasiones para la confusión en la interpretación de los textos, durante al menos un siglo. La tradición islámica reconoce esta situación a través de múltiples historias, tal vez legendarias pero con algún fundamento histórico. Por ejempo, bajo el reinado de Uthman, el tercer califa (644-656 DC, 22-35 AH), la tradición afirma que se formó un comité para establecer una versión autoritativa del Corán; varias copias de esa versión se enviaron a los rincones del nuevo imperio árabe, y todas las demás copias escritas que existían de las recitaciones de Mahoma se mandaron destruir. Esto significa, obviamente, que algunas versiones divergentes de las suras debían ya de existir en una época tan temprana, aunque la tradición afirma que sus diferencias con la edición ortodoxa se limitaban a asuntos de pronunciación o diferencias dialectales (en la edición ortodoxa, el dialecto quraishí, de la región de la Meca, fue privilegiado, al asumirse que era aquel en el que el propio Mahoma había hecho las recitaciones originales). Lo cierto es que la ortodoxia islámica acepta aún hoy en día lo que llama “las Siete Lecturas”, es decir, siete formas posibles de pronunciar el texto del Corán según divergencias dialectales, lo que hace sospechar que las versiones supuestamente destruidas por Uthman debían de ser diferentes en aspectos algo más que puramente dialectales). Se conservan al menos dos copias antiquísimas del Corán que la tradición afirma que corresponden a aquella edición uthmaniana: el manuscrito de Topkapi (Estambúl) y el de Samarcanda (Tashkent, Uzbekistan), aunque su estudio califráfico sugiere que no pueden proceder de antes del final del siglo VII, es decir, medio siglo después de la supuesta fecha. Sea como sea, la verdad es que no hay ninguna prueba documental (sólo ta tradición) de que el Corán haya sido codificado en tiempos de Uthman en su versión actual, pues los únicos manuscritos conocidos (con la posible excepción de algunos pergaminos descubiertos en la mezquita yemení de Saná hace unos cuarenta años, que aún requieren un comprehensivo estudio filológico y paleográfico) datan de entre medio siglo y un siglo después de la muerte de Uthman, y lo que es tal vez más importante, las primeras referencias históricas al Corán entendido como una colección completa y definitiva de suras, también datan de esa misma época. Recuérdese, como vimos en la primera entrada, que incluso hacia 730 CE los contemporáneos se referían a los textos sagrados musulmanes como suras individuales, no como formando un único libro.

5) La dificultad de comprender muchas partes del Corán en una lectura directa (es decir, sin la ayuda del trabajo de los exégetas), y la posibilidad de que algunas letras, palabras o frases hayan sido confundidas por los primeros musulmanes, ha estimulado un puñado de teorías “alternativas” o “revisionistas” sobre el origen y la compilación del libro sagrado. La más famosa de esas teorías ha sido la propuesta por el autor alemán Christoph Luxenberg (de nuevo, se trata de un seudónimo). Su revolucionario método consiste en intentar, primero, de dar sentido a los textos oscuros cambiando los puntos diacríticos (lo que transforma una palabra en otra, en general cambiando las vocales pero dejando las mismas consonantes, salvo cuando éstas se escribían igual). Si todas las combinaciones admisibles de modificación conducen también a un sinsentido, Luxenberg considera la posibilidad de que la palabra no sea árabe, sino siro-aramea (una lengua que era, después de todo, la koiné utilizada en oriente medio en la época). Sorprendentemente, algunos de los pasajes oscuros parecen tener mucho más sentido gracias a esta hipótesis. De hecho, la misma palabra “corán” viene del arameo “queryana” (“leccionario” o “misal”, es decir, un libro cristiano de oraciones), y es más apropiada originalmente para una colección de textos preparados para ser leídos en voz alta (“recitados”) en ceremonias religiosas, que para una colección de discursos orales (aunque, por supuesto, la palabra terminaría tomando este último significado en árabe clásico). Luxenberg intenta mostrar que muchas de las suras, o algunas de sus partes, son probablemente traducciones modificadas de textos religiosos cristianos (seguramente no ortodoxos, tal vez monofisitas) que serían usados en algunas de las numerosas comunidades cristianas que existían en los siglos VI y VII en lo que hoy son Palestina, Israel, Jordania, Siria y Arabia. Por ejemplo, Luxenberg argumenta que la sura 97 (“El Destino” o “La Noche de Poder”) sería realmente la traducción de un texto que aludía a la fiesta de Navidad. Pero lo más famoso, debido a su recepción en los medios de comunicación, ha sido la hipótesis de que las huríes-de-ojos-grandes mencionadas varias veces en el Corán como las jóvenes doncellas que esperan en el paraíso a los mártires de la jihad, serían en realidad la transliteración de la palabra aramea para “racimos de uvas blancas”, que es una interpretación que encaja mejor con el resto del texto en el que aparece la expresión. Las tesis de Luxenberg han sido recibidas, por supuesto, con gran escepcicismo, incluso por muchos estudiosos occidentales, sobre todo por carecer de referencias históricas al contexto cultural y político, y por falta de sistematicidad filológica (p.ej., no discute otros posibles dialectos arameos). Estas tesis, de todas formas, deben ser examinadas una por una en función de la evidencia disponible.No sería una sorpresa para los expertos en historia de la cultura, que algunos o muchos de los contenidos textuales del Corán derivasen de manera directa o indirecta del medio judio o cristiano que preexistía en muchas de las comunidades de los siglos VI y VII en Arabia y sus alrededores, de la misma manera que gran parte del contenido narrativo de muchas suras trata precisamente sobre personajes bíblicos. Por desgracia, sólo el descubrimiento de más manuscritos procedentes de aquella época podría servir para decidir de manera científica esta fundamental cuestión.

Enrólate en el Otto Neurath
Martes, 9 de Julio de 2013

Una viaje por el universo

foto de Ismael Perez autor del blog
Os traigo un viaje a los confines del universo. Partiremos desde la Tierra para llegar a alcanzar los confines del universo observable y algo más allá. A continuación desharemos el camino para caer hacia la Tierra y llegar a entrar en el interior de una bacteria y penetrar en el corazón de la materia. Que lo disfrutéis:

Miercoles, 30 de Octubre de 2013

Historia y leyenda en los orígenes del islam (3)

foto de Jesús P. Zamora Bonilla autor del blog

Esta es la nueva entrega en Mapping Ignorance.

En las últimas entradas de esta
serie sobre los orígenes del Islam exploraremos parte de la información
contenida en, o directamente conectada con, el propio Corán. Tal como expliqué
en el último artículo, el Sagrado Corán es el único documento árabe importante
que poseemos escrito en el siglo VII. Incluso la mayoría de las inscripciones
en piedra escritas en árabe más antiguas no lo son mucho más. Algunas (que aún
no usan el alfabeto árabe, sino una forma de alfabeto nabateo-arameo) proceden
del siglo IV. El propio alfabeto árabe tuvo que esperar aún uno o dos siglos
para empezar a desarrollarse, sobre todo en lo que hoy son Jordania y el sur de
Siria, y fue al principio utilizado principalmente en inscripciones
indudablemente cristianas. Tal como veremos, el hecho de que la escritura árabe
aún no se hubiera desarrollado totalmente en el siglo VII origina un montón de
problemas para la correcta interpretación del Corán y para la investigación
sobre sus orígenes.
El Corán no fue escrito
originalmente como un libro completo. De hecho, según la tradición musulmana,
al principio no fue ni siquiera escrito, sino recitado oralmente (“corán”
significa “recitación”) por el propio Mahoma (o, primero, por el arcángel
Gabriel al Profeta), y por sus discípulos, y sólo después comenzaron algunos de
éstos a preocuparse de transcribirlo, con el fin de preservar su recuerdo con
tanta precisión como fuera posible. Las recitaciones de Mahoma no tenían ningún
orden “lógico” o “temático”, sino que parecían responder a hechos o situaciones
particulares, sobre las cuales el Corán resulta profundamente oscuro. La
edición tradicional del “Libro” recoge las “revelaciones” individuales (o
“versos”, i.e., “ayas”, o “señales”) en 114 “capítulos” (“suras”) con cierta
unidad temática cada uno, pero esos “capítulos” no están a su vez recogidos en
ningún orden cronológico, temático o sistemático, sino sencillamente ordenados
de mayor o menor longitud. La tradición islámica clasifica también las suras
según si (se cree) fueron “reveladas” antes o después de la hégira (622 DC), es
decir, según si proceden de la época de Mahoma en la Meca o en Medina. Esta
división entre suras mequíes y mediníes se hizo en parte por razones
estilísticas (las primeras tienden a usar versos cortos y emplean un
vocabulario ligeramente distinto –p.ej., el nombre al-Rahmán-, “el
misericordioso”, para Dios), pero también por razones de exégesis: según la
doctrina de la “abrogación”, las revelaciones posteriores pueden “abrogar” (“revocar”
o “corregir”) el mensaje de las anteriores, de tal modo que, en caso de
contradicción entre dos suras o versos, los exégetas musulmanes pueden
argumentar que una de ellas fue revelada después, y por lo tanto es la que debe
ser preferida como interpretación de la voluntad de Dios.
De todas formas, a falta de casi
cualquier evidencia sobre la validez de la tradición islámica sobre la historia
del Corán, los estudiosos contemporáneos han intentado escudriñar el libro en
búsqueda de algunas pistas sobre sus posibles orígenes, influencias y
circunstancias de su edición. Esta búsqueda ha llevado a proponer varias
teorías que, por desgracia, permanecen aún en un estado muy especulativo. Presentaremos
en estas dos últimas entradas los principales hechos en los que se basan estas
teorías.
1) Siendo la priemra y la más
importante obra compuesta en árabe, es comprensible que, quien quiera que haya
sido el autor (o autores) del Corán, estuviese orgulloso de su uso de la lengua
árabe. De este modo, el Corán menciona muchas veces que ha sido transmitido “en
árabe claro y puro”… de hecho, la sensación que da es que lo dice demasiadas veces. Esta insistencia es
extraña si pensamos sobre todo que el Corán era, supuestamente, una recitación
oral: “Pues claro que estoy oyendo que me estás hablando en árabe; ¿por qué
insistes tan a menudo en ese hecho tan obvio?”, podríamos pensar que sería la
reacción de algunos “oyentes”. Según Spencer, “cuando el Corán insiste
repetidamente en que está escrito en árabe, no es irrazonable concluir que tal
vez alguien, en algún lugar, estaba afirmando que el Corán no estaba en árabe
en absoluto. Se necesita enfatizar un punto sólo cuando es controvertido… Puede
ser, por tanto, que el Corán insista tan a menudo sobre su esencia árabe porque
éste era un aspecto que alguien estaba poniendo en duda”. Volveremos a este
tema en la próxima entrada.
2) Aunque obviamente el Corán
está en árabe, lo que no resulta nada obvio es que esté en árabe claro, como repetidamente se afirma en
el libro. Como el filólogo Gerd Puin ha dicho, “si uno lee el Corán, se dará
cuenta de que más o menos una frase de cada cinco no tiene el menor sentido… El
hecho es que una quinta parte del texto coránico es simple y llanamente incomprensible”. Esto se debe a muchos tipos de
problemas lingüísticos: términos que sólo aparecen en el Corán y que es difícil
saber qué pueden significar, inconsistencias semánticas y sintácticas, elipsis,
anacolutos, etc. A causa de esto, la traducción del Corán es particularmente
problemática, y es tal vez una de las razones por las que los musulmanes
rechazan con tanta intensidad que se traduzca su libro sagrado. Los exégetas
islámicos han sido profundamente conscientes de esta situación desde el
principio, pues su trabajo ha consistido precisamente en intentar explicar qué es lo que dice el Corán. De
hecho, prácticamente ningún musulmán puede entender directamente lo que dice el
Corán, salvo gracias al trabajo de los exégetas. Naturalmente, la exégesis de libros
sagrados no es exclusiva del Islám, pero en el caso de la Biblia, por ejemplo,
lo que intenta la exégesis es generalmente explorar el “significado oculto” de
un texto (p.ej., un mensaje moral o profético), que a menudo se piensa que es
muy diferente del “significado aparente” de ese mismo texto. En el caso del
Corán, el problema es, en cambio, que a menudo no hay nada como el “significado
aparente”. Esto no significa, por supuesto, que esas partes difíciles de entender
carezcan de una gran fuerza retórica o no puedan ser poéticamente sublimes.
3) Otra característica del Corán muy
frustrante (sobre todo para los lectores occidentales) es el hecho de que no básicamente
contiene ninguna referencia a la realidad social, histórica o política en la
que fue redactado. La mayor parte de las referencias a personajes
específicamente identificables es, de hecho, a nombres bíblicos, desde Adán a Jesús. Moisés, en particular, es el nombre
más citado en el Corán, tal vez como paradigma del tipo de
profeta/hombre-de-estado que Mahoma reclamaba para sí mismo. En cambio, el
propio Mahoma es citado sólo un puñado de veces, y en muchas ocasiones el texto
se refiere al “Mensajero” (Rasul)
como la persona a quien se está dirigiendo quien habla, o la persona de cuyas acciones
se trata, aunque, como vimos, muhammad
significa en árabe “bendito”, de modo que no es en absoluto claro si la palabra
se estaba usando originalmente como un nombre propio, o como una alabanza al “mensajero
de Dios”, quienquiera que éste pudiera
ser
. Esta falta de referencias a acontecimientos contemporáneos que
pudieran ser contrastados mediante fuentes independientes hace prácticamente
imposible la datación de las suras, así como determinar el lugar o lugares de
su composición. El hallazgo afortunado de un texto siríaco titulado Leyenda de Alejandro a finales del siglo
XIX ha proporcioando una de las pocas oportunidades (si no la única) para datar
una sura en particular. Existe un paralelo muy estricto entre algunas partes de
ese texto y la sura 18:83-102 (sura de La
Caverna
); el texto parece ser un resumen de las “profecías” que el texto
siríaco atribuye a Alejandro Magno (en el Corán se denomina a ese personaje “el
de los Dos Cuernos”, de forma muy parecida a cómo Alejandro era representado en
algunas monedas, con dos cuernos de carnero que probablemente indicaban el
poder del sol). La Leyenda de Alejandro
fue muy probablemente compuesta en el norte de Siria para conmemorar la
victoria del emperador bizantino Heraclio sobre los persas y la recuperación de
Jerusalén, hacia el año 630. Se trata de un texto apocalíptico que se hizo muy
popular en las décadas siguientes, y que mezcla algunas hazañas de Alejandro
con varias profecías cristianas, con la intención de demostrar que el choque
enre los imperios bizantino y persa, los ataques de las tribus nómadas de Asia
central en Oriente Medio, así como otros “signos”, estaba todo ello anunciado
el fin de los tiempos. El resumen del texto que ofrece el Corán comparte esta
intención apocalíptica, aunque eliminando de ella todas las referencias o
interpretaciones específicamente cristianas. No puede ponerse en duda que la
versión del Corán se deriva (con alta probabilidad directamente, debido al
estrecho paralelismo entre las frases de ambos textos) de la obra siria. Esto no
hace imposible que la sura de La Caverna
haya sido compuesta por Mahoma en sus últimos años (recordemos que se dice que
murió en 632 DC), aunque dos años parecen muy poco tiempo para que la Leyenda de Alejandro haya podido
circular desde Edesa (ahora en el sur de Turquía) hasta la Meca de una forma
tan detallada como para explicar los enormes paralelismos entre ambos textos.
Otras posibilidades son, p.ej,. que Mahoma hubiese vivido más tiempo (recordar
que el libro Doctrina Jacobi
mencionaba hacia 635-640 a un profeta todavía vivo, que comandaba a los árabes en
la invasión de Palestina), o que la sura haya sido escrita por alguna otra
persona más adelante. Cualquiera que sea la verdadera explicación, de todos
modos, el hecho es que la cronología de la Leyenda de Alejandro es incompatible
con la adscripción de la sura de La
Caverna
al período mequí (tal como hace la tradición exegética musulmana),
un período que supuestamente finalizó en el año 622, mucho antes de la toma de
Jerusalén por los bizantinos.

Historia y leyenda en los orígenes del islam (3)

foto de Jesús P. Zamora Bonilla autor del blog

Esta es la nueva entrega en Mapping Ignorance.

En las últimas entradas de esta serie sobre los orígenes del Islam exploraremos parte de la información contenida en, o directamente conectada con, el propio Corán. Tal como expliqué en el último artículo, el Sagrado Corán es el único documento árabe importante que poseemos escrito en el siglo VII. Incluso la mayoría de las inscripciones en piedra escritas en árabe más antiguas no lo son mucho más. Algunas (que aún no usan el alfabeto árabe, sino una forma de alfabeto nabateo-arameo) proceden del siglo IV. El propio alfabeto árabe tuvo que esperar aún uno o dos siglos para empezar a desarrollarse, sobre todo en lo que hoy son Jordania y el sur de Siria, y fue al principio utilizado principalmente en inscripciones indudablemente cristianas. Tal como veremos, el hecho de que la escritura árabe aún no se hubiera desarrollado totalmente en el siglo VII origina un montón de problemas para la correcta interpretación del Corán y para la investigación sobre sus orígenes.
El Corán no fue escrito originalmente como un libro completo. De hecho, según la tradición musulmana, al principio no fue ni siquiera escrito, sino recitado oralmente (“corán” significa “recitación”) por el propio Mahoma (o, primero, por el arcángel Gabriel al Profeta), y por sus discípulos, y sólo después comenzaron algunos de éstos a preocuparse de transcribirlo, con el fin de preservar su recuerdo con tanta precisión como fuera posible. Las recitaciones de Mahoma no tenían ningún orden “lógico” o “temático”, sino que parecían responder a hechos o situaciones particulares, sobre las cuales el Corán resulta profundamente oscuro. La edición tradicional del “Libro” recoge las “revelaciones” individuales (o “versos”, i.e., “ayas”, o “señales”) en 114 “capítulos” (“suras”) con cierta unidad temática cada uno, pero esos “capítulos” no están a su vez recogidos en ningún orden cronológico, temático o sistemático, sino sencillamente ordenados de mayor o menor longitud. La tradición islámica clasifica también las suras según si (se cree) fueron “reveladas” antes o después de la hégira (622 DC), es decir, según si proceden de la época de Mahoma en la Meca o en Medina. Esta división entre suras mequíes y mediníes se hizo en parte por razones estilísticas (las primeras tienden a usar versos cortos y emplean un vocabulario ligeramente distinto –p.ej., el nombre al-Rahmán-, “el misericordioso”, para Dios), pero también por razones de exégesis: según la doctrina de la “abrogación”, las revelaciones posteriores pueden “abrogar” (“revocar” o “corregir”) el mensaje de las anteriores, de tal modo que, en caso de contradicción entre dos suras o versos, los exégetas musulmanes pueden argumentar que una de ellas fue revelada después, y por lo tanto es la que debe ser preferida como interpretación de la voluntad de Dios.
De todas formas, a falta de casi cualquier evidencia sobre la validez de la tradición islámica sobre la historia del Corán, los estudiosos contemporáneos han intentado escudriñar el libro en búsqueda de algunas pistas sobre sus posibles orígenes, influencias y circunstancias de su edición. Esta búsqueda ha llevado a proponer varias teorías que, por desgracia, permanecen aún en un estado muy especulativo. Presentaremos en estas dos últimas entradas los principales hechos en los que se basan estas teorías.
1) Siendo la priemra y la más importante obra compuesta en árabe, es comprensible que, quien quiera que haya sido el autor (o autores) del Corán, estuviese orgulloso de su uso de la lengua árabe. De este modo, el Corán menciona muchas veces que ha sido transmitido “en árabe claro y puro”… de hecho, la sensación que da es que lo dice demasiadas veces. Esta insistencia es extraña si pensamos sobre todo que el Corán era, supuestamente, una recitación oral: “Pues claro que estoy oyendo que me estás hablando en árabe; ¿por qué insistes tan a menudo en ese hecho tan obvio?”, podríamos pensar que sería la reacción de algunos “oyentes”. Según Spencer, “cuando el Corán insiste repetidamente en que está escrito en árabe, no es irrazonable concluir que tal vez alguien, en algún lugar, estaba afirmando que el Corán no estaba en árabe en absoluto. Se necesita enfatizar un punto sólo cuando es controvertido… Puede ser, por tanto, que el Corán insista tan a menudo sobre su esencia árabe porque éste era un aspecto que alguien estaba poniendo en duda”. Volveremos a este tema en la próxima entrada.
2) Aunque obviamente el Corán está en árabe, lo que no resulta nada obvio es que esté en árabe claro, como repetidamente se afirma en el libro. Como el filólogo Gerd Puin ha dicho, “si uno lee el Corán, se dará cuenta de que más o menos una frase de cada cinco no tiene el menor sentido… El hecho es que una quinta parte del texto coránico es simple y llanamente incomprensible”. Esto se debe a muchos tipos de problemas lingüísticos: términos que sólo aparecen en el Corán y que es difícil saber qué pueden significar, inconsistencias semánticas y sintácticas, elipsis, anacolutos, etc. A causa de esto, la traducción del Corán es particularmente problemática, y es tal vez una de las razones por las que los musulmanes rechazan con tanta intensidad que se traduzca su libro sagrado. Los exégetas islámicos han sido profundamente conscientes de esta situación desde el principio, pues su trabajo ha consistido precisamente en intentar explicar qué es lo que dice el Corán. De hecho, prácticamente ningún musulmán puede entender directamente lo que dice el Corán, salvo gracias al trabajo de los exégetas. Naturalmente, la exégesis de libros sagrados no es exclusiva del Islám, pero en el caso de la Biblia, por ejemplo, lo que intenta la exégesis es generalmente explorar el “significado oculto” de un texto (p.ej., un mensaje moral o profético), que a menudo se piensa que es muy diferente del “significado aparente” de ese mismo texto. En el caso del Corán, el problema es, en cambio, que a menudo no hay nada como el “significado aparente”. Esto no significa, por supuesto, que esas partes difíciles de entender carezcan de una gran fuerza retórica o no puedan ser poéticamente sublimes.
3) Otra característica del Corán muy frustrante (sobre todo para los lectores occidentales) es el hecho de que no básicamente contiene ninguna referencia a la realidad social, histórica o política en la que fue redactado. La mayor parte de las referencias a personajes específicamente identificables es, de hecho, a nombres bíblicos, desde Adán a Jesús. Moisés, en particular, es el nombre más citado en el Corán, tal vez como paradigma del tipo de profeta/hombre-de-estado que Mahoma reclamaba para sí mismo. En cambio, el propio Mahoma es citado sólo un puñado de veces, y en muchas ocasiones el texto se refiere al “Mensajero” (Rasul) como la persona a quien se está dirigiendo quien habla, o la persona de cuyas acciones se trata, aunque, como vimos, muhammadsignifica en árabe “bendito”, de modo que no es en absoluto claro si la palabra se estaba usando originalmente como un nombre propio, o como una alabanza al “mensajero de Dios”, quienquiera que éste pudiera ser. Esta falta de referencias a acontecimientos contemporáneos que pudieran ser contrastados mediante fuentes independientes hace prácticamente imposible la datación de las suras, así como determinar el lugar o lugares de su composición. El hallazgo afortunado de un texto siríaco titulado Leyenda de Alejandro a finales del siglo XIX ha proporcioando una de las pocas oportunidades (si no la única) para datar una sura en particular. Existe un paralelo muy estricto entre algunas partes de ese texto y la sura 18:83-102 (sura de La Caverna); el texto parece ser un resumen de las “profecías” que el texto siríaco atribuye a Alejandro Magno (en el Corán se denomina a ese personaje “el de los Dos Cuernos”, de forma muy parecida a cómo Alejandro era representado en algunas monedas, con dos cuernos de carnero que probablemente indicaban el poder del sol). La Leyenda de Alejandrofue muy probablemente compuesta en el norte de Siria para conmemorar la victoria del emperador bizantino Heraclio sobre los persas y la recuperación de Jerusalén, hacia el año 630. Se trata de un texto apocalíptico que se hizo muy popular en las décadas siguientes, y que mezcla algunas hazañas de Alejandro con varias profecías cristianas, con la intención de demostrar que el choque enre los imperios bizantino y persa, los ataques de las tribus nómadas de Asia central en Oriente Medio, así como otros “signos”, estaba todo ello anunciado el fin de los tiempos. El resumen del texto que ofrece el Corán comparte esta intención apocalíptica, aunque eliminando de ella todas las referencias o interpretaciones específicamente cristianas. No puede ponerse en duda que la versión del Corán se deriva (con alta probabilidad directamente, debido al estrecho paralelismo entre las frases de ambos textos) de la obra siria. Esto no hace imposible que la sura de La Cavernahaya sido compuesta por Mahoma en sus últimos años (recordemos que se dice que murió en 632 DC), aunque dos años parecen muy poco tiempo para que la Leyenda de Alejandro haya podido circular desde Edesa (ahora en el sur de Turquía) hasta la Meca de una forma tan detallada como para explicar los enormes paralelismos entre ambos textos. Otras posibilidades son, p.ej,. que Mahoma hubiese vivido más tiempo (recordar que el libro Doctrina Jacobimencionaba hacia 635-640 a un profeta todavía vivo, que comandaba a los árabes en la invasión de Palestina), o que la sura haya sido escrita por alguna otra persona más adelante. Cualquiera que sea la verdadera explicación, de todos modos, el hecho es que la cronología de la Leyenda de Alejandro es incompatible con la adscripción de la sura de La Caverna al período mequí (tal como hace la tradición exegética musulmana), un período que supuestamente finalizó en el año 622, mucho antes de la toma de Jerusalén por los bizantinos.
Enrólate en el Otto Neurath

Historia y leyenda en los orígenes del islam (3)

foto de Jesús P. Zamora Bonilla autor del blog

Esta es la nueva entrega en Mapping Ignorance.

En las últimas entradas de esta serie sobre los orígenes del Islam exploraremos parte de la información contenida en, o directamente conectada con, el propio Corán. Tal como expliqué en el último artículo, el Sagrado Corán es el único documento árabe importante que poseemos escrito en el siglo VII. Incluso la mayoría de las inscripciones en piedra escritas en árabe más antiguas no lo son mucho más. Algunas (que aún no usan el alfabeto árabe, sino una forma de alfabeto nabateo-arameo) proceden del siglo IV. El propio alfabeto árabe tuvo que esperar aún uno o dos siglos para empezar a desarrollarse, sobre todo en lo que hoy son Jordania y el sur de Siria, y fue al principio utilizado principalmente en inscripciones indudablemente cristianas. Tal como veremos, el hecho de que la escritura árabe aún no se hubiera desarrollado totalmente en el siglo VII origina un montón de problemas para la correcta interpretación del Corán y para la investigación sobre sus orígenes.
El Corán no fue escrito originalmente como un libro completo. De hecho, según la tradición musulmana, al principio no fue ni siquiera escrito, sino recitado oralmente (“corán” significa “recitación”) por el propio Mahoma (o, primero, por el arcángel Gabriel al Profeta), y por sus discípulos, y sólo después comenzaron algunos de éstos a preocuparse de transcribirlo, con el fin de preservar su recuerdo con tanta precisión como fuera posible. Las recitaciones de Mahoma no tenían ningún orden “lógico” o “temático”, sino que parecían responder a hechos o situaciones particulares, sobre las cuales el Corán resulta profundamente oscuro. La edición tradicional del “Libro” recoge las “revelaciones” individuales (o “versos”, i.e., “ayas”, o “señales”) en 114 “capítulos” (“suras”) con cierta unidad temática cada uno, pero esos “capítulos” no están a su vez recogidos en ningún orden cronológico, temático o sistemático, sino sencillamente ordenados de mayor o menor longitud. La tradición islámica clasifica también las suras según si (se cree) fueron “reveladas” antes o después de la hégira (622 DC), es decir, según si proceden de la época de Mahoma en la Meca o en Medina. Esta división entre suras mequíes y mediníes se hizo en parte por razones estilísticas (las primeras tienden a usar versos cortos y emplean un vocabulario ligeramente distinto –p.ej., el nombre al-Rahmán-, “el misericordioso”, para Dios), pero también por razones de exégesis: según la doctrina de la “abrogación”, las revelaciones posteriores pueden “abrogar” (“revocar” o “corregir”) el mensaje de las anteriores, de tal modo que, en caso de contradicción entre dos suras o versos, los exégetas musulmanes pueden argumentar que una de ellas fue revelada después, y por lo tanto es la que debe ser preferida como interpretación de la voluntad de Dios.
De todas formas, a falta de casi cualquier evidencia sobre la validez de la tradición islámica sobre la historia del Corán, los estudiosos contemporáneos han intentado escudriñar el libro en búsqueda de algunas pistas sobre sus posibles orígenes, influencias y circunstancias de su edición. Esta búsqueda ha llevado a proponer varias teorías que, por desgracia, permanecen aún en un estado muy especulativo. Presentaremos en estas dos últimas entradas los principales hechos en los que se basan estas teorías.
1) Siendo la priemra y la más importante obra compuesta en árabe, es comprensible que, quien quiera que haya sido el autor (o autores) del Corán, estuviese orgulloso de su uso de la lengua árabe. De este modo, el Corán menciona muchas veces que ha sido transmitido “en árabe claro y puro”… de hecho, la sensación que da es que lo dice demasiadas veces. Esta insistencia es extraña si pensamos sobre todo que el Corán era, supuestamente, una recitación oral: “Pues claro que estoy oyendo que me estás hablando en árabe; ¿por qué insistes tan a menudo en ese hecho tan obvio?”, podríamos pensar que sería la reacción de algunos “oyentes”. Según Spencer, “cuando el Corán insiste repetidamente en que está escrito en árabe, no es irrazonable concluir que tal vez alguien, en algún lugar, estaba afirmando que el Corán no estaba en árabe en absoluto. Se necesita enfatizar un punto sólo cuando es controvertido… Puede ser, por tanto, que el Corán insista tan a menudo sobre su esencia árabe porque éste era un aspecto que alguien estaba poniendo en duda”. Volveremos a este tema en la próxima entrada.
2) Aunque obviamente el Corán está en árabe, lo que no resulta nada obvio es que esté en árabe claro, como repetidamente se afirma en el libro. Como el filólogo Gerd Puin ha dicho, “si uno lee el Corán, se dará cuenta de que más o menos una frase de cada cinco no tiene el menor sentido… El hecho es que una quinta parte del texto coránico es simple y llanamente incomprensible”. Esto se debe a muchos tipos de problemas lingüísticos: términos que sólo aparecen en el Corán y que es difícil saber qué pueden significar, inconsistencias semánticas y sintácticas, elipsis, anacolutos, etc. A causa de esto, la traducción del Corán es particularmente problemática, y es tal vez una de las razones por las que los musulmanes rechazan con tanta intensidad que se traduzca su libro sagrado. Los exégetas islámicos han sido profundamente conscientes de esta situación desde el principio, pues su trabajo ha consistido precisamente en intentar explicar qué es lo que dice el Corán. De hecho, prácticamente ningún musulmán puede entender directamente lo que dice el Corán, salvo gracias al trabajo de los exégetas. Naturalmente, la exégesis de libros sagrados no es exclusiva del Islám, pero en el caso de la Biblia, por ejemplo, lo que intenta la exégesis es generalmente explorar el “significado oculto” de un texto (p.ej., un mensaje moral o profético), que a menudo se piensa que es muy diferente del “significado aparente” de ese mismo texto. En el caso del Corán, el problema es, en cambio, que a menudo no hay nada como el “significado aparente”. Esto no significa, por supuesto, que esas partes difíciles de entender carezcan de una gran fuerza retórica o no puedan ser poéticamente sublimes.
3) Otra característica del Corán muy frustrante (sobre todo para los lectores occidentales) es el hecho de que no básicamente contiene ninguna referencia a la realidad social, histórica o política en la que fue redactado. La mayor parte de las referencias a personajes específicamente identificables es, de hecho, a nombres bíblicos, desde Adán a Jesús. Moisés, en particular, es el nombre más citado en el Corán, tal vez como paradigma del tipo de profeta/hombre-de-estado que Mahoma reclamaba para sí mismo. En cambio, el propio Mahoma es citado sólo un puñado de veces, y en muchas ocasiones el texto se refiere al “Mensajero” (Rasul) como la persona a quien se está dirigiendo quien habla, o la persona de cuyas acciones se trata, aunque, como vimos, muhammadsignifica en árabe “bendito”, de modo que no es en absoluto claro si la palabra se estaba usando originalmente como un nombre propio, o como una alabanza al “mensajero de Dios”, quienquiera que éste pudiera ser. Esta falta de referencias a acontecimientos contemporáneos que pudieran ser contrastados mediante fuentes independientes hace prácticamente imposible la datación de las suras, así como determinar el lugar o lugares de su composición. El hallazgo afortunado de un texto siríaco titulado Leyenda de Alejandro a finales del siglo XIX ha proporcioando una de las pocas oportunidades (si no la única) para datar una sura en particular. Existe un paralelo muy estricto entre algunas partes de ese texto y la sura 18:83-102 (sura de La Caverna); el texto parece ser un resumen de las “profecías” que el texto siríaco atribuye a Alejandro Magno (en el Corán se denomina a ese personaje “el de los Dos Cuernos”, de forma muy parecida a cómo Alejandro era representado en algunas monedas, con dos cuernos de carnero que probablemente indicaban el poder del sol). La Leyenda de Alejandrofue muy probablemente compuesta en el norte de Siria para conmemorar la victoria del emperador bizantino Heraclio sobre los persas y la recuperación de Jerusalén, hacia el año 630. Se trata de un texto apocalíptico que se hizo muy popular en las décadas siguientes, y que mezcla algunas hazañas de Alejandro con varias profecías cristianas, con la intención de demostrar que el choque enre los imperios bizantino y persa, los ataques de las tribus nómadas de Asia central en Oriente Medio, así como otros “signos”, estaba todo ello anunciado el fin de los tiempos. El resumen del texto que ofrece el Corán comparte esta intención apocalíptica, aunque eliminando de ella todas las referencias o interpretaciones específicamente cristianas. No puede ponerse en duda que la versión del Corán se deriva (con alta probabilidad directamente, debido al estrecho paralelismo entre las frases de ambos textos) de la obra siria. Esto no hace imposible que la sura de La Cavernahaya sido compuesta por Mahoma en sus últimos años (recordemos que se dice que murió en 632 DC), aunque dos años parecen muy poco tiempo para que la Leyenda de Alejandro haya podido circular desde Edesa (ahora en el sur de Turquía) hasta la Meca de una forma tan detallada como para explicar los enormes paralelismos entre ambos textos. Otras posibilidades son, p.ej,. que Mahoma hubiese vivido más tiempo (recordar que el libro Doctrina Jacobimencionaba hacia 635-640 a un profeta todavía vivo, que comandaba a los árabes en la invasión de Palestina), o que la sura haya sido escrita por alguna otra persona más adelante. Cualquiera que sea la verdadera explicación, de todos modos, el hecho es que la cronología de la Leyenda de Alejandro es incompatible con la adscripción de la sura de La Caverna al período mequí (tal como hace la tradición exegética musulmana), un período que supuestamente finalizó en el año 622, mucho antes de la toma de Jerusalén por los bizantinos.
Enrólate en el Otto Neurath
Sábado, 6 de Julio de 2013

Ateos de Bogotá presentes en la marcha LGBTI 2013

foto de Ferney Yesyd Rodríguez autor del blog Sindioses.org

La Marcha de la Ciudadanía LGBTI del 2013, ya en su versión XVII, contó por primera vez con el apoyo de la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá.

Esta ONG marcho por el respeto, el laicismo y denunció la homofobia de origen religioso.

Les dejo con algunas fotografías de la participación en este orgullo gay.

Para que los derechos sexuales y reproductivos se puedan garantizar se requiere un verdadero estado laico.
Por eso los Ateos y Agnósticos de Bogotá piden laicismo.
Ferney Rodríguez con un cartel a favor de la laicidad del estado colombiano.

Personas Libres, Estados Laicos.
Sin importar que la mayor parte de los ateos y agnósticos son heterosexuales salieron con alegría a manifestarse en contra de la homofobia.

Los carteles críticos hacía la Iglesia Católica fueron muy fotografiados por los ciudadanos.

Una fuerte crítica recibió el pastor y concejal Marco Fidel Ramírez por parte de los ateos de Bogotá.

Humanismo si, Fanatismo religioso no.
Este volante se entregó durante el desfile.

Fuerte crítica recibió el Procurador General del Nación, Alejandro Ordoñez, quien parece más un obispo que un garante de derechos humanos. Sus convicciones ultracatólicas lo han hecho un enemigo del matrimonio igualitario y de la interrupción voluntaria del embarazo en los tres casos de excepción existentes en Colombia.

La mayor parte de los asistentes a la marcha desconocen que es el laicismo.
La AAAB apoya el matrimonio igualitario y condena toda forma de discriminación.
Muchas personas afirman que el “matrimonio bíblico” debe ser el único legal. No obstante la Biblia muestra estas otras formas de matrimonio altamente polémicas a la luz de nuestros días. ¿Habrán leído esos textos?
Sorpresa, asombro, apoyo y repudio. Muchas fueron las reacciones de los transeuntes a la multitudinaria marcha del orgullo gay de Bogotá 2013.
La marcha se llevó a cabo el domingo 30 de junio. 

Si la Biblia es la máxima guía moral, puedo tener esclavos cómo dice Levítico 25:44?
Más de una señora miró con asombro ese texto en nuestro cartel.
Este volante se entregó durante la marcha.
Una protesta por las más recientes declaraciones homofóbicas de Monseñor Rubén Dario Salazar.