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Miercoles, 2 de Diciembre de 2009

Ateísmo agresivo

Un nuevo video de Pat Condell, de su sitio Pat Condell’s Godless Comedy.

Por suerte he descubierto cómo descargar también los subtítulos a texto, así que va la traducción abajo. Supongo que va a dar más visibilidad al post, sobre todo en los buscadores. Habérseme ocurrido antes…

He estado oyendo últimamente demasiados quejidos y gemidos en la prensa acerca del ateísmo agresivo e intolerante, como si eso fuera algo malo.

Parece que está bien que la religión pueda disparar, pero no puede recibir, como un matón callejero que llama a la policía cuando sus víctimas los enfrentan.

El ateísmo agresivo es, en realidad, ateísmo defensivo, porque en estos momentos nada es más agresivo que la religión política.

Ser un ateo o un secularista hoy en día ya no es más una cuestión de decisión sino de esquivar activamente, así que diría que cualquier abuso que consigue la religión estará volviendo diez veces más.

Además, no creo que sea posible ser demasiado agresivo al defender la libertad de expresión, que es -por supuesto- absolutamente sagrada, como todos sabemos.

Mucho, mucho más sagrada que cualquier dios o profeta o escritura pudo ser o será desde ahora hasta el final de los tiempos, o de la eternidad, lo que dure más.

A veces la gente me dice: “Eres tan intolerante como la gente a la que criticas.”

¿En serio? Eso espero, porque alguien tiene que serlo.

Hay algunas cosas de las que soy muy intolerante y no hay necesidad de tratar de negarlo. Veamos… están la misoginia y el sexismo. Soy extremadamente intolerante con ambos. Espero que eso no ofenda.

¿Racismo? ¿Antisemitismo? No, ninguna tolerancia allí, me temo. Perdón por eso. ¿Homofobia, quizás? No encontrarás una pizca de tolerancia. ¡Dios mío! Tengo algunos problemas, ¿no? ¿Qué tal la crueldad contra los animales? Otra vez, absolutamente ninguna tolerancia. Pero prepárense, porque eso no es ni la mitad.

No sólo soy abierta y descaradamente intolerante con todas esas cosas, sino que si la religión es usada como excusa para cualquera de ellas, me temo que me volveré agresivamente hostil, y lo que es más, no me disculparé por eso porque no tengo ninguna necesidad de pedir disculpas, y tú tampoco.

Se me dice siempre que debería respetar los sentimientos de la gente. De acuerdo, pero… ¿qué hay de mis sentimientos? ¿Qué hay acerca de los sentimientos de completo asco que siento cada vez que pienso acerca del dios del desierto y los horribles pensamientos y hechos que él inspira? Este dios es mi Satanás. Cuando oigo su nombre, huelo azufre, cuando oigo sus palabras, huelo muerte. Puedo ver que esta asquerosa religión ha contaminado el mundo en el que debo vivir mucho más profundamente de lo que cualquier combustible fósil podría siquiera soñar. Y puedo ver que todo lo relativo a este dios ha sido diseñado adrede para envenenar nuestra experiencia de vida en la Tierra, no para mejorarla; para mantenernos asustados, para suprimir el conocimiento, para restringir la libertad y la creatividad y para celebrar la muerte.

No es nada menos que el santificado bajo nivel intelectual de la raza humana, y pedir respeto por eso es francamente un insulto que merece ser repagado con considerables intereses.

La religión no merece absolutamente ningún respeto porque: A) no ofrece ningún respeto, y B) no ofrece ninguna evidencia.

La evidencia es realmente inoportuna, ya que elimina la necesidad de la fe, y eso sería una pérdida de toda esa falsa virtud.

La fe es una de las tres falsas virtudes; las otras son la piedad y la rectitud. No es tanto una trinidad, como tres hermanas feas. A diferencia de las brujas de Macbeth que ven el mundo en un caldero, estas tres han hecho lo mejor que pudieron para tomar el lugar de una, alaben al Señor, y todavía están fortaleciéndose. Entre los muchos regalos de estas musas encantadoras, tenemos el conflicto de Oriente Medio, para empezar, y ese es el regalo que parece que siguen dándonos. Sin mencionar el cáncer en el corazón del mismo, Jerusalén, esa joya en el desierto, ese orinal en la arena desde el cual la muerte negra espiritual del desierto del Oriente Medio ha supurado y se ha expandido a través de este mundo como una vil marea negra, cubriendo y contaminando todo lo que toca con el grueso barro de la ignoriancia pía, sólo que no la llamamos ignorancia; la llamamos fe.

¡Qué horrible y pequeña palabra es esa! Fe, emanando, como lo hace, su falsa aura de pureza y virtud mientras lidera alguna de las más feas ideas que este planeta haya visto; cerrando los corazones de la gente, cuando debería abrirlos, haciéndolos estar orgullosos de cosas de las que deberían estar avergonzados y avergonzados de cosas de las que deberían estar orgullosos.

Cuando miramos la violenta barbarie del mundo islámico podemos ver que ningún acto honrado es tan depravado para una mentalidad que reclama el permiso completo que permite la fe.

Si tomas en serio completamente la palabra de este dios, puedes ser como él, un vicioso monstruo sin corazón, y sentirte bien por ello. Aún en el mundo civilizado, nada es demasiado deshonroso para ser desinfectado por la fe.

Fue la fe, recuerden, lo que privó a los gays de California de sus derechos civiles básicos el mismo día que Estados Unidos elegía un presidente negro. Fue la fe la que persuadió a los cristianos negros para que mandaran a los gays al fondo del autobús.

Todo esto sería suficientemente feo por sí mismo, pero a causa del salvoconducto que consistentemente damos a esta falsa virtud de la fe, la religión está ahora completamente fuera de control.

Ha puesto sus manos alrededor de la garganta de las Naciones Unidas y está presionando a favor de una ley mundial sobre la blasfemia que proteja a la gente de oir palabras que podrían apalancar sus pequeñas mentes fuera de la Edad de Piedra.

El mismo concepto de blasfemia es una ilustración perfecta de la cobarde inmadurez de la mente religiosa y de la vacuidad de la religión misma. Si la religión contuviera alguna verdad que pudiera ser ridiculizada, insultada, aún profanada, sin ser disminuida de ninguna manera. Su verdad se vería brillar, sin disminución, sin mácula, reduciendo al silencio a todos los que la maltrataran.

Pero así no es como son las cosas. La religión es punzante, intolerante y ultra defensiva
precisamente porque es quebradiza y frágil. Es casi tan sustancial como un merengue. Es todo presencia y ninguna sustancia. Ha tenido miles de años para plantear su argumento, y todo lo que ha producido son sofismas, violencia, y una balsa de valores morales que avergonzaría a una serpiente de cascabel.

Y ninguna cantidad de charlatanería y sinsentido de los curas puede ni de cerca ocultar el simple y burdo hecho de que no hay nada ahí afuera. La única cosa verdadera acerca de la religión es que es falsa. Sus afirmaciones de conocimiento más alto son risibles. Ni siquiera tiene ningún conocimiento más bajo. Ninguna de sus ridículas afirmaciones acerca de la realidad tendrían la mínima esperanza de presentarse en una corte legal, y es tiempo de que paremos de tratarlas como si lo fueran.

Eso es todo lo que estamos diciendo, y es todo lo que estamos pidiendo, y cualquiera que piense que es demasiado agresivo sabe qué actitud tomar, y si no lo hacen, estaré más que contento de decírselos.

Paz. Idea loca, tiempos locos.

Ateísmo agresivo

Un nuevo video de Pat Condell, de su sitio Pat Condell’s Godless Comedy.

Por suerte he descubierto cómo descargar también los subtítulos a texto, así que va la traducción abajo. Supongo que va a dar más visibilidad al post, sobre todo en los buscadores. Habérseme ocurrido antes…

He estado oyendo últimamente demasiados quejidos y gemidos en la prensa acerca del ateísmo agresivo e intolerante, como si eso fuera algo malo.

Parece que está bien que la religión pueda disparar, pero no puede recibir, como un matón callejero que llama a la policía cuando sus víctimas los enfrentan.

El ateísmo agresivo es, en realidad, ateísmo defensivo, porque en estos momentos nada es más agresivo que la religión política.

Ser un ateo o un secularista hoy en día ya no es más una cuestión de decisión sino de esquivar activamente, así que diría que cualquier abuso que consigue la religión estará volviendo diez veces más.

Además, no creo que sea posible ser demasiado agresivo al defender la libertad de expresión, que es -por supuesto- absolutamente sagrada, como todos sabemos.

Mucho, mucho más sagrada que cualquier dios o profeta o escritura pudo ser o será desde ahora hasta el final de los tiempos, o de la eternidad, lo que dure más.

A veces la gente me dice: “Eres tan intolerante como la gente a la que criticas.”

¿En serio? Eso espero, porque alguien tiene que serlo.

Hay algunas cosas de las que soy muy intolerante y no hay necesidad de tratar de negarlo. Veamos… están la misoginia y el sexismo. Soy extremadamente intolerante con ambos. Espero que eso no ofenda.

¿Racismo? ¿Antisemitismo? No, ninguna tolerancia allí, me temo. Perdón por eso. ¿Homofobia, quizás? No encontrarás una pizca de tolerancia. ¡Dios mío! Tengo algunos problemas, ¿no? ¿Qué tal la crueldad contra los animales? Otra vez, absolutamente ninguna tolerancia. Pero prepárense, porque eso no es ni la mitad.

No sólo soy abierta y descaradamente intolerante con todas esas cosas, sino que si la religión es usada como excusa para cualquera de ellas, me temo que me volveré agresivamente hostil, y lo que es más, no me disculparé por eso porque no tengo ninguna necesidad de pedir disculpas, y tú tampoco.

Se me dice siempre que debería respetar los sentimientos de la gente. De acuerdo, pero… ¿qué hay de mis sentimientos? ¿Qué hay acerca de los sentimientos de completo asco que siento cada vez que pienso acerca del dios del desierto y los horribles pensamientos y hechos que él inspira? Este dios es mi Satanás. Cuando oigo su nombre, huelo azufre, cuando oigo sus palabras, huelo muerte. Puedo ver que esta asquerosa religión ha contaminado el mundo en el que debo vivir mucho más profundamente de lo que cualquier combustible fósil podría siquiera soñar. Y puedo ver que todo lo relativo a este dios ha sido diseñado adrede para envenenar nuestra experiencia de vida en la Tierra, no para mejorarla; para mantenernos asustados, para suprimir el conocimiento, para restringir la libertad y la creatividad y para celebrar la muerte.

No es nada menos que el santificado bajo nivel intelectual de la raza humana, y pedir respeto por eso es francamente un insulto que merece ser repagado con considerables intereses.

La religión no merece absolutamente ningún respeto porque: A) no ofrece ningún respeto, y B) no ofrece ninguna evidencia.

La evidencia es realmente inoportuna, ya que elimina la necesidad de la fe, y eso sería una pérdida de toda esa falsa virtud.

La fe es una de las tres falsas virtudes; las otras son la piedad y la rectitud. No es tanto una trinidad, como tres hermanas feas. A diferencia de las brujas de Macbeth que ven el mundo en un caldero, estas tres han hecho lo mejor que pudieron para tomar el lugar de una, alaben al Señor, y todavía están fortaleciéndose. Entre los muchos regalos de estas musas encantadoras, tenemos el conflicto de Oriente Medio, para empezar, y ese es el regalo que parece que siguen dándonos. Sin mencionar el cáncer en el corazón del mismo, Jerusalén, esa joya en el desierto, ese orinal en la arena desde el cual la muerte negra espiritual del desierto del Oriente Medio ha supurado y se ha expandido a través de este mundo como una vil marea negra, cubriendo y contaminando todo lo que toca con el grueso barro de la ignoriancia pía, sólo que no la llamamos ignorancia; la llamamos fe.

¡Qué horrible y pequeña palabra es esa! Fe, emanando, como lo hace, su falsa aura de pureza y virtud mientras lidera alguna de las más feas ideas que este planeta haya visto; cerrando los corazones de la gente, cuando debería abrirlos, haciéndolos estar orgullosos de cosas de las que deberían estar avergonzados y avergonzados de cosas de las que deberían estar orgullosos.

Cuando miramos la violenta barbarie del mundo islámico podemos ver que ningún acto honrado es tan depravado para una mentalidad que reclama el permiso completo que permite la fe.

Si tomas en serio completamente la palabra de este dios, puedes ser como él, un vicioso monstruo sin corazón, y sentirte bien por ello. Aún en el mundo civilizado, nada es demasiado deshonroso para ser desinfectado por la fe.

Fue la fe, recuerden, lo que privó a los gays de California de sus derechos civiles básicos el mismo día que Estados Unidos elegía un presidente negro. Fue la fe la que persuadió a los cristianos negros para que mandaran a los gays al fondo del autobús.

Todo esto sería suficientemente feo por sí mismo, pero a causa del salvoconducto que consistentemente damos a esta falsa virtud de la fe, la religión está ahora completamente fuera de control.

Ha puesto sus manos alrededor de la garganta de las Naciones Unidas y está presionando a favor de una ley mundial sobre la blasfemia que proteja a la gente de oir palabras que podrían apalancar sus pequeñas mentes fuera de la Edad de Piedra.

El mismo concepto de blasfemia es una ilustración perfecta de la cobarde inmadurez de la mente religiosa y de la vacuidad de la religión misma. Si la religión contuviera alguna verdad que pudiera ser ridiculizada, insultada, aún profanada, sin ser disminuida de ninguna manera. Su verdad se vería brillar, sin disminución, sin mácula, reduciendo al silencio a todos los que la maltrataran.

Pero así no es como son las cosas. La religión es punzante, intolerante y ultra defensiva
precisamente porque es quebradiza y frágil. Es casi tan sustancial como un merengue. Es todo presencia y ninguna sustancia. Ha tenido miles de años para plantear su argumento, y todo lo que ha producido son sofismas, violencia, y una balsa de valores morales que avergonzaría a una serpiente de cascabel.

Y ninguna cantidad de charlatanería y sinsentido de los curas puede ni de cerca ocultar el simple y burdo hecho de que no hay nada ahí afuera. La única cosa verdadera acerca de la religión es que es falsa. Sus afirmaciones de conocimiento más alto son risibles. Ni siquiera tiene ningún conocimiento más bajo. Ninguna de sus ridículas afirmaciones acerca de la realidad tendrían la mínima esperanza de presentarse en una corte legal, y es tiempo de que paremos de tratarlas como si lo fueran.

Eso es todo lo que estamos diciendo, y es todo lo que estamos pidiendo, y cualquiera que piense que es demasiado agresivo sabe qué actitud tomar, y si no lo hacen, estaré más que contento de decírselos.

Paz. Idea loca, tiempos locos.

Martes, 1 de Diciembre de 2009

2012: Principio del Fin, o ¿Por qué el mundo no se acabará?

El siguiente artículo fue publicado en el sitio de la NASA sobre preguntas y respuestas (http://www.nasa.gov/topics/earth/features/2012.html) con respecto a un supuesto desastre pronosticado para el año 2012. ¿Te acordás del pánico del Y2K? Asi como vino se fue, en parte debido a una adecuada planificación y análisis de la situación. Al marjen de los impresionantes efectos especiales de una película, el 21 de diciembre 2012, no será el fin del mundo como lo conocemos. Habrá, sin embargo, otro solsticio de verano para el hemisferio sur o de inverno para el hemisferio norte. Mucho como el Y2K, 2012 ha sido analizada y la ciencia de la final de la Tierra estudiado a fondo.Contrariamente a algunas de las creencias comunes...

2012: Principio del Fin, o ¿Por qué el mundo no se acabará?

La religión de Darwin

Cuál fue mi sorpresa cuando en El Origen del Hombre leo a Darwin:

“Creo ocioso consignar que esta cuestión es completamente distinta de otra de orden más elevado: la de saber si existe un Creador y Director del Universo, cuestión resuelta ya afirmativamente por las más privilegiadas inteligencias que ha habido en el mundo”

¡Virgen del Camino Seco! ¡Darwin creyente! Es más, ¡dando la cuestión de la existencia de Dios por resuelta! Sin embargo, pronto nos encontramos con otros textos en los que esta horrible visión se enfoca de manera opuesta. En los fragmentos de la Autobiografía de Darwin que nos ofrece su hijo Francis escribe:

“Reflexionando sobre la necesidad de disponer de evidencias claras como requisito para que cualquier hombre en su sano juicio creyera en los milagros sobre los que está sustentado el cristianismo y en que cuanto más sabemos acerca de las leyes fijas de la naturaleza más increíbles resultan los milagros; en que los hombres de aquellos tiempos eran ignorantes y crédulos en unos niveles que hoy en día nos resultan incomprensibles; en que es imposible demostrar que los Evangelios fueran escritos al mismo tiempo que los acontecimientos que describen; en que difieren en muchos detalles importantes, demasiado importantes a mi entender, como para que dichos detalles sean admitidos como las imprecisiones habituales de los testigos presenciales;  a través de reflexiones de este estilo, que enumero no por ser de novedad o tener algún valor, sino porque a mí me influyeron, llegué gradualmente a descreer del cristianismo como revelación divina. Y tuve también en cuenta el hecho de que muchas religiones falsas se hayan extendido como un fuego incontrolado sobre grandes regiones de la tierra”

Y es que Darwin era, ante todo, un científico que no se interesaba por cuestiones teológicas.  Leyendo algunas de sus reflexiones sobre el tema, da la impresión de que la existencia o no de Dios le trae sin demasiado cuidado. Así, mientras su pensamiento científico avanzaba y se hacía un hombre más maduro, fue perdiendo su inicial creencia teísta sin darle al asunto más importancia (más bien va fluctuando  como muestra la cronología de los textos expuestos: El Origen del hombre se publica en 1871 mostrando a un Darwin teísta mientras que en los otros textos de 1860 y 1876 se muestra falto de creencia).  Cuando desarrolló el concepto de selección natural y negó cualquier teoría del diseño, su fe terminó por erosionarse, si bien nunca se definió como ateo, sino simplemente como agnóstico. En una carta a Asa Gray de julio de 1860, escribe:

“Una palabra más sobre “leyes diseñadas” y “resultados no diseñados”. Veo un pájaro que quiero para comer, cojo mi escopeta y lo mato, lo hago diseñadamente. Un hombre bueno e inocente se encuentra bajo un árbol y mere como consecuencia de un rayo. ¿Cree usted (y la verdad es que me gustaría oírlo) que Dios mató a ese hombre diseñadamente? Muchas o la mayoría de las personas así lo creen; yo no puedo y no lo creo. Si así lo cree usted, ¿piensa que cuando una golondrina se zampa un mosquito lo hace porque Dios diseñó que esa golondrina en particular se zampara ese mosquito en particular en ese momento en particular? Creo que el hombre y el mosquito se encuentran en la misma situación apurada. Si la muerte del hombre y del mosquito no ha sido diseñada no veo motivos para creer que su primer nacimiento o producción tuviera que estar necesariamente diseñado”

Y concluimos  dejando el asunto claro con otro fragmento para su Autobiografía de 1876:

“No puedo pretender arrojar la mínima luz sobre problemas tan abstrusos como éstos. El misterio del origen de todas las cosas es irresoluble para todos nosotros, y yo debo contentarme en permanecer agnóstico”

Nº 54: Desmontando el creacionismo – El Sol y la Luna

Seguimos refutando los argumentos de una conocida web creacionista recomendada hace tiempo por un lector cristiano.

El sol:

Argumento creacionista: “Se ha demostrado que el sol se está encogiendo, o sea, reduciendo en tamaño. Si uno proyecta esta reducción retroactivamente en el tiempo, hace tan sólo un millón de años en el pasado, el sol hubiese IMPOSIBILITADO LA VIDA EN LA TIERRA. Debido a su gran tamaño y a la cantidad de radiación que proviene del sol, la vida no pudiese existir en la tierra. ¡Así que el sol no puede ser mayor de 1 millón de años!

Respuesta científica: Aquí encontramos dos errores importantes, el primero es que en realidad nunca se ha demostrado que el Sol esté encogiendo, se trata más bien de una leyenda creacionista basada en un resumen publicado en 1980 en el que se sugería esa idea, todos los estudios que se han hecho desde entonces hasta hoy coinciden en calificar esa sugerencia de errónea y descartan un encogimiento progresivo del sol, es más, el artículo completo correspondiente a dicho resumen nunca llegó a ser publicado. Es muy ilustrativo, sin embargo, ver el modo de trabajar del creacionismo, agarrarse a un clavo ardiendo, a un error anecdótico y rechazar de plano un número masivo de resultados en su contra.

Pero incluso aceptando su método, ofreciéndoles una considerable ventaja y dando por bueno un resultado científicamente desacreditado, nos encontramos con otro error, la obsesiva tendencia de los creacionistas a la extrapolación continua y lineal. El hecho de que el sol estuviese encogiendo en la actualidad, cosa que no ocurre, no tendría por que significar que lleva encogiendo desde su origen, esa sería una asunción totalmente gratuita, similar a la de la reducción del campo magnético terrestre. De hecho, en base a lo que sabemos del sol sería posible que presentase ligeros cambios cíclicos en su tamaño en ambos sentidos, cortos periodos de ligera contracción seguidos de cortos periodos de ligera expansión sin que se haya podido registrar hasta el momento una diferencia significativa en su tamaño medio.

El Origen de la Luna:

Argumento creacionista: “Un detalle curioso con respecto a la luna es que en el sistema tierra – luna, la luna es mucho más grande que lo que debería ser un satélite con respecto a su planeta madre. La luna es 1/3 menos densa que la tierra, lo que significa que la luna no provino del mismo material (o del mimo desperdicio cósmico resultado del Big Bang). La tierra no pudo haber capturado a la luna mientras la misma se encontraba divagando y buscando la órbita que, según los evolucionistas, al azar hoy ha encontrado. Si esto hubiese sucedido, ¡la luna hubiese despedazado la tierra! ¡LA COMUNIDAD CIENTÍFICA NO POSEE UNA EXPLICACIÓN ACEPTABLE PARA EL ORIGEN DE LA LUNA!

Respuesta científica: Si bien es cierto que la relación entre los tamaños de la Tierra y la Luna (3,6 : 1) es significativamente superior a la media del sistema solár, no es un hecho aislado ni extraordinario, ni mucho menos el incumplimiento de un “deber”. La relación Tierra-Luna es superada, por ejemplo, por la relación de tamaños entre Plutón y Caronte (2 : 1). En cuanto al origen de la Luna existen varias hipótesis (enlace 1, enlace 2) que parten de escenarios más o menos probables pero todos ellos posibles. La hipótesis de un gran impacto es la más aceptada en la actualidad, ya que encaja con la composición y densidad de la Luna, además de con las órbitas y el momento angular del sistema Tierra-Luna, es por lo tanto una explicación perfectamente aceptable. En cualquier caso, a pesar de sus posibles inconvenientes, no existen motivos suficientes para descartar del todo otras hipótesis, es falso, por ejemplo, que la hipótesis de la captura implique que la Luna hubiese despedazado la Tierra. Sin embargo, sí existen suficientes argumentos que permiten descartar de modo definitivo otro tipo de hipótesis, entre otras, la creación según el génesis o la existencia del diluvio bíblico.

La unión de los ateos es posible y deseable

© Fermín Huerta Martín

Este artículo pretende refutar la opinión de Gustavo Bueno expuesta al comienzo de su libro La fe del ateo y que dice así:

«Tenemos que considerar como producto de un puro embrollo, y una patológica e indocta confusión de ideas, hablar del ateísmo como si pudiera designar una posición unitaria capaz de servir de fundamento para algún movimiento social o político consistente».

Considero, al contrario que Gustavo Bueno, que si existe una «posición unitaria», aunque sea sobre mínimos, que fundamente un movimiento ateo, y que quizás la confusión de ideas provenga del que hace tal afirmación.
Bueno usa una serie de ejemplos de distinciones de ateos para justificar su tesis y que me van a servir de base para contestarle, son las siguientes:

Ontológicos/Ónticos. Privativos/Negativos. Esenciales/Existenciales.

Católicos/Musulmanes. Anarquistas/Nazis. Comunistas/Liberales.

Politeístas/Monoteístas. Militante/No practicante. Anticlerical/Clerical.

Primera distinción: ateos ontológicos, ateos ónticos
Esta distinción queda eliminada sin ningún problema cuando nos atenemos a un argumento que queda ejemplarizado en esta entrada de la Wikipedia:

«El término ateo tuvo su primer uso en la Roma antigua, para designar a todo aquel que no creyera en los dioses del panteón romano, en particular, y curiosamente a los cristianos.
A raíz de la confluencia de las religiones en el mundo, el sentido etimológico de la palabra tomó todo su significado para aplicarse a todos los dioses, ya que parecía injusto designar ateístas a quienes creían en cierto dios, razón por la cual el término se limitó a las personas que no creyesen en ningún dios. Actualmente ya no se usa el adjetivo ateo para designar a los que no creen en unos dioses aunque crean en otros».

El que hizo esa entrada evidentemente no conocía a Gustavo Bueno y sus seguidores, sino no hubiera dicho que actualmente no se usa el término ateo de esa manera, así por ejemplo lo usa Atilana Guerrero en su artículo Un «bus ateo», sí, pero ateo protestante, publicado en El Catoblepas nº 85:

«En efecto, todo teísta católico, pongamos por caso, es ateo del resto de religiones monoteístas y politeístas, en la medida en que dichas religiones, desde su punto de vista, proclaman falsos dioses. Ateos se les llamó a los cristianos por parte de los paganos, como de Sócrates decía Voltaire que era el ateo que creía en un solo Dios».

Una vez aceptado que el ateo niega a todos los dioses, la especificación ateo ontológico, ateo óntico, desaparece.
El ateo niega los dioses ónticos, por ejemplo, el Demiurgo del Timeo platónico, los dioses corpóreos de los epicúreos, el Dios antropomorfo de Cleantes (de los Diálogos de Hume), incluso, el Gran Ser de Augusto Comte, o el Zeus de Hanson. También los dioses ontológicos, como el Acto Puro de Aristóteles, el Uno de Plotino, el Dios del argumento ontológico de San Anselmo, pero también el Dios de Gaunilon, el Dios de las cinco vías de Santo Tomás, el Dios de Leibniz o el Dios panteísta, o, si se quiere, el Dios panenteísta. También el Dios de Kant.
Niega hasta los dioses que aún no conoce, a todos los dioses. También se elimina así la distinción ateo monoteísta, ateo politeísta.

Segunda distinción: ateos privativos, ateos negativos
Una distinción puramente psicológica sin mayor importancia, que me resulta realmente sorprendente que Bueno utilice. Un ateo que se definiese a sí mismo como privativo, que se sintiese mutilado por haber perdido la fe religiosa, sería un ateo inmaduro, recién llegado, en transición, en cualquier caso, no es lo que le ocurrió a él, según nos cuenta en Cuestiones cuodlibetales sobre Dios y la religión, donde dice:

«También cabía (y éste fue mi caso) una ruptura privada, inconfesable, que tampoco era necesariamente dolorosa (no lo fue en mi caso) puesto que podía ir acompañada de compensaciones psicológicas muy claras, como podían serlo la sensación de haber “descubierto el secreto”, o el sentimiento de superioridad sobre “las pobres gentes” que iban a besar el pilar sobre el que descansa la Virgen».

Una distinción que parece realizada más por las ganas de buscar diferencias entre los ateos que por su importancia real. Que puede dar juego en una conversación entre dos ateos, preguntándose mutuamente por el origen de su convicción:

«¿Cómo llegaste al ateísmo?». El ateo negativo diría: «mis padres me educaron así». El ateo privativo diría: «Yo era un devoto católico hasta que se me ocurrió leer La genealogía de la moral de Friedrich Nietzsche».

Tercera distinción: ateos esenciales, ateos existenciales
Dice Bueno en La fe del ateo: «Desde la perspectiva del ateísmo esencial, en la que por supuesto nosotros nos situamos, las preguntas habituales: “¿Existe Dios o no existe?”, o bien: “¿Cómo puede usted demostrar que Dios no existe?”, quedarían dinamitadas en su mismo planteamiento, y con ello su condición capciosa. En efecto, cuando la pregunta se formula atendiendo a la existencia (“¿existe Dios?”) se está muchas veces presuponiendo su esencia –o si se quiere, el sujeto gramatical y no el predicado– (si la existencia se toma como predicado gramatical en la proposición: “Dios es existente”) y esto supuesto es obvio que no es posible la inexistencia de Dios, sobre todo teniendo en cuenta que su existencia es su misma esencia ; y dicho esto sin detenernos en sus consecuencias, principalmente en ésta: que quien niega la esencia de Dios está también negando la existencia, precisamente en virtud del mismo argumento ontológico que los teístas utilizan».
Habría que decir entonces que si «su existencia es su misma esencia» y quien niega la esencia de Dios niega también su existencia, entonces los que niegan su existencia están negando también su esencia. En todo caso la presuposición de su esencia se dará en quien realiza la pregunta: ¿existe Dios?, pero no en la respuesta negativa, si es verdad que su «existencia es su misma esencia». Porque al negar la existencia de Dios se estará negando su esencia y con ello también la posibilidad de la pregunta.
Bueno en el pasado ha negado la existencia de Dios, recientemente por ejemplo en La Nueva España, 13 de diciembre de 2008.
El argumento del ateísmo esencial que desarrolla en La fe del ateo es tan brillante, que a los ateos, que en general somos gente de mente abierta, no nos cuesta reconocerlo y admitirlo, recientemente lo hizo Puente Ojea (ateo y adversario intelectual de Bueno en ocasiones) en el periódico Público el 18 de mayo de 2009.
Por todo ello pretender que la distinción esencial/existencial es un impedimento para formar un «movimiento social consistente» es totalmente ridículo.

Cuarta distinción: ateos católicos, ateos musulmanes
Dice Gustavo Bueno en La fe del ateo:

«La interpretación simplista (unívoca) del ateísmo monoteísta impide (teniendo en cuenta que el ateísmo es una situación a la que los hombres llegan después de haber creído en Dios) percibir diferencias importantes entre, por ejemplo, un ateo procedente del judaísmo, otra vez del catolicismo y una tercera vez del islamismo. No es lo mismo, en efecto, ser ateo judío, que ser ateo católico o ateo musulmán, de la misma manera que los emigrantes de diversos países que, ya en Londres, han olvidado sus idiomas respectivos para hablar inglés, conservan unas veces el acento pakistaní, otras el acento indonesio y unas terceras el acento ceilandés. El ateísmo tiene también, según esto, diferentes “acentos” o coloraciones: la coloración propia del ateísmo judío, el acento propio del ateísmo católico o quizá el color del ateísmo mahometano.»

Evidentemente no es lo mismo.
Podríamos especificar más y decir por ejemplo que no es lo mismo ser ateo católico catalán que ateo católico andaluz. O especificar más y decir ateo católico soriano o ateo católico sevillano.
Puestos a buscar diferencias, podríamos encontrar muchas en función de la imaginación que tengamos. Pero el mismo Bueno da con la solución al problema en su ejemplo cuando dice que los emigrantes hablan todos el mismo idioma, el inglés, aunque sea con acentos diferentes, lo importante es poder comunicarse con un idioma común, lo importante es que cada colectivo de ateos, localizado en una nación determinada, al negar las respectivas religiones en las que han sido educados y después todas las demás religiones, disponen de un lenguaje en común que les permite comunicarse y ponerse de acuerdo (o no) a pesar de sus respectivas diferencias que se darán siempre.
Porque una cosa es que el ateísmo tenga «acentos» y otra es suponer, como dice en su libro España no es un mito: «El ateo católico español, incluso en los casos de anticlericalismo más radical, sigue moldeado, en negativo, por el catolicismo. Y del mismo modo que un español, trasplantado a Inglaterra, logra hablar correctamente el inglés, pero conservando siempre el “acento español”, así también un católico “trasplantado al ateísmo” conserva siempre el acento católico, incluso en sus negaciones, y por ello no se confunde con el ateo que conserva el acento musulmán, o con el ateo que conserva el acento protestante, o con el ateo que conserva el acento budista».
Porque entonces la distinción que sobraría sería la de ateo privativo, ateo negativo. Ya que los ateos privativos estaríamos en realidad presos de la influencia de la religión en que nos educaron para siempre de tal forma que nunca llegaríamos a la plenitud atea de los ateos negativos.
En cualquier caso, esta opinión de Bueno entraría en contradicción con lo dicho en su artículo Sobre la obligatoriedad de la asignatura «Religión» en El Catoblepas nº 27:

«Y habrá que tener en cuenta que los propios cursos de religión católica, desarrollados según el “método escolástico”, ni siquiera constituyen un obstáculo para que el alumno pueda distanciarse, sin trauma alguno, de la misma religión».

Quinta distinción: ateos anarquistas, ateos nazis, ateos comunistas, ateos liberales
Evidentemente hay ideologías que son incompatibles con determinados «movimientos sociales consistentes». Un nazi no colaboraría con una ONG de ayuda a inmigrantes. Un creyente no pertenecería a una organización atea, ni un ateo a una cofradía andaluza. Un comunista o anarquista no se afiliaría a las juventudes del Partido Popular, etc.
Luego existen otro tipo de asociaciones donde el mero hecho de entrar arrinconaría la ideología determinada para propiciar otros objetivos, como por ejemplo: una peña de un equipo de futbol, una organización ecologista, un grupo antitaurino, una asociación antitabaco, una asociación vecinal, o un grupo ateo.
En este sentido dice Mario Bunge en su libro Filosofía política pág. 256:

«Por último, recordemos que, afortunadamente, algunos vínculos sociales, tales como los de parentesco, amistad o vecindad, e intereses comunes de diverso tipo pueden, normalmente, superar las divisiones ideológicas. Este es el motivo por el cual personas con ideologías y lealtades partidarias muy diferentes pueden unirse a las mismas asociaciones no políticas».

Además, Bueno elige deliberadamente estas ideologías políticas tan remarcadas (y que exceptuando el liberalismo son minoritarias en la España actual) debido a su tesis de la ecualización entre izquierda y derecha. Si hubiera elegido posturas como centroizquierda o centroderecha o socialdemocracia, dada su tesis de la ecualización, se podría decir que un grupo ateo compuesto de gentes de estas ideologías no tendrían verdaderos motivos de enfrentamiento ideológico.
Finalmente, a la experiencia me remito, dado que existen organizaciones ateas en las que me imagino hay diversidad ideológica, esta claro que esta diversidad no merma su consistencia.

Sexta distinción: ateos militantes, ateos no practicantes
Habría que especificar qué se entiende por militante, si se entiende pertenecer a una organización atea o tomar iniciativas prácticas sin estar asociado a ninguna organización. (Dada la cantidad de diferencias que encuentra Bueno entre los ateos, si esto fuera cierto, no podrían existir ningún tipo de organización de esta clase, a lo sumo organizaciones ateas de un solo miembro).
Si militantes solo fuesen los primeros habría que hacer dos distinciones: militante, no militante y practicante, no practicante. Así un ateo sería militante mientras tuviese el carnet de turno, sería practicante mientras practicase el ateísmo. Dado que no pertenezco a ninguna asociación atea, mientras escribo este artículo soy ateo practicante, cuando escucho música soy ateo no practicante.
Pero estas distinciones no significarían un obstáculo para una «posición unitaria», a no ser que crea que «posición unitaria» solo puede significar que todos los ateos estemos asociados a la misma organización atea internacional.
Los ateos en general, militantes o no, practicantes o no, podemos participar de esa «posición unitaria», por lo que todos rechazamos como ateos. Ésa es la base de las posteriores organizaciones ateas, cada una con sus particularidades.

Séptima distinción: ateo anticlerical, ateo clerical
Un ateo clerical es un oxímoron, un disparate. Yo puedo hacer una valoración de las actividades del clero actual en España y escribir una lista de cosas con las que estoy en contra y cosas con las que estoy a favor, por ejemplo: Estoy en contra de todo aquello que dependiendo del clero (particular) invade el espacio general de forma permanente. Una procesión no entraría en esta categoría, reconozco el derecho de los católicos a salir en procesión igual que reconozco el derecho de los sindicalistas a salir en manifestación, (ver mi artículo Gustavo Bueno y los crucifijos). Como es, que anuncien las misas tocando las campanas para llamar a los fieles. Es tan absurdo como si los cines anunciaran cuando empieza una película tirando cohetes artificiales, que pongan una cartelera en la entrada del templo con los horarios para información de los interesados.
Estoy en contra de los crucifijos en los lugares públicos.
Estoy en contra de la presencia del clero en el ejército tal como esta ahora en España.
Estoy en contra cuando quieren tener privilegios en la enseñanza de la religión católica en los colegios públicos.
Estoy en contra de que cuando la iglesia no alcanza para autofinanciarse lo haga el Estado al que se critica vorazmente.
Por el contrario estoy a favor de la labor que realizan organizaciones vinculadas a la Iglesia como Caritas, de carácter social, o con los curas que se implican en luchas sociales al nivel que sea para mejorar colectivos desfavorecidos que ayudan alcohólicos o drogadictos o sin techo o inmigrantes, etc. Aunque es verdad que pienso que estas labores las debería realizar el Estado.
Si algún día desaparecieran de la lista todas las cosas con las que estoy en contra, ¿tendría que volverme clerical? En ese momento la convivencia con el clero sería mejor que la actual, pero naturalmente seguiría existiendo la figura del cura, que es alguien a quien un ateo debe considerar como poco, profundamente equivocado en sus convicciones y como mucho, difusor de mentiras, entontecedor del pueblo y retrógrado de ideas.
Gustavo Bueno y parte de sus seguidores, recientemente y ante el temor de la amenaza islamista ha decidido volverse ateo clerical a la vez que parece sostener la interesante teoría de que el catolicismo es una fábrica de ateos (ver mi artículo La cruz del materialismo filosófico).
Que el lector saque sus propias conclusiones.
No quisiera terminar este artículo sin un último comentario al mencionado texto de Atilana Guerrero. Ella cierra su artículo con tres perlas, primero dice que los ateos no pueden aceptar la libertad de pensamiento, debe referirse a los católicos, que según ella son «ateos del resto de las religiones», porque los ateos-ateos actuales defendemos la libertad de pensamiento, principalmente porque es una manera de defendernos a nosotros mismos. Segundo dice que el ateísmo es incompatible con la laicidad, esta vez le responderá Puente Ojea, dice en su libro Ateísmo y religiosidad:

«El pensamiento ateo exige, ciertamente, la implantación efectiva del principio del laicismo como el único capaz de garantizar en la vida pública una tolerancia genuina que sitúe todas las ideologías en efectivo pie de igualdad en una sociedad democrática secularizada, y, por ello, la liquidación de toda forma de hegemonía clerical».

La última perla no tiene desperdicio. Dice:

«Un ateo esencial católico siempre agradecerá a la Iglesia, por el contrario, que en la batalla contra las supersticiones y las diversas creencias religiosas, ésta le allane el camino, quedando frente a frente con un rival, al menos, digno. Con lo que no podrá estar en contra de la privilegiada situación de la Iglesia en España para dar cabida a cuantas religiones “libre y democráticamente” la gente practique».

Primero, esto lo dice repitiendo la consigna que Gustavo Bueno establece en su artículo ¡Dios salve la razón!, en el apartado titulado «El Dios de los cristianos y su papel salvador de los extravíos de la razón por los cauces de la superstición».
La cuestión es doblemente grave porque Bueno reconoce:

«Aún concediendo a los críticos la existencia de componentes supersticiosos de muchas prácticas utilizadas por los cristianos, bastaría tener en cuenta la progresiva extensión de sus normas y la asunción de su disciplina, para atribuir a estas prácticas la condición de “principios de racionalización”, es decir, para dar cuenta de su capacidad para erigirse en criterios de “organización del caos”. Por decirlo así, una superstición, cuando alcanza una universalidad y funcionalismo normativo constante y parsimonioso que le permite alcanzar la victoria sobre otras supersticiones múltiples en caótica ebullición, se constituye a sí misma como canon eficaz de “racionalización del caos”».

Es decir cuando una superstición triunfa, cambia de nombre y se le llama «principio de racionalización».
Luego continúa y dice:

«El cristianismo, al oponerse a las supersticiones, estableció un canon de racionalidad que salvó en los siglos sucesivos, y en numerosas ocasiones, a la razón de la “hemorragia supersticiosa”».

En realidad tendría que decir: «las supersticiones cristianas, al oponerse a otras supersticiones, estableció un canon de racionalidad que salvó en los siglos sucesivos, y en numerosas ocasiones, a la razón de la “hemorragia supersticiosa”».
Lástima que el cristianismo no salvara a la razón de la «hemorragia cristiana».
Luego dice:

«La misma conducta de los inquisidores (sobre todo en la Inquisición española) representó en muchas ocasiones un principio de racionalidad ante la pululación de fenómenos patológicos –aquelarres, posesiones y obsesiones diabólicas, brujerías…– que habitualmente se atribuían a Satán, o ni siquiera».

Lástima que los aquelarres, posesiones, etc., sigan existiendo todavía.
Es decir Atilana, que no hay motivos para agradecer a la iglesia nada en la batalla contra las supersticiones, que conviven felizmente dentro y fuera del cristianismo en la actualidad. Para comprobar eso hay que tener mas contacto con católicos mundanos y menos con católicos académicos o leer revistas como El Escéptico.
Para finalizar, las distinciones elegidas por Bueno, en ningún caso serían un impedimento para una posición unitaria atea. Posición ésta con la que los miembros del materialismo filosófico deberían colaborar en lugar de obstaculizar buscando distinciones absurdas, o queriendo desmarcarse del resto de ateos a toda costa con supuestos argumentos o descalificaciones detrás de los cuales sólo hay elitismo o clasismo (sólo cabria hablar de ateos académicos que serían ellos y de ateos mundanos, vulgares, indoctos, simplistas, ingenuos, univocistas y papanatas, que seríamos todos los demás).
Todavía peor que eso es alinearse con el clero en la defensa del crucifijo o en contra del matrimonio gay o en contra del aborto.

Un espacio para dudar. Ateos, agnósticos, escépticos. Reflexión, ensayo, debate. Arte y literatura. Humanismo secular.

El colegio es malo para los niños

Roger C. Schank

Después de un desastre natural, los medios anuncian con excitación el momento en el que los colegios vuelven a estar abiertos. No importa que todo lo demás esté transcurriendo de forma horrible; los niños van al colegio. Siempre lo he sentido por esos niños.

Mi idea peligrosa es una que la mayor parte de vosotros rechazará inmediátamente sin pensar seriamente sobre ella. El colegio es malo para los niños. Les hace infelices y, como demuestran los estudios, tampoco aprenden demasiado.

Cuando escuchas a los niños hablar sobre el colegio, fácilmente descubres en qué piensan cuando están allí; a quién le gusto, quién está siendo malo conmigo, cómo puedo mejorar mi posición social, cómo puedo hacer que el profesor me trate bien y me ponga buenas notas.

Los colegios están hoy estructurados de la misma forma en la que llevan estándolo durante cientos de años. Y durante esos cientos de años, los filósofos, y otros pensadores, vienen apuntando a que el colegio realmente es mala invento.

«Nos encierran en las aulas, y en las salas de rezos, durante diez o quince años, y salimos de allí al menos con el vientre lleno de palabras y sin saber apenas nada.» —Ralph Waldo Emerson

«La educación es algo admirable, pero merece la pena recordar de vez en cuando que nada que realmente merezca la pena saber puede ser enseñado.» —Oscar Wilde

Los colegios simplemente deberían dejar de existir como los conocemos. Los gobiernos deben salir del negocio de la educación y dejar de pensar que saben lo que los niños deberían saber y de ponerles a prueba constantemente para ver si regurgitan lo que les han estado metiendo a cuchara.

Los gobiernos son y siempre han sido el problema en la educación.

«Si al gobierno realmente le importase que cada niño recibiera la mejor educación, se ahorraría el problema de proporcionársela. Debería dejar a los padres la decisión de cónde y cómo deben obtener sus hijos esa educación, y contentarse con pagar los gastos escolares a las clases más pobres, liberando de los mismos por completo a quienes no tienen a nadie que se los pague.» —J.S. Mill

«Primero Dios creó a los idiotas. Sólo por practicar. Después ya creó los comités educativos.» —Mark Twain

Los colegios deben ser sustituidos por lugares seguros a los que los niños puedan ir a aprender cómo hacer las cosas que quieren aprender a hacer. Su interés debería guiar su enseñanza. El papel de los gobiernos debe ser crear lugares atractivos para los niños y hacer que quieran ir hacia ellos.

«Ocurre a menudo que por no haber elegido el camino correcto sufrimos, y más tarde empleamos nuestro tiempo y nuestro esfuerzo en entrenar a nuestros hijos para hacer cosas para las que por su constitución natural no están preparados.» —Montaigne

«Hay dos tipos de educación. Una debería enseñarnos a ganarnos la vida, y la otra a vivirla.» —John Adams

Más de un millón de estudiantes hay optado por dejar el sistema escolar y ser educados en casa. El problema es que en los lugares donde se regula la enseñanza en casa, ésta se parece condenadamente al colegio.

Debemos dejar de producir naciones de estudiantes agobiados que aprenden a complacer al profesor en lugar de a complacerse a sí mismos. Debemos producir adultos que amen aprender, no adultos que eviten aprender porque les recuerda a los horrores del colegio. Debemos dejar de pensar que todos los niños tienen que aprender las mismas cosas. Debemos crear adultos que piensen por ellos mismos y no intenten entender las situaciones complejas en términos simples que puedan ser trazados de un brochazo.

Simplemente cerremos los colegios y convirtámoslos en centros recreativos.

Foto de mckaysavage.

El secreto del cazador de pedófilos

Dios jugando con la muerte (literalmente)

Con la muerte no se juega. Vale, Dios sí.

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Día de la Nueva Ciudadanía

Aunque la Grecia clásica y sus pensadores ya iniciaron con la democracia ateniense el concepto de ciudadanía, no fue hasta la Revolución Francesa cuando los individuos que inician la formación de las sociedades modernas se transforman de súbditos a ciudadanos, dejando así de estar diferenciados en función del lugar o estamento en que nacían o se ubicaban, y convirtiéndose, por tanto, en sujetos legalmente iguales. El ciudadano pasa a ser el sujeto político que participa, aunque lo sea a través de sus representantes en la elaboración de las normas y el gobierno de los asuntos públicos.
La ciudadanía es, en primer lugar, un estatus jurídico: ser titular de ciertos derechos, lo que implica también deberes y obligaciones para que todos los ciudadanos pueda ejercerlos y disfrutarlos. En segundo lugar, es una condición política: como afirmaba Aristóteles, lo que define al ciudadano es su capacidad de intervenir en los asuntos públicos y formar parte de las instituciones que gobiernan la ciudad. En tercer lugar, la ciudadanía está ligada a la pertenencia a una comunidad social y política, con la que existe una vinculación dando cohesión y solidaridad al grupo. En un mundo globalizado, como el nuestro, la comunidad local trasciende a un mundo global donde los derechos universales basados en la dignidad de los seres humanos sean la base de una convivencia planetaria.
En las actuales circunstancias, las noticias y los escándalos que nos sorprenden cada día, (aunque cada día nos sorprendan menos), si bien son una minoría, están degenerando la vida pública. Esa clase política, cada día más profesionaliza, es ejemplo de falta de honestidad y de apego a la corrupción, lo que puede llevar a muchos ciudadanos a una apatía por lo público, que terminará favoreciendo la perversa implantación de una ética política en la que lo menos importante es la defensa de LO PÚBLICO reduciendo el papel de la ciudadanía al mero trámite electoral.
Pero la conquista de la ciudadanía no puede dejarse avasallar por estas u otras circunstancias adversas. La respuesta está en el ejercicio de esa soberanía que hoy legalmente reside en la ciudadanía. Somos sujetos de derechos y deberes, y tenemos la obligación de participar en las decisiones y las normas, así como de formar parte de las instituciones. La democracia se construye participando.
Granada Laica defiende los valores de una ciudadanía plena, de personas libres e iguales, promueve las condiciones jurídicas, políticas y socioeconómicas que impulsen y hagan realidad esos valores de igualdad y libertad, hoy representados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Hemos heredado la lucha por la racionalidad y las libertades de quienes se atrevieron a pensar y soñar sin tutelas divinas. Unos valores basados en las decisiones colectivas de la ciudadanía.
Por ello hemos propuesto a todos los municipios de Granada que, como instituciones que gobiernan la “ciudad”, se comprometan con estos principios de ciudadanía: derechos y deberes iguales, participación… Organizar cada año un acto público e institucional en el que la comunidad básica de residencia, el pueblo o ciudad donde viven, reciba a la nueva ciudadanía que al cumplir sus 18 años se incorpora de forma plena. Una juventud que además de ejercer plenamente sus derechos, será llamada a afrontar las responsabilidades que la vida social comporta. Una juventud que debe ver en este importante acto de civismo un compromiso con la honestidad, la solidaridad, la justicia… es la única esperanza de cambiar el rumbo y afrontar el desafío de ejercer esa ciudadanía conquistada, pero que hay que practicar cada día en el estudio, en el trabajo, en las relaciones sociales, en las instituciones…
Éste año, ése compromiso lo han asumido algunos Ayuntamientos, y al frente se ha puesto la Diputación Provincial de Granada que ha dado el espaldarazo a la idea que los Jóvenes Laicistas de Granada Laica hemos lanzado.
Armilla ya celebró hace unos meses su acto, y ahora lo hará La Zubia, que el próximo día 4 recibirá a su nuevos ciudadanos en un acto institucional en el que les entregará, entre otros obsequios, un libro que hemos propuesto que recoja la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Constitución española y el Estatuto de Autonomía para Andalucía, bases jurídicas fundamentales para el ejercicio de nuestras responsabilidades como ciudadanos, y que la Diputación distribuirá de forma gratuita a los Ayuntamientos que quieran llevar a cabo ésta idea. Idea, que como dice Saramago en el prólogo de este libro, se trata de una gota de agua dulce en un océano de escepticismo y de indiferencia, pero que tal vez caiga en la mano de la juventud granadina calmando la sed de un nuevo proyecto de civismo y solidaridad para el futuro que se nos acerca. Creemos con él que puede ser una buena idea y que depende de nosotros, ciudadanos y ciudadanas, ponerla en marcha.
Ése mismo día 4, la Diputación de Granada organiza la “I Fiesta de la Ciudadanía”, por la tarde en el polideportivo de Las Gabias. Convirtiendo éstos actos en una auténtica celebración, con conciertos y otras actividades.
En ése gran compromiso que la Diputación ha tomado con nuestra propuesta, y por el cuál nos sentimos muy orgullosos al ver que esa mala imagen de la vida pública realmente corresponde a una minoría, ésta institución ha organizado también el “I Certamen de Premios Ciudadanía Joven”, por el que se premia a los jóvenes que tienen como ciudadanos un compromiso con la comunidad.
Los Jóvenes Laicistas de Granada Laica estamos muy contentos de haber participado tan estréchamente con nuestras instituciones en la organización de estas actividades, y estaremos encantados de hacerlo en los años venideros.

Pablo Laguna (DNI 20078353C)
Responsable de Jóvenes Laicistas
Lunes, 30 de noviembre de 2009

Cuidado con la mano que utilizas para comer

 

Nº 53: Desmontando el creacionismo – El delta del Mississippi

Seguimos refutando los argumentos de una conocida web creacionista recomendada hace tiempo por un lector cristiano.
Argumento creacionista: “La formación de la Delta del Mississipi requiere solamente 5.000 años. Esta edad se obtiene dividiendo el peso de los sedimentos depositados anualmente entre el peso total de los sedimentos de la delta.
Respuesta científica: En primer lugar habría que aclarar que lo que se esta datando es la edad de un accidente geográfico que nada tiene que ver con la edad de la Tierra. Una vez más los creacionistas parten de una premisa totalmente falsa, la de una geografía estacionaria. Es por todos conocido, y está sobradamente demostrado, que el curso de los ríos ha variado con el tiempo, la edad que uno puede estimar a través de los sedimentos es solamente la edad del delta actual, pero el río Mississippi ha tenido decenas de deltas distintos a lo largo de millones de años, de hecho, los sedimentos del río se extienden centenares de kilómetros hacia el interior del continente, desde el Estado de Illinois hasta la desembocadura actual, todo ese lecho de sedimentos es el fruto de sucesivos deltas del río. Para darse cuenta de la variabilidad del curso de un río no hace falta irse muy lejos ni en el tiempo ni en el espacio, hace tan solo 54 años, en 1955, se produjo la conexión entre el río Mississippi y el cercano río Atchafalaya, este hecho provocó que gran parte de la corriente del Mississippi fluyese hacia el golfo de México a través del Atchafalaya, lo que con el tiempo habría provocado el desvío de toda la desembocadura hacia el oeste del delta. Para evitar esta y otras alteraciones del curso del río los ingenieros del ejército estadounidense han construido varias esclusas en distintos puntos del Mississippi (en la web de una de ellas, la del old river lock, se hace referencia ha ese acontecimiento).

Mis derechos, tus derechos, nuestra libertad y sus límites

César Barrantes B.

La marcha por la "familia y la vida" (entiéndase homofóbica y misógina) realizada en San José el sábado 28 de noviembre deja algunas enseñanzas sobre lo que entienden algunos ciudadanos por sus derechos, los de los demás  y por la libertad.

Lo que defendieron los manifestantes: su "derecho" a evitar que prójimos con una inclinación sexual diferente tengan un marco de

Laicismo a la ICAR

Sábado, 28 de noviembre de 2009

La Teoría de los Juegos. La Historia Más Lúdica Jamás Contada. Parte 14.

Robert Aumann

Aumann fue galardonado con el premio Nobel en 2005 (junto con Thomas Schelling, de quien hablaremos más adelante) por haber ampliado nuestra comprensión del conflicto y la cooperación en la Teoría de los Juegos.

La teoría de los juegos repetidos estudia situaciones en las que los agentes sostienen relaciones frecuentes. Para un tipo de juegos repetidos el famoso Folk Theorem establece que todos los resultados en los que se otorga a cada jugador un pago no inferior al mínimo que éste puede garantizarse pueden sostenerse como un equilibrio del juego repetido. Un ejemplo es la cooperación en el famoso dilema , que puede sustentarse como un equilibrio del juego repetido, a pesar de no serlo en el juego estático. Aumann va más lejos e investiga las circunstancias en las cuales la cooperación no sólo es una posibilidad, sino el resultado previsible. Paradójicamente, pequeñas desviaciones del supuesto de racionalidad (como racionalidad perturbada o memoria acotada) hacen que el resultado óptimo sea el único equilibrio.

La teoría de los juegos repetidos con información incompleta se inició por Aumann, Maschler y Stearns a finales de los años sesenta, en una serie de trabajos financiados por la ACDA (la agencia de los Estados Unidos para el control de armas y el desarme). Estos trabajos estaban clasificados y no han podido publicarse sino hasta 1995. Sin embargo, muchas de las ideas teóricas se discutían abiertamente en el mundo académico y fueron eventualmente apareciendo en publicaciones profesionales. Sus autores decidieron desarrollar esta teoría al observar que las conversaciones de Ginebra sobre desarme correspondían precisamente a este modelo de juego.

Cuando los jugadores tienen información privada sobre algunas características relevantes del juego (sobre cuál es el arsenal nuclear de que disponen, por ejemplo) el análisis del juego resulta extremadamente complicado. No sólo tenemos que tratar la incertidumbre de los jugadores, sino comprender el uso que los jugadores puedan hacer de su información privada. El análisis de Aumann y Maschler  revela que, a largo plazo, toda información que usen los jugadores se revela. En algunas situaciones un jugador puede preferir ocultar su información, lo que ineludiblemente implica no hacer uso de ella (si una empresa siempre gana en las subastas de contratos públicos a sobre cerrado estará revelando que conoce la información sobre las pujas de los demás). En otras, el jugador puede querer revelarla, lo que requiere actuar en consecuencia, pues la simple comunicación puede no ser creíble (una empresa en un oligopolio estará interesada en dar a conocer a sus competidoras que la demanda será menor que la prevista, si dispone de esa información, para evitar que el mercado quede saturado).

Irlanda: Iglesia y Estado "ocultaron abusos"

Viernes 27 de noviembre del 2009

La Iglesia Católica irlandesa, en connivencia con las autoridades, ocultó durante décadas los abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes de la Arquidiócesis de Dublín, según reveló un informe presentado este jueves por el ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern.

Diarmuid Martin

El arzobispo de Dublín pidió disculpas a todas las víctimas de abusos sexuales.

En el texto se examinan las acusaciones presentadas por 320 personas contra 46 sacerdotes -11 de los cuales fueron condenados por abusos sexuales a menores- por hechos ocurridos entre 1975 y 2004.

También se analiza el manejo del escándalo por parte de los miembros de la jerarquía católica irlandesa, entre ellos cuatro arzobispos.

En el documento de 700 páginas, que fue publicado con una serie de cortes para no perjudicar presentes o futuros casos penales, se asegura que la Iglesia puso la reputación de la institución por encima del bienestar de los menores.

Además, señala que la jerarquía eclesiástica consideró más importante “evitar escándalos” que implicarían a personas de alto perfil, en vez de impedir que los abusadores repitieran sus crímenes.

Así, en lugar de informar de las denuncias de abusos a las autoridades, los sacerdotes implicados fueron transferidos de parroquia en parroquia.

“La preocupación de la Arquidiócesis de Dublín a la hora de manejar los casos de abusos sexuales a menores, al menos hasta medidos de los años ‘90, fue mantener la discresión, evitar los escándalos, y proteger la reputación y los bienes de la Iglesia”, se asegura en el documento.

Disculpas

Tras la presentación del informe, el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, dijo sentirse avergonzado por las conclusiones del mismo y pidió disculpas a todas las víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos.

“Ofrezco a cada uno de los superviviente mis disculpas, pena y vergüenza. El hecho de que los abusadores eran sacerdotes representa una afrenta para el sacerdocio. Ninguna palabra de disculpa será suficiente”, agregó el arzobispo.

Arzobispos irlandeses

Cuatro arzobispos evitaron proporcionar información sobre los abusadores.

El informe asegura que la arquidiócesis que ahora encabeza Martin hizo todo lo posible para “evitar cualquier aplicación de la ley del Estado” en los casos de abusos.

También indica que cuatro arzobispos –John Charles McQuaid, quien falleció en 1973; Dermot Ryan, fallecido en 1984; Kevin McNamara, fallecido en 1987; y el cardenal Desmond Connell- evitaron proporcionar información sobre los abusadores.

Además, señala que las autoridades eclesiásticas que tuvieron conocimiento de las denuncias de abusos eran gente educada, que en algunos casos contaban con conocimientos de derecho canónico y civil, por lo que “resulta muy difícil aceptar” su supuesta ignorancia.

Las autoridades irlandesas también son criticadas duramente en el informe, especialmente la policía, por su relación de connivencia con la Iglesia.

También la policía

Dermot Ahern

El ministro irlandés de justicia aseguró que se trata de “un escándalo de proporciones insospechadas”.

En el documento se asegura que los altos mandos policiales consideraban que los sacerdotes estaban por encima de la ley y que algunos agentes “informaban a la diócesis sobre denuncias en lugar de investigarlas”.

“Las autoridades del Estado facilitaron el encubrimiento al no cumplir con sus obligaciones y asegurar que la ley se aplicase a todos por igual, lo que permitió a las instituciones de la Iglesia mantenerse fuera del alcance del proceso legal normal”.

El comisionado de la policía irlandesa Fachtna Murphy aseguró que fue difícil y perturbador leer de manera detallada los abusos cometidos y el fracaso por parte de la iglesia y del Estado a la hora de proteger a las víctimas.

“La comisión ha hallado que en algunos casos los individuos que buscaron asistencia no siempre recibieron el nivel de respuesta o protección que cualquier ciudadano en problemas debe esperar de la policía irlandesa”, dijo Murphy.

El ministro irlandés de justicia, Dermot Ahern, cuyo departamento encargó el informe, aseguró que se trata de “un escándalo de proporciones insospechadas”, en el que el “bienestar de los niños nunca se tuvo en cuenta”.

El informe de este jueves se conoce seis meses después de la publicación del conocido como Informe Ryan, en el que se recogían los testimonios de unas 2.000 personas que afirman haber sufrido abusos sexuales mientras se encontraban al cuidado de instituciones católicas.

Esa investigación concluyó que los líderes de la Iglesia sabían que los abusos sexuales eran un problema “endémico” en las instituciones católicas para menores de edad.

La Iglesia Católica irlandesa se enfrenta al pago de compensaciones a las víctimas de abusos sexuales por un monto que podría rondar los US$1.500 millones, cifra muy superior a los US$180 millones que la institución negoció con el gobierno irlandés en 2002.

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ESTO QUE HAS VISTO, DIFÚNDELO…


Videos "Shantal, Asesinato en el Salesiano" Terrible asesinato de una niña

viernes 27 de noviembre del 2009

Excelente video de investigacion que realizó la periodista: Martha Victoria López, sobre la terrible violacion y asesinato de la niña Shantal, presuntamente por al menos un sacerdote, dentro de un colegio Salesiano en la ciudad de San luis Potosi.

“En entrevista exclusiva advierte que las autoridades saben quién es el asesino, pero obligaron a los policías a guardar silencio para proteger al colegio y a la Iglesia Católica.”

Parte I

Parte II

Parte III

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Atacan policías federales a un feligrés por portar La Jornada al entrar en Catedral

viernes 27 de noviembre del 2009

Dentro del templo, Rivera Carrera hacía un llamado a defender la libertad de expresión

En su tradicional misa dominical, el cardenal Norberto Rivera llamó a los feligreses, lo mismo que a otros grupos humanos, a defender la libertad de expresión y manifestar abiertamente sus criterios y convicciones en esta época de separación jurídica entre la Iglesia y el Estado.

Mientras tenía lugar la celebración eucarística, policías federales impidieron el acceso al recinto a Miguel Ángel Lara, quien denunció que, pese a su condición de discapacidad –porque padece secuelas de poliomielitis– fue pateado y arrastrado por algunos uniformados, quienes “no me dejaban entrar con mi periódico de La Jornada, al que consideraron ‘propaganda subversiva’”.

La Arquidiócesis de México informó que por estos hechos presentará una queja al secretario de Seguridad Pública (SSP) federal, Genaro García Luna.

El afectado –quien se apoya de un bastón para caminar– señaló que, procedente del municipio de Chalco, estado de México, acudió al Zócalo acompañado de su madre, de 60 años, para participar en el acto convocado por Andrés Manuel López Obrador, al término del cual, en su calidad de feligreses, pretendieron ingresar en la Catedral “como gente de Dios. Vengo de un acto, pero también vengo a saludar al Jefe”.

Explicó que agentes federales colocados en el acceso al atrio le impidieron el paso y le arrebataron la publicación. “No me dejaban entrar con mi periódico de La Jornada. Les digo: ‘¡es mi periódico y me valió 10 pesos, dámelos!’ Pero me dijeron: ‘es una propaganda subversiva’; me agarraron, me comenzaron a patear, me llevaron hasta allá [un extremo del patio] y me dijeron: ‘te vamos a remitir’.”

Cuando señaló a uno de los uniformados de ser parte del grupo de presuntos agresores, éste pretendió evadir a los medios de comunicación y se introdujo en en el templo, donde algunos de sus compañeros vestidos de civil lo resguardaron y se confrontaron con reporteros.

Tras el incidente, que no interrumpió la misa, Armando Martínez, presidente del Colegio de Abogados Católicos, se asumió como representante de la Arquidiócesis de México para ofrecer disculpas al agredido y afirmó que la organización que preside apoyará en todo a Lara si quiere proceder jurídicamente contra quienes presuntamente violaron sus garantías individuales.

Precisó que se investigará el hecho. Aclaró: “absolutamente condenamos ataques contra el periódico La Jornada, con el que tenemos una magnifica relación. En nombre de la Catedral Metropolitana lamentamos mucho este incidente y por supuesto que tomaremos cartas en el asunto”.

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