Archivos en el mes de September del 2011

Viernes, 16 de Septiembre de 2011

"Pare de sufrir" construye templo por valor de 112 millones de dólares

La Iglesia Universal del Reino de Dios en Brasil bien puede considerarse como una multinacional de la fe que hace dinero con el diezmo de sus fieles, y la venta de libros, CDs y otros materiales religiosos.

La IURD tiene una estructura comercial que envidiaría cualquier compañía que deseara expandirse en el mundo, la iglesia está presente en más de 100 países, exportando una marca basada en la teología de la prosperidad. La iglesia crece con fuerza en Latinoamérica y en el África subsahariana.

En la actualidad la IURD está construyendo en Sao Paulo, Brasil una iglesia similar al antiguo templo de Salomón descrito en la Biblia por un valor de algo más de 112 millones de dólares. Según la Iglesia Universal del Reino de Dios la réplica del Templo de Salomón tendrá 12 pisos y una superficie de 70.000 metros cuadrados. En su interior tendrá entre otros un auditorio para 500 personas, 36 escuelas bíblicas para atender unos 1.000 niños y estudios de radio y TV.

Según la Agencia Folha, el líder religioso de la Iglesia Universal, el “obispo” Edir Macedo, anunció que el templo tendrá una capacidad para 10.000 fieles. Como dato curioso la construcción utilizará rocas traidas desde Israel.

El templo evangélico, que demandará cuatro años de obras por unos 200 millones de reales (112,9 millones de dólares al cambio), tendrá 126 metros de largo, 104 de ancho y 55 de altura, superando a la mayor iglesia paulista, la católica Catedral de Sé.

Conozca el alcance de una religión que asegura tener más de 15 millones de fieles en este video de Paulo Cabral, de BBC Brasil en Sao Paulo. Note como la cantante Mara Maravilha dice que es obligación dar el diezmo a la iglesia sin importar si el pastor hace buen o mal uso del dinero.

¿Y usted qué opina?

Australia eliminará referencia "Antes de Cristo" y "Después de Cristo" de los textos educativos

El gobierno de Australia abandonará la especificación de una fecha como «después de Cristo» o «antes de Cristo» y la ha calificado como políticamente incorrecto, por tal razón desaparecerá de los libros de texto de las escuelas australianas en el 2012. La iniciativa ha sido muy mal tomada por los cristianos, que considerán que están “sacando a Cristo de la historia”.

(Ver artículo sobre “Era Común” en Wikipedia)

El sistema “antes y después de Cristo” se inventó en el siglo VI y se aceptó de manera general en Europa hasta el siglo XI. Nuestro sistema de contar los años en a. C y d. C lo debemos al monje Dionysius Exigius (o Dionisio el exiguo), quien por orden del Papa Juan I elaboró una cronología fijando el nacimiento de Jesús en el año 753 A. U. C. (ad urbe condita) o año 753 desde la fundación de Roma. El año 1 de la era cristiana fue fijado por Dionisio en el 1 de enero del 754 A.U.C. En tiempos más recientes los historiadores prefieren utilizar las siglas A.E.C. (antes de la era común) y D.E.C. (después de la era común), por respeto a la diversidad cultural del mundo.

Cabe mencionar que el año 1 d.C. no corresponde con la fecha del nacimiento de Jesús, pues de ser cierto que Jesús nació en tiempos de Herodes, como afirman los evangelios, habría nacido en el año 4 a.C. (Para mayor información sobre las incongruencias del relato de navidad haga click aquí. )

Nota de “Noticia cristiana”

El gobierno australiano ha decidido borrar las tradicionales expresiones “Antes de Cristo” y “Después de Cristo” de los libros de texto que se utilizan en las diferentes escuelas en Australia. De ahora en adelante la nomenclatura tradicional será sustituida por expresiones neutrales como: BCE (“Antes de la Era Común”), BP (“Antes del presente”) y CE (“Era común”), publica la ABC en español.

La comunidad cristiana está enfurecida y decepcionada por la decisión del gobierno donde la figura de Jesús dejará de ser punto de referencia en la historia de Australia y su educación pública.

Peter Jensen, arzobispo anglicano de Sydney, dijo esta cambio que ha hecho el gobierno de Australia es “un intento intelectualmente absurdo por eliminar a Cristo de la historia de la humanidad”, porque la expresión «Era común» “no tiene sentido y resulta engañosa”, dijo Jensen al diario The Daily Telegraph.

El uso de “Era común” se introdujo originalmente en el siglo VI y algunas referencias demuestran que apareció en Inglaterra en 1708. Su utilización fue introducida por académicos judíos ya en el XIX, no siendo sus siglas popularizadas en las publicaciones académicas y científicas en el siglo XX.

Un portavoz del Ministerio de Educación, dijo que estos cambios no supondrán ningún problema porque las abreviaciones como BP o CE “se usan de forma habitual”. Pero Christopher Pyne, portavoz de la oposición en temas relacionados con la educación, resaltó que Australia es “fruto de la herencia judeo-cristiana”.

Pyne, tachó de “vergonzosa” la eliminación de los términos tradicionales, porque es “una forma para negar el ser de nuestro pueblo”. El liberal David Elliott, cree que esta “locura innecesaria” y “un insulto a la inteligencia de los australianos”.

¿Y usted qué opina?

10 preguntas para Neil deGrasse Tyson (VIDEO)

El astrofísico, divulgador, humanista y consejero directo de Barack Obama para la política espacial Neil deGrasse Tyson contesta a algunas preguntas sobre la ciencia. Su admiración por Isaac Newton es tan contagiosa como emocionante. Tyson alcanzó hace años la estatura de Carl Sagan y los que nos sentimos afortunados de compartir en el tiempo su presencia en el planeta sabemos que la superará. La mejor forma que se me ocurre de desear un feliz fin de semana.


¡Peligro! ¡Recortes!

¿Ser homosexual es una decisión? (VIDEO)

Si la energía de los creyentes para enfrentarse a las obviedades estuviese mejor empleada, el ser humano ya estaría en Marte.


Solicitaron a la Justicia que se retire una imagen religiosa de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires

La medida fue solicitada a través de una demanda contenciosa en la que se requiere al Poder Judicial que declare la nulidad de una resolución impulsada por el Presidente de la Cámara de Diputados que dispuso la entronización de una réplica de la Virgen de Luján en el Salón de los Pasos Perdidos en abril de 2010. La presencia de símbolos religiosos en los edificios donde funcionan los poderes del Estado afecta el principio de neutralidad religiosa y el derecho a la igualdad y no discriminación en relación al derecho a la libertad de conciencia.

(Buenos Aires, 16 de septiembre de 2011) – La Asociación por los Derechos Civiles (ADC) y la Asociación Civil Ateos Mar del Plata interpusieron una demanda ante la Justicia Contencioso Administrativa de la Provincia de Buenos Aires tendiente a que se declare la nulidad de la resolución del 28 de abril de 2010 de la Cámara de Diputados de la Provincia que dispuso entronizar una imagen de la Virgen de Luján en el Salón de los Pasos Perdidos de esta Cámara. En la demanda piden que se ordene su retiro y que en lo sucesivo dicha Cámara se abstenga de instalar cualquier tipo de símbolos religiosos en espacios públicos del edificio por tratarse de la sede de uno de los tres poderes del Estado provincial y ser el encargado de dictar leyes generales para todo el pueblo de la provincia mediante representantes elegidos por personas que profesan distintas religiones o que no profesan religión alguna.

En efecto, la decisión de emplazar una imagen religiosa en la sede del Poder legislativo provincial afecta el principio de neutralidad religiosa del Estado argentino consagrado en nuestra Constitución Nacional desde 1853 y fortalecido en la reforma constitucional de 1994 y reconocido también en la Constitución de la Provincia de Buenos Aires. En la demanda se explica que la colocación de una imagen religiosa en un espacio público perteneciente a uno de los poderes del Estado implica necesariamente asociar a dicho Estado y, en especial, a dicho poder, a un culto determinado en desmedro de otros cultos, lo que resulta violatorio del principio de laicidad del Estado argentino.

La infidelidad y los bracitos

Todos sabemos que Dios siempre está dispuesto a perdonar hasta los pecados más grandes que se puedan cometer. En Isaías 1:16-18 leemos: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Así que Dios promete “blanquear” nuestros más negros pecados si buscamos el juicio, y nos ponemos a cuenta con Él. ¡Gracias a Dios por este beneficio extraordinario que se nos concede! Pero, ¿podremos evitar las consecuencias por nuestros pecados? ¡Este es otro cantar!

Pero hay consecuencias que pagar por nuestros pecados

En una oportunidad escuché el caso de un señor que le fue infiel a su esposa mientras estaba de viaje en un país vecino. Fruto de esta aventura adúltera, este señor engendró a una niña que fue criada por su madre hasta que se convirtió en una señorita buenamoza y muy culta a la cual llamaremos Paula. Un día, el hijo legítimo de este señor, a quien llamaremos Jorge Jr., decidió viajar para trabajar justamente a ese país en dónde su padre tuvo su aventura 24 años antes.

En su nuevo trabajo, Jorge Jr tuvo el infortunio de conocer y de enamorarse de Paula, quien resultó ser una de las tantas empleadas y que era su medio hermana. Por supuesto que ambos jóvenes desconocían este hecho completamente. Con el correr del tiempo el hijo le escribe a su padre para contarle de su amorío, y pasados dos años le anuncia su próximo matrimonio con Paula, por lo cual el padre le otorga su bendición sin titubear. A los pocos meses de contraer matrimonio, Paula queda embarazada de José y llenos de ilusión ambos esperan el día del parto. Cuando llegó el día del alumbramiento, Paula da a luz un hijo sin miembros superiores, lo cual, como es de suponerse, generó un profundo dolor, desesperación y un conflicto tremendo entre los padres, no sabiendo qué pudo haber ocasionado semejante malformación. Cuando el padre de Jorge se enteró de la noticia, tomó un avión y viajó a ver a su hijo y nieto, y se espantó al ver que la madre de Paula era la misma mujer con quien él tuvo su aventura hace 24 años atrás. No pudiendo soportar la carga de su conciencia, el padre fue a su hotel y se pegó un tiro en la sien. Poco tiempo después Jorge Jr se enteró que su esposa Paula era su mismísima medio hermana por parte de su padre. Toda esta desgracia se produjo por un pecado escondido y no confesado de un hombre que no supo decir no a la tentación satánica.

Jueves, 15 de Septiembre de 2011

La red SNAP, una voz para las víctimas de sacerdotes pedófilos

Miercoles 14 de septiembre del 2011

La red SNAP de víctimas de sacerdotes pedófilos, cuya demanda ante la Corte Penal Internacional contra el Vaticano por “crímenes contra la humanidad” no tiene, según los expertos, ninguna posibilidad de éxito, es el grupo más antiguo de su tipo en Estados Unidos.
A continuación algunos datos sobre la SNAP, de acuerdo con la información disponible en su página web:
NOMBRE:
El grupo con sede en Chicago (Illinois, norte) se llama “Red de sobrevivientes de abusos de sacerdotes pedófilos” (“Survivors Network of those Abused by Priests” o SNAP).
MISIÓN:
Este grupo independiente y confidencial de autoayuda apunta a proteger a los vulnerables, curar a los heridos y evitar el abuso mediante la exposición de los depredadores, operando con grupos de apoyo y utilizado los tribunales para hacer responsables a las instituciones de la Iglesia por “permitir el abuso y proteger a los depredadores”.
HISTORIA:
La red fue fundada en 1988 por Barbara Blaine, que sufrió abusos cuando era adolescente por un sacerdote que enseñaba en la escuela católica a la que asistía en Toledo, Ohio (norte). Blaine creó la red tras conocer a otra veintena de víctimas.
El grupo llamó la atención de los medios de comunicación tras presentarse en la Conferencia Nacional de Obispos Católicos en 1992 para llamar a la acción contra los sacerdotes abusivos.
La SNAP vio aumentar sus filas después de que el diario Boston Globe publicara una serie de más de 800 historias sobre abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos en 2002 que logró el premio Pulitzer.
Con la expansión por Europa de los escándalos por abuso sexual, la SNAP llegó a Austria, Bélgica, Alemania, Holanda, Polonia, España y el Reino Unido.
Ahora, todos los meses hace protestas masivas, incluyendo 71 eventos en siete países contra la beatificación del Papa Juan Pablo II a principios de este año.
MIEMBROS:
Dice contar con 10.000 miembros en 35 países. Dirige grupos de apoyo en 60 ciudades de todo el mundo.
Fuente: http://www.snapnetwork.org


Católicos expulsan a cristianos de municipio poblano

Miercoles 14 de septiembre del 2011

Las personas expulsadas, alrededor de 50, pretendían construir un templo en los alrededores del recinto católico de San Rafael Tlanalapan, comunidad del municipio de San Martín Texmelucan

Católicos de San Rafael Tlanalapan, comunidad del municipio de San Martín Texmelucan, expulsaron bajo amenazas a más de 50 personas que profesan el cristianismo y que pretendían construir un templo en los alrededores del recinto católico de la región.
Al respecto, Fernando Manzanilla Prieto, titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG) advirtió que la ley se aplicará en contra de cualquier “rijoso religioso” que intente vulnerar los derechos de terceros.
El funcionario dijo que los ánimos aún se encuentran encendidos entre ambos grupos religiosos, por lo que ya se negocia, tanto con la Arquidiócesis de Puebla como con el párroco de la comunidad, un trato que permita la tolerancia y el respeto a la libertad de credo, tal como lo indica la Constitución.
A decir del funcionario este problema es añejo, pero evitó ahondar sobre la situación de los cristianos, es decir, si fueron reubicados o qué pasará con sus viviendas.
“Desafortunadamente hay algo de conflictos entre los grupos católicos y cristianos, se ha trabajado con la Arquidiócesis y con el párroco (…) Cada quien debe tener sus propias creencias, lo que me reportan es que hay rijosos intolerantes”, señaló.
Trascendió que la tarde del lunes, los católicos de Tlanalapan amedrentaron a los cristianos y a su pastor, Josué Ovando.
Presumiblemente, los pobladores amparados en la tradición de defender el catolicismo como única religión en la comunidad, amenazaron con linchar a los cristianos por su pretensión de construir un templo en las cercanías de la iglesia de San Isidro.
Ante la actitud iracunda, los cristianos emigraron del pueblo y se refugiaron en otros poblados de San Martín Texmelucan.
Los habitantes de Tlanalapan se excusaron bajo el argumento de que los cristianos entregaron algunos trípticos a los infantes de la región, justo cuando salieron de sus clases de catecismo, hecho que interpretaron como una grave ofensa.
Los católicos elaboraron un acuerdo que fue signado por la mayoría y el cual expone que “nunca” se permitirá el ingreso de otra religión más que la católica.
Fernando Manzanilla aseguró que el caso se revisará pues la libertad de credo es una garantía que no puede ser vulnerada.
En tanto, la Arquidiócesis de Puebla emitió un comunicado en el que considera que “la libertad de culto o la libertad religiosa es un derecho fundamental que se refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su religión. Por lo tanto, no promueve ni alienta la intolerancia religiosa”.
Según la iglesia católica, representada en Puebla por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, los fieles de Tlanalapan “han sentido agredida su fe y costumbres” por la intención de construir un templo no católico en las cercanías de la capilla católica.
Sánchez Espinosa justificó al cura Ascensión González Solís al asegurar que el clérigo no se encontraba en la parroquia en el momento en que fueron convocados los fieles católicos para reunirse a las afueras del templo parroquial y dirigirse a la casa del pastor cristiano Josué Ovando.
La iglesia católica desechó cualquier intento de violencia al asegurar que una comitiva dialogó “tranquilamente” con los cristianos.
“La Iglesia católica en Puebla hace un atento llamado a todos los involucrados en este caso, invitándolos a mantener el diálogo como camino para resolver las diferencias, observando el estado de derecho y salvaguardando en todo la concordia y la seguridad de las personas, independientemente del credo que profesen”, citó la misiva enviada por la Arquidiócesis.

FUENTE:
http://www.eluniversal.com.mx/notas/793398.html


Respuesta a los jóvenes católicos: ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?

Este tema de Dios y el sufrimiento en el mundo ya lo había tratado en una de las primeras entradas pero el vídeo de estas chicas ofrece una buena ocasión para recuperarlo y añadir algo más.
La primera chica empieza haciéndose un lío monumental con Dios y la naturaleza, por lo visto Dios ha creado la naturaleza pero luego esta última ha decidido seguir unas leyes propias con las que se diría que Dios no tiene nada que ver. Hay un momento en el que parece darse cuenta de que se está metiendo en un jardín y decide cambiar de estrategia, el problema de las catástrofes naturales ya no son los fenómenos en sí sino la pobreza y la injusticia en los lugares donde ocurren. De esta forma tan demagógica la chica ha conseguido cambiar de tema, ahora estamos hablando del sufrimiento causado por el hombre, la pobreza, la injusticia social, el subdesarrollo y nos olvidamos de la pregunta original, de hecho ninguna de las dos chicas parece acordarse de la pregunta que se les ha hecho.

Cabría preguntarle a esta chica que deberían pensar los japoneses o los estadounidenses ante sus palabras. Dos de los países más desarrollados del mundo, si no los más, que recientemente han padecido grandes sufrimientos a causa de desastres naturales. También habría que preguntarse por qué Dios, con su omnipotencia, sigue empeñado en que las placas tectónicas de la Tierra se sigan moviendo. Todas estas preguntas cobran especial relevancia si tenemos en cuenta que recientemente el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, pedía a los fieles que rezasen “para que no hiciese demasiado calor” durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud Católica a las que acudieron estas chicas. Algo parecido ocurrió durante la tormenta que aguó la vigilia con el Papa en esas mismas jornadas, cuando durante una larga interrupción causada por la lluvia los sacerdotes que estaban al micrófono solicitaron a los asistentes que rezasen para que parase de llover, cuando a los pocos minutos la intensidad de la lluvia se redujo exclamaron ¡ha funcionado!. No puede expresarse con palabras la vergüenza ajena que produce en alguien como yo ver a más de un millón de personas rezando para que pare de llover, como si hubiese un Dios en algún lugar ocupándose de mover las nubes bajo demanda, mientras las sequías y las lluvias torrenciales causan hambrunas y destrozos en distintas partes del mundo, tal vez por ausencia de rezos en sentido contrario.

Puede que la respuesta nos la de la segunda chica del vídeo, parece ser que los desastres naturales no son tan malos, tienen su lado bueno, nos brindan la oportunidad de sacar a relucir nuestra “solidaridad, generosidad, cariño, no nos quedamos indiferentes, se olvidan los estratos sociales”, por lo visto los sufrimientos causados por el ser humano no son suficientes para que aprovechemos todo nuestro potencial solidario y por eso Dios, en su infinita generosidad, nos ofrece oportunidades adicionales ¡Si al final va a haber que darle las gracias! (para los poco perspicaces, yo no creo que haya ningún dios al que agradecer ni reprochar los desastres naturales ni ninguna otra cosa). La respuesta de esta chica me recuerda a la del teólogo Richard Swinburne cuando dice “Supongamos que se hubiera quemado una persona menos por la bomba de Hiroshima, habría sido una oportunidad menos para el valor y la conmiseración, una pieza menos de información sobre los efectos de la radiación…”

¿Es esa la respuesta? ¿es la razón por la que Dios permite el sufrimiento? para algunos, como el predicador evangelista Pat Robertson, los desastres naturales no son solo un “regalo” para que disfrutemos de nuestros buenos sentimientos, también pueden ser un castigo divino, como el terremoto que sufrieron los haitianos  en 2010, al parecer por culpa de un pacto que sellaron con el diablo a cambio de obtener la independencia de Francia. ¿Todavía hay que explicar por que los ateos hacemos blogs como este?

Hay que reconocer que al final del primer video se hace una observación que si puedo compartir, mucha gente tiene a la religión como consuelo ante sus desgracias. Esto es una constante en la historia de las religiones y de hecho una de las razones por las que los seres humanos hemos inventado religiones. Los humanos no comprendemos las injusticias y necesitamos pensar que hay algo que se encargará de enderezar las cosas. Constantemente vemos situaciones injustas, buena gente que sufre demasiado mientras personas malvadas salen bien paradas en todo momento ¿por qué el terremoto ha devastado mi pueblo y no el de al lado? ¿qué he hecho para merecer que un hijo nazca con una enfermedad genética o para que un ser querido muera joven de cáncer? ¿por qué a mi y no a otro?. Ante todo eso necesitamos equilibrar las cosas para sentirnos tranquilos, pensar que si no es en ésta vida al menos en otra habrá una compensación a nuestros sufrimientos y un castigo para los malvados. El problema de esa mentalidad es que ha sido utilizada durante siglos para promover la resignación entre los oprimidos.

Lo que no puedo compartir es eso de que para algunas personas la religión es el único sentido para seguir viviendo después de una desgracia. Los seres humanos, igual que el resto de animales, tenemos una cosa que se llama instinto de supervivencia, y lo tenemos tanto los ateos como los creyentes más devotos, aunque algunos se empeñen en llamarle “Dios” a todo.

Ver otras respuestas.

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Escépticos, el programa de TV, llegará en Septiembre

Escépticos es un programa de televisión dedicado a la crítica a las pseudociencias y a la promoción del pensamiento crítico. La criatura es hija de Luís Alfonso Gámez al que probablemente conozcáis de su blog Magonia y José Antonio Pérez, otro que no necesita presentación ya que a buen seguro habéis leído su blog Mi mesa cojea. Hace unos meses pudimos disfrutar del episodio piloto, ahora estamos de enhorabuena ya que el programa regresa se podrá disfrutar a través de la televisión vasca. Para los que no podemos ver dicha televisión podremos disfrutar del programa vía Internet. Os dejo con el anuncio promocional del programa para iros poniendo los dientes largos:

Ismael Pérez Fernández.

Los dioses ateos





Eugenio Gómez Segura y Antonio Piñero


Publicado en diario La Rioja digital

J. Ratzinger, teólogo cuya carrera profesional le ha aupado a la jefatura del Estado Vaticano, dijo en su reciente visita a Madrid: «Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos», ha asegurado. «Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias».

Quiero puntualizar la primera frase de este texto (la segunda se descalifica por sí sola viendo la actitud católica respecto a la labor legislativa de nuestro Estado y por asociar ateísmo con aborto).

Que alguien se reconozca como ateo no es cuestión de creerse un dios; quiere decir no poder precisar la presencia de divinidades, ni atender a juicios de valor que penden de ellas, y pensar que no hay razón para suponer que existen. Pero esta consideración del ateísmo como postura reflexionada no es la que abunda en el cuerpo de creyentes, que suelen afirmar que uno es ateo porque no ha experimentado la verdadera desgracia en su vida, dando a entender que es más bien una osada enfermedad que pasa con la madurez.

En realidad, esto no es cierto: los ateos pueden haber sufrido horrorosamente y haber actuado con una dignidad modélica para todos. Es más, estos humanos desafortunados afirman que son más ateos por su experiencia, y no parecen mostrar carencias de maduración, ni cognitivas, etc.; más bien han digerido ya lo que supone saber que, sin posibilidad real de entender, según la condición humana, una causa o un destino apropiados a cada vida y a cada conciencia, vivimos para morir. Pero el caso es que la decisión reflexiva, voluntaria, de recoger la experiencia vital tanto personal como social, analizarla y vivir según ese análisis exclusivamente humano y por fuerza humilde, no puede ser soportada por quien es infalible por definición humana y sanción ¿divina?, acostumbrado a ser temido, obedecido, acatado y aclamado por sus seguidores. Suena gracioso, pero no lo es.

Veamos quién es más dios: quien asume su imperfección física y mental, su imposibilidad de conocer lo que imperiosamente necesita conocer (su causa, su finalidad), o quien desde una atalaya que, construida con los mismos argumentos de búsqueda y la misma voluntad consciente, dicta moral tras dar un salto en el vacío intelectual que perfectamente puede ser interpretado como un fraude a uno mismo dada la voluntaria aceptación de un secreto inencontrable que arregla todo, panacea auténtica de nuestros límites, y que permite vivir anestesiado la realidad que podemos conocer.

Sencillamente, los ateos no se creen dioses y se contentan con lo que tienen; el católico, el creyente de cualquier religión, se cree su salto mortal y pasa a una postura que se resume en el axioma de que el ateísmo es una enfermedad de juventud.

Pablo de Tarso, el fundador del cristianismo, ya vio el problema de este salto (1 Cor. 15, 17-19): «Pues si los muertos no son resucitados, tampoco Cristo fue resucitado; y si Cristo no fue resucitado, nuestra confianza es equivocada, todavía estáis en vuestros pecados, y los que murieron Cristo mediante perecieron. Si en esta vida hemos confiado en Cristo solamente, somos los más dignos de compasión de todos los hombres».

Pero lo resolvió mediante un gracioso juego de palabras: los creyentes no son los más dignos de compasión sino quienes compadecen; son de hecho los más acertados, y lo demuestran con su camaleónica capacidad para llegar al éxito sin importar nada ni nadie, como ejemplificó su fundador (1 Cor. 9, 23): «[.] me convertí en cualquier cosa para cualquiera con la idea de salvar a algunos. Hago cualquier cosa por la buena noticia con tal de llegar a ser partícipe de la misma».

Un ejemplo de esto es el tramposo uso simbólico hecho de los jóvenes cristianos en Madrid, porque las actitudes mostradas, su felicidad y alegría, supuesta imagen de la acción de la gracia divina sobre los creyentes, también son demasiado tiernas, poco maduras; en realidad, ese joven vive con la soberbia de su plenitud física y su futuro por hacer, su voluntad poco domada por la vida, su inexperiencia del horror. Su alegría es, en efecto, tan sospechosa como el talante ateo.

Para terminar, el humilde jefe del Estado Vaticano también ruega por los ateos, y eso supone una envanecida mediación, pues se considera único intermediario o más próximo y eficiente ante el poder supremo. Aunque no es de extrañar: esa vinculación a la autoridad es natural según los postulados del fundador, que ya vislumbró la conveniencia de abrazar la erótica del mandar para sobrevivir a los siglos (Romanos 13, 1-6): «Sométase toda alma a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad no constituida por Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se resiste al orden divino, y los que resisten se atraerán sobre sí mismos la condenación. Por lo tanto, es preciso someterse, no sólo por temor al castigo, sino también en conciencia.».

Un espacio para dudar. Ateos, agnósticos, escépticos. Reflexión, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.

La economía en campos de fútbol

La guerra entre OTAN y talibanes sigue en Twitter

Ojalá algún día los conflictos no salgan de las redes sociales. ¿El futuro de la diplomacia?

Redacción

Los portavozes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), una misión de seguridad en Afganistán liderada por la OTAN desde 2003, han cruzado opiniones en caliente con los Talibán en Twitter tras el fuerte combate de 20 horas que tuvo lugar en Kabul este miércoles entre las fuerzas internacionales y los militantes afganos.


“Los Talibán dicen que la retirada es inevitable. Es interesante, ¿cuánto tiempo más piensan terroristas seguir poniendo en peligro a los afganos inocentes?”, escribió el tweeter de la ISAF en relación al combate.

La pregunta no quedó sin respuesta. El usuario Abdulqahar Balkhi (@ABalkhi), presunto miembro de los de Talibán, expresó su punto de vista del siguiente modo: “No lo sé. Vosotros lleváis poniéndoles en peligro durante los últimos 10 años. Destruyeron aldeas y mercados enteros y hasta hoy tienen la desvergüenza de hablar sobre el peligro”.

Para contrarrestar la acusación la ISAF acudió a los datos estadísticos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA): “¿En serio, @abalkhi? La UNAMA informa que el 80% de las muertes de civiles fueron causados por (sus) actividades insurgentes”.

En su tweed de respuesta Balkhi cuestionó de manera sarcástica la veracidad de la cifra, ya que tanto la UNAMA como la ISAF fueron establecidas por la ONU: “¿la UNAMA es una entidad de quién? ¿Mía o vuestra?”. Ésta vez la pregunta quedó sin respuesta y ahí quedó la polémica.

Visto en RT.


Estimulando la economía

Lunes, 23 de Enero de 2012

Los dioses ateos



Eugenio Gómez Segura

Publicado en diario La Rioja digital


J. Ratzinger, teólogo cuya carrera profesional le ha aupado a la jefatura del Estado Vaticano, dijo en su reciente visita a Madrid: «Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos», ha asegurado. «Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias».
Quiero puntualizar la primera frase de este texto (la segunda se descalifica por sí sola viendo la actitud católica respecto a la labor legislativa de nuestro Estado y por asociar ateísmo con aborto).
Que alguien se reconozca como ateo no es cuestión de creerse un dios; quiere decir no poder precisar la presencia de divinidades, ni atender a juicios de valor que penden de ellas, y pensar que no hay razón para suponer que existen. Pero esta consideración del ateísmo como postura reflexionada no es la que abunda en el cuerpo de creyentes, que suelen afirmar que uno es ateo porque no ha experimentado la verdadera desgracia en su vida, dando a entender que es más bien una osada enfermedad que pasa con la madurez.
En realidad, esto no es cierto: los ateos pueden haber sufrido horrorosamente y haber actuado con una dignidad modélica para todos. Es más, estos humanos desafortunados afirman que son más ateos por su experiencia, y no parecen mostrar carencias de maduración, ni cognitivas, etc.; más bien han digerido ya lo que supone saber que, sin posibilidad real de entender, según la condición humana, una causa o un destino apropiados a cada vida y a cada conciencia, vivimos para morir. Pero el caso es que la decisión reflexiva, voluntaria, de recoger la experiencia vital tanto personal como social, analizarla y vivir según ese análisis exclusivamente humano y por fuerza humilde, no puede ser soportada por quien es infalible por definición humana y sanción ¿divina?, acostumbrado a ser temido, obedecido, acatado y aclamado por sus seguidores. Suena gracioso, pero no lo es.
Veamos quién es más dios: quien asume su imperfección física y mental, su imposibilidad de conocer lo que imperiosamente necesita conocer (su causa, su finalidad), o quien desde una atalaya que, construida con los mismos argumentos de búsqueda y la misma voluntad consciente, dicta moral tras dar un salto en el vacío intelectual que perfectamente puede ser interpretado como un fraude a uno mismo dada la voluntaria aceptación de un secreto inencontrable que arregla todo, panacea auténtica de nuestros límites, y que permite vivir anestesiado la realidad que podemos conocer.
Sencillamente, los ateos no se creen dioses y se contentan con lo que tienen; el católico, el creyente de cualquier religión, se cree su salto mortal y pasa a una postura que se resume en el axioma de que el ateísmo es una enfermedad de juventud.
Pablo de Tarso, el fundador del cristianismo, ya vio el problema de este salto (1 Cor. 15, 17-19): «Pues si los muertos no son resucitados, tampoco Cristo fue resucitado; y si Cristo no fue resucitado, nuestra confianza es equivocada, todavía estáis en vuestros pecados, y los que murieron Cristo mediante perecieron. Si en esta vida hemos confiado en Cristo solamente, somos los más dignos de compasión de todos los hombres».
Pero lo resolvió mediante un gracioso juego de palabras: los creyentes no son los más dignos de compasión sino quienes compadecen; son de hecho los más acertados, y lo demuestran con su camaleónica capacidad para llegar al éxito sin importar nada ni nadie, como ejemplificó su fundador (1 Cor. 9, 23): «[.] me convertí en cualquier cosa para cualquiera con la idea de salvar a algunos. Hago cualquier cosa por la buena noticia con tal de llegar a ser partícipe de la misma».
Un ejemplo de esto es el tramposo uso simbólico hecho de los jóvenes cristianos en Madrid, porque las actitudes mostradas, su felicidad y alegría, supuesta imagen de la acción de la gracia divina sobre los creyentes, también son demasiado tiernas, poco maduras; en realidad, ese joven vive con la soberbia de su plenitud física y su futuro por hacer, su voluntad poco domada por la vida, su inexperiencia del horror. Su alegría es, en efecto, tan sospechosa como el talante ateo.
Para terminar, el humilde jefe del Estado Vaticano también ruega por los ateos, y eso supone una envanecida mediación, pues se considera único intermediario o más próximo y eficiente ante el poder supremo. Aunque no es de extrañar: esa vinculación a la autoridad es natural según los postulados del fundador, que ya vislumbró la conveniencia de abrazar la erótica del mandar para sobrevivir a los siglos (Romanos 13, 1-6): «Sométase toda alma a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad no constituida por Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se resiste al orden divino, y los que resisten se atraerán sobre sí mismos la condenación. Por lo tanto, es preciso someterse, no sólo por temor al castigo, sino también en conciencia.».
Miercoles, 14 de Septiembre de 2011

Respuesta a los jóvenes católicos: ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?



Este tema de Dios y el sufrimiento en el mundo ya lo había tratado en una de las primeras entradas pero el vídeo de estas chicas ofrece una buena ocasión para recuperarlo y añadir algo más.

La primera chica empieza haciéndose un lío monumental con Dios y la naturaleza, por lo visto Dios ha creado la naturaleza pero luego esta última ha decidido seguir unas leyes propias con las que se diría que Dios no tiene nada que ver. Hay un momento en el que parece darse cuenta de que se está metiendo en un jardín y decide cambiar de estrategia, el problema de las catástrofes naturales ya no son los fenómenos en sí sino la pobreza y la injusticia en los lugares donde ocurren. De esta forma tan demagógica la chica ha conseguido cambiar de tema, ahora estamos hablando del sufrimiento causado por el hombre, la pobreza, la injusticia social, el subdesarrollo y nos olvidamos de la pregunta original, de hecho ninguna de las dos chicas parece acordarse de la pregunta que se les ha hecho.

Cabría preguntarle a esta chica que deberían pensar los japoneses o los estadounidenses ante sus palabras. Dos de los países más desarrollados del mundo, si no los más, que recientemente han padecido grandes sufrimientos a causa de desastres naturales. También habría que preguntarse por qué Dios, con su omnipotencia, sigue empeñado en que las placas tectónicas de la Tierra se sigan moviendo. Todas estas preguntas cobran especial relevancia si tenemos en cuenta que recientemente el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, pedía a los fieles que rezasen "para que no hiciese demasiado calor" durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud Católica a las que acudieron estas chicas. Algo parecido ocurrió durante la tormenta que aguó la vigilia con el Papa en esas mismas jornadas, cuando durante una larga interrupción causada por la lluvia los sacerdotes que estaban al micrófono solicitaron a los asistentes que rezasen para que parase de llover, cuando a los pocos minutos la intensidad de la lluvia se redujo exclamaron ¡ha funcionado!. No puede expresarse con palabras la vergüenza ajena que produce en alguien como yo ver a más de un millón de personas rezando para que pare de llover, como si hubiese un Dios en algún lugar ocupándose de mover las nubes bajo demanda, mientras las sequías y las lluvias torrenciales causan hambrunas y destrozos en distintas partes del mundo, tal vez por ausencia de rezos en sentido contrario.

Puede que la respuesta nos la de la segunda chica del vídeo, parece ser que los desastres naturales no son tan malos, tienen su lado bueno, nos brindan la oportunidad de sacar a relucir nuestra "solidaridad, generosidad, cariño, no nos quedamos indiferentes, se olvidan los estratos sociales", por lo visto los sufrimientos causados por el ser humano no son suficientes para que aprovechemos todo nuestro potencial solidario y por eso Dios, en su infinita generosidad, nos ofrece oportunidades adicionales ¡Si al final va a haber que darle las gracias! (para los poco perspicaces, yo no creo que haya ningún dios al que agradecer ni reprochar los desastres naturales ni ninguna otra cosa). La respuesta de esta chica me recuerda a la del teólogo Richard Swinburne cuando dice "Supongamos que se hubiera quemado una persona menos por la bomba de Hiroshima, habría sido una oportunidad menos para el valor y la conmiseración, una pieza menos de información sobre los efectos de la radiación..."

¿Es esa la respuesta? ¿es la razón por la que Dios permite el sufrimiento? para algunos, como el predicador evangelista Pat Robertson, los desastres naturales no son solo un "regalo" para que disfrutemos de nuestros buenos sentimientos, también pueden ser un castigo divino, como el terremoto que sufrieron los haitianos  en 2010, al parecer por culpa de un pacto que sellaron con el diablo a cambio de obtener la independencia de Francia. ¿Todavía hay que explicar por que los ateos hacemos blogs como este?




Hay que reconocer que al final del primer video se hace una observación que si puedo compartir, mucha gente tiene a la religión como consuelo ante sus desgracias. Esto es una constante en la historia de las religiones y de hecho una de las razones por las que los seres humanos hemos inventado religiones. Los humanos no comprendemos las injusticias y necesitamos pensar que hay algo que se encargará de enderezar las cosas. Constantemente vemos situaciones injustas, buena gente que sufre demasiado mientras personas malvadas salen bien paradas en todo momento ¿por qué el terremoto ha devastado mi pueblo y no el de al lado? ¿qué he hecho para merecer que un hijo nazca con una enfermedad genética o para que un ser querido muera joven de cáncer? ¿por qué a mi y no a otro?. Ante todo eso necesitamos equilibrar las cosas para sentirnos tranquilos, pensar que si no es en ésta vida al menos en otra habrá una compensación a nuestros sufrimientos y un castigo para los malvados. El problema de esa mentalidad es que ha sido utilizada durante siglos para promover la resignación entre los oprimidos.

Lo que no puedo compartir es eso de que para algunas personas la religión es el único sentido para seguir viviendo después de una desgracia. Los seres humanos, igual que el resto de animales, tenemos una cosa que se llama instinto de supervivencia, y lo tenemos tanto los ateos como los creyentes más devotos, aunque algunos se empeñen en llamarle "Dios" a todo.

Ver otras respuestas.

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Respuesta a los jóvenes católicos: ¿Por qué permite Dios el sufrimiento?



Este tema de Dios y el sufrimiento en el mundo ya lo había tratado en una de las primeras entradas pero el vídeo de estas chicas ofrece una buena ocasión para recuperarlo y añadir algo más.

La primera chica empieza haciéndose un lío monumental con Dios y la naturaleza, por lo visto Dios ha creado la naturaleza pero luego esta última ha decidido seguir unas leyes propias con las que se diría que Dios no tiene nada que ver. Hay un momento en el que parece darse cuenta de que se está metiendo en un jardín y decide cambiar de estrategia, el problema de las catástrofes naturales ya no son los fenómenos en sí sino la pobreza y la injusticia en los lugares donde ocurren. De esta forma tan demagógica la chica ha conseguido cambiar de tema, ahora estamos hablando del sufrimiento causado por el hombre, la pobreza, la injusticia social, el subdesarrollo y nos olvidamos de la pregunta original, de hecho ninguna de las dos chicas parece acordarse de la pregunta que se les ha hecho.

Cabría preguntarle a esta chica que deberían pensar los japoneses o los estadounidenses ante sus palabras. Dos de los países más desarrollados del mundo, si no los más, que recientemente han padecido grandes sufrimientos a causa de desastres naturales. También habría que preguntarse por qué Dios, con su omnipotencia, sigue empeñado en que las placas tectónicas de la Tierra se sigan moviendo. Todas estas preguntas cobran especial relevancia si tenemos en cuenta que recientemente el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, pedía a los fieles que rezasen "para que no hiciese demasiado calor" durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud Católica a las que acudieron estas chicas. Algo parecido ocurrió durante la tormenta que aguó la vigilia con el Papa en esas mismas jornadas, cuando durante una larga interrupción causada por la lluvia los sacerdotes que estaban al micrófono solicitaron a los asistentes que rezasen para que parase de llover, cuando a los pocos minutos la intensidad de la lluvia se redujo exclamaron ¡ha funcionado!. No puede expresarse con palabras la vergüenza ajena que produce en alguien como yo ver a más de un millón de personas rezando para que pare de llover, como si hubiese un Dios en algún lugar ocupándose de mover las nubes bajo demanda, mientras las sequías y las lluvias torrenciales causan hambrunas y destrozos en distintas partes del mundo, tal vez por ausencia de rezos en sentido contrario.

Puede que la respuesta nos la de la segunda chica del vídeo, parece ser que los desastres naturales no son tan malos, tienen su lado bueno, nos brindan la oportunidad de sacar a relucir nuestra "solidaridad, generosidad, cariño, no nos quedamos indiferentes, se olvidan los estratos sociales", por lo visto los sufrimientos causados por el ser humano no son suficientes para que aprovechemos todo nuestro potencial solidario y por eso Dios, en su infinita generosidad, nos ofrece oportunidades adicionales ¡Si al final va a haber que darle las gracias! (para los poco perspicaces, yo no creo que haya ningún dios al que agradecer ni reprochar los desastres naturales ni ninguna otra cosa). La respuesta de esta chica me recuerda a la del teólogo Richard Swinburne cuando dice "Supongamos que se hubiera quemado una persona menos por la bomba de Hiroshima, habría sido una oportunidad menos para el valor y la conmiseración, una pieza menos de información sobre los efectos de la radiación..."

¿Es esa la respuesta? ¿es la razón por la que Dios permite el sufrimiento? para algunos, como el predicador evangelista Pat Robertson, los desastres naturales no son solo un "regalo" para que disfrutemos de nuestros buenos sentimientos, también pueden ser un castigo divino, como el terremoto que sufrieron los haitianos  en 2010, al parecer por culpa de un pacto que sellaron con el diablo a cambio de obtener la independencia de Francia. ¿Todavía hay que explicar por que los ateos hacemos blogs como este?




Hay que reconocer que al final del primer video se hace una observación que si puedo compartir, mucha gente tiene a la religión como consuelo ante sus desgracias. Esto es una constante en la historia de las religiones y de hecho una de las razones por las que los seres humanos hemos inventado religiones. Los humanos no comprendemos las injusticias y necesitamos pensar que hay algo que se encargará de enderezar las cosas. Constantemente vemos situaciones injustas, buena gente que sufre demasiado mientras personas malvadas salen bien paradas en todo momento ¿por qué el terremoto ha devastado mi pueblo y no el de al lado? ¿qué he hecho para merecer que un hijo nazca con una enfermedad genética o para que un ser querido muera joven de cáncer? ¿por qué a mi y no a otro?. Ante todo eso necesitamos equilibrar las cosas para sentirnos tranquilos, pensar que si no es en ésta vida al menos en otra habrá una compensación a nuestros sufrimientos y un castigo para los malvados. El problema de esa mentalidad es que ha sido utilizada durante siglos para promover la resignación entre los oprimidos.

Lo que no puedo compartir es eso de que para algunas personas la religión es el único sentido para seguir viviendo después de una desgracia. Los seres humanos, igual que el resto de animales, tenemos una cosa que se llama instinto de supervivencia, y lo tenemos tanto los ateos como los creyentes más devotos, aunque algunos se empeñen en llamarle "Dios" a todo.

Ver otras respuestas.

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Este tema de Dios y el sufrimiento en el mundo ya lo había tratado en una de las primeras entradas pero el vídeo de estas chicas ofrece una buena ocasión para recuperarlo y añadir algo más.

La primera chica empieza haciéndose un lío monumental con Dios y la naturaleza, por lo visto Dios ha creado la naturaleza pero luego esta última ha decidido seguir unas leyes propias con las que se diría que Dios no tiene nada que ver. Hay un momento en el que parece darse cuenta de que se está metiendo en un jardín y decide cambiar de estrategia, el problema de las catástrofes naturales ya no son los fenómenos en sí sino la pobreza y la injusticia en los lugares donde ocurren. De esta forma tan demagógica la chica ha conseguido cambiar de tema, ahora estamos hablando del sufrimiento causado por el hombre, la pobreza, la injusticia social, el subdesarrollo y nos olvidamos de la pregunta original, de hecho ninguna de las dos chicas parece acordarse de la pregunta que se les ha hecho.

Cabría preguntarle a esta chica que deberían pensar los japoneses o los estadounidenses ante sus palabras. Dos de los países más desarrollados del mundo, si no los más, que recientemente han padecido grandes sufrimientos a causa de desastres naturales. También habría que preguntarse por qué Dios, con su omnipotencia, sigue empeñado en que las placas tectónicas de la Tierra se sigan moviendo. Todas estas preguntas cobran especial relevancia si tenemos en cuenta que recientemente el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, pedía a los fieles que rezasen "para que no hiciese demasiado calor" durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud Católica a las que acudieron estas chicas. Algo parecido ocurrió durante la tormenta que aguó la vigilia con el Papa en esas mismas jornadas, cuando durante una larga interrupción causada por la lluvia los sacerdotes que estaban al micrófono solicitaron a los asistentes que rezasen para que parase de llover, cuando a los pocos minutos la intensidad de la lluvia se redujo exclamaron ¡ha funcionado!. No puede expresarse con palabras la vergüenza ajena que produce en alguien como yo ver a más de un millón de personas rezando para que pare de llover, como si hubiese un Dios en algún lugar ocupándose de mover las nubes bajo demanda, mientras las sequías y las lluvias torrenciales causan hambrunas y destrozos en distintas partes del mundo, tal vez por ausencia de rezos en sentido contrario.

Puede que la respuesta nos la de la segunda chica del vídeo, parece ser que los desastres naturales no son tan malos, tienen su lado bueno, nos brindan la oportunidad de sacar a relucir nuestra "solidaridad, generosidad, cariño, no nos quedamos indiferentes, se olvidan los estratos sociales", por lo visto los sufrimientos causados por el ser humano no son suficientes para que aprovechemos todo nuestro potencial solidario y por eso Dios, en su infinita generosidad, nos ofrece oportunidades adicionales ¡Si al final va a haber que darle las gracias! (para los poco perspicaces, yo no creo que haya ningún dios al que agradecer ni reprochar los desastres naturales ni ninguna otra cosa). La respuesta de esta chica me recuerda a la del teólogo Richard Swinburne cuando dice "Supongamos que se hubiera quemado una persona menos por la bomba de Hiroshima, habría sido una oportunidad menos para el valor y la conmiseración, una pieza menos de información sobre los efectos de la radiación..."

¿Es esa la respuesta? ¿es la razón por la que Dios permite el sufrimiento? para algunos, como el predicador evangelista Pat Robertson, los desastres naturales no son solo un "regalo" para que disfrutemos de nuestros buenos sentimientos, también pueden ser un castigo divino, como el terremoto que sufrieron los haitianos  en 2010, al parecer por culpa de un pacto que sellaron con el diablo a cambio de obtener la independencia de Francia. ¿Todavía hay que explicar por que los ateos hacemos blogs como este?




Hay que reconocer que al final del primer video se hace una observación que si puedo compartir, mucha gente tiene a la religión como consuelo ante sus desgracias. Esto es una constante en la historia de las religiones y de hecho una de las razones por las que los seres humanos hemos inventado religiones. Los humanos no comprendemos las injusticias y necesitamos pensar que hay algo que se encargará de enderezar las cosas. Constantemente vemos situaciones injustas, buena gente que sufre demasiado mientras personas malvadas salen bien paradas en todo momento ¿por qué el terremoto ha devastado mi pueblo y no el de al lado? ¿qué he hecho para merecer que un hijo nazca con una enfermedad genética o para que un ser querido muera joven de cáncer? ¿por qué a mi y no a otro?. Ante todo eso necesitamos equilibrar las cosas para sentirnos tranquilos, pensar que si no es en ésta vida al menos en otra habrá una compensación a nuestros sufrimientos y un castigo para los malvados. El problema de esa mentalidad es que ha sido utilizada durante siglos para promover la resignación entre los oprimidos.

Lo que no puedo compartir es eso de que para algunas personas la religión es el único sentido para seguir viviendo después de una desgracia. Los seres humanos, igual que el resto de animales, tenemos una cosa que se llama instinto de supervivencia, y lo tenemos tanto los ateos como los creyentes más devotos, aunque algunos se empeñen en llamarle "Dios" a todo.

Ver otras respuestas.

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