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Martes, 27 de Mayo de 2014

El peligro del pensamiento único

Enormes y brillantes se alzan con imponencia en par de estatuas de los líderes norcoreanos de la familia Kim en Piongyang, mientras reciben con reverencia la visita de miles de ciudadanos que las honran con una devoción casi religiosa.

La escena que parece recordar a faraones y césares del pasado, más que evocar la grandeza de un liderazgo suscita la tristeza de ver el triunfo del pensamiento único. Muchos podrán creer que el infortunio de la alienación mental está restringido al norte de la península de Corea o alguna remota aldea de Afganistán controlada por talibanes.  Pero no es así. El pensamiento único sigue haciendo de las suyas en todo el mundo generando una gran traba para el progreso de la humanidad.

La posibilidad de cuestionar, rebatir y contradecir son esenciales en una democracia, no solo porque son una expresión de la libertad, sino porque solo así se avanza como sociedad. En cualquier grupo humano la discrepancia es buena para el crecimiento. Pero, infortunadamente, las comunidades que ven en sus postulados la revelación única y final son cada vez más numerosos y abarcan desde los fundamentalismos religiosos y políticos hasta el sinsentido del barrismo fanático futbolero.

En las ideologías que presentan el modelo perfecto, la moral definitiva, la doctrina incuestionable y el camino al cielo, se esconde la imposición, la exclusión y el sectarismo. En los países con procesos de alfabetización pobres y donde el pensamiento crítico no está muy extendido las banderas del pensamiento único son llevadas principalmente por las religiones organizadas.

Tras el paso arrollador del pensamiento único religioso queda la división maniquea de la sociedad en buenos y malos, fieles e infieles, creyentes verdaderos y apóstatas. Los muros que se levantan entre esas divisiones están hechos del prejuicio y la falta de pensamiento escéptico.

Ejemplo de tales muros se puede ver en religiones como la de los Testigos de Jehová que prohíben el trato, llegando en casos hasta el saludo, con aquellos miembros que han abandonado la congregación. Convergencias, aunque a menor escala, con la forma como tratan las dictaduras a los disidentes políticos.

Pastor evangélico Javier Soto
El pensamiento escéptico, el que pide pruebas y demostraciones, es visto como un enemigo detestable. En el pasado la Inquisición ponía punto final a los detractores. Hoy en día la solución no puede ser fulminante, razón por la que se apela al pecado de la blasfemia o a la libertad de cultos.

Recientemente hemos presenciado que tras el terremoto de Chile y el incendio en Valparaiso ha salido el pastor Javier Soto a los medios de comunicación afirmando que tales desastres son resultados de que hay en curso un proyecto de unión civil para parejas del mismo sexo. Para él, y sus feligreses no hay placas tectónicas, no vale afirmar que otras naciones tienen matrimonio igualitario y no han sucumbido a la aniquilación, o que los terremotos han estado sobre la Tierra desde hace millones de años. No, para ellos eso no vale. El pensamiento único no escucha razones.

Ken Ham y Pat Robertson difieren
en sus creencias creacionistas.
Ambos ignoran las evidencias.
En días más recientes se ha presentado un enfrentamiento entre dos grandes líderes evangélicos estadounidenses: Ken Ham y Pat Robertson. El primero afirmó que era una tontería creer que el planeta Tierra solo tiene seis mil años, no obstante él no acepta la evolución humana. Ham, director del Museo de la Creación del Ministerio Answers in Genesis (Respuestas en Génesis) salió a atacarlo diciendo que el pastor estaba socavando la autoridad de las Escrituras. La anterior disputa no solo ha generado la burla de los biólogos, geólogos y activistas ateos de EE.UU. ¿Cómo es posible que ambos líderes evangélicos no se pongan de acuerdo si leen la misma Biblia? Pero más allá del evento, es curioso ver cómo se puede llegar a sostener absurdos sobre los orígenes del planeta y de los humanos cuando se deja de lado el pensamiento racional, cuando se cae en la trampa del pensamiento único.

Pastora María Luisa Piraquive, líder
 y profeta de la Iglesia de Dios
Ministerial de Jesucristo Internacional.
El pensamiento único puede llevar a fomentar la discriminación. En meses pasados y tras las protestas contra la Iglesia de Dios Ministerial realizadas al conocerse que su máxima líder, la pastora María Luisa Piraquive, pedía que no se permitiera predicar a las personas en situación de discapacidad física. La cúpula religiosa argumentó inicialmente que no era discriminación, sino reglamentos internos. Normas, requisitos, reglas, o como los llamasen seguían siendo discriminatorios. Los líderes de la susodicha luego jugaron la carta de la victimización. Alegaron ver afectada su libertad religiosa, hablaron de una conspiración mediática y afirmaron que “con lo de Dios no se juega”. Lo que muchos de los fieles de ese credo veían como persecución no era más que el normal proceso de libre crítica que debe caracterizar a una sociedad libre y democrática. Lo más lamentable de la anterior coyuntura no fue que la Iglesia de Dios Ministerial no haya rectificado, sino que su inmensa feligresía haya aceptado acríticamente las explicaciones dadas por sus líderes religiosos. "Cuando los derechos se llaman de otra forma hay discriminación", decía Pedro Zerolo, activista LGBT del PSOE. Nada más cierto en este caso.

Los Testigos de Jehová desestimulan la educación superior,
los adventistas del séptimo día advierten contra las clases de filosofía,
 biología y geología en universidades a las que llaman "mundanas"
en contraposición a las suyas.
El pensamiento único, que presume ser el verdadero y más perfecto, curiosamente huye convenientemente del debate. Las recomendaciones a los creyentes para que no lean fuentes diferentes a las oficiales o que entablen amistad con “mundanos” están a la orden del día. La decimonónica líder adventista Elena G. de White se lamentaba de la educación científica en los siguientes términos: 

Hay peligros igualmente grandes en el estudio de la ciencia, según se acostumbra a realizarlo. En las escuelas de cualquier grado… se enseña la evolución… que tiende a inspirar incredulidad.”[i] 

Más recientemente la revista Atalaya, de los Testigos de Jehová, aconsejaba a no asistir a la universidad: 

“¿Qué ambiente se respira en la mayoría de las universidades de este mundo? ¿Verdad que suelen ser foco de descontento social y político, y se caracterizan por la inmoralidad y los excesos? (Efesios 2:2) En contraste, la organización de Jehová ofrece la mejor educación en el pacífico ambiente de la congregación cristiana.”[ii]

Pero el “pacífico ambiente cristiano” que piden los religiosos es un ambiente estéril. Es el conformista entorno en el que ya todo está dicho, las grandes cuestiones solucionadas, en el que se prohíbe pensar por fuera del molde. Es la fórmula de la receta que puede sumir a una sociedad en un barbarismo talibán o en el atraso científico que vivió Occidente antes del renacimiento.

Bien decía Estanislao Zuleta, filósofo y ateo colombiano:

“En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente sí han existido.
Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelamos regresar a él.[iii]

El recurso de salvaguardar el pensamiento único contra la insidiosa crítica lo han encontrado los clérigos en el pecado inexistente de la blasfemia. Con frecuencia se pide la censura de los librepensadores que han criticado abiertamente las religiones organizadas, sus líderes o sus supuestos libros sagrados porque se hieren los sentimientos religiosos o simplemente porque son blasfemos. Las ideas políticas y económicas son cuestionadas a diario en los países libres sin que político alguno diga que tal acción es pecaminosa. Pero en el caso de la religión el rasero es diferente. Frente a la imposibilidad de defender aquello que es completamente subjetivo y carente de sustento racional la censura es la mejor solución.

En la tierra del libre examen no hay una moral objetiva y perfecta. Las grandes cuestiones morales de la sociedad deben analizarse críticamente y tenerse en cuenta los nuevos conocimientos que provee la ciencia, así como la filosofía y los derechos humanos. Temas como la eutanasia, el aborto, el matrimonio entre parejas del mismo sexo o la prohibición como estrategia válida en la lucha contra las drogas, se deben analizar con pensamiento crítico. Lo último que se necesita en estos temas es traer a colación un libro de otras épocas presuntamente revelado para pedir el cese de la discusión. Pero, formar una sociedad crítica requiere trabajo, un esfuerzo que individuos y gobiernos no están dispuestos a hacer, ya sea por mediocridad o conveniencia. Creer es más fácil que pensar.

En conclusión, el idílico mundo del pensamiento único, muy común aunque no exclusivo del universo religioso, que ofrece al ciudadano las grandes preguntas de la vida y la moral ya resueltas son un facilismo que a la postre resulta negativo y peligroso para la sociedad porque la estanca, genera discriminación y quita al ser humano su cualidad más valiosa que es la de poder pensar por sí mismo.




[i] White, E. (1893). La Educación. Página 223.
[ii]Cuerpo Gobernante. Sirvan a Jehová como esclavos, La Atalaya, 15 de octubre de 2013, páginas 14-16.
[iii] Zuleta, E. (2000). Elogio de la Dificultad. Agenda Cultural Medellín, 2-5.

@yesydrodriguez    @ateosbogota       @sindioses_org
Miercoles, 21 de Mayo de 2014

Reseña de:"A manual to create atheists"

Tengo que reconocer que el título del libro nunca me gustó, y era muy reticente a comprar el libro, no me gustaba ese mensaje evangelizador del título del libro. Fue tras ver una entrevista a Peter Boghossian, autor del libro, cuando me animé a leerlo.

En realidad el título del libro es un poco desproporcionado, más que ateos lo que busca el autor es iniciar a la gente en el pensamiento crítico aprovechando cualquier oportunidad que se encuentre para ello. Lo que Boghossian busca es que la gente se dé cuenta de que pretende saber cosas que en realidad no sabe, esa de hecho es una de las definiciones de que el propio autor da. Lo primero que se necesita es conseguir que la persona tenga cierta apertura mental, en el sentido de que sea capaz de aceptar cuestiones sobre aquello que cree saber pero en realidad no sabe, el siguiente paso es que se lo cuestione el mismo, a partir de ahí es cuando se puede avanzar hacia la posición de que la persona abandone esa creencia.

Para conseguir esto lo que el autor propone no es más que utilizar el método socrático, método que el propio autor explica e ilustra con algunas conversaciones que el mismo ha tenido. La meta de las conversaciones y el método usado no es ganar la conversación como si de un debate se tratará sino de conseguir que el contertulio acabe por ser capaz de cuestionarse sus propias creencias.

El libro es sencillo y se lee del tirón, pero tampoco ofrece nada excesivamente nuevo. Simplemente unifica el método socrático con unos consejos sencillos para evitar que la persona, con la que se está dialogando no se sienta ofendida, lo cual es lógico si se siente ofendida nunca o casi nunca dará los pasos necesarios para cuestionarse sus creencias.
Lunes, 19 de Mayo de 2014

Escépticos en el pub:"El diseño inteligente ¡vaya timo!"

Aquí tenéis la charla que di en Escépticos en el Pub sobre El diseño inteligente ¡vaya timo! Espero que os guste y de paso os decidáis a háceros con el libro :D

Lunes, 12 de Mayo de 2014

Pensando Críticamente: "El diseño inteligente ¡vaya timo!"

Aquí os traigo la última entrega de Pensando Críticamente, el podcast de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. En esta ocasión el entrevistado es un servidor y el tema no es otro que el estupendo libro “El diseño inteligente ¡vaya timo!”(lo siento, no tengo abuela). La entrevista es entretenida, e incluso, algo divertida, diría yo.

Os podéis suscribir al podcast de diferentes maneras: a través de iTunes, o en Yahoo, o directamente a su feed o con iGoogle.

Jueves, 8 de Mayo de 2014

Reseña de “Comer sin miedo”


Estamos ante un estupendo libro, y lo es por dos razones, una porque informa y otra porque, al mismo tiempo es tremendamente divertido. Mulet nos brinda un texto muy divulgativo en el que nos exhorta a comer sin miedo. Para ello recurre a la información científica en todo lo referente a la nutrición para explicarnos de forma amena y divertida porque muchas de las afirmaciones que nos llegan por casi todos los medios acerca de lo mala y peligrosa que es la comida actual, en realidad no se sostiene.
 
Con un tono irónico que acompaña la obra de principio a fin, nos pasearemos por la química de la comida, sí, la química, porque como bien dice el autor, la cocina, a fin de cuentas no es más que un laboratorio donde hacemos nuestras pruebas. Y pedir una comida sin química es, literalmente, un sinsentido. Descubriremos que los conservantes no son tan malos como nos lo pintan, es más, menos mal que hay conservantes, que lo que nos vende de ecológico no tiene porqué ser más saludable ni más ecológico.
 
En resumen un libro recomendable sobre todo con los tiempos que corren, una desmitificación de creencias infundadas y errores respecto a la comida que ingerimos, una invitación a informase de forma seria para comer sin miedo.

Presentación de "Los libros de autoayuda ¡vaya timo!"

El próximo viernes 16 de mayo tendré el enorme placer de hacer de maestro de ceremonias en la presentación del libro “Los libros de autoayuda ¡vaya timo!”, de Eparquio Delgado psicólogo, compañero de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico y premio Mario Bohoslavsky 2013. La presentación tendrá lugar en la librería Antonio Machado (C/ Márques Casa de Riera, 2). Si os interesa la ciencia y el pensamiento crítico, no dudéis en acercaros para conocer este nuevo volumen de la colección editada por Laetoli.

Es mejor callar y parecer tonto que abrir la boca y confirmarlo

El pasado 22 de enero el popular científico Stephen Hawking hacía público un artículo donde sostenía que el horizonte de sucesos de un agujero negro no es, en realidad, esa superficie de no retorno.

Básicamente un agujero negro es un cuerpo cuya gravedad es tan intensa que ni siquiera la luz puede escapar de él. Cuanto más te acercas a un agujero negro más y más difícil es escapar de su tirón gravitatorio. El límite de no retorno es a lo que se le llama horizonte de sucesos, una vez que pasas ese límite, no hay nada que hacer, es imposible escapar, o al menos eso es lo que se pensaba hasta el nuevo trabajo de Hawking. El famoso científico propone que, al tener en cuenta los mecanismos de la mecánica cuántica, la situación es bien distinta y el horizonte de sucesos no sería tal, sino más bien un “horizonte aparente”.

El artículo de Hawking, publicado en el sistema Arxiv, y de título Information preservation and weather forecastign for black holes(1) todavía no ha pasado por el peer review, es decir, no ha sido evaluado por otros expertos de forma anónima para ver la validez de su trabajo, de hecho, el saber que es del señor Hawking ya está minando el anonimato del peer review ya que este debe darse en ambos sentidos.

Hoy no quiero centrarme en el trabajo del señor Hawking si no en algunas de las inesperadas reacciones. No cabe duda que todo astrofísico interesado en los agujeros negros, a buen seguro, habrá leído el artículo en cuestión, nada extraño ni reseñable, algo lógico y normal cuando alguien realiza un trabajo que parece de importancia para tu campo de estudio.

Lo que resulta más sorprendente es que el trabajo del señor Hawking haya tenido repercusiones entre algunos políticos estadounidenses, ¿qué puede importar los agujeros negros en la arena política? En principio nada, lo que interesa a algunos es poder atacar a la ciencia, es decir, negar que la ciencia consiga un conocimiento objetivo del mundo. Michele Bachmann política miembro del Tea Party, ha realizado las siguientes declaraciones:



Pues si los agujeros negros ya no existen, probablemente haya otros ejemplos y teorías que vosotros, científicos, habéis intentado que nos tragáramos y que tampoco existen como la evolución y el calentamiento del planeta(2)




¿Resulta creíble verdad? Pues resulta que la señora Bachmann nunca ha dicho eso(3),(4),(5). Gracias a Iñaki Rodriguez he descubierto el gazapo, hay que reconocer que yo mismo me lo había tragado, aunque la fuente de donde lo saque no es la red, como está indicado en la cita. A pesar de la falsedad del testimonio, la reflexión puede seguir teniendo su valor, por lo que solo he realizado un par de cambios sobre el original, a fin de cuentas, no es difícil escuchar a politicos que "tienen primos que les dicen que no hay cambio climático" o ver como se promueven acciones contra alimentos transgénicos cuando nunca se ha probado científicamente todos los males que se les atribuyen. Estos ejemplos nos ponen de manifiesto como las ideologías pueden hacernos no aceptar la ciencia, negando su capacidad de generar conocimiento objetivo. Si la ciencia genera conocimiento objetivo entonces amenaza todas nuestras creencias, entendiendo por creencias aquellas afirmaciones sobre el mundo que aceptamos como verdaderas sin saber si en realidad lo son. Si creo que el cambio climático no existe, entonces, cuando la ciencia aporta sus evidencias, solo hay dos opciones; o aceptar las evidencias y cambiar mi creencia o, atacar la ciencia y negarla aquello que precisamente mejor hace, que es darnos conocimiento sobre el mundo. Si creo que Dios creó el mundo y a los seres humanos, entonces, la evolución por medio de la selección natural debe ser negada, y si la ciencia ha aportado evidencias de que la evolución es real, entonces que mejor que menospreciar la ciencia y negar su capacidad para decirnos cómo es el mundo, confundiendo el carácter perfectible del conocimiento científico con una supuesta incapacidad congénita de la ciencia para explicarnos el mundo. A pesar de la falsedad de las declaraciones de la señora Bachmann no es difícil encontrar negacionistas del cambio climático y crecionistas, no solo dentro de la política sino en casi cualquier otra esfera de la actividad humana.

Y aunque el ejemplo de Michele Bachmann corresponde a una parte del espectro político, no hay que olvidar que este problema sucede también en otras ideologías políticas. Volviendo a este caso en concreto, y por si hubiera algún despistado sobre lo que ha dicho o no el señor Hawking la declaración pone de manifiesto que no se ha entendido nada sobre le trabajo de Hawking, él no niega la existencia de los agujeros negros, sino que una propiedad de los mismos, el conocido horizonte de sucesos, no es cómo se pensaba hasta ahora. Por otro lado, en realidad, el trabajo de Hawking es una hipótesis, habrá que intentar comprobar observacionalmente si tiene razón o no. Además no hay que confundir los hechos con las explicaciones, por ejemplo, que la Tierra sea más o menos redonda se debe a que el campo gravitatorio tiene una simetría esférica, supongamos que mañana descubrimos que esta no es la razón por la que la Tierra tiene la forma que tiene, entonces sabríamos que esa explicación no es correcta, pero eso no implica que la Tierra no sea más o menos redonda, eso es un hecho que pide una explicación, las explicaciones pueden ir perfeccionándose según se avanza en la investigación. Otro ejemplo, si tuviéramos dos teorías para explicarnos el fenómeno de la gravedad, las manzanas no se quedarían levitando a la espera de que descubriéramos cual es la más correcta, las manzanas seguirían cayendo al suelo.

La disonancia cognitiva, el sesgo de confirmación, así como muchos otros sesgos, son las herramientas que nuestras ideologías usan para hacernos negar lo que no nos gusta. En última instancia son los culpables de que en muchas ocasiones abramos la boca para confirmar que somos tontos, cuando era mejor estar callados y no confirmarlo, y de esto, por desgracia, no estamos ninguno a salvo, de ahí la necesidad de ser escépticos y esforzarnos por evaluar a fondo nuestras creencias y opiniones para desechar aquellas que sean falsas o carezcan de justificación alguna.

- (1) Hawking, Stephen. Information Preservation and Weather Forecasting for Black Holes 
- (2) Filosofía Hoy, nº31
- (3) Michele Bachmann's Stephen Hawking quotes are fake, people
- (4) No, Stephen Hawking Did Not Say Black Holes Don't Exist
- (5) STEPHEN HAWKING’S BLUNDER ON BLACK HOLES SHOWS DANGER OF LISTENING TO SCIENTISTS, SAYS BACHMANN (Columna satírica, fuente original de la "cita" de Bachmann)
- Zeeya, Merali. There are no black holes. Nature.
Miercoles, 30 de Abril de 2014

Convocatoria de Escépticos en el Pub

Este próximo día 10 de mayo, habrá un nuevo Escépticos en el pub, en esta ocasión es un poco especial, bueno, en realidad es como cualquier otro, la diferencia estriba en que es especial para mí, porque seré yo el que de la charla. ¿Y de que va a ir el tema de la charla? Pues sobre El diseño inteligente ¡vaya timo!:

En la oscuridad de la noche, cuando las estrellas tachonan el cielo, la mente humana se enfrenta al infinito, a lo insondable, al misterio de los misterios: el universo. Las preguntas nos llenan la cabeza ¿de dónde ha venido el universo? ¿Cómo apareció? ¿Es eterno? Muchos afirman que el universo ha sido creado o diseñado por un dios todopoderoso y que hay pruebas científicas de que así es. Esto es lo que vamos a someter a examen. Saber cómo es, cómo ha sido y cómo será el universo es una de las cuestiones más profundas que nos podemos plantear. ¿Fue creado? ¿Está diseñado para que existamos los seres humanos? ¿Hay datos científicos que avalen esas creencias? Preguntas difíciles, pero a las que podemos acercarnos gracias a los avances que ha experimentado la ciencia y, haciendo uso del pensamiento crítico, podemos conseguir separar el grano de la paja.


Solo recordaros que será donde siempre, en el pub Irish Corner(Calle Arturo Soria nº6), a las 19:30h y completamente gratuito. Espero que nos veamos todos por allí.
 
Miercoles, 23 de Abril de 2014

The folly of fools

Robert Trivers nos ofrece un libro donde reflexiona sobre el autoengaño. Como, sin darnos cuenta, tendemos a engañarnos a nosotros mismo y a los demás. Nuestros sesgos cognitivos conspiran constantemente contra nosotros.

Trivers nos acerca a las bases biológicas del autoengaño, nos muestra como nos creemos mejores de lo que somos y por supuesto, como a los demás tendemos a considerarles peor de lo que son. Tras esa exposición, Trivers nos muestra casos reales de cómo afecta el autoengaño en nuestras vidas, desde accidentes de aviones a decisiones políticas y como era de esperar, el autoengaño se encuentra dentro del cuerpo de las religiones. De esta parte del libro me gustaría resaltar cómo Trivers muestra que los accidentes de avión a los que hace referencia estaban causados en parte por el autoengaño de los propios pilotos, que parecían incapaces de ver la realidad e ignoraban los hechos. Señalo esta parte porque muestra como los pilotos, por muy pilotos que sean, siguen siendo personas y por lo tanto tiene los mismos sesgos que los demás, algo que cuando se habla de avistamientos de OVNI se ignora o no quiere reconocerse, dando por sentado que el testimonio de un piloto no es tan falible como el de cualquier otra persona.
El libro tiene una característica que merece la pena destacar. Al final del mismo tienes las referencias a las investigaciones científicas que Trivers utiliza a lo largo de su obra. Dichas referencias vienen identificadas por número de página, lo cual facilita mucho el buscarlas. Si estás en la página X del libro y tienes curiosidad por saber a que estudio en concreto se está refiriendo el autor, solo tienes que buscar el número de esa página en las referencias y allí encuentras los autores y año de publicación del trabajo, suficiente para buscar dicho trabajo en Internet para ver el asunto en detalle.

Un libro interesante y recomendable, aunque personalmente me hubiera gustado que la parte dedicada a la biología de los sesgos fuera más abundante.
Viernes, 28 de Marzo de 2014

Bernat Soria, y Gonzalo Puente Ojea, premios al pensamiento crítico

ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico entregará sendos premios este próximo sábado a Bernat Soria y Gonzalo Puente Ojea. El premio reconoce la labor de defensa de la ciencia y el pensamiento racional que ha caracterizado a estos dos intelectuales. A continuación la nota de prensa de ARP-SAPC:

El exministro Bernat Soria, y el intelectual Gonzalo Puente Ojea, premios al pensamiento crítico:

· Ambos recogerán el Premio Mario Bohoslavsky, concedido por ARP – Sociedad para el avance del Pensamiento Crítico, el próximo sábado 29 de marzo en Madrid.

· Bernat Soria es pionero de la investigación con células madre embrionarias en España y fue ministro de Sanidad entre 2007 y 2009.

· Gonzalo Puente Ojea es diplomático (Embajador de España en el Vaticano entre 1985 y 1987) y autor de una extensa obra sobre la religión y el ateísmo.

Madrid, 26 de marzo de 2014.

Bernat Soria, investigador y exministro de Sanidad, junto a Gonzalo Puente Ojea, diplomático e intelectual, recibirán el próximo sábado 29 de marzo el premio Mario Bohoslavsky, concedido por ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. El galardón condecora a personas que han destacado por impulsar el desarrollo de la ciencia, fomentar el uso de la razón o promover la educación y la divulgación científicas.

Además de sus dos años al frente del ministerio de Sanidad y Consumo, Bernat Soria es uno de los científicos españoles más destacados de las últimas décadas, y uno de los pioneros de la investigación con células madre de origen embrionario. Sus trabajos en este campo –que incluyen la ‘cura’ de la diabetes en ratones– sirvieron tanto para avanzar el conocimiento de la materia como para impulsar un debate social sobre su uso en humanos. Más allá del laboratorio, peleó por cambiar tanto leyes como opiniones, y sostuvo que «lo no ético es no utilizar estos embriones para investigar».

El exdiplomático Gonzalo Puente Ojea –embajador de España en el Vaticano, cónsul en Mendoza y cónsul general en Chicago– ha escrito cerca de veinte libros dedicados a la religión, su historia, sus mitos y sus problemas, que lo han convertido en la principal referencia intelectual del ateísmo en nuestro país. Comprendidas entre su primera obra, ‘Problemática del catolicismo actual’ (1955), y la más reciente ‘Ideologías religiosas: Los traficantes de milagros y misterios’ (2013) se encuentran casi seis décadas de lucha a favor de la razón y contra la superstición. En colaboración con ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico ha publicado ‘La religión ¡vaya timo!’ (2009).

«El trabajo de Bernat Soria no solo tuvo valor científico, sino que generó un debate social sobre los límites éticos de la ciencia y puso de manifiesto los prejuicios y la irracionalidad de una parte de la población española», explicó Jorge J. Frías, vicepresidente de ARP - SAPC, acerca del primero de los galardonados. Sobre los trabajos de Puente Ojea, apuntó que «son la principal referencia intelectual del ateísmo en España, y sientan las bases de una discusión racional sobre la religión y su papel en la sociedad».

ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico entrega el premio Mario Bohoslavsky desde 1998. La lista de galardonados más señalados incluye al filósofo Fernando Savater, al biólogo especialista en evolución Francisco J. Ayala, al editor Serafín Senosiáin o a la periodista científica Patricia Fernández de Lis.

Sobre ARP – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico:
Es una asociación sin ánimo de lucro dedicada al fomento de la razón y el escepticismo frente a la credulidad y toda clase de afirmaciones paranormales. Sus actividades incluyen la lucha contra fraudes y pseudociencias como las medicinas alternativas, y también la publicación de la única revista de temática racionalista en español: El Escéptico.
Miercoles, 26 de Marzo de 2014

El diseño inteligente ¡vaya timo! En Ágora

Este pasado lunes tuve el placer de participar en el programa Ágora de la emisora Luz radio. El programa lo lleva Gabriel Andrade, filósofo, sociólogo y autor de varios libros de la colección vaya timo. La entrevista que me realizó se centró en la cuestión de si el universo ha sido diseñado. El tema y la entrevista surgen debido a la reciente publicación de mi libro El diseño inteligente ¡vaya timo! Os dejo con el programa, espero que os guste:

Lunes, 10 de Marzo de 2014

Estudiando la influencia de las teorías antivacunas

Las teorías de la conspiración suelen ser denostadas y se las da poca importancia, es “un tema de locos”, pero antes de desestimarlas sin más, quizás sería conveniente ver el impacto que pueden tener en la sociedad. ¿Puede una teoría de la conspiración afectar a las decisiones que toman aquellos, no ya los que la creen, sino los que simplemente han estado expuestos a ella? Entendiendo por estar expuestos a haber escuchado dicha teoría de la conspiración.

Esto es lo que se han planteado investigadores de la universidad Kent. En concreto se han centrado en las teorías conspiratorias concernientes a los movimientos antivacunas. Estos movimientos rechazan la vacunación como método para inmunizar a las personas contra las enfermedades. La cuestión que se plantean estos investigadores es cómo de influyente pueden ser esas teorías conspiratorias y los efectos que pueden tener en el índice de vacunación de la población. Para intentar ver dicho efecto han llevado a cabo un estudio de título The Effects of Anti-Vaccine Conspiracy Theories on Vaccination Intentions y que ha sido publicado en PLOS ONE.

Primero se entrevistó a 89 padres acerca de su visión sobre los movimientos antivacunas y las afirmaciones de las teorías que defienden, se encontró que cuanto más creen los padres en dichos movimientos y teorías, más reticentes son a vacunar a sus hijos.

Después se comparó el efecto de brindar la “información” de las teorías conspiratorias de los movimientos anti-vacunas a un grupo de 188 personas. Por otro lado se tenía otros dos grupos, a uno de ellos se les suministraba información que refutaba dichas teorías y un tercer grupo que era el grupo de control. Los resultados son claros, el mero hecho de que las personas estén expuestas a las teorías conspiratorias de los antivacunas hace que su intención de vacunar a sus hijos disminuya, en relación con la intención de vacunar a sus hijos de los otros dos grupos que formaban parte del estudio.

Este estudio pone de relieve que las teorías de la conspiración son peligrosas, en este caso pueden tener un efecto directo sobre la sanidad pública. Por muy disparatadas que sean las teorías conspirativas no parece que se deba tratar como algo sin importancia. Dichas teorías pueden tener efectos devastadores sobre la población, en el caso que nos ocupa, pueden conseguir que al no vacunar a la gente enfermedades que parecían ya casi erradicadas vuelvan a repuntar, lo cual conlleva un serio problema de sanidad pública. Para la Dra. Douglas, una de los investigadoras que ha participado en este estudio, las teorías de la conspiración se tratan muy a la ligera. Ella considera que se deberían hacer más estudios para conocer las consecuencias del conspiracionismo en la sociedad así como para poder encontrar medios eficaces para combatirlo.
Miercoles, 5 de Marzo de 2014

¿Por qué hay algo en lugar de nada?

El libro afronta esta famosa cuestión filosófica, ¿cómo es que hay algo en lugar de nada? Y lo hace de forma rigurosa, adentrándose en conceptos filosóficos y analizándolos en profundidad. El texto, aunque ilustrativo no es de lectura fácil, tienes que tener paciencia y un gran interés en el tema para que el libro te sea de provecho.

Bede Rundle analiza los conceptos de causa, de necesidad, de agencia, de tiempo, el de explicación, etc. Para ver como deben ser aplicados a la hora de intentar abordar la cuestión que da título a su libro. Tradicionalmente la respuesta a esta pregunta ha sido la de postular la existencia de un ser necesario y trascendente, que se ha tendido a identificar con Dios. Para Rundle ese intento de “respuesta” en realidad no supera el análisis filosófico, es más, dar esa respuesta no aclara nada el asunto, sino que lo único que hace es complicarlo más, además, esa respuesta, como bien muestra Rundle carece de sentido, pues retuerce los conceptos de tal manera que, aunque gramaticalmente es correcta, en realidad, no tiene sentido hablar de que un ser trascendente es la causa del universo.

En resumen, el libro es interesante pero como comenté más arriba no es una lectura fácil ni ligera, debes tener un gran interés en el tema para que el texto te resulte interesante.
Martes, 4 de Marzo de 2014

Este sábado Escépticos en el Pub

Martes, 25 de Febrero de 2014

Debate entre el Cardenal George Pell y Richard Dawkins

Sábado, 22 de Febrero de 2014

Shogún no sabe de ciencia – Lectura para el inicio de clases de Ciencias

Era una mañana calurosa de sábado y Jairo escuchaba la radio mientras los locutores hablaban de varios temas. En un momento le dieron la palabra a un señor que se hacía llamar Maestro Shogún, a quien los locutores consideraban un sabio espiritual.

- “En esta época el mundo está mal gracias a la ciencia”. Afirmó Shogún, después de saludar amablemente a los radioescuchas.

- “Miren lo que ha traído: la bomba atómica que mató a cientos de inocentes en Japón, la contaminación del aire y de las aguas por las industrias, que está matando a miles. Debemos volver a lo natural”. Continuó Shogún.

Jairo se quedó pensando lo que el “maestro” Shogún decía. ¿Y si fuera cierto? ¿Es tan mala la ciencia? ¿Se debe a esta los problemas de cambio climático de la actualidad? ¿Estaríamos mejor sin ciencia?

Los pensamientos de Jairo fueron interrumpidos por Chogún, quien para finalizar su presentación invitaba a los oyentes a asistir a su consultorio para ser sanados usando unos cuarzos. Luego Chogún se despidió y llegó una tanda de música.

Luego, en el supermercado, Jairo se encontró a alguien que no veía hace años. Era su maestra de química. No la veía desde hace unos cinco años cuando él estuvo en grado 11. Marta no solo le había enseñado química, también algunos cursos de biología le fueron impartidos por la amable señora.

- Hola profe, ¿se acuerda de mi? Dijo Jairo, mientras se acercaba a Marta por detrás.

Marta dejo de ver la estantería y volteo.

- ¿Jairo?, dijo Marta, mientras intentaba recordar.

Después de hablar sobre lo que Jairo había hecho desde que se graduó, y demás chismes, Jairo se acordó de lo que había escuchado en la radio. Una vez agotados los otros temas Jairo dijo:

- Profe, ¿Ha escuchado en la radio al maestro Shogún? Es muy famoso. Con frecuencia sale en la radio promocionando cartas astrales y curas con cuarzos.

- Lo escuche una vez pero no me pareció interesante. Afirmó Marta.

- Pues en su segmento de hoy afirmó que estaríamos mejor sin la ciencia, y que esta es la causante de la contaminación, el cambio climático, y de la bomba atómica.

- La maestra escuchó atentamente a Jairo y luego respondió: La ciencia es una herramienta. Y una herramienta muy poderosa. Es igual que un martillo, que puede ser usado para una tarea útil en el hogar o en un taller, o para atacar a alguien. Lo malo no está en la herramienta sino en el uso que se le de. Esto es lo que ha pasado con el desarrollo de armas, como la bomba atómica. Y lo de la contaminación, continuó Marta, es consecuencia de nuestros actos. Es precisamente la ciencia quien nos está advirtiendo de nuestro impacto sobre el planeta.

- Pero eso de que estaríamos mejor sin la ciencia –continuó la maestra- es un disparate. Imagina por un momento que desapareciera todo nuestro conocimiento sobre la electricidad, el cuerpo humano, los microorganismos, las células cancerosas, el magnetismo, etc. ¿Cómo crees que estaríamos? Ahora imagina que desaparecieran también los logros de la tecnología: la telefonía celular, los computadores, la internet, los aviones, las vacunas, radiografías, antibióticos, los fertilizantes para los cultivos, y la refrigeración. ¿Cómo crees que estaría la sociedad? Piensa en ello –sugirió Marta- y tendrás la respuesta.

Ya en su casa, Jairo, quien contaba con algo de tiempo libre, decidió hacerle caso a su ex profesora. Pensaría un poco más sobre cómo estaría la sociedad sin la ciencia.

“Siempre es bueno analizar las cosas con cabeza fría, y no creerse todo lo que sale en los medios de comunicación.” Pensó Jairo para sus adentros.

Jairo decidió consultar en la internet. Por ejemplo, en tiempos de Cristóbal Colón el viaje desde la península ibérica hasta América le tomó 71 días. Además que ese par de meses de travesía fueron muy arduos y penosos para los navegantes. Hoy en día, el viaje no toma más de 9 horas en un avión jumbo, y claro está que es mucho más cómodo.

Y ni que decir de las comunicaciones. Hoy en día se puede tener una vídeo conferencia en tiempo real, sin importar que las dos personas estén, cada una, en lados opuestos del globo terráqueo. Audio y video en tiempo real. “Shogún si es idiota” –pensó Jairo- “¿Cómo se comunica él con sus potenciales clientes, si no es haciendo uso de la radio y su página de internet? ¿Por qué no usa entonces su bola de cristal, para comunicarse con la gente para que sea acorde con su idea de que estaríamos mejor sin ciencia?”

Jairo también recordó que en su carné de vacunación aparecía el registro de las vacunas que había recibido: BCG, polio, DTP, trivalente viral, entre otras. Por ejemplo la vacuna contra la poliomielitis le salvó de una enfermedad muy grave. 

La poliomielitis es una enfermedad causada por un virus que inflama las neuronas motoras de la médula espinal y el cerebro. Muchos de los enfermos terminaban paralíticos, con sus piernas totalmente inutilizadas. Los casos de personas lisiadas a causa de la polio eran comunes en el pasado. Incluso los antiguos egipcios dejaron dibujos de personas lisiadas por la poliomielitis. Pero desde que existe la vacunación muchas personas se han salvado. Desde el año de 1954 se empezó a aplicar una vacuna segura, y muchísimas personas están a salvo. 

Otra terrible enfermedad que fue erradicada gracias a la vacunación fue la viruela. Esta enfermedad, también causada por un virus, generaba en muchos casos desfiguración del rostro a causa de los abultamientos en la cara y el cuerpo. 

En el pasado muchas poblaciones eran arrasadas por la enfermedad. La tasa de mortalidad llegó a ser hasta del 30%, es decir 30 de cada 100 infectados morían inevitablemente. 

¿Podría el maestro Shogún curar o prevenir la viruela con sus cuarzos? ¡De seguro que no! En el pasado también muchos egipcios e hindúes recurrieron a rezos a sus dioses, y otras supersticiones, suplicando sanación, pero el virus siguió vivo. Sólo hasta que al vacunarse a toda la población en la segunda mitad del siglo XX se pudo acabar con la enfermedad. ¿Te dice esto algo sobre la importancia de la ciencia?

Muchas personas que en tiempos de Colón tendrían una muerte segura hoy pueden vivir gracias a los antibióticos, que matan a letales bacterias; o gracias a trasplantes de órganos como el corazón, páncreas, riñones, entre otros. Incluso la ciencia médica ha podido operar a niños recién nacidos y bebes en el útero materno.

Ya terminando su búsqueda Jairo se encontró con una frase del astrónomo Carl Sagan, quien escribió muchos libros para que la gente comprenda la ciencia y piense críticamente. La frase de Sagan decía:


“No hay ninguna especie en la Tierra que haga ciencia, Hasta ahora es una invención totalmente humana, que evolucionó por selección natural en la corteza cerebral por una sola razón: Porque funcionaba... No es perfecta. Puede abusarse de ella. Es sólo una herramienta, pero es con mucho la mejor herramienta de que disponemos, que se autocorrige, que sigue funcionando, que se aplica a todo. Tiene dos reglas. Primera: No hay verdades sagradas; todas las suposiciones se han de examinar críticamente; los argumentos de autoridad carecen de valor. Segunda: Hay que descartar o revisar todo lo que no cuadre con los hechos.”


Jairo se quedó pensando: La ciencia es una herramienta muy útil” –dijo- Lástima que muchas personas no la entienden, y peor aún, que otras la consideran nociva. Lo que es nocivo -continuó Jairo- es que las personas confíen su salud y su dinero a personas como el maestro Shogún, que se valen de la ingenuidad, y las necesidades de la gente. Ojalá más personas se interesaran por aprender las ciencias naturales.

Material creado con fines educativos en la apertura de la clase de Ciencias Naturales y educación ambiental del Colegio Instituto Técnico Laureano Gómez, por Ferney Yesyd Rodríguez Vargas.

No se permite su reproducción con fines comerciales.
Miercoles, 19 de Febrero de 2014

Hablando de "El diseño inteligente ¡vaya timo!" en Ciencia al Cubo

El pasado domingo tuve el gran placer de estar en el programa "Ciencia al Cubo" de RNE Radio 5, programa que como imagino ya sabéis lleva América Valenzuela. Allí estuvimos hablando de "El diseño inteligente ¡vaya timo!"


Miercoles, 19 de Marzo de 2014

La dificultades de un Dios creador

William L. Craig es uno de los defensores de que el universo ha sido diseñado. En mi libro, “El diseño inteligente ¡vaya timo!” dedico algo de espacio al argumento kalam que él mismo ha defendido en sus obras.

Recientemente,  en un número de la revista Philosophy Now dedicado a Dios, ha aparecido un artículo de Craig donde da ocho razones para creer en Dios. En una de ellas, el señor Craig dice basarse en los trabajos de los cosmólogos y matemático Vilenkin, Guth y Borde. Según él,  en el teorema que presentan en su trabajo Inflationary spacetimes are not past-complete(1) se defiende que el universo tuvo que tener un principio. Lo primero que cabe decir es que el señor Craig no parece haber entendido dicho artículo. El propio Vilenkin, en una correspondencia mantenida con el físico Victor Stenger(2), niega que eso sea lo que su teorema dice. Según Vilenkin lo que dice su trabajo es que el universo tuvo que empezar a expandirse en algún momento determinado del pasado. Como se puede apreciar, eso es algo muy distinto a que el universo haya tenido un principio. Es más, ante la pregunta directa de si su teorema demuestra que el universo debió haber tenido un principio, Vilenkin responde categóricamente(2):

No. Pero demuestra que la expansión del universo sí debió tener un principio. Puedes evadir el resultado del teorema si postulas un universo que estuvo en contracción en un tiempo anterior.
Por lo tanto, estamos una vez más ante una argumentación pseudocientífica, se dice que la ciencia dice determinada cosa cuando en realidad no es así. No obstante, supongamos por un momento que Craig estaba en lo cierto. Entonces caben varias críticas a su postura. Por un lado, que algo tenga un principio, entendido como que empezó a existir en algún determinado momento del pasado, no implica que tenga que haber sido creado. Esto es un error muy extendido, se confunde el tener un principio, un origen, con el haber sido creado, se tratan ambos conceptos como casi sinónimos cuando en realidad no los son.

Aun así, concedamos también que el hecho de tener un principio es porque fue creado. En este punto Craig da una vuelta de tuerca más y afirma que la causa del universo, el ente creador del universo, debe ser un ser transcendental, inmaterial, una mente descarnada. Craig argumenta como sigue(3):

La causa del universo físico debe ser un ser inmaterial. Ahora, solo hay dos tipos de cosas inmateriales que podrían encajar en esa descripción: o un objeto abstracto como los números, o una mente descarnada. Pero los objetos abstractos no entran en relaciones causales con los objetos físicos. El número 7, por ejemplo, no tiene efecto sobre nada. Por lo tanto la causa del universo es una mente descarnada. Así de nuevo no solo nos vemos conducidos a una causa transcendente del universo sino a su Creador Personal.

Este tipo de argumentación, por llamarlo así, cae dentro de lo que he llamado el problema de la información(4). De forma resumida, la información, para ser almacenada, transmitida o para hacer algo con ella, necesita sí o sí de un soporte físico, por lo tanto una mente descarnada no puede almacenar ni tener información, y por lo tanto es imposible que sepa como hacer el universo pues por su propia naturaleza no puede contener nada de información.

Por otro lado, hablar de mentes descarnadas carece de sentido. La mente, con el conocimiento actual en la mano es algo que esta ligado al cerebro, es el producto del cerebro, cualquier neurólogo dirá esto, y esto es extensible no solo a la mente humana, sino a la mente o protomentes que pueden tener otros animales. Hablar de mente descarnada no es que sea una concepción falsa, es que es peor aún, ni siquiera parece tener sentido.

Otro problema añadido es que el señor Craig no explica como es que lo no-físico, lo inmaterial, puede actuar sobre lo material, sencillamente esto parece ser imposible, solo lo físico puede actuar sobre lo físico.

Por último, cabe señalar que el señor Craig tiene un problema filosófico tremendo y que parece obviar. Y es que el concepto de causa no tiene sentido aplicarlo como él lo hace. El concepto de causa es un concepto que tiene que ver con lo físico. Cuando hablamos de la causa de algo, estamos hablando de un evento que sucede en el tiempo y que tiene una determinada duración y que tiene como consecuencia, o al menos hasta ahora siempre ha tenido, otro evento determinado. ¿Cómo sacar el concepto de causa que es físico y aplicarlo en sentido metafísico? Afirmar que un ser inmaterial y transcendental es la causa del universo, es decir que ese ser llevó a cabo un acto creador. Un acto, una vez más, es algo que sucede en el tiempo y que tiene una duración determinada, algo que por la propia naturaleza del ser transcendente no puede ser, pues estaría fuera de todo espacio y tiempo. Así pues, lo que se está haciendo es despojar de la dimensión temporal al concepto de causa, y por lo tanto nos quedamos con un sin sentido. El concepto de causa no puede entenderse fuera del tiempo, por lo tanto decir que  "un ser divino, inmaterial y transcendente ha creado el universo", es como la frase "el coche desayunó un tazón de cereales", que serán gramaticalmente correctas, pero no es que sean falsas, es que, como ya he afirmado más arriba, es mucho peor, ni siquiera tiene sentido. 

Para pensar más:
Viernes, 14 de Febrero de 2014

La inmortalidad ¡vaya timo!


La genial serie de libros ¡Vaya timo! cuenta con un título maravilloso: La inmortalidad ¡Vaya timo!

En este libro podremos encontrar una reflexión amena, franca y racional de porque la creencia en la inmortalidad es algo sin sentido. Más que una apuesta por la desazón es una mirada sensata que invita a disfrutar la vida y que salvaguarda de los timadores que se lucran con base en esta idea.

Gabriel Capote, autor de esta obra responde a continuación una entrevista de Radio Campus. Compartimos esta entrevista.

Escrito por Luis Javier Capote Pérez

¿Cómo surge la idea de hacer un libro como "La inmortalidad ¡vaya timo!" (Laetoli)?

Casi todo el mundo tiene curiosidad respecto a qué ocurre después de la muerte, y esto es precisamente lo que ha incentivado la enorme cantidad de mitos y religiones que intentan dar respuesta a esta incógnita. No obstante, no todos los intentos de respuesta proceden de mitos y religiones. Ha habido alguna gente que ha intentado demostrar con argumentos supuestamente racionales y con evidencia, que hay un más allá. Ha habido fundamentalmente dos disciplinas encargadas de esto: la parapsicología y la filosofía. Quizás a algunas personas estos argumentos les parezcan convincentes. Mi intención en el libro ha sido evaluar con cierto detenimiento estos argumentos, y al final, concluyo que ninguno en realidad es muy contundente. Creo, en todo caso, que los argumentos filosóficos a favor de la inmortalidad tienen acaso más poder persuasivo que las supuestas pruebas procedentes de la parapsicología.
En mi caso, me considero una persona egoísta. No veo el egoísmo como un vicio; antes bien, considero que ser egoísta es una postura perfectamente racional y aceptable. Y, puesto que me preocupa tanto mi propio bienestar, tengo la inquietud de saber qué será de mí cuando llegue el momento de mi muerte. Hay muchas preguntas religiosas que el hombre se ha hecho: ¿de dónde venimos?, ¿existe Dios?, etc. Para una persona egoísta como yo, esas preguntas no son tan importantes como la pregunta central: ¿se acabará en un momento mi existencia? De ahí surge la idea para escribir este libro.


¿Es realmente un timo la inmortalidad o es simplemente una excusa para vender cierto tipo de productos en la forma de esperanza?

En todas las creencias, hay diversos grados de certeza. Yo estoy absolutamente seguro de que existo, por aquello que señalaba Descartes (pienso, luego existo). Yo estoy casi absolutamente seguro de que la Tierra gira alrededor del sol (pero, es posible que esté equivocado, pues un genio maligno puede estar engañándome). No estoy muy seguro de que haya habido una guerra de Troya; estoy casi absolutamente seguro de que Jesús no resucitó, y estoy absolutamente seguro de que los círculos cuadrados no existen. Pues bien, respecto a la inmortalidad, estoy casi seguro de que es un timo, pero dejo un espacio de duda. Creo que, para afirmar la existencia de algo, debe proveerse evidencia a su favor. Y, me temo de que no hay ninguna evidencia a favor de la inmortalidad. Ahora bien, el hecho de que no haya evidencia a favor de la existencia de algo no prueba que no exista. Pero, en virtud de la ausencia de evidencia, debemos tentativamente (nunca definitivamente) asumir su inexistencia. De manera tal que, hasta que no aparezca alguna evidencia significativa, debemos asumir que la inmortalidad es un timo.

Respecto a la venta de productos en forma de esperanza, creo que, en efecto, a veces la creencia en la inmortalidad funciona de esa manera. Aunque, para ser franco, creo que las personas que deliberadamente mienten y manipulan a los demás con creencias sobre la inmortalidad son minoría. Ciertamente, ha habido en la historia episodios tan lamentables como la venta de indulgencias por parte de la Iglesia Católica. Pero, honestamente, opino que la creencia en la inmortalidad es más bien espontánea en la mayoría de la gente, sin necesidad de que haya una elite de explotadores que se aprovechen de esto.


En algunos analistas se ha percibido la idea de una vida ultraterrena como una forma de controlar la vida terrena, en el sentido de una recompensa futura a cambio de pasarlas canutas en este valle de lágrimas ¿está de acuerdo con esta idea?


Ésa es la conocida tesis de Marx: la religión (y la creencia en la inmortalidad) es el opio del pueblo. De hecho, es la misma tesis de Diderot, Voltaire y otros grandes de la Ilustración: hubo una conspiración de sacerdotes que, con sus enseñanzas religiosas, lograban controlar al pueblo y los mantenía en condiciones de opresión. Yo creo que esta tesis no es muy adecuada. La creencia en la inmortalidad es mucho más compleja, y no obedece estrictamente a una conspiración de los sacerdotes. No dudo de que, en algún momento, algún obispo, rabino o mulá ha usado la amenaza del fuego infernal para controlar a su feligresía, pero creo que, aun sin esta amenaza, la gente igualmente creería en la inmortalidad. Por otra parte, no deja de ser cierto que en los países con mejores condiciones de vida en el mundo (Noruega, Dinamarca, Suecia, Japón), el número de personas que cree en la inmortalidad es cada vez menor.



La historia de la humanidad está llena de mitos en torno a la inmortalidad: desde el mito del retorno artúrico hasta el tratamiento criogénico de Walt Disney, pasando por la reencarnación ¿es un mito que se resiste a desaparecer? ¿hay siempre un espacio en nuestras cabezas para que anide el deseo de vivir eternamente o vivir más allá de la muerte?


Muchos psicólogos evolucionistas opinan que, en efecto, nuestro cerebro está programado para tener una tendencia a creer en la inmortalidad. Por razones evolutivas, tenemos una tendencia a atribuir agencia a fenómenos desprovistos de agencia. En la sabana africana, sobrevivían en mayor proporción aquellos homínidos que, ante una ráfaga de viento, o una sombra, o cualquier movimiento, huyeran. Esta tendencia, si bien propicia paranoias, también permite escapar frente a los peligros, especialmente de los depredadores. Y, en este sentido, tenemos la tendencia a atribuir agencia y propósito a fenómenos desprovisto de ello: vemos caras en las nubes, oímos voces en las olas del mar, etc. Ahora bien, el atribuir agencia termina por propiciar la idea de que existe algo que hace que las cosas inanimadas tengan vida propia, y ese algo es, por supuesto, el alma. Así, tenemos una tendencia natural a creer en las almas, y esto, eventualmente, conduce a las personas a creer en una forma de inmortalidad.

Además, la evolución también hizo que desarrollemos una capacidad para sentir empatía y colocarnos en la mente de los demás. De nuevo, en la sabana africana, los homínidos que lograsen anticipar lo que sus compañeros o algún depredador pensase, tuvieron más oportunidad de sobrevivir. Esta tendencia, eventualmente, conduce a la idea de que hay una misteriosa sustancia que permite a las personas salirse de su cuerpo y ocupar el cuerpo de los demás. Y, eventualmente, esta idea lleva a la conclusión de que la muerte del cuerpo no significa la muerte de la persona, pues esa misteriosa sustancia persiste.

De manera tal que la evolución ha hecho que tengamos una tendencia a creer en la inmortalidad. Ahora bien, esa tendencia es reversible con la educación. Nuestro cerebro nos condiciona a tener muchos sesgos y creer cosas irracionales, pero no nos impide del todo aplicar criterios de racionalidad y comprender que, aquello que muchas veces creemos por intuición, en realidad es erróneo.

Respecto al tratamiento criogénico de Walt Disney, en efecto, es un mito. Pero, no es un mito que otros personajes (entre ellos el popular jugador de béisbol Ted Williams) sí están congelados con técnicas criogénicas. La inmortalidad no es enteramente un timo, pues existe la posibilidad de que, en un futuro, los científicos puedan ofrecernos algún tipo de inmortalidad. Revivir a los cuerpos que ya se han descompuesto es prácticamente una misión imposible. Revivir a los cuerpos preservados es difícil, pero los científicos no desechan del todo esa esperanza. Ahora bien, hay más entusiasmo en otras alternativas. El científico Aubrey de Grey, por ejemplo, está trabajando duro para detener, e incluso, revertir, los procesos de envejecimiento, y esto, en teoría, podría suspender indefinidamente la muerte. Los científicos Raymund Kurzweil y Hans Moravec han planteado la posibilidad de que, en un futuro, nuestras mentes sean emuladas en un ordenador, y esto garantizará una forma de inmortalidad. El movimiento filosófico conocido como el ‘transhumanismo’ considera seriamente estas alternativas. Y, si bien por ahora son ciencia ficción, tienen un mayor halo de plausibilidad que las fantasías tradicionales de la religión. Lamentablemente, por cuestiones de espacio, no pude discutir en el libro las promesas científicas respecto a la inmortalidad, pero es un tema que no debe descuidarse.


¿Qué le diría a aquellas personas que leen esta entrevista para animarles a leer el libro?

Les diría que es un libro escrito por un filósofo, pero dirigido a todo tipo de gente. No hay tecnicismos, ni argumentos complicados. Hay un recorrido por apariciones fantasmales, sesiones de médiums, supuestos casos de reencarnación, experiencias cercanas a la muerte, y otras cosas que, seguramente los jóvenes han visto en la televisión, pero que tienen buenas explicaciones racionales. Hay, además, preguntas más intrigantes como, por ejemplo: ¿cómo puedo estar seguro de que la persona que va al cielo (o al infierno) es la misma persona que vivió en la Tierra? Y, también, trata de ofrecer alguna perspectiva de madurez respecto a cómo podemos vivir tranquilamente sin tener que creer en la inmortalidad.

Las preguntas respecto a la inmortalidad han mortificado a mucha gente desde los inicios de nuestra especie. En el libro, trato de presentar con humor y sencillez un tema que genera muchas inquietudes.


La colección ¡Vaya timo!

La colección de Editorial Laetoli consta hasta el momento de los títulos siguientes:

1. El creacionismo ¡vaya timo! - Ernesto Carmena. 

2. Los ovnis ¡vaya timo! - Ricardo Campo.

3. La sábana santa ¡vaya timo! - Félix Ares.

4. El yeti y otros bichos ¡vaya timo! - Carlos Chordá.

5. La parapsicología ¡vaya timo! - Carlos J. Álvarez.

6. Las abducciones ¡vaya timo! - Luis R. González.

7. El psicoanálisis ¡vaya timo! - Carlos Santamaría y Ascensión Fumero.

8. Los vampiros ¡vaya timo! - Jordi Ardanuy.

9. La religión ¡vaya timo! - Gonzalo Puente Ojea.

10. La conspiración lunar ¡vaya timo! - Eugenio Fernández Aguilar.

11. El tarot ¡vaya timo! - Javier Cavanilles.

12. La homeopatía ¡vaya timo! - Víctor-Javier Sanz.

13. Las brujas ¡vaya timo! - Manuel Bear.

14. Las pseudociencias ¡vaya timo! - Mario Bunge.

15.Los productos naturales ¡vaya timo!  J. M. Mulet.

16. La inmortalidad ¡vaya timo! - Gabriel Andrade.

17. El nacionalismo ¡vaya timo! - Roberto Augusto.

18. La acupuntura ¡vaya timo! - Victor-Javier Sanz.

19. El posmodernismo ¡vaya timo! - Gabriel Andrade.

20. El diseño inteligente ¡vaya timo! - Ismael Pérez Fernández.